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Teoría del ciclo del óxido nítrico: ¿Explicará el Síndrome de la Fatiga Crónica,la Fibromialgia y otras “enfermedades inexplicadas”? Valora la información

Edición | Fibromialgianoticias.com 28-03-2008
Fuente | Asociación de Salud Mental. Asociación española de neuropsiquiatria

Teoría del ciclo del óxido nítrico: ¿Explicará el Síndrome de la Fatiga Crónica, la Fibromialgia y otras “enfermedades inexplicadas”?

Entrevista con el Dr. Martin L. Pall*

Martin L. Pall, PhD, está generando mucha expectativa en las comunidades científicas de todo el mundo con su teoría que un mecanismo bioquímico “estresor–iniciado”. El ciclo óxido nítrico/peroxinitrito (NO/ONOO) podría ser responsable del Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC), la fibromialgia (FM) y otros síndromes.

La atención empezó cuando publicó su nuevo libro “Explaining ‘Unexplained Illnesses’: Disease Paradigm for Chronic Fatigue Syndrome, Multiple Chemical Sensitivity, Fibromyalgia, Post–Traumatic Stress Disorder, Gulf War Syndrome and Others”.*

En la siguiente rueda de preguntas, el Dr. Pall, Profesor de Bioquímica y Ciencias Médicas Básicas en la Universidad Washington State, explica su teoría en términos de laicos especialmente para nuestros lectores.

Dicho en palabras simples, el Dr. Pall propone que el complejo ciclo NO/ONOO, el que describe, podría resultar en altos niveles de oxidantes, que afectan a diferentes tejidos en diferentes individuos. Siendo así culpable de una “aplastante” variedad de síntomas.
Dr. Pall también cree que un régimen de suplementos antioxidantes pueden ayudar al cuerpo a “regular a la baja” la bioquímica del ciclo de NO/ONOO.

P: Dr. Pall, Ud sugiere los casos del síndrome de fatiga crónica (SFC), fibromialgia (FM), sensibilidad química múltiple (SQM) y el desorden de estrés post–traumático (SSPT) podrían comenzar todos (ser “iniciados”) por mecanismos similares. ¿Qué le ha llevado a esta conclusión?

Dr. Pall: Hay casos de cada uno de estos que son iniciados por ciertos estresores a corto plazo.

Estos incluyen infecciones, tanto bacterianas como virales en SFC y FM, exposición a tres tipos de pesticidas o a disolventes orgánicos en SQM, a traumas físicos en FM o SSPT, o a severo estrés psicológico en SSPT o en cualquiera de los otros.

Hay otros hasta un total de 12 o 13 estresores.Cada uno de estos diversos estresores puede incrementar el nivel de un compuesto químico llamado óxido nítrico en el cuerpo.

Por esto propuse que el óxido nítrico probablemente tenga un papel en el comienzo de una enfermedad crónica.

P: ¿Entonces cómo actúa el óxido nítrico para iniciar una enfermedad crónica?

Dr. Pall: Esta es una pregunta muy importante. Propuse que el óxido nítrico, actuando vía su producto peroxinitrito, un potente oxidante, actúa para iniciar un ciclo vicioso bioquímico que es la causa de la enfermedad.
Este ciclo, al que ahora llamamos el NO/ONOO —(pronunciado no, oh no!) debido a la estructura del óxido nítrico (NO) y el peroxinitrito (ONOO)— está basado en muchos mecanismos bioquímicos bien documentados, y la combinación de tales mecanismos es un complejo ciclo vicioso que se puede propagar con el tiempo, produciendo una enfermedad crónica.
Así, para cada uno de estos casos de enfermedad, tenemos una causa inicial, uno o más estresores, y una causa en curso, el mecanismo del ciclo NO/ONOO. La pronunciación no, oh no! refleja tanto el papel de ambos productos químicos, como la forma en que se sienten las personas que sufren estas enfermedades.

P: ¿Qué más puede explicar sobre estas enfermedades?

Dr. Pall: Casi todo:
• Cuántos de los síntomas son generados,
• Por qué estos síntomas son variables de un individuo al otro,
• Por qué estas enfermedades a menudo ocurren juntas en las mismas personas,
• Por qué también ocurren a menudo con enfermedades como asma, migraña, cefaleas, tinnitus, lupus o artritis reumatoidea,
• Y cómo se deben tratar.

P: Ud ha descrito cinco principios que resumen el mecanismo del ciclo NO/ONOO como modelo de enfermedad. Por favor descríbalos.

Dr. Pall:
• El primer principio que hemos discutido es que las enfermedades del ciclo NO/ONOO son iniciadas por estresores que pueden subir el nivel del óxido nítrico u otros elementos del ciclo.
• El 2º principio es que la enfermedad crónica es causada por el ciclo NO/ONOO y que por eso las personas enfermas tienen un alto nivel de varios elementos del ciclo.
• El tercero es que los síntomas y signos de la enfermedad tienen que ser generadas por los elementos del ciclo.
• El 4º es que el mecanismo básico es local.

Esta naturaleza local está causada por el hecho de que los tres productos químicos que tienen un papel central en el ciclo NO/ONOO, el óxido nítrico, peroxinitrito y un tercero –superóxido– todos tienen una vida media corta en los tejidos biológicos, y por eso no se desplazan muy lejos desde donde son producidos hasta donde son destruidos.
Y los mecanismos del ciclo actúan a nivel de las células corporales individuales. Las consecuencias de estos principios son que una persona puede tener afectada ciertos tejidos de su cuerpo con esta bioquímica del ciclo local de NO/ONOO, pero otra persona con la misma enfermedad puede tener afectados otros tejidos diferentes, lo que lleva, a su vez, a mucha variación de síntomas entre una persona y otra con la misma enfermedad.

Esta gran variedad de los síntomas es uno de los mayores rompecabezas de este grupo de enfermedades, y esto se puede explicar fácilmente con este modelo.

• El quinto principio, del que la mayoría de enfermos y de médicos tratantes opinarán que es el más interesante, es cómo tratar estas enfermedades. Las debemos tratar bajando (infra–regular) la bioquímica del ciclo NO/ONOO. En otras palabras, tenemos que tratar la causa de la enfermedad, no solamente los síntomas.

P: Volveremos a la terapia más adelante. Ud sugiere que la complejidad del ciclo es el aspecto más difícil del tratamiento efectivo de estas enfermedades. ¿Porqué?

Dr. Pall: El ciclo implica al menos 22 mecanismos diferentes, por lo que un elemento del ciclo lleva a un incremento de otro elemento del ciclo. Es la combinación de estos mecanismos que forman un diagrama de flechas en la Figura 1 de mi sitio web y de mi libro.

Diagrama explicativo teoria martin pall

Teoria martin pall fibromialgia

El ciclo también disminuye la habilidad de fabricar energía en forma de ATP, debido a los ataques del peroxinitrito en las proteínas y en los otros componentes de las mitocondria.

P: ¿Cómo explica esto lo que tenemos que hacer para una terapia efectiva?

Dr. Pall: Es la complejidad del ciclo que hace que el tratamiento sea un reto tan grande. Yo comento muchos “agentes” (o sustancias) de los que se sabe que bajan la bioquímica del ciclo de NO/ONOO en el capítulo de mi libro sobre la terapia (el capítulo más largo del libro).

Doce o 13 tales agentes han mostrado que producen mejorías significantes en SFC, FM, o SQM en estudio clínicos y otros agentes también pueden ser útiles, aunque aún se necesita más evidencia.
Los agentes individuales, sin embargo, producen solamente mejorías modestas.

Hay cinco médicos tratantes que han producido complejos protocolos de tratamiento con 14 o más agentes (o sustancias) para infrarregular la bioquímica del ciclo NO/ONOO, y estos protocolos resultan ser mucho más efectivos que los agentes individuales. Son estas combinaciones complejas de agentes que son los más prometedores para tratar estas enfermedades.
La mayoría de estos agentes son nutricionales, pero algunos son productos farmacéuticos convencionales y algunos son “herbales.”

P: Este abordaje de tratamiento parece ser casi lo contrario de lo que se suele utilizar en la medicina moderna ¿Es así?

Dr. Pall: Tiene razón, este abordaje es el revés del abordaje actual. El abordaje predominante hoy en día comenzó con el desarrollo de los antibióticos de espectro amplio en los años1940 y 1950.

Este abordaje “la receta mágica” todavía es muy efectivo para tratar muchas infecciones bacterianas agudas. Pero ha fallado con la mayoría de enfermedades crónicas, que raras veces son curadas; y a menudo ni siquiera pueden ralentizar mucho su progresión.
La evidencia sugiere que podemos conseguir una buena respuesta clínica con este grupo de cuatro enfermedades. En mi opinión, nuestra meta debería ser conseguir una cantidad sustancial de curas y espero que, a medida que mejoremos este abordaje, lo consigamos.

P: Comprendemos que Ud ha diseñado un protocolo disponible sin receta médica, ¿es esto correcto?

Dr. Pall: Si, he diseñado…un abordaje para regular a la baja la bioquímica del ciclo NO/ONOO que solamente implica suplementos sin receta. [Ver “Antioxidant Suggestions for Down–Regulation of the NO/ONOO– Cycle from Dr. Martin Pall, PhD”.] Deje que le diga que soy doctor en bioquímica y no doctor en medicina, y no se debe ver esto como consejo médico, y que los suplementos incluidos en el protocolo no se venden como tratamiento o cura para cualquier enfermedad.

