La gran mentira de la fibromialgia Valora la información


La gran mentira de la fibromialgia
O síndrome de fatiga crónica o sensibilidad química múltiple….mentiras…eso somos, eso formamos un cúmulo de mentiras.
Y todo empieza un día cualquiera y le puede suceder a cualquier persona….Un dolor que aguantas durante un tiempo hasta que se vuelve insoportable…..

Un antinflamatorio y reposo…y el dolor no cesa se cambia el antiinflamatorio y no acaba y aqui empieza la historia; el surgir de dolores diseminados por tu cuerpo, la incansable sensación de no descansar nunca.
Levantarte como si hubieras vivido infinitas vidas durante la noche, sin tener aliento para dar el primer paso; así es como encaras tu día a día…con el tiempo llegará el diagnóstico la palbara que cambiara para siempre tu vida.

La gran mentira de la fibromialgia

Y empieza la mentira…las verdades a medias…el dejar de tener control de tu vida…las etiquetas.
La gran mentira de la fibromialgia empieza y acaba con el archivo de incapacidades otorgadas, incapacidades aprobadas por enfermedades que acompañan al diagnóstico de fibromialgia…enfermedades que no causan ni la mitad de incapacidad que puede causar el dolor que se sufre con esta enfermedad….la cantidad de incapacidades otorgadas por una depresión mayor que tiene más peso que el dolor crónico con el que se convive día a día.

La gran mentira de la fibromialgia

 

Depresiones que seguramente tienen origen en el sufrimiento y el hastío con el que nos enfrentamos los afectados, un dolor que martillea incesante, un dolor en el que molestan hasta los rayos de el sol, porque el dolor crónico, silencioso e incesante que excitan y estimulan a todos los sentidos y lo que para cualquier mortal es una sensación placentera para nosotros es una situación desagradable y que tendemos a evitar.



La depresión en las sentencias de incapacidad siempre va unida a la enfermedad de fibromialgia es por la depresión por lo que se conceden no por que la fibromialgia te invalide.

Es irónico, es como si en una carrera ganara el último.

En una sociedad que está totalmente aceptada una baja por depresión, conceder una baja por fibromialgia es como ir contracorriente y poseer como médico un gran conocimiento porque la gran mayoria desconoce bajo que codificación se efectua.

Los múltiples tratamientos, el paso de los años, la intolerancia al ejercicio, la losa que te pesa nada más levantarte, los esfuerzos sobrehumanos por seguir el ritmo del día a día porque rehuyes a ser diferente de los demás…quieres vivir y no dejar de hacer…lleva a el afectado a una ruptura, se rompe su yo y empieza el que fuí….

Un gran duelo que empieza un día y ves como poco a poco, no acaba nunca…siempre pierdes…pierdes la confianza en ti mismo, pierdes la confianza de los demás, pierdes los largos paseos a la orilla de la playa, la lectura de un buen libro, las comidas en familia…la sensación, el bienestar de un abrazo, el vestirte y no tener ya fuerzas para abrir la puerta, dejar una conversación a medias, …el placer de empezar y poder acabar lo que te propones, pierdes, pierdes, pierdes y lo vas aceptando humildemente porque

lo contrario es ir contracorriente…es enfermar del alma..es darle paso a la rabia….a la oscuridad.

Los enfermos de fibromialgia nos enfrentamos a la gran mentira de aceptar una incapacidad por una enfermedad que no es la causa sino una consecuencia de la enfermedad que se niega sistematicamente y por si sóla en los tribunales.
Las inspecciones médicas a las que somos sometid@s siempre acaba con consejos del tipo, animese…como la de tus amigos o conocidos; ¿animese?¿donde está la medicina que cura?¿a eso se reducen las múltiples investigaciones que hasta ahora no han dado fruto?

Vivir en una gran mentira…tú realidad y la de los demás

Vivimos en una gran mentira…….una gran mentira que lidiamos con una fortaleza insuperable porque para nosotros más que para nadie vivir el día a día es prueba más que suficiente de una fortaleza casí sobrehumana, para nosotros se cumple la máxima de que vivir duele y aún así somos capaces de adaptarnos, sobrevivir y transformar la gran mentira en la que vivimos en coherencia y seguir aferrados a la vida con dientes y uñas con la esperanza de que esta gran mentira se convierta en una realidad con una prueba irrefutable que nos regale la investigación en cualquier laboratorio de cualquier rincón del mundo.

Entonces dejaremos de ser una gran mentira y dejaremos de sentir lo que sintió aquel personaje que fué negado tres veces antes de su muerte.

Y siete años después de este escrito….para tod@s

© Carmen Martin 31-03-2010

Créditos imágen

Valora esta información

3 comentarios
  1. Viviana
    Viviana Dice:

    Me encantó, cada palabra, expreso claramente lo que vivimos, lo que hoy somos, tratando de olvidar lo que fuimos, algo que aun no acepto. Como tampoco esas medicinas que no sirven y nos dan para ver si aceptaron. Vivir con el estigma de la fibromialgia, no les digo a los médicos que la tengo, porque sé que no me revisaran y le achacaran todo a la fibro, la artrosis, el cáncer de mamás, todo no es fibro, por lo cual no hablo de ella hasta que el especialista me da el diagnostico, antes decía y me enviaban al psiquiatra y aprendí a callarme.
    Agradezco, haber podido leer la gran mentira,simplemente genial.

    Responder
  2. Cristina
    Cristina Dice:

    Me siento totalmente identificada con este comentario.
    Los dolores son terribles,y siguen probando con remedios que no tienen nada que ver con la fibromialgia.
    Asi van pasando los años.
    Decepcionados.
    Cansados.Agotados.
    Solo el tener una flia.que te entienda es lo mejor.
    Mucha impotencia,el no poder muchas veces realizar tareas que eran comunes,o viajar en micro sola,o cansarte facilmente.
    Gracias Dios porque El me sostiene y me da Fuerzas Nuevas.

    Responder
    • MARIA SILVIA NOBLE
      MARIA SILVIA NOBLE Dice:

      solo lo que la PADECEMOS podemos entender lo que se siente. No podes hacer ningún plan de antemano porque no sabes la intensidad del dolor que vas a tener ese día. Y capaz es uno de esos días que te queres hundir en la cama…aunque ahí el dolor también sigue. Es sobrevivir el día a día tratando de hacer “una vida normal”…como que todo sigue igual…pero nada es igual con ese DOLOR INSOPORTABLE…Cómo estas hoy? hasta yo misma me canso de escucharme decir “dolorida”

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *