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Dolor en Urgencias ¿Cómo se trata?

Dolor en Urgencias, conocer que en los servicios de urgencias no existen profesionales que exclusivamente traten el dolor crónico y que sólo pueden ofrecer soluciones paliativas para que el enfermo pueda posteriormente ir a su especialista puede ser la clave para que los afectados se sientan minusvalorados en esta atención cuando acuden a un servicio de urgencias.

Redacción Fibromialgia Noticias

El dolor agudo es el principal síntoma del 43% de los pacientes que ingresan en urgencias

Un estudio llevado a cabo en 180 centros hospitalarios señala que la dedicación exclusiva a la etiología de la enfermedad hace que los especialistas se olviden de los síntomas dolorosos.

“Alrededor del 43% de los ingresos que se producen en urgencias hospitalarias tienen como principal sintomatología el dolor agudo. Sin embargo, en tres de cada cuatro hospitales españoles no existen programas específicos de formación continuada para el tratamiento de este tipo dolor.

dolor en urgencias

dolor en urgencias

Tan sólo un 13% de los centros encuestados tienen en marcha iniciativas en este sentido”, explicó el doctor José Luis Aguilar, coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Agudo de la Sociedad Española del Dolor (SED) durante la presentación de un estudio realizado por esta sociedad en colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), y cuyos resultados se han hecho públicos coincidiendo con la celebración ayer, lunes 17, del Día Mundial contra el Dolor.

El tratamiento del dolor está muy lejos de ser óptimo

De la encuesta se desprende que tanto la medición (en cuatro de cada diez centros consultados, la medición del dolor mediante una escala sistematizada es escasa o nula) como el tratamiento del dolor son una asignatura pendiente en la unidad de urgencias hospitalarias. “Los resultados demuestran que el tratamiento del dolor está muy lejos de ser óptimo”, afirmó el doctor Alberto Camba, presidente de la SED. “Prueba de ello”, añadió Camba, “es que el ámbito clínico del dolor no está reconocido como área de capacitación específica y no existe la especialización en unidades de dolor.

Actualmente, la SED está trabajando en la definición de cómo deben ser y funcionar estas unidades, y está claro que para poder trabajar en ellas hay que tener una formación específica en el dolor.”

En este sentido, el doctor José Ramón González Escalada, secretario de la SED, explicó que actualmente hay dos formas de trabajar en el tratamiento del dolor dentro de los hospitales: “Por un lado, están las unidades especializadas en el tratamiento del dolor crónico y aquellas en las que se trata el dolor agudo, que tienen unas estructuras y una forma de trabajo totalmente distintas. Sin embargo, fuera de estas unidades hay una gran carencia del tratamiento hospitalario del dolor, ya que en muchos casos la dedicación exclusiva a la etiología de la enfermedad hace que los especialistas se olviden de los síntomas dolorosos”.

Individualizar el tratamiento

La doctora Rosalía de la Torre, del Grupo de Trabajo de Dolor Agudo de la SED, comentó al respecto que “en el caso concreto del dolor agudo, la clave está en individualizar el tratamiento, ya que el umbral de dolor de cada paciente es variable. Si bien el 50% de los hospitales españoles dispone de protocolos para tratar este tipo de dolor, éstos no se renuevan y rara vez se consensuan”.
En esta línea, el doctor Aguilar comentó que “hay que entender el dolor en sí mismo como una enfermedad, ya que se trata de un problema físico y emocional que requiere tiempo de atención humana. Y precisamente esto es lo que falta en los hospitales más modernos, en los que la tecnificación hace que se delegue el abordaje de estos pacientes en otros profesionales, como por ejemplo, los de enfermería. En este sentido se puede decir que el dolor agudo está desatendido e infravalorado en nuestros hospitales, y no hay que olvidar que el dolor agudo, si no es debidamente tratado, puede cronificarse”.

Dolor en urgencias

En cuanto al tipo de dolor agudo tratado en urgencias, el doctor Aguilar explicó que éste es de distinto tipo: traumático, postoperatorio, de origen médico, obstétrico, grandes quemados, bucodental… “Según el estudio, de ese 43% de las admisiones en urgencias, el volumen de casos se distribuye según dolor asociado a traumatismos (39,2%), dolor grave (27,7%) y pacientes con agudización de dolor crónico (15,9%)”. Además, ocho de cada diez pacientes ingresan a causa de un dolor músculo-esquelético, con especial incidencia de las lumbo-ciatalgias. Le siguen en frecuencia los dolores de tipo abdominal (12%) y, en menor medida, las dolencias torácicas (3%) y las isquémicas o neuropáticas (1,5%).

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Cómo relajarnos, estrés y salud

¿Quieres saber cómo relajarnos? Conoce los beneficios de la relajación en fibromialgia y en cualquier otra enfermedad crónica.

Estrés y salud: Cómo “encender” la respuesta de relajación

Activar la respuesta de relajación ayuda a desarrollar una mayor resistencia física, psicológica y emocional frente a situaciones de estrés, que son múltiples y muchas veces inevitables en la vida cotidiana.

Estudios científicos han demostrado que la respuesta de relajación puede utilizarse como complemento de la medicina convencional para el tratamiento de numerosas alteraciones que son causadas o agravadas por el estrés.

¿Qué es el estrés?

Es la respuesta del organismo para hacer frente a situaciones psicológicas, ambientales o fisiológicas adversas, desafiantes y/o desestabilizadoras. La respuesta de estrés es necesaria para que nuestro organismo funcione correctamente y con un rendimiento máximo. Sin embargo, cuando esta respuesta supera un límite, el estrés conduce a estados de fatiga y agotamiento tanto físicos como mentales. En esas condiciones, el estrés puede causar o agravar enfermedades.

¿Qué es la respuesta de relajación?

La respuesta de relajación, definida por el Dr. Herbert Benson en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, es un estado físico de profundo descanso y constituye la contrapartida fisiológica de la respuesta de estrés (disminuye el ritmo cardíaco, la tensión arterial, el ritmo respiratorio, y la tensión muscular).
La activación frecuente y regular de la respuesta de relajación ayuda a desarrollar una mayor resistencia física, psicológica y emocional frente a situaciones de estrés, que son múltiples y muchas veces inevitables en la vida cotidiana. Estudios científicos han demostrado que la respuesta de relajación puede utilizarse como complemento de la medicina convencional para el tratamiento de numerosas alteraciones que son causadas o agravadas por el estrés.

¿Quiénes pueden beneficiarse de la práctica de la respuesta de relajación?

Cualquier persona con:
síntomas físicos de ansiedad (palpitaciones, respiración alterada, nerviosismo)
enfermedades o condiciones agravadas por el estrés
dolor de cabeza
problemas gastrointestinales
problemas de piel
dolor crónico
dificultades para dormir
enfermedades autoinmunes
síndrome premenstrual
fatiga
asma
alergias

¿Cómo se induce la respuesta de relajación?

A diferencia de la reacción de estrés que se desencadena automáticamente, para “encender” la respuesta de relajación necesitamos participar voluntaria y activamente.

Cómo relajarnos

A continuación se describe una técnica sencilla para activar la respuesta de relajación:
como relajarnos
Elija una palabra, sonido o frase que le resulte natural o agradable, por ejemplo “uno”, “paz”, etc.
Siéntese tranquilamente en una posición cómoda.
Cierre los ojos si le resulta cómodo. Si no, puede dirigir la mirada hacia abajo, con los ojos entreabiertos y sin tensión.
Relaje sus músculos progresivamente: pies, pantorrillas, muslos, abdomen, hombros, cuello, cabeza.
Respire lenta y naturalmente, y mientras lo hace, concéntrese repitiendo para su interior, al final de cada exhalación, la palabra o frase que haya elegido, por ejemplo “uno”.
Adopte una actitud pasiva. No se preocupe acerca de si lo está haciendo bien o mal. Cuando surjan pensamientos en su mente, simplemente suspire y vuelva suavemente a la repetición.
Continue entre 5 y 20 minutos.
No se ponga de pie inmediatamente al acabar. Continúe sentado/a tranquilamente durante un minuto escuchando los sonidos que llegan desde el exterior. Luego, abra los ojos y permanezca sentado/a otro minuto antes de ponerse de pie.
Practique la técnica una o dos veces por día. Antes del desayuno o de la cena son buenos momentos

Beneficios demostrados de la práctica de la respuesta de relajación

La práctica frecuente de esta técnica tiene como resultado una mejora en la calidad de vida y en la capacidad para afrontar situaciones difíciles, tanto en personas sanas como en aquellas que afrontan enfermedades graves y/o crónicas. Muy recientemente, se ha comenzado a demostrar que la respuesta de relajación tiene efectos a nivel celular (expresión de genes relacionados con estrés oxidativo y daño celular) y sobre diversas funciones cerebrales.

Bibliografia:
 “Benson-Henry Institute for Mind Body Medicine” (Massachusetts General Hospital; Harvard Medical School) http://www.mbmi.org
 Dusek JA, Otu HH, Wohlhueter AL, Bhasin M, Zerbini LF, Joseph MG, Benson H, Libermann TA. (2008) Genomic counter-stress changes induced by the relaxation response. PLoS ONE. 3(7):e2576
 Tang YY, Ma Y, Fan Y, Feng H, Wang J, Feng S, Lu Q, Hu B, Lin Y, Li J, Zhang Y, Wang Y, Zhou L, Fan M. (2009) Central and autonomic nervous system interaction is altered by short-term meditation. Proc Natl Acad Sci U S A. 106, 8865-8870.

