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Síndrome de fatiga cronica en adolescentes

Síndrome de fatiga crónica en una adolescente de 15 años

El cansancio y la falta de energía son síntomas muy frecuentes en niños y adolescentes. Su persistencia o aparición intermitente asociada o no a otros síntomas, sin causa física demostrable, debe hacer considerar la posibilidad de un síndrome de fatiga crónica. La falta de conocimiento de la enfermedad y un diagnóstico tardío pueden tener un impacto negativo en el desarrollo normal de los niños y adolescentes afectados. El tratamiento debe estar basado en un programa de rehabilitación con aumento gradual de actividades y en la terapia cognitivo-conductual.

A. Díaz-Caneja Greciano (a,b) , J.T. Rodríguez Sosa (a) , S. Aguilera Albesa(a) , R. Sánchez-Carpintero(c) y C. Soutullo Esperón (a)
a Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente. Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica. Clínica Universitaria. Universidad de Navarra.
b Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente. Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica. Clínica Universitaria (CUN). CUN-Madrid.
c Unidad de Neuropediatría. Departamento de Pediatría. Clínica Universitaria. Universidad de Navarra. España.

Correspondencia: Dra. A. Díaz-Caneja Greciano.
Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente.
Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Gral. López Pozas, 10. 28036 Madrid. España.
Correo electrónico: adiazcaneja@hotmail.com
Palabras clave:
Síndrome de fatiga crónica. Diagnóstico. Tratamiento.

INTRODUCCIÓN

La fatiga es un síntoma muy frecuente en los niños y adolescentes. En algunos casos puede ser debilitante y crónica, por lo que, una vez descartadas las distintas causas físicas que cursan con dicho síntoma, se debe considerar el diagnóstico de síndrome de fatiga crónica (SFC). El SFC afecta principalmente a adultos, aunque se ha descrito en niños y adolescentes 1,2 .

El desconocimiento de la enfermedad por el pediatra, debido a su baja frecuencia, puede conducir a un diagnóstico tardío con un impacto negativo en el desarrollo normal de los niños y adolescentes afectados 3 .
Presentamos el caso de una adolescente que es derivada a nuestra Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente
con fatiga de larga evolución asociada a otros síntomas. Se describe el diagnóstico de SFC, el plan de tratamiento y su evolución inicial.

OBSERVACIÓN CLÍNICA

Chica de 15 años que acude con sus padres a nuestra consulta derivada por el departamento de pediatría para valoración de ánimo bajo e intensa astenia de 3 años de evolución. El cuadro se inició con febrícula diaria, can-sancio y cefalea, sin evidencia de enfermedad viral o sistémica. Acudieron a diversos especialistas y se le realizaron numerosas pruebas durante 3 años (analítica completa en varias ocasiones incluyendo anticuerpos antinucleares y una resonancia magnética cerebral) que no mostraron ninguna anormalidad.

Se obtuvieron además serologías para virus de la hepatitis A, B, C, citomegalo-virus, Chlamydia y Mycoplasma, que fueron negativas. La serología para el virus de Epstein-Barr (VEB) mostró una IgG positiva con IgM negativa.

A pesar de la negatividad de todos los estudios, la paciente presentó un empeoramiento progresivo de los sín-tomas iniciales, refiriendo, además, intensos dolores en pequeñas y grandes articulaciones ante mínimos esfuerzos.

Estos síntomas han afectado su funcionamiento normal, conduciéndole a un progresivo abandono de sus relaciones sociales, una mayor dependencia de sus padres para funciones básicas como vestirse o levantarse de la cama y a frecuente absentismo escolar.

Los padres notaron que los síntomas se agudizaban tras episodios de amigdalitis, por lo que recientemente se realizó una amigdalectomía, sin observarse ningún cambio en la evolución del cuadro.

En el momento de la consulta, la paciente permanece habitualmente en casa, sin acudir al colegio debido al do-lor intenso y al cansancio ante cualquier esfuerzo como levantarse de la cama.
Manifiesta que, debido a la situación actual, se encuentra con un humor triste, tiene sentimientos de inutilidad, angustia y sensación de bolo gástrico. Presenta dolores abdominales con pérdida de apetito y un patrón de sueño alterado. Apenas sale de casa, necesitando ayuda para vestirse y se encuentra triste porque según dice “no puedo hacer nada”.

Entre sus antecedentes personales destaca la presencia de ansiedad por separación al inicio de la etapa preescolar hasta la edad de 6 años.

La madre dice que era una niña tímida e introvertida, no hablaba de sus emociones o problemas y tenía dificultades para hacer amigas en el colegio.
Siempre ha tenido un rendimiento académico alto.
La paciente comenzó sesiones individuales con una psicóloga con el objetivo de desarrollar estrategias para sobrellevar los síntomas. Sus padres manifiestan reiteradamente su preocupación por una posible causa física que explique los síntomas, a pesar de la negatividad de los estudios realizados.

Al acudir a nuestra unidad se realizó una nueva valoración pediátrica.

La exploración física y neurológica in-cluido un balance muscular completo, fueron normales.
Se repitió la analítica sanguínea que mostró de nuevo valores normales de transaminasas, enzimas musculares, hormonas tiroideas, hemograma completo, electrólitos, y metabolismo del hierro y calcio.

La serología para el VEB demostró una IgG positiva con IgM negativa, similar a determinaciones anteriores en otros centros. Se añadieron otras serologías para Borrelia burgdorferi, Coxiella burnetii (fiebre Q), Salmonella typhi y paratyphi, que fueron negativas. La morfología en sangre periférica, las inmunoglobulinas y el fenotipo linfocitario fueron también normales, así como los anticuerpos para enfermedad celíaca realizados por antecedente de celiaquía en abuelo por parte de madre.

Se estudiaron marcadores de enfermedades reumatológicas y autoinmunes, como anticuerpos antinucleares (ANA), factor reumatoide y crioaglutininas, con resultados dentro de la normalidad.
Durante la evaluación psicopatológica, se evidenció la presencia de síntomas depresivos y ansiosos como ánimo bajo, dificultad para concentrarse, sentimientos de incapacidad, apatía, astenia, anergia, ansiedad psíquica y somática, disminución del apetito e insomnio de conciliación.
En el Cuestionario de Capacidades y Dificultades (SDQ-Cas)4 , se observó la presencia de problemas emocionales.
El Minnesota Multiphasic Personality Inventory (MMPI)5 mostró que la paciente tiende al rechazo de los problemas y aparenta adecuación, control y efectividad.
Utiliza mecanismos de negación de las dificultades emocionales con un escaso conocimiento sobre sus propias motivaciones y acciones.

