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Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos

Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos por Dr. Cayetano Alegre de Miquel

La fibromialgia es un trastorno de la sensibilidad:  alodinia difusa crónica.

Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos

El paciente que sufre una fibromialgia presenta dolor con estímulos que normalmente no deberían ser dolorosos. Se sabe que una presión inferior a cuatro kilos ejercida en cualquier punto del cuerpo, no es dolorosa. En cambio, el fíbromiálgico lo percibe como un intenso dolor que le hace saltar.
A esto se le llama alodinia y se presenta de forma difusa: no es una lumbalgia o dolor a la presión de los músculos trapecios, tan frecuentemente contracturados en las actividades de hoy día (ordenador, despacho, manualidades, etc). Además, esta alodinia difusa es crónica; es decir, no es un dolor de un momento o de unos días, sino que se trata de un dolor crónico, seguido, día y noche, de más de tres meses.

Lógicamente, se han investigado las  posibles causas y en muchas ocasiones el problema se presenta asociado a otras enfermedades como alteraciones endocrinas, enfermedades autoinmunes o a un cuadro psiquiátrico…
Pero hay un grupo de pacientes que no tienen ningún signo de estas enfermedades asociadas. Entonces,

¿cuáles el origen del dolor en estos fibromiálgicos?

Se han realizado estudios en todo el recorrido de la sensación dolorosa en busca del mecanismo alterado
• A nivel periférico, en el punto que presenta dolor agudo, se han realizado biopsias y se han medido potenciales eléctricos, presiones de oxígeno, enzimas musculares… y todos los datos son normales.
• Desde el punto del dolor hasta médula espinal, la electromiografia nos dice que no hay problema.
•En médula encontramos algún dato de que se están reciclando los estímulos dolorosos. Los neurotransmisores, especialmente la sustancia P, aparecen elevados en líquido cefalorraquídeo. El estímulo asciende al cerebro y vemos en los núcleos de la base que hay un déficit de perfusión vascular.

Fibromialgia y tratamientos no farmacológicos

tratamiento no farmacológico en fibromialgia

Estas alteraciones nos hacen suponer que los mecanismos de trasmisión de la sensación están alterados. Posiblemente al cerebro le llega un exceso de estímulos y él envía hacia la médula escasos estímulos inhibitorios. Además, todo esto influye en el córtex y sistema límbíco, que interactúa y nos puede ocasionar la multisintomatología de la fibromialgia.

Sabemos bastante de las alteraciones funcionales de la conducción de la sensibilidad en el fibromiálgico… pero no conocemos el factor etiológico, por lo que no podremos “curarlo”.

Pero sí podemos intentar amortiguar sus síntomas, ya sea frenando el estímulo ascendente de la médula alcerebro, o bien potenciando el sistema Inhibitorio descendente, o también reduciendo los precipitantes periféricos.

Multisintomatología asociada a la fibromialgia

La multisintomatología asociada a la fibromialgia complica el enfoque terapéutico. Además del tratamiento del dolor utilizando las vías comentadas anteriormente deberemos mejorar la calidad del sueño, que no es profundo, con múltiples despertares y que favorece el cansancio excesivo    para el trabajo realizado que explican estos enfermos.

Las tres vías fundamentales e imprescindibles a tratar son: Dolor, sueño y cansancio.

Pero hay otras manifestaciones que hacen muy incómoda la vida diaria y que precisan cierta atención: síndrome de piernas inquietas, parestesias en manos, cefaleas, sequedad de boca y ojos, vejiga urinaria irritable, colon irritable, dismenorrea, dispareunia, distermia, Raynaud, etc.

La mayor parte de los enfermos acarrean un listado farmacológico apabullante: asusta el número de fármacos, los efectos adversos que pudieran aparecer, las asociaciones no estudiadas, las interacciones, el control, el cumplimiento del tratamiento…
Muchos pacientes acaban haciendo el síndrome de intolerancia a múltiple medicación.

Con este panorama, parece lógico que el paciente busque soluciones o alivio en la medicina complementaria o alternativa.

La creencia habitual es que esta medicina, al estar menos industrializada es más “natural” y este calificativo la barniza de seguridad. Ninguna de estas cosas es cierta: pocos tratamientos llamados “naturales” no están manipulados y muchos productos provenientes de plantas o algas pueden ser tanto o más tóxicos que los fármacos.

La mayoría de estos tratamientos no han pasado control alguno: ni de eficacia, ni de seguridad,  ni de calidad, ni de cantidad, ni de dosificación…lo que supone un riesgo no conocido.

El hecho de no encontrar un tratamiento definitivo en la fibromialgia hace que médicos y enfermos prueben terapias de forma aleatoria (porque a uno le fue bien, porque si va bien para ésto puede que vaya bien para lo otro, “he probado ésto y me ha ido bien”…). Así han nacido miles de tratamientos que no hacen más que engañar al enfermo durante una temporada: ozonoterapia, alergias alimentarias, candidiasis, luxaciones de atlas,etc.

Antes de iniciar cualquier nuevo tratamiento debe realizarse una valoración de beneficio/riesgo, donde ha de estar incluido el coste. Muy pocos tratamientos complementarios tienen cierta evidencia.

El más utilizado es el masaje muscular profesional.

El calentamiento muscular mejora el dolor en un 20-30%, el sueño en un 15-25% y el cansancio en un 10-30%. Se efectúan sesiones semanales de media hora, notando la mejoría después de la 3a semana. La duración es de unas 10 sesiones, y el coste/beneficio aproximado sería: mejoría del 20%/30.

Más sencilla y barata resulta la aplicación de calor local.

El baño caliente mejora el sueño y el cansancio en un 25%. El calor local mejora la rigidez y el dolor en un 20%. Un baño caliente de unos 20 minutos antes de ir adormir, nos dará cierta mejoría después de 2-3 semanas con un riesgo/beneficio aceptable.

Modificar los hábitos de dormir.

Evitar los ruidos que puedan despertar, reducir el tiempo para conciliar el sueño a 5-15 minutos, almohada confortable… Con todo ello se obtiene en 2-3 meses una mejoría de la calidad del sueño, tener menos despertares nocturnos, y aumentar el período de dormir en 40-60 minutos.

El ejercicio físico es la forma más consolidada de tratamiento no farmacológico con cierta evidencia de eficacia.

El ejercicio más eficaz es el fitness, enfocado a mantener un buen tono muscular. Los ejercicios tipo aeróbico de alto impacto empeoran el dolor y la fatiga. Los ejercicios de estiramiento  sólo consiguen un 5% de mejoría; practicados diariamente durante unos 15-30 minutos se encuentra mejoría al mes, pero se empeora rápidamente si se abandona el hábito. El mayor problema es combinar el tiempo-trabajo-familia y el buen ánimo en un contexto de malestar y cansancio.

Por último, se considera que la formación del enfermo respecto a su enfermedad es de gran ayuda. Reduce el dolor en un 10% y mejora la calidad de vida en un 15%. Lo que se explica al paciente lo va incorporando a su forma de vivir y le ayuda a acomodar el dolor y el cansancio a su entorno vital.

Estas son las principales medidas NO farmacológicas que pueden ayudar al enfermo de fibromialgia.

por Dr. Cayetano Alegre de Miquel.
 Unitat de Reumatologia, Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitari Vall Hebron.
 Servei de Reumatologia, Institut Universitari Dexeus. Miembro del Comité Científico de la Fundación de Afectados/das de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica
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Fibromialgia y fármacos ¿Son útiles?

Fibromialgia y fármacos ¿Son útiles?. La fibromialgia se ha convertido en un tema frecuente de debate, incluso en los medios de información no sanitarios, debido a su alta prevalencia -cercana al 2% en la población española (1)-, a las dificultades que ocasiona su manejo terapéutico y al coste de la atención médica y de las incapacidades laborales asociadas.

Según los criterios del American College of Rheumatology, las dos características que definen la fibromialgia son la presencia de dolor generalizado de más de tres meses de duración y una sensibilidad anormal a la presión digital en varias zonas típicas del cuerpo.(2) Además, son frecuentes otros síntomas como fatiga, insomnio, ansiedad y depresión.

