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Tratamiento del dolor muscular 3.5/5 (4)

El tratamiento del dolor muscular se ha convertido en una gran problemática, se ha constatado que los trastornos de origen muscular constituyen la primera causa de dolor crónico en España, con el consiguiente impacto sanitario, laboral y social. La frecuencia de esta dolencia y el hecho de que se infravalore o se diagnostique de manera deficiente provocan que el paciente muchas veces recurra a la automedicación.

El Dr. Antonio Montero, coordinador del Grupo de Dolor Musculoesquelético de la Sociedad Española del Dolor, habla del tema.

La gran problemática del tratamiento del dolor muscular

¿Cuál suele ser el perfil del paciente que se queja de manera más habitual de dolores musculares?

Los dolores musculares se presentan generalmente en personas jóvenes de menos de 50 años que realizan actividades tanto laborales como deportivas repetitivas que dan lugar a contracturas y algias musculares.

tratamiento del dolor muscular

 

¿Cuáles son las causas que motivan este aumento del dolor muscular?

Una de las causas es el inicio de actividades deportivas competitivas en jóvenes sin una preparación física adecuada y sobre todo el motivado por el sedentarismo y las posturas inadecuadas que conlleva la utilización continuada sin periodos de descanso del ordenador, de las tabletas y de los teléfonos móviles tanto con fines de ocio como de trabajo o de estudio.

¿Cuáles son los errores más comunes que cometen los pacientes con dolor muscular?

Pensar que el dolor marchará sin realizar ningún tratamiento y el repetir el movimiento que genera dolor para ver si va mejorando.

Muchas de las personas que sufren dolor muscular sea del tipo que sea recurren a la automedicación para aliviar estas molestias de forma rápida y eficaz. ¿Puede llegar a ser contraproducente?

Sí, ya que el primer aproximamiento terapéutico al dolor muscular debe ser el no farmacológico, los fármacos provocarán una mejor tolerancia al dolor pero no curaran el proceso que causa el dolor y pueden dar lugar a efectos secundarios severos.

¿Cuándo se deben realizar pruebas diagnósticas ante un dolor muscular?

Cuando la clínica y la exploración no aclaran la causa del dolor y cuando el dolor no mejora a pesar de tratamiento iniciado.

¿Un dolor muscular puede llegar muy doloroso?

De no tratarse adecuadamente y seguir repitiendo los movimientos y esfuerzos musculares que generan el dolor, el cuadro empeorará, dolerá más y puede convertirse en un dolor crónico de muy difícil control.

Tratamiento del dolor muscular

¿Cómo se trata un dolor muscular?

Tras diagnosticar la causa y localización del dolor, lo primero será descansar la musculatura y evitar cualquier movimiento que genere el dolor, relajar la musculatura en caso de contractura y aplicación de calor local, aplicar frío en caso de inflamación y desgarro muscular, utilizar técnicas de fisioterapia.

En una segunda fase y máximo durante una semana utilizaremos analgésicos menores antiinflamatorios y durante 3-4 días relajantes musculares.

En una tercera fase si persiste el dolor pueden realizarse infiltraciones de los puntos dolorosos del músculo correspondiente con anestésicos locales e incluso con toxina botulínica.

¿Cuándo un paciente lo derivan a una unidad del dolor?

Se derivan a los pacientes a una unidad del dolor cuando a pesar de instaurar medidas conductuales, reposo, tratamiento fisioterapéutico, así como la utilización de analgésicos antiinflamatorios, persiste la sintomatología dolorosa.

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Fibromialgia el dolor y el cerebro 4.55/5 (11)

Fibromialgia el dolor y el cerebro, actualización a 2016, existen ya varias investigaciones como el cerebro acaba sufriendo los avatares del dolor crónico durante años. Hallazgos que se suman y dan lugar a nuevos descubrimientos como este titular de marzo del 2016

Fibromialgia, el dolor modifica el cerebro

La fibromialgia y el síndrome de fatiga provocan que el cerebro  acabe desequilibrado

Fibromialgia el dolor y el cerebro

El dolor además de modificar hábitos de vida, cambian también el cerebro

Fibromialgia el dolor y el cerebro

«El dolor sirve como señal de alarma y cuando se hace crónico pierde esa capacidad de señalar que algo no va bien». Pedro Montoya, catedrático de Psicología Biológica de la Universidad de Islas Baleares, advirtió ayer a los enfermos de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica que acudieron a un ciclo de conferencias organizado por la Liga Reumática de Asturias, que sus dolencias, además de modificar sus hábitos de vida, cambian también su cerebro. Apuntó que este órgano cambia constantemente en función de las señales que reciben pero que tras las constantes transformaciones que le obliga a realizar el dolor crónico «acaba desequilibrado».

Esto produce algunos inconvenientes derivados, aseguró el científico, como una marcha más lenta y pérdida de equilibrio. «Si le pides a un enfermo de fibromialgia que cierre los ojos, le cuesta mantener la posición y se inclina hacia delante y hacia atrás», explicó. Para tratar de evitar la aparición de este tipo de impedimentos, Montoya recomendó recurrir el uso de medicamentos para mantener a raya el dolor. Avanzó también que, junto con el resto de su equipo, está desarrollando métodos para medir el dolor que sirvan «como herramienta en el tratamiento clínico».

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Dolor crónico la epidemia invisible Valora la información

El dolor es un problema de magnitud mundial una quinta parte de la población, se puede considerar el dolor crónico la epidemia invisible, lo sufre como recoge la redacción del articulo de la Sociedad española del dolor.

