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Dolor menstrual con cefaleas y disfunciones cognitivas 4/5 (2)

Disfunciones cognitivas en el dolor menstrual con cefaleas

Dolor menstrual con cefaleas

El dolor interfiere e interrumpe la atención.

Nuevos hallazgos sugieren que el dolor menstrual afectaría algunas funciones cognitivas.

Investigadores habían demostrado un efecto similar de las cefaleas, que difería del que producía el dolor inducido en los experimentos de laboratorio.

El equipo del doctor Edmund Keogh, de la Universidad de Bath, Reino Unido, explica que, según se sabe, el dolor interfiere e interrumpe la atención, y que la mayoría de los estudios disponibles se realizaron sobre personas con dolor crónico o dolor inducido experimentalmente.
“Mucho menos sabemos de los potenciales efectos de interrupción que el dolor común tiene en la atención”, publicaron los autores en la revista Pain.

Hallazgos en estudios previos

En un estudio previo, el equipo había descubierto que el rendimiento de las personas con cefalea se volvía más lento, impreciso, entre otras alteraciones, pero sin alteraciones específicas de la atención.
Ahora, los autores estudiaron a 54 mujeres que realizaron una serie de pruebas de atención con y sin dolor menstrual.

Dolor menstrual con cefaleas

El dolor prolongó significativamente el tiempo de reacción en la Prueba de Flanker y redujo la precisión en un test de cambio de la disposición mental, pero sin alteraciones específicas de la atención.

“El patrón observado sugiere que el dolor menstrual estaría asociado con una disminución generalizada del rendimiento durante las tareas; algo así como una depresión cognitiva durante el período de dolor”, escribe el equipo.

Efectos destacados en la atención

Los efectos detectados en este estudio poseen similitudes “sorprendentes” con los del dolor de cabeza que el equipo había hallado. Para los autores, es posible que esos efectos se debieran a otros síntomas menstruales, como la fatiga.
“Estos efectos en la atención podrían considerarse dentro de una respuesta cognitiva más amplia a la interrupción de la atención que produce el dolor”, escribe el equipo.
“Si la función adaptativa del dolor implica penetrar la conciencia y exigir la atención, probablemente así sea cuando el dolor es inesperado, impredecible y/o percibido como amenaza”.

“El próximo desafío será estudiar la interrupción de la atención fuera del laboratorio y en el mundo real”, agregan los autores, que no hicieron declaraciones sobre el estudio.

por Reuters

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Sin evidencia medica del uso del cannabis en la fibromialgia 3.25/5 (4)

Edición |Fibromialgianoticias.com 04/03/2014
Fuente | Europa Press

Tratamiento Fibromialgia con cannabis sin evidencia médica

Investigadores de la McGill University Health Centre (MUHC) en Quebec, en Canadá. Aseguran que por el momento no hay evidencia científico-médica de que el uso del cannabis sea realmente seguro y eficaz para que los pacientes con una enfermedad reumática, como la artritis, el lupus o la fibromialgia, logren aliviar su dolor.

Así se desprende de una revisión de estudios publicada en la revista ‘Arthritis Care & Research’.

Con el que trataban de explorar posibles riesgos asociados al uso medicinal de esta planta ante el interés mostrado por la comunidad científica dado su efecto modulador del dolor.

Estudios cannabis y dolor

Actualmente hay estudios que muestran como hasta el 80 por ciento de los pacientes que usan el cannabis o marihuana en las clínicas del dolor de Estados Unidos lo hacen para tratar su dolor miofascial, que suele afectar a los músculos de espalda, cuello y hombros.

Y en estudios poblacionales llevados a cabo en Reino Unido y Australia han visto que hasta el 33 por ciento reconoce usar esta droga para mitigar el dolor de la artritis.

Un uso cada vez mayor que hace que muchos gobiernos estén considerando su legalización con fines médicos, según ha reconocido Mary-Ann Fitzcharles, autora del estudio.”Pero los médicos que atienden a estos pacientes deben saber las implicaciones que puede tener para la salud el uso de esta droga”, reconoce esta experta.

Datos sobre cannabis y dolor

Para ello, analizaron datos de la forma de administración, la dosis, la eficacia y los riesgos de los pacientes reumáticos que usan esta sustancia para tratar su dolor en los 20 estados de Estados Unidos donde está legalizada con fines terapéuticos.

De este modo, vieron que las concentraciones de tetrahidrocannabinol (THC), la sustancia que se encuentra en el cannabis y proporciona tanto un alivio del dolor como una alteración de la función cerebral (efecto psicoactivo ), varían hasta en un 33 por ciento, mientras que los niveles de concentración también varían entre un 2 y un 56 por ciento, por lo que la dosis no está nada establecida, reconocen los expertos.

LOS PACIENTES PREFIEREN FUMARLO, AUNQUE TIENE MÁS RIESGOS

Aunque el cannabis puede ser ingerido, la mayoría de los usuarios prefieren fumarlo para obtener una respuesta más rápida. Sin embargo, la comunidad científica no recomienda fumarlo a través de porros dados los efectos adversos que tiene en las vías respiratorias.

Diferente tipo de dolor diferente “alivio”

Y, de igual modo, tampoco hay estudios a medio o largo plazo de la eficacia de su uso prolongado, y hay estudios que incluso apuntan a que no lograría el mismo alivio que consigue frente al cáncer o al dolor neuropático, ya que el dolor se activa mediante mecanismos diferentes.

Daño cognitivo

Los autores del estudio también han destacado que el uso medicinal de la marihuana tiene sus riesgos inherentes, tales como un daño cognitivo o de la función psicomotora.

Y a largo plazo, puede provocar dependencia, adicción o problemas mentales. De hecho, uno de los estudios analizados con 8.000 adultos que usaron el cannabis con fines terapéuticos demostró que las probabilidades de depresión de estos pacientes eran 1,4 veces mayor.

“En este momento no se puede recomendar el cannabis para el tratamiento del dolor de la artritis porque no hay datos de eficacia ni del daño potencial de esta droga, y la disponibilidad de otras terapias para el manejo del dolor”, ha reconocido Fitzcharles, quien anima a los médicos a no animar a sus pacientes a usarla.

(EuropaPress)

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Clasificación síndrome de fatiga crónica 5/5 (2)

Tipología clínica del síndrome de fatiga crónica: hipótesis clasificatoria

El síndrome de fatiga crónica puro (SFCp) es una enfermedad crónica grave compleja e incapacitante de causa no aclarada, excluyendo el SFC secundario (SFCs) a otros trastornos médicos.

Se caracteriza por una fatiga intensa, además de otros síntomas cognitivos, autonómicos, neuroendocrinos, inmunoalérgicos y musculoesqueléticos, de nueva aparición inexplicable clínicamente (persistente o recurrente) de al menos 6 meses de duración, que no remite de manera significativa tras el reposo y que empeora con la actividad física o mental con una muy lenta recuperación y reducción de > 50% de las actividades de la vida diaria realizadas previamente por el paciente1-4.

Clasificación síndrome de fatiga crónica

Se diagnostica según los criterios de Fukuda de 19941, el documento canadiense de consenso 2003 o, más recientemente, los criterios de consenso internacional 2011; con la denominación de encefalomielitis miálgica que ofrecen revisión sobre la fisiopatología, sintomatología y tratamiento3. Laprevalencia se estima entre 0,5 y 2,5% de la población general .
A pesar de ser una enfermedad reconocida por la OMS desde 1989, clasificada con el código G93.3 de la CIE-105,6, y la evidencia acumulada desde distintos campos durante las últimas 2 décadas,es posible que el SFCp siga siendo aún el gran desconocido para muchos de los profesionales sanitarios.

Clasificación síndrome de fatiga crónica

Debido a la gran heterogeneidad en su expresión clínica y a la falta de instrumentos estandarizados para ordenar los distintos síntomas (según la mayor o menor preponderancia) y presentaciones clínicas (distinción entre SFCp, SFCs y FC idiopática); proponemos una clasificación: clusters i, ii, iiia, iiib y iiic, que subagrupa las principales condiciones clínicas en una serie consecutiva de 199 pacientes (tabla 1), atendidos en el periodo entre junio de 2010 y febrero de 2013, en la Unidad Hospitalaria Especializada de Fatiga Crónica del Camp de Tarragona del Hospital Universitario Joan XXIII.El 84% de los pacientes (n = 167) fueron del sexo femenino (5:1).

La media de edad al inicio de los síntomas fue de 41,5 años (mínima 9 y máxima 76). El inicio de los síntomas fue insidioso en el 72,8% de los pacientes y el curso evolutivo fue progresivo en el 71,3%. En el momento de la entrevista el 51,7% (n = 103) estaban inactivos laboralmente (65 pacientes por baja laboral y 38 pacientes por incapacidad). El 8% (n = 16) estaban ya jubilados.

Clasificación síndrome de fatiga crónica

 

Los criterios del SFCp son válidos para el diagnóstico en la práctica clínica diaria con independencia de otros diagnósticos asociados.

El disponer de una clasificación de los pacientes con SFC nos permitirá identificar grupos de pacientes más homogéneos, candidatos por tanto arecibir unas pautas diagnósticas y terapéuticas más individualizadas y permite albergar expectativas esperanzadoras.

Para poder clasificar correctamente a un paciente con SFC, recomendamos una aproximación diagnóstica multidisciplinaria.

En primer lugar, debe confirmarse el diagnóstico del SFC (médico de familia,médico internista y/o reumatólogo), para a continuación evaluarla existencia de posibles enfermedades sistémicas asociadas ode procesos crónicos locales que requieren amplio diagnóstico diferencial, y finalmente realizar un diagnóstico preciso sobre las enfermedades de base psicopatológica (psicólogo y/o psiquiatra).

La obtención de un diagnóstico claro en cada una de estas 6 áreas, así como el análisis en la relación temporal de la aparición delos distintos síntomas o procesos, permitirá la inclusión de cada paciente en cada uno de los distintos subgrupos clasificatorios.

Rami Qanneta a,Ramon Fontova b, María José Poveda b y Sonia Castro b

aUnidad de Fatiga Crónica, Departamento de Reumatología,Hospital Universitari Joan XXIII, Tarragona, España
bDepartamento de Reumatología, Hospital Universitari Joan XXIII,Tarragona, España
Autor para correspondencia.Correo electrónico: rami kanita229@hotmail.com (R. Qanneta).
Qanneta R, et al. Tipología clínica del síndrome de fatiga crónica: hipótesis clasificatoria. Reumatol Clin. 2013. http://dx.doi.org/10.1016/j.reuma.2013.04.004
Fuente | Reumatologia clínica

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Eliminar el dolor del miembro fantasma Valora la información

Logran eliminar el dolor del miembro fantasma en personas amputadas

El nuevo método se basa en la emisión de señales eléctricas que se traducen en movimientos por medio de complejos algoritmos, de modo que el paciente puede verse a sí mismo en una pantalla con un brazo virtual superpuesto.

El investigador Max Ortiz Catalán, de la Universidad Chalmers de Tecnología, en Suecia, ha desarrollado un método para el tratamiento del dolor del miembro ‘fantasma’ (PLP, por sus siglas en inglés) en personas amputadas. El sistema se basa en una combinación de varias tecnologías y ha sido probado inicialmente en un paciente que ha sufrido de dolor del miembro fantasma severo durante 48 años.

Las personas que pierden un brazo o una pierna a menudo experimentan sensaciones ‘fantasmas’, como si el miembro perdido todavía siguiera allí.

El 70 por ciento de los amputados experimentan dolor en el miembro amputado a pesar de que ya no existe, algo que puede convertirse en una condición crónica y reducir considerablemente la calidad de vida de la persona afectada.

Tratamientos para el dolor fantasma

Todavía se desconoce la causa exacta del dolor del miembro fantasma y otras sensaciones fantasmas.
Actualmente, el dolor del miembro fantasma se trata con métodos como la terapia del espejo, medicamentos, acupuntura e hipnosis, que, en muchos casos, no resuelven nada.

El paciente seleccionado por Ortiz Catalán perdió su brazo hace 48 años y desde entonces sufría de dolor fantasma, que variaba de moderado a insoportable. Tras el tratamiento con el nuevo método, el dolor se redujo drásticamente; tanto que ahora experimenta períodos en los que está completamente libre de dolor y ya no se despierta por intensos episodios de dolor en la noche.

Como eliminar el dolor del miembro fantasma

El método, descrito en Frontiers in Neuroscience, utiliza señales musculares del muñón del brazo del paciente para dirigir un sistema conocido como realidad aumentada.
Las señales eléctricas en los músculos son detectadas por los electrodos en la piel y se traducen en movimientos del brazo por medio de algoritmos complejos. El paciente puede verse a sí mismo en una pantalla con un brazo virtual superpuesto, que se controla utilizando su propio comando neural en tiempo real.

Engañar al cerebro

“Hay varias características de este sistema que, combinadas, podrían ser la causa del alivio del dolor -resalta Ortiz Catalán–.
Las áreas motoras del cerebro necesarias para el movimiento del brazo amputado se reactivan y el paciente obtiene una respuesta visual que engaña al cerebro, haciéndole creer que hay un brazo ejecutando tales órdenes motoras.

Eliminar el dolor del miembro fantasma

Él se experimenta a sí mismo como un todo, con el brazo amputado de nuevo en su lugar”.
Las terapias modernas que utilizan espejos convencionales o la realidad virtual se basan en información visual a través del brazo o de la pierna opuesta, por lo que las personas que han perdido ambos brazos o ambas piernas no pueden usar este tipo de sistemas.

“Nuestro método se diferencia del tratamiento previo en que las señales de control se recuperan desde el muñón del brazo”, matiza Max Ortiz Catalán. “La ejecución motora y la vívida sensación de finalización suministrada por la realidad aumentada pueden ser la razón de la mejoría del paciente”, concluye.

Frontiers in Neuroscience (2014); doi: 10.3389/fnins.2014.00024

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Ejercicio para fibromialgia y fatiga crónica 4.88/5 (8)

El ejercicio para fibromialgia por Esther Duarte Oller Cap Clínic del servei de Rehabilitació de l’Hospital de l’Esperança. Barcelona

Introducción

Diversos trabajos científicos han demostrado que el ejercicio tiene beneficios sobre la capacidad física y mejora los síntomas de la Fibromialgia (FM) y de la Fatiga crónica (FC).
Se acepta que el ejercicio es uno de los tratamientos no medicamentosos más eficaces en el manejo del dolor crónico y la debilidad muscular. Entre los efectos beneficiosos del ejercicio destacan:

Disminución del dolor
Aumento de la fuerza muscular
Mejoría de la calidad del sueño
Mejoría de la capacidad física y salud cardiorrespiratoria
Disminución de la fatiga
Mejoría del estado psicológico y el humor
Mejoría de la función física global y la calidad de vida

El presente folleto informativo tiene como objetivo responder a las preguntas más frecuentes e informar a los / las pacientes y sus familiares de los beneficios de la práctica de ejercicio físico, así como de los tipos de ejercicio más recomendables.

UNA DE LAS MEJORES DECISIONES QUE USTED PUEDE TOMAR SI PADECE DE FIBROMIALGIA ES HACER EJERCICIO

1- ¿Debo hacer ejercicio por mi cuenta?

Es necesario que, antes de iniciar la práctica de actividad física regular, un deporte en concreto, o un programa de ejercicios terapéuticos, consulte a su médico. Sólo su especialista es la persona adecuada para valorar su estado físico e indicarle qué tipo de ejercicios es el más recomendable en su caso.

EJERCICIO PARA FIBROMIALGIA

Usted puede padecer otras enfermedades del aparato locomotor, además de la FM, que pueden condicionar limitaciones: la presencia de artrosis localizada en una articulación, o una osteoporosis (reducción de la masa ósea muy frecuente en mujeres después de la menopausia) puede hacer más recomendable un tipo de ejercicio que otro.

En ocasiones, será necesario evaluar su capacidad de esfuerzo mediante una prueba específica. No se fíe sólo de los consejos de familiares, amigos u otros pacientes, que, aunque bienintencionados, pueden recomendarle actividades perjudiciales para usted. La pauta de ejercicios debería ser revisada cada pocos meses por su especialista para adaptarla a su situación.

ANTES DE EMPEZAR LA PRÁCTICA DE UN DEPORTE O EJERCICIO TERAPÉUTICO, DEBE CONSULTAR A SU ESPECIALISTA

2- Me canso mucho haciendo ejercicio: ¿es perjudicial para mí?

La práctica de actividad física es, junto con la alimentación y un estilo de vida reglado, el principal medio de promoción y mantenimiento de la salud.

Sin embargo, el 46% de la población española no practica ejercicio en su tiempo libre, y este hábito sedentario disminuye la calidad de vida y aumenta el riesgo de padecer numerosas enfermedades. Realizar regularmente una actividad física mejora la salud global, el bienestar psicológico y la función física tanto en los individuos sanos, como en aquellas personas con enfermedades discapacitantes.

 

En los pacientes afectos de FM se ha comprobado que el nivel de estado físico o entrenamiento es aún peor que en la población general: el 80% de las pacientes no están en buena forma física y tienen una tolerancia muy baja al ejercicio.

Cuando se estudian las causas posibles de estas diferencias, no se ha comprobado que los pacientes con FM tengan peor estado cardiorrespiratorio o menos fuerza muscular que los individuos sanos sedentarios.

A medida que usted progresa con el ejercicio se le hará más fácil hacerlo. Para que el ejercicio le sea de ayuda debe hacerlo regularmente.

Sin embargo, sí que tienen mayor sensación subjetiva de esfuerzo con el ejercicio, es decir, mayor percepción de fatiga durante la actividad física: ante el mismo  esfuerzo la sensación de cansancio es mayor. Si presenta mareo, fatiga o dolor de forma persistente después del ejercicio, debe consultar con su médico.

ES PROBABLE QUE USTED SE CANSE MUCHO CON LA ACTIVIDAD FÍSICA, PERO POR PADECER FIBROMIALGIA O FATIGA CRÓNICA NO TIENE MENOR FUERZA MUSCULAR NI PEOR ESTADO CARDIORRESPIRATORIO QUE LOS DEMÁS

3- El problema es la constancia

Efectivamente, ser constante es la clave. De nada sirve practicar ejercicio sólo durante unas semanas y después abandonarlo, aunque éste sea intenso y adecuado.

Para ello, en primer lugar, usted debe estar mentalizado, de la misma manera que nadie deja de fumar sin estar realmente convencido. De ahí que se deban tener en cuenta sus preferencias personales: ¿le gusta caminar?, ¿prefiere la natación? o ¿le molesta mojarse el pelo en la piscina?

También es preferible buscar una franja horaria que se adapte mejor a su conveniencia.

Otras circunstancias como su lugar de residencia y las instalaciones deportivas que tenga cerca de su casa también deben ser tenidas en cuenta.

Practicar ejercicio en compañía de amigos o familiares puede hacer más agradable la actividad y mejorar el cumplimiento: convénzalos para que le acompañen. Si usted pertenece a alguna asociación o grupos de ayuda mutua de pacientes con FM o FC, es posible que pueda compartir estas actividades en grupo. Es mejor plantearse objetivos realistas: empezar por tres veces en semana y mantenerlo es preferible a un programa diario que se abandona a las pocas semanas.

ELIJA USTED EL TIPO DE EJERCICIO, LUGAR Y HORARIO QUE MÁS LE GUSTE Y PROCURE PRACTICARLO EN COMPAÑÍA.

4- ¿Qué tipo de actividad física es más recomendable?

En general, se recomienda practicar ejercicio aeróbico de baja intensidad de carga como andar, nadar o usar una bicicleta estática. Se trata de ejercicios de larga duración (constantes, rítmicos) que movilizan un buen número de  grupos musculares y que tienen muy bajo riesgo de inducir traumatismos o lesiones musculares o articulares.

Caminar todos los días de forma regular durante media hora mejora la calidad de vida el estado de ánimo y contribuye a mejorar el control del peso, el estreñimiento, la dislipemia (tasas de colesterol y / o triglicéridos en sangre) y el riesgo de enfermedad cardiovascular y osteoporosis.

Otros efectos beneficiosos de caminar con regularidad son la reducción de la depresión, la ansiedad y la mejoría de los trastornos del sueño, frecuentemente presentes en la FM y la FC.

Caminar es la actividad física preferida por la mayor parte de los pacientes, ya que no exige un equipo especial, se puede practicar desde la puerta de casa sin coste económico y la edad no es un inconveniente a la hora de practicarlo. Apenas unos zapatos cómodos y una ropa apropiada son necesarios para dar un buen paseo y contribuir con ello a mejorar la salud física y mental.

El ejercicio en piscina de agua caliente es una de las formas habituales de ya que minimiza la tensión muscular en la columna y extremidades. Es un error común recomendar “natación” o “piscina” sin ninguna orientación o pauta.

Cuando no se conoce bien la técnica correcta, nadar puede convertirse en una actividad de pobres resultados, incluso perjudiciales. Es conveniente seguir las instrucciones de un profesional.

Un estudio reciente ha demostrado que el ejercicio acuático en una piscina de agua templada realizado en sesiones de 1 hora de duración, tres veces por semana, reduce los síntomas de la FM y por lo tanto, mejora notablemente la calidad de vida de las mujeres afectadas. Otras formas de actividad física recomendable son el yoga y el Tai Chi: estas disciplinas se basan en el conocimiento y conciencia del propio cuerpo así como en el control del movimiento.

La danza o el baile aeróbico suave también pueden resultar apropiados, siempre que se eviten saltos o se sobrecarguen los mismos grupos musculares.

Es aconsejable practicar programas combinados de ejercicio: además de entrenamiento aeróbico, realizar ejercicios de flexibilización y entrenamiento de fuerza muscular.

SON SUFICIENTES 20-30 MINUTOS DIARIOS DE CAMINAR, NADAR O BAILAR PARA QUE DUERMA MEJOR Y SU DOLOR Y ESTADO DE ÁNIMO MEJOREN

(Nadar de 20 a 30 minutos diarios es suficiente para aliviar sus síntomas)

5-¿Debo hacer también ejercicios de flexibilización y entrenamiento de fuerza muscular?

Los ejercicios de flexibilidad son aconsejables tanto al principio como al final de cada sesión: es suficiente realizar estiramientos durante 5-10 minutos en cada sesión. Los estiramientos deben mantenerse durante 10-30 segundos, repetirse 3-4 veces, intentando llegar al máximo recorrido articular posible (se debe notar un ligero malestar, pero hay que evitar el dolor).

Los ejercicios de fortalecimiento entrenan la fuerza para potenciar la musculatura de extremidades y tronco son eficaces en pacientes con FM. Los pacientes que realizan este tipo de ejercicios refieren una mejoría de la fatiga, del humor y del sueño.

Se aconseja practicar de 10 a 20 repeticiones por serie, realizando 3-4 series por cada ejercicio y aumentar progresivamente la resistencia. Los grupos musculares que deben entrenarse son: piernas (gemelos, tibial anterior, cuádriceps, isquiotibiales y glúteos), abdominales, espalda y brazos (pectorales, dorsales, deltoides, bíceps y tríceps).

Los programas de ejercicio que incluyen actividad aeróbica, ejercicios de flexibilidad y de fuerza son los que han demostrado mayor beneficio en pacientes con FM, tanto en la mejoría del dolor y disminución del número de puntos gatillo de dolor, como en la salud aeróbica, flexibilidad y fuerza isocinética.

JUNTO CON EL EJERCICIO AERÓBICO ES CONVENIENTE REALIZAR EJERCICIOS DE FUERZA Y FLEXIBILIDAD

(Los ejercicios de fortalecimiento muscular y de flexibilización deben practicarse de dos a tres veces por semana)

6- ¿Qué ejercicios no debo practicar?

En general, se aconseja evitar los ejercicios que desencadenen agravamiento de los síntomas, así como “agujetas”, microtraumatismos y lesiones musculares. Es conveniente que un monitor o, en el mejor de los casos, un fisioterapeuta controle el tipo de ejercicio así como la correcta realización del mismo.

Los ejercicios de resistencia muscular con pesas y aparatos de fitness deben realizarse de manera muy progresiva y exigen un control postural estricto durante su realización para evitar lesiones musculares y posturas incorrectas.

En general, cualquier ejercicio que sistemáticamente le produzca dolor y fatiga persistentes debe evitarse y consultar con su especialista.

EVITE LOS EJERCICIOS QUE LE PRODUZCAN DOLOR O FATIGA PERSISTENTE Y CONSULTE CON SU ESPECIALISTA

7- ¿Con qué frecuencia?

Se recomienda que la actividad física se practique diariamente: un objetivo asumible es caminar entre 20 y 30 minutos tres veces por semana al principio y a las pocas semanas hacerlo diariamente. El Colegio Americano de Medicina Deportiva aconseja que el entrenamiento aeróbico / cardiovascular debe realizarse al menos 2 días por semana y recomienda que las sesiones tengan una duración entre 20 y 60 minutos. En general, se aconseja empezar por sesiones cortas e ir incrementando la duración.

En definitiva, se aconseja realizar ejercicio aeróbico diariamente y un programa completo con ejercicios de fuerza y flexibilizantes un mínimo de 2-3 veces por semana.

ES CONVENIENTE REALIZAR EJERCICIO AERÓBICO DIARIO, JUNTO CON UN PROGRAMA DE EJERCICIOS DE FUERZA Y FLEXIBILIZACIÓN DE DOS A TRES VECES POR SEMANA

8- ¿Con qué intensidad?

Se recomienda empezar la actividad física con intensidad moderada: el paciente debe sentirse cómodo y debe evitarse agravar el dolor por el entrenamiento excesivo de músculos no entrenados. Es recomendable hacer pausas cortas entre los diferentes ejercicios.

Se aconseja controlar la frecuencia cardiaca, que debe estar entre el 60% y el 75% de su frecuencia cardiaca máxima (se calcula restando: 220 – edad) durante el ejercicio. Si no dispone de ningún aparato para controlarla (pulsómetro), puede medir su pulso colocando sus dedos índice y medio sobre la arteria radial (muñeca) o sobre la arteria carótida (cara lateral del cuello, bajo la mandíbula).

Otra manera sencilla de saber que la intensidad no es excesiva es que pueda hablar sin que el ahogo se lo impida.

LA INTENSIDAD DEL EJERCICIO NO DEBE SOBREPASAR EL 75-80% DE LA FRECUENCIA CARDIACA MÁXIMA

(El ejercicio no debe ser extenuante)

9- Educación sanitaria y autocuidado

Dentro de los tratamientos habituales para la FM se recomiendan programas moderados de ejercicio muscular, cardiovascular y de flexibilidad, respiratorio y de movilización de la musculatura con dolor, entre otros. La suma de estos ejercicios a la termoterapia, balneoterapia y masajes relajantes contribuye a aumentar los efectos beneficiosos.

Un estudio publicado recientemente concreta estas recomendaciones, y asegura que los paseos progresivos, los entrenamientos sencillos de fortalecimiento y los estiramientos, combinado todo ello con una medicación adecuada y una educación destinada al autocuidado, mejoran el estado funcional del paciente y, sobre todo, los síntomas más graves de la enfermedad.

Los beneficios del ejercicio aumentan cuando se lleva a cabo una educación dirigida al autocuidado, por lo que un programa de ejercicios “apropiados”, sumados a la educación al paciente, deberían ser incluidos en cualquier terapia de tratamiento para la enfermedad.

LA COMBINACIÓN DE CAMBIOS DE HÁBITO DE VIDA, EJERCICIO ADECUADO Y CONSTANTE Y AUTOCONOCIMIENTO DE LA ENFERMEDAD MEJORA LOS SÍNTOMAS Y LA CALIDAD DE VIDA EN LOS PACIENTES CON FIBROMIALGIA
Puedes conocer más sobre ejercicio para fibromialgia y fatiga crónica

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Serotonina perpetua las señales del dolor crónico Valora la información

El cerebro utiliza serotonina para perpetuar las señales de dolor crónico en los nervios locales

Investigadores de la Universidad Johns Hopkins y la Universidad de Maryland, en Baltimore (Estados Unidos), han identificado dos moléculas que participan en la perpetuación del dolor crónico en ratones. Las moléculas, según explican en la edición de este jueves de ‘Neuron’, también parecen tener un papel en el fenómeno que hace que las zonas no dañadas del cuerpo sean más sensibles al dolor cuando un área cercana ha sido herida.

“Con la identificación de estas moléculas, tenemos algunos objetivos adicionales que podemos tratar de bloquear para disminuir el dolor crónico”

resalta Xinzhong Dong, profesor asociado de Neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y científico del Instituto Médico Howard Hughes, en Chevy Chase, Maryland. “Hemos encontrado que el dolor persistente no siempre se origina en el cerebro, como algunos habían creído, una información importante para el diseño de fármacos menos adictivos para luchar contra él”, agrega.

El dolor crónico que persiste durante semanas, meses o años después de una lesión o enfermedad subyacente aflige a un estimado de entre un 20 y un 25 por ciento de la población mundial y cerca de 116 millones de personas en Estados Unidos. Puede ser causado por una diversidad de motivos, desde lesiones nerviosas y osteoartritis hasta el cáncer y el estrés.

Centrados en el nervio trigémino

En su nuevo estudio, los científicos se centraron en un sistema de nervios sensibles al dolor en los rostros de los ratones, conocidos colectivamente como nervio trigémino, que es un gran paquete de decenas de miles de células nerviosas. Cada célula es un “cable” largo con un núcleo en su centro y los centros se agrupan en un centro más grande.

A un lado de este centro, tres paquetes más pequeños de cables, V1, V2 y V3, se ramifican. Cada paquete contiene cables individuales de detección del dolor que se dividen fuera para cubrir un determinado territorio de la cara. Las señales se envían a través de los cables a los núcelos de las células y luego viajan a la médula espinal a través de un conjunto separado de paquetes. Desde la médula espinal, las señales se transmiten al cerebro, que las interpreta como dolor.

Cuando los investigadores pellizcaron la rama V2 del nervio trigémino por un periodo prolongado de tiempo, se encontraron con que los territorios V2 y V3 son más sensibles al dolor adicional. Esta difusión de dolor a las zonas no lesionadas es típica de aquellos que experimentan dolor crónico, pero también puede experimentarse durante las lesiones agudas, como cuando un pulgar es golpeado con un martillo y toda la mano late de dolor.

Estudio los nervios sensibles al dolor en la piel

Para entender por qué, los autores estudiaron los nervios sensibles al dolor en la piel de las orejas del ratón. Las ramas más pequeñas del V3 trigémino llegan hasta dentro de la piel de la oreja inferior, pero un conjunto totalmente diferente de los nervios es responsable de la piel de la oreja superior, una distinción que permite a los investigadores comparar las respuestas de los dos grupos no relacionados de los nervios que se encuentran en las proximidades uno del otro.

Para superar la dificultad de seguimiento de las respuestas nerviosas, el equipo de Dong insertó un gen en el ADN de los ratones de manera que las células nerviosas sensoriales primarias se iluminaran en verde cuando se activa. Los nervios de la cara sensibles al dolor son un subconjunto de estos.

Serotonina perpetua las señales del dolor crónico

Cuando los parches de piel fueron rociados con una dosis de capsaicina, el ingrediente activo de los pimientos picantes, los nervios sensibles al dolor se iluminaron en ambas regiones de la oreja. Pero los nervios V3 en la oreja inferior eran mucho más brillantes que los de la oreja superior, lo que llegó a los científicos a concluir que pellizcar la rama V2 conectada pero aparte del nervio trigémino había sensibilizado de alguna manera los nervios V3 para “reaccionar de forma exagerada” a la misma cantidad de estímulo.

*HAY NERVIOS QUE PUEDEN MODIFICARSE A SI MISMOS

Mediante la aplicación de la capsaicina de nuevo en diferentes áreas, los investigadores vieron que se iluminaron más ramificaciones nerviosas de un nervio pellizcado V2 que las de uno ileso. Esto sugiere que los nervios que no responden normalmente al dolor pueden modificarse a si mismos durante la lesión prolongada, sumándose a las señales de dolor que son enviadas al cerebro.

Sabiendo por estudios anteriores que se necesita la proteína TRPV1 para activar las células nerviosas sensibles al dolor, los autores de este trabajo examinaron su actividad en el nervio trigémino y mostraron que era hiperactivo en las ramas del nervio V2 lesionadas y no lesionadas en ramas de V3, así como en las ramas que se extienden más allá del centro de la célula nerviosa trigeminal y en la médula espinal.

Serotonina implicada en el dolor crónico

Posteriormente, expertos de la Universidad de Maryland en la molécula serotonina de señalización neurológica, conscientes de que la serotonina está implicada en el dolor crónico, investigaron su papel en la activación de TRPV1. El equipo, dirigido por Feng Wei, bloqueó la producción de serotonina, que se libera desde el tronco encefálico hacia la médula espinal, y halló que la hiperactividad de TRPV1 casi desapareció.

“El dolor crónico parece ser la causa de que el cerebro libere serotonina a la médula espinal. Ahí, actúa sobre el nervio trigémino en general, hiperactivando TRPV1 en todas sus ramas, incluso haciendo que algunas células nerviosas que no detectan dolor empiecen a responder al dolor. La hiperactivación de TRPV1 hace que los nervios se enciendan con más frecuencia, enviando señales de dolor adicionales al cerebro”, concluye Dong.

Un articulo de Europa Press

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Serotonina y su relación con el dolor 4.33/5 (3)

Investigadores de la Universidad Johns Hopkins y la Universidad de Maryland, en Baltimore (Estados Unidos), han identificado dos moléculas que participan en la perpetuación del dolor crónico en ratones. Las moléculas, según explican en la edición de este jueves de ‘Neuron’, también parecen tener un papel en el fenómeno que hace que las zonas no dañadas del cuerpo sean más sensibles al dolor cuando un área cercana ha sido herida.

El cerebro utiliza serotonina para perpetuar las señales de dolor crónico en los nervios locales

“Con la identificación de estas moléculas, tenemos algunos objetivos adicionales que podemos tratar de bloquear para disminuir el dolor crónico”, resalta Xinzhong Dong, profesor asociado de Neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y científico del Instituto Médico Howard Hughes, en Chevy Chase, Maryland.

“Hemos encontrado que el dolor persistente no siempre se origina en el cerebro, como algunos habían creído, una información importante para el diseño de fármacos menos adictivos para luchar contra él”, agrega.

El dolor crónico que persiste durante semanas, meses o años después de una lesión o enfermedad subyacente aflige a un estimado de entre un 20 y un 25 por ciento de la población mundial y cerca de 116 millones de personas en Estados Unidos. Puede ser causado por una diversidad de motivos, desde lesiones nerviosas y osteoartritis hasta el cáncer y el estrés.

En su nuevo estudio, los científicos se centraron en un sistema de nervios sensibles al dolor en los rostros de los ratones, conocidos colectivamente como nervio trigémino, que es un gran paquete de decenas de miles de células nerviosas.

neuronas productoras de serotonina humana en un laboratorio

neuronas productoras de serotonina humana en un laboratorio

Cada célula es un “cable” largo con un núcleo en su centro y los centros se agrupan en un centro más grande.

A un lado de este centro, tres paquetes más pequeños de cables, V1, V2 y V3, se ramifican. Cada paquete contiene cables individuales de detección del dolor que se dividen fuera para cubrir un determinado territorio de la cara. Las señales se envían a través de los cables a los núcelos de las células y luego viajan a la médula espinal a través de un conjunto separado de paquetes.

Desde la médula espinal, las señales se transmiten al cerebro, que las interpreta como dolor.

Cuando los investigadores pellizcaron la rama V2 del nervio trigémino por un periodo prolongado de tiempo, se encontraron con que los territorios V2 y V3 son más sensibles al dolor adicional. Esta difusión de dolor a las zonas no lesionadas es típica de aquellos que experimentan dolor crónico, pero también puede experimentarse durante las lesiones agudas, como cuando un pulgar es golpeado con un martillo y toda la mano late de dolor.

Para entender por qué, los autores estudiaron los nervios sensibles al dolor en la piel de las orejas del ratón. Las ramas más pequeñas del V3 trigémino llegan hasta dentro de la piel de la oreja inferior, pero un conjunto totalmente diferente de los nervios es responsable de la piel de la oreja superior, una distinción que permite a los investigadores comparar las respuestas de los dos grupos no relacionados de los nervios que se encuentran en las proximidades uno del otro.

Para superar la dificultad de seguimiento de las respuestas nerviosas, el equipo de Dong insertó un gen en el ADN de los ratones de manera que las células nerviosas sensoriales primarias se iluminaran en verde cuando se activa. Los nervios de la cara sensibles al dolor son un subconjunto de estos.

Cuando los parches de piel fueron rociados con una dosis de capsaicina, el ingrediente activo de los pimientos picantes, los nervios sensibles al dolor se iluminaron en ambas regiones de la oreja.

Pero los nervios V3 en la oreja inferior eran mucho más brillantes que los de la oreja superior, lo que llegó a los científicos a concluir que pellizcar la rama V2 conectada pero aparte del nervio trigémino había sensibilizado de alguna manera los nervios V3 para “reaccionar de forma exagerada” a la misma cantidad de estímulo.

*HAY NERVIOS QUE PUEDEN MODIFICARSE A SI MISMOS

Mediante la aplicación de la capsaicina de nuevo en diferentes áreas, los investigadores vieron que se iluminaron más ramificaciones nerviosas de un nervio pellizcado V2 que las de uno ileso. Esto sugiere que los nervios que no responden normalmente al dolor pueden modificarse a si mismos durante la lesión prolongada, sumándose a las señales de dolor que son enviadas al cerebro.

Sabiendo por estudios anteriores que se necesita la proteína TRPV1 para activar las células nerviosas sensibles al dolor, los autores de este trabajo examinaron su actividad en el nervio trigémino y mostraron que era hiperactivo en las ramas del nervio V2 lesionadas y no lesionadas en ramas de V3, así como en las ramas que se extienden más allá del centro de la célula nerviosa trigeminal y en la médula espinal.

Posteriormente, expertos de la Universidad de Maryland en la molécula serotonina de señalización neurológica, conscientes de que la serotonina está implicada en el dolor crónico, investigaron su papel en la activación de TRPV1. El equipo, dirigido por Feng Wei, bloqueó la producción de serotonina, que se libera desde el tronco encefálico hacia la médula espinal, y halló que la hiperactividad de TRPV1 casi desapareció.

“El dolor crónico parece ser la causa de que el cerebro libere serotonina a la médula espinal. Ahí, actúa sobre el nervio trigémino en general, hiperactivando TRPV1 en todas sus ramas, incluso haciendo que algunas células nerviosas que no detectan dolor empiecen a responder al dolor.

La hiperactivación de TRPV1 hace que los nervios se enciendan con más frecuencia, enviando señales de dolor adicionales al cerebro”, concluye Dong.

Fuente | Europa Press

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Mitos de la obesidad 5/5 (2)

Existen creencias que se adquieren a lo largo del tiempo, creencias que nos hacen creer que las dietas que se hacen son correctas y las frustraciones al no perder peso hace que el “efecto rebote” haga que se aumente de peso con el tiempo.

Redacción Fibromialgia noticias

Mitos de la obesidad, presunciones y hechos

Existen muchas creencias sobre la obesidad que perduran sin tener evidencia científica que las avale (presunciones); algunas persisten a pesar de evidencia contradictoria (mitos).

Introducción

Escrito por el Dr. Ricardo Ferreira

Muchas creencias sobre la obesidad persisten aunque no haya evidencia científica que las avale. Cuando las personas, en general los medios de comunicación y hasta los científicos apoyan creencias no confirmadas, las consecuencias pueden ser políticas ineficaces, recomendaciones poco útiles y asignaciones de recursos improductivas.

Los mitos son creencias que se toman por verdaderas a pesar de que hay considerable evidencia que las desmienten. Las presunciones son creencias que se toman por verdaderas y para las que no hay evidencia convincente que las confirmen o las desmientan. Los hechos son proposiciones respaldadas por evidencia suficiente para considerarlas empíricamente demostradas a los fines prácticos.

Los científicos reconocen que los experimentos aleatorizados son los que ofrecen la evidencia más robusta para efectuar deducciones causales. Sin embargo, admiten que en ciertas circunstancias (ej: cuando no es ético o posible efectuar un estudio aleatorizado), es necesario y apropiado deducir causalidad en ausencia de datos de estudios aleatorizados, controlados.

Estas circunstancias raras veces se hallan en los estudios sobre obesidad. Es posible efectuar estudios aleatorizados de incluso los procedimientos más sensibles e invasivos con respecto a la obesidad.

Por consiguiente, en este artículo se considera que una proposición es verdadera sólo si es avalada por estudios aleatorizados que la confirman.

Mediante búsquedas a través de Internet de literatura popular y científica los autores identificaron, analizaron y clasificaron mitos y presunciones relacionados con la obesidad. También examinaron hechos que están avalados por la evidencia, en especial aquéllos que tienen consecuencias prácticas para la salud pública, las políticas sanitarias o las recomendaciones clínicas.

Mitos de la obesidad

Mitos

Mito 1. ” Cambios pequeños y sostenidos en el consumo o el gasto de energía producirán cambios de peso importantes y prolongados”.

Este mito se sostiene sobre la base de la regla de las 3500 kcal, que ya tiene medio siglo de antigüedad y equipara 450 gr. de alteración en el peso a una deficiencia o un aumento acumulado de 3500 kcal. Pero aplicar la regla de las 3500 kcal a casos en los que se hacen pequeñas modificaciones durante largos períodos trasgrede las presunciones del modelo original, que provienen de experimentos a corto plazo efectuados en hombres con dietas muy hipocalóricas (

Mito 2. ” Fijar objetivos realistas para el descenso de peso es importante, porque de lo contrario los pacientes se frustran y adelgazan menos”.

Aunque ésta es una hipótesis razonable, datos empíricos no indican una asociación negativa sugerente entre los objetivos ambiciosos y el adelgazamiento. En realidad, varios estudios mostraron que los objetivos más ambiciosos a veces se asocian con mejores resultados. Más aún, dos estudios mostraron que las intervenciones que cambiaban los objetivos poco realistas para mejorar los resultados produjeron expectativas más realistas, pero no mejores resultados.

Mito 3. “El descenso de peso importante y rápido se asocia con menor adelgazamiento a largo plazo que el descenso lento y gradual”.

En estudios de adelgazamiento, el descenso de peso inicial mayor y más rápido se asoció con menor peso al término del seguimiento prolongado. Un metanálisis de estudios aleatorizados, controlados, sobre el descenso de peso rápido (logrado con dietas muy hipocalóricas) en relación con el descenso más lento (logrado con dietas hipocalóricas de 800-1200 kcal por día) al cabo del seguimiento a corto plazo (

Mito 4. ” Es importante evaluar la disposición para hacer dieta a fin de ayudar a los pacientes que solicitan tratamiento para adelgazar”.

La buena disposición no pronostica la magnitud del adelgazamiento o el cumplimiento terapéutico entre las personas que se anotan para programas conductuales o que se someten a cirugía para la obesidad.

