,

Zonas de descanso para enfermos de fibromialgia

Fibromialgia en Universidad Jaime I crea zonas de descanso

En el día de ayer los integrantes de la Universidad Jaime I recibieron via SMS el siguiente mensaje:
Desde el programa de atención a la diversidad de el USE (Unidad de soporte Educativo) llevamos años trabajando con estudiantes con discapacidad y enfermedades crónicas (narcolépsia, fibromialgia,etc.) que por causa médica necesitan realizar una pausa durante la jornada academica.

Con el soporte de el Equipo del Gobierno de la universidad hasta la actualidad se tenía:

-Un espacio descanso/lactancia en el UTSE

-Un espacio para descanso/lactancia en el pabellon deportivo.

Los espacios de descanso están preparados para hacer una pausa de reposo durante la jornada académica

Usuarios:

Cualquier miembro de la comunidad que por causa médica necesite hacer pausas para descansar.

Accéso al espacio de descanso:

La gestión y el acceso a las salas se regula desde el programa de atención a la diversidad-USE, mediante la activación del carnet de la UJI para el acceso.

Zona de descanso para fibromialgia en UJI

Zona de descanso para fibromialgia en UJI

Para solicitar el acceso hay que dirigirse al programa de Atención a la diversidad de la Unidad de soporte Educativo.

suport@uji.es

Tel: 964 387 079/089
Saludos,
Olga Carbó Badal
Responsable del Programa d’Atenció a la Diversitat
Jose Bravo
Soporte a personas con necesidades educativas especiales
Unidad de soporte educativo
Edificio Ampliación de Biblioteca. Nivell 0
Vicerectorado de estudiantes, Ocupación e Innovación educativa
964 38 70 79/89
www.enee.uji.es
@PAD_UJI

Universidad Jaime I

Guardar

Valora la información

Valora esta información

,

dianas terapeuticas para el dolor

microglías y astrocitos posibles dianas terapeuticas para el dolor

 

Loggia ML, Chonde DB, Akeju O, Arabasz G, Catana C, Edwards RR, et al.

Un nuevo estudio ofrece la primera evidencia de que la inflamación en regiones clave del cerebro podría desempeñar un papel en el dolor continuo. Los investigadores realizaron escáneres cerebrales a 10 personas con dolor lumbar crónico, de 29-63 años, y nueve personas sin dolor, de 28-65 años, que actuaron como controles.

dianas terapeuticas en el dolor

dianas terapeuticas en el dolor

Para ello recurrieron a una nueva técnica integrada de resonancia magnética y tomografía por emisión de positrones, junto con el radioligando 11C-PBR28. Quienes sufrían dolor crónico tenían unos niveles elevados de una proteína translocadora (TSPO) en áreas del cerebro que se sabe que participan en la transmisión del dolor.

Hallar unos niveles más altos de la TSPO en regiones como el tálamo, que es la vía de entrada sensorial del cerebro para el dolor y otros estímulos, es importante.

Eso se debe a que siempre que se produce un evento perjudicial para el organismo, la proteína es producida en cantidades relativamente altas por unas células llamadas microglías y astrocitos, las células inmunitarias del sistema nervioso central.

Aunque se necesita profundizar más en estos conocimientos, los hallazgos sugieren que esas células podrían ser una diana terapéutica contra el dolor. Seguir los niveles de esta actividad también podría ser una forma de medir el dolor de una persona de forma objetiva.

[Brain 2015]

Revneurol

Guardar

Guardar

Valora la información

Valora esta información

, ,

Tratamiento del dolor neuropático

El tratamiento del dolor neuropático sigue las mismas pautas de tratamiento de el dolor en la fibromialgia pero…
El dolor neuropático se describe como quemante, punzante, eléctrico…

DOLOR ESPONTÁNEO como ardor, quemazón, corriente eléctrica o punzada;
HIPERALGESIA, dolor a los estímulos mecánicos fuertes y
ALODINIA o dolor a los estímulos leves, tacto por ejemplo.

Que es el dolor neuropático?

El dolor está provocado por un trastorno funcional del sistema nervioso central o periférico que, a diferencia del dolor ” normal ” , no tiene ninguna función de advertencia.
– Este tipo de dolor puede aparecer en el contexto de un dolor agudo o de un dolor crónico.

Tratamiento del dolor neuropático

Las recomendaciones para los tratamientos de 1ª línea fueron aquellos que presentaron evidencia grado A en los EC.

Para los opiáceos y el tramadol usados generalmente como 2ª línea, los resultados de los estudios concluyeron que también presentaban una evidencia grado A.

Para el resto de medicaciones que se utilizan como 3ª línea, los resultados de los estudios presentaron una evidencia grado B.

Los fármacos se clasifican del siguiente modo:

– Fármacos de 1ª linea: ATC (amitriptilina, imipramina, nortriptilina, desipramina), ISRSN (duloxetina, venlafaxina), Ligandos a2d de canales del calcio (gabapentina o pregabalina), lidocaína tópica.
– 2ª línea: analgésicos opiáceos y tramadol (pueden usarse como 1ª línea en circunstancias especiales).
– 3ª línea: otros antiepilépticos, antidepresivos, mexiletina, antagonistas del receptor NMDA, capsaicina tópica.

tratamiento del dolor neuropático

tratamiento del dolor neuropático

Manejo Estratificado Para El Dolor Neuropático:

PRIMER PASO:

– Establecer la existencia de dolor y diagnosticarlo como neuropático, si hay dudas a cerca del diagnóstico se debe derivar a un especialista de dolor o al neurólogo.
– Encontrar y tratar la causa de dolor neuropático, si hay alguna duda sobre el tratamiento de la causa del dolor neuropático derivar al especialista apropiado.
– Identificar otras enfermedades relevantes (cardíacas, renales, hepáticas, depresión, inestabilidad de la marcha) que pudieran aparecer o exacerbarse con el tratamiento del dolor neuropático o que pudieran requerir un ajuste de dosis o monitorización adicional del tratamiento.
– Informar al paciente sobre el diagnóstico y el tratamiento y establecer expectativas realistas

SEGUNDO PASO:

– Iniciar terapia de la enfermedad causante del dolor neuropático si es posible.
– Iniciar tratamiento del dolor neuropático sintomático con uno o más de los fármacos siguientes:

• ATC (nortriptilina, desipramina) o ISRSN (duloxetina, venlafaxina)
• Ligandos a2d de los canales de calcio: gabapentina o pregabalina.
• Para pacientes con dolor neuropático periférico localizado: lidocaína tópica sola o en combinación con alguna de las terapias de 1ª línea.
• Para pacientes con dolor neuropático agudo, oncológico o exacerbaciones de dolor severo o cuando se requiera una disminución rápida del dolor durante la dosificación de medicaciones de 1ª línea se pueden usar analgésicos opiáceos o tramadol, solos o combinados con tratamientos de 1ª línea.

– Evaluar al paciente para tratamientos no farmacológicos e iniciar si es apropiado.

TERCER PASO:

– Reevaluar el dolor y la calidad de vida relacionado con la salud frecuentemente.
– Si el alivio del dolor es sustancial (intensidad del dolor disminuida a 3/10) y los efectos secundarios son tolerables continuar el tratamiento.
– Es parcial (intensidad del dolor mantenida a mayor de 4/10) después de una prueba adecuada, asociar uno de las otra medicaciones de 1ªlínea.
– No existe alivio del dolor o es inadecuado (alivio <30% de reducción) con una dosis adecuada de un fármaco, cambiar a una medicación alternativa de 1ª linea.

CUARTO PASO:

– Si las pruebas con la medicación de 1ª línea, solas o combinadas, fallan, considerar medicaciones de 2ª o 3ª línea o referir a un especialista de dolor.
Conclusiones:

1. El diagnóstico del dolor neuropático es fundamental para el tratamiento y habitualmente es difícil, puesto que suele aparecer con otros tipos de dolor
2. La evaluación del dolor neuropático debe enfocarse a la identificación del dolor y de la enfermedad de base. Tanto en las lesiones del SNC como periférico, en las respuestas a otros tratamientos previos o enfermedades concomitantes del paciente.

3. Las medicaciones se clasifican en :

Fármacos de 1ª línea: ATC (amitriptilina, imipramina, nortriptilina, desipramina), ISRSN (duloxetina, venlafaxina). Ligandos a2d de canales del calcio (gabapentina o pregabalina), lidocaína tópica.
de 2ª línea: analgésicos opiáceos y tramadol (pueden usarse como 1ª línea en circunstancias especiales).
de 3ª línea: otros antiepilépticos, antidepresivos, mexiletina, antagonistas del receptor NMDA, capsaicina tópica.

4. Es importante enfatizar

que el manejo farmacológico del paciente con dolor neuropático crónico. Deber ser considerado como un componente integrante de un abordaje más extenso que incluye también tratamientos no farmacológicos
5. Los tratamientos farmacológicos

existentes para el dolor neuropático son limitados. Con menos de un 40%-60% de pacientes que obtienen un alivio parcial del dolor.
6. Dado que las variaciones interindividuales son impredecibles

se recomienda seguir un proceso escalonado en el tratamiento para el dolor neuropático para identificar la medicación: o combinación de medicaciones que logren el mayor alivio del dolor con los menores efectos secundarios. Si una medicación falla o causa efectos adversos intolerables se debe suspender el tratamiento e intentar una nueva medicación.

Si por el contrario, la medicación es bien tolerada e insuficiente, se debe mantener y añadir una nueva medicación con distinto mecanismo de acción.
7. La terapia combinada proporciona una analgesia más rápida si se añade una medicación de inicio rápido, con otra cuyo efecto analgésico requiera varias semanas para su inicio (últimas investigaciones fibromialgia y fármacos 2017)

¿quieres saber que más sintomas fiene la fibromialgia aparte del dolor?

Novedades en Dolor Neuropático

Se ha celebrado En Murcia del 1 al 3 de Junio de 2017 el XIV congreso de la Soiedad Española de dolor:

Saber más sobre el dolor neuropático

5/5 (6)

Valora esta información

, ,

Tratamiento del dolor Neuropático y fibromialgia 4.8/5 (15)

¿Que es el dolor neuropático?

el dolor está provocado por un trastorno funcional del sistema nervioso central o periférico que, a diferencia del dolor ” normal ” , no tiene ninguna función de advertencia.

– Este tipo de dolor puede aparecer en el contexto de un dolor agudo o de un dolor crónico.

Además (Actualización a 10-2017) El Dolor Neuropático resulta de un daño o enfermedad que afecta el sistema somatosensorial.1​ y puede estar asociado con sensaciones anormales llamadas disestesia y dolor producido por estímulos normalmente no dolorosas (alodinia). El dolor neuropático puede tener componentes continuos y / o episódicos (paroxística).

Estos últimos se asemejan a una descarga eléctrica. Cualidades comunes son ardor o frialdad, sensaciones de “alfileres y agujas”, entumecimiento y picazón. El dolor nociceptivo, por el contrario, es más comúnmente descrito como dolor.

El 8% de la población europea está afectada y en 5% de las personas puede ser grave.2​3​ El dolor neuropático puede resultar de trastornos del sistema nervioso periférico o el sistema nervioso central (cerebro y la médula espinal).  Así, el dolor neuropático se puede dividir en dolor neuropático periférico, dolor neuropático central, o dolor neuropático mixto (central y periférico).

Tratamiento del dolor:Dolor neuropático y fibromialgia

Las recomendaciones para los tratamientos de 1ª línea fueron aquellos que presentaron evidencia grado A en los EC. Para los opiáceos y el tramadol usados generalmente como 2ª línea, los resultados de los estudios concluyeron que también presentaban una evidencia grado A. Para el resto de medicaciones que se utilizan como 3ª línea, los resultados de los estudios presentaron una evidencia grado B.

Los fármacos se clasifican del siguiente modo:

  • – Fármacos de 1ª linea: ATC (amitriptilina, imipramina, nortriptilina, desipramina), ISRSN (duloxetina, venlafaxina), Ligandos a2d de canales del calcio (gabapentina o pregabalina), lidocaína tópica.
  • – Fármacos de 2ª línea: analgésicos opiáceos y tramadol (pueden usarse como 1ª línea en circunstancias especiales).
  • – Fármacos de 3ª línea: otros antiepilépticos, antidepresivos, mexiletina, antagonistas del receptor NMDA, capsaicina tópica.