Redacción Fibromialgia noticias

El dolor afecta al 20 por ciento de la población adulta y el 9 por ciento lo sufre de forma cotidiana

El dolor genera en Europa un gasto superior a los 34.000 millones de euros anuales

Afecta al 20 por ciento de la población adulta y el 9 por ciento lo sufre de forma cotidiana

Dolor crónico epidemia invisible: 80 millones de europeos los sufren

Afecta a 80 millones de personas en Europa, pero sigue sin prestársele la atención necesaria. Hablamos del dolor crónico, uno de grandes males de la sociedad actual y que, dado el progresivo envejecimiento de la población, se ha convertido también en uno de los retos más importantes a los que deben enfrentarse los sistemas sanitarios. La plataforma internacional ‘Impacto Social del Dolor’, organizada por la Federación Europa de Capítulos de la IASP (EFIC) y Grünenthal, ha dedicado uno de los grupos de discusión de su cuarta reunión anual a este aspecto, intentando mostrar las mejores prácticas llevadas a cabo en diferentes países para establecer un sistema común de calidad y eficiencia económica.

dolor crónico la epidemia

80 millones de personas en Europa sufren dolor cronico

“Esperamos que este tipo de encuentros sean el primer paso para el desarrollo de indicadores de calidad en el tratamiento del dolor crónico, ha señalado el presidente de la EFIC, Hans Georg Kress, que ha destacado la importancia de hacer que el dolor crónico se vea como “una enfermedad clínica, económica y social”. Y es que las consecuencias del dolor crónico van más allá de lo meramente médico.

Dolor crónico descenso de la productividad

“El 70 por ciento de los enfermos de dolor crónico forma parte de la población activa, lo que produce un descenso de la productividad” ha recordado Kress recordando que este aspecto supone el 75 por ciento del gasto total en el dolor. “Tenemos que crear una propuesta de medidas para la reintegración laboral de este tipo de pacientes a partir de las mejores prácticas”, ha recordado.

El 20 por ciento de la población adulta europea, unos 80 millones de personas, sufre algún episodio relacionado con el dolor, mientras que el 9 por ciento convive con él de forma cotidiana. De ellos, unos 23 millones tienen entre 18 y 64 años, o lo que es lo mismo, forman parte de la población activa. Espalda y cuello son las zonas más afectadas por el dolor, que causan en España una media de 8,4 días de baja al año por personas, cuatro décimas más que la media europea. El gasto que ello supone en días perdidos alcanza los 367 millones de euros.

Dolor crónico reintegración laboral

La prevención tiene un papel prioritario dentro del proyecto del SIP, que se apoya en la identificación de indicadores estructurales, de procesos e indirectos para un correcto abordaje del dolor con los que crear guías para profesionales, programas de actuación para pacientes y sistemas de supervisión y evaluación. Pero, como ha señalado ex-presidente de la EFIC, Giustino Varrassi, “uno de los puntos más importantes, por su componente económico, es la relación entre dolor crónico y población activa”. “Se hace necesario contar con iniciativas de reintegración de este tipo de pacientes en la actividad laboral”, ha añadido.

Marian Harkin, eurodiputada miembro de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, ha lamentado el “desconocimiento” existente respecto al dolor y sus consecuencias en el ámbito laboral, a la vez que ha recordado el importante coste que supone la pérdida de productividad”. Es por ello que ha solicitad que se haga un trabajo de formación centrado en este tipo de pacientes. “

El médico va a tratar con pacientes crónicos en cualquier especialidad, y debería contar con un protocolo de actuación para hacerlo con las máximas garantías”, ha indicado.

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Alimentación y enfermedades crónicas 4.5/5 (2)

Alimentación y enfermedades crónicas. “Deje que los alimentos sean su medicina y que la medicina sea su alimento” ~Hipócrates

Habitos alimentarios y prevencion enfermedades cronicas

Día Nacional de la Nutrición: alimentación y enfermedades crónicas

Los buenos hábitos alimentarios previenen las enfermedades crónicas que perjudican la calidad de vida

Hoy, martes 28 de mayo, se celebra el Día Nacional de la Nutrición, una iniciativa para difundir la importancia de unos buenos hábitos alimentarios para envejecer mejor y prevenir las enfermedades crónicas, que cuenta con la colaboración de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)

La XII edición del Día Nacional de la Nutrición, que este año se celebra bajo el lema “Come bien para envejecer mejor”, pretende resaltar la importancia de llevar a cabo, durante toda la vida, unos buenos hábitos alimentarios y de estilo de vida para lograr una mayor longevidad.

alimentación y enfermedades crónicas

alimentación y enfermedades crónicas

De esta forma, las sociedades de Nutrición defienden que los hábitos alimentarios adquiridos tempranamente son los que persisten en la vida adulta, y previenen las enfermedades crónicas que perjudican la calidad de vida.

Durante esta jornada, se desarrollarán a nivel nacional una serie de actividades en hospitales, escuelas, universidades y centros comerciales

(conferencias, puntos de información, entrega de materiales informativos a la población, etc.) con el fin de difundir la repercusión que tiene el mantener unos buenos hábitos alimentarios.

Además, AESAN y FESNAD presentarán los resultados de la Encuesta sobre Estilos de Vida y Longevidad, los cuales afirman que actualmente la esperanza de vida en España es de 78,9 años para el hombre y 84,9 años para la mujer, sobrepasando el objetivo de la Organización Mundial de la Salud.

Se estima que en el año 2050, la proporción de mayores habrá alcanzado el 30,8% de la población y España será el segundo país más envejecido del mundo, después de Japón.

Este estudio demuestra también que el consumo de pescado azul está asociado con la mayor esperanza de vida. Los adultos con niveles plasmáticos más altos de ácidos grasosomega?3 viven en promedio 2,2 años más que aquellos con niveles más bajos.

La evidencia demuestra que las personas de mayor edad tienen hábitos más saludables que las de menor edad,

ya que comen más frutas, vegetales, pescado y menos carnes rojas, bollería y refrescos.

Las personas mayores han realizado y aún realizan una alimentación de tipo Mediterránea; los jóvenes, por el contrario, se alejan cada vez más de esta pauta de dieta saludable.

Por este motivo, el lema promovido por la campaña es: “Come bien para envejecer mejor”, un mensaje destinado a los jóvenes para que cuiden su dieta y mantengan unos buenos hábitos alimentarios.

Un informe de la OMS extenso sobre alimentación y salud por Fibromialgia Noticias

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La neurologia el futuro de la fibromialgia 5/5 (2)

Para los recien diagnosticados seguramente no sabrán valorar el alcance de esta noticia pero para quienes llevamos años en la reivindicación y lucha de nuestros derechos este titular supone mucho, un gran salto hacia delante. Sabemos que tardará en incorporarse, en ser real, pero afortunadamente esto da un cambio radical hacia la forma de encarar y tratar la enfermedad.

