dolor crónico y trastornos del sueño
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Dolor crónico y trastornos del sueño

RESUMEN

Padecer dolor crónico supone un importante impacto sobre la calidad del sueño del paciente que lo sufre. Una mayor intensidad de dolor se ha asociado a una mayor prevalencia de trastornos del sueño, siendo esta relación recíproca y que perpetúa un círculo vicioso entre ambos.

¿Qué relación hay entre dolor crónico y trastornos del sueño?

Teniendo en cuenta que algunos de los fármacos que manejamos habitualmente para el control analgésico, fundamentalmente opioides, pueden modificar la arquitectura del sueño, tanto positiva como negativamente, consideramos importante empezar a valorar la calidad del sueño del paciente con dolor crónico como un indicador de calidad en el manejo del tratamiento analgésico.

El dolor crónico afecta al 20-35% de la población mundial.

Más del 60% de los pacientes que lo sufren, lo refieren de intensidad moderada-severa reconociendo haber experimentado dolor crónico durante más de 5 años. El gran impacto económico y social de este tipo de pacientes supone un factor determinante y prioritario a tener en cuenta a nivel de planificación sanitaria, y más, observando la tendencia al aumento del envejecimiento poblacional que se sufre a nivel mundial.

Padecer dolor crónico supone una reducción significativa de la calidad de vida del paciente, manifestándose con disminución de la calidad del sueño, interferencia a nivel social y de las actividades diarias, disminución de la capacidad cognitiva del paciente y predisposición a sufrir ansiedad y depresión.

Recientes estudios enfatizan que a pesar de que el control de la intensidad del dolor es un objetivo prioritario a la hora de plantear el tratamiento del dolor crónico, otros factores concomitantes al dolor deben de tenerse en cuenta como marcadores de la calidad de tratamiento del mismo.

En recientes investigaciones, la calidad del sueño se está empezando a considerar como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor, siendo de fundamental importancia a la hora de evaluar el enfoque satisfactorio del tratamiento del paciente con dolor crónico.

Se estima que entre un 50-70% de los pacientes con dolor moderado-intenso sufren trastornos del sueño asociados a despertares nocturnos por dolor, dificultad para quedarse dormido y sueño no reparador.

Estos trastornos del sueño presentan una relación directa y recíproca con la intensidad de dolor que sufre el paciente: el dolor produce mala calidad del sueño y este último a su vez conlleva un incremento en la intensidad de percepción del dolor.

Ciertos fármacos que empleamos habitualmente en el tratamiento del paciente con dolor crónico afectan a la arquitectura del sueño.

A pesar de que se asume que los fármacos analgésicos se prescriben para controlar el dolor, se ha visto que también pueden interaccionar a nivel de la calidad del sueño y en consecuencia afectar a la percepción de la intensidad del dolor del paciente.

A continuación realizamos una revisión sobre la calidad del sueño de los pacientes con dolor crónico, y cómo los opioides influyen sobre ambos.

PREVALENCIA DE TRASTORNOS DEL SUEÑO EN PACIENTES CON DOLOR CRÓNICO (5,6)

La prevalencia de trastornos del sueño en los pacientes con dolor crónico es mayor que en la población general, estimándose que entre un 50 y un 89% de los pacientes con dolor crónico en las Unidades del Dolor padecen pobre calidad del sueño, por lo que es razonable pensar que la mayoría de ellos sufren este problema. Recientes investigaciones confirman que ciertas patologías, como las enfermedades reumáticas y las cefaleas, se asocian con mayor disfunción del sueño.

Por lo tanto, esta disminución de la calidad del sueño supone una merma significativa en la calidad de vida del paciente, que desde nuestro punto de vista, deberíamos de empezar a objetivar para su mejor control analgésico.

Subjetivamente, el paciente lo refiere frecuentemente como insomnio (dificultad para quedarse dormido, despertares precoces). Objetivamente se demuestra que el paciente con dolor crónico experimenta fragmentaciones del sueño y disminución del sueño reparador.

Sin olvidar, que también se pueden presentar trastornos primarios del sueño como apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas, hipoventilación-obesidad que agravan todo el cuadro.

CALIDAD DEL SUEÑO COMO OUTCOME INDIVIDUAL EN EL CONTROL DEL DOLOR (7,8)

La calidad del sueño se está empezando a considerar como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor, de fundamental importancia a la hora de evaluar el enfoque satisfactorio del tratamiento del paciente con dolor crónico. Se estima que entre un 50- 70% de los pacientes con dolor moderado-intenso sufren trastornos del sueño, asociados a despertares nocturnos por dolor, dificultad para quedarse dormido y sueño no reparador.

Estos trastornos del sueño presentan una relación directa y recíproca con la intensidad de dolor que sufre el paciente: el dolor produce mala calidad del sueño y este último a su vez conlleva un incremento en la intensidad de percepción del dolor.

En recientes investigaciones se demuestra que el dolor crónico puede interrumpir el sueño y al mismo tiempo, esta mala calidad del sueño puede aumentar la percepción de dolor, creando un círculo vicioso difícil de romper y que influye en la respuesta al tratamiento analgésico pautado.

Por todo ello, es razonable pensar que un manejo satisfactorio del control del dolor, puede mejorar las alteraciones del sueño en pacientes con dolor crónico y viceversa.

De esta manera, se propone considerar la calidad del sueño como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor, de fundamental importancia a la hora de evaluar el enfoque satisfactorio del tratamiento del paciente con dolor crónico.