Puede expresar sus conflictos emocionales por medio de manifestaciones somáticas, no aceptando que la sintomatología existente pudiera tener un origen psicológico.

En el Child Depression Inventory (CDI)6 , la puntuación indica la presencia de síntomas depresivos y en el Multidimensional Anxiety Scale for Children (MASC)7 obtiene puntuaciones altas en los ítems de fobia social y ansiedad psíquica.

El diagnóstico de SFC se consideró en esta paciente debido a la presencia de fatiga persistente, de más de 6 meses de duración, con ausencia de enfermedad sistémica y presencia de otros síntomas como mialgias, cefalea crónica, alteración del sueño y debilidad muscular.

Tratamiento y curso clínico

El plan de tratamiento para estos pacientes recomienda un programa de rehabilitación con un incremento gra-dual de actividades y regulación del ritmo del sueño con el objetivo a largo plazo de retornar al colegio.

El apoyo psicológico está basado en la terapia cognitivo-conductual (modificación de pensamientos negativos y resolución de problemas)8 . Debido a la presencia de síntomas depresivos se comenzó, además, tratamiento con fluoxetina, inicialmente 10 mg/día y tras 7 días se aumentó la dosis a 20 mg/día con buena tolerancia de la medicación.

La evolución ha estado determinada por la dificultad para el cambio tanto por parte de los padres como de la paciente. Después del alivio inicial por la ausencia de una enfermedad sistémica, su posible presencia se ha cuestionado reiteradamente ante las continuas quejas de dolor y fatiga de la paciente durante cualquier actividad y la lenta mejoría de los síntomas.

La familia ha dudado sobre si el programa terapéutico estaba empeorando la situación. A pesar de estos problemas, la evolución está siendo favorable con una respuesta moderada al tratamiento combinado. En 3 meses, es capaz de tolerar más actividades y ha vuelto a reanudar el contacto con sus amigas.
Todavía se queja de cansancio y dolor. Por decisión de la familia acude al colegio todos los días, aunque tiene problemas para completar las tareas escolares debido a problemas de concentración y memoria.

La evaluación adaptada de su esfuerzo por parte de los profesores hace que se sienta menos presionada en el colegio. Continúa realizando el programa de actividades y acudiendo a las sesiones con la psicóloga.

DISCUSIÓN

El SFC es un cuadro de etiología desconocida que cursa con fatigabilidad física y mental tras pequeños esfuerzos que no es explicable por una alteración médica o psiquiátrica.
La prevalencia de SFC en adultos varía entre 0,2-2,6 %. En la población infantil y adolescente puede variar entre un 2 % de niños y adolescentes en Estados Unidos y un 0,19 % de niños y adolescentes en el Reino Unido.

Se sabe que es más frecuente en niñas como los trastornos del humor. Respecto a la posible mayor frecuencia del SFC en familias de nivel socioeconómico alto, puede ser un artefacto, ya que las familias con mayor nivel de educación y recursos tienen fácil acceso a las consultas especializadas 2 .
El SFC es de etiología desconocida y es éste uno de los motivos que hacen difícil el diagnóstico y el tratamiento.
En dos terceras partes de los casos suele aparecer tras un episodio agudo infeccioso 9,10 .

Algunas manifestaciones como dolores musculares y articulares generalizados, cefalea, dolor abdominal, diarrea, náuseas, faringitis, alteración en los patrones del sueño y comida suelen preceder a la fatiga y pueden mantenerse posteriormente durante la evolución de la enfermedad, contribuyendo a la confusión diagnóstica. En el estudio inicial de un SFC se deben descartar los principales trastornos que cursan con fatiga crónica, como anemia o enfermedades musculares.
El conocimiento de esta enfermedad, junto con una exploración física y neurológica detalladas, permiten evitar pruebas complementarias costosas e innecesarias.
Además, ayuda a aliviar la incertidumbre del paciente y su familia, que con frecuencia recorren un largo camino hasta llegar al diagnóstico, retrasando el inicio de la terapia más adecuada y favoreciendo el absentismo escolar y la aparición de psicopatología asociada 3,11 .
Se han desarrollado criterios diagnósticos aceptados internacionalmente 12,13 (tabla 1).

Ambas clasificaciones coinciden en que la duración de la fatiga debe de ser superior a 6 meses, sin embargo algunos expertos señalan que en niños y adolescentes es quizás un período de tiempo excesivamente largo.

Los problemas emocionales, los cambios de humor y la comorbilidad de trastornos psiquiátricos son frecuentes en este grupo.
Respecto al tratamiento, estudios recientes han mostrado que un programa de ejercicio gradual y/o terapia cog-nitivo- conductual mejora los síntomas y las discapacidades asociadas en pacientes con SFC 8,14,15 . El pronóstico es mejor en niños que en adultos con una mejoría en un período de 2 años en el 75 % de los casos 11 .
Este caso de una adolescente con SFC muestra que el retraso diagnóstico puede agravar la sintomatología, favorecer la aparición de psicopatología y elevar el coste sanitario por consultas a múltiples especialistas, visitas a urgencias, y pruebas diagnósticas complejas, costosas, y algunas de ellas no exentas de riesgo. La comunicación rápida y fluida entre los Servicios de Pediatría y Psiquiatría Infantil y del Adolescente en estos casos, y la instauración precoz de la terapia de rehabilitación y cognitivo-conductual pueden reducir las complicaciones a largo plazo.

TABLA 1.

Criterios de CDC y Oxford Criterios de Fukuda o CDC 10

1. Fatiga crónica persistente (6 meses mínimo), o intermitente, inexplicada, que se presenta de nuevo o con inicio definido y que no es resultado de esfuerzos recientes, no mejora claramente con el descanso y ocasiona una reducción considerable de los niveles previos de actividad cotidiana del paciente
2. Exclusión de otras enfermedades potencialmente causantes de fatiga crónica De forma concurrente deben de estar presentes cuatro o más signos o síntomas de los que se relacionan, todos ellos persistentes durante 6 meses o más y posteriores a la presentación de la fatiga:
1. Trastorno de concentración o memoria reciente
2. Odinofagia
3. Adenopatías cervicales o axilares dolorosas
4. Mialgias
5. Poliartralgias sin signos inflamatorios
6. Cefalea de inicio reciente o de características diferentes a la habitual
7. Sueño no reparador
8. Malestar postesfuerzo de duración superior a 24 h

Criterio de Oxford 11

1. La fatiga es el síntoma principal: esto es severo, incapacitante y afecta el funcionamiento físico y mental. Hay un inicio definido de síntomas, no toda la vida
2. Esto debería haber estado presente un mínimo de 6 meses durante los que esto estuvo presente para más del 50 % del tiempo
3. Otros síntomas que pueden estar presentes: particularmente mialgia, cambios de humor y perturbaciones de sueño
4. Se debe excluir en pacientes con condiciones establecidas médicas conocidas para producir fatiga crónica (anemia, enfermedades musculares); también pacientes con un diagnóstico corriente de esquizofrenia, enfermedad maníaca depresiva, abuso de sustancias, desorden en comidas (como la anorexia o bulimia) o probada enfermedad orgánica cerebral

CDC: Centers for Disease Control and Prevention.

BIBLIOGRAFÍA
 1. Garralda ME, Rangel L. Annotation: Chronic fatigue syndrome in children and adolescents. J Child Psychol Psychiatry. 2002; 43:169-76.
 2. Garralda ME, Chalder T. Annotation: Chronic fatigue syndrome in childhood. J Child Psychol Psychiatry. 2005;46:1143-51.
 3. Sankey A, Hill C, Brown J, Quinn L, Fletcher A. A Follow-up Study of Chronic Fatigue Syndrome in Children and Adoles-cents: Symptom Persistence and School Absenteeism. Clin Child Psychol Psychiatry. 2006;11:126-38.
 4. Goodman R. The Strengths and Difficulties Questionnaire: A Research Note. J Child Psychol Psychiatry. 1997;38:581-6.
 5. Hathway SR, McKinley JC. Inventario Multifásico de Personalidad de Minnesota-2 (MMPI-2). Manual. Adaptación Española. En: Avila-Espada A, Jiménez Gómez F, editores. Publicaciones de psicología aplicada. Madrid: TEA ediciones, S.A.; 1999.
 6. Kovacs M. The Children’s Depression, Inventory (CDI). Psychopharmacol Bull. 1985;21:995-8.
 7. March JS, Parker JD, Sullivan K, Stallings P, Conners CK. The MASC (Multidimensional Anxiety Scale for Children). J Am Acad Child Adoles Psy. 1997;36(4):554-65.
 8. Chalder T. Chronic fatigue syndrome. En: Graham P, editor. Cognitive behaviour therapy for children and families. Cam-bridge: Cambridge University Press; 2004. p. 385-402.
 9. Garralda E, Rangel L, Levin M, Roberts H, Ukoumunne O. Psy-chiatric Adjustment in Adolescents with a History of Chronic Fatigue Syndrome. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 1999;38:1515-21.
 10. Carter B, Edwards J, Kronenberger W, Michalczyk L, Marshall G. Case control study of chronic fatigue in paediatric patients. Paediatrics. 1995;95:179-86.
 11. Rangel L, Garralda ME, Levin M, Roberts H. The course of chronic fatigue syndrome. J R Soc Med. 2000a;93:129-34.
 12. Fukuda K, Strauss S, Hickie I, Sharpe M, Dobbins J, Komaroff and the international Chronic Fatigue Syndrome Study Group. The chronic fatigue syndrome: a comprehensive approach to its definition and study. Ann Intern Med. 1994;121:953-9.
 13. Sharpe MC, Archard LC, Banatvala JE, Broysiewicz L, Clare A, David A, et al. A report – chronic fatigue syndrome: Guideli-nes for research. J R Soc Med. 1991;84:118-21.
 14. Wright B, Ashby B, Beverley D, Calvert E, Jordan J, Miles J et al. A feasibility study comparing two treatment approaches for chronic fatigue syndrome in adolescents. Arch Dis Child. 2005;90:369-72.
 15. Chalder T, Tong J, Deary V. Family focused cognitive behaviour therapy for chronic fatigue syndrome. Arch Dis Child. 2002;86:95-97.
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Terapia génica para el dolor

En estados Unidos se estudia terapia génica para el dolor, doce pacientes con un dolor oncológico intratable probarán en un ensayo clínico una terapia génica para aliviar su dolor. Se trata de la primera vez que se utiliza un gen para calmar el dolor, según informa la Universidad de Michigan (Estados Unidos), centro donde se realizará el ensayo.

Concretamente, los investigadores usarán un vector de transferencia genética (un agente usado para llevar genes hasta las células) que se inyectará en la piel. Este vector, creado a partir del virus del herpes simple, es capaz de liberar el gen que regula la encefalina, un analgésico natural del organismo. Si la estrategia resultara efectiva, podría aplicarse en un futuro para tratar otros tipos de dolor que están lejos de ser controlados, como el neuropático.

La terapia génica para el dolor con éxito en animales

En estudios preclínicos, los investigadores ya habían constatado que la transferencia de la encefalina mediante vectores del virus del herpes reducía el dolor crónico, según relata David Fink, jefe del Departamento de Neurología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan.

El investigador reconoce que “después de casi dos décadas de desarrollo y más de 8 años de estudios en modelos animales de dolor, hemos llegado al punto en el que estamos preparados para probar si esta estrategia es efectiva en humanos”.

Terapia génica para el dolor

Terapia genica para el dolor

La encefalina es un miembro de la familia de los péptidos opioides que se producen de manera natural en el organismo. Estos péptidos ejercen sus efectos analgésicos actuando sobre el mismo receptor por el que lo hacen la morfina y otros fármacos opioides. En este ensayo, el péptido de la encefalina, producido como resultado de la transferencia genética, será liberado selectivamente en la médula espinal, en la zona encargada de trasmitir la sensación de dolor desde la parte del cuerpo afectada hasta el cerebro.

“Esperamos que esta terapia resulte en efectos analgésicos que no pueden ser alcanzados con la administración sistémica de opiáceos”, confía Fink.

¿Pero que és la terapia génica?

(actualizado a 2016)
La terapia génica o genética es una técnica experimental que utiliza los genes para tratar o prevenir enfermedades. La forma más común de terapia genética incluye la inserción de un gen normal para sustituir a uno anormal. Otros tipos incluyen:

  • Intercambio de un gen anormal por uno normal
    Reparación de un gen anormal
    Alteración del grado en el que se active o se desactive un gen
    Aunque hay una gran esperanza para la terapia genética, aún es experimental.
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Efectos adversos en antidepresivos

Efectos adversos en antidepresivos en menos del 40% de los pacientes que los toman

La disfunción sexual, el aumento de peso y los mareos son los que más preocupan a los pacientes, según una encuesta

Los resultados de una encuesta realizada a pacientes en Alemania y España en tratamiento por depresión han revelado que dos de cada cinco pacientes presentan efectos adversos indeseados asociados al tratamiento farmacológico.