Tratamiento del Dolor Neuropático:

Manejo Estratificado Para El Dolor Neuropático:

PRIMER PASO:

– Establecer la existencia de dolor y diagnosticarlo como neuropático, si hay dudas a cerca del diagnóstico se debe derivar a un especialista de dolor o al neurólogo.
– Encontrar y tratar la causa de dolor neuropático, si hay alguna duda sobre el tratamiento de la causa del dolor neuropático derivar al especialista apropiado.
– Identificar otras enfermedades relevantes (cardíacas, renales, hepáticas, depresión, inestabilidad de la marcha) que pudieran aparecer o exacerbarse con el tratamiento del dolor neuropático o que pudieran requerir un ajuste de dosis o monitorización adicional del tratamiento.
– Informar al paciente sobre el diagnóstico y el tratamiento y establecer expectativas realistas

SEGUNDO PASO:

– Iniciar terapia de la enfermedad causante del dolor neuropático si es posible.
– Iniciar tratamiento sintomático con uno o más de los fármacos siguientes:

  • • ATC (nortriptilina, desipramina) o ISRSN (duloxetina, venlafaxina)
  • • Ligandos a2d de los canales de calcio: gabapentina o pregabalina.
  • • Para pacientes con dolor neuropático periférico localizado: lidocaína tópica sola o en combinación con alguna de las terapias de 1ª línea.
  • • Para pacientes con dolor neuropático agudo, oncológico o exacerbaciones de dolor severo o cuando se requiera una disminución rápida del dolor durante la dosificación de medicaciones de 1ª línea se pueden usar analgésicos opiáceos o tramadol, solos o combinados con tratamientos de 1ª línea.

Tratamiento del Dolor Neuropático
– Evaluar al paciente para tratamientos no farmacológicos e iniciar si es apropiado.

TERCER PASO:

– Reevaluar el dolor y la calidad de vida relacionado con la salud frecuentemente.
– Si el alivio del dolor es sustancial (intensidad del dolor disminuida a 3/10) y los efectos secundarios son tolerables continuar el tratamiento.
– Si el alivio del dolor es parcial (intensidad del dolor mantenida a mayor de 4/10) después de una prueba adecuada, asociar uno de las otra medicaciones de 1ªlínea.
– Si no existe alivio del dolor o es inadecuado (alivio <30% de reducción) con una dosis adecuada de un fármaco, cambiar a una medicación alternativa de 1ª linea.

CUARTO PASO:

– Si las pruebas con la medicación de 1ª línea, solas o combinadas, fallan, considerar medicaciones de 2ª o 3ª línea o referir a un especialista de dolor.
Conclusiones:

1. El diagnóstico del dolor neuropático es fundamental para el tratamiento y habitualmente es difícil, puesto que suele aparecer con otros tipos de dolor .
2. La evaluación del dolor neuropático debe enfocarse a la identificación del dolor y de la enfermedad de base. Tanto en las lesiones del SNC como periférico, en las respuestas a otros tratamientos previos o enfermedades concomitantes del paciente.
3. Las medicaciones se clasifican en :

  • – Fármacos de 1ª línea.  ATC (amitriptilina, imipramina, nortriptilina, desipramina), ISRSN (duloxetina, venlafaxina), Ligandos a2d de canales del calcio (gabapentina o pregabalina), lidocaína tópica.
  • – Fármacos de 2ª línea. analgésicos opiáceos y tramadol (pueden usarse como 1ª línea en circunstancias especiales).
  • – Fármacos de 3ª línea. otros antiepilépticos, antidepresivos, mexiletina, antagonistas del receptor NMDA, capsaicina tópica.

4. Es importante enfatizar que el manejo farmacológico del paciente con dolor neuropático crónico debe ser considerado como un componente integrante de un abordaje más extenso que incluye también tratamientos no farmacológicos
5. Los tratamientos farmacológicos existentes para el dolor neuropático son limitados. Con menos de un 40%-60% de pacientes que obtienen un alivio parcial del dolor.
6. Dado que las variaciones interindividuales son impredecibles se recomienda seguir un proceso escalonado en el tratamiento para identificar la medicación o combinación de medicaciones que logren el mayor alivio del dolor con los menores efectos secundarios. Si una medicación falla o causa efectos adversos intolerables se debe suspender el tratamiento e intentar una nueva medicación.

Si por el contrario, la medicación es bien tolerada e insuficiente, se debe mantener y añadir una nueva medicación con distinto mecanismo de acción.
7. La terapia combinada proporciona una analgesia más rápida si se añade una medicación de inicio rápido. Otra cuyo efecto analgésico requiera varias semanas para su inicio

Anastesiar.org

Guardar

Valora esta información

, , , ,

síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

El síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica o cuando la fatiga deja de ser un síntoma para convertirse en una enfermedad.

Síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

Se entiende por fatiga la sensación de agotamiento o dificultad para realizar una actividad física o intelectual que se recupera tras un periodo de descanso. Según la intensidad y duración de la fatiga se pueden considerar distintos conceptos de fatiga. (Tabla núm.1)

La fatiga crónica es un síntoma frecuente en la práctica clínica, constituyendo hasta un 10-15% de las consultas en atención primaria. Cabe destacar que en los últimos años se ha producido un importante incremento en el número de consultas sanitarias con sintomatología evidente relacionados con el curso de infecciones por virus como el de la hepatitis B, C, de la poliomielitis y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Los asociados a enfermedades psiquiátricas primarias (depresión bipolar y depresión mayor con sintomatología psiquiátrica), los resultantes tras la administración de terapias contra el cáncer (quimioterapia y radioterapia), así como la fatiga crónica asociada al deportista de élite también denominada síndrome de sobreentrenamiento (Tabla núm. 2).

El síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica (SFC) es una entidad clínica de nueva descripción que se caracteriza por fatiga intensa de más de seis meses de evolución, que no se recupera tras el descanso, que no es debida al ejercicio y empeora con el reposo prolongado.

Se acompaña además de síntomas de predominio muscular (dolor, debilidad e intolerancia al ejercicio físico), disfunción neurocognitiva (alteración en la concentración, de la memoria inmediata y de trabajo y discapacidad para integrar nueva información), que condicionan al paciente una importante limitación funcional, tanto en las tareas de predominio físico como intelectual llegando a reducir en mas del 50% el nivel de actividad diaria previo a la aparición de la enfermedad.

A destacar como factores desencadenantes del SFC:

  • Infecciosos. (Virus herpes, bacterias intracelulares).
  • Vacunas. o Intervención quirúrgica.
  • Transfusión.
  • Traumatismos físico-psíquicos.
  • Post-parto
  • Agentes químicos.

Diagnóstico

El diagnóstico del Síndrome de Fatiga Crónica queda definido por los criterios diagnósticos establecidos por el Centro de Enfermedades de Atlanta en 1994, también llamados Criterios Internacionales de Fukuda para el síndrome de fatiga crónica (Tabla num.3). En 1988, Holmes et al., propusieron una definición con los primeros criterios diagnósticos de esta enfermedad.

Estos criterios diagnósticos fueron modificados por Fukuda. Según estos criterios el diagnóstico de síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica se basa en el cumplimiento de dos criterios mayores y en la coexistencia de al menos 4 de una serie de criterios asociados, basados predominantemente en sintomatología muscular y neuropsicológica.

El diagnóstico del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica es fundamentalmente clínico, al cual se llega tras la incidencia en el interrogatorio sobre: la fatiga (modo de inicio, forma y tiempo de evolución), y la sintomatología asociada, así como de los posibles factores desencadenantes o perpetuantes, su relación con la actividad y el grado de limitación funcional y/o físico que ocasiona en actividad diaria del paciente y el impacto ocasionado en la calidad de vida del paciente.

Se llevara a cabo la exploración física general y las exploraciones complementarias básicas consensuadas en el estudio del síndrome tales como:

  • Radiografía de tórax
  • Ecografía abdominal
  • Analítica general ( estudio hormonal tiroideo y serologías de los virus de la hepatitis B, C y VIH)
  • Valoración psiquiatrica con informe clínico correspondiente

(Entidades como la depresión mayor bipolar y depresión mayor con síntomas psicóticos son procesos excluyentes del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica)
En función de la clínica que presente el paciente estará indicado la realización de exploraciones de imagen y/o estudios histológicos.

Sin embargo, debe quedar claro que el diagnostico es CLINICO, al que se llega por criterios diagnósticos definidos y no como consecuencia de exclusión de otras enfermedades y procesos.
Así, se demuestra en el primer estudio epidemiológico en nuestro país (con más de 1000 pacientes diagnosticados por el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica incluidos).

síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

En un paciente que cumple el criterio de fatiga crónica junto con la sintomatología de sueño no reparador, intolerancia al ejercicio físico, problemas cognitivos de alteraciones en la concentración y la memoria inmediata y en los que se han excluido los grupos de fatiga crónica secundaria incluidos en tabla núm.2.

La normalidad y ausencia de alteraciones significativas en la radiografía de tórax, la ecografía abdominal, los estudios analíticos y la valoración psiquiátrica ha resultado ser una constante común y en todos casos se realizó el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica, según los criterios diagnósticos de Fukuda, lo cual, nos confirma la alta especificidad de dichos criterios diagnósticos.

Comorbilidades asociadas al SFC

La coexistencia en el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica de otros trastornos empeora la funcionalidad, el pronóstico y por tanto, la calidad de vida.

Fenómenos Comórbidos asociados al Síndrome de Fatiga Crónica:

Fibromialgia
Síndrome Seco
Síndrome Miofacial
Trastorno Psiquiátrico
Disfunción Sexual y Familiar.
Hipersensibilidades.
Tendinopatias.
Fenómenos auto-inmunes
Riesgo vascular.
Disfunción neurovegetativa.

1. Fibromialgia

A destacar por su relevancia como proceso emergente y por la frecuente confusión a la que conlleva, tanto social como a nivel sanitario, con el SFC. La Fibromialgia (FM) un proceso primario del dolor, definido por los criterios diagnósticos establecidos por el Colegio Americano de Reumatología (ACR) en 1990. De un 50-70% de pacientes con SFC cumplen criterios de FM.

sindrome de fatiga cronica

sindrome de fatiga cronicasindrome de fatiga cronicasindrome de fatiga cronica2. Síndrome Seco

Alrededor del 70% de los pacientes con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica, presentan un síndrome seco, que clínicamente será referido como escozor ocular, sensación de arenilla ocular y conjuntivitis de repetición, ocasionando también sequedad faríngea y traqueal, lo que da lugar a la presencia de tos crónica.

A destacar también la presencia de sequedad vaginal, que condiciona una disminución de la lubricidad vaginal, que complica las relaciones sexuales de los pacientes con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica.

3. Síndrome Miofacial

El síndrome miofacial (SMF) suele estar presente en el 60-70% de los pacientes , definido por dolor en los tejidos blandos de etiología desconocida que engloba cuadros muy variados tales como cefalea tensional y alteraciones de la articulación temporo-mandibular, que debe ser valorado por cirugía maxilo -facial.

4. Trastorno Psiquiátrico

Lo representa la ansiedad y la depresión reactiva. El SFC, se asocia con elevada frecuencia con ansiedad generalizada, crisis de ansiedad y de pánico,

Criterios Diagnósticos Clínicos de la Fibromialgia

1. Historia de dolor generalizado durante, al menos, tres meses

2. Dolor a la presión de, al menos, 11 de los 18 puntos

(nueve pares) determinados por la ACR en un 30% de los pacientes y será importante su cuantificación a través de la escala ansiedad-depresión hospitalaria. Respecto a la depresión esta suele ser reactiva, de mal control farmacológico y psicoterapéutico y que muchas veces se considera como el proceso primario inductor de fatiga, lo que condiciona la poli medicación antidepresiva, que será de escasa utilidad. Actualización 2017 fibromialgia criterios diagnósticos

5. Disfunción Sexual

Los problemas en las relaciones sexuales y de pareja toman un papel relevante en la vida del paciente, dando lugar a emociones negativas como desilusión, tristeza, frustración, las cuales favorecen la aparición de conflictos y recriminaciones entorno a la relación de pareja. Los problemas sexuales que más preocupan a los pacientes son: Inapetencia Sexual o disminución de la libido y Disfunción orgásmica, también las dificultades asociadas a la actividad sexual como vaginitis y dispaurenia.

6. Hipersensibilidades a fármacos, alimentos y metales

Las hipersensibilidades a fármacos, alimentos y metales, constituirá un problema de gran relevancia al condicionar las actividades de la vida diaria del paciente, por las limitaciones que provocara y el difícil abordaje con tratamiento farmacológico. Las limitaciones en la dieta precisaran la monitorización por un experto en nutrición. A destacar que no existe evidencia científica de que los tests de intolerancia alimentaria, tengan validez científica y que sean aplicables en el manejo dietético del paciente.

7. Tendinopatias

Las tendinopatias resultan significativas porque, en ocasiones se les atribuye al dolor generalizado del cuadro clinico, obstaculizando la valoración y diagnostico por parte del traumatólogo y rehabilitador. Descritas por su incidencia están las tendinopatias de hombro, epicondilitis, tendinopatias en manos, síndrome del túnel carpiano, trocanteritis y fascitis plantar, junto a las afectaciones de discos intervertebrales.

8. Fenómenos Autoinmunes

A destacar la tiroiditis en un 40%, la endometriosis en un 30% y el fenómeno de Raynaud en el 45%.

