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Día mundial del dolor crónico 2015 4.5/5 (2)

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En el día mundial del dolor crónico: El abordaje del dolor crónico “debe ser precoz y holístico”, es decir en su conjunto, y debe “realizarse desde la base de la fisiopatología con un papel activo del paciente”, han concluido los especialistas participantes en la XV Reunión Multidisciplinar de Expertos celebrada en Salamanca.

Bajo el título “Dolor neuropático y cronicidad”, cuarenta especialistas se han dado cita en el marco de la XV Reunión Multidisciplinar de Expertos, organizada por la Cátedra Extraordinaria del Dolor “Fundación Grünenthal” de la Universidad de Salamanca (USAL), han informado hoy fuentes de la institución académica a través de un comunicado.

“El hecho de que el dolor se cronifique, aunque sea nociceptivo, suele indicar un componente neuropático y, por tanto, se acompaña de síntomas característicos de dicho dolor”, ha explicado el anestesiólogo de la Unidad del Dolor del Complejo Hospitalario Universitario de Granada y profesor asociado de la Facultad de Medicina de Granada Rafael Gálvez.

Día mundial del dolor crónico

Según los especialistas, uno de los factores que generan la cronificación y una mayor intensidad del dolor es la “sensibilización central”, una percepción alterada de estímulos, dolorosos o no, circunstancia que dificulta su alivio y tratamiento.

“Precisamente, los casos que presentan estos síntomas y que implican una mayor repercusión afectiva, son los que se cronifican con mayor frecuencia”, ha añadido el doctor.

Asimismo, hay otros aspectos que juegan un papel determinante, como los factores genéticos y los antecedentes del paciente.

día mundial del dolor crónico

día mundial del dolor crónico

El tratamiento del dolor neuropático y de sus síntomas en los casos en los que también se ve afectado el estado emocional del paciente es más complejo, dificultando su efectividad, por lo que, según Gálvez, “su abordaje debe ser multidisciplinar y el paciente ha de estar informado e involucrado desde el primer momento”.

El paciente ha de estar informado e involucrado desde el primer momento

En esta línea, el director de la Cátedra Extraordinaria del Dolor “Fundación Grünenthal” de la Universidad de Salamanca, el profesor Clemente Muriel, ha apuntado que “la autogestión del paciente será muy importante para paliar estas dolencias”.

La XV Reunión Multidisciplinar de Expertos ha profundizado en los últimos avances de la fisiopatología respecto a los procesos de cronificación del dolor, incluidos los derivados de procedimientos clínicos como las intervenciones quirúrgicas o los tratamientos oncológicos, que tienen una gran prevalencia, han concluido las mismas fuentes.

La Cátedra Extraordinaria del Dolor “Fundación Grünenthal” de la USAL surgió como una iniciativa conjunta con el objetivo de promover actividades relacionadas con el diagnóstico y tratamiento del dolor.

Tiene como finalidad proporcionar un apoyo a la investigación especializada en el dolor, contratar profesores visitantes de reconocido prestigio para desarrollar docencia e investigación, crear un fondo bibliográfico especializado en la material e impulsar la organización de cursos de formación, conferencias y simposios.
Fuente | El Norte de castilla

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¿Problemas para dormir? 4.5/5 (2)

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Cada vez más investigaciones informan de que el acceso a terminales cada vez más pequeños y manejables, hace que las últimas horas del día cuando se busca el descanso mediante el ocio de encontrar, buscar, consultar información a través de los terminales lleve a problemas para dormir e incluso insomnio, puede ser tu caso, si es así identificalo y eliminalo por que el insomnio conlleva al aumento del dolor.

Aunque el estudio esté basado en un estudio en niños es extrapolable a los adultos ya que existe literatura cientifica al respecto.

Redacción fibromialgia Noticias

El uso de los dispositivos electrónicos antes de acostarse podría retrasar el sueño

[J Clin Endocrinol Metab 2015]
Crowley SJ, Cain SW, Burns AC, Acebo C, Carskadon MA
Una nueva investigación apunta que la luz brillante de los dispositivos electrónicos (smartphones, tabletas y ordenadores portátiles) podría reducir los niveles de melatonina, una hormona que induce el sueño. El efecto más pronunciado se observó en los niños que estaban entrando en la pubertad.

Los autores del estudio se centraron en 38 niños con una edad media de 9,1 ± 14,7 años (pubertad temprana) y 29 adolescentes de 11,5 ± 15,9 años (pubertad tardía). Durante cuatro noches, se expuso a todos a una sola hora de luz, con niveles distintos de brillo (15, 150 y 500 lux). Las exposiciones se produjeron a las 11 de la noche o a las tres de la madrugada.

Aunque las lecturas de melatonina fueron uniformes durante las pruebas efectuadas en la madrugada, las pruebas a última hora de la noche provocaron una mayor supresión de la melatonina en el grupo de niños en la pubertad temprana. En ese grupo, la luz ambiental (15 lux) tenue rebajó el nivel de melatonina una media de 9,2 ± 20,5%, mientras que la luz normal (150 lux) de la habitación desencadenó una reducción del 26,0 ± 17,7%, y la luz brillante (500 lux), una disminución del 36,9 ± 11,4%. En general, los adolescentes mayores experimentaron una reducción muy inferior de sus niveles de melatonina.

Este método podría usarse para ayudar a evaluar los niveles de dolor en las personas que tienen dificultades para dar esa información a su médico, como los que están en coma, los niños pequeños o los pacientes con demencia, afirmaron los autores del estudio publicado el 9 de marzo en la revista Nature Neuroscience.

Aunque el estudio no demuestra que la exposición a una luz brillante antes de acostarse provoque que los adolescentes duerman menos, sí se halló que los niños pequeños expuestos a la luz en el momento de acostarse experimentaron una reducción de la producción de melatonina, y esto podría provocar que los ritmos del sueño se vieran afectados.
Revneurol

más información melatonina en fibromialgia

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El dolor y sus tratamientos para saber más 4/5 (9)

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Sí  hay algo desconocido para casí todos es el mundo de el dolor y sus tratamientos, hasta que de forma directa se sufre o tienes a alguien cercano que lo sufre. El complicado mundo del dolor,  en esta sociedad de lo inmediato se cree que hay solución inmediata. El dolor  y sus tratamientos es un mundo complejo en el que cada paciente necesitará un tratamiento, su tratamiento.  Sí hay algo seguro en el mundo del dolor es que no hay dos dolores iguales.

Desde la redacción de Fibromialgia Noticias quiero agradecer a el Dr. Alfonso Vidal la generosidad para reproducir su articulo haciendolo cercano a los que necesitan y quieren saber más sobre este universo con tantos misterios: el dolor.

Redacción Fibromialgia noticias

por Dr. Alfonso Vidal

Conocer el dolor y sus tratamientos

El Dr. Alfonso Vidal es Jefe de la Unidad del DOLOR del Hospital Sur QUIRONSALUD y Profesor de ANESTESIOLOGÍA de la Universidad Complutense de Madrid

En el tratamiento del dolor, con los años y la ciencia, hemos aprendido que muchos cuadros no responden a las medidas convencionales. De hecho, no dejamos de aprender, porque no dejan de surgir incógnitas que apenas se resuelven y abren nuevas preguntas.

El impulso doloroso es un fenómeno electroquímico multimodal complejo, sometido a muchas interacciones a varios niveles. Un estímulo doloroso debe vencer el umbral de excitabilidad de los receptores, la resistencia a activarse, y precisa una intensidad suficiente, como un timbre, pues no funciona hasta que no se presiona lo bastante.

el dolor y sus tratamientos

el dolor y sus tratamientos

En la zona de inicio del dolor, el área de estímulo o lesión, se suele generar un conjunto de reacciones humorales inflamatorias inespecíficas que liberan mediadores químicos, abren los vasos sanguíneos y activan a otros intermediarios, moléculas o células.

El resultado es la sopa inflamatoria, que facilita la generación de dolor y su transmisión a la siguiente estación, que suele ser la sustancia gris del ganglio de la raíz dorsal y el cordón posterior de la médula espinal. En ambos, la neurona implicada en llevar el dolor, “dialoga” con otras neuronas con las que está en contacto y transmite el impulso reforzado o lo inhibe si esas otras neuronas le aconsejan o no seguir.

Modulación del dolor

Este diálogo es lo que se llama “modulación” y se produce por un entramado de interneuronas y fibras descendentes que casi siempre producen mediante la acción del sodio, potasio, noradrenalina y serotonina, aunque también con endorfinas, sustancia P, Glutamato, un cambio en la transmisión, favoreciéndola o inhibiéndola.

Esta es la razón por la que un dolor establecido, desarrollado y en proceso de transmisión, o un dolor originado en el sistema de transmisión, no responden a analgésicos convencionales y necesite otros que más bien impidan el paso del impulso, otros que impidan su desarrollo.

Medicamentos Coadyuvantes

Este es el fundamento de la acción de los llamados coadyuvantes, medicamentos no analgésicos en su acción teórica, pero que alivian o ayudan a aliviar el dolor por esa acción desactivadora del sistema nervioso o activadora de los mecanismos relajantes.

Este efecto, que reduce la hiperactividad del sistema nervioso o que aumenta los niveles sanguíneos de mediadores químicos implicados en el control de los impulsos nerviosos, lo producen los antidepresivos y los antiepilépticos, por eso son medicamentos de estas familias los que se emplean para este fin.

Veamos varios ejemplos.

La amitriptilina y los antidepresivos de nueva generación, inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, como venlafaxina o duloxetina. La carbamacepina o la oxcarbamacepina, que bloquean canales de sodio, topiramato, interfiriendo GABA. Receptores Kainato o AMPA, gabapentina o pregabalina, que bloquean el receptor del GABA, impidiendo su activación.