INFLUENCIA DE LA DEPRIVACIÓN DE SUEÑO Y PERCEPCIÓN DEL DOLOR (9)

Como se ha ido comentando anteriormente, el dolor crónico se asocia frecuentemente a trastornos del sueño, por ejemplo, cambios en la arquitectura del mismo e incremento de la somnolencia diurna.

Nuevas hipótesis sugieren que estas modificaciones de los patrones del sueño pueden afectar a la modulación del dolor agudo y crónico.

Según la relación recíproca entre sueño y dolor ya explicada, investigaciones realizadas sugieren que la deprivación de sueño puede provocar hiperalgesia. De este modo, esta deprivación puede interferir en el resultado del tratamiento analgésico mediado por opioides y mecanismos de acción serotoninérgicos.

En experimentación animal se ha observado que esta supresión de la fase REM del sueño produce menor eficacia antiálgica de la morfina en dolor inducido. Esto sugiere que los opioides pueden ser menos eficaces bajo condiciones de supresión de fase REM en dolor crónico, e indica también que la administración de morfina podría exacerbar la supresión de la fase REM que está asociada a mayor sensibilidad hacia el dolor.

EFECTO DE LA MEDICACIÓN ANALGÉSICA EN LA ARQUITECTURA DEL SUEÑO DEL PACIENTE CON DOLOR CRÓNICO (10-13)

Ciertos fármacos que empleamos habitualmente en el tratamiento del paciente con dolor crónico pueden afectar a la arquitectura del sueño. A pesar de que se asume que los fármacos analgésicos se prescriben para controlar el dolor, se ha visto que también pueden interaccionar a nivel de la calidad del sueño y en consecuencia afectar a la percepción de la intensidad del dolor del paciente, como hemos comentado en apartados anteriores.

La mayoría de las investigaciones, en este campo, se han realizado sobre opioides, más concretamente sobre morfina. El efecto analgésico de estos fármacos viene mediado por la acción sobre los subtipos de receptores ?, delta y kappa. La activación de los receptores mu y kappa es la responsable del efecto de sedación de estos fármacos, por la inhibición de las neuronas colinérgicas y noradrenérgicas.

En humanos con dolor crónico, la administración de morfina produjo una supresión dosis dependiente de la fase REM y SWS esenciales para el desarrollo fisiológico correcto de los ciclos del sueño.

A la hora de plantear la pauta de tratamiento analgésico, se recomienda el empleo de formulaciones retardadas, en vez de liberación rápida, para el óptimo manejo analgésico del dolor crónico, ya que en estudios realizados se objetiva que el empleo de formulaciones retardadas, reduce la aparición de trastornos del sueño asociado a fármacos analgésicos.

CONCLUSIONES

Se estima que entre un 50-70% de los pacientes con dolor moderado-intenso sufren trastornos del sueño, ello supone una merma significativa en su calidad de vida asociada al propio sufrimiento del dolor crónico.

La calidad del sueño se está empezando a considerar como un factor crítico e independiente del resto de comorbilidades asociadas al dolor. Una mayor intensidad de dolor se ha asociado a una mayor prevalencia de trastornos del sueño, siendo esta relación recíproca y que perpetúa un círculo vicioso.

Estudios realizados sobre opioides y sueño, demuestran que la administración episódica de este tipo de analgésicos, produce una disminución de la fase REM del sueño y aumento de los despertares nocturnos.

Por ello, recomiendan la administración de formulaciones retardadas para evitar picos de dosificación, observándose un aumento del número de horas de sueño, menos problemas para conciliar y reducción del consumo de hipnóticos. En conclusión, los pacientes con dolor crónico sufren con frecuencia mala calidad del sueño.

Este trastorno en el descanso nocturno, como hemos visto, repercute negativamente en la percepción del dolor, e incluso puede requerir un aumento del consumo de analgésicos, como consecuencia de perpetuación del circulo vicioso sueño y dolor. La repercusión que tiene una analgesia efectiva sobre la arquitectura del sueño, y más específicamente con el manejo de los opioides, queda de manifiesto.

Consideramos relevante empezar a considerar en nuestra práctica clínica habitual la calidad del sueño como marcador de calidad del manejo analgésico del paciente con dolor crónico.

Correspondencia: Ana Belén Mencías Hurtado Unidad del Dolor Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria Carretera del Rosario, s/n. 38010.

Santa Cruz de Tenerife. Islas Canarias E-mail: anamencias@gmail.com

 Sociedad española del dolor

Autores: Mencías Hurtado , A B ; Rodríguez Hernández , J L ;

Codigo de referencia de este contenido: Rodríguez Hernández , J L ; Mencías Hurtado , A B ; :Trastornos del sueño en el paciente con dolor crónico.

Rev Soc Esp Dolor 19 (2012);6 :332 – 334 _Servicios

BIBLIOGRAFÍA

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12. O nen SH, Onen F, Courpron P, et al. How pain and analgesics disturb sleep. Clin J Pain. 2005;21:422-31. 13. Miaskowski et al. Pharmacologic Management of Sleep Disturbances in Noncancer-Related Pain. Pain Manag Nurs. 2009;10:3-13.
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bullying en fibromialgia
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Bullying en fibromialgia. Datos de una primera investigación

Los niños acosados ​​pueden tener un mayor riesgo de desarrollar fibromialgia en la etapa adulta, según un estudio transversal.

El estudio, “La asociación entre victimización por bullying en la infancia y la fibromialgia. Datos del estudio nacional de salud y apoyo social finlandés (HeSSup) basado en una muestra de 64,797 individuos, se publicaron en el Journal of Psychosomatic Research.

La fibromialgia es una condición compleja caracterizada por síntomas físicos como dolor crónico y fatiga, y síntomas psicológicos como problemas de memoria, depresión y cambios de humor. Se cree que la condición es causada por una combinación de factores como enfermedades infecciosas, traumas físicos o emocionales y cambios hormonales.

Los eventos adversos durante la infancia son factores de riesgo para desarrollar dolor crónico y fibromialgia en la edad adulta, y los individuos con predisposición genética a estas condiciones son más sensibles a estos desencadenantes.

La intimidación es un problema común de la infancia que puede tener un impacto negativo a largo plazo en la salud física y mental, pero no se había estudiado antes su asociación con la fibromialgia .

Investigación bullying en Fibromialgia

En este estudio transversal, los investigadores exploraron si los niños que fueron acosados ​​tenían un mayor riesgo de desarrollar fibromialgia cuando eran adultos.

El estudio incluyó a 11,924 individuos finlandeses que respondieron el cuestionario de Apoyo social y de salud en 1998 y dos encuestas de seguimiento en 2003 y 2012. Las encuestas recogieron datos sobre los participantes, si habían sido acosados ​​de niños y si alguna vez les habían diagnosticado fibromialgia.

Un total de 515 (4,3%) participantes informaron tener fibromialgia. De estos encuestados, el 50.6% reportó intimidación menor, y el 19.6% reportó haber sufrido intimidación severa en la infancia.

Los investigadores descubrieron que aquellos que tenían fibromialgia cuando eran adultos informaron haber sufrido más acoso ​​en la infancia. Los hombres reportaron acoso menor con mayor frecuencia, y las mujeres reportaron casos de acoso más severo.

“Hubo asociaciones estadísticamente significativas entre la victimización por bullying menor y grave en la infancia y la fibromialgia en la edad adulta”, han encontrado los investigadores. “La asociación que se observó y fue más evidente en la intimidación grave, pero también fue estadísticamente significativa en la intimidación menor”.

Conclusiones del estudio

Los resultados sugieren que los niños que han sufrido acoso ​​pueden tener un mayor riesgo de desarrollar fibromialgia cuando son adultos y que los efectos del acoso infantil se sufren a largo plazo. Sin embargo, se necesitan estudios más exhaustivos para comprender  esta relación.

“Esto nos lleva al concepto de resiliencia: ¿por qué algunas víctimas de acoso sufren fibromialgia y otras no? Sin embargo, esto está más allá del alcance de nuestro estudio, pero se puede desarrollar en futuros estudios “, apuntaron los investigadores.

“Los hallazgos enfatizan en la importancia de tomar acciones para prevenir el acoso infantil”.

Recursos web contra el acoso infantil

¿Cómo afecta el acoso en el cerebro?

 2019 Feb;117:48-53. doi: 10.1016/j.jpsychores.2018.12.003. Epub 2018 Dec 12.

The association between bullying victimization in childhood and fibromyalgia. Data from the nationwide Finnish health and social support (HeSSup) study based on a sample of 64,797 individuals.

Varinen A1Kosunen E2Mattila K3Suominen S4Sillanmäki L5Sumanen M3.
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boca seca, síntomas, tratamiento
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Boca seca. Síntomas, tratamiento

Posibles causas de la boca seca, su relación con la fibromialgia, los efectos en el tracto gastrointestinal y como tratarlo.

¿Qué es la boca seca?

La boca seca crónica, xerostomía , es el resultado de una secreción insuficiente de saliva. Es importante su tratamiento porque la saliva elimina los restos de alimentos, amortigua los ácidos digestivos que pueden causar caries, reduce la formación de placa y comienza el proceso digestivo.

En 2002 Pedersen, et al. informaron: “Varios trastornos y afecciones sistémicas no solo pueden ser la causa principal de la disfunción salival, sino que también pueden agravar otras afecciones, lo que induce a una disfunción de la glándula salival”. Como protector y cómo se relaciona con el sabor, la masticación, la formación de bloqueos de alimentos en el esófago, la digestión enzimática y la deglución.

Cuando se tiene fibromialgia se debe estar alerta a todas las condiciones que empeoran la enfermedad  y no debemos trivializar la sequedad bucal crónica.

Causas de la boca seca

Muchas cosas pueden  ser la causa de la boca seca, como respirar por la boca, mala alimentación, deshidratación, quimioterapia y radiación, daño a los nervios centrales y periféricos que afectan las glándulas salivales, extirpación de las glándulas salivales (como las que se observan en el cáncer oral), efectos secundarios de los medicamentos y / o afecciones médicas, como la enfermedad de Sjögren,  tiroides,  diabetes, lupus, etc. La boca seca crónica también es un síntoma de SICCA.

SICCA es una colección de síntomas caracterizados por ojos, boca, garganta, nariz y otras membranas mucosas inusualmente secos. Los síntomas de SICCA se asocian comúnmente con la enfermedad autoinmune llamada Sjögren.

Algunas personas intercambian las dos, y otras ven el síndrome de SICCA y el síndrome de Sjögren de manera muy diferente. Existen reumatólogos que consideran el SICCA como Sjögren sin la presencia de anticuerpos específicos de tejido.

Conexión entre la boca seca y la fibromialgia.

En su estudio de 2018 titulado, Los autoanticuerpos de Novel Sjögren encontrados en pacientes con fibromialgia con sicca y / o xerostomía, Applbaum y Lichtbroun concluyeron:

“Aproximadamente 1/3 de los pacientes con fibromialgia que son evaluados para autoanticuerpos específicos de tejido y marcadores clásicos de Sjögren dieron positivo para un biomarcador del síndrome de Sjögren, y la mayoría de los pacientes dieron positivo para uno o más de los autoanticuerpos específicos de tejido.

Esto sugiere que la autoinmunidad, específicamente el síndrome de Sjögren en etapa temprana, puede estar involucrada en la fisiopatología de la fibromialgia “.

En 2005, Granot y Nagler concluyeron:

Las quejas sensoriales orales, como las que se observan en el síndrome de boca ardiente, pueden atribuirse a una neuropatía idiopática regional de pequeñas fibras que afecta a las sensaciones orales y la secreción de saliva.

Hay que destacar que la neuropatía de fibra pequeña también se ha implicado en la fibromialgia.

Consecuencias de la boca seca.

La saliva de forma crónica espesa y fibrosa, garganta seca, lengua con surcos o con una capa blanca, y / o superficies pegajosas en la boca sugieren la presencia de boca seca crónica.

Esto puede contribuir a:

Dificultad para hablar
Dificultad para masticar, tragar y degustar
Insuficiente producción de enzimas digestivas.
Aumento del riesgo de infecciones bacterianas y por hongos (que pueden salir de la boca hacia la circulación del cuerpo)
Síndrome de boca ardiente
Mal aliento
Úlceras de boca
Cavidades dentales
Enfermedad de las encías
Malabsorción de nutrientes.
Disfunción gastrointestinal

Si no se trata, las complicaciones relacionadas con la boca seca pueden afectar la salud en general.

Fármacos que pueden causar boca seca

  • MEDICAMENTOS SUSCEPTIBLES DE CAUSAR XEROSTOMÍA (Boca seca)
  • · Antidepresivos y antipsicóticos: – Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina: citalopram, fluoxetina, paroxetina… – Antidepresivos tricíclicos: amitriptilina. – Antidepresivos heterocíclicos: imipramina, haloperidol, mirtazapina. – Otros: bupropión, olanzapina.
  • · Antihipertensivos: captopril, clonidina, enalapril, lisinopril, metildopa.
  • · Agentes analgésicos: – SNC/opioides: codeína, meperidina, metadona, pentazocina, tramadol. – AINE: ibuprofeno, naproxeno, piroxicam.
  • · Agentes ansiolíticos y sedantes: alprazolam, diazepam, flurazepam, triazolam.
  • · Antihistamínicos: bromferinamina, clorferinamina, loratadina.
  • · Agentes diuréticos: clorotiazida, furosemida, hidroclorotiazida.
  • · Antihistamínicos: bromferinamina, clorferinamina, loratadina.

Como aliviar la boca seca

Mantener la boca del paciente húmeda con Bastoncillos con puntas de algodón impregnadas en glicerina y tratar sus labios con humectantes orales.

Otras cosas que podemos hacer:

Abordar los problemas de estilo de vida, como el estrés, la dieta, el consumo de tabaco.
Considere factores contribuyentes, como la apnea del sueño u otras obstrucciones de las vías respiratorias ( como un tabique desviado), rechinamiento de dientes, trastornos temporomandibulares, etc.
Practique buena higiene bucal. Cepille los dientes dos veces al día con pasta dental con fluoruro, limpie entre los dientes diariamente, limite las bebidas azucaradas y los bocadillos, consulte a un dentista con regularidad.
Evite el uso excesivo de cafeína, bebidas carbonatadas y alcohol, que deshidratan.
Evitar el azúcar.
Beber agua frecuentemente.
Enjuagar la boca con frecuencia.
No usar enjuague bucal que contenga alcohol.
Uso de lubricantes orales y sustitutos de saliva.
Chupar caramelos duros sin azúcar o masticar chicle sin azúcar para estimular la producción de saliva.
Usar un humidificador.
Hable con su dentista acerca de un enjuague bucal que aumente la saliva.
Hable con su médico o farmacéutico sobre los efectos secundarios de los medicamentos. (es decir, antihistamínicos o medicamentos utilizados para tratar el dolor de la fibromialgia).
Sobre los medicamentos recetados que pueden aumentar la producción de saliva.
El tratamiento de la boca seca crónica es complicado. Y, aunque no siempre sepamos qué lo causa, hay cosas que podemos hacer para minimizar los efectos y, con estos cuidados, conseguir un impacto beneficioso en la salud general.

Applbaum, E., and Lichtbroun, A. (2019). Novel Sjögren’s autoantibodies found in fibromyalgia patients with sicca and/or xerostomia. Autoimmunity Reviews, 18(2):199-202.

Granot, M. & Nagler, R.M. (2005). Association between regional idiopathic neuropathy and salivary involvement as the possible mechanism for oral sensory complaints. Journal of Pain, 6(9):581-7.

Mavragani, C.P., Skopouli F.N.,and Moutsopoulos, H.M. (2009). Increased prevalence of antibodies to thyroid peroxidase in dry eyes and mouth syndrome or sicca asthenia polyalgia syndrome. Journal of Rheumatology, 36(8):1626-30.