Redacción fibromialgia noticias

 

Los casos de fibromialgia se incrementan entre la población femenina española

La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que entre un 2 y un 3% de la población española podría padecer fibromialgia, una enfermedad con claro predominio en las mujeres, ya que entre un 3 y un 6 % de ellas podría sufrirla

La fibromialgia es una enfermedad que hoy en día podría padecer entre un 2 y un 3% de la población española, con un claro predominio en la mujer, ya que entre un 3 y un 6% de las españolas podría sufrirla, según datos aportados por la Sociedad Española de Neurología (SEN) con motivo de la celebración, ayer domingo, del Día Internacional de la Fibromialgia y de la Fatiga Crónica.

la neurologia el futuro de la fibromialgia

la neurologia el futuro de la fibromialgia

Fibromialgia dolor diseminado

La fibromialgia se caracteriza por la presencia de dolor diseminado y/o sensación dolorosa a la presión en determinadas zonas del cuerpo (puntos dolorosos). Este dolor se parece al originado en las articulaciones pero no es una enfermedad articular, según destaca la Sociedad Española de Reumatología. En términos generales, se puede decir que la fibromialgia consiste en una anomalía en la percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. Además del dolor persistente, la fatiga extrema y las alteraciones del sueño, esta enfermedad afecta de forma severa a la calidad de vida de los pacientes, ya que puede ocasionar rigidez generalizada. El inicio de los primeros síntomas suele situarse entre los 20 y 40 años de edad, aunque en la mayoría de los casos la enfermedad es difícil de diagnosticar en un primer momento.

“Las repercusiones personales, familiares y sociales de la fibromialgia son muy importantes, por la discapacidad que genera, por el número de pacientes que la sufren y los que aún están sin diagnosticar, y por la ausencia de una terapia efectiva en muchos de los casos” señala Dr. José Mª Gómez Argüelles, coordinador del Comité ad-hoc para el Estudio de la Fibromialgia de la SEN. Por ello, considera que no sólo hay que aumentar la investigación en este campo, sino también avanzar en el diagnóstico y abordaje de esta enfermedad. Y es que, se calcula que 3 de cada 4 pacientes con cuadros de fibromialgia está sin diagnosticar, el 48% de los pacientes padecen una discapacidad moderada o severa, el 10% discapacidad muy severa y un 20% afirma no poder ir a trabajar nunca o sólo algunos días.

La fibromialgia en reumatologia

La fibromialgia es la segunda causa de consulta en los servicios de Reumatología pero cada vez es más frecuente que personas que padecen cuadros de fibromialgia comiencen a ser derivadas a los servicios de Neurología, no sólo por su común asociación con la migraña u otro tipo de cefaleas como en el 80% de los casos, trastornos del sueño como en el 93% o problemas de memoria en el 89%, sino porque se cree que está producida por cambios funcionales en el sistema nervioso central de los pacientes.

Diagnosticar la fibromialgia sigue siendo complicado, ya que no existe ninguna prueba de laboratorio o radiológica para esta enfermedad, aunque también ocurre en otras patologías neurológicas, como por ejemplo la migraña. “Cuando un paciente con fibromialgia acude a la consulta de un neurólogo, generalmente, ya ha visitado a múltiples especialistas que han tratado de buscar soluciones a sus síntomas. Existe aún mucho desconocimiento de estas patologías y muchos de los síntomas son comunes de otras enfermedades”, explica el Dr. José Mª Gómez Argüelles.

Actualmente todavía existen muchas incógnitas sobre cuál puede ser el origen de la fibromialgia. La mayoría de los estudios recientes apuntan a que ocurre una disfunción del procesamiento de la señal dolorosa en el sistema nervioso central. “Es como si se amplificase cualquier estímulo en el cerebro de estas personas, de ahí que se encuadre esta patología dentro de lo que ahora se denominan síndromes de sensibilización central, donde también entrarían cuadros como el síndrome de fatiga crónica o el síndrome del intestino irritable”, detalla el Dr. José Mª Gómez Argüelles.

Tratamiento fibromialgia

El tratamiento de la fibromialgia tiene que abordarse de forma individualizada, y a pesar de que hoy en día no exista ningún tipo de terapia que consiga eliminar la enfermedad, sí que se pueden llevar a cabo medidas para mejorar los cuadros de dolor y tratar muchos de los problemas asociados a esta dolencia. “Los pacientes con fibromialgia no experimentan de igual forma la enfermedad. Existen distintos grados y una amplia variedad de problemas asociados que hay que intentar tratar: con fármacos que modulen el sistema nervioso central, ejercicio o psicoterapia”, concluye el Dr. José Mª Gómez Argüelles.

 

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Fibromialgia y estres ¿Cómo puede afectar? 5/5 (2)

Fibromialgia y estres.Los pacientes con enfermedades crónicas son grandes candidatos a que su vida se convierta en una fuente de estrés en todos los ámbitos de su vida, las exigencias diarias laborales, familiares, sociales para muchas enfermedades invisibles como la fibromialgia, hipertension, diabetes en las que el afectado está totalmente integrado en la sociedad cumpliendo sus funciones puede suponer un gran riesgo para su vida, los enfermos crónicos luchan por superarse y la superación a la larga fuera de los limites de su salud pueden llevar a peores consecuencias que la enfermedad primaria en si misma. ¿En realidad son tenidas en cuentas todos estos factores en el empeoramiento o agravamiemto de los sintomas de cualquier tipo de enfermo crónico?

Redacción Fibromialgia noticias

El estres diario puede afectar a la salud mental

El estrés diario puede acumularse y producir a largo plazo un efecto negativo en la salud mental, tal y como ha evidenciado una investigación realizada por la Universidad de California en Irvine (Estados Unidos) y publicada en la edición ‘on line’ revista ‘Psychological Science’.

Este trabajo demuestra que el estrés que sufren las personas cada día les puede “pasar factura” en su salud cognitiva en el futuro. En concreto, son las respuestas emocionales negativas a molestias cotidianas las que tiene este “efecto acumulativo”, explican los expertos.