P: Ud argumenta, y lo tomamos del título del libro, que estas 4 patologías son verdaderas enfermedades y que el ciclo NO/ONOO es un mecanismo de enfermedad.

Dr. Pall: Exactamente. Propongo que el ciclo NO/ONOO sea el décimo paradigma de la enfermedad humana, añadiéndolo a los nueve paradigmas patológicos bien–aceptados en el Capítulo 14 de mi libro.
Es inusual, sin embargo, sobre todo debido a que la naturaleza local del ciclo lleva a una gran variedad de síntomas de cada una de estas enfermedades, dependiendo de qué tejidos están impactados por el ciclo, y cuán severamente son impactados. Se trata aquí del SFC, el SQM, la FM y el SSPT, un enorme espectro de enfermedades, con una asombrosa cantidad de variaciones en diferentes personas.

P: ¿Propone algún otro progreso importante en su libro?

Dr. Pall: Un progreso muy importante es que hay otras enfermedades que son buenos candidatos para la enfermedad del ciclo NO/ONOO.

Sugiero 14 adicionales enfermedades/patologías que parecen ser buenos candidatos para enfermedad del ciclo NO/ONOO, incluyendo enfermedades como esclerosis múltiple, tinnitus, Alzheimer, Parkinson, esclerosis amiotrófica lateral y asma.
En cada una de estas seis enfermedades hay una implicación del ciclo NO/ONOO en diferentes tejidos. Otra enfermedad candidata como enfermedad del ciclo NO/ONOO es el autismo,donde el comienzo temprano y el impacto del ciclo en el desarrollo del cerebro pueden producir las propiedades características del autismo.
El autismo también es una enfermedad con una gran variedad de manifestaciones. Los criterios de otras enfermedades/patologías candidatas de ser incluidas en el paradigma del ciclo NO/ONOO el que cumplan con los cinco principios que mencioné antes.
La posibilidad de que este mecanismo por sí solo pueda explicar muchas enfermedades diferentes es realmente aplastante. Pero esto no debería ser completamente sorprendente.
Hay docenas de enfermedades que son enfermedades inflamatorias crónicas, y el ciclo NO/ONOO implica la bioquímica inflamatoria, una bioquímica muy parecida a la que ocurre en la inflamación. O sea que el ciclo NO/ONOO puede explicar muchas enfermedades que son tan predominantes en la medicina.

P: ¿Cuál ha sido la respuesta de la comunidad científica a su teoría?

Dr. Pall: La respuesta ha sido realmente asombrosa. Acabo de volver de Europa donde he impartido cinco conferencias, dos en el Reino Unido y tres en España.Y la respuesta a cada una de estas conferencias ha sido extraordinaria. En ambos países me han vuelto a invitar para dar más charlas.

Tengo planeadas en México y otras cinco en los EEUU. Mi libro se agotó en una semana, y se ha programado una segunda impresión.Tengo que decir que estoy asombrado de lo positiva que ha sido la respuesta hasta ahora, especialmente teniendo en cuenta lo conservadora que suele ser la ciencia y lo difícil que suele ser conseguir la aceptación de nuevos paradigmas científicos.
Muchas gracias, Profesor Pall, por sus respuestas a nuestras preguntas y esperamos oír más sobre su trabajo incesante.

N. R.: Para interesados/as en leer una sinopsis más detallada
del concepto del ciclo NO/ONOO del Dr. Pall –incluyendo un esquema que detalla posibles mecanismos para los diferentes signos y síntomas asociados con enfermedades multisistémicas, desde la fatiga y la disfunción de la memoria hasta el dolor crónico y el SCI puede visitarse la web:
http://molecular.biosciences.wsu.edu/Faculty/pall/pall_main.htm (actualizado a 2016 este enlace ha dejado de estar operativo)

N. de la R.: Gracias al Dr. Pall y a ProHealth’s CFS Health Watch Treatment and Research News www.ImmuneSupport.com Permiso para reproducir la entrevista concedido por ProHealth el 20 de junio del 2007.
Traducción: Cathy van Riel. ImmuneSupport.com – 11–06–2007.

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Dudas sobre Fibromialgia, síndrome de fátiga crónica y sensibilidad química múltiple Valora la información

Preguntas en directo a la dra. Nancy Klimas

Figura central en el tratamiento y las investigaciones internacionales de EM/SFC/FM; Síndrome de fátiga crónica y Fibromialgia

Edición | Fibromialgianoticias.com 17-02-2008
Traducción | Cathy van Riel – febrero 2.008
Bienvenidos al chat en vivo de ProHealth (el 11 de enero 2008) con Dra. Nancy Klimas – conocida inmunóloga y experta mundial en investigaciones, tratamiento, educación y defensa de EM/SFC/FM/Enfermedad de la Guerra del Golfo.

Dra. Nancy Klimas
La Dra. Klimas es:
-Presidenta de la International Association for CFS/ME (IACFS/ME) – organización global dedicada al intercambio de información sobre las investigaciones, cuidados y tratamiento de SFC/EM y FM
-Profesora de Medicina-Psicología, Microbiología e Inmunología en la Universidad de Miami (FL) – Escuela de Medicina;
-Directora de los EM Papper Laboratories of Clinical Immunology de la Universidad de VA Gulf War Illness & ME/CFS Research Center.

P: Doctora, tengo SFC, pero algunas personas no creen que estoy realmente enferma. A veces parezco tan normal, pero me siento tan mal. ¿Cómo les puedo convencer que esto es real? ¿Hay alguna fuente online para las investigaciones que podemos imprimir para aumentar la conciencia sobre las profundidades de esta enfermedad debilitadora?

Dra. Klimas: Los CDC han publicado estudios muy convincentes sobre esta pregunta. Han mostrado que los pacientes con SFC/EM pueden experimentar un nivel de incapacidad igual que el de los pacientes con SIDA de fase tardía, pacientes bajo quimioterapia y pacientes con esclerosis múltiple. Puede encontrar esta información en las páginas web de los CDC y de la CFIDS Association of America. Una para médicos es: http://www.cfids.org/sparkcfs/healthprofessionals. asp. La primera página del “Physician Toolkit” cita a Dr. William Reeves de los CDC sobre este tema.

P: ¿Piensa Ud que el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia son lo mismo?

Dr. Klimas: No, aunque hay un considerable solapamiento. Ni siquiera considero que todos los EM/SFC sean lo mismo – hay subgrupos, y hacer subgrupos serán la clave para tener una terapia efectiva. Ya se están desarrollando biomarcadores que dirán que es FM y que es SFC y que definirán los grupos solapantes – y estudios para desarrollar los biomarcadores que distinguen los diferentes subtipos de SFC.

P: Doctora, ¿qué piensa Ud de los hallazgos de Dr. Jonathan Kerr respecto la expresión genética? [Vea “7 subtipos genómicos de SFC/EM” publicado en Diciembre 2007.] http://www.immunesupport.com/library/showarticle.cfm/ID/8560

Dra. Klimas: ¡Es muy excitante! Sus datos, y los de Dr. Vernon, deberían llevar tanto a biomarcadores, como a tratamientos individualizados! [La Dra. Suzanne Vernon, PhD, fue recientemente nombrado Directora Científica de la CFIDS Association. En su trabajo anterior, en los CDC, dirigió un equipo de investigación donde identificó a 3 variaciones genéticas en la síntesis de serotonina en EM/SFC que correlacionan con diferentes medidas de incapacidad y fatiga]
http://www.immunesupport.com/library/showarticle.cfm?ID=8582

Acceso a el documento entero en PDF Preguntas en directo a la dra. Nancy Klimas- 11 de Enero del 2008

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Fibromialgia y síndrome de fátiga crónica presente en una demanda contra el ministerio de sanidad Valora la información

El Prof. Servando Pérez Domínguez (Presidente de MERCURIADOS y alumno de Medicina) del Dpto. de Tª Educ., Hª Educ. y Pedagogía Socia lde la Facultad de Ciencias de la Educación en la Universidad de Santiago de Compostela nos hace participes de la siguiente información;

Convocatoria RUEDA DE PRENSA

VARIAS ASOCIACIONES ESPAÑOLAS DEMANDAN EN LOS TRIBUNALES AL MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO POR LOS EFECTOS NOCIVOS DEL MERCURIO DENTAL Y VACUNAL

Fecha: Viernes, 15 de Febrero de 2008
Hora: 11:00 AM
Lugar: Hotel H10 Universitat
Ronda Universitat, 21
08007 Barcelona (España)
Telf.: 93.342.78.50

Las asociaciones AVA (Asociación para Vencer el Autismo) y ANDECO (Asociación que trabaja en la Protección Ambiental a través del Ecoturismo y en la defensa de la Salud) en colaboración con ALDIS (Asociación para Prevenir y Sanar Enfermedades Infantiles y socios de MERCURIADOS (Asociación Española de Afectados por Mercurio de Amalgamas Dentales y Otras Situaciones) presentarán en Rueda de Prensa a los Medios de Comunicación el anuncio de la Demanda Judicial que formularán contra el Ministerio de Sanidad y Consumo de España; por haber introducido el mercurio en sus programas de vacunación y como responsable de la utilización permisiva de amalgamas dentales, y contra los laboratorios responsables de las vacunas por haber introducido un componente altamente nocivo para la salud; en reclamación de daños y perjuicios causados en la salud de los pacientes. AVA y ANDECO han contratado los servicios del Sr. D. Felipe Holgado Torquemada, abogado de reconocido prestigio en España; experto en Derecho Sanitario y de notables éxitos en demandas sanitarias; respaldado por su bufete de abogados y por un extraordinario equipo médico a nivel nacional.