Todos ellos son herramientas decisivas en muchos dolores mixtos, como cervicalgias o lumbalgias, y son la base del tratamiento en neuralgias o neuropatías.

Casi todos los cuadros dolorosos tienen un componente neuropático más o menos intenso que los hace útiles en dolor nociceptivo, en dolor de músculos, huesos, articulaciones. Casi todos los dolores neuropáticos tienen una parte inflamatoria localizada en la zona de nervio afectada. Por eso el diagnóstico muchas veces es complejo, por eso el tratamiento también lo es, especialmente en cuadros persistentes.

Los componentes emocionales, sociales, afectivos, etc., terminan de complicar las cosas, convirtiéndolo en un auténtico galimatías.

Por eso, hace falta conocimiento, mucha dedicación y paciencia por parte de todos para conseguir un resultado favorable.

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Opiaceos a través de levadura 5/5 (1)

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Científicos estadounidenses han conseguido que una levadura produzca dos compuestos opiáceos a partir del azúcar, gracias a la introducción de hasta 23 fragmentos de ADN modificado de plantas, bacterias y ratas. El método abre nuevas alternativas para la elaboración de medicinas que hasta ahora solo se podían obtener de las plantas.

Desde hace siglos, los humanos hemos utilizado la levadura para actividades como fermentar el vino, preparar cerveza o elaborar pan. Ahora, gracias a la ingeniería genética, podría servir también para producir medicinas que normalmente solo se obtenían de las plantas.

Se obtienen Opiaceos a través de levadura

Uno de los más requeridos son los analgésicos opiáceos, las sustancias más poderosas para el tratamiento del dolor. Normalmente, estos solo se podían obtener a partir de la llamada amapola o adormidera del opio –Papaver somniferum–, a través de un proceso extremadamente largo y costoso.

Los investigadores introdujeron fragmentos de ADN de plantas, bacterias y ratas Esto provoca que actualmente “exista una gran necesidad de analgésicos opiáceos, a la que podemos atender a través del desarrollo de la ingeniería genética de la levadura”, asegura a Sinc Christina Smolke, bioingeniera en la Universidad de Stanford (California, EE UU).

Según explican en el estudio publicado en la revista Science, Smolke y su equipo experimentaron con dos cepas distintas de la levadura de panadería (Saccharomyces cerevisiae), a las que introdujeron varios fragmentos de ADN modificado de plantas, bacterias e incluso ratas.

“El ADN que introdujimos codificaba las instrucciones para que la levadura formara las diferentes enzimas que permitían a las células producir compuestos opiáceos”, explica Smolke.

Es decir, estos genes alteraban la secuencia metabólica natural de la planta para obtener el producto deseado. Según la investigadora, “se trata de la síntesis química más complicada que se ha diseñado en la levadura”.

Tebaína e hidrocodina

Con la primera de las cepas fueron necesarias 21 enzimas, que permitieron obtener tebaína, un alcaloide presente en el opio que es el precursor de los opiáceos médicos. Aunque esta sustancia todavía tiene que ser tratada con sofisticados procesos farmacéuticos, el procedimiento permite ahorra el tiempo de espera al crecimiento de la amapola del opio.

La técnica podría adaptarse para producir medicinas contra el cáncer, enfermedades infecciosas o problemas crónicos

Con un proceso sensiblemente más complejo –23 enzimas–, la segunda cepa produjo hidrocodona, un compuesto que desactiva los receptores de dolor en el cerebro. En ambos casos se partía de azúcares para fabricar las sustancias.

De esta forma, “demostramos que la levadura puede producir no solo compuestos que la amapola puede hacer, sino otros de más valor que la amapola no puede fabricar”, asevera Smolke.

Cantidad escasa

No obstante, la cantidad obtenida hasta ahora es relativamente baja, pues serían necesarios más de 17.050 litros de levadura para producir una única dosis de analgésico. Por tanto, serán necesarias más investigaciones hasta que este método se convierta en una alternativa verdaderamente real.

“Esto es solo el principio, ya que las técnicas que hemos desarrollado y probado en analgésicos opiáceos podrían adaptarse para producir compuestos destinados a combatir el cáncer, enfermedades infecciosas y problemas crónicos como la artritis o la alta presión sanguínea”, concluye la experta.

Referencia bibliográfica:

Galanie, S. et al. “Complete biosynthesis of opioids in yeast” Science, 14 de agosto de 2015. Doi: 10.1126/science.aac9373
Agencia SINC

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Puntos de la Fibromialgia ¿para qué sirven? Valora la información

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Fibromialgia y sueño no reparador 4.63/5 (8)

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Relación Fibromialgia y sueño

Un sueño reparador, no significa en sí el hecho de poder dormir sino que la arquitectura del sueño se vean alteradas por problemas que puedan alterar el sueño y el afectado no llegue a ser consciente de ello. Fruto de todo esto es uno de los sintomas más predominantes el levantarse agotado a pesar de haber dormido las horas necesarias.

Redacción fibromialgia noticias

Autores: Cano Encinas, Omar Alejandro

Sueño y fisiopatología de la fibromialgia

Aunque las causas del síndrome de fibromialgia no están todavía claras, diversas investigaciones han mostrado que los síntomas presentes en esta enfermedad, como el dolor, la hipersensibilidad a la estimulación externa, la fatiga, los problemas del sueño o el bajo estado de ánimo pueden asociarse a alteracionesen el sistema neuroendocrino e inmunológico.

A nivel neuroendocrino, se ha observado que existe una alteración funcional en la actividad del eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal (HHS). El eje HHS regula la respuesta al estrés en los mamíferos, y ante un estrés moderado aumenta la liberación de cortisol y otras hormonas.

En cambio, los pacientes con fibromialgia muestran un descenso en la secreción de cortisol, que se ha relacionado con la presencia de un estrés físico o psicológico crónico o intenso que acaba produciendo una alteración del eje HHS, que contribuye a la manifestación de la fibromialgia.

Así, por ejemplo, Riva encontró que los niveles de cortisol en saliva eran más bajos a primeras horas de la mañana en 29 mujeres con fibromialgia en comparación con un grupo control sano. Gur et al hallaron una relación significativa entre los síntomas de fatiga, depresión y sueño alterado, y el bajo nivel de cortisol en pacientes con fibromialgia. La alteración del eje HHS puede asociarse, además, con una cascada de factores que lleva a un mal funcionamiento autonómico e inmunitario. (José Luis Besteiro, 2011)

Por ejemplo, los factores estresantes que desencadenan la fibromialgia pueden generar una activación crónica de diversas citocinas proinflamatorias que determinan las características clínicas de este síndrome, como aumento de la sensibilidad al dolor, fatiga, depresión y alteraciones cognitivas, pudiendo existir diversas relaciones recíprocas entre estas alteraciones en la función inmunitaria, las citadas manifestaciones clínicas y la propia alteración del sueño.

(Martinez-Lavin M., 2000)Las investigaciones de Gur et al mostraron que los participantes con fibromialgia presentaban mayores niveles de interleucina (IL)-2r e IL-8 que los controles sanos, además de una mayor sintomatología clínica.

También se ha observado en los pacientes con fibromialgia una elevada producción de la citocina antiinflamatoria IL-10, que se ha relacionado con los problemas de sueño presentes en este síndrome.

La investigación en cuanto al sistema inmunitario y fibromialgia ha permitido observar, además, la presencia de correlatos antigénicos asociados a los problemas cognitivos y de sueño característicos de este síndrome.

Nishikai et al encontraron que el anticuerpo anti-68/48 kDa estaba presente en pacientes con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. Este anticuerpo se ha relacionado en estos síndromes con la presencia de hipersomnia y quejas relacionadas con los procesos de memoria y atención. Igualmente, los hallazgos de Spitzer y Broadman sobre el antígeno leucocitario humano HLDQB1-0602 y su relación con la hipersomnia en un grupo de pacientes con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica han llevado a considerar que los trastornos del sueño son un componente prima-rio en ambos síndromes.

Otros estudios se han centrado en la alteración de la liberación de la hormona del crecimiento, que se secreta en las fases profundas del sueño lento y aparece muy disminuida, o ausente, en la fibromialgia, lo que explicaría el nexo de unión entre dolor muscular y las alteraciones de sueño debido a su implicación en la restauración del desgaste muscular.

Por otra parte, aunque Klerman et al afirmen que no existen variaciones significativas en el ritmo circadiano de liberación de melatonina que pudieran contribuir a la fisiopatología de la fibromialgia, en un estudio con ocho mujeres con fibromialgia y ocho controles sanas se halló que en las pacientes había una reducción del 31% en la liberación de melatonina en las horas de oscuridad en comparación con el grupo control.

Por otro lado, se ha destacado el potencial terapéutico de la melatonina como agente que mejora la calidad de sueño, debido a que algunas de sus funciones implican la regulación de los ritmos de secreción de determinados neurotransmisores y del ciclo de vigilia-sueño.

También es destacable en la fibromialgia que la alteración de determinadas sustancias cerebrales implicadas en los mecanismos del dolor y en la reparación de las células nerviosas, como el neuropéptido denominadosustancia P y el factor de crecimiento nervioso, respectivamente, pueden influir en el aumento de la respuesta al dolor y contribuir a la etiología de los trastornos emocionales. (Diego Munguia-Izquierdo, 2012; Anisur Rahman, 2014)

Patologías del sueño asociadas a la fibromialgia

Las personas que padecen fibromialgia cumplen con los requisitos diagnósticos de diversas patologías bien definidas por la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño (ICSD-2, 2005).

Las distintas características descritas respecto a la continuidad y arquitectura del sueño son compatibles con el diagnóstico de insomnio, que es el trastorno más frecuente en estos pacientes, y afectaría a la mayoría de personas con fibromialgia. Además, los pacientes con fibromialgia pueden presentar síndrome de apnea del sueño, síndrome de movimientos periódicos de las piernas durante el sueño y síndrome de piernas inquietas, aunque apenas se dispone de datos precisos sobre la incidencia de estos trastornos en la fibromialgia.

Problemas respiratorios

La presencia de problemas respiratorios durante el sueño en personas que padecen fibromialgia puede ser una de las causas de la exacerbación del dolor y del marcado empeoramiento de la calidad del sueño. Gold et al evaluaron a 28 mujeres con fibromialgia y observaron que casi todas presentaban alguna anomalía respiratoria durante el sueño: una de ellas fue diagnosticada de síndrome de apnea del sueño y 26 mujeres presentaron alteraciones más leves en cuanto a la limitación del flujo respiratorio que también se asociaban a un mayor número de arousal.

Investigaciones posteriores, como la de Shah et al, han confirmado esta alta prevalencia de eventos respiratorios durante el sueño en la fibromialgia.

En una investigación del año 1993, se halló una mayor incidencia del síndrome de apnea del sueño en varones (44%) que en mujeres (2,2%) con fibromialgia. Esta diferencia tan significativa llevó a los investigadores a sugerir que el síndrome de apnea del sueño podría ser una causa frecuente de fibromialgia en varones. Okifuji et al hallaron en 38 pacientes con fibromialgia que el índice de masa corporal se asociaba inversamente con el tiempo total de sueño y la eficiencia de sueño.

sobrepeso

La presencia de sobrepeso en fibromialgia es un factor de riesgo de síndrome de apnea del sueño y también puede contribuir al agravamiento de la fibromialgia, al afectar negativamente la calidad del sueño y otras variables, como el dolor, la fatiga, etc. (Prados G, 2012)

Otro trastorno del sueño frecuente en la fibromialgia y que dificulta la consolidación de un sueño reparador es el síndrome de piernas inquietas, caracterizado por sensaciones desagradables en las piernas y un impulso incontrolable de moverlas durante el descanso.

En la fibromialgia esta condición puede llegar a ser hasta 10 veces más frecuente que en los sujetos que no padecen este síndrome. Los pacientes con fibromialgia y síndrome de piernas inquietas muestran un marcado empeoramiento de los síntomas relacionados con una mala calidad de sueño, especialmente manifiestan un notable incremento en la somnolencia diurna.

Por otra parte, el síndrome de movimientos periódicos de las piernas es un trastorno que se manifiesta por movimientos estereotipados de las extremidades inferiores y que ocurren principalmente durante el sueño.
Estos movimientos producen fragmentación del sueño, al responder su periodicidad a un patrón cíclico similar al patrón EEG de sueño denominado K-alfa.

A pesar de que estos fenómenos en la estructura del sueño podrían corresponder a diferentes manifestaciones de un mismo proceso de actividad periódica del sistema nervioso central, parece que la modalidad de sueño K-alfa es la más asociada al sexo femenino y al padecimiento de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. (Diego Munguia-Izquierdo, 2012)

Variables psicosociales, sueño y dolor

Un punto de vista aceptado consiste en asumir que el dolor presente en la fibromialgia es el responsable de los restantes síntomas que se observan en esta enfermedad (mala calidad del sueño, malestar emocional, problemas cognitivos, etc.).(Feinberg I., 1975)

Fibromialgia y sueño

Sin embargo, en los últimos años se han llevado a cabo investigaciones que demuestran que la calidad de sueño puede influir directamente en el dolor, la fatiga, el estado de ánimo, el rendimiento cognitivo y el funcionamiento general de los pacientes con fibromialgia. (Leah Kleinman, 2014)

Los estudios clínicos que han utilizado medidas subjetivas en pacientes con fibromialgia sugieren que, como era de esperar, un día con más dolor se sigue de peor sueño esa noche, y más fatiga y ánimo deprimido al día siguiente, pero también una noche de sueño de mala calidad se sigue de más dolor y diversos síntomas al día siguiente.

El malestar emocional, que presenta hasta un 70-80% de las personas con fibromialgia, se ha relacionado con más dolor, mayor incapacidad funcional y una peor calidad de vida. (José Luis Besteiro González, 2011)

Asimismo, se ha observado que la mala calidad de sueño de los pacientes con fibromialgia influye negativamente en la modulación del estado emocional y produce un estado de ánimo negativo.

Hamilton et al encontraron en un grupo de pacientes con fibromialgia y artritis reumatoide que la alteración de sueño predecía reacciones emocionales más intensas ante los acontecimientos negativos de la vida cotidiana y el dolor, y que un sueño deficiente en mujeres con fibromialgia tenía efectos acumulativos, llegando a impedir una adecuada recuperación emocional los días en que sucedían un elevado número de experiencias negativas.

En otro estudio reciente se ha observado que la calidad de sueño era un mediador significativo de la relación entre dolor y las respuestas de ansiedad y depresión ante el dolor. Se sabe que ciertas variables psicológicas, como la catastrofización, o tendencia a dramatizar el dolor, y el exceso de atención hacia el dolor incrementan su intensidad, las emociones negativas y la incapacidad funcional. (Jan-Samuel Wagner, 2012)

MacDonald et al han sugerido que el padecimiento prolongado de problemas de sueño y dolor puede contribuir a la aparición de este tipo de patrones de pensamiento y conductas de excesiva atención ante el dolor, que a su vez favorecen una peor condición clínica y un estado de mayor vulnerabilidad psicológica. En este sentido, Affleck et al demostraron la existencia de una relación bidireccional entre el sueño y la atención prestada al dolor en personas con fibromialgia.

Así, un día con más atención hacia el dolor se seguía de una noche de sueño poco reparador, y una noche con mayores alteraciones del sueño reducía las estrategias cognitivas de afrontamiento del dolor y se seguía de un día con más atención hacia el dolor.

También, Theadom y Cropley hallaron, en un estudio con 83 pacientes con fibromialgia, que éstos presentaban un mayor número de creencias disfuncionales sobre el sueño que los sujetos normales, y dichos pensamientos se asociaban con una peor calidad de sueño. (Alice Theadom, 2007)

Por su parte, las alteraciones cognitivas pueden llegar a afectar a un 70% de los individuos con fibromialgia y contribuir ala discapacidad global observada en este síndrome. La mayoría de los pacientes con fibromialgia parecen tener problemas con la memoria operativa, la memoria semántica y la recuperación de las memorias episódicas. Destacan, igualmente, los problemas de atención y las dificultades relacionadas con la función ejecutiva. (Jan-Samuel Wagner, 2012)

Ya en 1997, Côté y Moldofsky observaron que esta disminución del rendimiento en tareas cognitivas complejas se asociaba a una mayor duración de la fase I del sueño, que corresponde a un sueño superficial y fragmentado, y a una mayor sintomatología clínica característica de la fibromialgia (dolor generalizado, fatiga y presencia de estados emocionales negativos).

En un estudio reciente donde se analizaron los procesos de atención de 28 mujeres con fibromialgia frente a 28 controles sanas, se encontró que las pacientes presentaban peor rendimiento en aspectos como el control ejecutivo (con un mayor efecto de interferencia) y la vigilancia (con un aumento del tiempo de respuesta) en comparación con el grupo control. (Leah Kleinman, 2014)

Es interesante mencionar que la baja calidad de sueño correlacionaba con los efectos encontrados y, además, predecía el bajo nivel de alerta. La relación entre el sueño y el funcionamiento diurno y su influencia en la calidad de vida de las personas que sufren fibromialgia ha sido poco explorada. En el año 2007, Theadom et al analizaron el efecto del sueño y el estilo de afrontamiento sobre la calidad de vida en pacientes con problemas reumáticos. La calidad de sueño predijo significativamente la sensación de dolor y fatiga referida por el paciente y el nivel de funcionamiento social, mientras que el uso de un estilo de afrontamiento poco activo predijo un peor funcionamiento físico. (Giorgio Consoli, 2012)

No obstante, la muestra de este estudio incluía tanto mujeres con fibromialgia como pacientes que padecían otras enfermedades reumáticas, lo que no permite dilucidar qué ocurría en el caso concreto de la fibromialgia.

Bigatti et al encontraron que los problemas de sueño conllevaban un agravamiento del dolor, y el dolor, pero no el sueño, predecía un mal funcionamiento físico, aunque estos autores aplicaron un tratamiento psicológico en el tiempo que transcurría entre las dos medidas que tomaban de cada variable, lo que pudo haber influido en sus resultados.

Finalmente, en un estudio realizado por Miró et al se observó que la calidad del sueño, junto con el sentido de autoeficacia, mediaban de forma significativa e independiente en la relación entre la intensidad del dolor y el funcionamiento diurno. (Mark A. Ware, 2010)
http://hdl.handle.net/123456789/3019)

Extraido de:

Título : Asociación de la calidad de vida y sueño con el dolor en los pacientes con diagnóstico de fibromialgia tratados en la Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos del Hospital General de Querétaro en base a cuestionarios estandarizados (Julio 2014-Diciembre 2014)
Repositorio Institucional Universidad Autonoma de Querataro

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Fibromialgia: estudio de la vivencia de la enfermedad Valora la información

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Percepciones de la Fibromialgia: Estrategias de autoatención de la enfermas vs. la (des)atención médica

Ma del Carmen Carrasco Acosta1, Celeste Jiménez de Madariaga2
1Departamento de Enfermería.
2Departamento de Historia I. Universidad de Huelva, España
Dirección para correspondencia:
Ma del Carmen Carrasco Acosta
carrasco@uhu.es

RESUMEN

La Fibromialgia trastoca la vida cotidiana de las enfermas y las relaciones con el entorno familiar y social más próximo. En la investigación se estudia las vivencias de las enfermas, desde la Teoría de la Fenomenología de la Percepción y desde el Modelo de Salud-Enfermedad-Atención-Autoatención.