La voz del paciente


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Higiene del sueño. Guia para dormir mejor

Higiene del sueño, cuando el sueño debe “mimarse” con dolor.

Guía de pautas de higiene del sueño

El sueño, una necesidad primaria

El ser humano necesita dormir y esto sucederá de forma natural aunque el individuo no quiera. Sin embargo, no se trata solo de dormir, es necesario un número suficiente de horas y que el sueño sea de calidad, es decir, que sea reparador y que permita restaurar el organismo para afrontar la posterior etapa de vigilia.
Todas aquellas medidas encaminadas a conseguir un sueño de calidad que permita el adecuado descanso reciben el nombre de higiene del sueño.
El insomnio es uno de los trastornos más habituales en las unidades de sueño. La incapacidad para iniciar y/o mantener el sueño repercute en gran manera en la posterior vigilia del paciente y puede ser causa de múltiples trastornos que afectan a la calidad de vida e incluso de accidentes.

La clasificación internacional de los trastornos del sueño, distingue dos grupos que pueden alterar el correcto descanso y pueden beneficiarse de una adecuada higiene del sueño.

Por un lado, están aquellos cuyo factor desencadenante se encuentra en el entorno del paciente, como por ejemplo viajes con cambios de horario grandes, variaciones estacionales, entornos ruidosos, etc. En otras ocasiones, es el propio paciente, quien, ya sea por unos hábitos inadecuados como consumo de café u otras sustancias, o por patología de base, no consigue conciliar o mantener el sueño.

Para establecer el origen del problema es necesario realizar una correcta valoración del paciente.

Las medidas de higiene del sueño pueden dividirse en 4 grupos según los factores sobre los que incide: ritmo circadiano, cambios fisiológicos con la edad, factores desencadenantes de alertamientos o despertares y consumo de sustancias. Para reconocer su eficacia deben seguirse estas pautas durante un mínimo de cuatro a seis semanas.

Ritmo circadiano

El sueño se produce de forma natural a lo largo del día con un ciclo de aproximadamente 24 horas. Es decir, que lo habitual es que durante la tarde-noche
notemos somnolencia y por la mañana seamos incapaces de continuar el sueño tras un periodo de 8 horas aproximadamente. Este periodo de sueño coincide con la oscuridad, ya que la luz es un factor que influye en que no sintamos sueño. En realidad, la natural tendencia al sueño tiene dos picos durante las 24 horas. Todo el mundo ha sentido hacia el medio día somnolencia. Esto es un fenómeno fisiológico.
Una vez transcurridas unas 8 horas del episodio de sueño nocturno, se puede sentir somnolencia, es lo que denominamos habitualmente siesta. Este periodo nunca debe superar los 15 – 20 minutos y además, no debe producirse una vez transcurridas 12 horas del sueño previo. De otro modo estaremos dificultando el posterior descanso nocturno.
Por otro lado, existen variaciones interindividuales a la hora de dormir. No todos dormimos de la misma manera ni necesitamos la misma cantidad. En términos generales, el periodo de sueño nocturno tiene una duración de 8 +/- 1 hora. Esto no significa que no haya personas que con 5 – 6 horas se encuentren totalmente alerta al día siguiente, mientras que otras necesiten 10 horas de sueño.

Además, hay que considerar la fase en la que se produce el sueño.

Algunos individuos sienten somnolencia hacia el final de la tarde y son capaces de despertarse y levantarse de la cama muy temprano. En términos coloquiales se les conoce como alondras. Sin embargo, aquellos que son capaces de mantenerse despiertos hasta altas horas de la madrugada, pero que por la mañana tiene mucha dificultad para madrugar se les suele denominar como búhos.
También será necesario considerar las variaciones estacionales. A la hora de dormir influye, como ya se ha mencionado la luz ambiental por tanto, el sueño se verá alterado en mayor o menor medida con los cambios estacionales.

Edad

La edad también es un factor a tener en cuenta a la hora de valorar una correcta higiene del sueño. Durante la infancia los periodos de sueño son mucho más prolongados; por ejemplo los lactantes mantienen periodos de sueño diurnos de forma intermitente durante todo el día. Esta situación va variando a medida que el niño crece, hasta llegar más o menos a los 25 años, momento en el que se suele perder la capacidad de iniciar el sueño en cualquier momento del día.
Además, en términos generales, hacia los 40 años comienza una etapa en la que es más habitual que se produzcan alertamientos durante el sueño y en consecuencia sea más fragmentado y poco reparador.

Factores que pueden provocar alertamientos

Se trata de un conjunto de factores que provocan estrés psicofisiológico e impiden la conciliación del sueño. Estos factores van desde preocupaciones como exámenes, problemas de salud, conflictos familiares, etc…, hasta situaciones laborales o de otro tipo, de las que no es posible “desconectar”.
Sin embargo, en ocasiones, estos factores son elementos del entorno que generan esta situación de estrés. Por ejemplo, el caso del paciente que al mirar de forma insistente el reloj piensa en el tiempo que le queda para tener que levantarse.
Con frecuencia estos pacientes se benefician de la realización de un ritual antes de acostarse. Este puede consistir en elaborar una lista con las preocupaciones que le impiden dormir, anotando al lado las posibles soluciones. Otras veces, serán beneficiosas las técnicas de relajación previas al sueño.
Sin embargo, hay pacientes que necesitan llevar a cabo su propio ritual como comprobar que todo está en su sitio, las ventanas y puertas cerradas, etc.

Consumo de sustancias

Existen numerosas sustancias de consumo habitual, que pueden afectar al sueño.

CAFEÍNA:

la cafeína provoca un aumento en el tiempo necesario para iniciar el sueño, pero además es causa de un incremento en el número de despertares, es decir que el sueño es más superficial. También suele influir en que los episodios de sueño sean más breves.
Se trata de un efecto dosis dependiente. Se estima que una taza de café normal tiene entre 100 y 200 mg de cafeína, mientras que el té o las bebidas de cola se encuentran entre 50 – 75 mg. Por regla general, el sueño se afecta en cualquier persona si se superan los 500 mg al día. Además, hay que considerar las ya mencionadas variaciones interindividuales, según las cuales, existen individuos en los que el efecto de la cafeína puede llegar a duran entre 8 – 12 horas

ETANOL:

se trata de una sustancia que aunque inicialmente favorece el comienzo del sueño, posteriormente lo fragmenta. Además, debido a otros efectos que posee, es capaz de añadir síntomas que alteraran el sueño, haciendo que no sea reparador (cefalea, malestar general…). Hay que tener en cuenta, que aunque los efectos pueden durar entre 2 – 3 horas, en algunos individuos pueden persistir incluso cuando el alcohol ya no es detectado en sangre.
Además, también tiene serios efectos sobre la ventilación, por lo que todas aquellas personas con problemas respiratorios, no deben ingerirlo antes de ir a dormir. En general, se recomienda evitarlo siempre a la hora de dormir, pero especialmente en aquellas personas con riesgo de padecer un síndrome de apnea/hipopnea del sueño como varones de edad media, mujeres después de la menopausia o en roncadores.
También deben evitarlo las personas que tomen sustancias con efecto hipnótico sedante.

NICOTINA:

la nicotina presenta un efecto contrario en función de su concentración, es decir de la cantidad de sustancia en sangre. Cuando es poca muestra efectos sedantes y relajantes. Cuando es alta, tiene efecto euforizante que impide el sueño y favorece su fragmentación.
higiene del sueño

Siempre hay que evitar fumar a la hora de irse a dormir. Además, no hay que olvidar que con frecuencia el consumo de nicotina se asocia a la ingesta de alcohol o cafeína, por lo que los efectos se suman.
Aunque siempre hay que tratar a cada persona de forma individual hay una serie de normas que se pueden considerar generales. Esta serie de medidas se añaden a otros tratamientos, en el caso del insomnio como las terapias cognitivo-conductuales y solo en caso necesario, fármacos hipnótico sedantes, pero siempre de forma transitoria.

Guía de pautas de higiene del sueño

Pautas de higiene del sueño:

1. No tomar sustancias excitantes como café, té, alcohol, tabaco, etc., especialmente durante la tarde o al final del día.
2. Tomar una cena ligera y esperar una o dos horas para acostarse. No irse a la cama con sensación de hambre. Se puede tomar un vaso de leche caliente (sin chocolate) o una infusión (sin teína) para favorecer la relajación antes de ir a dormir.
3. Realizar ejercicio físico pero evitar hacerlo a última hora del día, ya que activa el organismo.
4. Evitar siestas prolongadas (no más de 20-30 minutos) y nunca por la tarde noche.
5. Si se está tomando medicación hay que tener en cuenta que algunos medicamentos pueden producir insomnio.
6. Mantener horarios de sueño regulares, acostándose y levantándose siempre a la misma hora. Si no se consigue conciliar el sueño en unos 15 minutos salir de la cama y relajarse en otro lugar para volver a la cama cuando aparezca el sueño.
7. Evitar la exposición a luz brillante a última hora de la tarde y por la noche si existen problemas para conciliar el sueño.
8. No realizar en la cama tareas que impliquen actividad mental (leer, ver tv, usar ordenador, etc.).
9. Es imprescindible mantener un ambiente adecuado que favorezca y ayude a mantener el sueño. Se debe procurar tener una temperatura adecuada, evitar ruidos, usar colores relajantes, una cama confortable etc. Evitar los ambientes no familiares o no habituales a la hora de dormir.
10. Si es necesario se puede realizar un ritual antes de acostarse que incluya conductas relajantes como escuchar música tranquila, lavarse los dientes, una ducha templada, etc.