Su etiología es desconocida aunque, sin duda, se trata de un proceso multifactorial. La hipótesis más aceptada es la existencia de un trastorno de la percepción, transmisión y modulación del dolor, de origen central, con un descenso del umbral del dolor y mala adaptación al ejercicio.(3)

 

No se ha detectado ninguna alteración orgánica que explique este trastorno y existe la posibilidad de una relación directa entre la fibromialgia, los problemas de tipo emocional y la patología psiquiátrica.

ABORDAJE TERAPÉUTICO DE LA FIBROMIALGIA

El objetivo terapéutico en la fibromialgia es disminuir la intensidad de los síntomas (dolor, fatiga, depresión, insomnio) y mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida de los pacientes. Este abordaje es complejo y obliga a utilizar estrategias múltiples en las que se combinan el tratamiento farmacológico y no farmacológico.4

No existe un criterio unánime sobre cómo tratar la fibromialgia, y las recomendaciones disponibles provienen de las opiniones de comités de expertos.(5,6)

Se considera primordial la educación e información de los pacientes, la realización de ejercicio físico adecuado, la terapia psicológica, y un tratamiento farmacológico dirigido a aliviar la sintomatología predominante.4

Respecto a la terapia farmacológica, la dificultad para seleccionar el medicamento adecuado radica en que los estudios se han realizado siempre frente a placebo y presentan, en general, otras limitaciones, como un escaso número de pacientes, una corta duración de la intervención o un deficiente registro de los efectos adversos.

A ello se añade la ausencia de herramientas adecuadas para medir su eficacia clínica, dado que la mayor parte de ellas no se han validado en la fibromialgia.(7)

¿QUÉ FARMACOS HAN DEMOSTRADO EFICACIA EN EL TRATAMIENTO DE LA FIBROMIALGIA?

A pesar de las deficiencias de los estudios, los fármacos que han obtenido mejores resultados son aquellos que actúan sobre el sistema nervioso central. Así, aunque estos medicamentos se etiqueten como antidepresivos, relajantes musculares o antiepilépicos, su mecanismo de acción sobre diferentes neurotransmisores (serotonina, noradrenalina o sustancia P) -que actúan en la transmisión y modulación del dolor- es lo que parece hacerlos efectivos en esta patología.(6)

Si hay dolor… lo más lógico sería empezar por un analgésico.

Sin embargo, no hay evidencia de que el paracetamol o los AINE sean eficaces en el control del dolor de la fibromialgia.(7,8) Parece razonable utilizar paracetamol como analgésico inicial, por su aceptable balance beneficio/riesgo y porque es el primer escalón analgésico recomendado en la mayoría de síndromes dolorosos.(5,6)

Los AINE no deberían emplearse de forma generalizada en el tratamiento de esta enfermedad, debido a su peor perfil de seguridad.

Tramadol

Dispone de ensayos clínicos en los que muestra eficacia como analgésico en la fibromialgia, tanto en monoterapia (50-100 mg c/6 horas, sin sobrepasar los 400 mg/día)9, como asociado a paracetamol.

En un ensayo clínico de tres meses de duración, la combinación de tramadol más paracetamol (37,5/325 mg), administrado hasta 4 veces al día, resultó más eficaz que placebo: el grupo que recibió tratamiento activo presentó una menor tasa de interrupción prematura del tratamiento y una modesta mejoría en el dolor.10

El resto de opioides no deben utilizarse como analgésicos en la fibromialgia, ya que carecemos de pruebas acerca de su beneficio.(4,8)

Gabapentina y pregabalina

Dos antiepilépticos para el dolor neuropático. Tanto gabapentina como pregabalina disponen de ensayos en el tratamiento del dolor asociado a la fibromialgia; no así carbamazepina, el otro antiepiléptico empleado en el dolor neuropático. Ninguno de los dos fármacos ha demostrado eficacia en el tratamiento de los síntomas depresivos.