9. Riesgo Vascular

A tener en cuenta la presencia de hipercolesterolemia en mas del 70%, hipertrigliceridemia en el 40% y desarrollo de Diabetes Mellitus en aproximadamente un 30% (por asociación al desarrollo de resistencia periférica a la insulina y sobrepeso).

10. Disfunción neurovegetativa

La disfunción neurovegetativa, es uno de los fenómenos comórbidos mas relevantes en el SFC, en forma de (mareos, lipotimias, sincopes, alteraciones en el ritmo intestinal, vesical y sudoración entre otros), por su incidencia prácticamente general. Para su estudio se aplican diversas pruebas diagnósticas de obtención de la variabilidad de la frecuencia cardíaca en la mesa basculante, como exploración mas novedosa.

Estratificación de la Fatiga Crónica

La valoración cuantitativa y cualitativa de la nueva situación de salud y el impacto que provoca en la calidad de vida del paciente resultara relevante para la estratificación del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica, así como, para determinar el pronóstico, planificación y enfoque terapéutico a seguir.

El grado de limitación funcional, tanto física como intelectual que condiciona dicha entidad se determinará con la aplicación de cuestionarios y escalas validados que engloban los diferentes problemas de la nueva situación de salud:

  • La escala de impacto de la fatiga
  • La escala de intensidad de la fatiga.
  • Cuestionarios de calidad de vida, tales como el SF-36
  • Cuestionarios que valoran la actividad diaria con un Actímetro
  • Escala analógica visual (EVA) y McGuill para dolor generalizado.
  • SCL-90R para valorar la disfunción cognitiva.

Para la valoración de disfunción del sueño, es útil el cuestionario de indice de calidad del sueño de Pittsburg y los estudios polisomnográficos, donde se constata la incidencia de apneas y la desestructuración del patrón del sueño, entre otros hallazgos.

El uso de baterías neuropsicológicas y la aplicación de técnicas de neuroimagen, tales como el SPECT cerebral basal y el estimulado, para delimitar el nivel de daño corporal y la limitación en las funciones intelectuales, tendrá una gran repercusión en la valoración de la incapacidad e invalidez del paciente con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica.

En la valoración de la limitación funcional en las actividades de predominio físico, son de especial relevancia los estudios ergométricos, con la determinación de la carga, frecuencia cardíaca y consumo de oxigeno máximos durante la prueba ergomérica.

La estratificación de la limitación funcional física, nos permitirá valorar la limitación de las funciones de predominio físico, que tendrá una gran repercusión en el diseño de los programas individuales de ejercicio físico programado y en la valoración de las incapacidades.

Evolución y Pronóstico

En el momento actual, el SFC es una entidad clínica de curso crónico en el más del 75% de los casos. Es una causa reconocida de incapacidad laboral absoluta y de gran invalidez.
Se consideran factores de mal pronóstico:

o Tiempo de evolución, debut en la edad adulta, presencia de síntomas físicos predominantes (dolor, artralgias…) y los fenómenos comorbidos.
o La alta puntuación en las escalas de fatiga, ansiedad, depresión y bajas puntuaciones en los cuestionarios de calidad de vida y Karnofsky.
o Altos grados de disfunción cognitiva.
o Bajos porcentajes en los parámetros de las pruebas ergométricas que condicionan una evolución a la cronicidad y con altos niveles de minusvalía e invalidez funcional significativa.

Tratamiento del SFC

Debido a la complejidad en la sintomatología y la ausencia de tratamiento farmacológico específico del SFC en la actualidad, el mejor régimen terapéutico será el que garantice un manejo multidisciplinar y el que proporcione la individualización del tratamiento.
El equipo multidisciplinar estará formado por especialistas en medicina interna, reumatología, atención primaria, psicólogos clínicos, psiquiatras, diplomados en enfermería, fisioterapeutas y trabajadores sociales entre otros.

La actuación del equipo multidisciplinar proporcionara resultados de mejora en calidad de vida, al ofrecer continuidad e interacción entre los diferentes programas de educación y promoción de la salud. Las intervenciones a nivel de la atención sanitaria, sociosanitaria y social conllevará a una mejoría en la calidad de vida del paciente afecto del SFC.
Mención especial merecen las diferentes ínterconsultas y derivaciones posibles: clínica del dolor, unidades de cefalea, sueño, arritmias y obesidad, así como las derivadas de procesos comorbidos.

Recomendaciones generales

1. Patrón de vida ordenado

• Pactar con la enfermedad y adaptación a la nueva situación
• Incremento lentamente progresivo de las actividades diarias, evitando el descanso excesivo y el aislamiento social
• No se han de aprovechar los días que uno se encuentra mejor para realizar sobreesfuerzos.
• Reorganizar y modificar expectativas previas, comprometerse con el futuro y no anclarse en el pasado
• Evitar el sentimiento de frustración/culpabilidad
• Evaluar cada nuevo síntoma o deterioro funcional

2. Balance dietético y nutricional adecuado en el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

Hay que hacer una dieta equilibrada, es decir, una dieta variada, agradable y suficiente en nutrientes, calorías y agua. Una dieta variada es aquella combinada de tal manera que nos aporta todos los nutrientes, proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales, en sus dosis necesarias.

Para conseguir este aporte de nutrientes, hay que hacer las cinco comidas al día sin saltarse ninguna. Desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Y todas ellas han de constar de proteína; Carne, embutido, pescado, huevos o lácteos.

La comida y la cena tiene que aportar la proteína, el hidrato de carbono; Pan, pasta, arroz, patata, legumbres. Mas la verdura o ensalada. Y el postre.
Hay que comer todos los días verdura y ensalada. Si en la comida comemos verdura, en la cena ensalada o viceversa. Cuando comemos ensalada el postre es preferible que sea un yogur.

Y cuando comamos la verdura el postre una fruta.

Para asegurarnos el aporte de la vitamina C como antioxidante, comer legumbres tres o cuatro veces por semana. El pescado como fuente de proteínas y aceites Omega-3 debe estar presente cuatro veces por semana, uno preferible marisco, gambas, sepia, calamares, mejillones, por su alto contenido en vitaminas y minerales. Dos veces por semana debemos incluir el huevo como fuente de proteína y beta carotenos.

Manteniendo unas normas alimentarias básicas; Respetar los horarios de comer, Comer despacio. Masticar bien antes de tragar. Beber 1,5 a 2 litros de agua al día. Comer 1 o 2 yogures desnatados al día. Reducir los hidratos de carbono de absorción rápida: azúcar, dulces, refrescos con azúcar, zumos industriales. Reducir las grasas: embutido como, mortadela, paté, chorizo, panceta, mantequillas, margarinas, natas, mayonesa, galletas, bollería…

Y tomar antioxidante, fruta y verdura cruda y/o de colores naranjas rojizos, aceite de oliva y cítricos.

3. Control de la sintomatología

a. Dolor

Para mitigar el dolor se incluye el aprendizaje de técnicas que a menudo requieren la ayuda de profesionales de la salud; tales como, medidas de relajación muscular, alternar periodos de actividad con periodos de descanso, ejercicios de respiración, las cuales pueden ayudar a controlar sentimientos de ira, tristeza y pánico que pueden abrumar a aquellos que viven con dolor y fatiga continuos.

• Fármacos para disminuir el dolor, al inicio con dosis bajas con revisión progresiva y favoreciendo la adherencia farmacológica.
• Tratamiento local sobre puntos dolorosos: aplicación de calor, frío
• Programas de ejercicios para mejorar la capacidad cardiovascular. Técnicas de relajación para aliviar la tensión muscular y la ansiedad.
• Programas educativos que ayuden a comprender y controlar el dolor (terapia cognitivo conductual).
• Acupuntura. Con la que se ha demostrado evidencia científica.

b. Sintomatología neurovegetativa:

Evitar los cambios posturales bruscos y posiciones extremas de la cabeza.
Evitar las temperaturas extremas sobretodo el calor excesivo
Ingesta de sal (si no ha hipertensión concomitante)c.

Disfunción neurocognitiva

• Como en el ejercicio físico, es importante evitar el sobreesfuerzo mental.
• Rehabilitación cognitiva con ejercicio mental gradual e individualizado
• Actividades lúdicas sencillas que no comporten gran esfuerzo ni interacciones cerebrales( ver TV, escuchar música, manualidades)
• Realizar tareas sencillas como puzzles de piezas grandes y los 7 errores. No se recomienda hacer sudokus (o al menos los de más complejidad) porque requiere de un sobreuso de la memoria inmediata operativa.
• Aumento progresivo de la complejidad de las tareas.
• Leer: libros de poca complejidad, letras grandes y gran espaciado interlinea, con ilustraciones.

d. Sintomatología del Síndrome Seco

Xerostomía.

o Controles periódicos con odontólogo para evitar complicaciones infecciosas.
o Hidratación abundante (beber un mínimo de 1.500cc de agua/día).Masajear glándula parótidas antes de las comidas, chupar huesos de frutas, caramelos sin azúcar, chicles de xilitol.
o Cuidados bucales: higiene correcta, cepillos de cerdas suaves.
o Medidas ambientales: cuidado con calefacciones, aires acondicionados, fomentar uso de humidificadores. Xeroftalmia.
o Uso de lágrimas artificiales, compresas calientes, masajear glándula. lacrimal, parpadeo forzado, lubricantes nocturnos.
o Protección a luz con gafas de sol.

Sequedad vaginal

o Minuciosa higiene íntima y uso de pomadas vaginales.

Síndrome de hipersensibilidad

La extracción de agentes metálicos inductores de hipersensibilidad mejora los síntomas de la mayoría de los pacientes:
Rellenos dentales con amalgamas, implantes y puentes dentales, tatuajes, piercings, prótesis metálicas, placas o tornillos de operaciones de traumatología
Anotar vivencias propias (observar si la exposición a determinados productos o factores ambientales empeoran nuestro estado de fatiga)
Acondicionamiento del hogar: ventilación, evitar el contacto directo con productos de limpieza, barnices…

4. Regulación del sueño

Ayudaremos a desarrollar habilidades para el autocontrol del insomnio y a recuperar el control del sueño.
Mejorar la percepción de la calidad del sueño contribuye a mejorar la sintomatología y la calidad funcional de los pacientes afectados por el SFC.
Establecer un horario de sueño regular, acostándose y levantándose siempre a la misma hora (manteniendo esta rutina incluso fines de semana y vacaciones).
Evitar las siestas, y si se hacen que no sobrepasen los 20 minutos

Antes de dormir prohibido:
 café, cítricos, tabaco, alcohol, ejercicio energético
 resolver problemas familiares, económicos y laborales

La cama solo para dormir y/o relaciones sexuales (no leer, trabajar ni ver TV). Una permanencia larga en la cama da lugar a sueño fragmentado y de mala calidad.

Cena ligera 2 o 3 horas antes de irse a la cama.
Evitar comidas copiosas que produzcan digestiones pesadas que pueden interferir en el sueño
No beber líquidos justo antes de acostarse, provocan despertarse para orinar
Ducharse o bañarse entre una hora y media y dos horas antes de acostarse, lo que ayuda a relajarse.
Habitación bien ventilada, fresca y libre de ruidos.
No mirar el reloj. Mirarlo provoca obsesión que puede dificultar el inicio del sueño.(Evitar referencias temporales)
Si en 15-20 minutos no consigue conciliar el sueño, salga del dormitorio, vaya a otra habitación permanezca lo más relajado posible, hasta que la somnolencia vuelva aparecer.
No tomar hipnóticos ni sedantes sin prescripción médica.

5. Evitar factores estresantes

Sobretodo los que se relacionan con un empeoramiento de la sintomatología:
• Es de gran utilidad anotar las propias vivencias que empeoran la fatiga.
• Factores estresantes más frecuentes: infecciones virales, cambios en el horario de dormir, exposición a temperaturas extremas, sobreesfuerzo físico o mental, sobrecarga de estímulos sensoriales y la información excesiva.

6. Actividad y ejercicio físico

Ha quedado demostrada la eficacia de que la realización habitual de ejercicio físico aeróbico mejora considerablemente el control de los síntomas de los pacientes con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica.

Ciertos programas aeróbicos proporcionan bienestar, mayor resistencia, una disminución del dolor y mejora en la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria, la calidad de vida y el impacto del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica en la vida del paciente.
La disminución de la actividad física a la que se ve obligado el paciente debido a la fatiga crónica provoca un desequilibrio entre reposo y actividad que puede incrementar la sensación de fatiga. Por tanto se recomienda un abordaje individualizado, estructurado y supervisado por un fisioterapeuta que:

• Incremente la capacidad física, fuerza, resistencia para poder reanudar de forma gradual actividades previamente evitadas
• Incrementar gradual pero progresivamente las actividades aeróbicas como pasear, bicicleta estática o en llano
• Realizar ejercicios sencillos que no requieran gran concentración por parte del paciente ya que una fatiga psíquica conlleva a una física y al revés.
• Controles periódicos para evaluar la evolución y ver si son necesarias modificaciones en el programa.

