COMER ALIMENTOS CON RESTOS DE PRODUCTOS TOXICOS RETRASA EL APRENDIZAJE

Fuente | Levante, El mercantil valenciano/9-12-2006

El laboratorio de Neurobiología del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF), que dirige Vicente Felipo, ha identificado algunos de los mecanismos que dificultan la capacidad de aprendizaje en ratas que han ingerido alimentos contaminados por sustancias tóxicas como metilmercurio, plomo o los PCB (bifenilos policlorurados), según informaron ayer fuentes de la Generalitat.

El conseller de Sanidad, Rafael Blasco, destacó los proyectos que se desarrollan en la Comunitat Valenciana dedicados al estudio de las alteraciones del sistema nervioso como consecuencia de los alimentos que presentan sustancias tóxicas de la contaminación ambiental.

La contaminación de los alimentos puede ocurrir como consecuencia de la contaminación ambiental que puede llegar a la cadena alimentaria a través del aire, del agua y del suelo, como ocurre en el caso de los metales tóxicos, los PCB y de las dioxinas.

Las investigaciones desarrolladas en el Centro de Investigación Príncipe Felipe, dentro de un proyecto internacional en el que participan laboratorios de todo el mundo, tratan de identificar los efectos tóxicos provocados por la exposición a estos agentes neurotóxicos y clarificar sus mecanismos de acción.

La investigación del equipo del doctor Felipo ha demostrado en ratas que las sustancias tóxicas presentes en algunos alimentos contaminados alteran especialmente el desarrollo cerebral de los animales cuando todavía se encuentran en el vientre materno o cuando son recién nacidos.
El Centro de Investigación Príncipe Felipe ha descubierto que el sistema nervioso es particularmente vulnerable a los agentes tóxicos durante su fase de desarrollo, incluso a niveles de exposición que no presentan efectos duraderos en el sistema nervioso adulto.

En este sentido, los resultados obtenidos mediante la experimentación en animales permiten indicar que los fetos y los recién nacidos son los más vulnerables ante las sustancias tóxicas y que sus efectos aparecen a niveles relativamente bajos.

El aumento de los casos que presentan deficiencias en el desarrollo embrionario ha motivado el estudio de los efectos de la exposición durante este período de tiempo a diversos contaminantes ambientales como son los PCB o el metilmercurio.
Los contaminantes orgánicos liberados al medio ambiente son muy resistentes a la degradación y se degradan muy lentamente, por lo que se acumulan en el medio ambiente y llegan a la cadena alimenticia.

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