Consejos específicos para fibromialgia:

El estrés quita el sueño. Ante un foco de estrés como el dolor existe la necesidad de equilibrar el estrés y el dolor mediante técnicas de relajación.

El fín de los fármacos para dormir es conseguir instaurar el sueño, una vez conseguido deben dejarse. Siempre por indicación médica y sino existen problemas asociados como ansiedad.

Sí tu insomnio aparece de forma brusca y coincide con el cambio, la incorporación de una medicación, tenlo en cuenta. Consultalo con tu médico

Sí el dolor fracciona el sueño, consultar al médico para que adapte la analgesia para que facilite el sueño. Cuando se lleva demasiado tiempo sin dormir el dolor aumenta, con lo que sueño y dolor pueden llevar a un circulo vicioso que empeore el estado general del enfermo. Si No existe una depresión puede hacer aparición.

La fibromialgia es una fuente de estrés inagotable producida por el dolor o por los problemas sociales y familiares que conlleva. Mimate cuidando tu sueño, prioriza y evita irte a la cama con problemas del día. Aprovecha el silencio para hacer actividades que te satisfagan a corto plazo, en las que se suele ver resultados a corto plazo.

Si llevas mucho tiempo sin dormir probablemente ir a dormir sea ya de por sí una fuente de estrés. NUNCA te metas en la cama sino tienes sueño contribuye a más estrés.

Cambia tus rutinas, engaña a tu cerebro, ducharte, poner una vela, aromas con aceites esenciales, ponerte una crema hidratante que tenga muy buen olor…leer dos hojas de un libro (no en la cama). Es una sencilla rutina en la que puedes indicarle a tu cerebro que vas a realizar una actividad que le va a ayudar a descansar. Descubre las que te funcionen a tí.

Todos estos rituales siempre los más exentos de luz o con luces directas a la actividad que hagas. Se quiere conseguir engañar al cerebro para que duerma la luz le hará estar despierto.

Espero que todas estas pequeñas ayudas te lleven a un sueño placentero.

Redactado por Fibromialgia Noticias

 

Actualizado a 2018: Dolor y sueño, dormir mal empeora el dolor

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Cerebro y estrés ¿que relación guardan?

Cerebro y estrés, el dolor crónico es una fuente importante de estrés para el organismo, un cuerpo que “sufre” continuamente es un gran candidato a sufrir alteraciones cerebrales, descubre en este articulo como puede derivar el estres fisico continuado del dolor en el cerebro.

Redacción Fibromialgia Noticias

Desvelan cómo el cerebro se ocupa del estrés

Neurocientíficos de la Universidad de Leicester en Reino Unido han dado un significativo paso adelante en la comprensión de cómo el cerebro se ocupa del estrés y mitiga su impacto. Examinando partes de las células nerviosas en el cerebro, responsables de aprender y recordar, descubrieron que es posible alterar lo que se recuerda con el fin de mitigar el estrés de los recuerdos dolorosos.

Los investigadores han identificado una proteína que el cerebro produce en respuesta al estrés. Pruebas en ratones mostraron que aquellos que carecían de esta proteína eran más tímidos y preferían esconderse en la oscuridad.

Los resultados, publicados en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS), son potencialmente importantes para la comprensión del estrés relacionado con las enfermedades psiquiátricas en los seres humanos.

El doctor Robert Pawlak, profesor de Neurociencia en la Universidad de Leicester, afirma que, según el estudio, la producción de la mencionada proteína en el cerebro puede ayudar a proteger a las personas que sufren demasiada ansiedad, y ayudar a los organismos para hacer frente a diversos acontecimientos vitales adversos.

Como a el cerebro le afecta el estrés

Según el doctor Pawlak, cada día de estrés hace que las células nerviosas cambien su morfología, el número de conexiones con otras células y la forma de comunicarse con otras neuronas. Estas respuestas son adaptativas y beneficiosas. -ayudan al cerebro a lidiar con el estrés y a buscar la forma de reacción conductual adecuada.

Cerebro y estrés

como el cerebro le afecta a el estres

Sin embargo, en momentos de estrés severo el cerebro puede perder el control, las células nerviosas en el hipocampo- una área del cerebro responsable del aprendizaje y la memoria – comienzan a retirar sus procesos, dejan de comunicarse con eficacia con otras células y muestran signos de enfermedad.

Cerebro y estrés

Según explica el doctor Pawlak, “una de las estrategias que las células cerebrales utilizan para lidiar con el estrés es mediante un cambio en la forma de realizar pequeños procesos -que normalmente emplean para intercambiar información con otras neuronas- llamadas espinas dendríticas. Las espinas nos ayudan a recordar cosas una vez aprendidas, aunque esto no siempre es bueno, ya que algunos acontecimientos estresantes deben olvidarse rápido o pueden dar lugar a trastornos de ansiedad.

Proteina que responde al estrés

Hemos identificado una proteína que produce el cerebro en respuesta al estrés con el fin de reducir el número de espinas y la ansiedad asociada con futuros eventos estresantes. Esta proteína, lipocalina-2, no se produce normalmente, pero su fabricación se incrementa dramáticamente en respuesta al estrés en el hipocampo. Cuando añadimos lipocalina-2 a las neuronas en cultivo, éstas empiezan a perder sus espinas de memoria”.

En el estudio, se extrajo la lipocalina-2 del cerebro de los ratones; se utilizaron ratones en los que se interrumpió el gen de la lipocalina-2, resultando estos animales más ansiosos que los ratones normales. Los científicos observaron que en estos ratones sin lipocalina-2 las espinas se formaban más fácilmente en el cerebro después de la tensión y, por lo tanto, propiciaban fuertes recuerdos del evento traumático.

Según los investigadores, el cerebro produce lipocalina-2 con el fin de protegernos de padecer demasiada ansiedad y nos ayuda a hacer frente a diversos acontecimientos vitales adversos. La identificación de la lipocalina-2 puede ayudar a lidiar con el estrés que, si no funciona correctamente, puede llevar al padecimiento de enfermedades psiquiátricas.

El estrés relacionado con trastornos psicológicos y mentales es muy común y afecta a más del 30% de la población. Los investigadores que participaron en el estudio se disponen ahora a probar si la lipocalina-2 funciona de la misma forma en los seres humanos, para poder ayudar, en el futuro, a tratar los trastornos de ansiedad y depresión.

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Dolor crónico y gen HCN2. Formas de dolor

Identificado un gen relacionado con el dolor crónico

Unos científicos españoles y británicos han descubierto un gen implicado en la regulación del dolor crónico. Este hallazgo, publicado en la revista Science, aporta información valiosa sobre la posibilidad de diseñar fármacos que bloqueen específicamente la proteína producida por este gen, con el fin de combatir el dolor crónico. El estudio fue financiado en parte por una beca amparada en las acciones Marie Curie del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea.

Los investigadores de la Universidad de Cambridge, en colaboración con científicos del Departamento de Neurociencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz (España), perteneciente al Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental, han destacado el papel determinante que desempeñan en la intensidad del dolor los potenciales de acción que se desencadenan en los nociceptores.

Formas de dolor crónico: el dolor inflamatorio y el neuropático

Alrededor de uno de cada siete británicos padece dolor crónico o duradero. Los trastornos que lo originan con mayor frecuencia son la artritis, la lumbalgia y las cefaleas. Según los expertos, existen dos formas de dolor crónico: el dolor inflamatorio y el neuropático.

El dolor inflamatorio aparece debido a una lesión persistente, como la artritis o una quemadura, que provoca un aumento en la sensibilidad de las terminaciones nerviosas que detectan el dolor. Esto hace que los pacientes sufran un dolor mucho más intenso.

El dolor neuropático es el más difícil de tratar. En este caso se producen daños en los nervios, lo que da lugar a un dolor continuo que hace que los pacientes se vuelvan hipersensibles a los estímulos. Tal y como señalan los investigadores, el dolor neuropático, que puede durar toda la vida, afecta a una gran cantidad de personas, pero su tratamiento resulta complicado.

Este tipo de dolor afecta por ejemplo a los diabéticos (3,7 millones de personas padecen diabetes en Europa, Japón y Estados Unidos) y a los pacientes de herpes zóster y con cáncer. Las personas con lumbalgia también sufren dolor neuropático.

«Los individuos que sufren dolor neuropático tienen muy pocos o ningún momento de alivio debido a la falta de medicación efectiva», señala el profesor Peter McNaughton, científico del Departamento de Farmacología de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, y autor del estudio. «Nuestra investigación ha sentado las bases para el desarrollo de nuevos fármacos para tratar el dolor crónico mediante el bloqueo de HCN2.»

El gen HCN2 se expresa en las terminaciones nerviosas que detectan el dolor. A pesar de que los científicos conocían este hecho desde hace tiempo, hasta el momento nadie había sido capaz de desvelar su mecanismo de acción en la regulación del dolor.

Dolor crónico y gen HCN2

Un gen de la misma familia, denominado HCN4, interviene en el control de la frecuencia de la actividad eléctrica en el corazón, por lo que los investigadores sospechaban que HCN2 podría participar en la regulación de los potenciales eléctricos en los nervios sensibles al dolor.

dolor cronico y gen hcn2

dolor cronico y gen hcn2

Para llevar a cabo este estudio, el equipo investigador suprimió el gen HCN2 en este tipo de nervios. Posteriormente, se aplicaron estímulos eléctricos a estas células nerviosas en cultivo con el fin de analizar el efecto de la eliminación de HCN2 sobre las propiedades celulares.

«En la sensibilidad al dolor intervienen numerosos genes, pero en la mayor parte de los casos al interferir en su acción solo se consigue eliminar cualquier tipo de dolor, e incluso cualquier sensación», indica el profesor McNaughton. «Lo que resulta prometedor acerca de este trabajo sobre el gen HCN2 es que su eliminación (o su bloqueo farmacológico) elimina el dolor neuropático sin afectar al dolor agudo normal. Este descubrimiento tiene una gran importancia clínica, ya que la sensación normal de dolor es esencial para evitar el daño accidental.»
Fuente | CORDIS

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Palexia Tapentadol Retard

Palexia Tapentadol Retard es la primera entidad molecular desarrollada para el tratamiento del dolor crónico intenso que se pone en el mercado desde hace más de 25 años.

Tapentadol Retard, El primero de una nueva familia de análgesicos

Se acaba de presentar tapentadol retard (Palexia), representante de una nueva generación de analgésicos de acción central, los MOR-NRI. El fármaco, que ya está disponible en hospitales y farmacias españolas, es la primera entidad molecular desarrollada para el tratamiento del dolor crónico intenso puesta en el mercado desde hace más de 25 años.

Actualizado a 2018

Tapentadol: la evidencia no apoya su uso en dolor crónico

Tapentadol es un analgésico opioide que actúa como agonista del receptor µ e inhibe la recaptación de noradrenalina.

La forma retard está autorizada para tratar el dolor crónico intenso en adultos, que solo se pueden tratar adecuadamente con un analgésico opioide. Sin embargo, los análisis de la evidencia científica llevados a cabo por diferentes organismos coinciden en que en dolor crónico los resultados de eficacia son muy limitados y los ensayos realizados presentan deficiencias metodológicas que impiden recomendar su uso.

Incluso algunas agencias, como la francesa y la canadiense, han ido más allá y han adoptado la decisión de no financiar tapentadol en esta indicación.

Tapentadol: la evidencia no apoya su uso en dolor crónico


Además, tal y como explicó la doctora Isabel Sánchez Magro, directora médico de Grünenthal Iberia, “este fármaco es el representante de una nueva generación de analgésicos de acción central con un principio activo nuevo y con un amplio rango de presentaciones, lo que va a permitir un tratamiento más individualizado”.

La doctora Sánchez destacó el hecho de que tapentadol combina en una sola molécula un mecanismo de acción dual y sinérgico. “Por un lado, actúa sobre el antagonista del receptor mu (griego)-opioide, y a ello incorpora un mecanismo de acción que no existía hasta ahora y que es lo que lo va a hacer distinto a otros fármacos similares: la inhibición de la recaptación de la noradrenalina (NRI).

tapentadol retard

tapentadol retard

Ambas acciones contribuyen de forma complementaria y sinérgica a su eficacia en condiciones de dolor nociceptivo y neuropático. Por ello, se trata de un fármaco que abarca un amplio rango, del dolor agudo al crónico, y la combinación de estos dos mecanismos de acción en una sola molécula puede ser ventajosa en indicaciones que frecuentemente implican ambos componentes de dolor, como la lumbalgia crónica intensa. Desde el punto de vista farmacológico, nos encontramos ante una nueva clase terapéutica, que va a hacer posible que se abra la puerta a un nuevo grupo de fármacos”.

Los resultados de los estudios clínicos han demostrado que, a nivel espinal, tapentadol reduce la transmisión de la señal dolorosa vía ascendente mediante la activación de los receptores opioides mu (griega) pre y post sinápticos. Además, inhibe la recaptación de la noradrenalina en vía descendente, aumentando los niveles de ésta en la hendidura sináptica.

Tan eficaz como los opiáceos

Otra de las ventajas de tapentadol es su seguridad, ya que se trata de un fármaco que presenta una menor incidencia de efectos adversos, especialmente aquéllos relacionados con el componente mu (griega) opioide. “El problema que presentan muchos de los tratamientos actuales para el dolor son sus efectos adversos.

En el caso concreto de los opiáceos, se trata de fármacos que siguen teniendo problemas con el control de estos efectos y presentan otras limitaciones, como el desarrollo de tolerancias y de dependencia o abuso, así como muchas interacciones medicamentosas (muy frecuentes, sobre todo en pacientes mayores de 64 años). Esta falta de tolerabilidad es la causa principal del abandono del tratamiento. En este sentido, se puede decir que tapentadol resulta tan eficaz como los opiáceos, pero en materia de seguridad es muchísimo mejor”.

Así mismo, tal y como señaló la doctora Sánchez, la presentación del fármaco por vía oral también va a redundar en una mayor personalización del tratamiento, ya que permitirá afinar en la búsqueda de la dosis más adecuada a cada paciente.
“Y, sobre todo, se trata de una opción terapéutica que mejora tanto la calidad de vida de los pacientes como los aspectos emocionales relacionados con el dolor”.
Por su parte, Guillermo Castillo, director general de Grünenthal Iberia, destacó el hecho de que este fármaco, comercializado tras 17 años de investigación, supone una nueva clase terapéutica que viene a solucionar necesidades no cubiertas. “Con tapentadol, el tratamiento del dolor va a tener una nueva forma de abordaje”.

El dolor también es una enfermedad

Durante la presentación del nuevo fármaco se comentaron también los resultados de distintos estudios referentes al abordaje del dolor. En uno de ellos, en el que intervinieron cerca de 50.000 pacientes pertenecientes a 16 países de la Unión Europea, se constató que uno de cada cinco pacientes presenta dolor crónico, siendo los más frecuentes la artrosis y la lumbalgia.
“El dolor no sólo es un síntoma sino que constituye en sí mismo una enfermedad. Además de producir incapacidad, afecta directamente a la calidad de vida de las personas, a lo que hay que añadir su impacto desde el punto de vista económico”, explicó la doctora Sánchez.

Epidemiología del dolor

Otro aspecto destacado por la experta es que en todos los estudios realizados sobre la epidemiología del dolor aparecen datos referentes a que, pese a la eficacia de los fármacos existentes, la mayoría de los pacientes sienten que no obtienen alivio del dolor y que éste no ha sido abordado de forma adecuada. Como consecuencia de esto, su calidad de vida es pobre y usan más recursos sanitarios. Respecto a este manejo insuficiente del dolor, la doctora Sánchez comentó que una de las causas de esta situación puede encontrarse en la falta de formación específica al respecto. “Éste es un problema que aún está sin resolver, y el sistema sanitario tampoco ofrece a los profesionales formación en este sentido.

Está claro que si no se conocen adecuadamente todos los mecanismos implicados en el dolor, los médicos podemos estar abordándolo de forma incorrecta desde el punto de vista farmacológico”.

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Fuente | Jano

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La fibromialgia no debe ser ese cajón de sastre

Por el beneficio de las pacientes en primer lugar pero sin olvidar la racionalización de recursos de un sistema limitado, es estrictamente necesario que el colectivo de pacientes afectados por el síndrome de fibromialgia ocupen su lugar dentro de la estructura de la atención al paciente con dolor crónico.

Para ello en primer lugar con carácter imprescindible es necesario retomar los únicos criterios diagnósticos aceptados para este cuadro clínico, que son los que la Sociedad Americana de Reumatología propuso y aceptó en 1991, resulta especialmente importante teniendo en cuenta 3 aspectos: el Plan Andaluz de atención a las personas con dolor, el Proceso asistencial Integrado de Fibromialgia y seguramente el más importante, la demanda sentida de las pacientes afectadas de fibromialgia.

La fibromialgia no debe ser ese cajón de sastre

Se hace necesario por tanto que todos los médicos que potencialmente asistimos a este colectivo, tengamos claros los criterios diagnósticos así como las mayores evidencias en cuanto a los beneficios terapéuticos2, trasladando este énfasis especialmente al ámbito de la medicina primaria donde estas pacientes acuden en primer lugar con sus máximas expectativas.

Especialmente ilustrativo y enriquecedor fue el primer aula para pacientes desarrollado por la Cátedra Externa de Dolor Fundación Grünenthal-Universidad de Cádiz celebrado el pasado 20 de abril de 2010, donde tras la oportuna difusión se dieron cita más de 200 pacientes afectadas o potencialmente afectadas por el síndrome de fibromialgia, tras 2 exposiciones de aspectos epidemiológicos y diagnóstico terapéuticos de la enfermedad se dio paso a un debate de aproximadamente una hora de duración, donde las pacientes expusieron sus dudas y preocupaciones, quedando reflejado que su máxima desesperanza se centra en no encontrarse ubicadas dentro de la estructura sanitaria actual, más que en las expectativas terapéuticas.

la fibromialgia no debe ser ese cajon de sastre

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Dar respuesta a las necesidades

Debemos por tanto asumir ese reto que nos plantean las pacientes y dar respuesta a sus necesidades asumiendo cada uno su rol dentro del abordaje terapéutico, que engloba desde la docencia interniveles al abordaje no farmacológico.

Desde el punto de vista del planteamiento terapéutico merece la pena prestar atención a la perspectiva histórica, pocas son las medidas farmacológicas de demostrada evidencia, exceptuando los beneficios de antidepresivos, particularmente tricíclicos y duales3, antiepilépticos (pregabalina)4, analgésicos (paracetamol y tramadol)5 o relajantes musculares. Por otro lado también es sobradamente conocida la escasa tolerancia a los efectos secundarios que tienen estas pacientes lo que en la mayoría de ocasiones limita los beneficios terapéuticos.

Intervenciones no farmacológicas

Es por ello que cada vez con más preponderancia tienen protagonismo las intervenciones no farmacológicas en este colectivo. Medidas que van desde tratamientos de fisioterapia, masoterapia, balnearioterapia o acupuntura; a medidas de intervención psicológica que quizá sean las de mayor impacto incluso la combinación de varias de estas intervenciones6.

Claro ejemplo es el trabajo que se publica en el presente número por parte de Mayorga et al, que ponen de manifiesto los beneficios de una intervención no farmacológica en un grupo de pacientes con diagnóstico de fibromialgia, en este trabajo además se propone una intervención en educación con 3 componentes: información, medidas físicas y relajación, estando en sintonía con las últimas evidencias.

Parece por tanto que es el momento de retomar impulso para dar su sitio al colectivo de pacientes afectados por el Síndrome de Fibromialgia, contribuyendo a su demanda sentida de protección y tratamiento integral.

Autores: Pernia Romero, A.

Codigo de referencia de este contenido:
Pernia Romero, A. ; :La fibromialgia no debe ser ese cajón de sastre. Rev Soc Esp Dolor 17 (2010);5 :225 – 226
FEA, Servicio de Anestesia, Reanimación y Terapia del Dolor, Hospital Universitario Puerta del Mar, Cádiz, España Disponible en Internet el 3 de julio de 2010

Correo electrónico: tonipernia@gmail.com
Fuente | Revista Sociedad española del dolor

Bibliografía

1. Wolfe F, Smythe HA, Yunus MB, Bennett RM, Bombardier C, Goldenberg DL, et al. The American College of Rheumatology 1990 Criteria for the classification of fibromyalgia. Report of the Multicenter Criteria Committee. Arthritis Rheum . 1990;33:160-72.

2. Collado A, Alijotas J, Benito P, Alegre C, Romera M, Sañudo I, et al. Documento de consenso sobre el diagnóstico y tratamiento de la fibromialgia en Cataluña. Med Clin (Barc). 2002;118:745-9.

3. Häuser W, Bernardy K, Uceyler N, Sommer C. Treatment of fibromyalgia syndrome with antidepressants: a meta-analysis. JAMA. 2009;301:198–209.

4. L, Rusell IJ, Mease P, Corbing A, Young J, Lamoreaux L, et al. Pregabalin improves pain associated with fibromyalgia syndrome in a multicenter, randomized placebo controlled monotherapy trial. Arthritis Rheum . 2002;46(Suppl):S613.

5. Bennett RM, Kamin M, Karin R, Rosenthal N. Tramadol and acetaminophen combination tablets in the treatment of fibromyalgia pain. Am J Med. 2003;114:537–45.

6. Häuser W, Bernardy K, Arnold B, Offenbä M, Schiltenwolf M. Efficacy of Multicomponent Treatment in Fibromyalgia Syndrome: A Meta-Analysis of Randomized Controlled Clinical Trials. Arthritis & Rheumatism (Arthritis Care & Research). 2009;61: 216–24.
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Síntomas neurológicos asociados a la fibromialgia

Resumen

Introducción:

La fibromialgia se puede considerar un síndrome del que el síntoma más frecuente, y de hecho único criterio diagnóstico, es el dolor. Sin embargo, como cuadro sindrómico que es, engloba muchos otros síntomas y signos, posiblemente igualmente importantes y, a veces, tan incapacitantes como el propio dolor. Dentro de todos ellos, los relacionados con la esfera neurológica pueden ser fundamentales para comprender el estado general que padecen los pacientes.

Prevalencia de síntomas neurológicos asociados a la fibromialgia.

Material y métodos:

Se diseñó y realizó una encuesta a pacientes con diagnóstico previo de fbromialgia, interrogando de forma específca por síntomas o signos neuropsicológicos asociados a su enfermedad, así como la posibilidad de estar recibiendo tratamiento para ellos. Además, indagamos por los posibles determinantes del origen de la enfermedad y, por último, también por la opinión de los pacientes acerca del posible origen de su problema, la fibromialgia.

Resultados:

Recogimos encuestas hasta completar un total de 100 pacientes. Se observó un alto porcentaje de síntomas relacionados con el sistema nervioso en estos pacientes, y la mayoría de los síntomas por los que se preguntó en el momento de la encuesta, se encontraba por encima del 50% de los pacientes. Por otro lado, casi dos terceras partes de los pacientes relacionaron el origen de su enfermedad con algún factor estresante o desencadenante. Sobre el origen de la fibromialgia, la respuesta más repetida por los pacientes fue de causa desconocida, seguido del posible origen reumatológico y, en tercer lugar, el neurológico.

Conclusiones:

Diversos síntomas neurológicos se asocian con alta frecuencia a su enfermedad, según los propios pacientes. Todos los clínicos involucrados en el estudio y tratamiento de este cuadro deberían tener en cuenta la participación de estos síntomas relacionados con la esfera neurológica, por su alta proporción y trascendencia, según lo referen los pacientes con fibromialgia.

Introducción

La fibromialgia (FM) es un síndrome altamente complejo que cursa con dolor de forma crónica y generalizada, junto a una amplia variedad de otros síntomas y signos, como la fatiga, la depresión, el colon irritable o el síndrome seco1. Aunque no se ha investigado a fondo la frecuencia de la FM en la población, algunas estimaciones sugieren que entre el 2 y el 4% de ella presenta FM, incluido nuestro medio2.

Las mujeres representan cerca del 80% de los pacientes con FM (actualización a 2016), y aunque puede ocurrir a cualquier edad de la vida, la gran mayoría de los pacientes se encuentra en edad laboral, de modo que la FM obviamente constituye un problema mayor de salud socioeconómico, ya que este síndrome se asocia a una importante disminución o merma de las actividades laborales y extralaborales.

Síntomas neurológicos asociados a la fibromialgia

Aunque se sigue sin conocer el origen exacto de la enfermedad, estudios recientes sobre su fisiopatología apuntan a una causa íntimamente relacionada con el sistema nervioso, con más probabilidad al desarrollo de un cuadro de sensibilización central, por estar primordialmente afectados centros superiores supraespinales, como pueden ser el tálamo o la corteza somatosensorial3,4.

Dentro de la constelación de síntomas y signos asociados a la FM, los encuadrados dentro de la esfera neurológica o incluso neuropsiquiátrica deberían ocupar un lugar preferencial, si como todo parece indicar en este proceso ocurren dichos cambios “neuropáticos centrales”, como así lo indican algunas encuestas generales de síntomas asociados a la FM3,4, donde los neurológicos suponen más de la mitad de los síntomas y, sobre todo, los que más afectan en intensidad y calidad de vida a los pacientes4. Para comprobar esta relación, nos propusimos comprobar si la prevalencia de los síntomas neurológicos era más elevada que en el resto de la población no afectada de esta frecuente enfermedad.

Material y métodos

Se diseñaron y realizaron unas encuestas para poder conocer cuántos pacientes con FM en nuestro medio presentaban síntomas neurológicos acompañantes a su proceso de dolor crónico generalizado. Se recogieron los formularios escritos de forma sucesiva hasta completar un total de 100 encuestas sobre una muestra de más de 2.000 afliados (trabajando con un nivel de confanza ± 0,96 y error máximo de 0,1).

Para ello, se contó con la ayuda de AFIBROM-Asociación de Fibromialgia de la Comunidad de Madrid. En su sede central, se realizaron las encuestas a todos los pacientes que hubieran sido diagnosticados de forma adecuada por un profesional experto en FM, siguiendo los criterios aceptados internacionalmente5 y quisieran colaborar en este estudio de forma desinteresada. Sólo se aceptaron diagnósticos de FM primaria y, por supuesto, no de otras enfermedades relacionadas, como por ejemplo el síndrome de fatiga crónica.

La recogida de datos se realizó entre los meses de marzo y junio de 2008. Para evitar sesgos de selección, no participó directamente en la elección de los encuestados ni en la explicación de los objetivos de esta encuesta ningún personal sanitario. Las encuestas eran totalmente opcionales y anónimas. Para evitar respuestas erróneas o incompletas, se recomendaba no rellenar las preguntas que no se entendieran adecuadamente, ya que no se disponía de la posibilidad de explicar por ningún personal experto dichas preguntas. Se intentó realizar la encuesta de tal forma que fuera comprensible para cualquier persona sin conocimientos en medicina.

Así, por ejemplo, cuando se preguntaba por expresiones eminentemente médicas, se explicaba adecuadamente el signifcado de estos términos con palabras comprensibles por cualquier persona profana en este campo.

El cuestionario consistió en un total de 28 preguntas: las 9 primeras sobre datos biodemográfcos, 2 sobre su opinión acerca del origen y desencadenantes de la enfermedad, y las 15 siguientes sobre síntomas neurológicos posiblemente asociados, según la bibliografía revisada1,6-8 y nuestra propia experiencia al tratar con este tipo de patología. Se analizaron los datos con el paquete estadístico SPSS 12.0, obteniéndose medias, rangos y desviaciones estándar de las variables numéricas, y valores absolutos, junto a porcentajes, de las no numéricas. Todas las encuestas recogidas se consideraron válidas para su análisis posterior.

Resultados

Datos demográficos

Los datos demográfcos de la población estudiada se recogen de forma resumida en la tabla 1. Los pacientes que rellenaron las encuestas eran mayoritariamente mujeres de media edad, con un rango de entre 30 y 73 años, con un nivel medio de estudios elementales o formación profesional, y un alto porcentaje sin actividad laboral en ese momento, de forma temporal o permanente. Mientras que el 75% refería tener síntomas propios de la enfermedad durante sus últimos 20 años, con una media de 16 años, el diagnóstico en cambio se había producido por algún especialista en los últimos 5,5 años.

Cuando se les preguntaba acerca del médico que normalmente trataba sus problemas relacionados con la FM, de forma destacada eran seguidos por reumatólogos y médicos de familia, con el 37,7 y el 34,6%, respectivamente. Menos frecuentemente, estaban siendo seguidos por médicos de unidad del dolor (6,9%), psiquiatras (5,4%), traumatólogos (2,3%), neurólogos (2,3%) y, por último, traumatólogos y médicos rehabilitadores, con el 1,5% en cada caso.

También preguntamos cuántos de todos estos pacientes habían visitado alguna vez y por cualquier motivo a un neurólogo, lo cual se reseñó en el 58% de los encuestados. Cuando se les preguntaba específcamente a estos pacientes que habían contestado afrmativamente a la última pregunta, si ellos consideraban necesario un segui­miento neurológico, este porcentaje disminuía al 48%.

Datos sobre síntomas neurológicos asociados a la fibromialgia

Los pacientes con FM habitualmente aquejan múltiples síntomas que involucran diferentes sistemas. En esta encuesta se preguntó por los síntomas en que consideramos que el sistema nervioso pudiera estar directamente o indirectamente involucrado (tabla 2). Se preguntaba cuáles de estos síntomas presentaban con frecuencia los pacientes. Por orden de frecuencia absoluta, el síntoma referido en el 100% de los pacientes lógicamente fue el dolor generalizado.

Los siguientes síntomas o signos más frecuentes referidos por al menos el 80% de los pacientes por orden de frecuencia fueron: contracturas, insomnio, problemas de memoria, parestesias, fatiga física, ansiedad, problemas de concentración y cefalea. El total de porcentajes y el resto de síntomas se exponen en la tabla 2.

Cuando se preguntaba más específcamente por alguno de estos síntomas, como por ejemplo las cefaleas, de este 80% que refería presentarlas habitualmente, la media de tiempo con ellas era de 22,2 ± 15,8 años. Acerca de cuántos días al mes tenían dichos dolores, la media fue de 15,6 ± 9 días. El 48,7% de los que referían tener dolor de cabeza lo presentaba 15 o más días al mes. En cuanto al tipo de dolor referido (tomando este dato con cautela, al no poderse confrmar el diagnóstico por un profesional), los pacientes creían tener o realmente habían sido diagnosticados de migraña en el 37,5% de los que tenían cefaleas.

Un 44,3% refería cefaleas tensionales, y un 3,4% otro tipo de cefalea distinto a los 2 anteriores. El 14,8% no tenía claro qué tipo de dolor de cabeza tenía. De todos los que anotaron tener cefaleas, sólo 8 pacientes (10%) reseñó tener migrañas más cefaleas tensionales. En cuanto al tratamiento, un 71% refería estar tomando algún tipo de tratamiento farmacológico con/sin tratamiento no farmacológico asociado para sus cefaleas, y sólo un 5% hacía tratamiento no farmacológico (tabla 2). Los tratamientos farmacológicos agudos más empleados eran analgésicos que no eran antiinfamatorios no esteroideos (AINE) (41%), seguido de AINE (18%). Sólo un 4% tomaba triptanes, y exclusivamente un 4% seguía tratamiento preventivo para sus cefaleas.

Sobre el insomnio, el tercer síntoma mas frecuente detrás del dolor y las contracturas, nos interesamos por el tipo de insomnio que relataban tener los pacientes, con tres posibles respuestas múltiples: de conciliación, de mantenimiento o de despertar precoz. La gran mayoría de los pacientes que refrieron este síntoma dijeron sufrir al menos dos de los tres tipos (el 65,6%). Los que sufrían sólo un tipo de los tres, el de mantenimiento fue el más frecuente (en el 16,1%), seguido del despertar precoz (11,8%) y por último el de conciliación (5,4%). Para el tratamiento del insomnio, los fármacos más empleados fueron benzodiacepinas (45%) seguidas de antidepresivos con efecto sedante (17%). Sólo un 6% realizaba tratamiento no farmacológico para intentar controlar la falta de sueño.

Para la mayoría del resto de los síntomas, se contabilizó si seguían algún tipo de tratamiento farmacológico o no, según se expone en la tabla 2.

Datos sobre desencadenantes de la fibromialgia

Las personas con FM frecuentemente relacionan un factor específco con el inicio de su patología. Esta posible asociación (real o no) fue determinada con la siguiente cuestión: “¿Asocia o relaciona el inicio de su enfermedad, la fibromialgia, con algún hecho desencadenante o estresante?”. Mientras un 24% de los pacientes no relacionaba ningún factor con el comienzo de sus síntomas, un 64% sí que creía encontrar una asociación con algún hecho: un 17% con problemas familiares (separaciones, discusiones, etc.); un 9% con el estrés en general, sin reseñar ningún episodio especialmente intenso; un 8% asociado a un traumatismo (normalmente de automóvil); un 8% a duelo por un familiar de

sintomas neurologicos fibromialgia

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primer grado; un 7% con problemas derivados de embarazos, partos o abortos; otro 7% con problemas laborales (despidos, acosos, etc.); un 5% relacionó el inicio con una intervención quirúrgica propia, y un 3% con una enfermedad médica. Un 12% de la muestra no contestó esta pregunta.

Datos sobre el origen de la fibromialgia

Otra cuestión interesante puede ser la percepción que tienen los propios pacientes acerca del origen de su problema. Preguntábamos sobre cuál creían que era el origen real de su enfermedad, según el criterio de los propios pacientes, dando varias opciones como posibles, aunque permitiendo la posibilidad de marcar una o varias, así como cualquier otra no enumerada en la encuesta. La pregunta se planteó de la siguiente forma: “¿Cuál piensa usted que es el origen real de su enfermedad, la fbromialgia?”. Al permitirse tantas respuestas como los pacientes quisieran, la suma total fue superior a 100.

La respuesta más frecuente fue de origen desconocido, contestada por 34 pacientes (20% de los casos). Por orden de frecuencia continuaron los supuestos orígenes siguientes: reumatológico por 31 (18,2%), neurológico por 29 (17,1%), psicológico por 23 (13,5%), hormonal e inmunológico con 13 respuestas cada uno (7,6%), genético en 3 casos (1,8%), y otros distintos a los anteriores en 6 pacientes (3,5%). El 10,6% de los pacientes no contestó o no supo atribuir un origen determinado a sus dolencias.

sintomas neurologicos fibromialgia

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Discusión

La sintomatología relacionada con el sistema nervioso puede suponer un destacado porcentaje de la afectación clínica en pacientes con FM. A través de una encuesta a un grupo de pacientes, se ha intentado estimar cómo de frecuente puede ser este problema y en qué parámetros se ve afectado. Bastantes de las hipótesis actuales acerca de la fisiopatología de la FM apuntan hacia el hecho de que se trate de un dolor crónico generalizado causado por una sensibilización crónica del sistema nervioso, sobre todo central3,4,8,9. Sobre dicha sensibilización, asimismo, se han propuesto diversas teorías.

Tanto acerca de en qué nivel o niveles del sistema nervioso se producirían los cambios estructurales y/o bioquímicos que cronifcan el dolor, como de qué neurotransmisores o sustancias se ven involucradas para la perpetuación del dolor. Siguiendo esa línea argumental, sobre la activación de mecanismos centrales del dolor, pero sin entrar en detalles, lo cual excedería el objetivo de este trabajo, sería esperable encontrar en esta enfermedad multisistémica, afectación preferencial de las funciones involucradas o relacionadas con el sistema nervioso central, con síntomas como la cefalea, fatiga, parestesias, o problemas de memoria o de concentración.

Y efectivamente, se ha comunicado que todos estos síntomas o signos, y muchos otros involucrados con el sistema nervioso, son más prevalentes en la FM que en la población normal8.

Por ejemplo, la relación comórbida entre cefalea y FM es ampliamente conocida,

estimándose una coexistencia de cefalea en su forma episódica o crónica en al menos la mitad de los pacientes con FM10-14, en nuestra casuística es del 80%. Se cree que esta asociación se debe a diversos hechos: a) similares mecanismos patogénicos: sensibilización periférica y central, involucrándose los mismos neurotransmisores, sobre todo la serotonina y el glutamato15-17; b) características clínicas comunes, como la hiperalgesia y alodinia, con episodios de empeoramiento y mejoría, junto a relación con desencadenantes similares, y c) la respuesta terapéutica a la misma familia de fármacos preventivos, como los antiepilépticos y antidepresivos.

Todo ello ha hecho que algunos autores lleguen a plantearse incluso si nos encontramos ante la misma enfermedad, con diferente expresividad y extensión de la sintomatología, en lo que se conoce como el continuum evolutivo o el espectro de enfermedades con bases fsiopatogénicas comunes10-13,18. Para los diferentes tipos y formas de cefalea se han referido distintos porcentajes de asociación. Por ejemplo, para la cefalea en su forma crónica se ha publicado una elevada prevalencia en pacientes con FM10, observándose en un 75% de los casos (la mayoría en forma de migraña). A la inversa, también hay una alta proporción de pacientes con FM en poblaciones que presentan cefalea en sus distintas variantes. En un trabajo en pacientes con migraña transformada, el 35,6% cumplía criterios de FM19.

En pacientes con migraña episódica, el porcentaje de FM desciende al tampoco despreciable número del 17,4%14. En el apartado de tratamiento, es llamativo el bajo porcentaje de pacientes que seguía medicación con triptanes o con fármacos preventivos, comparado con el elevado número de casos que refería tener migrañas (más de un tercio) y el elevado número de días que la presentaban. Esto se puede deber a 2 cuestiones: a) la proporción de pacientes que había consultado y había sido tratada por un especialista en esta patología, y b) al tener dolor generalizado, había prevalecido éste sobre la cefalea en cuanto a su motivo de queja y solicitud de tratamiento a su médico.

Los pacientes con FM frecuentemente referen problemas de memoria o concentración20,

21, el 89 y el 81% en nuestra muestra, respectivamente, siendo difcultoso tanto para el propio paciente como para el médico discernir cuándo se está ante uno u otro de los 2 casos. Más, si cabe, cuando frecuentemente se añaden problemas anímicos en estos pacientes, como son la depresión y la ansiedad, alteraciones del sueño y tratamientos con fármacos que afectan a la esfera neurocognitiva, lo cual ocurre habitualmente. Aunque no parece haber un deterioro real de las funciones cog-nitivas en esta enfermedad22, sí se relacionan las quejas cognitivas de los pacientes con FM con peores puntuaciones en las escalas de memoria, sobre todo en la memoria de trabajo y a largo plazo, aunque dicha puntuación también está asociada a mayor índice de las escalas de dolor y ansiedad23,24.

Los pacientes que presentan dolor crónico, y en particular los pacientes con dolor generalizado, como la FM, tienen alterada la atención mantenida, lo cual puede llevar a una peor puntuación en las diferentes escalas neurocognitivas25. En nuestra serie, sólo de forma anecdótica, estaban siguiendo algún tratamiento farmacológico para cualquiera de estas 2 quejas, siendo lógicamente mucho más frecuente el no farmacológico.

Directamente relacionados con las quejas cognitivas se encuentran los problemas del sueño en pacientes con FM26, con una altísima prevalencia en nuestra serie (93%). Se han descrito diversas alteraciones en el patrón de sueño de estos pacientes, como aumento de la actividad alfa no-REM en detrimento de la delta, así como reducción de las fases I y REM del sueño27,28, lo que se asocia con mayor número de despertares y a un sueño no reparador29.

Alteraciones del sueño

Concomitantemente, se han observado patrones de insomnio en la FM de todos los tipos y con diversas asociaciones: de inicio, de mantenimiento o de despertar precoz30. Estas diversas alteraciones de sueño objetivadas se han asociado, además de a los problemas cognitivos reseñados, al dolor generalizado que presentan los pacientes31,32, al parecer interactuando y potenciándose ambas patologías, al estar tan directamente relacionadas26.

Sindrome de piernas inquietas

Asimismo, mayor probabilidad del síndrome de piernas inquietas y de mioclono nocturno33, estimando una probabilidad de ambos procesos en la FM del 31 y el 41%, respectivamente, muy por encima de lo esperable en la población normal. En esta encuesta, la prevalencia del síndrome de piernas inquietas llegó al 50% de los pacientes y, curiosamente, a pesar de tener tratamiento normalmente satisfactorio34, muy pocos seguían algún tipo de recomendación farmacológica para ello. También creemos que es llamativo que el síndrome de piernas inquietas se haya relacionado frecuentemente con la migraña, estimándose su prevalencia en hasta el 17% de los pacientes migraño-sos35.

Para esta asociación se han involucrado 3 factores: marcadores genéticos comunes; el fenómeno de hiperexcitabilidad cortical, también relacionado con ambos procesos, y por supuesto, la asociación de ambas patologías con la FM36. Los tratamientos seguidos por los pacientes no difieren de los utilizados en el insomnio de otra procedencia, según se indica en los resultados de este estudio.

disfunción temporomandibular

La prevalencia de disfunción temporomandibular (DTM) en FM se estima que es muy alta, pudiendo estar presente entre el 50-75% de los pacientes34-41. El porcentaje reseñado en nuestro estudio (68%) confrmaría dicha asociación. Además, se ha relacionado la FM con la cronicidad y severidad de la DTM40. Aunque la prevalencia de bruxismo no se ha estudiado de forma aislada en pacientes con FM, nuestra impresión personal era que se asociaban frecuentemente, como así se constató en la encuesta, con una asociación en casi la mitad de los pacientes con FM.

parestesias/disestesias

Las parestesias/disestesias son un síntoma habitualmente verbalizado por los pacientes con FM. Según Simms y Goldenbergl42 se encontraba en el 84% de los 161 pacientes que estudiaron, muy similar al 86% de nuestra muestra. Ocurre frecuentemente en las extremidades superiores, de forma bilateral, y es muy raro encontrar patología neurológica subyacente en los estudios electromiográfcos, pero siempre conviene descartar neuropatía de fbra fna asociada. Sin embargo, aunque no hay acuerdo en si la proporción de síndrome de túnel carpiano es más alta en la FM que en el resto de la población43-45, sí parece mayor el número de pa­cientes con FM que desconoce que presenta este síndrome comparado con el resto de personas43, hecho explicable por el dolor difuso asociado, que enmascara el localizado en el territorio dependiente por el nervio mediano.

Resulta llamativo que, aunque incluso se ha propuesto la teoría de una posible afectación muscular para intentar explicar el origen de la FM, hipótesis hoy poco aceptada3,42,46, no hemos encontrado ninguna referencia acerca de la prevalencia de contracturas locales en pacientes con FM. Sin embargo, nuestra experiencia personal de nuevo nos hacía sospechar una alta proporción de pacientes que presentara este problema, como observamos que se constataba en el 94% de todos los pacientes.

fatiga o astenia

Uno de los síntomas más característicos y frecuentes de la enfermedad es la fatiga o astenia. Ocurre en aproximadamente el 75% de los pacientes47. Los pacientes la describen como continua, con empeoramiento por las mañanas (conocida como fatiga psíquica: “el pensar sólo en meterme en la ducha me produce cansancio”) y con el esfuerzo o ejercicio, incluso a veces mínimo (en estos casos fatiga física). Se ha relacionado con el estado anímico bajo, habiendo correlación entre ambos procesos48, y con la baja calidad de sueño y el dolor de los días previos49.

Nosotros evaluamos tanto la fatiga física como la psíquica, encontrando una proporción ligeramente superior a la reseñada con anterio­ridad, del 86 y el 76% en los pacientes, respectivamente. Tanto en un tipo de fatiga como en otra, se utilizaron con baja proporción los tratamientos farmacológicos, y algo más los no farmacológicos, según recogimos en nuestra encuesta.

Hay una elevada evidencia científca que relaciona la FM con distintos problemas anímicos50.

Éstos incluyen depresión, ansiedad, crisis de pánico y trastorno de estrés postraumático. Comparado con el resto de población, los pacientes con FM tienen una prevalencia signifcativamente más elevada de depresión (o al menos estado anímico depresivo) y ansiedad, estimada en el 20-80% y 13-63,8% de los casos de FM, respectivamente51,52. Nosotros encontramos un porcentaje algo mayor para problemas de ansiedad (82%) y dentro de lo estimado para situaciones de estado anímico disminuido (79%), sin ser necesariamente depresión, ya que al tratarse de una encuesta, el diagnóstico no fue confrmado con un médico especialista en psiquiatría. Algunos autores barajan la posibilidad de que el dolor crónico sea el causante de dichos trastornos, sobre todo la depresión, o viceversa, que los síndromes que cursan con dolor de forma prolongada sean variantes de los problemas psiquiátricos50. También se ha propuesto que un problema psiquiátrico pueda desencadenar o mantener los síntomas de la FM53.

Además, se ha introducido, como otra teoría de asociación entre ambas patologías, que el estrés crónico o la depresión podrían contribuir a desencadenar un trastorno neuroendocrino, inmunológico o de dolor central, todos ellos involucrados dentro de los posibles mecanismos fisiopatológicos de la FM54. En cuanto al tratamiento, menos de la mitad de los pacientes en nuestra serie seguía algún tipo de tratamiento farmacológico para el estado anímico alterado.

Una pregunta recogida en el cuestionario, aunque no pro­piamente de la esfera neurológica, fue la relación del inicio de la FM con algún factor desencadenante o precipitante. Es conocido cómo muchos pacientes referen una clara relación con un trauma o situación estresante previa en los días o meses anteriores al inicio de los síntomas, ya sea física, como es frecuentemente un accidente de tráfico, sobre todo si éste es con compromiso cervical55,56, o psíquica, como el estrés postraumático o abusos en la infancia57,58.

En otras ocasiones, se asocia el inicio con un hecho en principio no tan estresante como se pudiera pensar, como puede ser una intervención médica, que se puede relacionar por los pacientes como desencadenante de los síntomas59. Aunque no se ha podido constatar una relación absoluta entre estos episodios y el inicio de la FM, en nuestra muestra, dos terceras partes de los pacientes relacionaron su enfermedad con alguno de estos hechos, e involucraron con mayor frecuencia factores relacionados con problemas familiares o personales, vividos de forma desagradable por los pacientes, y menos frecuentemente con traumatismos, o enfermedades médicas o quirúrgicas.

Se piensa que la relación entre ambos procesos es que la exposición a agentes estresantes, tal vez en individuos genéticamente predispuestos, pueda inducir cambios permanentes en las respuestas bioló­gicas al estrés y producir dolor crónico secundario60.

Por último, también indagamos acerca de cuál creían, según el criterio de los propios pacientes, que era el posible origen de su enfermedad. La respuesta más frecuente fue que el origen era desconocido, y posiblemente hoy por hoy ésta sea la respuesta correcta, seguido del origen reumatológico, y en tercera posición los pacientes reseñan un origen neurológico de su enfermedad.

Según queda refejado en esta encuesta, refutando lo descrito en otros estudios anteriores, la asociación de la FM a diversos y variados síntomas neurológicos es muy elevada, y así lo verbalizan los propios pacientes diagnosticados de dicha enfermedad. A la hora de interpretar nuestro datos, hay que tener en cuenta 3 aspectos: a) al tratarse de una encuesta anónima, no se puede asegurar que los síntomas o signos que referían los pacientes corresponden verdaderamente a la patología que presentan; b) al realizarse la encuesta en una asociación de pacientes con FM, se puede producir un sesgo de selección de pacientes con mayor información acerca de su enfermedad que otros pacientes con menos conocimientos sobre ella, y c) al tratarse de una encuesta autovalorada por el propio paciente, de forma voluntaria, puede restar fabilidad a los resultados. De todas formas, la alta asociación de comorbilidad encontrada podría estar en consonancia con la posible implicación del sistema nervioso en la fsiopatología de la FM, como anteriormente hemos reseñado. Por ello, creemos que el neurólogo debería estar más implicado en el conocimiento, diagnóstico y tratamiento de este cuadro, ya sea de forma indirecta en el estudio del origen de la enfermedad, porque se trate de un problema con bases neurológicas, como así parecen apuntar los últimos estudios, o ya sea de forma directa, en el diagnóstico y tratamiento, por la alta asociación de síntomas y signos neurológicos, que conlleva este complejo síndrome.

Fuente | Revista española sociedad del dolor

Servicio de Neurología, Sanatorio Nuestra Señora del Rosario, Madrid, España Recibido el 11 de octubre de 2008; aceptado el 28 de abril de 2009

* Autor para correspondencia. Correo electrónico: jmgarguelles@yahoo.es (J.M. Gómez-Argüelles).

Agradecimientos

A Doña Paloma Tengelmann, presidenta de AFIBROM-Asociación de Fibromialgia de la Comunidad de Madrid, por su inestimable colaboración en la realización de este estudio.

Conficto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conficto de intereses.

Bibliografía
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La gran mentira del Recuperat-ion

Desde esta redacción ya se denunció la gran mentira del Recuperat-ion en el año 2007 en; Fibromialgia, Recuperat-ion e Interviu
LOS SINDICATOS DE EFE ACUSAN A SU PRESIDENTE, ÁLEX GRIJELMO, DE “PRÁCTICAS CORRUPTAS” POR REDACTAR UNAS INFORMACIONES SOBRE UN PRODUCTO MÉDICO SIN CONTRASTAR

Los sindicatos de la Agencia EFE vuelven a pedir la dimisión del presidente, Alex Grijelmo, por lo que ellos consideran “prácticas corruptas al divulgar una determinada información sobre una desacreditada medicina milagrosa contra la fibromialgia”. Desde la dirección de la misma, en cambio, se asegura que todo se trata de una nueva “manipulación sindical”

El Consejo de Redacción, el Comité Intercentros y UGT denuncian la existencia de unas notas, firmadas por Alex Grijelmo antes de llegar a la presidencia de EFE, en las que se hablaba de un ‘producto milagro’ que supuestamente había sido calificado como inútil por la Sociedad Española de Reumatología. Las mismas fueron redactadas por Grijelmo en los años 2004 y 2007 y se asegura que “carecen del mínimo contraste periodístico” además de no “citar la fuente” en la información del año 2004 mientras que en la de tres años después se remitía a la interesada: el propio laboratorio fabricante del producto.

Ante ello, UGT exige “explicaciones urgentes, claras y convicentes” a Alex Grijelmo:

La gran mentira del Recuperat-ion

“Que se explique pues, el presidente de EFE, porque si no lo hace, pasará a la historia como el que hacía de señuelo de esos vendedores que, subidos en un carromato, recorrían el Lejano Oeste engañando al personal con mágicos crecepelos o ungüentos que lo remediaban todo. Lo triste es que, en este caso, su carromato ha sido la Agencia EFE, conducida a la emboscada de su ruina mientras sus conductores celebran el engaño”

“SE TRATA DE UN CLARO CASO DE MANIPULACIÓN SINDICAL”

Fuentes de la dirección consultadas por Periodista Digital han declarado lo siguiente:

“Se trata claramente de una manipulación sindical porque esas noticias, publicadas en los años 2004 y 2007, estaban basados en informes clínicos. Además, en el momento de su publicación, ni tuvieron ninguna repercusión ni generaron controversia alguna”

Las mismas fuentes aseguran a PD que el autor de esos artículos se basó para redactar su pieza en algo tan significativo, por ejemplo, como un estudio conjunto de los hospitales Clínic, del Mar y Vall d´Hebron acerca de una disolución hídrico-mineral para tratar afectados de fibromialgia, desmontando la teoría del fabricante del producto como fuente interesada. En otra ocasión se utilizaron ensayos clínicos para argumentar la información.

SIGUEN LAS TENSIONES ENTRE LAS DOS PARTES EN EL SENO DE LA AGENCIA

En todo caso, este hecho viene a poner de manifiesto, una vez más, las tensiones que siguen existiendo entre la Presidencia y los sindicatos en el seno de la Agencia EFE. Grijelmo, antes las pérdidas sufridas por la compañía que preside, se vio obligado a iniciar un proceso de recortes para sanear las cuentas de la empresa, lo que le llevó a un enfrentamiento frontal con los representantes de los trabajadores que, tal y como viene publicando este medio, han aprovechado cualquier oportunidad para criticar su gestión.

Periodista digital

Fibromialgia, recuperat-ion e Interviu; la denuncia de esta redacción y el posicionamiento de la Sociedad Española de reumatologia

Actualizado a 2016

En la actualidad recuperat-ion sigue vendiendose encontrando en el buscador la definición aún milagrosa que elimina el dolor de la fibromialgia

recuperat-ion

recuperat-ion

Cuando en sus páginas internas mostrando la empresa a que se dedica no hace mención ninguna al supuesto efecto milagro que ha defendido durante años en la curación de la fibromialgia.

la gran mentira del recuperat-ion

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Suplementos peligrosos para la salud

Los estadounidenses aman los suplementos alimenticios. Más de la mitad de la población adulta los ha consumido para mantenerse saludable, perder peso, mejorar en los deportes o en la alcoba, y para evitar el uso de medicamentos de venta con receta. En 2009, según la Revista de la Industria de la Nutrición, gastamos 26.7 mil millones de dólares en el consumo de suplementos.

Suplementos peligrosos para la salud

Es posible, sin embargo, que el consumidor no se dé cuenta de que los fabricantes de suplementos venden sus productos, cotidiana y legalmente, sin tener que demostrar que son seguros y efectivos. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (Food and Drug Administration, FDA) no ha hecho uso completo de la poca autoridad otorgada por la Ley de Salud y Educación sobre Suplementos Alimenticios de 1994 (Dietary Supplement Health and Education Act, DSHEA), que tiende a estar del lado de la industria.

Como resultado, el mercado de suplementos no es tan seguro e inofensivo como debería serlo.

Trabajando con expertos de la Natural Medicines Comprehensive Database, un grupo investigador independiente, Consumer Reports identificó 12 ingredientes de suplementos que se han vinculado a eventos adversos graves.

Estos ingredientes de suplementos se encuentran entre aquellos ligados a efectos secundarios graves por investigaciones clínicas o informes de casos. Consumer Reports trabajó con la Base de datos integral sobre medicamentos naturales, un grupo de investigación independiente que evalúa la seguridad y eficacia de los suplementos nutricionales para elaborar esta lista. Créen prudente evitar todos los ingredientes que se mencionan en ella. A menos que se indique lo contrario, no hay pruebas suficientes para calificar su eficacia para el uso propuesto. Puede haber otros peligros que no aparezcan en la lista.

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