7. Terapia Cognitivo-Conductual

Su hipótesis de trabajo consiste en que los patrones de pensamiento, llamados distorsiones cognitivas, tiene efectos adversos sobre las emociones y la conducta, y que, su reestructuración, por medio de intervenciones psicoeducativas y práctica continua, puede mejorar el estado del paciente.
Los pensamientos se consideran la causa de las emociones, y no a la inversa.

La TCC consiste en:

a) Identificar los pensamientos irracionales que nos hacen sufrir y,
b) Identificar que es irracional en ellos, mediante un trabajo de autoanalisis por parte del paciente, que el terapeuta debe promover y supervisar.
Cuando los pensamientos irracionales (falsos o incorrectos) son detectados se pasa a la fase de modificación, eje central de la terapia, que consiste en un esfuerzo para rechazar los pensamientos distorsionados y reemplazarlos por pensamientos más ajustables a la realidad y a la lógica.

Autor: Dr. José Alegre Martin. Coordinador de la Unidad del SFC. Hospital Universitario Vall d´Hebrón de Barcelona.
Agradecimientos
Sra. Rosa Badia. Diplomada en Enfermeria del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Vall d´Hebron de Barcelona.
Sra. Anabela Martin. Diplomada en Nutrición Humana de la Unidad del SFC.
Hospital Universitario Vall d´Hebrón de Barcelona.
Por su ayuda en la confección de este documento

Actualidad a 2017

Novedades en Investigación se encuentran alteraciones de la energía a nivel celular en Cellular bioenergetics is impaired in patients with chronic fatigue syndrome

La dificultad en el diagnóstico, el tratamiento que NO se proporciona a los pacientes ha dado lugar a la plataforma #MEACTION

Guardar

Guardar

5/5 (8)

Valora esta información

,

La relación de la piel y el dolor

Un subtipo neuronal es clave en la generación del dolor

Descubren un mecanismo molecular por el cual las neuronas sensoriales que inervan la piel y los órganos generan señales dolorosa.

Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular (IBMC) de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, en Alicante, han descrito un mecanismo molecular por el cual las neuronas sensoriales que inervan la piel y los órganos generan señales dolorosas en respuesta a un daño tisular o un proceso inflamatorio, según los datos del estudio que han realizado y que demuestra que el mecanismo de sensibilización inflamatoria de los nociceptores peptidérgicos -los que contienen y secretan los péptidos proinflamatorios sustancia P y aCGRP- es diferente al de los nociceptores no peptidérgicos cuando ocurre un daño tisular o un proceso inflamatorio.

El análisis, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), tiene implicaciones importantes para el tratamiento, ya que facilitará el diseño de nuevos medicamentos para combatir el dolor crónico como el que sufren los pacientes con migraña o artritis.

Puntos de partida

El grupo de investigadores está dirigido por Antonio Ferrer Montiel, de la UMH, en colaboración con Jean-Pierre Changeux, del Instituto Pasteur en París (Francia).

La relación de la piel y el dolor

Se trata de neuronas sensoriales que inervan la piel y los órganos y que generan señales dolorosas ante inflamación o daño tisular

El punto de partida fueron datos previos que indicaban que la sensibilización inflamatoria del termorreceptor neuronal TRPV1, un sensor molecular de temperaturas nocivas (>42 ºC) para los seres vivos que está expresado en las terminaciones de los nociceptores, estaba mediada por un incremento sustancial en la expresión de dicho receptor en una subpoblación de nociceptores.

“La hipótesis era que probablemente esta subpoblación estaba constituida por los nociceptores peptidérgicos. La razón subyacente es que los receptores neuronales, al igual que los neuropéptidos secretados, han de ser transportados a las terminaciones en vesículas especializadas que son usadas en respuesta a un daño tisular (tisular significa perteneciente o relativo a los tejidos de los organismos) o proceso inflamatorio.

Parecía razonable que los nociceptores usaran las mismas vesículas para el transporte de ambos componentes”, ha explicado Ferrer.

El desciframiento de este mecanismo puede abrir nuevos desarrollos farmacológicos para abordar dolor crónico, como el de la migraña o la artritis

En cuanto a metodología, se trata de un estudio multidisciplinar en el que se ha combinado genética, farmacología, electrofisiología y microscopia electrónica para descifrar los mecanismos inflamatorios.

La conclusión principal es que “el mecanismo de sensibilización de los nociceptores es específico del tipo de neurona sensorial y, por tanto, no se puede generalizar la existencia de un único mecanismo. Teniendo en cuenta la heterogeneidad poblacional de las neuronas sensoriales, es razonable pensar que el mecanismo de sensibilización inflamatoria es muy dependiente del contexto molecular y celular”.

Datos sólidos

Un segundo resultado es que, a través del mecanismo descrito, los nociceptores han desarrollado una estrategia muy eficaz para sensibilizar rápidamente la zona dañada para su reparación, liberando agentes proinflamatorios neuronales e incrementando la densidad de receptores neuronales en sus membranas.

De esta forma, “produce una amplificación en la excitabilidad neuronal, propiedad característica del proceso de sensibilización”. Queda por conocer qué papel juega este mecanismo de sensibilización neuronal en la cronificación del dolor.

Además, el estudio demuestra la necesidad del agente neuronal CGRP, producido en las neuronas sensoriales peptidérgicas y secretado ante un daño o inflamación.

Guardar

Guardar

Guardar

5/5 (1)

Valora esta información

,

Fibromialgia y sindrome de fatiga crónica en la relacion de pareja

Fibromialgia y sindrome de fatiga crónica en la relacion de pareja
Autora: Teresa Moratalla Gellida
Psicóloga Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona 2.009

INTRODUCCIÓN

Si bien la fibromialgia y/o la fatiga crónica, son enfermedades que pueden afectar a personas de todas las edades y de ambos géneros, la mayoría de las personas que la sufren, se encuentran en una franja de edad entre los 30 y 50 años y además la mayoría son mujeres. Estas características de ciclo de vida, y de género, hacen que la mayor parte de estas personas tengan o hayan tenido en algún momento, una relación de pareja de carácter estable, la mayor parte de ellas sean madres de familia y además se dediquen a actividades profesionales, laborales y domésticas.

La enfermedad como un acontecimiento externo a las relaciones y a las personas, invade e influye en todos los ámbitos individuales y de relación, provocando situaciones que implican gran crisis. La pareja por todo lo que implica, es sin duda, uno de los marcos preferentes en el que se concentran gran parte de los elementos que configuran esta situación crítica.

¿QUÉ ES UNA PAREJA?:

La pareja, como núcleo de convivencia, de afectos y de historia de vida, es la relación más importante que tiene la persona adulta, pues a partir de ella se estructura socialmente una parte importante del individuo y de la vida familiar. Una pareja la podemos definir como una relación entre dos personas que deciden unirse afectiva y sexualmente, para compartir un proyecto común, que se establece y desarrolla a lo largo del tiempo y que interactúa con el entorno familiar y social.

1.- El amor y el deseo:

una de las principales funciones que tiene esta estructura de relación, que es precisamente la pareja, es darse amor y reconocimiento mutuo, cuidado y comprensión a la vez que desarrollar una experiencia sexual común. El ámbito de la pareja recoge pues, los aspectos de intimidad y complicidad que hacen que esta relación se diferencie de otras relaciones a dos.

2.- Proyecto común:

es el proyecto compartido que se enlaza con los proyectos individuales de cada una de las personas. En efecto, la unión de dos personas se hace en base a unas expectativas de futuro que se desarrollan a través del tiempo. Dentro de estos proyectos, están la familia, los hijos, la realización profesional y social y también dentro de este proyecto, se articulan los aspectos de convivencia.

3.- Entorno compartido:

El ultimo de los aspectos a que hace referencia la definición de pareja, es que todo ello se da en un medio concreto y compartido, en el que interactúan otras personas con la pareja en sí, como las familias extensas, los amigos, y por supuesto los hijos, ya que con la pareja se comparte, en la mayoría de los casos, el hecho de ser padres, y de desarrollar las funciones parentales a lo largo del tiempo.

¿QUE PASA CUANDO APARECE EL DIAGNÓSTICO DE “FIBROMIALGIA Y/O FATIGA CRÓNICA”?

La aparición de cualquier enfermedad en cualquiera de los miembros de una familia, y por tanto también de una pareja, provoca un impacto que desencadena una situación de crisis a la que hay que hacer frente.

La fibromialgia y/o la fatiga crónica, por sus características, son enfermedades que cuentan con algunos agravantes que las hacen especialmente complejas frente a otros tipos de enfermedad crónica, por ejemplo.

-Se diagnostica mal y tarde, en gran parte debido a la variabilidad y multiplicidad de la sintomatología y en parte también al desconocimiento del diagnóstico y del tratamiento que todavía existe en algunos profesionales de la salud.

-Los síntomas son imprevisibles, se presentan de forma inesperada y recurrente, lo que no permite hacer previsiones resultando muy desconcertante, tanto para la persona enferma como para los demás miembros de su entorno.

-Son enfermedades no visibles por el momento, en exploraciones diagnostico-médicas, lo que provoca a veces incomprensión por parte de los demás y otras sentimiento de culpa por parte de la persona afectada.

-El malestar y el sufrimiento psicológico, provocado por los síntomas preferenciales de la enfermedad por una parte, como son el dolor y la fatiga, y por otra, por toda la situación de la persona que la sufre, su situación familiar, de pareja, laboral, social.

-Inapetencia ante los estímulos, en general para las cosas que implican el contacto físico, como es en el caso del sexo, que puede resultar doloroso y agotador.

Estas características son algunas de las que sitúan a estas entidades como unas de las de mayor grado de complejidad, por todos los factores que se encuentran implicados y que obviamente las hacen susceptibles de un abordaje multidisciplinar.

¿CÓMO ADAPTARSE A ESTA SITUACIÓN?

En el quehacer diario y en la convivencia, la familia tiene, necesariamente que adaptarse a la nueva situación que se impone. Esta adaptación se desarrolla a lo largo del tiempo y a pesar de que toda la sintomatología la sufre únicamente la paciente, los cambios que se producen afectan y los sufren todas las personas del entorno.

Este proceso conlleva, casi siempre, lo que se denomina un cambio de roles, entendiendo por ello, un cambio en las funciones que cada uno realiza en los diversos ámbitos de la vida familiar y social. La pareja, en este sentido, suele ser quien mas participa en este proceso de cambio y es quién participa, junto con los hijos, de toda una redistribución de tareas y cometidos.

Los cambios de roles se dan en muchos y diferentes ámbitos

Doméstico, las tareas tienen que compartirse de otra forma mas adecuada a la paciente y a su estado.

Laboral, el trabajo y las cargas económicas se tienen que distribuir y adaptar a las posibilidades de la paciente.

Relacional, quien cuidaba necesita ser cuidado, los vínculos se hacen más dependientes. El cuidado de los otros, como son los hijos, debe compartirse e incluso delegarse.

– Áreas y espacios, de los que cada uno se hace cargo, pueden transferirse o compartirse, a causa de la situación de enfermedad. Quién toma las decisiones también puede sufrir variabilidad. Podrían añadirse muchos mas aspectos en los que los roles cambian, pero lo común de estos procesos, es que sitúan a cada miembro de la pareja de una forma diferente en la relación, de cómo había sido hasta el momento lo cual puede comportar etapas de crisis y dificultad.

fibromialgia en la pareja

Los periodos de adaptación, tienen una duración variable, dependiendo del grado de comprensión, flexibilidad, fluidez de la relación de pareja.

¿QUE SIENTEN LAS PERSONAS EN ESTE PROCESO?

Las diferentes emociones que se ponen en marcha, son diversas y variables, a veces tristeza, otras rabia, otras culpa, otras abandono, etc

 La rabia de ver como las demás personas pueden desarrollar su vida sin más, “¿por que me ha tocado a mí?”  La tristeza por todo lo que no se puede llegar a hacer y a lo que se ha tenido que renunciar.

 La culpa por sentir que no se da a los demás, a la pareja, a la familia, lo que esperan o lo que necesitan.

 Abandono, por la falta de comprensión que a veces parecen tener los demás respecto a lo que nos pasa.

Las mismas emociones las siente el otro miembro de la pareja

 La rabia de” ¿porque a ella? “  La tristeza de lo que no puede ella y de lo que ya no podemos juntos, la pérdida de la compañera que he tenido hasta el momento

 La culpa de “nunca podré hacer lo suficiente” la de, “¿por qué ella esta enferma y yo no?”  El abandono ante sentirse sólo con la angustia de no saber que hacer ni como comportarse ante el desconcierto de una enfermedad desconocida y a veces desconcertante.

Todo este conjunto de sentimientos y emociones se ponen en juego paralelamente a la cotidianidad y al día a día y poco a poco, aparecen rutinas y formas de actuar que se imponen en la relación.

Aunque los sentimientos son parecidos, a veces incluso coincidentes en el momento, muy frecuentemente no son compartidos entre los dos miembros de la pareja. Cuando esto ocurre el aislamiento emocional y la soledad se instalan en la relación. Cada uno de los dos piensa cosas respecto al otro que no comunica. La rabia se percibe como enfado o exigencia, la tristeza como alejamiento y distancia, y la culpa y el resentimiento hacen mella en la relación.

fibromialgia en la pareja

Uno de los factores que influye de forma determinante en todos estos aspectos, es precisamente el tipo de relación que la pareja tenía establecida previamente a la aparición de la enfermedad. Si previamente existe una relación de confianza mutua, comprensión y amor en la que los espacios de intimidad están bien establecidos y son satisfactorios y en la que la complicidad es la base relacional, la pareja esta en mejores condiciones para afrontar el impacto que implica asumir una enfermedad como la fibromialgia y/o la fatiga crónica.

¿QUE PASA CON EL SEXO?

Preguntas como:

¿Cómo me puede apetecer el sexo si me encuentro mal?
¿Cómo puedo resultar atractiva? ¿Cómo puede ser placentera la relación? ¿Qué pasara sino aguanto? ¿Cómo hacer para que la relación le sea satisfactoria? ¿Qué puedo hacer para no hacerle daño? ¿Cómo mostrarle que la deseo?

Se las hace cada uno de los miembros de la pareja y muchas veces no se comparten ni con el otro ni con los profesionales que pueden brindar ayuda.

Algunos estudios realizados con parejas afectadas, son reveladores en cuanto a los problemas subyacentes, por ejemplo. Han encontrado, por ejemplo, que en estas pacientes:

 Las relaciones son menos frecuentes.

 Cuando se tienen son menos satisfactorias.

 Son dolorosas y provocan fatiga y agotamiento con frecuencia.

-El conflicto y la insatisfacción, crean un marco de relación que imposibilita el acercamiento y por tanto la intimidad se ve seriamente afectada. La pérdida del deseo y la falta de ganas de estar íntimamente con la otra persona se convierte en un escollo importante en la relación sexual.

-Los síntomas, como el dolor, la fatiga, la rigidez y cualquier otro síntoma asociado, provocan malestar. A todo ello se añade el temor a sentir dolor durante o después de la relación y/o fatiga y agotamiento con posterioridad.

-La medicación, puede tener ocasionalmente, efectos secundarios negativos en cuanto a la función sexual.

Algunos de los síntomas derivados relacionados con la sexualidad son:

– Inhibición del deseo

– Anorgasmia

– Dolor genital.

– Dificultades de concentración en las relaciones sexuales.

– Incapacidad para relajarse

Estos síntomas afectan de forma importante a la práctica sexual de la pareja y por tanto también influyen negativamente en los aspectos de intimidad. Se genera un círculo relacional que se retroalimenta:

fibromialgia en la pareja

Las consecuencias, no son solamente individuales o de cada uno, sino que afectan a toda el área de la relación de pareja. Es muy frustrante para ambos, tener que asumir una reducción en la frecuencia de las relaciones, así como una disminución en la respuesta sexual en cuanto a satisfacción, a consecuencia de una enfermedad.

¿QUÉ SE PUEDE HACER?

Ciertamente son muchas las dificultades y múltiples los problemas con los que se encuentra una persona, y su entorno, cuando se ve sometida a enfermedades como la fibromialgia y la fatiga crónica. También la pareja, acompañante en todo el proceso, se ve sometida a gran presión en todo lo que implica sobrellevar la situación.

Sin embargo, y a pesar de todo lo expuesto, las personas y sus parejas, superan la situación y se adaptan, haciendo frente a tantos factores negativos, con resultados más que satisfactorios.

Sabemos, sin embargo, que para que estos procesos mejoren y alcancen un nivel de bienestar, no pueden dejarse al azar, simplemente dejando pasar el tiempo, sino que es importante hacerse cargo de mantener algunas condiciones de salud individual y relacional que faciliten una adaptación “saludable” .Algunos consejos hacen referencia a lo ya expuesto:

– Compartir el proceso de enfermedad, en todos los aspectos de la enfermedad y sus consecuencias, dando importancia a todos los matices que se pongan de manifiesto.

– Comunicar al otro los miedos y los temores en cuanto a la relación sexual y de pareja.

– Hacer que la pareja participe en todo el proceso, creando un clima de complicidad.

– Expresar las necesidades de cada uno, para que puedan ser atendidas por el otro en el marco de la relación

– Consultar a los profesionales acerca de lo que pueda preocuparles, en una búsqueda de ayuda para ambos.

– Reeducarse en la búsqueda de nuevas prácticas sexuales facilitadoras de la relación y mas satisfactorias en cada momento del proceso.

– Priorizar la relación tanto de pareja como sexual, buscando espacios y tiempos para ello, igual que se buscan para realizar tareas domésticas y familiares.

– Dar un lugar a la enfermedad que no la convierta en el eje de la vida, sino en un ente externo con el que hay que encontrar la forma de convivir.

En suma se trata de compartir sin olvidarse de uno mismo, comunicar y expresar, priorizar la relación de pareja, no olvidarse de la sexualidad, utilizando a los profesionales en la búsqueda de ayuda. Todos ellos son consejos básicos para superar con satisfacción un proceso tan complejo, como el de adaptarse al impacto que la fibromialgia y/o la fatiga crónica, provocan en las personas, sus familias y sus relaciones de pareja.

Guardar

Guardar

4.83/5 (6)

Valora esta información

,

a-Amilasa en Fibromialgia

Fernando Martínez-Pintor1, Adela Fusté Escolano2, José Ruiz Rodríguez3,J. Cuatrecasas Ardid4, A. Reig Gourlot4

1Reumatólogo, director del Instituto de Reumatología Barcelona, Policlínica Barcelona.
2Psicóloga, profesora titular dept. Personalidad, evaluación y tratamientos psicológicos, Universidad de Barcelona.
3Psicólogo del Instituto de Reumatología Barcelona, profesor asociado dept. Personalidad, evaluación y tratamientos psicológicos, Universidad de Barcelona.
4Médico adjunto del Instituto de Reumatología Barcelona, Policlínica Barcelona.

Correspondencia: Dr. D. Fernando Martínez-Pintor
Instituto de Reumatología de Barcelona, Policlínica Barcelona
Calle Guillermo Tell nº 4
Barcelona 08006
e-mail: martinez_pintor@yahoo.com
Recibido: 16/10/2013
Aceptado: 27/10/2013

Niveles de a-Amilasa seriada salival en mujeres con fibromialgia

Resumen Los niveles elevados de alfa amilasa salival (AAs) reflejan la actividad del sistema simpático-adreno-medular y por ello es considerado un marcador biológico del estrés psicológico. Así mismo, diversos estudios han hallado una asociación entre niveles elevados de AAs y diferentes patologías que cursan con dolor. El objetivo de este estudio es analizar si los niveles de AAs en mujeres con fibromialgia (FM) difieren significativamente de los correspondientes niveles de mujeres sin FM.

Para ello se han seleccionado 554 mujeres diagnosticadas de FM (38-68 años) a las que se les ha medido los niveles de AAs en tres momentos del día: antes del desayuno, antes de la comida y antes de la cena. Dichos valores se compararon con los niveles de AAs de 100 mujeres sin FM (27-73 años).

Tras la realización de un Anova de medidas repetidas y test de Student, se constató la existencia de diferencias estadísticamente significativas entre las muestras clínicas tomadas en las tres mediciones (horario de mañana, mediodía y noche), así como entre estas y los valores medios correspondientes a la muestra de mujeres sin FM. Tales resultados avalarían el uso de la AAs como biomarcador del estrés y dolor en FM. Pal abras cl av e: Alfa amilasa salival. Fibromialgia. Estrés. Biomarcador.

INTRODUCCIÓN

De acuerdo con los criterios establecidos por la American College of Rheumathology (Wolfe et al., 1990), la fibromialgia (FM) es considerada como un síndrome doloroso crónico caracterizado por la presencia de dolor musculoesquelético gene ralizado de, al menos, 3 meses de duración, y que cursa con dolor a la presión de, al menos, 11 de 18 puntos corporales sensibles. La fibromialgia es un diagnóstico frecuente en la práctica clínica; su prevalencia difiere según la población estudiada y oscila entre el 0,7 y el 20 %. En España se sitúa entre el 2,1 y el 2,7 % de la población general adulta y ocupa el 10-20 % de las consultas reumatológicas y el 5-8 % de las de atención primaria (Alegre de Miquel et al. 2010).

Aunque los criterios de valoración han sido re visados y modificados recientemente (Wolfe et al., 2010), el diagnóstico de esta patología sigue siendo complicado pues, además del dolor, los pa cientes aquejados de este síndrome presentan una sintomatología variada y compleja, que en muchas ocasiones se solapa con otros diagnósticos clínicos. Esta dificultad diagnóstica puede llevar a determinar falsos positivos y conllevar una sobre utilización del término, lo que así mismo puede enmascarar otras patologías o problemas de dolor crónico (Comeche, Díaz y Vallejo, 2005; Mar tínez-Pintor, 2010).

En cualquier caso, lo que sí parece estar claro es que esta sintomatología de carácter somático tiene implicaciones psicosociales diversas (profesionales, familiares, sanitarias, etc.), y determina un patrón conductual desadaptativo tanto a nivel de comportamiento como a nivel cognitivo, psicofisiológico y emocional. To do ello se convertiría, a su vez, en una nueva fuente de sufrimiento y síntomas psicofisiológicos, cognitivos y emocionales que mantendrían la desadaptación psicosocial a que lleva el padecimiento de esta patología (Comeche, Díaz y Va llejo, 2005). En el estudio de la compleja etiología de la FM, numerosas investigaciones han intentado discernir la importancia del estrés en el desarrollo de la enfermedad (Cleare, 2004), habiendo crecido su número exponencialmente en los últimos años (Friedberg, Soh, y Schmeizer, 2007).

En este sentido, la fibromialgia se considera hoy un síndrome de susceptibilidad central (Yunus, 2005), en el que la existencia de un antecedente de estrés (en tendido como sufrimiento emocional) se constata en el 90 % de los pacientes (Amir, Kaplan y Neumann, 1997; Allz y Cedraschi, 2004; Smith, Papp, Tooley, Montague, Robinson y Cosper, 2010). De hecho, la Sociedad Española de Reumatología (2005) considera el estrés y el impacto emocional concomitante como factores determinantes de la fibromialgia en dos de los diez puntos de su “De cálogo contra la Fibromialgia”.

Fibromialgia y a-amilasa

a-amilasa

También existe evidencia empírica de que el estrés (cualquiera que sea su causa) implica una activación del eje Hipotalámico-Hipofisario-Adre – nérgico (HHA) y del Sistema Nervioso Autóno – mo (SNA), desencadenando los procesos neurohormonales que constituyen la respuesta psicosomática del organismo a la situación estresante (cfr. Martínez-Pintor y Durany, 2009).

Y últimamente, la enzima alfa-amilasa salival (AAs), a parte del interés que ha tenido en biología humana y antropología nutricional por su relevante papel en la digestión (Lieberman, Gahagan, Ya – lich, y Walden, 1977; citado por DeCaro, 2008), se ha convertido en un nuevo marcador biológico de la actividad adrenérgica secundaria al estrés biopsico-social (Granger et al., 2007) desde que en los años ‘90 Chaterton, Vogelson, Lu, Ellman y Hudgens (1996) hicieran las primeras mediciones constatando tal asociación. La AAs es una enzima segregada por las glándulas salivales y su principal función es la digestión de los carbohidratos (Granger et al., 2007). Estas glándulas tienen un número elevado de receptores beta-adrenérgicos estimulados por la norepirefrina (Baum, 1993; citado en Campos, Raposo, Ferreira y Vitral, 2011), de manera que la secreción de AAs está regulada por catecolaminas (norepirefrina) vía sistema simpato-adrenomedular (Chaterton et al., 1996), aumentando su nivel cuando el sujeto experimenta estrés y reduciéndose en estado de relajación y bienestar.

En este sentido, la activación del sistema simpático-adreno-medular, durante el estrés psicológico al que están sometidas las pacientes con fibromialgia, aumentaría las concentraciones de norepirefrina en plasma, con el consiguiente incremento de la producción y secreción de alfa-amilasa (Chatterton et al., 1996). Los recientes hallazgos de elevados niveles de AAs en pacientes que sufren, o han sufrido, estrés postraumático (Rohleder, Nater y Lobo, 2004) avalarían su uso como marcador biológico del sistema adrenérgico implicado en el estrés.