Cinco estudios (con 3910 participantes; mediana del tiempo de estudio 9 meses) evaluaron las etapas del cambio (no exclusivamente la disposición) y mostraron un descenso del peso promedio menor de 1 kg y ninguna evidencia concluyente de adelgazamiento sostenido. La explicación puede ser sencilla- las personas que ingresan voluntariamente a los programas para adelgazar por definición están al menos mínimamente dispuestas a adoptar las conductas exigidas para bajar de peso.

Mito 5. ” Las clases de educación física, en su modalidad actual, son importantes para adelgazar o prevenir la obesidad infantil”.

No se ha demostrado que la educación física, en su modalidad habitual, disminuya o prevenga la obesidad. Datos de tres estudios centrados sobre mayor tiempo de educación física, indicaron que aún aumentando la cantidad de días de clase de educación física, los efectos sobre el índice de masa corporal (IMC) fueron contradictorios en ambos sexos y en todos los grupos etarios.

Mito 6. ” La lactancia materna protege contra la obesidad”.

Estudios con mejor control de los factores de confusión, así como un estudio aleatorizado, controlado, con más de 13000 niños que fueron seguidos durante más de seis años no proporcionaron evidencia convincente del efecto de la lactancia materna sobre la obesidad. Aunque los datos existentes indican que la lactancia materna no tiene efectos antiobesidad significativos en niños, tiene otros beneficios importantes para el lactante y la madre y se la debe promover.

Mito 7. Un episodio de actividad sexual quema 100-300 kcal por cada participante.

El gasto calórico de las relaciones sexuales se puede estimar tomando el producto de la intensidad de la actividad en equivalentes metabólicos (MET), el peso corporal en kilos y el tiempo empleado. Por ejemplo, un hombre que pesa 70 kg a una actividad de 3 MET, gastaría aproximadamente 3,5 kcal por minuto (210 kcal por hora) durante una relación sexual. Este nivel de gasto es similar al que se logra al caminar a paso moderado (unos 4 km por hora).

Presunciones

En lugar de describir exhaustivamente todos los datos relacionados con cada una de las seis presunciones, se menciona la mejor evidencia.

Presunción 1. ” Tomar el desayuno todos los días en lugar de saltearlo, protege contra la obesidad”.

Dos estudios aleatorizados, controlados, que estudiaron los resultados de estas dos modalidades no mostraron ningún efecto sobre el peso.

Presunción 2. “Los hábitos sobre la alimentación y el ejercicio que influyen sobre el peso durante toda la vida se aprenden en la primera infancia”.

Aunque el IMC de cada persona tiende a estar en el mismo percentilo durante toda la vida, estudios genéticos longitudinales sugieren que esto puede ser debido principalmente al genotipo más que al efecto persistente del aprendizaje temprano.

Presunción 3. “Comer más frutas y verduras producirá descenso de peso o menor aumento del mismo, independientemente de cualquier otro cambio de conducta o ambiental”.

Es cierto que el consumo de frutas y verduras es beneficioso para la salud. No obstante, cuando ningún cambio de la conducta acompaña este consumo, puede haber aumento de peso o ningún cambio del mismo.

Presunción 4. ” Los ciclos de pérdida y recuperación del peso se asocian con aumento de la mortalidad”.

Aunque estudios epidemiológicos de observación muestran que la inestabilidad en el peso se asocia con aumento de la mortalidad, estos datos probablemente se deben a confusión por el estado de salud. Estudios en animales no apoyan esta asociación epidemiológica.

Presunción 5. “Comer entre horas contribuye al aumento de peso y la obesidad”.

Estudios aleatorizados, controlados, no apoyan esta presunción.

Hechos

Además de los mitos y las presunciones, lo siguiente se sabe con seguridad:

1- Aunque los factores genéticos son importantes, herencia no es destino; cambios moderados del entorno pueden ser tan eficaces para favorecer el descenso de peso como los mejores fármacos.

2- Las dietas (disminución del consumo calórico) son muy eficaces para adelgazar, pero tratar de hacer dieta o recomendar a alguien que se ponga a dieta no es tan eficaz en el largo plazo.

3- Independientemente del peso o del descenso de peso, aumentar el ejercicio mejora la salud.

4- La actividad física o el ejercicio en cantidades suficientes ayudan al mantenimiento prolongado del peso

5- La continuación de condiciones que favorecen el adelgazamiento favorecen el mantenimiento de un menor peso.

6- Para los niños con sobrepeso, los programas en los que participan los padres y el entorno familiar favorecen mayor adelgazamiento o mantenimiento del peso

7- Proporcionar comidas estructuradas y emplear sustitutos alimentarios favorecen mayor descenso de peso

8- Algunos fármacos pueden ayudar a los pacientes a lograr un descenso de peso significativo y a mantenerlo mientras continúa su empleo

9- En los pacientes apropiados, la cirugía bariátrica produce adelgazamiento duradero y disminuye las tasas de casos nuevos de diabetes y la mortalidad.

Los dos primeros factores contribuyen a establecer un marco en el que la intervención y las técnicas preventivas pueden ser útiles. Los cuatro factores siguientes son más normativos y ofrecen herramientas que se pueden transmitir al público como bien comprobadas. Los tres últimos factores son adecuados para el ámbito médico.

Consecuencias

Numerosos mitos y presunciones sobre la obesidad reflejan la insuficiente consideración de los diversos aspectos del equilibrio calórico, especialmente la compensación fisiológica de los cambios en el consumo o en el gasto.

Algunos de estos mitos y presunciones implican el supuesto implícito de que no hay ninguna compensación fisiológica (ej: la regla de las 3500 kcal) o una compensación sólo mínima (ej: disminución de las comidas entre horas como medio para adelgazar).

En otros casos, hay un supuesto implícito de sobrecompensación (ej: desayunar todos los días o aumentar el consumo de frutas y verduras como medio para adelgazar).

Los que proponen otras ideas no corroboradas no consideran que se quema cierta cantidad de calorías aún sin participar en la actividad en cuestión (ej: aumento de la actividad sexual). Además, los interesados no buscan los resultados de estudios a largo plazo, aleatorizados, que midan el peso o la adiposidad como parámetro de resultados.

Por lo tanto, los datos presentados están plagados de evidencia circunstancial y no se informa que ésta no es convincente (ej: los beneficios del desayuno).

Además, algunos tratamientos o estrategias de prevención sugeridas pueden funcionar bien (ej: aumentar el consumo de frutas y verduras), pero sólo como parte de un programa polifacético para el descenso de peso. La evidencia de que una técnica es beneficiosa para tratar la obesidad no es necesariamente evidencia de que será útil para enfoques demográficos preventivos y viceversa.

Saber y no saber

Numerosos sesgos cognitivos llevan a mantener creencias erróneas. Cuando los medios proporcionan abundante cobertura sobre la obesidad, muchas personas parecen creer algunos mitos (ej: adelgazar rápidamente facilita volver a aumentar de peso) debido a la exposición repetida a ciertas afirmaciones.

La disonancia cognitiva quizás no nos permita abandonar ideas que son importantes para nosotros, a pesar de evidencia contradictoria (ej: la idea de que la lactancia materna previene la obesidad en niños).

Igualmente, el sesgo de confirmación puede evitar que busquemos datos que refuten proposiciones que ya hemos aceptado intuitivamente como verdaderas porque parecen obvias (ej: el valor de objetivos realistas para adelgazar).

Afortunadamente, el método científico y el pensamiento lógico ofrecen maneras de detectar afirmaciones equivocadas y aumentar nuestros conocimientos.. Más aún, a veces nos conformamos con datos generados con métodos inadecuados en situaciones en las que son posibles estudios mejor diseñados, incluidos verdaderos experimentos aleatorizados).

Los mitos y presunciones sobre la obesidad analizados son sólo una muestra de las numerosas creencias de muchas personas, entre otros también los científicos, los periodistas y el público en general.

No obstante, hay hechos sobre la obesidad que son útiles y de los que podemos estar razonablemente seguros. Mientras trabajamos para generar más conocimientos útiles, podemos en algunos casos avanzar con estrategias postuladas, pero no comprobadas.

Sin embargo, como científicos, debemos ser siempre sinceros y honestos con el público acerca del estado de nuestros conocimientos y evaluar rigurosamente las estrategias no comprobadas.

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Fibromialgia y calidad de vida 4.67/5 (3)

Calidad de vida en pacientes con fibromialgia

[Revista Brasileira em Promoção da Saúde]

Ana María Martín Nogueras(1) Juliana Maria de Sousa Pinto(2,3) José Ignacio Calvo Arenillas(1)

1) E.U. de Enfermería y Fisioterapia – Campus Miguel de Unamuno Escuela Universitaria – Salamanca – Espanha 2) Universidade de Fortaleza – UNIFOR – Fortaleza (CE) – Brasil 3) Universidad de Salamanca; Becaria MAEC-AECID – Salamanca – Espanha

Objetivos:

Determinar el impacto que la fibromialgia tiene sobre la calidad de vida; comparar la calidad de vida de pacientes fibromiálgicos con la población española sana; y conocer la correlación y sensibilidad de dos instrumentos de calidad de vida en la fibromialgia.

Método:

Estudio transversal y observacional. Participaron 27 sujetos (25 mujeres y 2 hombres) con una media de edad de 50,5 años (SD 7,9) pertenecientes a la Asociación Salmantina de Fibromialgia y Fatiga Crónica.

Se utilizaron las versiones españolas del Perfil de Salud Nottingham (NHP) y el cuestionario de Salud del SF-36 (SF36) para estudiar la calidad de vida (CV).

Resultados:

Se obtuvieron altas puntuaciones en las dimensiones “Energía”, “Dolor”, “Sueño” y “Movilidad física” del NHP y bajas puntuaciones en las dimensiones del SF36 “Problemas físicos”, “Dolor”, “Vitalidad” y “Percepción de la Salud General”. Se han encontrado diferencias estadísticamente significativas en todas las dimensiones con la población española sana.

Las seguintes dimensiones se correlacionaron negativamente estadísticamente: “Energía” (NHP) – “Vitalidad” (SF-36); “Dolor”(NHP)- “Función física”, “Dolor” y “Vitalidad” (SF-36); “Movilidad física” (NHP)-“Función física” y “Problemas físicos” (SF-36), “Reacciones emocionales”(NHP)- “Salud mental”, “Problemas emocionales” y “Percepción de la salud general” (SF-36). Resulta más sensible al deterioro de la Fibromialgia el cuestionario SF36.

Conclusiones: La fibromialgia produce un importante deterioro de la calidad de vida que puede ser valorada por las dimensiones de los cuestionarios NHP y SF36.

Descriptores: Calidad de vida; Fibromialgia; Indicadores de Calidad de Vida.

INTRODUCCIÓN

La fibromialgia (FM) es una enfermedad reumática de carácter crónico que afecta al 1-3% de la población española mayor de 18 años(1,2), con predominio en mujeres (21:1)(2). Se caracteriza por dolores musculares de origen desconocido y se manifiesta con dolor difuso, generalizado y crónico que puede llegar a producir limitaciones en la actividad y restricciones en la participación, afectando a la esfera biológica, psicológica y social del paciente(3).

A los dolores musculares difusos(4) se le asocian otras afecciones como alteraciones del sueño, fatiga, colon irritable, síndrome de alteraciones cognitivas y trastornos del humor(4). Los pacientes diagnosticados de FM constituyen un grupo heterogéneo debido a la diversidad de síntomas, lo que ha hecho en ocasiones dudar de la verdadera entidad clínica de la afección(5).

El paciente con FM percibe su enfermedad con un nivel elevado de discapacidad y una calidad de vida (CV) muy inferior a la de pacientes con otras enfermedades como la artritis reumatoide(6), la poliartrosis u otras conectivopatías(7).

De hecho, el documento de consenso de la Sociedad Española de Reumatología califica a la FM como “un problema de salud pública de primer orden”(8).

Son varios los instrumentos reflejados en la literatura que han sido utilizados para medir el grado de disfunción psicológica y la CV en personas con FM, entre ellos destaca el “Cuestionario de Impacto de la Fibromialgia (FIQ)(9,10,11)”, sin embargo otros instrumentos como el “Cuestionario de Salud SF-36(6)” (SF36) o el “Perfil de Salud de Nottingham(12)” (NHP), mucho menos utilizados, también podrían resultar útiles en el análisis por dimensiones de la CV en estos sujetos.

Los objetivos de este estudio son determinar el impacto que tiene la FM sobre la calidad de vida, concretando las áreas o dimensiones de mayor afectación, comparar la calidad de vida de las personas con FM con las de la población española sana, conocer cual de los dos cuestionarios utilizados es más sensible al deterioro producido por la enfermedad y la correlación existente entre ambos.

MÉTODOS

Se realizó un estudio de observación transversal en el que participaron 27 sujetos con diagnóstico de fibromialgia según los criterios de la Asociación Americana de Reumatología(13), siendo 25 (92,6%) mujeres y 2 (7,4%) hombres con una media de edad de 50,5 años (SD 7,9) [IC 95% 47,5 a 53,7 años] y rango entre 35 y 70 años. Los sujetos pertenecían a la Asociación Salmantina de Fibromialgia y Fatiga Crónica (AFIBROSAL).

A todos los socios se les informó de los objetivos y la metodología del estudio, accediendo a participar un 17%.

Todos ellos firmaron un consentimiento informado.

Este estudio ha sido aprobado por el Comité de Ética de la Universidad de Salamanca. Los criterios de inclusión en el estudio fue presentar diagnóstico de fibromialgia confirmado por un reumatólogo, con más de cinco años de evolución y que no presentaran problemas cognitivos que imposibilitaran la comprensión de las preguntas de los cuestionarios ni su contestación. Se utilizaron las versiones españolas del “Perfil de Salud Nottingham(14,15)” (NHP) y el “Cuestionario de Salud del SF-36(16,17)” (SF36) para estudiar la CV en las personas diagnosticadas de FM, ambos se llevaron a cabo de forma autoadministrada.

El “Perfil de Salud Nottingham”

mide la percepción de salud y evalúa en qué forma se ven afectadas las actividades cotidianas por los problemas de salud. Consta de dos partes: la primera está formada por 38 ítems de SI/NO que exploran 6 dominios de salud: energía, dolor, movilidad física, reacciones emocionales, sueño y aislamiento social.

La segunda parte consta de 7 preguntas sobre la existencia de limitaciones a causa de su salud en 7 actividades funcionales de la vida diaria: trabajo, tareas domesticas, vida social, vida familiar, vida sexual, aficiones y tiempo libre. Las puntuaciones para cada área se obtienen multiplicando las respuestas positivas por un valor ponderado obtenido por el método de comparación de pares de Thustone.

Esas puntuaciones se transforman en una escala que oscila entre 0 (no padece ningún problema de salud) y 100 (los padece todos)(14,15).

El “Cuestionario de Salud SF-36” consta de 36 ítems que exploran 8 dimensiones del estado de salud:

función física, función social y limitaciones de rol: problemas físicos, problemas emocionales, salud mental, vitalidad, dolor y percepción de la salud general. Existe además una cuestión no incluida en las anteriores categorías que explora los cambios experimentados en el estado de salud en el último año. Los ítems y las dimensiones del cuestionario proporcionan unas puntuaciones que son directamente proporcionales al estado de salud; cuanto mayores sean, mejor el estado de salud.

El rango de las puntuaciones para cada dimensión va de 0 a 100(16,17).

Para la obtención de los valores de ambos cuestionarios se utilizó el programa FAES-AP(18) que permite la cumplimentación sobre la pantalla del ordenador, proporcionando a continuación el valor de cada sujeto en cada una de las dimensiones.

El análisis de los datos fue realizado por el programa PASW Statistics de SPSS versión 17.0, estableciéndose en primer lugar un análisis descriptivo de los datos clínicos y de las puntuaciones de los dominios de ambos instrumentos.

Se llevaron a cabo pruebas t-student para una muestra entre todos los dominios del SF-36 de la población evaluada y los datos de la población general española(17). Finalmente se establecieron correlaciones de Pearson y pruebas t para muestras relacionadas, con el fin de conocer la relación entre ambos cuestionarios, una vez comprobada la normalidad de los datos.

RESULTADOS

Los datos sociodemográficos se presentan en la Tabla I y los valores medios obtenidos en el registro de ambos cuestionarios se reflejan en las Tablas II y III. El tiempo medio desde el diagnóstico era de 5,39 años (SD 4,62) [IC de 95% 3,56 a 7,21 años].

La media de hijos por sujeto era de 1,44 hijos (SD 0,97), el 77,8 % estaban casados, el 73% trabajaban fuera de casa y el 85,2% tenían tratamiento farmacológico para su FM (Tabla I). Se calcula el grado de consistencia de los cuestionarios mediante el alpha de Cronbach siendo de 0,78 para ambos. Respecto a la CV medida a través del NHP destacan los valores registrados en las dimensiones “Energía” y “Dolor” donde la media supera los 65 puntos. Por detrás de ambas dimensiones, se sitúa la no despreciable afectación de las dimensiones “Sueño” y “Movilidad física” que se sitúan entre los 40 y 50 puntos.