El mercurio es un componente altamente nocivo para la salud, del cual pueden derivarse serios problemas, tales como autismo, infertilidad, depresión, artritis, esclerosis múltiple, lupus, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, cándida intestinal, alzheimer, desorden bipolar, esquizofrenia, dificultades en el aprendizaje y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), parkinson y un sinfín más de trastornos que paralizan la vida del afectado y de sus familiares/allegados, causándole una discapacidad severa e incluso la muerte.

Esperamos contar con su presencia y/o con su apoyo.

Quedamos a disposición de Uds. para ampliar cuanta información precisen.

Muy cordiales saludos,

Personas de contacto:

-Marian Barnes. Presidenta de ANDECO y Representante de WANGO España (World Association of Non-Governmental Organizations)
Email: wango-spain@arrakis.es
-Ana Medina. Presidenta de AVA
Email: medinatorresana@yahoo.es
-Ofelia Tabares. Presidenta de ALDIS
Email: feli_sip@hotmail.com
-Servando Pérez. Presidente de MERCURIADOS
Email: servando.mercuriados@gmail.com

 

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NaturaSì alimentos y productos ecológicos Valora la información

Inaugura su campaña navideña con un amplio surtido de alimentos típicos de estas fiestas, con el sello de garantía Producto Natural.

Esta oferta navideña se compone de todos aquellos artículos característicos alimentos de estas fechas como turrones, polvorones, mazapanes, frutos secos y escarchados, almendrados, etc… con una excelente relación calidad – precio en todas las referencias.

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La oferta ecológica se distingue del resto en que la producción de alimentos se realiza mediante técnicas que excluyen el uso de fertilizantes, plaguicidas y otros productos químicos, y aplica todas las directrices sobre el respeto y la tolerancia a los animales. Además, su papel dentro de la sociedad es cada vez mayor, al satisfacer por un lado a un público cada vez más exigente, y por otro contribuir al desarrollo de la agricultura ecológica y el respeto al medio ambiente.

Todos los artículos que comercializa NaturaSì cuentan con el valor añadido de proceder de las principales empresas biológicas del sector, con amplia experiencia nacional e internacional en alimentación ecológica, y están autorizados y certificados por el C.C.P.B. (Consorcio para el Control de los Productos Biológicos).

Con motivo de la reciente campaña puesta en marcha por el Ministerio de Agricultura promocionando el consumo de alimentos ecológicos, desde NaturaSì fomentan acciones de desarrollo facilitando información que contribuyan al conocimiento de estos productos naturales. Entre estas actividades cabe destacar el esfuerzo que están llevando a cabo todos los establecimientos, para transmitir los beneficios que estos productos aportan sobre la salud, e incentivar sobre el consumo responsable.

NaturaSì cuenta con un amplio surtido de alimentos frescos y elaborados, carnes frescas bovinas, de cerdo y aves – ya cortadas y envasadas en atmósfera protegida-, lácteos, frutas y verduras, congelados, pan, charcutería, todos con su correspondiente certificación ecológica. Además, tiene línea de productos de limpieza como detergentes para el hogar e higiene personal, alimentación infantil, productos de herbodietética y cosméticos naturales.

El 70% de los productos proviene de productores y distribuidores españoles, y el resto se completa con marcas italianas, alemanas, holandesas, etc.

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El infierno del 2,4-D De la guerra de Vietnam a la agricultura de guerra Valora la información

Una de las historias más antiguas, fascinantes y desastrosas de la agricultura industrial es la del 2,4-D, un herbicida que Estados Unidos utilizó en la guerra de Vietnam y que hoy se fabrica en países del tercer mundo.

Lanzado desde aviones tiene graves efectos sobre la salud de los campesinos.

La química industrial aplicada a la agricultura nació a mitad del siglo XVIII con los fertilizantes agrícolas, y simultáneamente surgió una interrogante: ¿cómo eran el metabolismo de las plantas y su funcionamiento? Así emergió la “fisiología vegetal” en la primera mitad del siglo XX en Rothamsted, California, en el Reino Unido y en Japón.

Los primeros estudios sobre las hormonas vegetales se efectuaron en Estados Unidos sobre semillas de avenas y se aislaron auxinas naturales. En Japón, entretanto, los científicos estudiaron plántulas de arroz enfermas y aislaron el ácido giberélico.

Después vinieron el etileno, las cinetinas y citocininas.

En dosis muy diluidas (en concentraciones de 1/10.000.000 ppm., esto es, una en diez millones de partes) estas hormonas conseguían provocar el crecimiento de algunas partes de las plantas, favorecían el enraizamiento, una mayor masa foliar, frutos más grandes, alargamiento de los ramilletes y cosechas superiores. Cuando la dosis se aumentaba por encima de las 5 ppm. la sustancia destruía y mataba a las plantas, principalmente a los cultivos de familias diferentes a los cereales de los cuales era extraída.

Obviamente, su extracción de forma natural era tan cara que hacía inviable su utilización, pero estos descubrimientos abrieron el camino a la obtención de productos industriales sintéticos que, aplicados a los cultivos de cereales, permitieron controlar el crecimiento exponencial que experimentaban algunas plantas adventicias como consecuencia de la destrucción de la estructura de los suelos agrícolas con la fertilización química y la mecanización intensificada (tractores y sus herramientas).

La etapa siguiente era entonces sintetizar sustancias que tuvieran una acción similar a aquellas utilizadas para su producción industrial.

En el escenario de la Primera Guerra Mundial, y estimulados por el uso de armas químicas por parte de los militares alemanes, los científicos ingleses se anotaron una gran victoria que los puso al frente en la carrera químico-bélica: inventaron la molécula química del Metil-Cloro-Phenoxi-Acético, que recibió la sigla MCPA y que tiene la siguiente fórmula.

A comienzos de la Segunda Guerra Mundial la aviación nazi (Luftwaffe) lanzó un violento ataque sobre las instalaciones militares de investigación biológica y química de la Imperial Chemistry Industries -ICI- , ubicada en las proximidades de Londres, donde se estaba preparando un arma biológica con Bacillus antracis. Es previsible el odio que provocaba en los alemanes imaginar a sus tropas atacadas por una enfermedad de los caballos, y el júbilo y la propaganda de los británicos al lograrlo. El ataque mató a más de cinco mil investigadores, lo que motivó el traslado de los sobrevivientes y sus trabajos a Canadá y a Fort Derrick, en Estados Unidos.

MCPA

Los ingleses pensaron en rociar MCPA sobre las plantaciones alemanas de papas y remolacha azucarera, porque además de ser un alimento estratégico estos cultivos representaban también la base para la producción de combustible para las bombas voladoras V1, 2 y V9 que atormentaban y masacraban a la población londinense.

Trabajando sobre la molécula británica de MCPA, y haciéndole honor a su reputación de pragmatismo, los estadounidenses buscaron bajar los costos y aumentar la eficiencia del herbicida de uso militar, y descubrieron que sustituyendo el metil (M) por una molécula de Cloro obtenían el Cloro-Cloro-Phenoxi-Acético, que es 20 por ciento más eficiente que su predecesor.

Su fórmula permite ver que los átomos de Cloro están colocados sobre las posiciones 2 y 4,

por lo que su nombre completo pasó a ser 2,4 Diclorofenoxiacético, luego reducido al conocido 2,4-D, que se volvió un secreto militar tan resguardado como el Proyecto Manhattan que desarrolló la bomba atómica.

Las investigaciones continuaron, y se descubrió algo todavía más fantástico: cuando se agregaba un tercer átomo de cloro en la posición 5 se obtenía un producto –el 2,4,5 Triclorofenoxiacético– que actuaba en árboles de gran porte matándolos en pocos días, habilitando su combustión en grandes incendios propiciados por objetivos militares.

En mayo de 1945 dos navíos cargueros militares estadounidenses repletos de 2,4-D –con el código LN9– y de 2,4,5-T –con el código LN12– amarraron en las Islas Marianas, en el Pacífico, próximas a Japón, para decidir la guerra. Pero el macabro éxito de las bombas nucleares anticipó el desenlace e impidió el uso de estas armas biológicas.

Inmediatamente, la Dow Chemical , junto con las ICI británicas y otras empresas, lanzaron el herbicida 2,4-D para su uso en los campos de cereales como el trigo, el maíz, la cebada, el centeno y el sorgo. Las plantas adventicias se transformaron en “hierbas dañinas” y los herbicidas pasaron a ser “tecnociencia” para controlarlas, sistema después enseñado en las universidades con gran empeño.

En las áreas tropicales

también se comenzó a usar la mezcla de 2,4-D y 2,4,5-T para la destrucción de bosques y florestas, permitiendo el avance de la frontera agrícola sobre esas zonas.

En pocas décadas, la línea de herbicidas surgida con posterioridad al nuevo ordenamiento internacional acordado en la Ronda Uruguay del antiguo GATT –actual OMC– pasó a ser el mayor insumo utilizado en la agricultura en función de su capacidad para sustituir mano de obra. La fascinación de profesionales y estudiantes por esta metodología se explica por el poder que confiere controlar el nacimiento, crecimiento y multiplicación de las plantas. Su utilización exige una versatilidad de conocimientos.