Por otra parte, la valoración de la enzima AAs también se ha empleado para determinar los niveles de estrés asociados a dolor inducido, hallándose correlaciones significativas y de elevada magnitud con escalas de evaluación subjetiva del dolor (Shirasaki et al. 2007; Fleming, Dibiase, Sarri y Lee, 2009; Arai, Masubara, Shimo et al. 2009), lo cual refleja la activación del sistema simpático adreno-medular en personas que padecen dolor. Nosotros mismos (Martínez-Pintor et al., 2012), en un estudio preliminar realizado en pacientes con fibromialgia, también hemos hallado una elevación estadísticamente significativa de la enzima alfa-amilasa en la saliva de estos pacientes.

Exceptuando nuestro estudio preliminar, no hemos hallado ningún artículo publicado que analice los niveles de la a-amilasa en pacientes con fibromialgia, por lo que los objetivos que nos planteamos en el presente trabajo son: a) analizar los niveles del enzima AAs en mujeres con fibromialgia, y verificar si existen diferencias significativas con respecto a los valores correspondientes a mujeres de las mismas características sociodemográficas, pero sin fibromialgia; b) comprobar si se replican los hallazgos obtenidos en el estudio preliminar (Martínez-Pintor et al. 2012).

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, esperamos hallar niveles significativamente superiores de AAs en las mujeres con FM comparadas con la muestra sin fibromialgia

MÉTODO

Participantes

En el presente estudio se tomaron medias de AAs en dos muestras independientes. Una muestra clínica y una muestra de población general. La muestra clínica estuvo constituida por 554 mujeres diagnosticadas de FM, según los criterios propuestos por Wolfe, Yunus y Goldemberg (2010), que estaban siguiendo tratamiento psicológico en el Instituto de Reumatología Barcelona (IRB).

El rango de edad de la muestra clínica osciló entre los 38 y 68 años (media 49,7; desviación típica 7,2).

Se establecieron los siguientes criterios de exclusión:

a) mujeres con diagnóstico de patología neurológica que pudiera interferir en el diagnóstico de FM;

b) mujeres que presentaran algún antecedente de otra enfermedad reumática o psiquiátrica que hubiera requerido tratamiento en los últimos 3 años;

c) el uso de medicación antidepresiva o ansiolítica en el momento de recoger la muestra o en el mes precedente;

d) pacientes en litigio con la administración pública.

Por lo que respecta a las variables sociodemográficas de la muestra clínica, el 46,7 % de la muestra seleccionada estaba casada, el 26,7 % era soltera, el 13,3 % era viuda y un 13,3 % estaba divorciada. En cuanto al nivel cultural, la gran mayoría (66,7 %) tenía estudios primarios, el 26,7 % tenían estudios de grado medio y, únicamente el 6,67 % tenía estudios universitarios.

Finalmente, en cuanto a su situación laboral, el 60 % de las pacientes eran activas laboralmente, el 20 % se encontraban en paro, el 13,3 % presentaban una situación de invalidez permanente y el 6,67 % restantes estaban jubiladas. Los niveles de alfa-amilasa salival de la muestra clínica se compararon con los valores obtenidos en una muestra de población general, de características sociodemográficas similares a la muestra clínica, y que estuvo constituida por 100 mujeres sanas, cuyo rango de edad osciló entre los 27 y los 73 años (media 45,2; desviación típica 13,2).

Procedimiento

Se utilizó un diseño descriptivo correlacional de corte transversal. Una vez realizado el diagnóstico de Fibromialgia por un reumatólogo especializado del equipo del IRB, y previo consentimien to informado de la paciente, se le entregó un kit para recogida de muestras consistente en tres recipientes estériles, en los que debían depositar tres muestras de saliva al día: antes de desayunar en horario de 8 a 10 horas a.m. (SAM1), antes de comer en horario de 13 a 15 horas (SAM2) y antes de cenar en horario de 21 a 23 horas (SAM3).

Puesto que los valores de AAs son independientes del nivel de flujo salival (Rohleder, Lobo y Maldo nado, 2006), y tienen un ritmo diurno endógeno (Nater et al. 2007), no se exigió una cantidad precisa de saliva en ninguna de las muestras recogidas. Tampoco se tomó ningún tipo de precaución en relación con la higiene bucal. La saliva la recogió el propio paciente en su domicilio y la envió al laboratorio de Barcelona “Coll-Garcés” para la determinación de a-Amilasa por el método enzimático. La recogida de las muestras se inició en noviembre de 2011 y finalizó en octubre de 2012.

Análisis de datos

Se realizó un análisis descriptivo (medidas de tendencia central) y exploratorio, mediante la aplicación de contrastes paramétricos para comparar los niveles de AAs en ambas muestras. Los aná- lisis se realizaron con el paquete estadístico Sta tistica v.8 y SPSS v.15.

RESULTADOS

Se han considerado valores normales los obtenidos entre 80 000 y 625 000 U/L, según los datos obtenidos de la muestra de población general (Pomés, 2009). Tomando estos datos como referencia, hallamos en la muestra clínica un 57 % de sujetos con las tres determinaciones dentro del rango considerado normal, si bien el 43 % de las pacientes de la muestra clínica tienen al me nos una de las tres determinaciones por encima de los valores considerados normales. La diferencia entre tales proporciones es estadísticamente significativa (?2 = 28.089; gl=2; p<.0001).

Así mismo, también constatamos diferencias estadísticamente significativas entre los grupos de sujetos que tienen 1, 2 o las 3 determinaciones con va lores por encima de los correspondientes a la po blación general (?2 = 43.749; gl=8; p<.0001).

Se llevó a cabo una comparación de medias, a fin de verificar si existen diferencias significativas entre cada una de las determinaciones y los valores normales obtenidos en la muestra de población general (v. Tabla 1). Para ello se aplicó la prueba t de Student, previa comprobación de homogeneidad de va riancias. Los resultados ponen de manifiesto que existen diferencias estadísticamente significativas entre las muestras clínicas tomadas en las tres medi

a-Amilasa en Fibromialgia

a-Amilasa en Fibromialgia

ciones (horario de maña na, mediodía y noche) en relación a los valores medios obtenidos en la muestra de mujeres de la población general. Así mismo, también se obser va una diferencia significativa entre la media de las tres determinaciones clínicas y los valores nor males (p=.000). A fin de comprobar la magnitud de tales diferencias se calculó el tamaño del efec to, mediante el índice d de Cohen (1988), los cuales oscilaron entre 0,33 y 0,35.

Así mismo, se analizó mediante la aplicación de un ANOVA de medidas repetidas, previa comprobación de los requisitos, la existencia de diferencias significativas entre las tres series de determinaciones. Los resultados ilustrados en la figura 1 ponen de manifiesto que los valores obtenidos en cada una de las tres determinaciones son estadísticamente diferentes (F(2,547)= 29,93 p=.000).

Los análisis post-hoc llevados a cabo mediante el test de Scheffé, muestran que los niveles de alfaamilasa obtenidos en la primera hora del día (horario de desayuno) son significativamente inferiores (p=.000) a los niveles obtenidos en el resto del día (comida y cena), si bien, el tamaño del efecto es bajo (d=.33). En cambio, los valores obtenidos en la segunda y tercera determinación son comparables, es decir, no existen diferencias estadísticamente significativas entre ellos (p=.983).

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

El objetivo principal de este estudio ha sido analizar los niveles de AAs en una muestra de mujeres con fibromialgia (muestra clínica) y comparar sus determinaciones con una muestra de mujeres sin fibromialgia (muestra de población general).

Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que el 43 % de mujeres con fibromialgia obtiene niveles de AAs por encima del rango considerado normal, frente a un 57 % de pacientes que obtienen niveles equiparables a la población general. Estos resultados van en la línea de los hallados en el estudio preliminar (Martínez-Pintor et al., 2012), en los que los porcentajes obtenidos fueron 58,82 % y 41,18 %, respectivamente.

Así mismo, encontramos que los niveles obtenidos en las tres determinaciones presentan valores elevados de forma estadísticamente significativa, respecto a los valores considerados normales; si bien, la magnitud de estas diferencias es baja (oscilan entre d=.33 y d=.35).

Finalmente, y tomados en conjunto, el promedio de los niveles de AAs segregados a lo lar go del día en la muestra de mujeres con fibromialgia es significativamente diferente de los va lores de la muestra de la población general (p=.000), aunque así mismo de escasa magnitud (d=.33).

Resultados que también concuerdan con los ha llazgos del estudio preliminar (Martínez-Pintor, et al., 2012) y van en la línea de los datos aportados por otras investigaciones, que han analizado los niveles de dicha enzima en pacientes aquejados de otros tipos de patología que cursan con do lor (Ahmadi-Motamayel, Shahriari, Taghi Goo darzi, Moghimbeigi, Jazaeri, y Babaei, 2013; Sharisaki et al., 2007; Arai et al., 2009; Campos,

a-Amilasa en Fibromialgia

a-Amilasa en Fibromialgia

Raposo, Ferreira, y Vitral, 2011). Tales niveles elevados de la enzima, constatados en la muestra de pacientes con fibromialgia, constituyen un dato más a favor de las relaciones que se establecen entre AAs, estrés y dolor.

Si bien, es necesario remarcar que una de las limitaciones del presente estudio es la ausencia de medidas de estrés y dolor, por lo que no podemos verificar específicamente el grado de asociación entre los niveles de AAs y los niveles de estrés e intensidad de dolor que experimentan las mujeres con fibromialgia.

Por otra parte, la proporción de mujeres con fibromialgia que obtiene niveles de AAs comparables a los valores normales (57 %) contradice la hipótesis planteada, según la cual tal proporción habría de ser menor.

Esta discrepancia podría justificarse en base al modelo transaccional del estrés (Lazarus y Folkam, 1984), según el cual las experiencias estresantes deben ser consideradas como transacciones entre la persona y el ambien te, de manera que la valoración que hace la persona del estresor ambiental y de sus propios recursos para afrontar las situaciones sería lo que determinaría el nivel de estrés (autopercibido), y por ende la intensidad del sufrimiento emocional. Recientemente, González, García-Campayo y Landero (2011) han analizado un modelo estructural basado en la teoría transaccional del estrés para explicar el papel del estrés en la fibromialgia.

Los resultados de dicho modelo sugieren que los recursos personales y sociales son predictores del nivel de estrés percibido, explicando el 53 % de su varianza. Así mismo, este estrés percibido explica el 31 % de la va rianza de una variable latente, que incluye el impacto de la fibromialgia y los síntomas somáticos (González y Landero, 2010).

A su vez, esta interacción entre la valoración que hace la persona del estresor está mediada por determinadas características cognitivas del sujeto, tales como creencias, valores, procesos atencionales, perceptivos, etc. Por lo tanto, es importante tener en cuenta las diferencias individuales en tales aspectos, pues no todos los individuos tienden a valorar una misma situación de la misma manera.

De hecho, actualmente se acepta la existencia de diferentes tipos de fibromialgia, siendo la de Giesecke et al. (2011) la clasificación más utilizada, y no cabe duda que tales factores psicológicos inciden en la diferenciación de las distintas tipologías.

Ello podría justificar elhecho de que no todas las mujeres de nuestra muestra clínica experimenten el mismo nivel de estrés asociado a la fibromialgia, y de ahí que los niveles de AAs no aparezcan alterados en todas ellas.

En este sentido, sería importante que en futuras investigaciones se valorase la AAs en función de estas diferencias individuales, a fin de determinar cuál es el perfil específico de mujeres con fibromialgia en las que la AAs se encuentra alterada.

Así mismo, sería interesante estudiar el estilo atribucional (locus de control interno-externo) en relación al grado de indefensión o sentimiento de autoeficacia de las mujeres con fibromialgia, a fin de verificar si las que se caracterizan por realizar atribuciones internas o externas, estables y globales, se asocian a una mayor o menor percepción de control sobre el dolor, y si manifiestan una mayor o menor sensibilidad a la intensidad del mismo.

En conclusión, la asociación hallada en este trabajo entre fibromialgia y AAs constituye un dato más a favor de considerar la utilidad de métodos no invasivos, tales como la medición de AAs, en la evaluación de patologías que cursan con dolor, aspecto poco investigado hasta la fecha.
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOSOMÁTICA

Guardar

Guardar

Valora la información

Valora esta información

, ,

Arandanos en infecciones urinarias Fibromialgia

El arandano puede ser una alternativa en el tratamiento (preventivo) de las infecciones urinarias de repetición que se dan como un síntoma más asociado en la fibromialgia. el tratamiento debe ser instaurado y realizado por tú médico consultale esta alternativa, es un preventivo y para conseguir resultados deberás seguirlo varios meses.

Redacción fibromialgia noticias

De-León-Jaén SC,1 Ovadía-Rosenfeld L,2 Vásquez-Delgado LR,1 Fainsod-Aronowitz T.2

1 Depto. de Urología de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Hospital “Dr. Ángel Leaño”.

2 Centro Médico ABC. México, D.F. Correspondencia: Dr. Siviardo C de León Jaén.

Universidad Autónoma de Guadalajara, Hospital Dr. Ángel Leaño,

Av. Dr. Ángel Leaño #500. Los Pobles, 45200 Zapopan Jallisco, México.