El objetivo fue descubrir las percepciones y significaciones que poseen las enfermas de Fibromialgia durante su recorrido vital en el proceso de enfermedad-padecimiento-atención, y conocer las estrategias de autoatención que realizan para mejorar la calidad de sus vidas. Las unidades de observación y análisis fueron pacientes diagnosticadas de Fibromialgia pertenecientes a una asociación de Fibromialgia y Encefalitis Miálgica, ubicada en Aljaraque (Huelva).

Los resultados muestran que desde la atención biomédica no se contempla el proceso histórico de la experiencia individual y colectiva del dolor, ni su dimensión simbólica y cultural. Lo cual produce una atención fraccionada que es percibida por las informantes como “no gratificante”.

Palabras clave: Enfermería y autocuidados, Antropología de los cuidados, Fibromialgia, Autoatención.

Introducción

En los inicios de la década de los noventa se da un paso importante por parte del Colegio Americano de Reumatología, en el reconocimiento de los criterios para la clasificación de la Fibromialgia como enfermedad.1 Los criterios son sencillos: padecer un dolor crónico generalizado y presentar como mínimo 11 de los 18 puntos “trigger” definidos.

Será en el año 1992 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconozca a la Fibromialgia como enfermedad y la tipifique en el manual de Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-10), con el código M79.0. Otro paso hacia delante es el reconocimiento, realizado en 1994, por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), siendo clasificada en el listado de enfermedades con el código X33.X8a.

La prevalencia de la Fibromialgia es muy homogénea en todos los países que se ha estudiado, además no se ha encontrado distinción entre las zonas rurales de las urbanas, y no existen diferencias entre los países desarrollados y los no desarrollados.

La sufre aproximadamente un 9,4% de la población general (14,5% entre mujeres y 3,8% en los hombres). La media de edad en el momento inicial de su aparición varía entre los 45 y 55 años, dependiendo de la población estudiada.2

El dolor crónico, lejos de presentar una lectura simplista, se presenta como una compleja red de significaciones, en las que intervienen la información, las experiencias individuales, los aspectos socio-culturales que contribuyen a la configuración de la conciencia individual y colectiva del dolor en la sociedad occidental postmoderna.3 Todos estos aspectos influyen en las percepciones que poseen las pacientes de Fibromialgia de su propio proceso de salud-enfermedad-padecimiento-atención, y la compañía de otros síntomas nada desdeñables que deterioran la calidad de sus vidas.

Destacamos algunos de los aspectos relevantes de nuestro estudio, encontrados en las publicaciones realizadas por profesionales de Enfermería.

En el artículo de Castro Peraza, se muestra como la enfermedad puede aparecer en el mejor momento de la vida de una paciente y no solo tras padecer hechos traumáticos, también se ponen de manifiesto las dificultades que se presentan en el proceso del diagnóstico, al ser una enfermedad que no se puede demostrar con una analítica, una radiografía, u otra prueba que evidencie el estado mórbido.4 En la línea de lo publicado por Carricondo Martínez, se necesita una búsqueda constante en el tratamiento para paliar los síntomas de esta enfermedad incurable, justificada por la elevada prevalencia de la Fibromialgia y sus grandes repercusiones sociales.5

Un aspecto crucial es la comprensión de la experiencia y de los significados de las vivencias de la enfermedad, por parte de los profesionales sanitarios, que según Triviño Martínez y colaboradores, es la clave para el cuidado de las personas afectadas, junto al incremento de la educación.6

Es importante que los profesionales de enfermería tomen conciencia de las repercusiones negativas que tiene la Fibromialgia en las vidas de las pacientes, de la necesidad de una formación adecuada para prestar unos cuidados integrales que favorezcan los autocuidados y el bienestar de las afectadas, teniendo presentes sus necesidades.

El objetivo del estudio fue descubrir las percepciones y significaciones que poseían las pacientes de Fibromialgia durante su recorrido vital en el proceso de enfermedad-padecimiento-atención, y conocer las estrategias de autoatención que han realizado para mejorar la calidad de sus vidas, tomando como escenario una asociación de pacientes.

Metodología

En la presente investigación se estudian las vivencias de las enfermas desde la Teoría de la Fenomenología de la Percepción,7 e indagamos en las estrategias de autoatención que las afectadas establecen para mejorar la calidad de sus vidas desde el Modelo de Salud/Enfermedad/Atención/Autoatención de E.L. Menéndez.8

Para ello tomamos como unidades de observación y análisis a las 47 asociadas que integraban la asociación, en su génesis, en los inicios del año 2008, aumentando el número de forma progresiva hasta 210 participantes en el año 2011, todas pacientes de Fibromialgia diagnosticadas por un profesional de la medicina, y pertenecientes a la Asociación de Encefalitis Miálgica y Fibromialgia, ubicada en Aljaraque (Huelva).

Las técnicas de investigación propuestas nos han permitido potenciar un proceso de investigación interactivo-reactivo y cíclico, confeccionando un diseño flexible y fácilmente adaptable al entorno, donde los fenómenos de estudio emergen durante el desarrollo de la misma.9 Con la observación participante hemos compartido la vida cotidiana de las pacientes y de la asociación, el registro en el diario de campo nos permitió contrastar y analizar datos; y la historia oral obtenida a través de las entrevistas en profundidad, realizadas hasta obtener la saturación de la información, nos permitió interpretar y reconstruir la problemática que presenta el proceso de enfermedad-atención de las pacientes de Fibromialgia, a partir de la información empírica obtenida desde sus propias percepciones.

El análisis de los datos nos ha permitido obtener una comprensión del tema de estudio, y llegar al sentido del padecimiento de la Fibromialgia partiendo de los datos obtenidos.

El análisis se ha realizado paralelo al diseño de la investigación y se ha establecido una interacción dialéctica entre la recogida de información y el análisis de los datos.10

Para organizar la información obtenida en el estudio, hemos establecido una serie de categorías temáticas significativas, sabiendo que la identificación de estas es un elemento esencial en el proceso de análisis. Se favorece un enfoque progresivo, implicando propuestas de cambios de las definiciones iniciales del problema social estudiado, y en el proceso de desarrollo de las interpretaciones de las construcciones narrativas hechas por las afectadas de Fibromialgia, las denominadas informaciones desestructuradas que emergen de las notas de campo y de las transcripciones de audio realizadas.11

Resultados

En los inicios de la enfermedad, las pacientes no saben lo que les sucede, el dolor se instala en sus cuerpos, al que se le suma una constelación de síntomas, entre los que destacamos el cansancio que puede llegar a ser extremo.

La creencia de que pueden tener una enfermedad comprometedora para su vida, como un cáncer o una enfermedad degenerativa como la Esclerosis Múltiple, las impulsa a acudir a un profesional médico. Y comienza el “vía crucis” de las pacientes por las consultas médicas. Así a Moelami la remiten a diferentes especialistas: “Yendo del traumatólogo al neurólogo, del neurólogo al endocrino, me han mareado durante diez años.

Un peregrinaje horroroso, de resonancias, Rayos x, análisis, electromiogramas, si simplemente con haber realizado un reconocimiento me podía haber ahorrado todo este peregrinaje. No, no entendía por qué me mandaban de este al otro, he conocido a veinte mil médicos de cada especialidad” (Moelami).

El largo recorrido por diferentes profesionales, y toda la amalgama de pruebas, consejos, etc., terminan mareando y desmotivando a las pacientes, porque pierden las esperanzas de encontrar las causas de su malestar, hasta que después de un largo camino llega el momento en el que escuchan “usted lo que tiene es Fibromialgia”.

El diagnóstico da certeza de la enfermedad, confirma su estado de enferma real y no imaginaria.

En el retraso del diagnóstico influye la falta de marcadores o pruebas específicas que evidencien científicamente la Fibromialgia, y las creencias de muchos de los profesionales de la salud, de que es un problema “de nervios”, según denuncian las pacientes.

La atención de la enfermedad se encuentra vinculada y enraizada con los aspectos socioculturales del entorno donde se realiza dicha atención. Los profesionales de la salud proyectan sus valores y prejuicios, es decir, sus categorías morales y culturales sobre las personas que atienden y cuidan.

Estos profesionales encarnan concepciones de su mundo, y se ponen frente a frente a las personas que tienen el deber de atender, por ello debe de existir una compatibilidad a través de negociaciones y compromisos entre ambas partes implicadas (enferma-profesional de la salud y viceversa). Estas negociaciones no siempre son posibles, y es cuando se establece una relación asimétrica en la que la persona enferma se encuentra en una situación clara de subordinación ante el poder que muestra el profesional.

El desasosiego que produce esta relación superflua e ineficaz, favorece la experiencia de insatisfacción en la atención en las pacientes de Fibromialgia, lo cual favorece la búsqueda de una atención satisfactoria en otros terapeutas, mayoritariamente de la biomedicina, aunque también acuden a otros terapeutas de la mal llamada “medicina complementaria”.

En la búsqueda de una atención digna y de una adecuada eficacia terapéutica, las pacientes y su familia se sumergen en una espiral agotadora, con un alto coste personal y económico. También sienten la necesidad de contactar con otras personas que padezcan de Fibromialgia, por lo que acuden a la asociación con el objetivo de ser comprendidas y apoyadas, al compartir sus experiencias entre iguales.

Las afectadas se sienten descontentas con el trato recibido de los profesionales de la medicina por varios motivos. En primer lugar porque perciben la falta de credibilidad de los profesionales que las atienden respecto a su estado mórbido, esta situación las pone bajo sospecha. Además reciben una atención fragmentada, por un lado el profesional médico de familia, por otro el reumatólogo, el psiquiatra, etc.

Esta forma de atención se aleja del enfoque multidisciplinar recogido en el Plan Integral de la Fibromialgia de la Junta de Andalucía,12 en el que se contempla la atención de profesionales de psicología y de enfermería. Además, las pacientes demandan mayor preparación en el tema de la Fibromialgia por parte de los diferentes profesionales de la salud que las atienden en la Seguridad Social.

También se sienten insatisfechas cuando los profesionales de la medicina les dicen “usted debe de seguir con su vida normal”, o “esto es de los nervios”, y las remiten al psiquiatra para que las mediquen.

Moelami se siente como una pelota de ping-pong cuando la remiten de una consulta a otra: “No me han dicho usted está loca, como yo sé que se lo han dicho a otras personas, pero me he sentido en un país de ineptos, pensaba ‘estoy en África’, ningún profesional de Huelva durante diez años me dijo tienes Fibromialgia, si yo llego a estar en Barcelona seguro que me hubieran diagnosticado antes. Veo que los médicos necesitan una formación específica” (Moelami).

Las pacientes no comprenden cómo tardan tanto tiempo en ser diagnosticadas.

Cuando conocen la existencia de las consultas Multidisciplinares de Fibromialgia y Fatiga Crónica de la Sanidad Pública en Barcelona, creen que es una injusticia porque se producen desigualdades en la atención, algo de lo que son conscientes, solamente, cuando conocen y comparan otras realidades.

De los datos más relevantes obtenidos en relación a la atención médica, hemos elegido algunos ejemplos representativos.

El primer ejemplo es el de Flores, la cual experimenta la incredulidad de la enfermedad de la rehabilitadora que la atiende en la atención pública: “La rehabilitadora me preguntaba mucho al principio sobre mis dolores, y le dije que me habían dicho que tenía Fibromialgia. Me contestó que, ?bueno eso es un paquete en el que han metido muchas cosas y había que verlo’, no se lo creía” (Flores).

Mientras Estrella, enfermera de profesión, se siente incomprendida por el estamento médico, y demanda un trato más humano por parte de estos profesionales, que no sean solamente meros prescriptores de fármacos, y propone, ante la necesidad sentida, el establecimiento de relaciones empáticas entre los profesionales/enfermas/familia: “No me siento comprendida, ni escuchada por ese estamento, para nada.

Le comento este tema a mi hermana [también enfermera], le digo que necesitamos profesionales de la medicina más humanos, y que escuchen a las personas, que se preocupen por sus cosas, no solo de los síntomas.

Mi hermana me responde ?tú estás describiendo a una enfermera, no a un médico'” (Estrella).

La atención de la medicina al prescindir de la dimensión simbólica de la enfermedad y centrarse en la mera prescripción de fármacos, favorece la desesperación de convivir con una enfermedad incomprendida. Si el modelo de atención ofreciera una comunicación adecuada/relación empática y una Educación para la Salud óptima, se facilitaría el afrontamiento efectivo de la enfermedad de las pacientes y de su familia, incidiendo positivamente en la calidad de sus vidas.13

Los cambios en los ritmos temporales que las pacientes viven, es otro aspecto a destacar en la investigación. Cuando las afectadas no viven con plenitud, el tiempo se percibe como perdido.14

El ritmo de la vida se fractura y afecta de lleno al desempeño de los roles sociales de las enfermas.

En el proceso de la enfermedad se experimentan muchas pérdidas, y las pacientes deben aceptarlas para seguir viviendo con una calidad de vida aceptable. Cuando Elena sufre los imprevisibles brotes, debe renunciar a cumplir con sus responsabilidades, actividades de ocio, etc. Este trastoque de la planificación genera en las pacientes ansiedad e inseguridad, porque rompe la sensación de prolongación del presente, e incluso una cierta humillación, cuando son conscientes de su nivel de dependencia y de las renuncias que tienen que hacer.

El abandono del trabajo es una renuncia importante para Vanessa, porque el dolor la invalida: “Tuve que dejar de trabajar, el dolor no se ve pero está ahí e invalida a una persona, de hecho es que no puedo coger en brazos ni siquiera a mi hija, la impotencia de decir mi hija me necesita y no la puedo coger en brazos, la cojo y a los dos minutos la tengo que soltar.

La vida me ha cambiado, he tenido que renunciar a una carrera que he estudiado durante unos pocos de años, me he sacado unos títulos para ejercer una profesión, es lo que a mí me gusta, y la he tenido que dejar” (Vanessa).

No es fácil aceptar las pérdidas, ni adaptarse a una nueva vida que evoluciona hasta hacerlas dependientes, incluso en la realización de los autocuidados más básicos (asearse, vestirse, etc.). La dependencia de Mabel es grande: “Me ha tenido que coger y ayudarme a meterme en la bañera [el marido] porque no podía bañarme, lo más que podía hacer es ponerme un poco de agua en los ojos, de los dolores tan grandes que tenía, llegué a ponerme parches de morfina porque decidí que no podía seguir soportando los dolores” (Mabel).

El grado de dependencia puede ser leve, moderada o grave, según el nivel de afectación de la Fibromialgia.

Las pacientes que aprenden a programar y desprogramar las actividades del día, se adaptan mejor a las consecuencias de la enfermedad, es lo que le sucede a Elena: “Tengo que programar por la mañana cuando me levanto y puedo desprogramarla al mediodía…

Aprender ha desprogramar no ha sido fácil, me ha costado, porque cuando estás acostumbrada a llevar un ritmo…

Entonces cuando yo ya me siento así sé que las actividades las tengo que reducir a la mitad, a lo mejor puedo desayunar y hacer una pequeña cosa en casa y me tengo que sentar. Otras veces me brota de pronto con un dolor en el estómago, sin llegar al vómito, como un pellizco, y cuando me brota así me tengo que ir a la cama, y he comprobado que si estoy en la cama e intento relajarme una hora se me va pasando” (Elena).

El conocimiento de su cuerpo y la familiaridad para identificar los diferentes brotes de la enfermedad facilita su afrontamiento, aunque no es una tarea nada fácil.

En el lado opuesto nos encontramos con las afectadas que no aceptan su enfermedad, y gastan sus mermadas energías en el mantenimiento de una lucha abierta con la Fibromialgia. En estas pacientes las estrategias de autoatención suelen ser muy pobres, lo que incide directamente en la calidad de vida.

Los periodos de agravamiento se pueden ver favorecidos por las transgresiones realizadas cuando las pacientes se sienten con menor dolor y más energías, en un deseo de recuperar el tiempo perdido, aceleran el ritmo de sus vidas.

Pero cuando se esfuerzan así, pierden nuevamente el equilibrio alcanzado con las renuncias y las estrategias de adaptación.

Estas transgresiones “se pagan caras”, así lo expresa Elena: “Se paga por lo menos con dos días en la cama, sin poder moverme con esa sensación de que se te va la vida. Y si te pregunta tu marido, tu hijo, ¿cómo estás?, le dices ‘déjame, si tengo que vivir así prefiero morirme’. Te baja, pero también he aprendido que hoy estoy así, pero mañana será un día mejor” (Elena).

Las pacientes deben aceptar que los proyectos de vida, por muy sencillo que sean, pueden alterarse si aparece un brote de la enfermedad.

Esta fractura en sus ritmos cotidianos las hace replantear continuamente sus proyectos y planes de su vida, desgastando su nivel de energía. Las pacientes necesitan de un periodo de adaptación para crear espacios propios de autoatención, en los que se puedan cuidar y crecer personalmente, cuando aprenden a decir no y solicitan ayuda a las personas de su entorno cercano, sienten sus beneficios.

Es lo que le sucede a Carola, durante los brotes solicita a su marido la ayuda y cuidados (masajes, aplicación de calor, etc.) necesarios hasta encontrar una mejoría.

Entre el grupo de afectadas que han cambiado su escala de valores y establece estrategias de autoatención con las que mejora su bienestar se encuentra Flores: “Con la experiencia que tengo, cuando me encuentro mal, me tiendo, se quede lo que se quede por hacer: la cocina, los platos, que no haya vasos, es que me da igual. Y aunque no esté tan mal, sé que si me voy a la calle me siento mejor” (Flores).

Las pacientes aprenden a priorizar su estado de salud y no sentirse culpables cuando no realizan las tareas domésticas, y buscan estrategias de entretenimiento como suele ser salir a la calle.

Cuando son conscientes de las limitaciones que presentan para la realización de determinadas actividades cotidianas, establecen estrategias de adaptación, como Carlota, que ante la imposibilidad de planchar toda la ropa, fracciona la plancha en diferentes sesiones, lo cual hace que esta tarea sea más llevadera. Las afectadas que crean espacios personales en los que se puedan autoatender y reencontrarse con su nueva identidad, suelen mejorar su bienestar.

Este proceso de atención individual, se ve reforzado con la red ayuda y apoyo comunitario ofrecidos en la asociación.

La asociación se muestra como un centro de ayuda, y no un lugar donde las enfermas se recrean en sus dolencias. Las necesidades formativas de las afectadas se satisfacen en el seno de la asociación; en este grupo, las enfermas se convierten en alumnas avanzadas, y en profesoras de las afectadas noveles. La forma de adquisición de los conocimientos se encuentra vinculada con la autoatención prestada por las enfermas de Fibromialgia, y esta a su vez, con el restablecimiento del equilibrio, entre el hacer-descansar, y solicitar la ayuda necesaria para mejorar su bienestar.