Algunos profesores de herbicidas en América Latina

–de mala formación académica e intelectual– dicen en público que el 2,4-D y el 2,4,5-T son hormonas naturales de las plantas, y que por eso serían inocuos o seguros desde el punto de vista toxicológico, lo que constituye un disparate absoluto. Antes bien, uno de los secretos industriales sobre los herbicidas fenoxiacéticos es que durante su síntesis forman impurezas químicas de altísimo poder tóxico. Esto fue descubierto en Filipinas, Malasia, Singapur, Rodesia Oriental (actual Zambia) y Rodesia Occidental (actual Zimbawe), durante y poco después de la Segunda Guerra Mundial, cuando estos países fueron escenario de guerras de liberación nacional.

sustancias X.

Aunque estas impurezas aún no tuviesen nombre, eran conocidas como sustancias X. En prevención de desastres industriales, en Europa se procuró establecer controles sobre ellas, atendiendo severamente a la temperatura y la presión de los procesos de síntesis.

Desde el punto de vista militar, los controles sobre estas impurezas también fueron incrementados. Durante la guerra de Vietnam estas armas fueron empleadas como agentes coloridos para el control de la vegetación (plantaciones de arroz, selvas, manglares, vegetación de alta montaña, de serranías y bosques pluviales). En cada una de estas vegetaciones era necesario aplicar una formulación de los mencionados herbicidas, con el agregado de un nuevo producto denominado Picloram, cuyo nombre comercial era “Tordon” .

Para facilitar la identificación, sus embalajes fueron coloreados:

White Agent

Agente Blanco, 2,4-D y Picloram (destrucción de arrozales);

Purple Agent

Agente Púrpura, Picloram (destrucción de serranías);

Blue Agent

Agente Azul, Picloram y 2,4,5-T (destrucción de bosques de montaña);

Green Agent

Agente Verde, 2,4,5-T en gas-oil (destrucción de manglares);

Orange Agent

Agente Naranja, 2,4-D y 2,4,5-T (destrucción de bosques pluviales).

La operación militar de aplicación de estos desfoliantes recibió el nombre de Ranch Hand.

El producto más utilizado fue el agente naranja, y el más contaminador fue el agente verde, que contenía hasta 63 ppm. de TCDD Doxinas.

Desde 1962 hasta el fin de la guerra de Vietnam se emplearon más de 62 millones de galones (240 millones de litros) con la finalidad de destruir la cobertura vegetal que impedía a los sensores electrónicos enterrados a lo largo de la carretera Ho Chi Min trasmitir datos que permitieran ubicar los escondites de los vietcongs.

Tras la derrota de Estados Unidos y el fin de la guerra sobraron 30 millones de litros de estos productos, que fueron vendidos a Brasil, Bolivia, Colombia y Venezuela para su distribución comercial entre los ganaderos, quienes, a su vez, los utilizaron en la deforestación.

El empleo de estas sustancias en la Amazonia trajo un problema mayor, ya que sobre la selva desecada se provocaban enormes “quemas”, generando la formación de grandes cantidades de dioxinas y furanos.

Las empresas dejaron de fabricar estos productos luego del desastre ambiental de julio de 1976 en Seveso, Italia, donde se produjeron fugas de Triclorofenol y Hexaclorofeno. En los años 80, el 2,4,5-T fue definitivamente quitado del mercado por presentar mayor potencial de formación de dioxinas que el 2,4-D. Este último en cambio, sigue siendo utilizado, y de manera creciente, pues el nuevo orden de la OMC impide que las leyes nacionales controlen el libre comercio internacional de herbicidas. Las fábricas de 2,4-D fueron transferidas de Estados Unidos y Europa hacia los países en desarrollo. En la actualidad, los grandes fabricantes se encuentran en China, Taiwán, México, Brasil, Argentina e Indonesia, donde la calidad de estos productos es inferior a los similares que antes se fabricaban en el Norte.

En los países donde se continúan utilizando se observan impactos toxicológicos

en aumento sobre los agricultores y agricultoras. Es particularmente grave la situación en los arrozales, sobre los cuales el veneno es descargado desde aviones. Las pequeñas gotitas que caen desde el aire son llevadas por los vientos hasta a 100 kilómetros de distancia; como la sustancia es hormonal, impacta en cultivos frutícolas, hortícolas y todo tipo de plantaciones. Desde el punto de vista toxicológico, las formulaciones actuales son mucho más peligrosas que las anteriores, por su nivel de contaminación de síntesis y por su forma de aplicación: una pequeña gota, bajo la acción del calor y los rayos ultravioletas, incrementa sus dosis de impurezas, lo que aumenta exponencialmente su toxicidad al transformarse en 2,4-Diclorophenol (2,4-DP), de mayor impacto tóxico por su carácter lipofílico.

Los trabajadores de las arroceras padecen, por ejemplo, de diabetes transitoria, ataques a hígado y riñones, desequilibrio hormonal, fiebres intermitentes, abortos, hipertensión y, principalmente, cáncer de todo tipo.

Investigaciones sobre el uso de desfoliantes en Tucuruí

en la Amazonia, demostraron que las personas de etnia africana tienen mayor sensibilidad a estos productos, con compromiso de los riñones (orinan color coca cola). Nuestro libro “Tucuruí: el agente naranja en una república de bananas” incluye una cronología detallada de los impactos toxicológicos de estos herbicidas desde la época de la guerra de Vietnam, pasando por la represa hidroeléctrica de Tucuruí hasta la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos.

Condena a las empresas

El máximo tribunal del país norteamericano condenó a las empresas que producían estos herbicidas para las fuerzas armadas, pues muchos soldados que habían pasado por Vietnam morían de cáncer, al tiempo que sus hijos y nietos nacen, aun 40 años después del fin de la guerra, con enfermedades cancerígenas y malformaciones producidas por la contaminación por este tipo de herbicidas. Todavía hoy, los índices de cáncer en Vietnam no tienen relación alguna con los de otras regiones del planeta, y seguirán siendo absurdamente elevados durante por lo menos 60 años más, el lapso que podrían llegar a durar las dioxinas estadounidenses en suelo de este país asiático.

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Sensibilidad química y ambiental múltiple 5/5 (1)

Sensibilidad química y ambiental múltiple síntomas, diagnostico y tratamiento

¿Qué es la Sensibilidad química y ambiental múltiple?

¿Percibe como molestos o insoportables muchos olores que antes no lo eran? ¿Ha dejado de tolerar una mínima ingesta de alcohol? ¿Se ha vuelto intolerante a los derivados lácteos o aalimentos con gluten? ¿Ha dejado de utilizar algún cosmético porque le irrita la piel?

Si contesta afirmativamente a alguna de estas preguntas puede estar desarrollando un proceso de sensibilidad o intolerancia química múltiple (SQM).
Más del 15% de la población general presenta mecanismos de respuesta excesiva frente a algunos estímulos ambientales, cuya base fisiopatológica radica en la sensibilización a estímulos repetidos y en la pérdida de tolerancia a la respuesta biológica ante éstos.

En un 5% de sujetos, estos procesos de sensibilización son claramente patológicos y superan la capacidad adaptativa del organismo, y generan manifestaciones locales o sistémicas, frecuentemente crónicas y persistentes1. El tipo de estímulos desencadenantes es diverso, pero predominan los agentes químicos y las radiaciones ambientales.
La medicina ha ido incorporando lentamente los conceptos de sensibilización e hipersensibilidad, para diferenciarlos de la alergia o la reacción inflamatoria clásicas.

Sin embargo, las enfermedades por hipersensibilidad aún están poco configuradas conceptualmente y a menudo no se diagnostican correctamente,e incluso se confunden con otros procesos como la alergia, la autoinmunidad o los trastornos somatoformes. La nomenclatura que las define también es diversa, y se propone utilizar el término de “sensibilidad” para unificar criterios2,3.
Los agentes que la pueden inducir suelen ser químicos y ambientales.

A continuación se exponen los criterios de diagnóstico de los síndromes de sensibilidad y las principales manifestaciones patológicas que producen. Se plantean los posibles mecanismos de prevención y control de estas enfermedades claramente emergentes en nuestra sociedad.

Puntos clave

•Más de un 15% de la población general presenta mecanismos de respuesta excesiva frente a algunos estímulos químicos o ambientales. En un 5% de casos estos procesos son claramente patológicos y superan la capacidad adaptativa del organismo, y se generan manifestaciones cutáneas, respiratorias, digestivas y neuropsicológicas, frecuentemente crónicas y persistentes.
• La base fisiopatológica de la sensibilidad química y ambiental múltiple radica en la sensibilización a estímulos repetidos y en la pérdida de tolerancia a la respuesta biológica ante éstos. Se produce una sensibilización progresiva central corticolímbica, que mantiene la respuesta durante un cierto tiempo a pesar de cesar el estímulo.
• No debe confundirse el concepto de sensibilidad con los de alergia, inflamación, autoinmunidad o somatización, con los que tiene semejanzas sintomáticas, pero claras diferencias patogénicas.
• Los pacientes con sensibilidad química y ambiental múltiple presentan con frecuencia comorbilidades en forma de fatiga crónica, fibromialgia, colon irritable, síndrome seco, cistitis irritativa y distimia. La presencia de estas enfermedades asociadas puede agravar la sintomatología propia de la sensibilidad.
• Su diagnóstico se basa en criterios clínicos. El cuestionario QEESI (Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory) identifica agentes desencadenantes de los síntomas, y cuantifica su gravedad y las repercusiones de la sensibilidad química sobre las actividades de la vida diaria.
• No se dispone de ningún tratamiento específico para la sensibilidad química y ambiental múltiple. Es imprescindible evitar la exposición repetida a los agentes precipitantes. A pesar de ello, el cuadro puede ser crónico, persistente y reducir la calidad de vida de los pacientes

¿Cuáles son sus bases fisiopatológicas?

