,

Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos 5/5 (4)

Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos por Dr. Cayetano Alegre de Miquel

La fibromialgia es un trastorno de la sensibilidad:  alodinia difusa crónica.

Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos

El paciente que sufre una fibromialgia presenta dolor con estímulos que normalmente no deberían ser dolorosos. Se sabe que una presión inferior a cuatro kilos ejercida en cualquier punto del cuerpo, no es dolorosa. En cambio, el fíbromiálgico lo percibe como un intenso dolor que le hace saltar.
A esto se le llama alodinia y se presenta de forma difusa: no es una lumbalgia o dolor a la presión de los músculos trapecios, tan frecuentemente contracturados en las actividades de hoy día (ordenador, despacho, manualidades, etc). Además, esta alodinia difusa es crónica; es decir, no es un dolor de un momento o de unos días, sino que se trata de un dolor crónico, seguido, día y noche, de más de tres meses.

Lógicamente, se han investigado las  posibles causas y en muchas ocasiones el problema se presenta asociado a otras enfermedades como alteraciones endocrinas, enfermedades autoinmunes o a un cuadro psiquiátrico…
Pero hay un grupo de pacientes que no tienen ningún signo de estas enfermedades asociadas. Entonces,

¿cuáles el origen del dolor en estos fibromiálgicos?

Se han realizado estudios en todo el recorrido de la sensación dolorosa en busca del mecanismo alterado
• A nivel periférico, en el punto que presenta dolor agudo, se han realizado biopsias y se han medido potenciales eléctricos, presiones de oxígeno, enzimas musculares… y todos los datos son normales.
• Desde el punto del dolor hasta médula espinal, la electromiografia nos dice que no hay problema.
•En médula encontramos algún dato de que se están reciclando los estímulos dolorosos. Los neurotransmisores, especialmente la sustancia P, aparecen elevados en líquido cefalorraquídeo. El estímulo asciende al cerebro y vemos en los núcleos de la base que hay un déficit de perfusión vascular.

Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos

tratamiento no farmacológico en fibromialgia

Estas alteraciones nos hacen suponer que los mecanismos de trasmisión de la sensación están alterados. Posiblemente al cerebro le llega un exceso de estímulos y él envía hacia la médula escasos estímulos inhibitorios. Además, todo esto influye en el córtex y sistema límbíco, que interactúa y nos puede ocasionar la multisintomatología de la fibromialgia.

Sabemos bastante de las alteraciones funcionales de la conducción de la sensibilidad en el fibromiálgico… pero no conocemos el factor etiológico, por lo que no podremos “curarlo”.

Pero sí podemos intentar amortiguar sus síntomas, ya sea frenando el estímulo ascendente de la médula alcerebro, o bien potenciando el sistema Inhibitorio descendente, o también reduciendo los precipitantes periféricos.

Multisintomatología asociada a la fibromialgia

La multisintomatología asociada a la fibromialgia complica el enfoque terapéutico. Además del tratamiento del dolor utilizando las vías comentadas anteriormente deberemos mejorar la calidad del sueño, que no es profundo, con múltiples despertares y que favorece el cansancio excesivo    para el trabajo realizado que explican estos enfermos.

Las tres vías fundamentales e imprescindibles a tratar son: Dolor, sueño y cansancio.

Pero hay otras manifestaciones que hacen muy incómoda la vida diaria y que precisan cierta atención: síndrome de piernas inquietas, parestesias en manos, cefaleas, sequedad de boca y ojos, vejiga urinaria irritable, colon irritable, dismenorrea, dispareunia, distermia, Raynaud, etc.

La mayor parte de los enfermos acarrean un listado farmacológico apabullante: asusta el número de fármacos, los efectos adversos que pudieran aparecer, las asociaciones no estudiadas, las interacciones, el control, el cumplimiento del tratamiento…
Muchos pacientes acaban haciendo el síndrome de intolerancia a múltiple medicación.