Teléfono: (01) 33-38-34-34-64 / 36-48-84-84 Ext. 31687.

Correo electrónico: deleonjaen@aol.com

El arándano y su aplicación en urología

arandanos y fibromialgia

el arandano duede ser tomado en comprimidos, batidos, zumos tienes más información al final de la entrada

RESUMEN

El arándano se ha utilizado desde tiempos antiguos como tratamiento de las infecciones urinarias.

Se pensaba que actuaba acidificando la orina, pero en estudios recientes se ha demostrado que sus sustancias activas: la fructuosa y las proantocianidinas actúan impidiendo la adhesión de la bacteria E. coli al urotelio, principalmente en mujeres, no así en pacientes con vejiga neurogénica. La revisión afirma que el arándano actúa como preventivo, no como tratamiento de las infecciones urinarias.
Actualmente se están realizando múltiples estudios para encontrar la utilidad de las proantocianidinas en otros órganos.

Palabras clave: infecciones del tracto urinario/prevención y control; proantocianidinas; arándano;

El arándano se conoce con diversos nombres, en España: airelle, en Francia: mirtillo, en Italia: vaccinium, en Alemania: heidelbeere, schwarzbeere y blaubeere, en Inglaterra y en Estados Unidos de América: cranberry. Pertenece a la familia de las Ericaceae, especie Vaccinium myrtillus o Vaccinium macrocarpon (arándano americano). Es una planta leñosa que alcanza una altura de 50 cm y que da una fruta ovalada roja, blanca o verde, según sea su variedad.1

Es originaria y crece en América del norte, Europa y Asia, en zonas frías-templadas, húmedas y montañosas.

Desde hace siglos ha sido utilizada en la medicina herbolaria por sus propiedades para el alivio de problemas urinarios.

Los indios americanos la utilizaron en un sinnúmero de padecimientos, no sólo en problemas urinarios. Se pensaba que su efecto en el tracto urinario se debía a su acidez, ya que produce ácido hipúrico responsable de disminuir el pH urinario; aunque su efecto sobre el pH urinario bajo no es suficiente para lograr una disminución de la bacteriuria a pesar de dosis muy altas (más de 2 000 mL al día).1,2

Hoy en día, estudios serios han demostrado que el jugo y sus derivados reducen la producción de bacterias que colonizan el tracto urinario.

Por décadas se utilizó como un preventivo en las infecciones de vías urinarias (IVU), pero es hasta 1984 cuando aparecen los primeros estudios publicados en cuanto a su mecanismo de antiadhesión para algunas bacterias del tracto urinario. Previene la adhesión bacteriana de uropatógenos, especialmente por Escherichia coli, que es la causante de 90% de las IVU.3,4 La infección se inicia cuando la bacteria se adhiere al urotelio, ésta se multiplica y coloniza el tracto urinario, favorecida por sus factores de virulencia y de su patogenia.

Entre estos factores se incluyen las adhesinas, las fimbrias tipo P (manosas resistentes) y las fimbrias tipo 1 (manosas sensitivas). Éstas se adhieren a un receptor de carbohidratos que se encuentra en el urotelio.5-7

Estudios recientes han demostrado que la E. coli puede tener en las fimbrias tipo 1 afinidad a un receptor y las fimbrias tipo P se adhieren a un receptor secuencial que se ha implicado en la cistitis y en la pielonefritis.

El arándano pertenece a la familia de las ericáceas y son ricas en flavonoides, en antocianinas y en proantocianidinas; contiene 90% de agua, ácido quínico, ácido málico, ácido cítrico, glucosa y fructuosa.

El ácido quínico se desdobla en ácido hipúrico que se excreta en la orina con un corto efecto antibacteriano. El arándano tiene dos compuestos que previenen la adhesión bacteriana: un monosacárido de la fructuosa y la proantocianidina, resultado de la condensación de los taninos.. La fructuosa del arándano, in vitro, inhibe la adhesión de las fimbrias tipo 1. Las proantocianidinas inhiben la adhesión de las fimbrias tipo P. 5

Existe un número importante de proteínas que actúan como barrera protectora contra las infecciones urinarias en el huésped, que pueden perderse con la edad, infecciones, sustancias químicas, radiaciones, incontinencia urinaria, vejiga neurogénica, cirugías, cistitis intersticial, mujeres añosas, pacientes cateterizados, etcétera. Esto hace que disminuyan los glicosaminoglicanos naturales de nuestro organismo.4

La E. coli es la responsable de la recurrencia de infecciones urinarias, principalmente de pielonefritis, que aparecen cuando los niveles de anticuerpos, como las glicoproteínas de Tamm-Horsfall, están disminuidas.4,5

Estudios recientes han establecido que el arándano tiene sustancias que actúan en forma similar a las glicoproteínas de Tamm-Horsfall y, por lo tanto, disminuyen la adhesión de las bacterias a la mucosa urotelial.

La adherencia bacteriana a la mucosa es un prerrequisito para que se desarrolle la mayoría de las infecciones urinarias y esto es facilitado por fimbrias proteicas que se encuentran en la pared de la bacteria.6,7

Las fimbrias producen adhesinas a receptores específicos de monosacáridos y oligosacáridos de las células uroteliales. El arándano, con su contenido de fructuosa, juega un papel en la inhibición de la adherencia de la E. coli fimbrias tipo 1 (manosa sensibles) y es un inhibidor de las fimbrias tipo P (manosa resistentes); las proantocianidinas del arándano son un compuesto al que se le atribuye como responsable en la prevención de infecciones urinarias por uropatógenos fenotípicos de E. coli con fimbrias tipo P.8,9 Estudios realizados en mujeres de edad media y hasta los 78 años presentaron una significativa reducción de las infecciones recurrentes.10

Todavía se encuentra en fase de experimentación su utilidad y efecto en infecciones causadas por Proteus o Pseudomonas.

Numerosos estudios indican que el jugo de arándano no está indicado como el tratamiento de infecciones del tracto urinario, se acepta que el beneficio está en la prevención. Su principal limitante es que debe ser tomado por largos periodos.

Las presentaciones del arándano son tabletas, jugo, fruta seca, entre otros;11 la dosis no ha sido bien establecida y se menciona que tomando un vaso de jugo dos veces al día durante periodos de 3 a 12 meses los pacientes han estado libres de infecciones o de recurrencia de éstas.12 Los efectos secundarios encontrados hasta la fecha se refieren a la alergia al arándano, aunque es muy baja su incidencia.

La resistencia bacteriana al arándano no ha sido aún demostrada, esto se manifiesta con su poca utilidad en pacientes con vejiga neurogénica.13-15

La dosis recomendada es desde 50 mL dos veces al día, hasta 300 mL tres veces al día. Habitualmente se emplean bebidas tipo cóctel que se puede tomar puro, diluido o combinado con otras frutas. Otros artículos sugieren que el uso de 36 mg de proantocianidinas diarias, las cuales se encuentran en aproximadamente 80 g de arándano seco, puede comerse como golosina.

En el afán de estudiar las proantocianidinas y sus efectos en otros órganos, se están haciendo múltiples estudios, los cuales se encuentran en diferentes fases, por lo que no son definitivos aún y por lo que a su vez todavía no se pueden recomendar, pero vale la pena mencionarlos por las grandes expectativas que presentan.

Litiasis renal

Los estudios han demostrado que el arándano disminuye los niveles de calcio en orina, pero incrementa los niveles de magnesio, potasio y oxalato.16

Vascular

Se ha encontrado que funciona como antiadhesivo plaquetario, potencializando la warfarina.17

Dentales

Inhibe el crecimiento bacteriano de la placa dental. Su uso continuo reduce la adherencia de S. mutans. 18-20

Estómago

Tiene un efecto antiadherente para Helicobacter pylori. Incrementa la absorción de vitamina B12 en pacientes que toman antiácidos.21-28

Corazón

Con su contenido fenólico, actúa como antioxidante, previniendo la adhesión del colesterol de baja densidad e incrementa los niveles de colesterol de alta densidad.29

Tracto respiratorio-pulmón

Previene las infecciones por virus tipo A y tipo B del virus de la influenza.30

Memoria

Se están realizando estudios donde se pretende demostrar que mejora la capacidad de recordar, pero aún no se tienen conclusiones definitivas.14

Cáncer

Las proantocianidinas inhiben el crecimiento de tumores de pulmón así como de colon y del tejido hematopoyético en animales, aún no hay resultados en humanos.31,32

Otras propiedades

Se ha encontrado su utilidad como desodorizante en pacientes que están incontinentes, con cateterización intermitente y los pacientes urostomizados, esto es por la disminución del pH y de oxalatos en la orina.22 Disminuye el riesgo de amenaza de aborto y nacimientos pretérmino, previniendo infecciones durante el embarazo y en mujeres diabéticas.13,33

CONCLUSIONES

La ingesta continua de arándano se acepta como un preventivo de las infecciones del tracto urinario, principalmente en mujeres y pacientes con cateterismos continuos. Los estudios clínicos aceptan que el ácido hipúrico y la proantocianidina reducen la capacidad de la E. coli para adherirse al urotelio vesical. Se está estudiando la utilidad de las proantocianidinas en otros órganos, y con otros fines los resultados hasta ahora obtenidos son muy promisorios.

Guardar

5/5 (1)

Valora esta información

,

fibromialgia y problemas digestivos asociados

Un articulo que describe y enumera fibromialgia y problemas digestivos asociados.

¿Quieres conocer la relación de fibromialgia y problemas digestivos asociados?

Afecciones digestivas asociadas a la fibromialgia

RESUMEN

Introducción:

La fibromialgia es un desorden no articular caracterizado por la presencia de dolor crónico generalizado fácilmente comprobable por la presencia de puntos dolorosos y que se acompaña de fatiga, trastornos del sueño y trastornos digestivos.

Objetivo:

Evaluar la asociación de afecciones digestivas a la fibromialgia, así como identificar los síntomas digestivos más frecuentes en los pacientes que sufren esta enfermedad. Metodología: Estudio descriptivo. Para el diagnóstico positivo de fibromialgia se tuvo en cuenta los criterios diagnósticos de la Colegio Americano de Reumatología, además para el diagnóstico de las afecciones digestivas se realizo minucioso examen físico, estudios complementarios y criterios de Roma III para diagnóstico de dispepsia funcional y para el síndrome de intestino irritable. Se describió las variables sociodemográficas.

Resultados:

La edad promedio fue de 43.35 años. El 100 % de los pacientes incluidos en el estudio fueron del sexo femenino. Las enfermedades digestivas que se asociaron con más frecuencia a fibromialgia fueron la dispepsia funcional (58.66 %), el síndrome de intestino irritable (52 %) y enfermedad por reflujo gastroesofágico (38.66 %). Los síntomas más prevalentes fueron el dolor abdominal en (82.66 %), estreñimiento en (78.66 %) y pirosis en (49.33 %).

Conclusiones:

Variados son las afecciones digestivas que se asocian a la fibromialgia, las cuales se expresan mediante una amplia gama de síntomas clínicos.

INTRODUCCIÓN

La fibromialgia es un desorden reumático no articular caracterizado por dolor músculo-esquelético generalizado y presencia de puntas anatómicas sensibles de localización característica. El diagnóstico de esta enfermedad es puramente clínico y para ellos se han establecido criterios diagnósticos.1
Epidemiológicamente se plantea que representa el 20 % del total de consultas de los reumatólogos y que afecta principalmente al sexo femenino con una relación de 10:1 con respecto al sexo masculino, la edad de comienzo es variable pero se considera su mayor incidencia a entre los 35 y 50 años aunque se puede observar en niños y ancianos, se clasifica en primaria o secundaria según la presencia o no de otras afecciones.1, 2

fibromialgia y problemas digestivos asociados

Las manifestaciones clínicas incluyen: dolores generalizados, fatiga – cansancio, rigidez, ansiedad, trastornos del sueño, cefalea, diarrea, estreñimiento, edema subjetivo, entumecimiento y una amplia gama de síntomas del aparato digestivo. El estado general del paciente se conserva normal, pero en el examen físico se encuentra puntos localizados de dolor exquisito a la digitopresión denominados puntos gatillo o tenders point.3

El tratamiento de la fibromialgia es complejo y los mayores resultados se obtienen con la utilización combinada de agentes farmacológicos y no farmacológicos; ello es posible con el concurso de varios profesionales de diferentes áreas de la salud (reumatólogos, fisiatra, terapista físico y psicólogo) quienes deben actuar en forma coordinada.

Los medicamentos que han demostrado mayor efectividad son los antidepresivos tricíclicos,dado que aumentan la serotonina a nivel cerebral, tienen efecto sobre opioides endógenos y sobre la fase IV del sueño y algunos como la ciclobenzaprina disminuyen el espasmo muscular.