La SQM es una enfermedad adquirida, con repercusión sistémica, que se define a nivel sindrómico y por criterios únicamente clínicos (tabla I). Se caracteriza por la presencia de sintomatología sistémica crónica y reproducible como respuesta a un bajo grado de exposición a múltiples agentes químicos no relacionados entre sí y que mejora o se resuelve cuando se evita esta exposición2-5.
La sensibilidad es una función propia de los seres vivos, a través de la cual se interrelacionan con el medio ambiente que les rodea mediante los órganos de los sentidos y otras estructuras corporales como la piel, las mucosas, el sistema digestivo, el inmunológico y el neurológico, realizando continuos intercambios de información. Los mensajes que reciben pueden ser de muy diversa índole, desde los sensoriales puros como los lumínicos, auditivos, odoríferos, gustativos y táctiles a otros más complejos, como los procedentes de la alimentación, la exposición a agentes vivos, y a productos químicos y radiaciones ambientales. Estos últimos pueden tener diversos componentes con potencial sensibilizante y que actúan de forma sincrónica y aditiva2,6.

El mantenimiento de la integridad corporal u homeostasis es una condición necesaria para la preservación de la salud eidentificación corporal propias de cada individuo, y debe adaptarse a la situación de interrelación activa con el medio que le rodea.

En la interrelación organismo-ambiente hay variables que pueden modificar este equi-librio. La tolerancia es el mecanismo por el que se equilibran la in-tensidad del estímulo recibido y el grado de respuesta que es capaz de generar el organismo.

Por un lado, la intensidad del estímulo que llega a nuestro organismo puede ser excesiva y sobrepasar los niveles de tolerancia; tal es el caso de una sobreexposición solar en que, a pesar de las barreras y mecanismos de protección cutánea, se produce una dermatitis actínica. Por otro lado, la tolerancia del organismo no es indefinida, sino que tiene un dintel de respuesta a partir del cual claudica.

La hipersensibilidad es una alteración biológica de los mecanismos de tolerancia en la cual se supera el límite de tolerancia a estímulos para un determinado individuo, a partir del cual se genera una res-puesta biológica inadecuada por exceso o por defecto2,6.
En la base fisiopatológica de la SQM se encuentra la pérdida de tolerancia (abdicción) a la exposición a muchos productos químicos, inducida en la mayoría de casos por una exposición tóxica única a altas dosis o reiterada a dosis bajas en personas susceptibles6. Se acompaña de fenómenos de alteración de la respuesta inmuno-lógica y de disfunción en la neurotransmisión cerebral. Se produciría una sensibilización central corticolímbica, a partir de la cual se per-petuarían las manifestaciones de la enfermedad.

La generación de los síndromes de sensibilización se debería a este conjunto de agresiones que suelen ser de baja intensidad pero mantenidas y que producen un efecto de reiteración con amplificación progresiva de la respuesta hasta llegar a ser patológica.

¿Cuáles son los principales agentes sensibilizantes?

A lo largo de las últimas décadas se han ido reconociendo diversos mecanismos de sensibilidad anómala ante diversos estímulos.
Desde 1940 hasta la actualidad, se ha asistido a un progresivo incremento de la exposición cotidiana y ambiental a múltiples productos químicos, sobre todo a los derivados de los combustibles orgánicos (petróleo, gasolina y otros hidrocarburos), a compuestos clorados (disolventes) y también fosforados (insecticidas).

Precisamente son estos últimos productos los principales agentes sensi-bilizantes, en este caso de tipo químico7-9. Además, se añade la frecuente sobreexposición ambiental a radia-ciones eléctricas, campos magnéticos y de radiofrecuencia procedentes de teléfonos, radios, ordenadores, líneas de alta tensión o antenas de telefonía móvil10. En la tabla II se relacionan los principales compuestos químicos y situaciones de exposición ambiental que provocan sensibilidad.
compuestos quimicos reacción sensibilidad quimica multiple
El desencadenante de este síndrome puede ser la exposición única a dosis elevadas, o reiterada a uno o varios productos tóxicos (insecticidas, gases y vapores irritantes, derivados del petróleo, edificios enfermos, productos de limpieza doméstica, pinturas, disolventes, cosméticos y otros), pero no siempre se constata este antece-dente4,7-9. Es frecuente que la exposición sea de tipo laboral, pero también puede ser doméstica o accidental. Los desencadenantes alimentarios también deben tenerse en cuenta, aunque son de difícil constatación.

Principales manifestaciones clínicas

Las manifestaciones clínicas de la SQM son diversas, y constituye una auténtica enfermedad sistémica4,5. En la tabla III se relacionan las manifestaciones más frecuentes. El predominio femenino (> 80%) está presente en prácticamente todas las series de pacientes descritas previamente, pero no se encuentran diferencias entre varones y mujeres respecto a los síntomas que presentan, a los productos que intoleran o a las repercusiones sobre las actividades de la vida diaria.

Sensibilidad quimica y ambiental múltiple

El inicio de los síntomas puede ser súbito o paulatino, y está provocado por la exposición a productos químicos o radiaciones a dosis bajas que previamente eran bien tolerados.

Muchos pacientes aquejan ahogo al inhalar estos productos, síntomas irritativos de la piel, de las mucosas y de las vías respiratorias, cefalea, confusión mental, náuseas, diarrea, fatiga extrema, dolor osteomuscular generalizado y mal estado general que les impide continuar en ese ambiente.

Al separarse del desencadente mejoran progresivamente en minutos, horas o
pocos días. Estas intolerancias no corresponden a un síndrome de hiperreactividad de la vía aérea, y cuando se realizan pruebas funcionales respiratorias en personas con SQM, éstas son normales, excepto si los pacientes tienen una enfermedad respiratoria por otras causas.

Estas intolerancias tampoco son de tipo alérgico, y cuando se realizan tests cutáneos o se investigan inmunoglobulinas específicas se obtienen resultados normales. Es frecuente que, de forma concomitante con la SQM aparezcan otras comorbilidades como la fatiga crónica, la fibromialgia, la disfunción endocrina múltiple, el colon irritable, el síndrome seco de mucosas o la cistitisirritativa4,7. Asímismo los pacientes suelen presentar labilidad emocional y sintomatología depresiva.

¿Cómo establecer el diagnóstico?

El diagnóstico de la SQM es clínico, es decir, se basa en una serie de síntomas que presentan los pacientes. Los primeros criterios diagnósticos de SQM se establecieron por consenso en 1989 y se modificaron en 19993, siendo y son los que se utilizan hoy en día. Actualmente están en fase de revisión por un comité internacional de expertos.

diagnostico sindrome quimico multiple cuestionario qessi
No hay ninguna prueba analítica de sangre u orina, ni ninguna exploración complementaria específica que permita confirmar el diagnóstico, pero en estos pacientes deben realizarse algunas exploraciones que permitan excluir otras causas de su enfermedad.
La exploración física de personas con SQM es normal, y puede objetivar los signos irritativos de piel y mucosas en las fases agudas. Ante la falta de bio-marcadores específicos, se ha desarrollado un cuestionario de autoevaluación (QEESI: [Quick Enviro-nmental Exposure and Sensitivity Inventory])(tabla IV).

Mide las intolerancias ambientales y no ambientales, las exposiciones encubiertas, la intensidad de los síntomas y el impacto de la SQM sobre la vida diaria, y que con una sensibilidad del 92% y una especificidad del 95%, puede diferenciar a los individuos sensibles de los controles.

Muchos de estos pacientes se etiquetan injustamente de una enfermedad psicosomática, de un síndrome ansiosodepresivo, de absentismo laboral o de rentistas. La incredulidad por la existencia real de la enfermedad suele abarcar también a los familiares del paciente, a su entorno laboral e incluso a sus médicos de cabecera u otros especialistas.
La evolución de los pacientes es crónica y persistente, les obliga a modificar las actividades de su vida diaria para no exponerse a los productos frente a los que se muestran sensibles4.

La SQM es un síndrome que no pone en riesgo la vida de los pacientes, que nunca llegan a precisar ingreso hospitalario por este motivo. En caso contrario, hay que replantear si el diagnóstico es correcto o la SQM está asociada a otros problemas de salud independientes, como puede ser el asma bronquial o la alergia.

Actuación ante fenómenos de sensibilidad

La actuación más importante es evitar la eexposición a los agentes desencadenantes, por mínima que sea4,11,12. Al no conocerse bien las bases fisio-patológicas de este síndrome, tampoco se dispone de un tratamiento etiológico o específico.

Para evitar nuevas exposiciones a productos o ambientes a los cuales ya se sabe que son hipersensibles, es fundamental que modifiquen los hábitos de la vida diaria, con la mejora de la ventilación y aireación de sus domicilios, la evitación de ambientes húmedos, la no exposición a ambientes irritantes (gases,humos) y comiendo ecológicamente.

Asimismo, se debe tratar sintomáticamente las comorbilidades que aparezcan, especialmente la fatiga crónica y la fibromialgia7. Algunas personas pueden verse obligadas a cambiar de domicilio para conseguir un medio ambiente adaptado a su estado de salud. Es frecuente que se requiera cambio de ambiente laboral y, en algunos casos, se pueden presentar situaciones de invalidez laboral para el puesto de trabajo previo.

Es frecuente que esos pacientes requieran soporte psicológico adaptativo para afrontar el curso de la enfermedad. Se están estudiando técnicas de posible desensibilización para mejorar la tolerancia de los pacientes a los agentes desencadenantes.
La detección precoz en los circuitos de medicina laboral y de atención primaria, puede ser una buena medida para evitar la amplificación y cronificación del mecanismo de sensibilidad.

La complejidad de estas enfermedades lleva a plantear la creación de unidades específicas con aproximación multidisciplinar para optimizar su proceso diagnóstico y control evolutivo.
Articulo escrito por los Dres. J. Fernandez-Solà (a) y S. Nogué Xarau (b)
(a) Servicio de Medicina Interna. Unidad de Fatiga Crónica. Hospital Clínic. Universidad de Barcelona. Barcelona.
(b) Unidad de Toxicología Clínica. Hospital Clínic. Universidad de Barcelona. Barcelona. España.

Bibliografía

1. Caress SM, Steinemann AC. A national population study of the prevalence of multiple chemical sensitivity. Arch Environ Health. 2004;59:300-5.
  2. Miller CS. Multiple chemical sensitivity syndrome. Occup Environ Med. 1995;37:1323.
  3. Bartha J, Baumzweiger W, Buscher DS, Callender T, Dahl KA, Davidoff A, et al. Multiple chemical sensitivity: a 1999 consensus. Arch Environ Health. 1999;54:147-9.
  4. García-Fructuoso F. Intolerancia química múltiple. En: García Fructuoso F, Cuscó AM, Poca V, editores. Principios básicos de fibromialgia, fatiga crónica e intolerancia química múltiple. Barcelona: Tarannà; 2006. p. 229-63.
  5. Bonnye L, Mathews KG, editores. Defining multiple chemical sensitivity. New York: MacFarland and Company Pub; 1998.
  6. Miller CS. Toxicant-induced loss of tolerance. Addiction. 2001;96:115-37.
  7. Fernández-Solá J, Lluis M, Nogué S, Munné P. Síndrome de fatiga crónica e hipersensibilidad química múltiple tras exposición a insecticidas. Med Clin (Barc). 2005;124:451-3.
  8. Arnold PA, Arrizabalaga P, Bonet M, de la Fuente X. Hipersensibilidad química múltiple en el síndrome del edificio enfermo. Med Clin (Barc). 2006;126:774-8.
  9. Niedoszytko M, Chelminska M, Buss T, Roik E, Jassem E. Drug intolerance in patients with idiopathic environmental intolerance syndrome. Int J Clin Pract. 2006; 60:1327-9.
  10. Leitgeb N, Schrottner J. Electrosensibility and electromagnetic hypersensitivity. Bioelectromagnetics. 2003;24:387-94.
  11. Rat DE, Richards PG. The potential for toxic effects of chronic low-exposure to organophosphates. Toxicol Lett. 2001;120:343-51.
  12. Miller CS, Prihoda TJ. A controlled comparison of symptoms and chemical intolerances reported by Gulf War veterans, implant recipients and persons with multiple chemical sensitivity. Toxicol Ind Health. 1999;15:386-97.

Bibliografía comentada

Bartha J, Baumzweiger W, Buscher DS, Callender T, Dahl KA, Davidoff A, et al. Multiple chemical sensitivity: a 1999 consensus. Arch Environm Health. 1999;54:147-9.
Documento de consenso provisional realizado en 1999, mediante el cual se basa actualmente la definición clínica de la sensibilidad química múltiple. Actualmente, un comité internacional de expertos está reconsiderando esta definición, ampliando los criterios para fijarla como definición de caso.
Miller CS, Prihoda TJ. The environmental exposure and sensitivity inventory (EESI): a standardized approach for measuring chemical intolerances for research and clinical applications. Toxicol Ind Health. 1999;15:370-85.
Propuesta de un cuestionario de gran utilidad clínica que define diferentes ámbitos de afectación por sensi-bilidad a productos químicos y agentes ambientales, que valora su intensidad de afectación, tipo de afectación (inhalatoria o no inhalatoria) y su repercusión en la calidad de vida del paciente. (su traducción al español se muestra en la tabla IV).
Ortega A. Sensibilidad a múltiples compuestos, una enfermedad comúnmente inadvertida. Med Clin (Barc). 2005;125:257-62.

Artículo de revisión con aspectos epidemiológicos, fisiopatológicos, diagnóticos y pronósticos de la sensibilidad a múltiples compuestos. Se relacionan extensamente los compuestos químicos comúnmente desencadenantes, las manifestaciones clínicas y las situaciones de exposición más frecuentes.

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Alta concentración de mercurio en el pelo de las españolas Valora la información

Alta concentracion de mercurio en pelo

Fuente | EFE/11-01-2007

La presencia de mercurio, sustancia altamente tóxica que puede producir efectos muy nocivos sobre la salud, es mucho mayor entre las españolas que entre las mujeres de otros países de todo el mundo, según revela un estudio publicado en Bruselas.

El informe analiza los niveles de mercurio presentes en el cabello de 250 mujeres de 21 países: 13 de la Unión Europea, además de Armenia, Argentina, Macedonia, India, Bielorrusia, Sudáfrica, Croacia y Filipinas y advierte de los potenciales daños de esa sustancia en el desarrollo del feto.

Entre otras conclusiones, destaca la presencia de ese tóxico en el organismo del 95% de las mujeres que se sometieron a los análisis.

El 15% de las mismas se encontraba por encima de la dosis que nunca deberían superar las mujeres en edad de procrear: un microgramo de mercurio por gramo de pelo.

La presencia media de esa sustancia entre las españolas es mucho más elevada, con tasas que ascienden a 2,18 microgramos de mercurio por cada gramo de pelo (seguidas de lejos por las de Filipinas, con 0,92 microgramos por gramo).

Según el informe, aunque el análisis se ha realizado sobre una pequeña muestra de la población, los resultados confirman datos ya revelados en otros estudios anteriores.

El documento precisa que, en el caso de España, esos elevados niveles pueden ser debidos al alto consumo de pescado y a la eventual exposición a esa sustancia en el lugar del trabajo.

No obstante, advierte de que ‘harán falta más estudios para descubrir por qué las tasas son mucho más altas entre las españolas’.

El análisis fue realizado sobre 9 mujeres españolas, todas ellas trabajadoras del hospital universitario Virgen de las Nieves de Granada.

En su elaboración colaboraron la organización Health Care Without Harm (Cuidado sanitario sin daño) y la Alianza Health and Environment (Salud y Medio Ambiente).

fibromialgia mercurio

‘El mercurio es especialmente tóxico cuando se metaboliza y se convierte en metilmercurio, que se acumula en el pescado, pasando mediante la cadena alimenticia al hombre’, explica el texto.

Agrega que ‘debido al incremento de la contaminación de mercurio, los niños de ahora y del futuro están sometidos a un alto riesgo de sufrir una disminución de su inteligencia, discapacidades de aprendizaje, deficiencias sensoriales y retrasos en el desarrollo’.

El mercurio es un material contaminante que afecta a millones de personas en el mundo porque ‘viaja’ a través de la atmósfera y se deposita tanto en la tierra como en el agua.

Las poblaciones cercanas a la costa, cuya fuente de proteínas es mayoritariamente el pescado, son algunas de las más vulnerables.

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Sensibilidad química múltiple la realidad 5/5 (1)

Edición | Fibromialgianoticias.com 1/10/2007

SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE: DE LA CIENCIA FICCIÓN A LA REALIDAD

Escrito por Francisca Gutiérrez Clavero. Afectada de sensibilidad química múltiple, fibromialgia y síndrome de fatiga crónica

fguti_49@telefonica.net

Los tóxicos llegaron por primera vez a mí a través de la placenta de mi madre.

Entre sus recuerdos de adolescencia están las imágenes de cómo los aviones fumigaban los campos con el producto estrella del momento: el DDT. Empezó su profesión de enfermera entorno a 1945 y se especializó en ginecología-obstetricia, justo unos años antes de quedar embarazada de mí. Manipuló agujas de radio para tratar el cáncer de cuello de útero, realizó infinitas radiografías sin las precauciones necesarias, estuvo muchas horas sometida a los efectos de los anestésicos, desinfectantes y todo tipo de productos que suelen pulular en los quirófanos. Hasta que cumplí 3 años vivímos en un primer piso, justo encima de un taller de coches, donde empleaban rutinariamente gasolina, disolventes, gomas y cauchos. La mudanza siguiente no fue para mejorar, ya que aunque la vivienda era más grande y confortable, en el patio interior donde jugábamos los niños y las niñas a la salida del colegio habían unos locales alquilados por profesionales: electricistas, almacén de cintas de películas para proyección en salas de cine y un experto en ebanistería. Como no podía trabajar dentro por la evidente falta de ventilación, sacaba las maderas al patio y ambientaba nuestros juegos con pinturas y disolventes que pacientemente aplicaba a las maderas. A los 14 años marché con mi familia a Barcelona. Los altos precios de las viviendas nos obligaron a residir en un barrio periférico de la capital, junto a una autovía.

Había en los alrededores empresas contaminantes, entre ellas alguna que manipulaba caucho, materialaltamente tóxico. Si mi frágil memoria no me falla, durante el verano de 1981 pusieron en alerta a toda la población: las personas con problemas cardiopulmonares debían salir a la calle con mascarillas, el índice de contaminación estaba en zona roja.

No pudimos abrir la puerta del balcón que daba a la autovía durante semanas, a pesar del calor aplastante. El olor a hidrocarburos disueltos al sol era asfixiante. Mi hija, con 4 años de edad, tuvo problemas crónicos de las vías respiratorias altas desde que nació hasta los 10 o 12 años.