El Prof. Michael Bauer, del Hospital Universitario de Dresden (Alemania), presentó los resultados de esta encuesta en el marco del Congreso del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología, que se desarrolla en Barcelona y, entre otros aspectos, resalto que “estos efectos adversos pueden reducir significativamente la calidad de vida de los pacientes y hacen que sea aún más difícil tratar la depresión subyacente”.

Los principales efectos adversos en antidepresivos

El mareo, la disfunción sexual y el aumento de peso –los que más preocupan a los pacientes- son efectos adversos asociados a los tratamientos con fármacos serotoninérgicos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), y pueden ser tan molestos que provocan que los pacientes no toleren estos antidepresivos.

Efectos adversos en antidepresivos

En la encuesta, más del 30% de los pacientes que experimentó éstos y otros efectos adversos cambió de tratamiento. El Prof. Ángel Luis Montejo, director de Investigación de la Asociación Psiquiátrica de Castilla y León, resaltó que “en esta encuesta hemos detectado que entre los episodios adversos, el que más preocupa a los hombres es la disfunción sexual y a las mujeres, el aumento de peso”. A este respecto añadió que “nunca debemos subestimar el efecto negativo que pueden tener estos episodios sobre la sensación de autoestima de un paciente y su capacidad de disfrutar de la vida”.

Cambios de tratamiento

“En esta encuesta -resalta el Prof. Montejo- hemos podido detectar que dichos problemas son, con frecuencia, los desencadenantes por los que muchos pacientes se deciden a solicitar ayuda para su depresión. El cambio a otro tratamiento es, con frecuencia, la mejor forma de superar esta situación”. Para los pacientes con trastorno depresivo mayor, el hidrocloruro de bupropión (Elontril), disponible en Europa desde 2007, supone una buena alternativa frente a otras terapias actuales, señalaron los especialistas. Este fármaco no tiene ningún efecto clínicamente significativo sobre la serotonina y, por lo tanto, no se asocia a determinados efectos adversos que con frecuencia se experimentan con otros antidepresivos, por ejemplo con los ISRS.

Más de dos tercios de los pacientes encuestados señalaron que determinados síntomas de la depresión tardaban más en responder al tratamiento; entre ellos “sentirse triste o vacío” (48%), “tener problemas para dormirse” (41%) e “imposibilidad de disfrutar de la vida” (31%). El estado de ánimo, la capacidad cognitiva y el comportamiento están regulados por neurotransmisores (noradrenalina, dopamina y serotonina).

Por su parte, la pérdida del placer, la motivación y el interés están asociados a una reducción de la transmisión de dopamina; una concentración reducida de noradrenalina podría afectar a la pérdida de interés (motivación) y de energía. El hidrocloruro de bupropión es el único antidepresivo que actúa específicamente sobre estos dos neurotransmisores (inhibe la recaptación de noradrenalina y de dopamina) y produce un efecto beneficioso significativo respecto al placebo en los síntomas de energía y baja motivación

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Artritis reumatoide y combinación de fármacos

La combinación de fármacos mejora la remisión de la artritis reumatoide

Artritis reumatoide y combinación de fármacos

Una investigación reciente halló que los pacientes que tienen artritis reumatoide entre moderada y grave se beneficiaron de combinar metotrexato y Enbrel (etanercept).

Esta combinación mejoró tanto la remisión como los índices radiográficos de no progresión en el plazo de un año, en comparación con el tratamiento estándar de solo metotrexato.

Los pacientes que usaron este régimen también tuvieron más probabilidades de mantenerse empleados, según un estudio que aparece en la edición actual de The Lancet . El estudio fue financiado por AstraZeneca, fabricante de Enbrel.

Según la Arthritis Foundation, la artritis reumatoide es una enfermedad que se piensa que es autoinmune y afecta a unos 1.3 millones de estadounidenses. La enfermedad comprende la inflamación de las articulaciones, lo que puede conducir tanto a dolor como a discapacidad. No hay cura para la afección, aunque varios medicamentos pueden ofrecer alivio.

Artritis reumatoide y combinación de fármacos

Se eligió aleatoriamente a más de 500 pacientes que no estaban hospitalizados y nunca habían probado metotrexato, un medicamento para quimioterapia, antes para que recibieran metotrexato solo (con dosis progresivas) o metotrexato más 50 mg a la semana de Enbrel.

Resultados del estudio de artritis reumatoide y combinación de fármacos

La mitad de los pacientes que recibieron ambos medicamentos entraron en remisión, mientras que el 94 por ciento tuvo una respuesta “buena o moderada”. Apenas el 28 por ciento de los que solo usaron metotrexato entró en remisión, según el estudio.

Además, los que usaron la terapia combinada tuvieron tres meses más probabilidades de dejar de trabajar, en comparación con los que tomaron metotrexato solo, aseguraron los autores del estudio, de la Universidad de Leeds y de los Hospitales universitarios de Leeds en el Reino Unido.

Cerca de la cuarte parte de los pacientes que estaban trabajando al comienzo del ensayo que que estaban en la rama de un solo medicamento tuvieron que dejar de ir de trabajar al final de un año, en comparación con apenas cerca del 10 por ciento en el grupo de la combinación.

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Vitamina B12 y reducción cerebral

Vitamina B12 frente a la reducción del volumen cerebral

Las personas de edad avanzada con niveles elevados de la vitamina en sangre parecen tener menos riesgo de perder tamaño cerebral, lo cual se asocia al declive cognitivo.

Un estudio dirigido por científicos de la Universidad de Oxford (Reino Unido) muestra que niveles elevados de vitamina B12 parecen proteger frente a la reducción del volumen cerebral en personas de edad avanzada, disminución que se asocia con el declive cognitivo.

Vitamina B12 y reducción cerebral

Los autores, no obstante, señalan que es necesario investigar este fenómeno en profundidad antes de recomendar tomar suplementos de esta vitamina con el fin de mantener el volumen del cerebro.

En su estudio participaron 107 individuos sanos de 61 a 87 años, clasificados en tres grupos en función de sus niveles de vitamina B12 en sangre. Además de tomar muestras de sangre una vez al año durante cinco años, los participantes fueron sometidos a pruebas de imagen para medir su volumen cerebral. Observaron que las personas del grupo con mayores niveles tenían seis veces menos probabilidades de experimentar un encogimiento del volumen cerebral que las del grupo con menores concentraciones de la vitamina.

vitamina b12 y reduccion cerebral

“Nuestro estudio no demuestra que modificar el estatus de vitamina B12 podamos proteger nuestro cerebro y posiblemente prevenir el declive cognitivo”, señalan los autores en ” Neurology “, pero anuncian que una nueva investigación sí que se está centrando en esa posibilidad y se esperan los resultados para el próximo año.

Por otro lado, un estudio publicado en la edición digital de “Nature Genetics” muestra que variantes frecuentes en un gen llamado FUT2 influyen en los niveles de vitamina B12 de sus portadores.

Los autores recuerdan que la deficiencia de esta vitamina se relaciona con anemia perniciosa, enfermedad cardiovascular, cáncer y trastornos neurodegenerativos. La vitamina B12 se encuentra en carnes, pescado, lácteos y otros productos animales, así como en cereales enriquecidos. La deficiencia es más frecuente en personas ancianas y en vegetarianos.

Acceso a el Abstract Vitamin B 12 status and rate of brain volume loss in community-dwelling elderly

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Cirugia para neuralgia del trigemino

Cirugia para neuralgia del trigemino si los fármacos fallan

Así lo aconseja una nueva guía clínica aconseja la cirugía si la neuralgia del trigemino no responde a la terapia

Aquellas personas que padecen neuralgia del trigémino (una de las causas más comunes de dolor facial) y no obtienen resultados satisfactorios con los tratamientos habituales podrían hallar la solución a su problema en la cirugía, según la nueva guía clínica publicada por la Academia de Neurología de Estados Unidos y la Federación Europea de Sociedades Neurológicas.

“Muy pocos fármacos han demostrado ser eficaces en el tratamiento de la neuralgia del trigémino”, señala en un comunicado de la AAN (siglas en inglés de esta sociedad científica) Gary Gronseth, miembro de esta academia y de la Universidad de Kansas.

“Si los pacientes no responden a estos medicamentos, los especialistas deben considerar referirlos al cirujano. A menudo, la cirugía se considera como último recurso y hasta que se opta por ella el paciente sufre mientras el facultativo, con toda su buena intención, sigue probando con fármacos de eficacia limitada”, añade Gronseth. El dolor provocado por la neuralgia del trigémino suele ser descrito como insoportable y similar a una descarga eléctrica.

Cirugia para neuralgia del trigemino

Aunque el dolor desaparece normalmente al cabo de algunos segundos, los episodios se pueden prolongar durante días, semanas o meses, y después desaparecer incluso años. Cosas tan comunes como afeitarse, maquillarse, lavarse los dientes, beber o hablar pueden desencadenar la neuralgia, que es más común entre las mujeres.

El paciente debe conocer todas las opciones.

Hay dos tipos de neuralgia del trigémino: sintomática y clásica. La primera, menos común, se diagnostica cuando existe un problema que afecta al nervio trigémino, como un tumor o una placa de esclerosis múltiple. En la forma clásica, la causa que desencadena los tremendos dolores se desconoce y no existen otros problemas neurológicos que lo expliquen. La nueva guía clínica, que se basa en la revisión sistemática de la literatura científica acerca de este trastorno, recomienda a los médicos la carbamazepina (antiepiléptico) como tratamiento de primera línea.

Otro fármaco de la misma familia, la oxcarbazepina, también debe considerarse. “Si los pacientes no responden bien a la carbamazepina o a uno o dos medicamentos más, es razonable considerar la cirugía sobre la raíz del nervio trigémino”, explica Gronseth.

“Las personas que padecen este trastorno deben estar al corriente de la disponibilidad de esta terapia para discutir las opciones con su médico”. Aunque en sus conclusiones, Gronseth y el resto de expertos que llevó a cabo la revisión de estudios subrayan que “no existen suficientes datos para recomendar la cirugía como primer tratamiento de la enfermedad”, sólo como último recurso.

Síntomas, tratamiento Neuralgia del trigemino

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Dificultades cognitivas comienzan antes de lo pensado

El rápido deterioro de nuestras capacidades mentales a medida que envejecemos comienza mucho antes de lo que los científicos sospechaban. Informaron el miércoles investigadores suecos.

Pruebas simples de velocidad perceptual, habilidad espacial y función verbal mostraron que algunas capacidades cognitivas empiezan a disminuir rápidamente unos 15 años antes de la muerte, señaló Valgeir Thorvaldsson, quien trabajó en el estudio.

“Estudios previos mostraron que el deterioro brusco comienza alrededor de cinco años antes de morir”. Manifestó Thorvaldsson, psicólogo de la Universidad de Gotenburgo en Suecia.

Las dificultades cognitivas comienzan antes de lo pensado

“Lo que pudimos ver en nuestros datos es que esos cambios se producen mucho antes de lo pensado”, añadió el experto.

La mayoría de las personas alcanza el máximo de su actividad mental entre los 35 y los 40 años, cuando comienza un deterioro constante hasta los años previos a la muerte, explicó el investigador.

El equipo sueco quería probar cuándo empezaba esa aceleración, con el fin de comprender mejor la pérdida de capacidad mental en las personas.

En un estudio de 30 años de duración, los expertos siguieron a 288 hombres y mujeres desde los 70 años hasta su muerte. El equipo midió las habilidades mentales de los participantes a intervalos regulares.

Dificultades cognitivas comienzan antes de lo pensado

Dificultades cognitivas comienzan antes de lo pensado

Los autores hallaron que la velocidad perceptual, una medición de cuán rápido las personas pueden comparar las figuras, se deterioraba rápidamente unos 15 años antes de la muerte.

En tanto, la habilidad espacial comenzaba a disminuir rápidamente unos ocho años antes de morir y la capacidad verbal, unos siete años previos a la muerte.

“Hay una aceleración sustancial en el deterioro cognitivo muchos años antes de la muerte entre las personas sin demencia”

indicaron Thorvaldsson y sus colegas en la revista Neurology .

La falta de ejercicio y la estimulación mental en la adultez tardía. Unido a el aumento de los problemas respiratorios, explicarían qué es lo que impulsa el deterioro final:- agregó el experto en una entrevista telefónica.

Saber cuándo comienza el cambio más brusco podría ayudar a los médicos. Identificarian a las personas propensas a sufrir problemas de salud graves en el futuro cercano, manifestó Thorvaldsson.

“Un cambio en la capacidad verbal podría ser considerado, por lo tanto, un indicador crucial de degeneración de la salud en las personas mayores”, concluyó el investigador.

Las dificultades cognitivas se encuentran como un síntoma más de la fibromialgia

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Cistitis intersticial y Fibromialgia

Los pacientes con Fibromialgia se quejan de un aumento en la frecuencia o de mayor urgencia para orinar, típicamente, sin una infección de la vejiga. Algunos pacientes pueden presentar una condición más crónica que es la inflamación dolorosa de la pared de la vejiga. Esto se conoce como “cistitis intersticial” (CI)  sindrome asociado a la fibromialgia

Orinar con urgencia y dolor son los principales síntomas de la cistitis intersticial. Un trastorno que afecta sobre todo a mujeres de mediana edad.Un sector de la población que se enfrenta al importante desconocimiento que hay sobre esta enfermedad

Cistitis intersticial y Fibromialgia

La cistitis intersticial (CI) es una enfermedad crónica, rara y sobre todo femenina (el 80% de los casos son mujeres). Los hombres pueden verse afectados por una patología muy parecida, la prostatodinia.

A pesar de que buena parte de la población es consciente de los problemas que afectan a muchos hombres a causa de la próstata, no ocurre lo mismo en el caso de las mujeres que sufren este tipo de cistitis. Con una necesidad perentoria y muy frecuente de miccionar, su problema es desconocido incluso por los propios médicos. Y es que todavía no se ha logrado averiguar cuáles son las causas que la desencadenan. En estos momentos, una de las principales hipótesis que se defiende es que los malos hábitos miccionales, como aguantar demasiado la orina, pueden favorecer su aparición.

Cistitis sin causa conocida

Cuando se habla de cistitis casi siempre se la relaciona con una inflamación vesical bacteriana. El germen Escherichia coli es el responsable más frecuente. Pero también conviven otras causas de irritación vesical que no son bacterianas. Responden a factores como irradiación, quimioterapia u obstrucción.

Una mención aparte merecen las cistopatías crónicas. Son aquellas cistitis sin causa conocida. Dentro de este grupo se incluye la cistitis intersticial. En EEUU afecta a más de 700.000 personas, según datos de la Intersticial Cystitis Association . En España, sin embargo, no hay datos epidemiológicos sobre su incidencia.

La cistitis, denominación coloquial por la que se conoce este mal, hace referencia a una inflamación crónica de la pared de la vejiga. Por su parte, el apellido de intersticial está relacionado con el entramado de células que forman fibras de colágeno y, a su vez, al espacio intercelular llamado intersticio, que es la parte que se inflama e irrita. Esto se debe a que ciertos componentes químicos de la orina.

El potasio, son capaces de atravesar la capa que recubre el interior de la vejiga (el urotelio) e irritar el intersticio. En consecuencia, las personas afectadas sufren dolor cada vez que se produce el llenado de la vejiga.

Cistitis intersticial y Fibromialgia

Cistitis intersticial y Fibromialgia

síndrome de la vejiga dolorosa

Hay que tener en cuenta, además, que la cistitis intersticial se incluye dentro del llamado “síndrome de la vejiga dolorosa”.Esta se refiere a cualquier patología relacionada con dolor del órgano en cuestión. Todas las CI son vejigas dolorosas, pero no todas las vejigas dolorosas son CI.

Por este motivo, ante un cuadro de vejiga dolorosa la cistitis intersticial se diagnostica cuando no se aprecia ninguna causa orgánica, como un tumor vesical, piedras (o litiasis) en el tracto urinario o una infección de orina que justifique ese dolor. Tras descartar estas causas orgánicas y realizar una serie de pruebas. Siempre que las pacientes cumplan ciertos criterios clínicos, los profesionales en urología llegan a la conclusión de que se hallan ante un cuadro clínico concreto: la CI.

Incomodidad

Los síntomas que llevan a acudir al médico se centran en la urgencia en orinar y una frecuencia que se traduce en acudir al baño cada cada 10 – 15 minutos, dolor muy fuerte de vejiga -en la zona perineal- y mucho escozor en forma de ardor continuado.

El sufrimiento es tal que en cuanto aparecen los primeros síntomas, las mujeres afectadas deciden consultar a un especialista, aunque a menudo se yerra en el profesional al que acudir. Puesto que las molestias se localizan en la zona de los genitales acuden -o se las dirige- al ginecólogo y, debido a que se puede confundir con una infección de orina, también recurren al médico de cabecera. Inician entonces un peregrinaje hasta dar con el especialista que les podrá diagnosticar y tratar este problema de forma adecuada: el urólogo.

El diagnóstico se hace esperar

En un primer momento, los síntomas de la CI pueden confundirse con los de una cistitis de origen bacteriano, por lo que suele tratarse con antibióticos. Cuando se observa que no responden al tratamiento, se practican otras analíticas para comprobar que la infección no esté causada por una bacteria. Lo mismo sucede con los hombres, ya que la prostatidinia puede confundirse con una prostatitis infecciosa.

Llegar al diagnóstico lo más importante. En cualquiera de los casos, es que el urólogo interprete y crea lo que le está explicando el paciente, ya que la sintomatología de la CI es muy variada y subjetiva; cada persona siente el dolor con distinta intensidad.

Hasta que no se llega a la conclusión de que se trata de una cistitis intersticial

las afectadas han tenido que someterse a varias pruebas:

La citoscopia mediante un endoscopio para examinar el interior de la vejiga.
La urodinamia funcional. Basada en hacer un llenado de la vejiga para reproducir los síntomas que explica la paciente. Estudiar si le duele y comprobar los síntomas que tiene.
La biopsia. En la que se toma una muestra de tejido para hacer un análisis patológico.

Además, el mismo acto quirúrgico se puede aprovechar para llevar a cabo una hidrodistensión vesical contra el dolor pelviano crónico. Este tratamiento consiste en llenar la vejiga por encima de su capacidad.Mantenerla a esa presión entre 5 y 10 minutos.

Una maniobra que permite que las pacientes sientan cierta mejoría, aunque ésta es variable, en función de cada persona. Su duración es variable. Entre tres y cuatro meses hasta un año, al cabo de los cuales se debe repetir. El resultado depende de la sintomatología previa.