Lejos de asumir una posición de sumisión, las diferentes asociaciones que conforman la Federación, establecen una serie de medidas para difundir a la sociedad lo mal que se las atiende en Huelva.

Y se quejan de que hay profesionales que no colaboran ni apoyan las iniciativas realizadas: “La presidenta de la Federación Provincial se queja de la deficitaria participación de los representantes de los centros de salud, y ha llamado por teléfono a la Delegada de Salud de Huelva para quejarse de la situación. Sin embargo, no todo es negativo, porque en Bonares, el coordinador médico y el de enfermería se comprometen a realizar un taller de Formador en Fibromialgia, y a trabajar para sensibilizar a la población respecto a la enfermedad” (anotación del diario de campo, 15/12/2009).

Desde este marco asociativo, las pacientes amplifican sus voces, y se convierten en una voz colectiva con la que luchan en su camino de la visualización social de la enfermedad.

Es así como la atención asimétrica se extiende más allá de la consulta médica, al participar en la construcción de ideas colectivas de la enfermedad.

En definitiva, las afectadas perciben una atención desigual, insatisfactoria, que las hace entrar en una espiral de lucha en la consecución de una atención digna, al disponer de unos servicios integrales, tal y como sucede en otras ciudades de la Comunidad Autónoma Andaluza.

Discusión

Estudiar la Fibromialgia desde el marco referencial de la Fenomenología de la Percepción combinado con el Modelo de Enfermedad-atención-autoatención, nos ha permitido captar el proceso del padecimiento de las pacientes de Fibromialgia, alejándonos de una lectura simplista del dolor e imbricándolo en sus vidas desde sus múltiples significaciones, captando las experiencias individuales e implicaciones socio-culturales que configuran una forma de atención y autoatención que muestra la ruptura de la sumisión y el empoderamiento que el marco asociativo ofrece a las pacientes y las repercusiones positivas en la calidad de vida.

La ausencia de evidencias científicas favorece el retraso del diagnóstico y aparecen emociones negativas de temor e incertidumbre de futuro en las afectadas.

Coincidimos con Tosal Herrero en que los itinerarios terapéuticos se centran en la búsqueda de un diagnóstico reconocido, lo que les conduce a recorrer gran variedad de consultas especializadas. Durante el tiempo que dura la verificación del diagnóstico, las pacientes se encuentran en una situación de ambigüedad aunque se sienten enfermas, pero la enfermedad no se ha legitimado por la sociedad.15

Las pacientes se sienten discriminadas ante la falta de unidades de atención integral de la Fibromialgia en Huelva, respecto a la atención pública prestada en otras provincias de Andalucía.

La asociación suple el déficit de conocimientos que presentan las afectadas con diversas actividades formativas. Con el objetivo de mejorar la enseñanza a las pacientes y favorecer sus autocuidados, la presidenta de la Asociación acude al curso de “Formador de Formadores” impartido en la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) de Granada en julio de 2008.

Con la formación recibida y el material didáctico entregado, la presidenta junto a otras integrantes del equipo directivo, imparten talleres de autocuidados de Fibromialgia por las diferentes asociaciones y delegaciones de la provincia de Huelva. Paralelamente a estas acciones educativas, la Federación Provincial de Huelva contacta con profesionales de enfermería de la Atención Primaria.

Las primeras acciones educativas enfermeras conocidas, se ponen en marcha en el municipio de San Bartolomé de la Torre. Rodríguez y colaboradores elaboran un Plan de Cuidados que repercute en la mejora de la atención de las pacientes de la zona de salud,16 le sigue la puesta en marcha del Plan Integral de Fibromialgia en el Área de Salud del Condado-Campiña, en el año 2010 (Información aportada por la Presidenta de la Asociación y recogida en el diario de campo, el 10 de mayo de 2010).

Esta lucha, poco a poco obtiene sus frutos, así se pone de manifiesto en el V Encuentro de Fibromialgia celebrado en la Facultad de Enfermería de la Universidad de Huelva, en conmemoración del día internacional de la enfermedad en mayo de 2014.

En definitiva, el déficit de educación de los profesionales de la salud incide dificultando a las pacientes el manejo de la enfermedad y produce incertidumbre de futuro y ralentiza el avance hacia una adaptación armónica.17

La asociación es un pilar imprescindible para las pacientes, favorece el afrontamiento de la enfermedad, en palabras de Marta, se siente entre iguales y no tiene por qué dar explicaciones.

Además, se apoyan y aprenden estrategias de cuidados grupales para hacer más sencilla su vida cotidiana. La asociación las hace visibles socialmente, las empodera rompiendo el estado de sumisión que el estigma impone.18

El estudio ha puesto de manifiesto que la atención médica aborda el dolor crónico como un síntoma que se intenta silenciar a base de fármacos. No se contempla el proceso histórico de la experiencia individual y colectiva del dolor, ni su dimensión simbólica y cultural. Lo cual produce una atención fraccionada que es percibida por las informantes como no gratificante.

Además el conocimiento de las estrategias de autoatención que realizan las asociadas, aumentan en el grupo de iguales, se crea un espacio terapéutico que mejora la calidad de sus vidas, donde la voz colectiva se alza para comunicar socialmente su estado de enfermas, sus problemáticas y dificultades.

Bibliografía

1. Wolfe F, Smythe HA, Yunus MB, Bennet RM, Bombardier C, Goldenberg DL. The American College of Rheumatology 1990 Criteria for the classification of fibromyalgia: report of the Multicenter Criteria Committee. Arthritis & Rheumatism 1990; 33: 160-72.

2. Claudín V, García FJ. Fibromialgia la verdad desnuda. Madrid: La Esfera de los Libros; 2008.

3. Le Breton D. Antropología del dolor. Barcelona: Seix Barral; 1999.

4. Castro Peraza, M. Elisa de. La fibromialgia, en el mejor momento de la vida. Index de Enfermería 2007; XVI(56): 55-59.

5. Carricondo Martínez, Ma Isabel. Un pulso a la fibromialgia. Index de Enfermería 2009; 18(2): 131-135.

6. Triviño Martínez, Ángeles; Solano Ruiz, Ma del Carmen. La compleja vivencia de la fibromialgia. Index de Enfermería 2014; 23(1-2): 95-99.

7. Merleau-Ponty M. Fenomenología de la percepción. Barcelona: Planeta-Agostini; 1985.

8. Menéndez EL. Modelo de atención de los padecimientos: de exclusiones teóricas y articulaciones prácticas. Ciencia y Saúde Colectiva 2003; 8(1): 185-207.

9. López Barajas E, Montoya JM. La investigación etnográfica: Fundamentos y técnicas. Madrid: Universidad de Educación a Distancia (UNED); 1994.

10. Taylor SJ, Bodgan R. Introducción a los métodos cualitativos de investigación. Buenos Aires: Paidós; 1992.

11. Hammersley M, Atkinson P. Etnografía: Métodos de investigación. Barcelona: Paidós; 1994. [ Links ] 12. Comunidad de Andalucía. Fibromialgia: Proceso Asistencial Integrado. Sevilla: Consejería de Salud de la Junta de Andalucía; 2005.

13. Cibanal L, Sánchez MC, Carballal MC. Técnicas de Comunicación y Relación de Ayuda en Ciencias de la Salud. Madrid: Elseiver, 2010.

14. Good BJ. Medicina, racionalidad y experiencia. Una perspectiva antropológica. Barcelona: Bellaterra; 2003.

15. Tosal Herrero, Beatriz. El cuerpo como excusa. El diagnóstico de la fibromialgia en una consulta de reumatología. Index de Enfermería 2008; 17(1): 12-16.

16. Rodríguez RM, Orta MA, Amashta. Cuidados de Enfermería a los pacientes con Fibromialgia. Enfermería Global 2010. 19:1-16.

17. Olivé Ferrer MC, Isla Pera MP. Vivencia de la fibromialgia a través de la etnografía enfocada. Revista Rol de Enfermería 2013; 36(7-8): 488-498.

18. Carrasco Acosta, Ma del Carmen; Jiménez de Madariaga, Celeste; Márquez Garrido, Manuel. Fibromialgia: cuando el dolor es una historia de vida. Index de Enfermería 2010; 19(2-3): 196-200.

Index Enferm vol.24 no.1-2 Granada ene.-jun. 2015

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Fibromialgia, camara hiperbárica y dolor crónico 4.33/5 (18)

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Acceso a el estudio:

FUENTE: University of Oxford, news release, March 9, 2015

Fibromialgia, camara hiperbárica y dolor crónico

La mayoría de mujeres con fibromialgia que se sometieron a una oxigenoterapia hiperbárica, bien conocida para tratar el síndrome de descompresión en los buceadores, experimentaron alivio del dolor y de otros síntomas, encontró un estudio de tamaño reducido.

Las imágenes cerebrales de las pacientes mostraron que dos meses de oxigenoterapia hiperbárica también podrían haber reparado la actividad cerebral anómala en áreas del cerebro relacionadas con el dolor, dijeron los investigadores.

“Al final del tratamiento, ya no se podía categorizar al 70 por ciento de las participantes como pacientes de fibromialgia”, dijo el autor del estudio, el Dr. Shai Efrati, director del Centro Sagol de Medicina e Investigación Hiperbáricas de Tel Aviv, Israel.

“La buena correspondencia entre las mejoras fisiológicas y los cambios en la funcionalidad del cerebro… hace que los resultados sean particularmente convincentes”, añadió Efrati.