En 1982 me trasladé nuevamente. Elegí una ciudad de la costa levantina, Alicante, que siempre me había cautivado por su luminosidad. En aquel momento, mi profesión me obligó a trabajar entre despachos mal ventilados, viviendas en construcción y muchas horas al volante, una mezcla poco recomendable para la salud. Debido a una crisis económica en el sector donde trabajaba, en 1991 se produjo un cambio de rumbo profesional. Ingresé en la administración: un precioso entorno abierto, con jardines y zonas verdes. Pocos días después de incorporarme, llegué y encontré mi despacho con un dedo de polvo blanco. El servicio de limpieza me informó que eso era habitual según soplara el viento, ya que justo detrás había una importante empresa cementera que trabajaba de día y de noche.

Un día, hace ya muchos años, me enteré que aquel fin de semana habían fumigado el edificio porque había ratas en la biblioteca que se encontraba en el sótano. Esa acción pasó desapercibida para el gabinete de salud laboral quien no controló ni qué productos se utilizaron, ni en qué combinación, ni la cantidad y entramos todos a trabajar con absoluta normalidad. Pocos días después tuve una especie de crisis asmática. Desconozco si fue o no causada por aquella fumigación, pero hacía cerca de 20 años que no se me había reproducido.

Fui adicta al tabaco durante 25 años, hasta que una noche, precisamente en esa misma época, sentí que aquel humo me estaba matando. Esa toma de conciencia duró una fracción de segundos, pero fue tan intensa que apagué aquel cigarrillo y tras casi 10 años no he vuelto a probar otro, aunque me sigo considerando potencialmente adicta al tabaco.

Pasaron un par de años más y nos instalamos en un nuevo edificio. Las mesas recién compradas para equipar los despachos fueron atacadas por carcoma. Solicitamos a la oficina técnica que se realizase la reclamación al proveedor y se cambiasen. Después de mucho insistir conseguimos que viniese un carpintero del servicio mantenimiento, quien sin más problemas sacó una jeringuilla con un producto, según él “muy tóxico” (me mandó alejarme de allí y él por única protección llevaba una minúscula mascarilla de quirófano) y lo inyectó a la madera. Realizó el trabajo en dos despachos más de aquél pasillo. Esto se produjo a mediodía y a la mañana siguiente yo y otros compañeros, estábamos de nuevo en nuestros despachos soportando un olor terrible. De hecho, me ví obligada a salir varias veces a pasear fuera para oxigenarme esa mañana.

En 1999 cambié de domicilio y pude por fin tener el pequeño jardín que tanto soñaba. La llegada de la primavera me entusiasmaba, llenando la casa de flores, plantas y arbustos, ya que cada uno de ellos me parecía de una belleza particular e irrepetible. Poco tiempo después empezaron a presentar problemas de plagas. Pedí ayuda a los jardineros para salvarlas. Dieron rápidamente con la solución, practicar una fumigación triple: insecticida, acaricida y fungicida. Yo desconocía por completo los efectos de cada uno de los componentes y mucho menos de esta terrible combinación. Poco tiempo después empecé con dolores articulares y un episodio de “hombro congelado”.

Acabo de relatar los factores más destacables que me han llevado a padecer una enfermedad crónica, aunque luego están todos aquellos “otros tóxicos” de los que nadie habla, porque se han incorporado a nuestra cotidianeidad de tal forma que sin ellos no somos nadie. Me refiero a los cosméticos, colonias, productos de limpieza, ambientadores, barnices y tratamientos para la madera, objetos de decoración, maderas de aglomerado, tratamientos de los tejidos que utilizamos habitualmente para moda y decoración del hogar, sartenes de teflón, envases de plástico, microondas, pesticidas alimentarios, colorantes, conservantes, envases de plástico, tetra brick, y cientos de elementos más que podemos encontrar en cualquier supermercado y por supuesto en cualquier hogar normal.

Todos estos productos aparentemente nos hacen más seductores, más independientes, más seguros, nos ayudan a ahorrar tiempo, nos llenan de vitaminas y protegen nuestra salud… ¿cuántas mentiras más se pueden decir en menos espacio? Actualmente estoy diagnosticada de fibromialgia severa, síndrome de fatiga crónica severa y sensibilidad química múltiple. El impacto de estas enfermedades en mi vida ha sido devastador.

Después de una durísima lucha con los servicios sanitarios, inspecciones médicas, juzgados y un desembolso importante de dinero que ha minado de forma seria nuestra economía familiar, he conseguido que me reconozcan la invalidez permanente absoluta.

Pero hasta que llegó la sentencia el camino recorrido ha sido doloroso, terriblemente demoledor física y psicológicamente. Y a pesar de esto, la sentencia no recoge todas las patologías diagnosticadas, ¿por qué?, ¿es tanto el miedo a poner en tela de juicio nuestra “sociedad del bienestar”?

Los síntomas y patologías concomitantes de estas enfermedades son muy numerosos, ya que actúan como disruptores neuroendocrinos y afectan a todos los sistemas del cuerpo humano, aunque me atrevo a citar algunos: endometriosis (debido a la gravedad de la misma tuve que someterme a una histerectomía total con anexectomía doble de forma urgent), oclusiones intestinales, síncopes cardiacos, lipotimias, broncoespasmos, síndrome seco, tendinopatías degenerativas, dolores articulares, vómitos, colon irritable, fatiga invalidante hasta el punto de no tener fuerzas ni para orinar, deformaciones de las articulaciones de las manos, caídas por pérdida de equilibrio con las consecuentes lesiones que invalidan durante otro tiempo más, incapacidad para circular libremente por la calle debido a los hidrocarburos y otros agentes contaminantes de los que ya he hecho referencia con anterioridad, fiebre, hipotermia, herpes zoster, trombosis venosa, síndrome temporo-mandibular, hemorroides, candidiasis del tracto digestivo, afectación de la memoria, trastornos cognitivos hasta elpunto de estar incapacitada para leer, escribir, seguir una conversación o entender una película, y la última adquisición es un pequeño pólipo en la vesícula. Estas sólo son algunas de las consecuencias de estas enfermedades.

Hay muchas más, a veces aparecen de una en una, otras se solapan, y en algún momento se juntan todas a la una. No se puede desear el mal al prójimo ni en el peor de los casos, pero yo me ofrecería voluntaria para intercambiar un día, sólo un día de mi vida, con cualquiera de los grandes directivos de estas multinaciones, holdings o como se llamen que se dedican a comprar políticos, cuando no islas paradisíacas y que se dedican a fabricar y negociar con productos que merman, cuando no destruyen nuestra salud y nuestro entorno.

Cuando empecé a sentirme muy mal, la primera consecuencia que viví fue un mobbing profesional que, aún siendo una trabajadora que disfrutaba haciendo mis tareas (sin falsas humildades creo que de forma eficaz), acabó por destruir mi autoestima.

Llegué a dudar de mí misma, poniendo en tela de juicio qué me estaba sucediendo. Tras consultar 21 especialistas, tanto de la sanidad pública como privada, el resultado fue nefasto. Recibí malos tratos, consejos de que no hiciera pública mi enfermedad porque me podrían tachar de neurasténica, risas reprimidas, ser objeto de misoginia “activa”,acabando siempre con un “volante” en la mano dirigido a algún psiquiatra. Al no tolerar los tratamientos psiquiátricos, el especialista me tachó de mujer neurasténica con necesidad de llamar la atención y sin ningunas ganas de curarme. Recuerdo que en una ocasión, tras varias caídas debido a la falta de equilibrio en aquel momento, le pregunté al psiquiatra qué podía hacer. La respuesta fue tajante ante tres enfermeras: “póngase un casco y botas de motorista”. Mientras volvía a casa lloré hasta sacar toda la rabia y la impotencia que podía caber en mi corazón. Decidí que sería la última vez que un médico me vejaría por estar enferma.

Llegar al lugar adecuado ha sido un camino sembrado de espinas, pero por fin encontré profesionales sanitarios que creyeron en mis síntomas, me trataron como a un ser humano y tuve un diagnóstico correcto entre mis manos. No era un buen pronóstico, pero al menos no estaba loca. Hice saber a mis familiares y amigos cual era mi estado de salud, ya que hasta ese momento lo mantuve dentro de la mayor discreción posible. La ignorancia y la comodidad pueden llegar a hacer mucho daño. Algunos familiares lo han asumido, otros lo ven como una enfermedad “rara”, aunque la realidad sea completamente distinta si la englobamos dentro de las enfermedades producidas por el entorno ambiental.

He pedido que en las reuniones familiares o celebraciones especiales prescindan de cosméticos, colonias, maquillajes y laven sus ropas con bicarbonato, pero esto supone un sacrificio tan grande para ellos que ha provocado un distanciamiento familiar. En los casos más leves, se han aplazado repetidamente las visitas y se han sustituido finalmente por una llamada de teléfono de vez en cuando. En mi familia más íntima, hay quien no asume las limitaciones que imponen estas enfermedades, para ellos me he convertido en una obsesa de los químicos que pretende trasladarles mi patología. Incluso se ha llegado a plantear la costosa posibilidad de alquilar una segunda vivienda con el objeto de poder llevar una vida “normal”, sin verse alterados por mis limitaciones.

A menudo me pregunto quién es normal, nosotras, las personas que tenemos un detector más sensible que los demás a sustancias tóxicas y nocivas, o aquellas que por cuestiones de marketing e intereses económicos absolutamente aberrantes se someten a un consumo impuesto que a la corta o a la larga también mermará su calidad de vida.