Fibromialgia y estres

Fibromialgia y estres

Ante ello, apuestan por mantener el equilibrio emocional, algo que es “crucial” para evitar graves problemas de salud mental en etapas posteriores de la vida. En este sentido se manifiesta la profesora de Psicología y Comportamiento Social en este centro universitario norteamericano y autora principal del estudio, la doctora Susan Charles, que opina que las irritaciones del día a día hacen “que el vaso se colme”.

Para llegar a esta conclusión, la experta y su equipo de investigadores han analizado los datos de dos encuestas nacionales realizadas en el pasado, por las que han descubierto que problemas como discusiones con la pareja, conflictos en el trabajo, esperar largas colas a pie o el tráfico “son predictores de angustia psicológica y ansiedad pasados diez años”.

¿Qué hacer ante Fibromialgia y estres?

De ahí, la importancia de “regular las emociones”, sostiene Charles, que señala que cambiar la forma de responder ante el estrés “es tan importante como mantener una dieta saludable y una rutina de ejercicio físico”. Para ella, la salud mental “no sólo se ve afectada por los acontecimientos importantes de la vida”.

Fuente | EUROPA PRESS

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Incomprensión y enfermedad Valora la información

La incomprensión va unida a la enfermedad lleve el nombre que lleve

Angelo Merendino relata a través de imágenes cómo se desvaneció la vida de su esposa con cáncer.

En la primera foto de una serie de muchas, Jen todavía tenía pelo. No había sido diagnosticada de cáncer y, aunque desde los 25 años sus visitas al ginecólogo habían terminado en ultrasonidos y mamografías, estaba lejos de imaginarse que una enfermedad como esa se la llevaría sin haber cumplido los 40.

Apenas llevaba cinco meses de haberse casado en una ceremonia en el Central Park de Nueva York cuando le confirmaron que tenía varios tumores malignos en su seno derecho.

A medida que avanzaba su enfermedad, Angelo, su compañero de vida y fotógrafo de oficio, retrató con su consentimiento cada uno de los estados de ánimo por los que atravesó hasta el día de su muerte.

Incomprensión y enfermedad

“Comencé a fotografiar la vida cotidiana. A medida que pasaba el tiempo, la confianza creció, y en un momento dado Jen dejó de sentir que tenía que posar, era solo Jen… feliz, triste, o lo que estuviera sintiendo en ese momento”, cuenta.

Angelo, habló con ELTIEMPO.COM sobre esta historia de coraje que no termina con la muerte de Jennifer Merendino. De hecho, afirma, uno de sus deseos era servirle de algo a cualquiera que pudiera estar pasando por lo mismo que ella.

¿Cómo recuerda el día en el cual se enteraron de que Jennifer tenía cáncer de seno?

Recuerdo que inmediatamente me sentí entumecido, y todavía me siento de esa manera. Nos dijimos que estaría bien porque nos teníamos el uno al otro. Recuerdo la mirada en los ojos de Jennifer y sentir que no habría nada que yo no fuese a hacer por ella.

¿Cómo cambiaron sus vidas desde ese momento?

Después de ese día nuestra vida estaba en un constante estado de cambio. Cada día traía nuevos desafíos y tuvimos que adaptarnos. Apreciábamos mucho más la vida y por ningún motivo queríamos desperdiciar el tiempo.

Jen y yo siempre compartíamos lo mucho que nos queríamos, pero después de su diagnóstico nuestro amor creció a un ritmo exponencial.

¿Qué opinión tenía ella acerca de las fotos?

Jennifer sentía que era importante compartir nuestra historia y ella me animó a seguir mi corazón.

¿Se sintió culpable en algún momento por retratar este drama con el que ella tenía que vivir diariamente?

No, porque yo sabía que Jennifer se sentía bien al respecto, que ella confiaba en mí. Yo siempre cuidaba de Jennifer antes que hacer fotografías y ella lo sabía.

¿Cuál fue la foto más difícil de tomar?

La fotografía del coche fúnebre que llevaba el ataúd de Jen porque era la última vez que ella estaría por encima del suelo.

¿Estuvo ella de acuerdo con cada una de las fotografías tomadas?

Jennifer no quería ocultar nada de lo que le estaba pasando. Ella nunca me dijo que no utilizara alguna fotografía. Una vez más, ella confiaba en mí y yo nunca haría nada para romper esa confianza.

¿Cuál es el significado de estas imágenes hoy en día para usted?

Cuando veo estas fotos pienso en cómo Jen no dejó que los demás le impidieran hacer lo que ella quería. A veces, estas las miradas ajenas le recordaron que estaba enferma, pero en general no permitió que ellas le bajaran el ánimo.

¿Piensa ayudar a las mujeres que luchan diariamente contra la enfermedad o su trabajo relacionado con el cáncer termina en esta serie?

Estoy trabajando en un libro sobre nuestra historia y tengo la esperanza de viajar con una exposición de estas fotografías para dar a conocer las realidades de la vida con el cáncer. También espero hablar en hospitales y escuelas de medicina, compartir esto con los médicos para que vean que no se trata sólo de medicina (…) que los pacientes que están tratando son esposas, hijos, amigos o padres.

Mywifesfightwithbreastcancer.com es la página donde Angelo ha hecho pública la historia sobre “la batalla que no escogieron”. En ella figura este íntimo relato acerca de su vida al lado de Jennifer:

“La primera vez que vi a Jennifer sabía. Yo sabía que ella era la elegida. Yo sabía, al igual que mi papá cuando contó a sus hermanas en el invierno de 1951 después de conocer a mi mamá por primera vez, “la encontré.”

Un mes más tarde Jen consiguió un trabajo en Manhattan y dejó Cleveland. Yo iría a la ciudad – a ver a mi hermano, pero realmente quería ver Jen. En cada visita mi corazón le gritaba a mi cerebro “, le digo!” Pero no podía reunir el valor para decirle a Jen que no podía vivir sin ella. Mi corazón finalmente se impuso y, como un chico de escuela, le dije a Jen “estoy enamorado de ti.” Para el alivio de los latidos de mi corazón, los ojos hermosos de Jen se iluminaron y dijo: “¡Yo también!”