Pedersen, A.M. , Bardow A., Beier Jensen, S., Nauntofte, B. (2002). Saliva and gastrointestinal functions of taste, mastication, swallowing and digestion. Oral Diseases, 8(3):117-29.

Pedersen, A., Sørensen, C.E., Proctor, G.B., Carpenter, G.H. (2018). Salivary functions in mastication, taste and textural perception, swallowing and initial digestion. Oral Diseases, (8):1399-1416. doi: 10.1111/odi.12867. Epub 2018 Jun 7.
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No tocar más dolor
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Como tocar con dolor. No me lastimes más.

¡Un gran y complejo tema que abordar!
Este problema involucra muy a menudo a amigos o familiares muy queridos y bien intencionados, y suele ser la causa de forma involuntaria provocar más dolor y, a veces, demasiadas, de un sufrimiento prolongado e innecesario para quien sufre dolor crónico.

Tocar con dolor

Esto lo experimentan muy a menudo las personas que sufren enfermedades con dolor crónico.
Durante la última década, varias veces me han lastimado físicamente personas que sólo quieren mi bien, y demostrar su afecto.
Espero que este artículo sirva para ayudar a concienciar tanto a todo el mundo en general, como a las personas que interactúan de forma habitual con quienes padecen enfermedades crónicas.

La experiencia de vivir con dolor

Tengo a lo largo de mi vida muchas experiencias que han acabado en contratiempos físicos.

El coste emocional es abrumador ya que tales contratiempos, aunque no son intencionados, son innecesarios. El paciente con dolor crónico experimenta un dolor que se suma, el causar un daño psicológico tremendo.
Es obligación de todos tratar de desarrollar herramientas para comprender el impacto de nuestras acciones en las relaciones, la forma en que interactuamos con las personas que sufren de dolor crónico y enfermedades.
Por favor, dedica una parte de tu tiempo para educarte y no lastimar a otra persona por error, errores que nacen de la falta de comprensión.

Multitud de enfermedades con dolor , enfermedades invisibles

Hay tantas enfermedades que se pueden vivir, y en muchos casos, son invisibles a simple vista.
Vivir con el síndrome de Ehlers-Danlos, una enfermedad resultante de la incapacidad del cuerpo para producir colágeno sano, es el pegamento que mantiene unido el cuerpo.
Sin colágeno sano, los tendones y los ligamentos no pueden hacer su trabajo. En lugar de mantener las articulaciones en su lugar, se estiran y pueden causar el dolor intenso y, demasiado a menudo, crónico.
Un simple abrazo puede producir que el esqueleto se desplace, y causar en los huesos subluxaciones o incluso dislocaciones.
Suena difícil de creer pero es real y es extremadamente doloroso.

Alguien que vive con síndrome de dolor regional complejo, experimenta un dolor ardiente que nadie más puede ver. Un simple cepillo que roza su piel crea un dolor insoportable que puede durar mucho tiempo.
Si uno se está recuperando de un esguince y da una palmada como un gesto amable en la zona puede causar dolor y, en algunos casos, un daño mayor.

Las personas pueden experimentar dolor por muchas enfermedades: enfermedad de células falciformes, migrañas, herpes, hombro congelado, fracturas de huesos, desplazamiento de disco, cálculos renales, traumatismos, dolores de cabeza, fibromialgia, artritis, gota, ciática, endometriosis, úlceras estomacales, neuralgia del trigémino, apendicitis, cefaleas en racimos , úlceras pépticas, pancreatitis aguda, dolor postquirúrgico, dolor oncológico por nombrar algunas.
Muchas de las personas de a tu alrededor están luchando contra él y necesitan que tengas cuidado al tocarlas.

Nadie pide que vivas estas enfermedades, pero aunque el daño no es intencionado, también es MUY evitable.

Después de veinticuatro cirugías, debo lidiar con un estilo de vida muy tranquila y predecible.

La interacción social como fuente de dolor

Fui maestra y mi vida estuvo marcada por una intensa interacción social, la que amé y me permitió crecer. Pero ahora me he vuelto cautelosa y, a veces, temo lo que alguna vez fue la fuente de tanta alegría y crecimiento personal.
La interacción social, que a menudo conduce a una interacción física normal y saludable, a menudo me ha provocado lesiones y dolor, necesitar semanas de recuperación y recuperación.
Como consecuencia, a menudo me privan de las actividades saludables y gratificantes que había conseguido reiniciar, aunque fuera de una forma muy limitada.

Lo que es simple para ti, se convierte en semanas de curación para mí.

Las consecuencias

Te voy a mostrar un ejemplo:

Hace muy poco, después de hablar a un grupo en un evento, compartía el número de cirugías que había sufrido a lo largo de mi vida, incluidas las fusiones en el cuello, una mujer del público se acercó para desearme lo mejor y para acercarme a ella, cogió mi cuello.
Eso me produjo una subluxación de hombro, el desplazamiento de la tráquea, la subluxación de los costados y que mis niveles de oxígeno disminuyeran.
A pesar de las numerosas sesiones de fisioterapia, para volver a colocar los huesos correctamente, el trauma dura debido a la inflamación que se produjo, por lo que me ha ocasionado semanas y semanas de dolor.

Esto es sólo un ejemplo, le puede llegar a pasar a quien sufre dolor crónico sólo por tocarle.

La lista de enfermedades que causan problemas médicos es demasiado larga y no se puede publicar, pero las decisiones que tomes y evitar causar daño a otra persona, son mínimas, están ahí para que las haga:

Tocar de forma sana.

Para tí que quieres ayudar

En primer lugar, nunca te sientas incómodo y pregunta  a quienes padecen enfermedades crónicas las necesidades especiales para abordarlos e interactuar con ellos.
Tú no quieres hacer daño y ningún paciente desea más dolor e interrupciones en sus vidas.
Piensa primero y ten cuidado antes de tocar:
Considera preguntar: “¿Es seguro tocarte?
Considere otras formas de expresar admiración, amor o un simple saludo además de tocar: una sonrisa, una conversación, una palabra amable o un gesto.

Para la persona que puede sufrir daño.

Considera compartir algún tipo de alerta médica cuando esté en una reunión, posiblemente usando un corsé innecesario para alertar o incluso una máscara.
Ninguno quiere tocar a alguien con una máscara al asumir que es contagioso.

Poner los brazos cruzados sobre el pecho es una señal indirecta que evita ser tocado.
Pre-advertir a los amigos sobre el tema de ser tocado antes de una reunión
Pida a amigos cercanos y familiares que intenten crear una red de seguridad interviniendo en entornos sociales interactivos como una barrera protectora, advirtiendo a los que tienen la intención de tocar, que eviten actuar de manera que pueda dañar sin intención.

Desearía tener todas las respuestas para evitar el daño que sigo viviendo y la de los demás.

Necesitamos educar a otros sobre el gran daño duradero que puede ser el simple acto de tocar a las personas que están luchando contra una enfermedad del dolor.

Que la vida sea amable contigo.

Un articulo escrito por Ellen Smith . Libre adaptación del original redactado por Fibromialgia Noticias.

Las palabras son una gran fuente de inclusión social, ¿Cómo ayudar con palabras a una persona que sufre dolor?

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fibromialgia secundaria
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Fibromialgia Secundaria

El concepto de fibromialgia secundaria (FM) ha ganado un interés creciente en la última década.
Esto se debe a la constatación de que la fibromialgia tiene una comorbilidad con muchos trastornos reumáticos comunes y que influye, o debería influir, en su manejo óptimo 1 , 2 .
En esta edición de The Journal , Wolfe y colegas reconsideran el tema de la FM primaria y secundaria, se preguntan si son equivalentes 3 .
Actualmente, no existe un acuerdo universal en la definición.

El Dr. Kahler Hench, el creador del término fibromialgia , proporcionó esta definición: “La fibrositis se considera primaria cuando no hay un trastorno subyacente asociado y secundaria cuando se presenta en pacientes con enfermedad reumática u otra enfermedad orgánica subyacente” 4 .

El documento del Colegio Americano de Reumatología (ACR, por sus siglas en inglés) de los criterios de 1990 señaló: “Para evitar la discusión sobre la existencia o inexistencia de” fibromialgia secundaria “, que algunos investigadores creen que es fibromialgia causada [cursiva del autor] por otra condición, adoptamos el término fibromialgia concomitante secundaria [cursiva original] para indicar que ocurre fibromialgia en presencia de otro trastorno reumático significativo que puede haber sido causado o simplemente estar asociado con la fibromialgia del paciente ” 5 .
En el documento actual de Wolfe se proporciona la siguiente definición: La FM secundaria es la FM que se produce en presencia de otro trastorno médico dominante y clínicamente importante 3 .
Estamos de acuerdo con esta definición simplificada y observamos que existe una lista cada vez mayor de trastornos asociados con la FM [ Tabla 1]; Si un paciente se designa como que tiene FM primaria se vuelve dependiente de una búsqueda diligente de todas esas comorbilidades asociadas.

 

comorbilidades fibromialgia

comorbilidades fibromialgia

Comorbilidades de la fibromialgia.

En un estudio, solo el 13% de los pacientes con un diagnóstico de FM con criterios ACR de 1990 no tenían otro trastorno de dolor 6 ; sin embargo, este estudio no registró otras comorbilidades potenciales como la apnea del sueño, la migraña, el trastorno temporomandibular, el síndrome de las piernas inquietas, la endometriosis, el síndrome del intestino irritable, el síndrome de vejiga hiperactiva, etc.

Por lo tanto, es muy probable que la prevalencia de la FM primaria sea mínima Si se tienen en cuenta todas las comorbilidades.

Observaciones similares han llevado a algunos a cuestionar la existencia de FM primaria 7 .

Wolfe, et al. llegan a la conclusión que la FM primaria y secundaria son equivalentes con respecto a la carga de síntomas 3 . Esta es la misma conclusión alcanzada en el estudio de criterios de ACR de 1990 5 .

La diferencia entre los dos estudios es el uso de la escala de distrés polisintomático (PSD) como herramienta de análisis.

El estudio actual utilizó datos del Banco Nacional de Datos para Enfermedades Reumáticas (NDB); esto restringe la cantidad de diagnósticos reumáticos utilizados en el análisis, ya que, como se señala, “Otra limitación potencial de estos datos fue nuestra incapacidad de conocer otros diagnósticos”.

Debido a que no es posible extraer una lista completa de comorbilidades de Fibromialgia del NDB , los autores limitaron su análisis a los pacientes con artritis reumatoide (AR) y FM (criterios de 2016).