En resumen, he sido una persona con problemas de salud desde que nací, pero a pesar de ellos he llevado una vida absolutamente normal, incluso hiperactiva, dinámica, creativa, haciendo frente a las realidades cotidianas. Actualmente me he convertido en una enferma crónica con una limitación de entre el 60 y el 100% de mi actividad normal. El sistema sanitario público no responde en absoluto a mis necesidades.

En concreto, la Sensibilidad Química Múltiple no tiene epígrafe en la Seguridad Social. Sólo Alemania y algún otro país que en estos momentos no recuerdo la reconocen como patología consecuencia de los tóxicos. Cobro una pensión de la cual el 70% lo destino a médicos privados, estancias en lugares con un poco de aire limpio, tratamientos no cubiertos por la seguridad social y constantes readaptaciones de la vivienda.

Lógicamente, he perdido mi actividad laboral, los hobbies que practicaba, las relaciones sociales y familiares además de tener conflictos en mi propio hogar. A pesar de la mascarilla para químicos que debo utilizar, dificultosamente puedo salir a la calle y viajar debido a la intolerancia a todos los hidrocarburos y químicos ambientales, sólo puedo consumir alimentos ecológicos y esporádicamente algún complemento nutricional de origen biológico. Cada día pongo un pie delante del otro sin preguntarme qué va a ser de mí, ya que ni siquiera encuentro un entorno natural para edificar una casa con la garantía suficiente de que en algún momento no vaya a sobrevolarme un avión para rociar pesticidas a los pinos del entorno, o que el agua de pozo esté limpia de químicos filtrados a través de la tierra.

La primera línea de playa está saturada de urbanizaciones, coches con los consiguientes hidrocarburos, y un vaivén de personas embadurnadas de magníficas cremas solares que se suponen protectoras, saturadas de perfumes y de dióxido de titanio. La lucha de todos aquellos que padecemos esta enfermedad sigue porque la fuerza nos sale del corazón y del alma. Este camino que estamos recorriendo tiene que borrarse de cualquier mapa y la humanidad debe plantearse un modo de vida que haga honor a su nombre.

El primer paso que se debe dar es una TOMA DE CONCIENCIA POR PARTE DE LA POBLACIÓN CIVIL, porque hoy es MI REALIDAD, pero mañana puede ser LA REALIDAD DE CUALQUIER OTRA PERSONA, nadie está exento de padecer una enfermedad ambiental. Y si el estímulo pensando en nuestras propias vidas no es suficiente, pensemos en la de nuestros hijos.

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Video Síndrome químico Múltiple por Dr. Pablo Arnold LLamosas Valora la información

Video sindrome quimico múltiple

Edición| Fibromialgianoticias.com 20 de Junio del 2007

El Síndrome Químico Múltiple explicado por uno de sus mayores especialistas en España el Dr. Pablo Arnold Llamosas

El Dr Pablo Arnold  LLamosas, inmunologo, alergologo, medicina Interna, especialista en Medicina Anbiental.

Este video corresponde a una entrevista realizada el 20 de Junio del 2007

Se puede acceder a una traducción al español en Video Síndrome de fátiga crónica por Dr. Pablo Arnold Llamosas

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Síndrome químico múltiple. Consejos para su cuidado en centros médicos Valora la información

Edición y traducción| Fibromialgianoticias.com 01/11/2009

SINDROME QUIMICO MULTIPLE. CONSIDERACIONES ESPECIALES EN EL AJUSTE DEL CUIDADO MÉDICO

Extraido de “Multiple Chemical Sensitivity in the Clinical Setting”, escrito por Carolyn Cooper* para el manejo de la enfermedad por parte del sector de la enfermeria.

Articulo con fecha del 27 de marzo del 2007.
Incluido en los articulos de nursingcenter.com

*Carolyn Cooper es profesional de la enfermeria con amplia experiencia en cirugia, pediatria y urgencias

La mayoría de los trabajadores del sector sanitario ya tienen conocimientos de como proceder ante pacientes con alergias a medicaciones o al latex. Se efectuan protocolos clinicos para tratar tales situaciones.

Pero sin embargo, probablemente no existe esa facilidad para tener un protocolo de cuidados para un paciente con el SQM. Actualmente no hay estándares basados en la evidencia al alcance del profesional de la salud. He confiado en mi experiencia y juicio como profesional de la salud para desarrollar algunas de las sugerencias en este artículo, que también está basado en la información que ofrecen los pocos estudios existentes sobre esta enfermedad y, en ciertos detalles, como las experiencias de los enfermos de esta condición.

Evaluar la gravedad de los sintomas por parte de la enfermera.

Asignar bastante tiempo para evaluar la gravedad de los síntomas del paciente. La historia puede ser extensa ya que la Intolerancia Química múltiple afecta a muchos sistemas
Observar cuidadosamente las sensibilidades ambientales
alergias a drogas y las reacciones que pueden derivar .
Las sensibilidades y las alergias deben ser registrado en la venda. Realizar un informe con la medicación a la que sea alérgico el paciente, y un marcador de alergia debe ser bien visible en el informe del paciente
Debe ser observado cómo hace frente el paciente a la enfermedad (que equipo especial y medicaciones o remedios aplica en el hogar)

Planeamiento y puesta en práctica.

En ausencia de los protocolos escritos, es importante planear a continuación, colaborar con el paciente y el clínico implicado de cada departamento, improvisar tratamientos cuando están indicados, y responder puntualmente a las situaciones potencialmente dañosas.
En el ajuste clínico la primera prioridad debe ser determinar, documentar, y comunicar a otras personas implicadas en el cuidado del enfermo, como amas de casa, los disparadores del paciente, para poderlos evitar.

Conectar con el paciente

El cuidado de el paciente químicamente sensible puede derivar en una continua justificación por parte de sus síntomas convirtiendose en una pérdida de tiempo y una complicación añadida que entorpezca la actual condición de la que se le está tratando
Establecer un clima de confianza colaborando con el paciente con respecto a cuidado. Centrar al paciente en evitar las interacciones más que basarse en la cronicidad de la enfermedad.
Animar a que el personal que esté en contacto con el paciente sea respetuoso.
Evitar un clima en el paciente se siente forzado a probar que los síntomas sean verdaderos.
Evaluar la tolerancia del paciente a las medidas eso se ha puesto en ejecución en el plan del cuidado y hacer los ajustes según lo necesitado.

Documentar cada nueva intolerancia que pueda manifestar el paciente.

Información del personal.

Considerar al personal que entre en contacto con el paciente. Es especialmente importante informar al personal que estén en contacto con el paciente técnicos de la radiografía, celadores, y personal en la terapia respiratoria, física terapiafísica , nutrición, y economía doméstica.

Continuidad del personal

Asegurar que las necesidades del paciente esten satisfechas continuamente.
Todos los miembros del personal en contacto con el paciente deben observar las siguiente indicaciones;
no utiliza perfume, aftershave, o la loción perfumada.
Evitar el olor del humo del cigarrillo.
Vestido quirúrgico largo-envuelto del algodón (y capsular en caso de necesidad) para enmascarar olores si se conocen olores irritante del cuidador irritante y otros “disparadores”.

Cuidado del sitio por donde deba de pasar el paciente

Cirugía.

Cuando un paciente con el SQM esté programado para la cirugía, notificar también a las áreas preoperatorias la condición del paciente.
Es particularmente importante el papel del anestesista. Hay que saber de las posibles sensibilidades hacia la medicación por parte del paciente y estas sean consideraradas en el proceso.
El preoperatorio debe ser preparado y tranquilizar al paciente informando que serán tomadas todas las medidas necesarias para su seguridad

Otras recomendaciones para cirugía incluyen :

Horario; A primera hora del día para evitar irritantes ambientales
La máscara de oxigeno de porcelana está indicada a la hora de la anestesia
El yodo de Povidone es generalmente un antiséptico seguro , pero el alcohol isopropilo debe ser utilizada escasamente.
Cinta de papel para el uso de las preparaciones quirúrgicas (o determinar las reacciones del paciente a otros pegamentos 24 a 48 horas por adelantado usando pruebas ).
Usar solo guantes libres de latex

Dieta.

Hasta que un dietetico evalue la condición del enfermo las enfermeras deben permitir que los pacientes proporcionen sus propios “suministros de alimentos seguros” . Estar articularmente atentos a los síntomas del asma que pueden progresar al broncoespasmo en respuesta a irritantes.
Intolerancia a los cacahuetes, los productos de la soja, y leche estos son los productos más comunes en el SQM.
Evitar el plástico y los envases del Styrofoam; utilizar cristal o envases de cerámica.
Se debe proporcionar el agua potable en botella en las comidas

Medicación

La administración de la medicación puede también plantear desafíos para el enfermo de sensibilidad química múltiple. De acuerdo con la gravedad inicial,el médico puede creer necesario proporcionar la medicación para aliviar la “hipersensibilidad”, incluyendo el oxígeno y/o nebulizadores

Otras consideraciones importantes incluyen;

Asegurar de que el farmacéutico esté enterado de alergias específicas, sensibilidades, y posible intolerancia del paciente a los envases.
Manifestar al médico y farmaceutico tus preocupaciones con las medicaciones. Hacer cumplir “no política de las substituciones” para las medicaciones.
Orden para evitar reacciones inesperadas.
Algunos pacientes puede ser sensible a los productos químicos como las bolsas de plástico del intravenoso. Las botellas de cristal pueden ser necesarias para la administración flúida del intravenoso en tales casos.

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