Seis meses más tarde, recogí mis pertenencias y viajé a Nueva York con un anillo de compromiso quemando un agujero en el bolsillo. Esa noche, en el restaurante italiano favorito, me puse de rodillas y le pedí a Jen que se casara conmigo. Menos de un año más tarde nos casamos en Central Park, rodeados de nuestros familiares y amigos. Más tarde esa noche, bailamos nuestro primer baile como marido y mujer, acompañado por mi padre y su acordeón – ”Estoy en el estado de ánimo para el amor …”

Cinco meses más tarde Jen fue diagnosticada con cáncer de mama. Recuerdo el momento exacto… La voz de Jen y la sensación de entumecimiento que me envolvía. Ese sentimiento nunca se ha ido. Nunca voy a olvidar cómo nos miramos a los ojos, el uno sostuvo las manos del otro. “Estamos juntos, vamos a estar bien.”

Con cada desafío que se acercaba, las palabras se volvían menos importantes. Una noche Jen acababa de ser ingresada en el hospital, el dolor estaba fuera de control. Ella me agarró del brazo, con los ojos llorosos: “Hay que mirarnos a los ojos, esa es la única manera que puedo manejar este dolor.” Nos amábamos con cada pedacito de nuestras almas.

Jen me enseñó a amar, a escuchar, a dar y creer en los demás y para mí. Nunca he sido tan feliz como lo fui durante este tiempo.

A lo largo de nuestra batalla, tuvimos la suerte de tener un fuerte grupo de apoyo, pero aún luchaba por conseguir que la gente entendiera nuestra vida día a día y las dificultades que enfrentamos. Jen tenía un dolor crónico de los efectos secundarios de casi 4 años de tratamiento y medicamentos. A los 39 años Jen comenzó a usar un caminador y estaba agotada de estar constantemente con golpes y moretones. Estancias hospitalarias de más de 10 días no eran raras. Las frecuentes visitas al médico eran debido a batallas con las compañías de seguros. El miedo, la ansiedad y las preocupaciones eran constantes.

Lamentablemente, la mayoría de la gente no quiere escuchar estas realidades y en ciertos puntos sentimos que nuestro apoyo se desvanecía. Otros sobrevivientes de cáncer comparten esta pérdida. La gente asume que el tratamiento te hace mejor, que las cosas se hacen bien, que la vida vuelve a la “normalidad”. Sin embargo, no existe una persona normal con cáncer en la tierra. Los sobrevivientes de cáncer tienen que definir un nuevo sentido de la normalidad, con frecuencia diaria. ¿Y cómo pueden los demás a comprender lo que teníamos que vivir todos los días?

Mis fotografías muestran la vida cotidiana. Ellas humanizan el rostro de cáncer, en la cara de mi esposa. Muestran el reto, la dificultad, el miedo, la tristeza y la soledad que enfrentamos, que Jennifer se enfrentó, mientras luchaba con esta enfermedad. Pero lo más importante de todo, mostrar nuestro amor. Estas fotografías no nos definen, sino que somos nosotros.

El cáncer está en las noticias todos los días, y tal vez, a través de estas fotografías, la próxima vez que un paciente de cáncer se pregunte cómo él o ella está haciendo, junto con la escucha, la respuesta se reúna con más conocimiento, con empatía, comprensión y una preocupación más profunda y sincera.

“Ama a cada trozo de las personas en tu vida.” – Jennifer Merendino

NATALIA BONNETT ALONSO
COORDINADORA DE ESPECIALES ELTIEMPO.COM

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Dolor crónico y trastornos del sueño 4.75/5 (4)

¿Qué relación hay entre dolor crónico y trastornos del sueño?
Autores: Mencías Hurtado , A B ; Rodríguez Hernández , J L ;

Codigo de referencia de este contenido: Rodríguez Hernández , J L ; Mencías Hurtado , A B ; :Trastornos del sueño en el paciente con dolor crónico.

Rev Soc Esp Dolor 19 (2012);6 :332 – 334 _Servicios

RESUMEN

Padecer dolor crónico supone un importante impacto sobre la calidad del sueño del paciente que lo sufre. Una mayor intensidad de dolor se ha asociado a una mayor prevalencia de trastornos del sueño, siendo esta relación recíproca y que perpetúa un círculo vicioso entre ambos. Teniendo en cuenta que algunos de los fármacos que manejamos habitualmente para el control analgésico, fundamentalmente opioides, pueden modificar la arquitectura del sueño, tanto positiva como negativamente, consideramos importante empezar a valorar la calidad del sueño del paciente con dolor crónico como un indicador de calidad en el manejo del tratamiento analgésico.

Palabras clave: Dolor crónico. Sueño. Opioides.

INTRODUCCIÓN (1-4)

dolor crónico y trastornos del sueño

El dolor crónico afecta al 20-35% de la población mundial.

Más del 60% de los pacientes que lo sufren, lo refieren de intensidad moderada-severa reconociendo haber experimentado dolor crónico durante más de 5 años. El gran impacto económico y social de este tipo de pacientes supone un factor determinante y prioritario a tener en cuenta a nivel de planificación sanitaria, y más, observando la tendencia al aumento del envejecimiento poblacional que se sufre a nivel mundial.

Padecer dolor crónico supone una reducción significativa de la calidad de vida del paciente, manifestándose con disminución de la calidad del sueño, interferencia a nivel social y de las actividades diarias, disminución de la capacidad cognitiva del paciente y predisposición a sufrir ansiedad y depresión. Recientes estudios enfatizan que a pesar de que el control de la intensidad del dolor es un objetivo prioritario a la hora de plantear el tratamiento del dolor crónico, otros factores concomitantes al dolor deben de tenerse en cuenta como marcadores de la calidad de tratamiento del mismo.

En recientes investigaciones, la calidad del sueño se está empezando a considerar como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor, siendo de fundamental importancia a la hora de evaluar el enfoque satisfactorio del tratamiento del paciente con dolor crónico.

Se estima que entre un 50-70% de los pacientes con dolor moderado-intenso sufren trastornos del sueño asociados a despertares nocturnos por dolor, dificultad para quedarse dormido y sueño no reparador.

Estos trastornos del sueño presentan una relación directa y recíproca con la intensidad de dolor que sufre el paciente: el dolor produce mala calidad del sueño y este último a su vez conlleva un incremento en la intensidad de percepción del dolor. Ciertos fármacos que empleamos habitualmente en el tratamiento del paciente con dolor crónico afectan a la arquitectura del sueño.

A pesar de que se asume que los fármacos analgésicos se prescriben para controlar el dolor, se ha visto que también pueden interaccionar a nivel de la calidad del sueño y en consecuencia afectar a la percepción de la intensidad del dolor del paciente. A continuación realizamos una revisión sobre la calidad del sueño de los pacientes con dolor crónico, y cómo los opioides influyen sobre ambos.

PREVALENCIA DE TRASTORNOS DEL SUEÑO EN PACIENTES CON DOLOR CRÓNICO (5,6)

La prevalencia de trastornos del sueño en los pacientes con dolor crónico es mayor que en la población general, estimándose que entre un 50 y un 89% de los pacientes con dolor crónico en las Unidades del Dolor padecen pobre calidad del sueño, por lo que es razonable pensar que la mayoría de ellos sufren este problema. Recientes investigaciones confirman que ciertas patologías, como las enfermedades reumáticas y las cefaleas, se asocian con mayor disfunción del sueño.

Por lo tanto, esta disminución de la calidad del sueño supone una merma significativa en la calidad de vida del paciente, que desde nuestro punto de vista, deberíamos de empezar a objetivar para su mejor control analgésico.

Subjetivamente, el paciente lo refiere frecuentemente como insomnio (dificultad para quedarse dormido, despertares precoces). Objetivamente se demuestra que el paciente con dolor crónico experimenta fragmentaciones del sueño y disminución del sueño reparador. Sin olvidar, que también se pueden presentar trastornos primarios del sueño como apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas, hipoventilación-obesidad que agravan todo el cuadro.

CALIDAD DEL SUEÑO COMO OUTCOME INDIVIDUAL EN EL CONTROL DEL DOLOR (7,8)

La calidad del sueño se está empezando a considerar como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor, de fundamental importancia a la hora de evaluar el enfoque satisfactorio del tratamiento del paciente con dolor crónico. Se estima que entre un 50- 70% de los pacientes con dolor moderado-intenso sufren trastornos del sueño, asociados a despertares nocturnos por dolor, dificultad para quedarse dormido y sueño no reparador.

Estos trastornos del sueño presentan una relación directa y recíproca con la intensidad de dolor que sufre el paciente: el dolor produce mala calidad del sueño y este último a su vez conlleva un incremento en la intensidad de percepción del dolor. En recientes investigaciones se demuestra que el dolor crónico puede interrumpir el sueño y al mismo tiempo, esta mala calidad del sueño puede aumentar la percepción de dolor, creando un círculo vicioso difícil de romper y que influye en la respuesta al tratamiento analgésico pautado. Por todo ello, es razonable pensar que un manejo satisfactorio del control del dolor, puede mejorar las alteraciones del sueño en pacientes con dolor crónico y viceversa.

De esta manera, se propone considerar la calidad del sueño como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor, de fundamental importancia a la hora de evaluar el enfoque satisfactorio del tratamiento del paciente con dolor crónico.

INFLUENCIA DE LA DEPRIVACIÓN DE SUEÑO Y PERCEPCIÓN DEL DOLOR (9)

Como se ha ido comentando anteriormente, el dolor crónico se asocia frecuentemente a trastornos del sueño, por ejemplo, cambios en la arquitectura del mismo e incremento de la somnolencia diurna.

Nuevas hipótesis sugieren que estas modificaciones de los patrones del sueño pueden afectar a la modulación del dolor agudo y crónico.

Según la relación recíproca entre sueño y dolor ya explicada, investigaciones realizadas sugieren que la deprivación de sueño puede provocar hiperalgesia. De este modo, esta deprivación puede interferir en el resultado del tratamiento analgésico mediado por opioides y mecanismos de acción serotoninérgicos.

En experimentación animal se ha observado que esta supresión de la fase REM del sueño produce menor eficacia antiálgica de la morfina en dolor inducido. Esto sugiere que los opioides pueden ser menos eficaces bajo condiciones de supresión de fase REM en dolor crónico, e indica también que la administración de morfina podría exacerbar la supresión de la fase REM que está asociada a mayor sensibilidad hacia el dolor.

EFECTO DE LA MEDICACIÓN ANALGÉSICA EN LA ARQUITECTURA DEL SUEÑO DEL PACIENTE CON DOLOR CRÓNICO (10-13)

Ciertos fármacos que empleamos habitualmente en el tratamiento del paciente con dolor crónico pueden afectar a la arquitectura del sueño. A pesar de que se asume que los fármacos analgésicos se prescriben para controlar el dolor, se ha visto que también pueden interaccionar a nivel de la calidad del sueño y en consecuencia afectar a la percepción de la intensidad del dolor del paciente, como hemos comentado en apartados anteriores.

La mayoría de las investigaciones, en este campo, se han realizado sobre opioides, más concretamente sobre morfina. El efecto analgésico de estos fármacos viene mediado por la acción sobre los subtipos de receptores ?, delta y kappa. La activación de los receptores mu y kappa es la responsable del efecto de sedación de estos fármacos, por la inhibición de las neuronas colinérgicas y noradrenergicas. En humanos con dolor crónico, la administración de morfina produjo una supresión dosis dependiente de la fase REM y SWS esenciales para el desarrollo fisiológico correcto de los ciclos del sueño.

A la hora de plantear la pauta de tratamiento analgésico, se recomienda el empleo de formulaciones retardadas, en vez de liberación rápida, para el óptimo manejo analgésico del dolor crónico, ya que en estudios realizados se objetiva que el empleo de formulaciones retardadas, reduce la aparición de trastornos del sueño asociado a fármacos analgésicos.

CONCLUSIONES

Se estima que entre un 50-70% de los pacientes con dolor moderado-intenso sufren trastornos del sueño, ello supone una merma significativa en su calidad de vida asociada al propio sufrimiento del dolor crónico.

La calidad del sueño se está empezando a considerar como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor. Una mayor intensidad de dolor se ha asociado a una mayor prevalencia de trastornos del sueño, siendo esta relación recíproca y que perpetúa un círculo vicioso. Estudios realizados sobre opioides y sueño, demuestran que la administración episódica de este tipo de analgésicos, produce una disminución de la fase REM del sueño y aumento de los despertares nocturnos.

Por ello, recomiendan la administración de formulaciones retardadas para evitar picos de dosificación, observándose un aumento del número de horas de sueño, menos problemas para conciliarlo y reducción del consumo de hipnóticos. En conclusión, los pacientes con dolor crónico sufren con frecuencia mala calidad del sueño.

Este trastorno en el descanso nocturno, como hemos visto, repercute negativamente en la percepción del dolor, e incluso puede requerir un aumento del consumo de analgésicos, como consecuencia de perpetuación del circulo vicioso sueño y dolor. La repercusión que tiene una analgesia efectiva sobre la arquitectura del sueño, y más específicamente con el manejo de los opioides, queda de manifiesto.

Consideramos relevante empezar a considerar en nuestra práctica clínica habitual la calidad del sueño como marcador de calidad del manejo analgésico del paciente con dolor crónico.

Correspondencia: Ana Belén Mencías Hurtado Unidad del Dolor Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria Carretera del Rosario, s/n. 38010. Santa Cruz de Tenerife. Islas Canarias E-mail: anamencias@gmail.com

 Sociedad española del dolor

BIBLIOGRAFÍA

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12. O nen SH, Onen F, Courpron P, et al. How pain and analgesics disturb sleep. Clin J Pain. 2005;21:422-31. 13. Miaskowski et al. Pharmacologic Management of Sleep Disturbances in Noncancer-Related Pain. Pain Manag Nurs. 2009;10:3-13.

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El dolor crónico en la actualidad, un articulo publicado en El pais en 2013: Dolor crónico tratamiento la problemática

Alrededor de un 11% de la población europea sufre un dolor crónico, según una encuesta europea con 1.000 pacientes —de los cuales 200 eran españoles— hecha por el laboratorio Boston Scientific. Es el último intento de radiografiar un problema de salud y económico, y de llamar la atención sobre una situación que no avanza. Datos de estudios similares de hace cinco o diez años indicaban un porcentaje de afectados similar. No solo el dolor es crónico: la falta de atención adecuada lo es también.

El dolor crónico se define como el que dura más de seis meses. La cifra es extrapolable a España. Y sus complicaciones, también. Un 68% de los encuestados no encuentra un alivio a pesar de haber probado varios tipos de fármacos u otras terapias. Y solo un 10% es remitido directamente a una unidad específica. La escasa formación del personal sanitario sobre tratamientos adecuados y el desconocimiento de la población de la existencia de los mismos se erigen como las principales causas, según la encuesta.

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El camino para el paciente no es fácil. Primero acuden a los médicos de atención primaria, donde les dan analgésicos, necesitándose, en muchas ocasiones, varias visitas hasta lograr un ajuste. “El problema es cuando se prueba que un fármaco no sirve, entonces el médico no sabe a qué tratamiento acudir”, dice María Luisa Franco, médico de una clínica del dolor y colaboradora de la encuesta.

La tasa de suicidios entre los afectados dobla la media nacional

Que se lo digan a Ana Cordonilla, una mujer de 50 años que tenía un dolor de cabeza que no la dejaba ni de día ni de noche. “Estuve primero con la médico de cabecera, que me recetó pastillas, y luego pasé por rehabilitación. No tenía consuelo con nada, ni morfina ni nada”, cuenta. En total pasaron 10 años hasta que ingresó en una clínica especializada.

Además, en España, los opioides como la morfina para tratar el dolor intenso son apenas utilizados en un 1% de los casos, cuando se trata de dolores severos, según datos de la Sociedad Española del Dolor (SED).

Aunque el país ya ha dejado los últimos lugares en el ranking europeo en cuanto al uso de opioides, todavía hay muchos mitos que impiden su aplicación.

“Primero, se cree que los opioides solo se deben utilizar en pacientes terminales. Y segundo, que crean adicción. Esto último no es verdad y hay estudios que demuestran que solo un porcentaje bajísimo presenta adicción”, dice Franco.

“En muchas ocasiones, el profesional sanitario no tiene la formación suficiente para entender el dolor como una enfermedad en sí y no como un síntoma”, dice Concha Pérez, directora de la Unidad de Dolor del hospital de La Princesa de Madrid y portavoz de la SED. Según la médica, el hecho de que su enseñanza en las facultades no esté normalizada explica que no se den los tratamientos más idóneos.

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el dolor como una enfermedad en sí y no como un síntoma

Los recelos ante la morfina dificultan el abordaje de los casos graves

Es el caso de Caridad Benita, de 79 años, que tardó más de una década en trasladarse a una clínica del dolor. “Cuando llegué y me implantaron un estimulador de médula espinal (un método que transmite impulsos eléctricos suaves que impiden que las señales de dolor lleguen al cerebro), mi vida cambió. Ahora puedo disfrutar de mi familia”, dice.

A la escasa formación médica se une la falta de clínicas especializadas. En España existen unas 108 unidades del dolor, la mayoría dependientes de los servicios de anestesiología de los hospitales. Pero solamente unas 10 cumplen con el máximo nivel, es decir, son independientes de otros servicios de los hospitales y tienen un presupuesto y personal propio. “El problema es que hay muchas unidades que las lleva una sola persona. Faltan psicólogos (un especialista fundamental para los expertos) o tratamientos intervencionistas”, dice Pérez.

El dolor acompaña a la mayoría de los pacientes toda la vida.

Y sin un tratamiento adecuado pueden llegar a aislarse de sus familiares y amigos y a dejar sus trabajos. Así, un 12% de los encuestados se separa de su pareja. Además, la posibilidad de suicidio es el doble. Para la familia de José Luis Nieto, de 60 años, fue difícil lidiar con la enfermedad. Después de haber sido operado por un tumor en la cabeza, la cara le quedó paralizada y la sensación de golpes y pinchazos “no le dejaba estar en ningún momento”. Sus familiares lo dejaron todo para apoyarlo. “Mi madre y yo tuvimos que dejar la empresa que teníamos para cuidarlo. Él no paraba de llorar. Fue muy difícil”, cuenta su hija.