La investigación aparece en la edición de junio de la revista PLOS ONE.

La fibromialgia es un síndrome del dolor que afecta a nueve veces más mujeres que hombres. Los síntomas incluyen un dolor generalizado crónico, dolor intenso en respuesta a la presión en ciertas partes del cuerpo, fatiga y dormir mal, según el Colegio Americano de Reumatología (American College of Rheumatology, ACR).

La afección no se comprende bien, porque no se ha detectado una causa en particular. Los factores físicos o emocionales pueden provocar los síntomas, según el ACR. Por lo general, la fibromialgia se trata con una combinación de terapias, que incluyen fármacos, cambios en el estilo de vida y terapia cognitivo conductual.

El nuevo estudio incluyó a 48 mujeres que habían sido diagnosticadas con fibromialgia al menos dos años antes. La mitad de sometió a 40 tratamientos con oxigenoterapia hiperbárica en un periodo de dos meses. Los tratamientos se administraron cinco veces por semana. Cada sesión duraba 90 minutos.

Durante el tratamiento, las pacientes respiraban oxígeno al 100 por ciento presurizado al doble respecto a la presión normal del aire. Se cree que la terapia aumenta el flujo de oxígeno a los tejidos del cuerpo, mejorando la sanación.

La terapia, administrada en unas cámaras cilíndricas, ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. para tratar 14 afecciones, entre ellas la enfermedad por descompresión de los buzos, las heridas diabéticas, las lesiones por radioterapia en los tratamientos para el cáncer, las infecciones graves, las quemaduras graves y la intoxicación con monóxido de carbono.

Fibromialgia camara hiperbárica y dolor crónico

La fibromialgia actualmente no es una de las afecciones aprobadas por la FDA para la oxigenoterapia hiperbárica, que se sigue evaluando para esta y otras afecciones “fuera de etiqueta”.

Tras un lapso de dos meses, las otras 24 mujeres del estudio se expusieron entonces al mismo tratamiento de oxigenoterapia hiperbárica que el primer grupo, después de lo cual experimentaron un alivio de los síntomas y unos cambios en las imágenes cerebrales similares, dijo Efrati.

Las pacientes pudieron reducir significativamente, o incluso eliminar, su uso de analgésicos, dijo.

Una experta de EE. UU. que no participó en el estudio dijo que el nuevo hallazgo tiene potencial.

“Creo que esto podría dar a los pacientes otra opción para ayudar a gestionar el dolor de la fibromialgia”, dijo la Dra. Michelle Dang, especialista en gestión del dolor y anestesióloga del Hospital Metodista de Houston.

“Se trata de un dolor que debilita para el cual no hay muchas opciones disponibles de tratamiento, y estos pacientes experimentan dolor casi todo el día”, lamentó.

Pero es poco probable que los seguros de salud o Medicare cubran el costo de la oxigenoterapia hiperbárica para la fibromialgia en este momento, dado que no es uno de los usos aprobados por la FDA.

Según el Centro de Medicina Hiperbárica y Fisiología Ambiental Duke, de Carolina del Norte, el costo total de los 30 a 60 tratamientos que se necesitan para la mayoría de afecciones puede aproximarse al de una cirugía importante: decenas de miles de dólares.

Dang dijo que algunos de sus pacientes de fibromialgia que usan una máquina de presión positiva continua en las vías respiratorias (PPCVR) para tratar la apnea del sueño coexistente también experimentan mejoras en sus síntomas de fibromialgia.

Esta mejora podría deberse al aumento en el flujo de oxígeno al cerebro y otros tejidos, dijo.

“La fibromialgia es un trastorno que no se comprende bien, y presenta muchos componentes distintos”, aseguró Dang. “Esta [terapia en cámara de oxígeno] podría ser una buena opción para estos pacientes”.

Acceso a el articulo Hyperbaric Oxygen Therapy Can Diminish Fibromyalgia Syndrome – Prospective Clinical Trial

¿Es realmente eficaz para el dolor crónico y Fibromialgia?

Actualizado a 2016

Lee con atención las recomendaciones que hacen el Instituto américano de la Salud FDA.gov

El titulo original de este escrito es

No se deje engañar por la terapia de oxígeno hiperbárico

No, la terapia de oxigeno hiperbárico (OHB) también conocida como oxigenoterapia hiperbárica NO ha probado clínicamente que cura o es eficaz para el tratamiento del cáncer, el autismo, o la diabetes.

Pero si usted hace una búsqueda rápida en Internet, encontrará todo tipo de afirmaciones de que cura estas enfermedades y otras para las cuales el dispositivo no ha sido aceptado o aprobado por la FDA.

La terapia de oxigeno hiperbárico consiste en respirar oxígeno en una cámara a presión. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha autorizado cámaras hiperbáricas para ciertos usos médicos, como el tratamiento de la enfermedad de descompresión que sufren los buzos.

Sin embargo, la terapia de oxigeno hiperbárico no ha demostrado ser el tipo de tratamiento universal como se promociona en algunos sitios de Internet.

La FDA está preocupada que algunas afirmaciones hechas por los centros de tratamiento de terapia de oxigeno hiperbárico puedan dar a los consumidores una impresión equivocada y que en última instancia, puedan poner en riesgo su salud.

“Los pacientes pueden creer incorrectamente que estos dispositivos han demostrado ser seguros y eficaces para usos no autorizados por la FDA, lo que puede hacer que retrasen o no reciban las terapias médicas aprobadas”, dice Nayan Patel, ingeniero biomédico en la Subdivisión de Dispositivos de Anestesiología de la FDA. “Al usarlos, pueden experimentar retrasos en el mejoramiento de su salud o empeoramiento de la enfermedad o enfermedades existentes”.

Puede ser que los pacientes no sepan que la seguridad y eficacia de la terapia de oxigeno hiperbárico no ha sido establecida para tratar estas enfermedades y padecimientos:

Asma
Depresión
Derrame cerebral
Enfermedad de Alzheimer
Enfermedades del corazón
Enfermedad de Parkinson
Esclerosis múltiple
Lesión cerebral
Hepatitis
Migraña
Lesiones a causa de los deportes
Lesiones de la médula espinal
Parálisis de Bell
Parálisis cerebral
SIDA/VIH

Patel dice que la FDA ha recibido 27 quejas de los consumidores y los profesionales de la salud en los últimos tres años sobre los centros de tratamiento que promueven la cámara hiperbárica para usos no aprobados por la agencia.

Cómo funciona la terapia de oxigeno hiperbárico

La terapia de oxigeno hiperbárico consiste en respirar oxígeno en una cámara a presión en la que la presión atmosférica se eleva hasta tres veces más que la normal. En estas condiciones, los pulmones pueden respirar hasta tres veces más oxígeno de lo que sería posible respirar bajo la presión normal del aire.

Patel explica que los tejidos del cuerpo necesitan un suministro adecuado de oxígeno para funcionar. Cuando el tejido se lesiona, puede requerir más oxígeno para sanar. “La terapia con oxígeno hiperbárico aumenta la cantidad de oxígeno disuelto en la sangre”, dice Patel. Un aumento de oxígeno en la sangre puede mejorar el suministro de oxígeno para la función de los tejidos vitales y ayudar a combatir una infección o reducir lesiones.

Las cámaras hiperbáricas son dispositivos médicos que requieren aprobación de la FDA.

La aprobación de la FDA de un dispositivo para un uso específico significa que la FDA ha revisado la evidencia científica válida que sustenta su uso y ha determinado que el dispositivo es al menos tan seguro y efectivo que otro dispositivo legal comercializado en los Estados Unidos.

La FDA ha aprobado 13 usos de la cámara hiperbárica para la terapia de oxigeno hiperbárico.

Estos incluyen el tratamiento para embolias a base de aire o gas (“burbujas” peligrosas en el torrente sanguíneo que obstruye la circulación), intoxicación por monóxido de carbono, enfermedad de descompresión (a menudo conocida por los buceadores como en inglés como “the bends” (Aeroembolia), y quemaduras térmicas (provocadas por el calor o el fuego).

¿Cuáles son los riesgos?

Los pacientes que reciben la terapia de oxigeno hiperbárico están en riesgo de sufrir daños que puede ser leves (por ejemplo, dolor en los senos, presión del oído, dolor en las articulaciones) o graves (como parálisis, embolia gaseosa o aeroembolia). Como las cámaras hiperbáricas son ambientes saturados de oxígeno, también hay un riesgo de incendio.

“Si usted está considerando el uso de la terapia de oxigeno hiperbárico, es esencial que hable primero con su proveedor de atención médica sobre todas las posibles opciones “, dice Patel. “Cualquiera que sea el tratamiento que está recibiendo, es necesario comprender sus beneficios y riesgos. Su médico puede ayudarle a determinar qué tratamiento es la mejor opción para usted”.

Además, cualquier problema que tenga con estos dispositivos puede repórtalo a MedWatch, el programa para reportar eventos adversos y problemas de seguridad a la FDA.

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Fibromialgia y hierba de san Juan 5/5 (4)

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Riesgos en Fibromialgia y hierba de San Juan

Tomar la hierba de San Juan para la depresión conlleva riesgos, según un estudio

Riesgos de uso: Fibromialgia y hierba de san Juan

El remedio herbal no está regulado, y puede tener efectos secundarios y provocar interacciones graves con medicamentos

La hierba de San Juan es una popular terapia herbal para la depresión, pero un nuevo estudio australiano resalta el hecho de que “natural” no siempre equivale a “seguro”.