Los tricíclicos más utilizados son la amitriptilina (10-25 mg) y la cicloprozapina (10-20 mg). El tratamiento no farmacológico incluye la terapia física no solamente con programa de ejercicios, sino también la corrección de vicios posturales y ocupacionales.

Es importante además la relajación física y mental. 2-4 La enfermedad evoluciona generalmente a la mejoría de los síntomas con el tratamiento en el curso de meses o incluso años, pero la posibilidad de presentar recaídas siempre está presente, por lo que se considera una enfermedad de curso crónico.3, 5

Las afecciones digestivas se asocian frecuentemente a la fibromialgia empeorando aún más el cuadro del paciente y provocando peor percepción de calidad de vida por parte de los mismos5 , es por esto que consideramos necesario profundizar en el conocimiento de las afecciones y síntomas digestivos que con mayor frecuencia se asocian o presentan a la Fibromialgia, por lo tanto decidimos realizar este trabajo en coordinación entre las especialidades de Reumatología y Gastroenterología pertenecientes al Centro de Reumatología y departamento de Gastroenterología ubicados en el HDCQ 10 de octubre en el periodo 2012-2013.

MÉTODOS

Se realizó un estudio descriptivo en 75 pacientes, con criterios de fibromialgia primaria del 2010 según el Colegio Americano de Reumatología (ACR)4 , que acudieron a consulta externa en el período de enero 2012 a diciembre 2013 refiriendo manifestaciones digestivas o con diagnóstico anterior de una enfermedad digestiva y que expresaron su consentimiento a participar en el estudio.

El diagnóstico de las enfermedades digestivas se realizó mediante una historia clínica detallada, examen físico, complementarios como hemograma, glicemia, urea y creatinina séricas, enzimas hepáticas de citolisis y colestasis, serología para virus de la hepatitis B y C, anticuerpos antigliadina, anti transglutaminasa, estudios Imagenológicos (ecografía abdominal, tránsito gastrointestinal baritado, colon por enema) y una endoscopia digestiva superior para el diagnóstico de Helicobacter Pylori con test de ureasa.

Además, se realizó TAC abdominal en los casos en que se consideró necesario. Se utilizaron los criterios diagnósticos establecidos, de Roma III para la dispepsia funcional y para el síndrome de intestino irritable.5

Una vez completado este proceso, se instauró un tratamiento adecuado a la patología digestiva que presentaba cada paciente de forma individual. Los pacientes fueron seguidos por consulta desde el diagnóstico. Para el análisis estadístico de los datos se utilizó el programa informático SPSS 11.0.

Tabla 1 Criterios Diagnósticos de Fibromialgia según ACR

criterios diagnosticos fibromialgia

criterios diagnosticos fibromialgia

RESULTADOS

El promedio de edad de 43,35 años, destacando el grupo de edades entre 40 y 49 años con un 50.66 % del total de la muestra.
la totalidad de los pacientes estudiados fueron del sexo femenino, el 41.33 % presentaron antecedentes de patología digestiva asociada y el 48 % tomaba habitualmente AINES, analgésicos, sedantes y/o antidepresivos tricíclicos.

fibromialgia y problemas digestivos asociados

fibromialgia y problemas digestivos asociados

fibromialgia y problemas digestivos asociados

De forma general predominó la presencia de antecedentes de gastritis la cual se presentó en el 45.16 % de los pacientes, el41.93 % refirieron antecedentes de hernia hiatal y el 22.58 % presentaron antecedentes de síndrome de intestino irritable, el 9.67 % de los pacientes refirieron otros trastornos, hay que destacar que hubo pacientes que refirieron más de una patología digestiva asociada como antecedente patológico personal.

Tabla 4  Distribución de pacientes según enfermedades digestivas asociadas diagnosticadas en la consulta de gastroenterología. Centro Reumatología. 2012-2013

La dispepsia funcional se diagnosticó en el 58.66 % de los pacientes, seguido del síndrome del intestino irritable y la enfermedad por reflujo gastroesofágico que se presentaron en el 52.00 % y 38.66 % respectivamente. Otras enfermedades diagnosticadas que se presentaron con menor frecuencia fueron la litiasis vesicular, la diverticulosis del colon y la enfermedad celiaca en un 9.67 %, 6.66 % y 2.66 % respectivamente.

fibromialgia sintomas digestivos

Destaca la presencia de dolor abdominal presente en el 82,66 % de los pacientes, el 78.66 % refirió estreñimiento y el 49.33% presentó pirosis.

DISCUSIÓN

La fibromialgia es una afección reumática que se presenta con mayor frecuencia en el sexo femenino y en edad fértil, en nuestro trabajo se comportó de igual forma, algunas hipótesis que pretenden explicar esta situación se refieren a la acción de hormonas femeninas y que encuentran un pico máximo en edad fértil.6

Según los resultados obtenidos el 41.33 % de las pacientes evaluada presentó al menos una patología digestiva asociada a la fibromialgia corroborando que son sin duda las afecciones digestivas uno de las que con mayor frecuencia podemos encontrar en los pacientes con esta enfermedad.

Dentro de estas la dispepsia funcional (DF) fue las más frecuente seguidas del síndrome del intestino irritable (SII) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico, estudios internacionales destacan que podría interpretarse que la patología funcional es la más frecuente en los pacientes afectos de fibromialgia, incluyendo en este grupo tanto a la DF como al SII, sugiriendo una etiología común en base a ciertas características clínicas como la relación del estrés y la iniciación o exacerbación de los síntomas, alteraciones del sueño, fatiga y eficacia de psicoterapia y bajas dosis de antidepresivos tricíclicos en el tratamiento de los síntomas; elementos que coinciden con estudios similares7,8

Algunas hipótesis han sugerido que uno de los mecanismos subyacentes de esta comorbilidad es un aumento de la activación de regiones cerebrales donde se procesa y modula la información aferente de origen visceral y somático, sobre todo en regiones de la corteza anterior del cíngulo.
Esta área responde a la estimulación sensorial tanto en pacientes con fibromialgia y SII como en aquellos con SII solamente, provocando un aumento de la sensibilidad somática en los primeros y visceral en los segundos, relacionada con los síntomas clínicos digestivos y extradigestivos.8,9

En relación con los síntomas digestivos asociados destaca el dolor abdominal que se presentó en el 82.66 % de los pacientes, seguido del estreñimiento y la pirosis que se presentaron en el 78,66 % y 49.33 % respectivamente los cuales guardan una estrecha relación con las enfermedades asociadas, hay que destacar que la fibromialgia también se ha incluido como una de las manifestaciones reumática que pueden aparecer en los pacientes con infección crónica por VHC.10,11

De todos los pacientes incluidos en nuestro estudio, ninguno de ellos estaba diagnosticado de enfermedad inflamatoria intestinal ni hepatitis C, pero sí aparecían otras enfermedades entre las más prevalentes estaban el reflujo gastroesofágico (RGE), litiasis vesicular, diverticulosis colónica.

No conocemos la posible asociación de todos ellos con la fibromialgia y según lo publicado hasta ahora en la literatura, no existe un acuerdo general sobre la patogénesis de la fibromialgia.
La mayoría de los estudios sugieren que en individuos genéticamente predispuestos, la existencia de factores estresantes induce un aumento de la sensibilidad al dolor e hipersensibilidad a numerosos estímulos.12,13

CONCLUSIONES

Predominaron los pacientes con edades entre 40 y 49 años y del sexo femenino.
Las afecciones digestivas que se asociaron con mayor frecuencia a la fibromialgia fueron la dispepsia funcional el síndrome de colon irritable y la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
El dolor abdominal fue el síntoma que con mayor frecuencia se presentó en nuestro estudio.

Castellanos Gutiérrez Mavié*, Solis Cartas Urbano**, Socias Barrientos Zulima*
*Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral y Gastroenterología
**MSc. Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral y Reumatología
Servicio de Gastroenterología. Centro de reumatología. Hospital Docente Clínico Quirúrgico 10 de Octubre. Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre. Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. La Habana, Cuba
BIBLIOGRAFÍA
1. Prada-Hernández D, Molinero-Rodríguez C, Gómez-Morejón J, Marín-Toledo R. Fibromialgia. Una reflexión necesaria. Revista Cubana de Reumatología [revista en Internet]. 2013 [citado 17 octubre 2013];13(18):[aprox. 3 p.]. Disponible en: http://www.revreumatologia.sld.cu/index.php/reumatologia/ar ticle/view/48
 2. Suárez-Rodríguez B, Muñiz-Casas I. Mesoterapia en pacientes con Fibromialgia. Revista Cubana de Reumatología [revista en Internet]. 2013 [citado 23 octubre 2013]; 14(20):[aprox. 5 p.]. Disponible en: http://www.revreumatologia.sld.cu/index.php/reumatologia/ar ticle/view/5
 3. Friól-González J, Candebat-Morén A, Rodríguez-Boza E. Estudio clínico epidemiológico de la Fibromialgia. Revista Cubana de Reumatología [revista en Internet]. 2003 [citado 17 octubre 2013];2(2):[aprox. 3 p.]. Disponible en: http://www.revreumatologia.sld.cu/index.php/reumatologia/ar ticle/view/194
 4. Belenguer R, Ramos-Casals M, Siso A y Rivera J. Clasificación de la fibromialgia. Revisión sistemática de la literatura. Reumatol Clin. 2009;5(2):55-62.
 5. Zolezzi Francis A. Las Enfermedades Funcionales Gastrointestinales y Roma III. Rev. Gastroenterol. Perú [revista en Internet]. 2007 Dic [citado 17 octubre 2013];27:177-84. Disponible en http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid= S1022-51292007000200007&lng=es&nrm=iso
 6. Vidal-Neira L, Reyes-Llerena G. Fibromialgia: una entidad que debemos tener presente en la práctica clínica. Revista Cubana de Reumatología [revista en Internet]. 2006 [citado 17 octubre 2013];8(9-10):[aprox. 14 p.]. Disponible en: http://www.revreumatologia.sld.cu/index.php/reumatologia/ar ticle/view/89
 7. Castro-Márquez C, Méndez-Rufián V, Cordero-Ruiz P, Rebollo-Bernárdez J, Hergueta-Delgado P, HerreríasGutiérrez JM. Fibromialgia y enfermedades digestivas. Rev. Sociedad Andaluza de Patología Digestiva. [revista en Internet]. 2011 [citado 17 octubre 2013];34(1):19-22. Disponible en: http://www.sapd.es/revista/article.php?file=vol34_n1/02
 8. Chang L. The association of functional gastrointestinal disorders and fibromyalgia. Eur J Surg Suppl. [revista en Internet]. 1998 [citado 23 octubre 2013];suppl 583:32-6. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10027670
 9. Hierro-González A, López-Mantecón A, Guibert-Toledano M, Zayas-Hernández D. Enfermedades hepáticas y manifestaciones osteomioarticulares. Revista Cubana de Reumatología [revista en Internet]. 2004 [citado 23 octubre 2013];6(5-6):[aprox. 8 p.]. Disponible en: http://www.revreumatologia.sld.cu/index.php/reumatologia/ar ticle/view/120
 10. Almansa C, Rey E, Sánchez RG, Sánchez AA, Díaz-Rubio M. Prevalence of funtional gastrointestinal disorders in patients with fibromialgia and the role of psychologic distress. Clinical Gastroenterology and Hepatology. [revista en Internet]. 2009 april [citado 23 octubre 2013];7(4):16-21. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12818281
 11. Reyes-Llerena G, González-Nuñez I, Guibert-Toledano M, Díaz-Yidy M, Millán-Marcelo J, Pérez-Avila J, Hernández-Martínez A. Epidemiología y manifestaciones reumáticas en población pediátrica cubana. VIH/SIDA. Revista Cubana de Reumatología [revista en Internet]. 2003 [citado 23 octubre 2013];2(1):[aprox. 6 p.]. Disponible en: http://www.revreumatologia.sld.cu/index.php/reumatologia/ar ticle/view/168
 12. Chang L, Berman S, Mayer EA, Suyenobu B, Derbyshire S, Naliboff B, Vogt B, FitzGerald L, Mandelkern MA. Brain responses to visceral and somatic stimuli in patients with irritable bowel syndrome with and without fibromyalgia. Am J of Gastroenterol. [revista en Internet]. 2003 [citado 23 octubre 2013];98(6):1354-61. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12818281
 13. Hierro-González A, Villa-Jiménez O, Hano-García O, LópezMantecón A. Manifestaciones reumáticas en el curso del Síndrome de Malabsorción Intestinal. Revista Cubana de Reumatología [revista en Internet]. 2013 [citado 17 octubre 2013];14(19):[aprox. 8 p.]. Disponible en: http://www.revreumatologia.sld.cu/index.php/reumatologia/ar ticle/view/25

Más Sintomas fibromialgia

Guardar

Guardar

Guardar

5/5 (10)

Valora esta información