Es habitual que las afectadas se topen con largas listas de espera para la primera visita al urólogo. Por esta razón, desde que este especialista las recibe en la primera visita hasta que se establece el diagnóstico puede transcurrir, en el mejor de los casos, un año. En otros, debido a la confusión inicial de los síntomas con los de una infección, tanto ellos como ellas pueden vivir algunos años con un diagnóstico incorrecto.

Tratamiento sin curación

En la actualidad, la CI no tiene cura. Las afectadas no encuentran otra opción que aprender a convivir con ella toda la vida. No obstante, hay varias vías terapéuticas que, prescritas y aplicadas por un urólogo experto en esta patología. Lo que permite controlar los síntomas en el 70% de las paciente. Deben ser conscientes del carácter crónico de la enfermedad y mantener unas expectativas realistas.

Fármacos:

El tratamiento se inicia de manera escalonada.

Antiinflamatorios para reducir la inflamación y anticolinérgicos para relajar la vejiga. En ocasiones, también se administran fármacos ansiolíticos o antidepresivos, pero no por trastorno de ansiedad o depresión, sino porque el dolor puede generar gran sensación de ansiedad.

En este caso, el objetivo es conseguir que el paciente se relaje y rompa el círculo del dolor. Cuando las pacientes no mejoran con estos tratamientos, se pueden administrar analgésicos como medio de protección contra agentes lesivos y con el fin de disminuir la intensidad de los síntomas.

Neuromodulación.

Este tratamiento, hasta ahora aplicado a la columna, consiste en la colocación de un electrodo en la raíz sacra 3 que recoge las aferencias (los nervios aferentes transportan señales sensoriales de los órganos al cerebro) de la vejiga. Este electrodo es una especie de marcapasos .

Con estímulos eléctricos, ordena las sensaciones de los pacientes respecto a la vejiga. De entrada, se coloca durante un tiempo variable de 15 días y un mes.Tiempo en el que puede llevarse una vida normal. La paciente que lo sigue también debe rellenar un calendario miccional previo a la colocación del electrodo y otro después. De esta forma, se comprueba si ha mejorado o no.

En caso afirmativo, se implantará el dispositivo de manera definitiva.

Otros tratamientos:

Algunas afectadas también recurren a tratamientos como la fisioterapia. Está comprobado que ciertos masajes sobre la musculatura de la zona funcionan en algunas mujeres . Y acuden al apoyo de un terapeuta debido al impacto que la CI puede tener en el bienestar mental de las afectadas.

Un giro vital

La vida diaria de una persona diagnosticada de cistitis Intersticial da un giro de 180 grados en muchos casos. Afecta a la vida cotidiana, laboral y de pareja en varios aspectos:

En el día a día.

La frecuencia al orinar, acompañada de dolor, impide a muchas de las afectadas salir a comprar, viajar, ir de paseo o al cine. Una vez que se manifiesta la enfermedad, las mujeres que la padecen son muy conscientes de la escasez de lavabos públicos en las ciudades. Para acceder a uno de ellos tienen que entrar en un bar o restaurante y pagar una consumición. Lo que es inviable para el bolsillo cada cuarto de hora. Además, beber de forma frecuente es contraproducente para ellas porque acelera la necesidad de orinar con urgencia. Intentar aguantar produce dolor y llevar pañal para retener la orina, un gran escozor.

En el trabajo.

La vida laboral de algunas de las afectadas termina en el momento en que empieza la enfermedad. Los desplazamientos hasta el lugar del trabajo. Cumplir con un horario establecido y rendir como uno más se convierte en una tarea muy difícil ya que las perentorias ganas de orinar y el dolor impiden cumplir con todas las exigencias. En función del nivel en que se encuentre la enfermedad. Algunas afectadas han conseguido cierto grado de incapacidad laboral, incluso la absoluta.

Vida sexual y de pareja.

Este ámbito también se resiente de forma considerable. La inflamación de la vejiga, acompañada de dolor y escozor, se irradia a la zona genital de la mujer. Le impide, en numerosas ocasiones, mantener relaciones sexuales sin dolor. La vejiga inflamada se siente como una roca que molesta enormemente. Un hecho que puede generar conflictos de pareja e, incluso, llegar a la separación.

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Inflamación y dormir poco

Un nuevo estudio revela la inflamación y dormir poco están estrechamente relacionadas, que la privación de horas de sueño incrementa la respuesta inflamatoria en personas sanas y puede asociarse a múltiples enfermedades

Dormir poco puede provocar que el sistema inmunológico actúe contra los propios órganos y tejidos. Es lo que revela un artículo publicado en “Biological Psychiatry” por investigadores del UCLA Cousins Center (Estados Unidos).

Relación entre inflamación y dormir poco

Los autores muestran que la falta de sueño, aunque sea de unas pocas horas, desencadena un mecanismo celular que produce inflamación en los tejidos. En consecuencia, dormir bien por las noches reduciría el riesgo cardíaco y de trastornos autoinmunes como la artritis reumatoide. Midieron los niveles de factor nuclear, un factor de transcripción que desempeña un papel clave en la señalización inflamatoria del organismo en personas sanas.

Esas mediciones se repitieron por la mañana en voluntarios que habían dormido sin dificultad toda la noche y también en situación de privación de sueño –fueron despertados para que se mantuvieran sin dormir durante cuatro horas en mitad de la noche-. En estos últimos casos, la activación de la señalización por el factor nuclear fue significativamente mayor respecto a la medición basal y a la medición tras haber dormido bien toda la noche.

Inflamación y dormir poco

Que te puede ayudar a reducir la inflamación mediante la alimentación

No obstante, los autores apuntan que ese incremento de la respuesta inflamatoria se observó solamente en mujeres.

A juicio de los investigadores, sus datos vienen a llevar un importante vacío en el conocimiento de los mecanismos celulares por los que la falta de sueño aumenta la inflamación en humanos, lo cual tiene implicaciones para entender mejor la asociación entre los trastornos del sueño y el riesgo de un amplio abanico de enfermedades, entre ellas las cardiopatías, la artritis, la diabetes, la obesidad y ciertos cánceres.

“El estrés físico y psicológico derivado del trabajo, la escuela y las responsabilidades sociales –apuntan los autores- provocan que millones de norteamericanos no puedan dormir bien por la noche. Los hábitos de sueño de los norteamericanos no son saludables. Nuestros resultados sugieren que incluso una pérdida moderada del tiempo de sueño puede desempeñar un papel en muchos trastornos frecuentes”.