Gabapentina

Se investigó, a dosis de 1.200-2.400 mg diarios, en un ensayo frente a placebo, de 12 semanas de duración, que incluía 150 pacientes con fibromialgia: el fármaco redujo el dolor respecto a placebo; también presentó como resultado una mejoría de la calidad del sueño.(11)

Pregabalina

Dispone de numerosos ensayos, publicados o en curso, que evalúan su eficacia en la fibromialgia. En un primer ensayo, con 529 pacientes – mayoritariamente mujeres- y de 8 semanas de duración, pregabalina, a dosis de 450 mg diarios, disminuyó ligeramente el dolor frente a placebo, y mejoró la calidad del sueño y la fatiga.(12 )

Otros dos ensayos, de 13 y 14 semanas de duración y similares características, obtienen parecidos resultados con pregabalina a dosis de 300-600 mg diarios.(13,14)
Finalmente, en un ensayo de 6 meses, con pacientes respondedores a pregabalina, se midió el mantenimiento del efecto analgésico del fármaco frente a placebo: al final del estudio, el porcentaje de pacientes que pre-sentaron una pérdida de respuesta terapéutica, fue menor en el grupo que recibió pregabalina (32% vs.61%).(15)

Glucocorticoides

En general, no utilizar en la fibromialgia El tratamiento sistémico con glucocorticoides no tiene utilidad en el tratamiento de la fibromialgia. Únicamente aquellos casos que presenten alguna región especial-mente sensible al dolor podrían beneficiarse de la infiltración local con una mezcla de anestésico y glucocorticoide.(6)

Antidepresivos

Un campo de investigación clínica Se han publicado varias revisiones sistemáticas que evalúan la eficacia de los antidepresivos tricíclicos.(16,17)

En todas ellas, amitriptilina a dosis de 25-50 mg/día, se mostró superior que placebo en la mejoría de la calidad de sueño -acompañada de una disminución de la sensación de fatiga-, el control del dolor y la reducción del
número de puntos dolorosos, aunque el beneficio se consiguió sólo en un tercio de los pacientes. No existen datos que avalen la eficacia del tratamiento a medio o largo plazo.

En lo que respecta a los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), el tratamiento con fluoxetina (20-60 mg/día), paroxetina (20-60 mg/día) y sertralina (50 mg/día), parece tener efectos beneficiosos en algunos pacientes con fibromialgia.

En las revisiones sistemáticas, se puso de manifiesto una mejoría en los aspectos de dolor, insomnio, fatiga y depresión.16,17 Sin embargo, los resultados de algunos de los ensayos clínicos realizados con los ISRS no fueron coincidentes, por lo que únicamente se aconseja su utilización en aquellos casos que presentan síntomas depresivos o trastorno depresivo asociado.(7)

Recientemente se han publicado varios ensayos clínicos que investigan la eficacia de duloxetina en el tratamiento de la fibromialgia. En el primer ensayo, frente a placebo y de 12 semanas de duración, duloxetina a dosis de 60-120 mg/día no proporcionó mejoría en el dolor, en una población de 104 mujeres y hombres con fibromialgia.18

Por el contrario, en un ensayo posterior con 354 mujeres, también de 12 semanas de duración, duloxetina, a idénticas dosis, consiguió una modesta mejoría en el dolor frente a placebo.19

Por último, en un reciente ensayo frente a placebo, en el que se mide la eficacia y seguridad de 60-120 mg diarios de duloxetina a los 6 meses de tratamiento, en 520 pacientes, se ha observado una mejoría en el dolor y en la escala de calidad de vida PGI-I.20

Una particularidad de los estudios con duloxetina es que incluyen una proporción considerable de pacientes con depresión mayor asociada, de manera análoga a lo que ocurre en la población real de pacientes con fibromialgia. En todos ellos, la eficacia fue independiente de la presencia o no de depresión.

A pesar de que duloxetina dispone de ensayos clínicos específicamente diseñados para el tratamiento de la fibromialgia, la EMEA rechazó en octubre de 2008 la solicitud de autorización de esta indicación, por considerar que los beneficios para el paciente -demasiado modestos como para considerarse relevantes- no son mayores que los riesgos que puede ocasionar.(21)

Un relajante muscular con una modesta evidencia: ciclobenzaprina

Ciclobenzaprina es un relajante muscular con unas características farmacológicas similares a la amitriptilina. En un metanálisis de ensayos clínicos frente a placebo, con 312 pacientes y una duración media de 6 semanas, se puso de manifiesto su eficacia -a dosis de 10-30 mg/día- en la mejoría de la calidad del sueño y en el control del dolor a las 4 semanas de tratamiento, aunque sin mejoría sobre la fatiga ni los puntos dolorosos.(22)

Ansiolíticos y fibromialgia

Los resultados de los estudios con alprazolam o diazepam en fibromialgia, sugieren una mejoría a corto plazo en la calidad del sueño, pero sin eficacia analgésica.
También hay estudios en los que zopiclona y zolpidem muestran eficacia en la mejora del sueño y tal vez de la fatiga. Estos fármacos pueden ser beneficiosos en aquellos pacientes con síntomas claros de ansiedad.