La dimensión menos afectada es la que corresponde al “Aislamiento social” donde tan sólo se registran 13,7 puntos de media (Tabla II). En cuanto a los valores registrados en el análisis con el cuestionario SF-36 (Tabla III), la dimensión de mayor afectación es la correspondiente a los “Problemas físicos” que apenas supera los 14 puntos. Es también relevante e interesante la afectación registrada en las áreas “Dolor”, “Vitalidad” y “Percepción de la Salud General” en que ninguna supera los 35 puntos.

El área de menor afectación es la correspondiente a los problemas emocionales con 58 puntos.

Fibromialgia y calidad de vida

Fibromialgia y calidad de vidaFibromialgia y calidad de vida

Fibromialgia y calidad de vida

En el estudio entre la edad y las distintas dimensiones de ambos cuestionarios no se obtiene ninguna relación estadísticamente significativa excepto con la dimensión “Dolor” del SF-36 (r=-0,414; p=0,03). Tampoco se registra correlación alguna con el número de hijos.

Con el fin de conocer el grado en que la enfermedad afecta a la CV de los sujetos, se realiza una comparación de la media de los valores obtenidos en cada uno de los dominios del cuestionario SF-36 y los presentados por otro studio(6) en la población general española, encontrándose diferencias estadísticamente significativas en todos los dominios del SF-36 (p 0,001) (Tabla IV).

Fibromialgia y calidad de vida

El análisis de correlación (correlaciones de Pearson) entre los dominios de ambos cuestionarios, señaló en todos los casos relaciones inversas, muchas de ellas estadísticamente significativas (Tabla V).

Entre ellas cabe destacar la correlación inversa entre la dimensión “Energía” del NHP con la dimensión “Vitalidad” del SF- 36; las correlaciones de la dimensión “Dolor” del NHP con las dimensiones “Función física”, “Dolor” y “Vitalidad” del SF-36; la correlación entre la dimensión “Movilidad física” del NHP con la dimensión “Función física” y “Problemas físicos” del SF-36 y las correlaciones entre la dimensión “Reacciones emocionales” del NHP con las dimensiones “Salud mental”, “Problemas emocionales” y “Percepción de la salud general” del SF-36.

Pese a que la afectación sobre la CV que produce la FM resulta evidente tras la observación de los datos descriptivos de ambos cuestionarios y con el fin de discutir cuál de los dos instrumentos era más sensible a los cambios que sobre la CV produce la FM, se transformaron los valores del NHP en una escala inversa (0-100, donde 100 señalase la mejor CV) (Tabla VI).

En dicha transformación se obtiene que ambas escalas señalan puntuaciones similares para los dominios “Dolor”-“Dolor”, y “Energía”-“Vitalidad”, sin embargo se obtuvieron diferencias estadísticamente significativas en las comparaciones “Movilidad física” y “Función física”, “Movilidad física” y “Problemas físicos”, “Reacciones emocionales” y “Salud mental”, de tal manera que se obtuvieron puntuaciones más sensibles a la afectación de la enfermedad con el cuestionario SF-36.

Al dividir la muestra en dos grupos de sujetos, a partir de la dimensión “Problemas emocionales” del SF-36 (cuando el valor es menor o mayor de 50 puntos) según presenten o no disfunción psicológica(19), observamos que existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos de sujetos en las dimensiones “Dolor” y “Percepción de la Salud General”.

calidaddevidaenfibromialgia4

DISCUSIÓN

La CV de los enfermos con FM está gravemente afectada(6,7,10) cuando se le compara con la población española sana de referencia(17), siendo las dimensiones más afectadas las correspondientes a “Dolor”, “Problemas físicos”, “Vitalidad” y “Percepción de la Salud General”. No se comparan los valores del “Cuestionario de Nottingham” con la población general, dado que no se ha encontrado población española de referencia; y, es que el NHP es poco sensible a problemas menores de salud, población joven y población general sana, dada la elevada proporción de resultados con 0 puntos al no explorar cuestiones de salud positivas(20).

Los valores de nuestra muestra respecto al análisis de la CV con el NHP son ligeramente inferiores a los reportados por otro studio(12) excepto en la dimensión “Energía”. Aunque en cualquier caso los valores evidencian una importante afectación en la CV de estos sujetos, las diferencias entre ambos estudios pueden venir dadas por la región geográfica, la forma de reclutar la población, o incluso, la forma en la que se administra el cuestionario, que en aquel caso fue en forma de entrevista.

En el análisis del SF36 y su comparación con otros estudios, los datos corroboran de nuevo el importante deterioro en la CV de los pacientes con FM. Los valores obtenidos en nuestra muestra son muy similares a los reportados por otras investigaciones(10,21), en estudios llevados a cabo en Holanda(10) y España(21) respectivamente, siendo la dimensión más afectada en todos los casos la correspondiente a los “Problemas físicos” seguida por la del “Dolor”.

La afectación a nivel físico que padecen estos pacientes contrasta con la escasez de signos clínicos evidenciados en la evaluación física de los mismos. Son numerosos los estudios que manifiestan el deterioro o discapacidad emocional presentada por los enfermos de FM(9,21,22); en nuestro estudio la media de las puntuaciones en las dimensiones al respecto de ambos cuestionarios no supera los 50 puntos, siendo el porcentaje de sujetos que superan los 50 puntos en el NHP o que no llegan a los 50 puntos en el SF-36 de 22,2% y 40% respectivamente.

Pese a los buenos resultados en la medición de la CV apuntados en la literatura a través de un instrumento específico como es el FIQ(23), cuyo análisis sólo aporta un valor, el NHP y el SF-36 arrojan datos interesantes de la afectación de la FM sobre la CV clasificada por dimensiones.

Dada la concomitancia apuntada reiteradamente entre dolor y problemas psicológicos(24) en que uno lleva a los otros y viceversa(25). Resulta oportuno utilizar en el análisis de la CV de la FM un instrumento en el que se incluyan ambos aspectos.

A partir de los resultados encontrados, al igual que otro studio(19), podemos afirmar que la disfunción física presente en los enfermos de FM es independiente de los problemas emocionales, sin embargo no podemos afirmar lo mismo respecto al dolor, la función social o la percepción general de salud. Los datos actuales manifiestan, una vez más, el deterioro importante que sobre la CV tiene la FM.

Teniendo en cuenta que los pacientes que muestran peor CV ven su enfermedad como grave, con importantes consecuencias económicas y sociales. El abordaje terapéutico de este tipo de enfermedad exige una amplia perspectiva biopsicosocial. El SF36 y el NHP son instrumentos válidos e interesantes en el análisis de la CV en enfermos con FM ya que permiten un análisis por dimensiones.

CONCLUSIONES

La fibromialgia produce un importante deterioro de la calidad de vida y que es posible valorarla por dimensiones a través de los cuestionarios NHP y SF36.

REFERENCIAS

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Disfunción cognitiva en fibromialgia 4.58/5 (12)

¿Te cuesta concentrarte? ¿pierdes las palabras? Puede que tengas disfunción cognitiva en fibromialgia. Una investigación relaciona el dolor con os problemas de concentración en la fibromialgia.

Las personas diagnosticadas de fibromialgia refieren de manera muy frecuente quejas sobre su pobre funcionamiento cognitivo. En los últimos años ha aumentado el interés para investigar cuáles son las alteraciones cognitivas presentes en esta enfermedad.

Un reciente estudio ha realizado una revisión de las investigaciones publicadas sobre fibromialgia y funciones cognitivas.
La búsqueda bibliográfica ha comprendido un intervalo temporal entre 1995 y 2012, con los términos ‘fibromyalgia’ y ‘cognition’, ‘attention’, ‘memory’, ‘language’, ‘perception’, ‘executive functions’ y ‘disexecutive syndrome’. Se seleccionaron 64 registros tras aplicar criterios de inclusión.

Estudio de disfunciones cognitivas en fibromialgia

Los autores piensan que los estudios que han analizado las funciones cognitivas en las personas diagnosticadas de fibromialgia han sido escasos y mayoritariamente con muestras pequeñas.
Se han identificado déficits principalmente en la memoria de trabajo y en las capacidades atencionales más complejas. Donde el factor distracción tiene una relevancia importante. También se ha identificado deterioro en la memoria a largo plazo y en las funciones ejecutivas.

Dolor y disfunción cognitiva en fibromialgia

Además, existe consenso entre los diversos estudios en que el grado de dolor tiene una relación directa con el nivel de disfunción cognitiva. Mientras no existe total consenso para explicar la influencia de la depresión y ansiedad sobre el funcionamiento cognitivo en estos pacientes.

disfunción cognitiva en fibromialgia

disfunción cognitiva en fibromialgia

Se ha propuesto el término fibrofog para referirse al amplio espectro de quejas cognitivas que refieren estos pacientes, y que incluyen problemas de memoria, de atención y concentración, y confusión mental.

[Rev Neurol 2013]

Gelonch O, Garolera M, Rosselló L, Pifarré J

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