Mientras tanto, la demanda sigue ahí y en un año las unidades de dolor han atendido a más de 200.000 personas (unas unas 4856 por unidad), según Pérez. La mayoría de las consultas las acaparan los dolores musculoesqueléticos, especialmente los lumbares.

Pepa Garrido, de 43 años, tuvo que dejar su empleo como administradora por un infarto cerebral. “Muchas veces no tienes motivación ninguna”, dice. “Aun así, tienes que aprender a convivir con ello y seguir adelante”.

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El dolor sufrido por un médico 4.75/5 (20)

“El roce de las sábanas me producía un dolor insoportable”.

Testimonio del Dr. Andrés Huete, médico de Dispositivo de Cuidados Críticos y Emergencias Sanitarias en Jaén, y al mismo tiempo, paciente con Dolor por Neuropatía Diabética.

– La Neuropatía Diabética, la complicación más frecuente de la diabetes, es una afectación del sistema nervioso que, en uno de cada tres casos, produce un dolor crónico de gran intensidad1

– Los médicos de Atención Primaria juegan un papel fundamental en la prevención y detección de esta complicación de la diabetes. Para ayudarles en su labor, la OMC y Lilly han editado la ‘Guía de Buena Práctica Clínica en Dolor Neuropático en el paciente diabético’

Dr. Andrés Huete El dolor sufrido por un médico

“Hace treinta y un años que soy diabético y quince que sufro dolor por Neuropatía Diabética. Comencé a notar una especie de entumecimiento, que se conoce como parestesias, en las piernas. Era un hormigueo en las pantorrillas y en los pies, que se fue transformando en sensación de calambres y, más tarde, en dolor ante el más mínimo roce. Sólo el contacto con las sábanas me producía un dolor insoportable. Soy médico, así que mi diabetes combinada con este intenso dolor me hizo pensar que había desarrollado una Neuropatía Diabética. Acerté”.

De este modo, el Dr. Andrés Huete, médico del Dispositivo de Cuidados Críticos y Emergencias Sanitarias en Jaén, explica cómo le cambió la vida esta afección del sistema nervioso que sufren el 50% de los pacientes diabéticos y que provoca un dolor crónico de gran intensidad en uno de cada tres casos1.

El dolor sufrido por un médico

Los médicos también padecen dolor crónico y las dificultades del tratamiento

Dificultad para diagnosticar el dolor

Si bien se trata de la complicación más frecuente de la diabetes y el paciente suele consultar con su médico por el fuerte dolor, el diagnóstico no es fácil. “Se trata de una enfermedad que durante cierto tiempo pasa desapercibida, en primer lugar, por ciertas barreras del sistema sanitario, como el tiempo de atención al paciente; la desinformación de algunos de mis colegas de profesión en esta área; así como la edad de los pacientes, que hace que se piense antes en problemas osteoarticulares relacionados con su edad que en una neuropatía” enumera el Dr. Huete.

Precisamente, para facilitar la labor de los médicos de Atención Primaria y ayudar a diagnosticar esta complicación derivada de la diabetes, se ha editado la “Guía de Buena Práctica Clínica en Dolor Neuropático en el paciente diabético”, editada por la Organización Médica Colegial (OMC) y Lilly, y cuyos contenidos están avalados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Entre otras cosas, esta Guía ayuda a los profesionales sanitarios a detectar ciertos síntomas de alarma y a llevar a cabo una serie de pruebas que determinarán el diagnóstico: la entrevista clínica, para conocer los antecedentes personales del paciente, así como las características de los síntomas referidos, etc; la exploración física, para buscar alteraciones sensoriales (test del filamento) y motoras; así como otras pruebas complementarias (analíticas, estudios de conducción nerviosa, etc.). Además de esta Guía, Lilly ha desarrollado un material formativo destinado a al sector de la enfermería y otro educativo dirigido a pacientes.

Limitaciones que obligan a cambiar de vida

“Empecé a ver cómo la enfermedad limitaba mis actividades cotidianas. En esa época, yo daba paseos diarios, pero el dolor en los pies y en las piernas me obligaba a parar continuamente. Del mismo modo que tuve que renunciar a otra de las aficiones que compartía con mi pareja: los bailes de salón. En el plano profesional la enfermedad también me limitaba. Soy médico del Dispositivo de Urgencias y no poder realizar mi trabajo con normalidad me desesperaba”, relata el Dr. Huete, un ejemplo de por qué la Neuropatía Diabética Dolorosa se asocia a una peor calidad de vida.

“Como médico, haber desarrollado un complicación como la Neuropatía Diabética Dolorosa fue desesperanzador. Aún así, por mi carácter, al principio intenté aceptarlo de forma positiva, pero con el tiempo se me hizo más difícil de superar” recuerda el Dr. Huete. De hecho, no es fácil asumir las limitaciones en actividades cotidianas, de ahí que sea frecuente que estos pacientes también presenten depresión, ansiedad y alternaciones del sueño.

Enfoque multidisciplinar

La Neuropatía Diabética Periférica (NDP), sea o no dolorosa, no puede entenderse como algo aislado sino que requiere un enfoque integral y multidisciplinar, en cuanto a prevención (control de la hiperglucemia, monitorización de los factores de riesgo cardiovascular, evitar la aparición del pie diabético tomando ciertas medidas de higiene, y tratamiento de la comorbilidad asociada) así como en cuanto al tratamiento fisiopatológico y al alivio sintomático.

En este sentido, “el futuro es esperanzador, ya que los fármacos mejoran la calidad de los pacientes que sufrimos esta enfermedad” explica el Dr. Huete refiriéndose a los tratamientos sintomáticos, como la duloxetina (antidepresivo), que reducen la intensidad del dolor.

 

Referencias:

1. Álvarez-Guisasola, F; Blanco Tarrio, E. et al. Guía Buena Práctica Clínica en Dolor Neuropático en el paciente diabético. Pág. 34

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