Usando informes presentados a la agencia de seguridad de los medicamentos de Australia, los investigadores encontraron que las reacciones adversas a la hierba de San Juan eran similares a las reportadas con el antidepresivo fluoxetina, más conocido por su nombre de marca, Prozac.
Esos efectos secundarios incluían ansiedad, ataques de pánico, mareo, náuseas y aumentos marcados en la presión arterial, informaron los investigadores en la edición de julio de la revista Clinical and Experimental Pharmacology and Physiology.

“Es preocupante observar unas reacciones adversas tan graves en nuestra población, cuando la gente cree que está haciendo algo proactivo para su salud con poco riesgo”, apuntó la investigadora líder, Claire Hoban, de la Universidad de Adelaida, en un comunicado de prensa de la universidad.

La investigación ha mostrado que la hierba de San Juan puede ayudar a aliviar la depresión de leve a moderada. Pero el hecho de que funcione también significa que hay un riesgo de efectos secundarios, señaló la Dra. Samar McCutcheon, psiquiatra del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus.

“Aunque el frasco diga ‘natural’ o ‘herbal’, de cualquier forma tiene ingredientes que son activos en el cuerpo, advirtió McCutcheon, que no participó en el estudio.
Hace mucho que se reconoce que la hierba de San Juan puede tener efectos secundarios significativos e interactuar con ciertos fármacos, apuntó McCutcheon.
Pero quizá muchos consumidores no lo sepan, anotó, en gran parte porque los complementos dietéticos no están regulados de la misma forma que los medicamentos.

“Creo definitivamente que esta [falta de concienciación] sigue siendo un problema”, lamentó McCutcheon “La gente cree que la hierba de San Juan es segura porque pueden comprarla en una tienda naturista”.
En Estados Unidos, no se estudia la seguridad ni la efectividad de los complementos dietéticos antes de que lleguen al mercado.
“Además, uno está confiando en que las compañías se aseguren de que esos productos incluyan los ingredientes que deben y que no contengan los que no deben”, dijo McCutcheon.

Fibromialgia y hierba de san Juan

Fibromialgia y hierba de san Juan

La situación es similar en Australia, y muchos consumidores ignoran que los complementos no se regulan en la mayoría de casos, según el equipo de Hoban.
Los investigadores basaron sus hallazgos en informes de los médicos presentados a la agencia nacional de seguridad de los fármacos de Australia. Entre 2000 y 2013, hubo 84 informes de reacciones adversas a la hierba de San Juan, y 447 informes sobre el Prozac.
Pero dado que se trata de informes voluntarios, no reflejan la tasa real de efectos secundarios de ninguna de las dos terapias, según los investigadores. Y es particularmente probable que las reacciones adversas a la hierba de San Juan no se reporten, dado que la hierba con frecuencia ni siquiera se considera como un fármaco, dijo Hoban.
Según McCutcheon, es importante que las personas con síntomas de depresión acudan a un profesional de la salud antes de automedicarse con hierba de San Juan. “Eso ayudará a garantizar que cuenten con el diagnóstico adecuado”, comentó.

Si los síntomas en realidad son parte de otro trastorno, la hierba de San Juan quizá no sea efectiva, o incluso podría ser arriesgada. Por ejemplo, McCutcheon señaló que en las personas con trastorno bipolar, la hierba podría fomentar un episodio maníaco.

Pero quizá el mayor problema, dijo, es el potencial de que la hierba de San Juan interactúe con fármacos de uso común.

La hierba puede reducir la efectividad de las pastillas anticonceptivas, los anticoagulantes y los fármacos para la enfermedad cardiaca, junto con algunos medicamentos para el VIH y el cáncer, según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de EE. UU.
Además, puede interactuar con los antidepresivos. No está claro exactamente cómo funciona la hierba de San Juan, dijo McCutcheon, pero se cree que aumenta los niveles de la serotonina, una sustancia del cerebro, que es la forma en que actúan los antidepresivos de uso común.

“Si se usan ambos juntos, se corre el riesgo de tener un exceso de serotonina”, dijo. Y eso aumenta el riesgo de una afección potencialmente letal conocida como síndrome de la serotonina, cuyos síntomas incluyen confusión, temblores, diarrea y un descenso de la temperatura corporal.

Algunos efectos secundarios de la hierba de San Juan son provocados por la hierba en sí, como un sarpullido en la piel que la luz del sol empeora, comentó el Dr. John Reed, director de servicios de pacientes internos del Centro de Medicina Integral de la Universidad de Maryland, en Baltimore.
Pero el principal problema sigue siendo su potencial de interactuar con otros medicamentos, dijo. “En comparación con otras hierbas, la hierba de San Juan tiene más interacciones farmacológicas”, explicó Reed. “Si la usa, no tome otros fármacos a menos que sea bajo supervisión médica”.
Añadió que cualquier persona que tome medicamentos debe investigar bien antes de comenzar a tomar un producto herbal. “Haga una búsqueda de interacciones farmacológicas en internet. Pregunte a su farmacéutico o médico”, aconsejó Reed.

“Lamentablemente, este tipo de información [sobre las interacciones con los medicamentos] no se tiene que imprimir en las etiquetas de los productos”, dijo.

Según McCutcheon, la moraleja es que las personas con depresión deben hablar con sus proveedores sobre cualquier complemento que tomen, o que deseen tomar. Y esos proveedores deben estar dispuestos a conversar sin emitir juicios de valores, señaló.
“Quiero que todos mis pacientes se sientan suficientemente cómodos como para hablar de cualquier tema conmigo”, aseguró McCutcheon.

FUENTES: Samar McCutcheon, M.D., psychiatrist, Ohio State University Wexner Medical Center, Columbus; John Reed, M.D., clinical assistant professor, and director, inpatient services, Center for Integrative Medicine, University of Maryland School of Medicine, Baltimore; July 2015, Clinical and Experimental Pharmacology and Physiology
Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU.

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Menopausia precoz y Sindrome de fatiga cronica/encefalomielitis miálgica 4.4/5 (5)

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Hay un vínculo entre una Menopausia precoz y Sindrome de fatiga cronica (SFC), según un estudio reciente.

Los hallazgos podrían explicar la razón por la que las mujeres tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de tener el SFC que los hombres, y la razón por la que la afección es más habitual en las mujeres de 40 a 49 años, indicaron los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

“El SFC puede cobrarse un precio muy alto en las vidas de las mujeres de mediana edad y en nuestra sociedad y nuestro sistema de atención sanitaria.

Ser consciente de la asociación del SFC con una menopausia más temprana puede ayudar a los profesionales a asesorar a las mujeres para distinguir los síntomas del SFC de los de la menopausia”, dijo la Dra. Margery Gass, directora ejecutiva de la Sociedad Norteamericana de la Menopausia (North American Menopause Society), en un comunicado de prensa de la sociedad.

Aunque el estudio pudo encontrar un vínculo entre la menopausia temprana y el síndrome de fatiga crónica, los investigadores no pudieron saber si una afección es causa de la otra o si hay otro factor que podría provocar ambas afecciones.

Los resultados del estudio entre menopausia precoz y sindrome de fatiga cronica

Los resultados del estudio aparecen en la edición en línea del 4 de febrero de la revista Menopause.

El estudio contó con 84 mujeres y un grupo de control de 73 mujeres sanas en Georgia que proporcionaron información sobre su salud ginecológica.

En comparación con las del grupo de control, las mujeres con el síndrome de fatiga crónica tenían 12 veces más probabilidades de presentar un dolor pélvico que no estaba relacionado con la menstruación. También tenían más probabilidades de tener un sangrado menstrual excesivo (el 74 por ciento frente al 42 por ciento) y un sangrado más abundante entre los periodos (el 49 frente al 23 por ciento).

Los investigadores también hallaron que las mujeres con el SFC también tenían más probabilidades de que no les llegara el periodo (el 38 frente al 22 por ciento).

Las mujeres con el síndrome de fatiga crónica tenían más probabilidades (el 57 frente al 26 por ciento) de usar hormonas para otros fines que no eran el control de natalidad, como, por ejemplo, para tratar los periodos irregulares, los síntomas menopáusicos o la pérdida ósea, que las mujeres sin la afección.

El estudio también halló que el 66 por ciento de las mujeres con el SFC se habían sometido a al menos una cirugía ginecológica, frente al 32 por ciento de las del grupo de control. El tipo más habitual de cirugía fue la histerectomía (el 55 por ciento frente al 19 por ciento).

Menopausia precoz y Sindrome de fatiga cronica
La menopausia temprana relacionada con la histerectomía (a los 45 años o antes) se produjo en el 62 por ciento de las mujeres con el SFC, en contraste con el 33 por ciento de las del grupo de control. El sangrado como razón para realizar la histerectomía fue mucho más común entre las mujeres con el SFC.

Las mujeres con el SFC también tendían a presentar una menopausia natural antes que las del grupo de control, pero no hubo una diferencia significativa entre los dos grupos, según el estudio.

Las investigaciones previas han vinculado el SFC con el dolor pélvico y las afecciones ginecológicas, como la endometriosis y las anomalías menstruales. Pero este es el primer estudio que vincula el SFC con una menopausia más temprana, según los autores del estudio.

Dijeron que se necesita más investigación para saber más sobre este posible vínculo, y los médicos deben vigilar los síntomas del SFC en las mujeres que tienen problemas ginecológicos o de dolor pélvico. Los síntomas del SFC incluyen dolor muscular y de las articulaciones, dificultades para dormir o de memoria y empeoramiento de estos problemas tras un esfuerzo excesivo.

FUENTE: The North American Menopause Society, news release, Feb. 4, 2015

Early menopause and other gynecologic risk indicators for chronic fatigue syndrome in women.
 Biblioteca nacional de Medicina de E.E.U.U traducido por Fibromialgia Noticias©

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