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Adicción a los opiáceos ¿Hay peligro? 4/5 (2)


Lamentablemente, los prejuicios y el aura de delitos y enfermedad que rodea al uso de medicamentos derivados de la morfina ( también llamados opiáceos u opioides ) han hecho que durante mucho tiempo estos valiosos fármacos no se hayan aprovechado completamente.

La indicación de estos analgésicos estuvo fuertemente restringida por el temor de que indicar estos medicamentos desembocara inevitablemente en que los pacientes se volvieran adictos a esas drogas. Esta idea, que ahora se estima como algo exagerada y prejuiciosa, impidió que muchos pacientes recibieran un alivio importante de sus intensos síntomas dolorosos, como el dolor de origen oncológico o el dolor intenso del posoperatorio inmediato en algunas formas de cirugía.

Información básica sobre El peligro de adicción a los opiáceos

Conceptos y definiciones

Para aclarar dudas es conveniente repasar algunas definiciones relacionadas con este tema.

• Adicción; Impulso que lleva a una persona a recibir una droga o sustancia aun sabiendo que le provocará un daño.

• Uso erróneo; Se refiere a cualquier tipo de empleo de la medicación fuera de la aceptada por la práctica médica.

• Dependencia física; Existe dependencia física si la suspensión de un fármaco en forma brusca produce “síntomas de abstinencia”. No se trata de la consecuencia de un mal uso, sino que es una característica propia de la medicación.

En el caso de los medicamentos opiáceos el síndrome de abstinencia incluye desasosiego, náuseas o vómitos, dolores musculares, lagrimeo, dilatación de las pupilas, piloerección (“piel de gallina”), taquicardia, fiebre, insomnio, temblores y convulsiones, entre otros.



adicción a los opiáceos

No siempre aparecen todos estos síntomas, pero sí una parte de ellos. Normalmente los síntomas se evitan con la disminución gradual de la dosis, en lugar de la suspensión brusca. En caso de producirse síntomas de abstinencia, con el tratamiento y control adecuados se superan en un plazo breve.

    Tolerancia; Ese es un término que en medicina indica la necesidad de recibir una dosis mayor para lograr el mismo efecto (en este caso, producir alivio del dolor). Es decir, para producir el mismo alivio del síntoma es necesario ir incrementando progresivamente la dosis. Se trata, otra vez, de una característica propia de ciertos medicamento. Los opiáceos son uno de los ejemplos más claros del fenómeno de tolerancia. Esto no implica mal uso o adicción.

El peligro de la adicción

La posibilidad de tornarse adicto a los opiáceos debe ser conversado cuidadosamente con su médico. En general, las personas que no registran antecedentes de abuso de drogas en su vida, (incluido el tabaco) es muy poco probable que se tornen adictos.

En el caso de personas que tienen antecedentes de adicción es más factible que pueda producirse. No obstante, aun en el caso de que el paciente tenga estos antecedentes, puede recurrirse a los opiáceos con algunos recaudos especiales referidos a controles, dosis y evaluaciones periódicas, con la posible asistencia de un psiquiatra o profesional de salud mental.

La otra cuestión es la posibilidad de que al interrumpir el tratamiento, ya superada la causa del dolor, se produzca un síndrome de abstinencia. Como se comentó se trata de un efecto conocido y propio de ese tipo de fármacos. Por este motivo los profesionales indican dosis progresivas.Tanto para el aumento como para la disminución o el retiro definitivo del agente. Resulta muy importante aquí destacar la necesidad de que la suspensión del analgésico sea indicada y controlada por el profesional.

La decisión individual de suspender bruscamente un opiáceo (en la creencia de que es como cualquier otro analgésico) puede llevar a un grave síndrome de abstinencia.

Editora Médica Digital

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