El primer grupo contenía 1525 participantes con un diagnóstico de FM sin evidencia de trastorno inflamatorio concomitante los pacientes con FM con trastornos no inflamatorios se incluyen en el estudio. Por lo tanto, se podría esperar que el grupo “primario” de FM incluye a pacientes con trastornos como migraña, osteoartritis, endometriosis, dolor posquirúrgico, neuropatía periférica, etc .; en otras palabras, no sería un grupo “limpio”.

El segundo grupo contiene 12,037 pacientes con Artritis reumatoide, con un 22,3% con FM comórbida (según los criterios de 2016). No se da información sobre si alguno de los pacientes con AR tenía comorbilidades significativas distintas de la FM.

Por lo tanto, este estudio comparó las características clínicas de un grupo de pacientes con FM, que pueden o no haber tenido comorbilidades significativas, con 2 grupos de pacientes con AR, aquellos con y sin FM comórbida. Teniendo en cuenta la rareza de la FM primaria como se señala anteriormente, se deberían cuestionar las conclusiones alcanzadas en este documento.

Los autores destacan la importancia de sus hallazgos:

“la demostración de la presencia y la igualdad de los síntomas de la FM y la FM con otros problemas médicos es una razón para dudar de la investigación de la FM, en la que la FM se trata como una enfermedad que se compara con otras enfermedades.

Tales estudios son comunes, pero son defectuosos e inválidos por naturaleza, y llevan a conclusiones erróneas porque la fibromialgia también puede estar presente en lo que se consideraría el grupo de control ” 3 .

El problema con esta afirmación es que los autores no han demostrado la presencia y la igualdad de los síntomas de la FM en todas las condiciones médicas.

Han demostrado que algunos síntomas de FM son comunes en algunas afecciones médicas. Sin embargo, estos puntos comunes incluyen fatiga, falta de sueño, síntomas depresivos y síntomas intestinales intermitentes, que forman parte de los criterios de 2016 y son algunos de los síntomas más comunes observados en la atención primaria 8 .

Un tema importante es la no inclusión de algunos trastornos no inflamatorios comunes; por ejemplo, los dolores de cabeza por migraña ocurren en aproximadamente el 30% de los pacientes con FM 9 y la diabetes se informa en aproximadamente el 18% 10 .

Por “universalidad” de la PSD, se implica que casi todas las afecciones crónicas pueden ubicarse en el espectro de la PSD y compararse sobre la base común de la gravedad de los síntomas.

La afirmación de la universalidad se basa en demostrar que artritis y FM no difieren en la PSD y los síntomas asociados cuando la PSD se controlan estadísticamente. Hay 2 temas aquí. La primera se refiere a la idoneidad de la DSP como medida representativa de la FM y la gravedad de los síntomas en general 11 .

No es sorprendente que se encuentre una similitud de artritis reumatoide/ FM, dado que sus síntomas son comunes a muchas afecciones crónicas (por ejemplo, dolor, fatiga, falta de energía, estado de ánimo deprimido).

Por el contrario, el Symptom Impact Questionnaire (SIQR) 13 contiene más síntomas y puede discriminar entre FM, artritis reumatoide y lupus eritematoso sistémico, utilizando los síntomas de “dificultad para sentarse durante 45 minutos” y “sensibilidad al tacto” 14 .

Además, en un estudio para encontrar los síntomas que distinguen la FM de otros pacientes con dolor crónico, el síntoma de “dolor intenso persistente en la mayor parte del cuerpo” fue mucho más discriminatorio que una escala de dolor de escala analógica visual 15 . Estas preguntas SIQR no se utilizan en el PSD.

La segunda preocupación es el uso de un control estadístico para demostrar la equivalencia de Fibromialgia y artritis reumatoide en la carga de los síntomas. No es sorprendente el hecho de que los resultados mostraron una equivalencia entre los 2 grupos: si la PSD es un determinante principal de las diferencias de los síntomas de la artritis reumatoide / FM, el control de la PSD puede borrar o atenuar las diferencias en la PSD y los resultados que se correlacionan.

Este artículo 3 se centra en la escala PSD como una herramienta de organización para presentar el argumento de que la AR se puede usar como un grupo de control ideal para los estudios comparativos del dolor en la FM.

Debido al  creciente conocimiento de que la fibromialgia tiene asociaciones con muchos otros trastornos, la cuestión de la clasificación en fibromialgia primaria y secundaria ya no es pertinente, ya que la mayoría de los pacientes con fibromialgia “primaria” tendrán comorbilidades.

El Dr. Wolfe llega a las mismas conclusiones

Secondary Fibromyalgia
 ROBERT M. BENNETT and RONALD FRIEND
 The Journal of Rheumatology February 2019, 46 (2) 127-129; DOI: https://doi.org/10.3899/jrheum.180611
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bursitis
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Bursitis.Síntomas, diagnóstico y tratamiento

La bursitis es la inflamación dolorosa de la bursa (un saco plano y lleno de líquido que proporciona amortiguación entre la piel, músculos,tendones y ligamentos cercanos a los huesos).

El dolor en la bursitis

El movimiento suele ser doloroso, y las bolsas cerca de la piel se inflaman y se vuelven sensibles.

El dolor cercano a las bolsas dá la clave en el diagnóstico, a veces se puede necesitar un análisis del líquido de la bolsa o pruebas de imagen.