Biological Psychiatry 2008;64:538-540

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Fibromialgia y embarazo Consejos ¿qué debo hacer?

Fibromialgia y embarazo Consejos ¿Qué puedo hacer? Las experiencias en enfermas de fibromialgia que pasan por un embarazo son múltiples, encontrar soluciones a las preguntas que te puedes plantear es muy difícil por la complejidad de la enfermedad y la cantidad de factores que intervienen a la hora de desarrollar nuevos síntomas.

Puedes partir de unos consejos y resolver dudas en el siguiente articulo.

Fibromialgia noticias

Fibromialgia y embarazo consejos

No se sabe demasiado acerca del curso que puede tomar la fibromialgia durante el embarazo.

En realidad, parece haber evidencia contradictoria entre los investigadores y los doctores, referida a los efectos que puede llegar a causar el embarazo sobre este síndrome. Por lo general, se acepta que se deben llevar a cabo más investigaciones relacionadas con la fibromialgia para así poder tener una idea clara y precisa sobre cómo puede llegar a afectar el embarazo al síndrome de fibromialgia y viceversa.

En el año 1997, uno de los pocos estudios llevados a cabo sobre la fibromialgia y el embarazo fueron realizados en Noruega. Un reducido número de mujeres embarazadas fueron incluídas en este estudio, entre las cuales algunas padecían fibromialgia y otras no.

El estudio demostró que una abrumadora cantidad de aquellas mujeres embarazadas que padecían fibromialgia reportaban un drástico incremento en la severidad de los síntomas propios de la enfermedad.

El tercer trimestre era por lejos el más duro y complicado del embarazo, momento en el cual los síntomas recrudecían e incrementaban su frecuencia. La mayoría de las mujeres analizadas en dicho estudio reportaron que sus síntomas eran más intensos que lo normal hasta -por lo menos- tres meses después de haber dado a luz a sus bebés .

Fibromialgia y embarazo consejos

Fibromialgia y embarazo

También se reportó una gran incidencia de depresión postparto causada por esta enfermedad. Por otro lado, los bebés nacidos de madres que padecían fibromialgia eran sanos y saludables, nacían en la fecha estimada para el parto, y presentaban buen peso al nacer.

Muchos doctores no están de acuerdo con la idea de que el embarazo provoca un recrudecimiento de la fibromialgia.

Los doctores acostumbrados a tratar pacientes que padecen fibromialgia argumentan que el embarazo contribuye a aliviar e incluso a eliminar los síntomas causados por la fibromialgia.

Muchas mujeres embarazadas estuvieron de acuerdo con ello, afirmando que las náuseas matinales y los vómitos habían cesado y que se sentían mejor que antes de quedar embarazadas.

Se teoriza que este mejoramiento de los síntomas puede estar causado por los efectos de la hormona ovárica conocida con el nombre de relaxina.

Durante el embarazo, la cantidad de relaxina presente en el organismo de las mujeres aumenta hasta un 10 más. También se ha descubierto que los suplementos de relaxina contribuyen a aliviar los síntomas que sufren las mujeres que padecen fibromialgia.

Fibromialgia y Lactancia

A pesar de que los efectos del embarazo sobre la fibromialgia son desconocidos, se ha investigado más exhaustivamente acerca de la lactancia y la fibromialgia. Se han llevado a cabo numerosos estudios científicos encargados de analizar este tema en particular, y las conclusiones arrojadas por los mismos parecen afirmar que la fibromialgia dificulta el proceso de lactancia .

Ésto no quiere decir que las mujeres que padecen fibromialgia no podrán amamantar a sus bebés, sino que tendría que tener en cuenta algunas cosas realmente importantes si decidiera amamantar a su bebé.

La lactancia tiende a ser dificultosa debido al dolor muscular crónico provocado por la fibromialgia. La mayoría de las mujeres vuelven a experimentar los síntomas de esta enfermedad rápidamente luego de haber dado a luz a sus bebés, provocando que el amamantamiento sea más dificultoso y doloroso que lo normal. Es realmente importante lograr que el momento de la lactancia esté lo más libre de estrés que pueda; tanto desde el punto de vista físico como desde el punto de vista emocional.

Debería usar almohadas para apoyar su cabeza mientras estuviera amamantando a su bebé.

Debería tratar de buscar un apoyo o un portabebé para aliviar el peso del mismo/a. Así no tendrá que soportar todo el peso de su bebé sobre su cuerpo. También podría descubrir que el hecho de recostarse sobre la cama con su bebé colocado enfrente suyo podría llegar a facilitar el momento del amamantamiento. A la vez podría aportarle mayor tiempo para descansar.

Asegúrese de alimentar a su bebé en un lugar tranquilo y alejado del ajetreo y del bullicio de la vida diaria .Esto ayudará a reducir sus propios niveles de estrés y le aportará tiempo extra para vincularse más estrechamente con su bebé recién nacido.

¿Está Pensando en Quedar Embarazada?

Si padece fibromialgia debería preocuparse sobre si debería quedar embarazada o no. Puede estar segura de que la fibromialgia no tendrá ninguna clase de efecto negativo sobre su bebé.

Es por ello que el principal tema a tener en cuenta será si usted considera que su organismo puede afrontar las demandas que conlleva un embarazo. A menos que experimente complicaciones sumamente severas; la mayor parte de las mujeres descubren que el embarazo es uno de los sueños que desean cumplir en su vida, incluso si padecen fibromialgia.

Si decidiera quedar embarazada, aquí encontrará algunas cosas que debería tener en mente:

Trate de planificar su embarazo al menos con un año de antelación. De esta manera podrá comenzar a fortalecerse e irse preparando para cuando llegue el momento de quedar embarazada.

Reduzca los niveles de estrés en su vida lo más que pueda. Trate de concebir a su bebé cuando los síntomas de la fibromialgia sean menos intensos.

Evite concebir a su bebé cuando los síntomas de esta enfermedad hayan recrudecido.

Fármacos, Fibromialgia y embarazo

Hable con su doctor de cabecera acerca de los medicamentos que está consumiendo para tratar esta enfermedad. No todos los medicamentos son seguros e inocuos, ni pueden continuar consumiéndose durante el embarazo.

Mantenga una dieta sana y saludable y ejercítese moderadamente (pero no se sobreexija).

¿Quieres conocer una de las pocas investigaciones que existen sobre fibromialgia y embarazo?

Edición y traducción Fibromialgia noticias©

Pregnancy
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