Fibromialgia y fármacos ¿Son útiles?

*Síntomas que presentan una mejoría estadísticamente significativa en los ensayos clínicos.

RECOMENDACIONES

El tratamiento del paciente con fibromialgia debe ser individualizado, empleando únicamente aquellos fármacos que hayan demostrado eficacia en el tratamiento de los síntomas predominantes.

Inicialmente, parece razonable utilizar paracetamol como analgésico. En caso de no resultar efectivo, amitriptilina a dosis de 25-50 mg al acostarse es el fármaco de elección. Se aconseja iniciar el tratamiento con una dosis de 10 mg, aumentando progresivamente -según tolerancia- hasta alcanzar la dosis plena.

Si no es efectiva en unas pocas semanas, no debe insistirse en su uso.

En algunos casos puede ser útil emplear ciclobenzaprina a dosis de 10-30 mg al acostarse, y en pacientes con dolor generalizado como único síntoma, puede ser eficaz el tramadol.
Cuando existe una sintomatología depresiva relevante, se recomienda el tratamiento con uno de los ISRS que hayan demostrado eficacia en fibromialgia.

Los pacientes que no respondan a analgésicos, relajantes musculares o antidepresivos pueden ser tratados, como última alternativa, con gabapentina o pregabalina.

La falta de respuesta a un medicamento indica la necesidad de probar o añadir otro.

Dado que la respuesta terapéutica no suele ser duradera, el tratamiento farmacológico de la fibromialgia requiere una revisión periódica y una posible rotación de fármacos. Por otra parte, aunque no hay evidencia a favor de las asociaciones, la mayoría de los pacientes presentan numerosos síntomas y precisarán de tratamiento simultáneo con varios medicamentos.
Aunque hay casos de fibromialgia que mejoran con la combinación de tratamiento farmacológico y no farmacológico, los resultados que se obtienen en estos pacientes son, en general, poco satisfactorios.

Jordi Fiter Aresté, reumatólogo. Hospital Universitario Son Dureta
Cecilia Calvo Pita, farmacéutica. Servicios Centrales ib-salut

Articulo publicado en El comprimido Nº 16 Marzo de 2009

BIBLIOGRAFÍA

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 18 Arnold LM, Lu Y, Crofford LJ, Wohlreich M, Detke MJ et al. A double-blind, multicenter trial comparing duloxetine to placebo in the the treatment of patients with fibromyalgia with or without major depressive disorder. Arthritis Rheum 2004;50:2974-84.
 19 Arnold LM, Rosen A, Pritchett YL, D’Souza DN, Goldstein DJ, et al. A randomized, double-blind, placebo-controlled trial of duloxetine in the treatment of women with fibromyalgia with or without major depressive disorder. Pain 2005;119:5-15.
 20 Russell IJ, Mease PJ, Smith TR, Kajdasz DK, Wolhreich MM et al. Efficacy and safety of duloxetine for treatment of fibromyalgia in patients with o without major depressive disorder: results form a 6-month, randomized, double-blind, placebo-controlled, fixed-dose trial. Pain 2008;136:432-44.
 21 European Medicines Agency. Questions and answers on recommendation for the refusal of a change to the marketing authorisation for Cymbalta/Xeristar. London, October 2008. Doc. Ref. EMEA/551181/2008. En: www.emea.europa.eu/pdfs/human/opinion/Cymbalta_55118108en.pdf (consultado el 10/11/2008).
 22 Tofferi JK, Jackson JL, O'Malley PG. Treatment of fibromyalgia with cyclobenzaprine: A meta-analysis. Arthritis Rheum 2004;51:9-13.

 

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