Reposo, férulas, medicamentos antiinflamatorios no esteroides y, en ocasiones, inyecciones de corticosteroides son necesarios para aliviar los síntomas.

La bolsa normalmente contiene una pequeña cantidad de líquido, el cual proporciona amortiguación. Las bolsas reducen la fricción y previenen el desgaste que puede ocurrir cuando una estructura roza a la otra.
Algunas bolsas se encuentran justo debajo de la piel (bolsas superficiales). Otros están localizados debajo de los músculos y los tendones (bolsas profundas).

Si se lesiona o se usa en exceso, la bursa puede inflamarse y puede acumularse líquido.

Causas de la bursitis

Irritación por uso inusual o uso excesivo.

También puede ser causado por una lesión, gota , seudogota , artritis o ciertas infecciones,especialmente las causadas por Staphylococcus aureus.

A menudo, la causa de la bursitis es desconocida.

El hombro es la parte más susceptible a la bursitis, pero las bolsas en los codos, las caderas (bursitis trocantérea), la pelvis, las rodillas, los dedos de los pies y los talones ( bursitis del tendón de Aquiles ) son las zonas más comunes afectadas.

Las personas con bursitis del hombro generalmente tienen una inflamación de los tendones alrededor del hombro ( tendinitis del manguito rotador: los tendones y otras estructuras que se mueven, giran y sostienen el hombro en su lugar).

Síntomas de la bursitis

La bursitis causa dolor y tiende a limitar el movimiento, pero los síntomas específicos dependen de la ubicación de la bolsa que esté inflamada. Por ejemplo, cuando se inflama la bursa del hombro, levantar el brazo, como cuando se pone una chaqueta, es doloroso y difícil.
Sin embargo, la bursitis del codo puede causar hinchazón sin apenas molestia.

La bursitis aguda se puede desarrollar en horas o días. El área inflamada suele doler al movimiento o al tacto. Las bolsas ubicadas cerca del pie, como las que se encuentran cerca de la rodilla y el codo, puede aparecer enrojecida e inflamada.
La bursitis aguda causada por infección o gota puede ser particularmente dolorosa y el área afectada se encuentra roja y cálida.

Bursitis crónica

La bursitis crónica puede deberse a episodios repetidos o persistentes de bursitis aguda o lesiones repetidas. A veces las paredes de la bursa se vuelven gruesas. Si las bolsas dañadas se someten a un ejercicio o esfuerzo inusual, la inflamación tiende a empeorar.

El dolor prolongado y la hinchazón pueden limitar el movimiento y debilitar los músculos. Los brotes de bursitis crónica pueden durar varios meses y pueden reaparecer con frecuencia.

Diagnóstico de la bursitis

Evaluación de un médico

A veces puede ser necesario el examen del fluido de la bursa.

A veces pueden ser necesarias pruebas de imagen

Un médico sospecha bursitis si el área alrededor de una bolsa superficial está adolorida al tocarla o cuando ciertos movimientos de las articulaciones que se mueven o ejercen presión sobre las bolsas profundas duelen en el examen.

Si una bursa superficial, particularmente en la rodilla o el codo, está notablemente inflamada, un médico puede extraer una muestra de líquido de la bolsa con una aguja. La muestra se analiza para determinar las causas de la inflamación, como una infección o gota.

Por lo general, se realizan radiografías si la bursitis no mejora con el tratamiento o sigue regresando, o si el médico sospecha de problema en la articulación, como la artritis.

La resonancia magnética (RM) o la ecografía se pueden usar para ayudar a confirmar la bursitis en bolsas profundas.

Tratamiento de la bursitis

Analgésicos, antiinflamatorios y reposo.

Tratamiento de gota o infección, si es la causa.

A veces, inyecciones de corticosteroides.

La bursitis aguda, si no es causada por una infección, generalmente se trata con lo siguiente:

Descanso

Inmovilización temporal (como con una férula) de la articulación afectada

Hielo aplicado al área dolorosa.

Altas dosis de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

Ocasionalmente, se necesitan analgésicos más fuertes.

Cuando se requiera, el médico puede inyectar un anestésico local y corticosteroides directamente en la bolsa, especialmente si está afectada la zona del hombro. Este tratamiento, con frecuencia, después de unos días proporciona alivio. La inyección puede tener que repetirse después de unos meses. Retirar el líquido con una aguja también puede ayudar a reducir el dolor.

Las personas que tienen bursitis aguda grave, en ocasiones, pueden recibir un corticosteroide, como prednisona , por vía oral durante unos días. A medida que el dolor cede, las personas pueden hacer ejercicios específicos para aumentar el rango de movimiento de la articulación.

La bursitis crónica, si no es causada por una infección, se trata de manera similar, aunque es menos probable que el reposo y la inmovilización ayuden. En ocasiones muy raras, se puede realizar cirugía para extirpar la bursa.

A menudo, la terapia física ayuda a restaurar la función. Los ejercicios pueden ayudar a fortalecer los músculos debilitados y restablecer la amplitud de movimiento de la articulación.

Se deben drenar las bolsas infectadas y administrar los antibióticos apropiados, a menudo contra Staphylococcus aureus .

La bursitis recurren si los motivos subyacentes, como gota , artritis reumatoide o el uso excesivo crónico, no se tratan ni se corrigen.

Bursitis para niños

Fuente
https://www.merckmanuals.com/
4.86/5 (7)

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