Con este panorama, parece lógico que el paciente busque soluciones o alivio en la medicina complementaria o alternativa.

La creencia habitual es que esta medicina, al estar menos industrializada es más “natural” y este calificativo la barniza de seguridad. Ninguna de estas cosas es cierta: pocos tratamientos llamados “naturales” no están manipulados y muchos productos provenientes de plantas o algas pueden ser tanto o más tóxicos que los fármacos.

La mayoría de estos tratamientos no han pasado control alguno: ni de eficacia, ni de seguridad,  ni de calidad, ni de cantidad, ni de dosificación…lo que supone un riesgo no conocido.

El hecho de no encontrar un tratamiento definitivo en la fibromialgia hace que médicos y enfermos prueben terapias de forma aleatoria (porque a uno le fue bien, porque si va bien para ésto puede que vaya bien para lo otro, “he probado ésto y me ha ido bien”…). Así han nacido miles de tratamientos que no hacen más que engañar al enfermo durante una temporada: ozonoterapia, alergias alimentarias, candidiasis, luxaciones de atlas,etc.

Antes de iniciar cualquier nuevo tratamiento debe realizarse una valoración de beneficio/riesgo, donde ha de estar incluido el coste. Muy pocos tratamientos complementarios tienen cierta evidencia.

El más utilizado es el masaje muscular profesional.

El calentamiento muscular mejora el dolor en un 20-30%, el sueño en un 15-25% y el cansancio en un 10-30%. Se efectúan sesiones semanales de media hora, notando la mejoría después de la 3a semana. La duración es de unas 10 sesiones, y el coste/beneficio aproximado sería: mejoría del 20%/30.

Más sencilla y barata resulta la aplicación de calor local.

El baño caliente mejora el sueño y el cansancio en un 25%. El calor local mejora la rigidez y el dolor en un 20%. Un baño caliente de unos 20 minutos antes de ir adormir, nos dará cierta mejoría después de 2-3 semanas con un riesgo/beneficio aceptable.

Modificar los hábitos de dormir.

Evitar los ruidos que puedan despertar, reducir el tiempo para conciliar el sueño a 5-15 minutos, almohada confortable… Con todo ello se obtiene en 2-3 meses una mejoría de la calidad del sueño, tener menos despertares nocturnos, y aumentar el período de dormir en 40-60 minutos.

El ejercicio físico es la forma más consolidada de tratamiento no farmacológico con cierta evidencia de eficacia.

El ejercicio más eficaz es el fitness, enfocado a mantener un buen tono muscular. Los ejercicios tipo aeróbico de alto impacto empeoran el dolor y la fatiga. Los ejercicios de estiramiento  sólo consiguen un 5% de mejoría; practicados diariamente durante unos 15-30 minutos se encuentra mejoría al mes, pero se empeora rápidamente si se abandona el hábito. El mayor problema es combinar el tiempo-trabajo-familia y el buen ánimo en un contexto de malestar y cansancio.

Por último, se considera que la formación del enfermo respecto a su enfermedad es de gran ayuda. Reduce el dolor en un 10% y mejora la calidad de vida en un 15%. Lo que se explica al paciente lo va incorporando a su forma de vivir y le ayuda a acomodar el dolor y el cansancio a su entorno vital.

Estas son las principales medidas NO farmacológicas que pueden ayudar al enfermo de fibromialgia.

por Dr. Cayetano Alegre de Miquel.
 Unitat de Reumatologia, Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitari Vall Hebron.
 Servei de Reumatologia, Institut Universitari Dexeus. Miembro del Comité Científico de la Fundación de Afectados/das de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica
Print Friendly, PDF & Email

Valora esta información

2 comentarios
  1. Sandra Quiroga
    Sandra Quiroga Dice:

    Hola, Sufro de Fibromialgia, y quería consultar si las ondas rusas son buenas o malas para mi afeccion.

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *