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Sensibilidad gluten no celiaca

La sensibilidad gluten no celiaca presenta síntomas intestinales (96% pacientes) y extraintestinales (97%). Los principales síntomas intestinales son dolor abdominal y gases, seguido por la diarrea y el estreñimiento.

Síntomas de sensibilidad gluten no celiaca

En cuanto a los síntomas extraintestinales, el más común es la “mente nublada”, descrita como una sensación de letargo y vista borrosa que ocurre después de consumir comidas que contienen gluten, seguido por fatiga, dolor de cabeza, dolor de piernas y brazos, depresión y ansiedad y anemia.

Los síntomas intestinales de la sensibilidad al gluten no celiaca se identifican con síntomas del Sindrome de Intestino Irritable, a los que se añaden las manifestaciones sistémicas o extraintestinales (Tabla 3).

  • Síntomas SGNC
  • Gastrointestinales
  • Dolor abdominal
  • Gases
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Extraintestinales
  • Mente nublada
  • Cansancio
  • Eccemas
  • Dolor de cabeza
  • Prevalencia (%)
  • 96%
  • 77%
  • 72%
  • 40%
  • 18%
  • 96%
  • 77%
  • 72%
  • 40%
  • 18%

Sensibilidad gluten no celiaca y Síndrome de Intestino Irritable su relación

En aproximadamente el 47% de los pacientes con Síntomas de Sensibilidad al gluten no celiaca coexiste con el Sindrome de Intestino Irritable, y sobre el 35% han tenido un diagnóstico previo de intolerancias alimentarias como la fructosa y la lactosa, más del 20% a metales, otros alimentos o alérgenos (ácaros, polen, pelo de gato/perro, gramíneas).

Otro aspecto relevante es que la sensibilidad al gluten no celiaca es frecuente en familiares de primer o segundo grado afectados por Enfermedad de Celiaquía.

Otro aspecto importante en la sensibilidad al gluten no celiaca es el riesgo de complicaciones del tipo neurológico (esquizofrenia, autismo,cambios de humor), reumáticas (fibromialgia, espondiloartropatías y enfermedades autoinmunes sistémicas), intestinales (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa), incluso linfomas y otras neoplasias gastrointestinales.

La falta de marcadores biológicos claros para la identificación de esta enfermedad y su superposición con otros síntomas gastrointestinales y alergias, hace que no se diagnostique en un primer estadio la enfermedad, por lo que los tratamientos que se recomiendan no logran eliminar los síntomas sino que incrementan las posibles complicaciones.

Enfoque nutricional

La rápida mejora de los pacientes con sensibilidad al gluten no celiaca a la eliminación del gluten de la dieta, sugiere a priori que el principal factor alimentario causante de este trastorno es el gluten, aunque no se puede descartar otros componentes de la alimentación actual puedan estar contribuyendo a los síntomas de la sensibilidad al gluten no celiaca.

El aumento del consumo de un gran espectro de alimentos que contienen trigo y por tanto gluten como fracción mayoritaria de sus proteínas, podrían haber contribuido a un incremento alarmante de la incidencia de los desórdenes relacionados con el gluten en los países industrializados.
sensibilidad al gluten no celiaca
En un estudio realizado por Catassi et al 31, se observó que durante los últimos 30 años, la prevalencia de enfermedades de la EC entre los adultos en los EE.UU aumentó 5 veces, duplicándose aproximadamente cada 15 años.
Factores que podrían participar en este aumento podrían estar relacionados con la cantidad y la calidad de gluten ingerido, el tipo y duración de la fermentación de masa de trigo, el excesivo refino del trigo32, además de otras como el estado de la microbiota intestinal y sus cambios en el tiempo, infecciones entéricas, así como el estrés.

Epidemiologia del sensibilidad al gluten no celiaca

En la actualidad la epidemiología de la sensibilidad al gluten no celiaca está lejos de establecerse debido a que los estudios realizados hasta el momento presentan fallos metodológicos. Las muestras no son homogéneas, hay estudios basados en la tolerancia al gluten percibida por el paciente sin validación clínica con el riesgo que los resultados estén solapados con otros desórdernes intestinales, como el Síndrome del Intestino Irritable (SII), la Enteritis Linfocitaria (EL) o fases iniciales de la Enfermedad celiaca.

Actualidad a 2017

La FDA aprueba con máxima urgencia un protocolo para el cribado de el diagnóstico de enfermedad celiaca y sensibilidad gluten no celiaca.

La sensibilidad gluten no celiaca puede ser un factor de empeoramiento de muchas enfermedades por sus síntomas dispersos y poco identificables con una enfermedad concreta, muchos pacientes de enfermedades crónicas ante la necesidad de mejoría de su enfermedad deciden empezar dietas libres de gluten sin apoyo médico, con lo que si existe en realidad una enfermedad celiaca es imposible YA su diagnóstico.

Parte de la revisión en su resumen explica:
“la detección de la enfermedad celíaca debe ocurrir antes de que se implemente una dieta sin gluten, ya que una vez que un paciente inicia una dieta sin gluten, las pruebas de la enfermedad celíaca ya no son precisas”

Esta medida seguramente van encaminadas a que cualquier paciente de enfermedad crónica y que tengan problemas que puedan ser el origen una celiaquía se haga el diagnóstico cuanto antes para saber sí realmente tiene una enfermedad como la celiaquía o sensibilidad gluten no celiaca, las medidas para el tratamiento serían las indicadas para cada caso.

sensibilidad gluten no celiaca
Texto recién aprobado de urgencia sobre sensibilidad gluten no celiaca
Entrevista FDA High-Risk and Accelerated Approvals, Review of Celiac and Nonceliac Gluten Sensitivity, and more

Sensibilidad al gluten no celiaca (SGNC): manejo nutricional de la enfermedad
 Non-Celiac Gluten Sensibility (NCGS): Nutritional management of the disease
 Reig-Otero, Yolanda; Mañes, Jordi; Manyes i Font, Lara Laboratorio de Seguridad alimentaria y Toxicología. Universitat de València. Burjassot (València).Recibido: 1/junio/2016. Aceptado: 26/octubre/2016
 Nutr. clín. diet. hosp. 2017; 37(1):171-182 DOI: 10.12873/371manyesfont
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Sensibilidad al gluten no celiaca y Sindrome de Intestino irritable

los trastornos relacionados con el gluten la relación entre Sensibilidad al gluten no celiaca y Sindrome de Intestino irritable

El solapamiento entre Sensibilidad al gluten no celiaca y Sindrome de Intestino irritable. Un dilema clinico

El espectro de trastornos relacionados con el gluten se ha ampliado en los últimos tiempos e incluye la enfermedad celíaca, la sensibilidad al gluten no celíaca y la alergia al trigo.

El cúmulo de síntomas asociados con estas enfermedades, tales como diarrea, estreñimiento o dolor abdominal, puede superponerse para las enfermedades relacionadas con el gluten, y además pueden ser similares a los causados ​​por otras enfermedades intestinales, tales como el síndrome del intestino irritable (SII).

Sensibilidad al gluten no celiaca y Sindrome de Intestino irritable

Los mecanismos subyacentes en la generación de síntomas de todos estos síntomas son diversos para estas enfermedades. Algunos pacientes con enfermedad celíaca pueden permanecer asintomáticos o tener solamente síntomas gastrointestinales leves y por lo tanto se les puede establecer un diagnóstico de SII en la práctica clínica general.

Del mismo modo es un dilema para los médicos, la superposición de los síntomas entre el SII y la sensibilidad al gluten no celiaca (NCGS) . Mientras que el tratamiento de la Sensibilidad al gluten no celiaca es la exclusión del gluten de la dieta, algunos no todos, los pacientes con Sindrome de Intestino irritable también mejoran con una dieta sin gluten.

Ambos Sensibilidad al gluten no celiaca y Sindrome de Intestino irritable son comunes en la población general y ambos pueden coexistir entre sí independientemente sin compartir necesariamente una base fisiopatológica común.

Aunque el origen y la evolución de Sensibilidad al gluten no celiaca no es bien entendida, es probable que sea heterogénea con posibles factores contribuyentes como la inflamación intestinal de bajo grado, el aumento de la función de barrera intestinal¹ y los cambios en la microbiota intestinal². La inmunidad innata también puede desempeñar un papel fundamental. uno de las posibles inductores de las respuestas inmunes innatas es el inhibidor de amilasa-tripsina (ATI), una proteína presente en el endospermo del trigo y la fuente de la harina, junto con las proteínas del gluten

Sensibilidad al gluten no celiaca y Sindrome de Intestino irritable

Sensibilidad al gluten no celiaca y Sindrome de Intestino irritable

función barrera intestinal¹

“función barrera intestinal”, un sistema defensivo compuesto por diferentes elementos, tanto extracelulares como celulares, que actúan de forma coordinada para impedir el paso de antígenos, toxinas y productos microbianos y, a la vez, mantiene el correcto desarrollo de la barrera epitelial, el sistema inmunitario y la adquisición de tolerancia hacia los antígenos de la dieta y la microbiota intestinal

microbiota intestinal²

Flora o microbiota intestinal al conjunto de bacterias que viven en el intestino, en una relación de simbiosis tanto de tipo comensal como de mutualismo. La gran mayoría de estas bacterias no son dañinas para la salud y muchas son beneficiosas, por lo que esta microbiota intestinal es importante para el estado de salud del organismo.
Edición y traducción Fibromialgianoticias.com©

Se calcula que el ser humano tiene en su interior unas 2.000 especies bacterianas diferentes, de las cuales solamente 100 pueden llegar a ser perjudiciales

1.-http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0376-78922007000400001
2.-https://es.wikipedia.org/wiki/Flora_intestinal
 The Overlap between Irritable Bowel Syndrome and Non-Celiac Gluten Sensitivity: A Clinical Dilemma.
 Makharia A1, Catassi C2, Makharia GK1. Nutrients. 2015 Dec 10;7(12):10417-26. doi: 10.3390/nu7125541.
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Fibromialgia y celiaquia

¿Es necesaria una dieta libre de gluten en fibromialgia? ¿Están relacionadas fibromialgia y celiaquia?

Cada vez son más los enfermos de fibromialgia que optan por una dieta libre de gluten, lo sorprendente es la mejoría que encuentran tras la implantación inmediata de la dieta en su día a día, son múltiples las alabanzas en espacios de internet sobre esta dieta de los enfermos de fibromialgia a los que se someten a ella.

La sensibilidad al gluten no celiaco se estima que puede ser hasta un 6 por ciento estando solamente diagnósticados un uno por ciento, entonces surgen preguntas, preguntas como ¿Se está dando una superposición de problemas de salud?

Los celiacos tienen dolores articulares localizados en determinadas zonas, en fibromialgia el dolor es diseminado y muscular nada que ver con el oseo en los celiacos, el dolor está relacionado con daño intestinal que causa desnutrición, por lo tanto el dolor podría estar provocado por las deficiencias nutricionales, así como la inflamación podría ser debida a la ingestión de gluten. ¿Entonces es semejante el dolor de fibromialgia con el de una celiaquia? ¿puede ser que mejoren enfermos con artritis asociadas? ¿pueden darse mejorias tan espectaculares en tan poco tiempo? ¿o estamos ante cambios de hábitos alimenticios necesarios en las personas que encuentran mejorias tan importantes?

¿Puede ser una moda entre el colectivo porque además de mejorar el dolor muscular esperan también adelgazar como las celebrities? Lo que sí está claro es que un “moda” que golpea con bastante fuerza en todos los colectivos de enfermos. Una dieta que genera mucha controversia y que genera un gran malestar a los celiacos por la dureza de la dieta, les limita su vida diaria, y lo muy a la ligera que se toma su enfermedad. Enfermedad con repercusiones muy graves.

Mientras la investigación clínica poco incide de la influencia de la alimentación en fibromialgia (salvo para mostrar que es necesario una correcta alimentación por que el dolor causa astenia) ¿Ante que estamos?

Redacción Fibromialgia noticias

Una dieta libre de gluten engorda

Si un individuo cuya dieta contiene grandes cantidades de panes, pastas y galletas (especialmente aquellas hechas de harinas refinadas) cambia a una dieta libre de gluten, la cual elimina estos alimentos mientras que incrementa frutas, verduras y otras comidas saludables libres de gluten, entonces la dieta resultante probablemente sería más saludable.

Por otro lado, esta misma persona podría fácilmente sustituir panes, pastas y galletas libres de gluten en la dieta, sin incrementar el consumo de alimentos saludables libres de gluten como las frutas y verduras.

Una dieta libre de gluten puede ser más alta en calorías, ya que muchos productos procesados libres de gluten contienen niveles más altos de grasa y/o azúcar para compensar los cambios de sabor y textura resultante de la eliminación del gluten
Dieta libre de gluetn mitos y realidades

Al realizar una dieta libre de gluten es decir sin harina, trigo candeal, germen y salvado de trigo durante algún tiempo, puede hacer que engordes mucho más que cuando seguías un régimen alimenticio normal.

Ten en cuenta que, aunque adoptes una dieta sin gluten, puedes engordar. Un estudio realizado en 2006 por el American Journal of Gastroenterology durante dos años a un grupo de 188 celíacos que estaban a dieta sin gluten desveló que el 81% de ellos había engordado.

Womenshealth

Una dieta sin gluten produce deficiencia vitaminica

Los alimentos libres de gluten suelen carecer de las principales vitaminas necesarias para el normal desarrollo del organismo. Por lo general estos alimentos no contienen vitaminas del complejo B, vitamina D, calcio, hierro e inclusive zinc y magnesio.

¿Se puede dejar de tener síntomas?

No, la enfermedad celíaca es una condición de por vida. La mayoría de los celíacos no experimentan síntomas cuando ingieren pequeñas cantidades de gluten. Sin embargo, esta ingesta daña el intestino delgado y aumenta el desarrollo de complicaciones como osteoporosis y cáncer del intestino.

fundacion vivir

fibromialgia y celiaquia

Síntomas de enfermedad celiaca

Pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal, pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, alteraciones del carácter (irritabilidad, apatía, introversión, tristeza), dolores abdominales, meteorismo, anemia por déficit de hierro resistentes a tratamiento.

Ya en 1981, un estudio publicado en la revista ‘Gastroenterology’ calculaba que seis de cada ocho pacientes con diarreas crónicas y dolor abdominal tenían sensibilidad al gluten sin ser celiacas.

Dieta libre de gluten una moda

Desde entonces, reconocen los especialistas, el número de afectados ha aumentado significativamente. En parte por las dificultades para diagnosticar esa especie de ‘cajón de sastre’; pero también al calor de las modas y lo que puede leerse en internet. “Simplemente porque muchos de ellos han escuchado a alguien decir que es sano dejar el gluten, porque es más fácil echarle la culpa a la comida”, corrobora Martínez Olmos.

Enmascarar el diagnóstico de la celiaquia

“Una dieta sin gluten puede enmascarar el diagnóstico, y la celiaquía es algo importante que hay que tomarse en serio”, explica. “El único tratamiento es retirar el gluten de la dieta de por vida, para evitar secuelas a largo plazo, como osteoporosis o algunos tumores”. Por eso, añade, no vale ‘autodiagnosticarse’ y, menos aún, hacer una dieta sin gluten sólo a medias.

Efecto placebo

“En la mayoría de los casos, cuando una de estas personas abandona el gluten sí se siente mejor, pero puede existir cierto efecto placebo”, añade Arranz. Además, matiza, suele ocurrir que estos ‘celiacos por elección’ le prestan más atención a su dieta al tomar esa decisión, o sustituyen el gluten con alimentos más sanos, incrementan el consumo de frutas y verduras…

El mundo salud

Basada en productos naturales

Es recomendable consumir productos naturales ya que los productos manufacturados tienen un mayor riesgo de estar contaminados o contener trazas celiacos.org

Sin gliadina

Una de las proteínas más características del gluten, la gliadina, podría contribuir con su presencia en la dieta al control de la presión arterial y a la normal función del sistema inmune. Y más allá, hay cierta evidencia que sugiere que una dieta libre de gluten puede afectar negativamente a la salud intestinal en aquellas personas sin enfermedad celíaca o sin sensibilidad al gluten Juan Revenga

Debes tener en cuenta con una dieta libre de gluten que…

tus alimentos deben de ser estrictamente revisados y no contener cualquiera de los siguientes ingredientes.


Ahora dispones de gran cantidad de datos que te harán tomar una decisión adaptandola a tu situación actual, si has decidio hacer una dieta libre de gluten hazla con las recomendaciones seguras y estrictas de Celiacos un esfuerzo tan importante en cuanto a un cambio de vida drástico debes de hacerlo con toda la seguridad de cumplir la dieta, y recuerda que sí lo haces antes de ser examinad@ por un especialista una dieta libre de gluten hace que enmascares un diagnóstico un gran peligro que corres si realmente fueras celiaco.

Antes que nada tu salud.

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Eliminar el gluten en fibromialgia ¿Totalmente necesario?

¿Se debe eliminar el gluten en fibromialgia?

Después de estar los alimentos libres de gluten en las estanterias de alimentos dietéticos durante años, los alimentos sin gluten ahora aparecen por todas partes. En los pasillos del supermercado abundan los productos con etiquetas que lucen un flamante “libre sin gluten,” y en muchos restaurantes tienen en sus menus platos libres de gluten.

La tendencia del todo libre de gluten ¿sano para tod@s?

Para las personas que no pueden tolerar el gluten, la proteína que se encuentra en el trigo, el centeno y la cebada, esta abundancia es una bendición.

Pero últimamente se ha convertido en una carrera del libre de gluten. Sobre la base de poca o ninguna evidencia cientifica, (aparte de los testimonios en los medios de comunicación), la gente ha estado cambiando a dietas sin gluten para perder peso, aumentar la energía, tratar el autismo o, en general, sentirse más saludable.

Esto no tiene mucho sentido para el Dr. Daniel A. Leffler, director de investigación clínica en el Centro Celíaco del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston.

“Las personas que son sensibles al gluten pueden sentirse mejor, pero son muchos más los que no obtendran ningún beneficio significativo al eliminar el gluten de sus dietas.

Simplemente perderán su dinero, porque estos productos son caros “, dice el Dr. Leffler, quien es profesor, además, asistente de medicina en la Escuela de Medicina de Harvard.

Cómo causa problemas el gluten

Las personas con enfermedad celíaca no pueden tolerar el gluten, ni siquiera pequeñas cantidades. Sólo 50 miligramos de la proteína-alrededor de la cantidad en un pequeño puñado-es suficiente para causar grandes problemas.

En personas con enfermedad celíaca, el gluten desencadena una respuesta inmune que daña el revestimiento del intestino delgado. Esto puede interferir con la absorción de nutrientes de los alimentos, causando una serie de síntomas y conducir a otros problemas de salud como la osteoporosis, la infertilidad, el daño nervioso y las convulsiones.
Eliminar el gluten en fibromialgia
Una condición relacionada llamada sensibilidad al gluten o sensibilidad al gluten no celíaca puede generar síntomas similares a la enfermedad celíaca, pero sin el daño intestinal.

Hasta hace no poco tiempo , la enfermedad celíaca era diagnosticada por un proceso de eliminación. Hoy en día se puede identificar con un análisis de sangre para determinar la presencia de anticuerpos contra una proteína llamada transglutaminasa tisular. La biopsia del intestino confirma el diagnóstico.

Eliminar el gluten en fibromialgia

Eliminar el gluten en fibromialgia

Vivir sin gluten

Eliminar el gluten significa algo más que renunciar al pan tradicional, cereales, pasta, pizza y cerveza.

El gluten también se esconde en muchos otros productos, incluyendo verduras en salsas congeladas, salsa de soja, algunos alimentos hechos con “aromtizadores naturales”, suplementos de vitaminas y minerales, algunos medicamentos e incluso pasta de dientes. Esto hace que seguir una dieta sin gluten sea extremadamente difícil.

Si ha decidido eliminar el gluten, debe saber que puede configurar para algunas deficiencias nutricionales.

Los panes y cereales enriquecidos se han convertido en una fuente importante de vitaminas B en los Estados Unidos. Aunque los panes hechos con arroz blanco, tapioca y otras harinas sin gluten son cada vez más comunes, generalmente no están enriquecidos con vitaminas.

Esto puede ser un problema para cualquiera, pero es especialmente preocupante para las mujeres que están embarazadas o pueden quedarse embarazadas. Necesitan vitamina B9, más comúnmente conocida como folato o ácido fólico, para prevenir los defectos de nacimiento. Tomar un suplemento multivitamínico-multimineral sin gluten es una buena idea para cualquier persona que haga una dieta libre de gluten.

El trigo integral es también una fuente importante de fibra dietética,  los intestinos lo necesitan para funcionar correctamente.

“La dieta americana promedia es deficiente en fibra”, dice el Dr. Leffler. “Sí se quita el trigo entero el problema empeora”. Será posible obtener la fibra que necesita de otros granos, como el arroz integral o la quinoua, o de frutas, verduras y frijoles, pero tendrá que hacer el esfuerzo.

Si sospecha que puede tener enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten, lo mejor es consultar a un médico antes de empezar una dieta con eliminación de gluten. Sí se evita el gluten por un tiempo y se acude al médicos resultará más dificl para él encontar si padece celiaquia sensibilidad al gluten, o ninguna.

Hay una cosa más que podría hacer: mantener su elección dietética en secreto. Las más de 300.000 personas más en este país con la enfermedad celíaca estan obligados a seguir una dieta libre de gluten, por lo que la minima ingesta de gluten desencadenará molestias gastrointestinales debilitantes. Seguir una dieta libre de gluten consume mucho tiempo, es caro y restrictivo.

“Es una carga gigantesca para aquellos que tienen que seguirla”, dice el Dr. Leffler. “Se sienten frustrados cuando oyen lo maravillosa que es esta dieta”

Una vez que has podido informarte y deseas probar una dieta para eliminar el gluten fibromialgia puedes acceder a el portal Celiacos.org

Escrito por Holly Strawbridge, ex redactora de Harvard Health con información adicional de prohealth, editado y traducido por Fibromialgia Noticias

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Alimentación para el cerebro

Alimentación para el cerebro

Científicos han desarrollado una nueva escala basada en evidencia que evalúa los alimentos derivados de animales y de vegetales que mejoran los síntomas de depresión.

La investigación de esta escala y de los alimentos que ayudan a nutrir al cerebro fueron presentados en una sesión en el Congreso Anual de la American Psychiatric Association (APA) 2016.

Cada vez hay más evidencia en torno al papel decisivo que desempeña la alimentación en la salud cerebral, sobre todo en padecimientos como depresión y demencia, dijo el Dr. Drew Ramsey, profesor clínico asistente de psiquiatría, de la Universidad de Columbia, en la Ciudad de Nueva York, quien fue uno de los conferencistas en la sesión.

El Dr. Ramsey dijo “Los datos son muy claros e indican que hay que mandar un  mensaje preventivo cuando intentamos ayudar a nuestros pacientes a comer mejor”.

Los alimentos vegetales ocupan un lugar preponderante en la escala del Dr. Ramsey sobre alimentos para el cerebro.

Para desarrollar este sistema de caracterización de nutrimentos, él y sus colaboradores evaluaron la literatura y recopilaron una lista de los que llamaron Nutrientes esenciales para el cerebro (NEC) que afectan al tratamiento y a la prevención de la depresión.

Los nutrientes claves consisten en ácidos grasos omega 3 de cadena larga, magnesio, calcio, fibra y vitaminas B1, B9, B12, D y E.

Luego, recopilaron datos nutricionales para las principales fuentes de alimento de NEC del Laboratorio de Datos de Nutrimentos del Servicio de Investigación Agrícola y utilizaron una fórmula para calcular la puntuación de la Escala de Alimentos para el Cerebro.

“Nos interesaba mucho utilizar la literatura científica para entresacar los nutrientes clave que tienen alto grado de evidencia que intervienen en la depresión”, dijo el Dr. Ramsey.

Nutrientes “fundamentales” para el cerebro

Además de las fuentes vegetales, querían incluir fuentes animales, ya que algunos nutrientes, como la vitamina B12, se hallan predominantemente en la carne y en otros productos animales y son “absolutamente fundamentales para la salud del cerebro”, dijo el Dr. Ramsey.

Los posibles mecanismos mediante los cuales estos alimentos pueden fortalecer la función cerebral son la estabilización de la membrana neuronal y los efectos antiinflamatorios.

Alimentación para el cerebro

Alimentación para el cerebro

Aunque estos nutrientes son decisivos para la función cerebral, las estadísticas de 2009 del Departamento de Agricultura de Estados Unidos demuestran que la mayoría de los estadounidenses no obtenían suficientes cantidades.

Por ejemplo, los porcentajes de la población estadounidense que no cumplen las cantidades diarias recomendadas para estos nutrientes decisivos son los siguientes:

Vitamina E: 86%

Folato: 75%

Calcio: 73%

Magnesio: 68%

Cinc: 42%

Vitamina B6: 35%

Hierro: 34%

Vitamina B12: 30%

Además de las hortalizas de hoja verde, los investigadores resaltaron la importancia de carnes de vísceras sólidas, carnes de caza, frutos secos, (nueces pacanas, nueces y cacahuetes), moluscos bivalvos (mejillones, almejas) moluscos (pulpo, calamar, caracol) y pescado (salmón y sardinas.

Se recomienda que los pacientes consuman de 226 a 340 g de pescado a la semana, es importante seleccionar pescado que tenga menos contenido de mercurio.

Por consiguiente, los individuos deben limitar el consumo de tiburón y de pez espada

Ayudar al paciente a tomar decisiones en su alimentación

El Dr. Reynolds también resaltó que desea ayudar a los pacientes a tomar mejores decisiones por lo que respecta a la carne. Estas opciones, dijo, deben comprender animales alimentados con hierba y pastura.

Aunque la investigación se enfoca más en los campos de la depresión y la demencia, en nuevos estudios se está analizando el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, la ansiedad y las adicciones, dijo el Dr. Reynolds.

Si bien la mayor parte de los datos emergentes provienen de informes de casos y estudios epidemiológicos, el primer estudio aleatorizado y controlado, conocido como el estudio SMILES, está evaluando la repercusión de una alimentación rica en muchos de estos nutrimentos sobre la depresión mayor.

El estudio contó con la participación de 176 pacientes con episodios de depresión mayor en dos centros de Victoria, Australia. Los participantes fueron asignados de manera aleatoria a un grupo con intervención alimentaria, que se enfocó en recomendar una alimentación saludable, o a un grupo con apoyo social.

Si bien los resultados de este estudio posiblemente no serán publicados hasta acabar el año, el grupo del Dr. Ramsey ha tenido la oportunidad de analizar los resultados con sus investigadores, y los resultados son “positivos” y “mejores que lo esperado”.

“Lo que es muy interesante de esto es que ayuda a brindar a los psiquiatras y a nuestros pacientes otras serie de herramientas por lo que respecta al tratamiento y la prevención de las enfermedades mentales”, dijo el Dr. Ramsey.

Interés creciente en los alimentos como tratamiento

Este es el cuarto año consecutivo en que el simposio sobre alimentos y el cerebro ha tenido lugar en el congreso anual de la APA, y cada año ha contado cada vez con más asistencia. La sesión de este año contó con la asistencia de más de 400 psiquiatras y otros expertos, dijo el Dr. Ramsey.

Además del Dr. Ramsey, la Dra. Emily Deans, profesora de psiquiatría, en la Universidad de Harvard, y la Dra. Laura LaChance, residente de quinto año de psiquiatría, en la Universidad de Toronto, también participaron en la sesión.

“La Dra. LaChance, dijo:

“Está claro que modificar nuestros hábitos alimentarios no es una cuestión sencilla. La buena noticia es que los psiquiatras están singularmente adaptados para ayudar a nuestros pacientes a hacer cambios a conductas complejas ―esto es pan de cada día en la atención psiquiátrica―.

Sin embargo, no está claro que clase de dieta debieran tratar de consumir los pacientes con trastornos mentales”.

El Dr. Ramsey resaltó la importancia de hablar sobre los alimentos y la nutrición con los pacientes que tienen problemas de salud mental.

Hablar sobre los alimentos y la nutrición con los pacientes

Los psiquiatras, dijo el Dr. Ramsey, deben preguntar con regularidad a los pacientes lo que consumen y si tienen alguna aversión o alergia a los alimentos. Con la participación de una voluntaria del auditorio, mostró una interacción terapeuta/paciente que incorpora la dieta.

Esta voluntaria dijo que sigue una dieta “de ayuno intermitente” para ayudar a controlar el trastorno bipolar.

Este tipo de ayuno aumenta la producción de cetonas, las cuales, según alguna evidencia, son una fuente de combustible “limpiador” para el cerebro, dijo el Dr. Ramsey en una entrevista .

Algunos casos señalan que tal alimentación es útil para los pacientes con trastorno bipolar de tipo II, el cual se acompaña de episodios de manía menos intensos que el trastorno bipolar de tipo I, dijo

Dietas especializadas

Una serie de estas “dietas especializadas”, entre las cuales también está la dieta sin gluten y la dieta paleolítica, así como las dietas vegetarianas y veganas, que se están volviendo cada vez más populares.

El Dr. Ramsey habló sobre el “compromiso” en torno a “alimento, justicia alimentaria, fuentes de alimento” y la popularidad de los mercados de granjeros.

Resaltó que “es nuestro trabajo como médicos comprender estas dietas y sus riesgos y beneficios”.

Las dietas veganas y vegetarianas

Uno de los riesgos, por lo menos con una dieta vegana, y en cierto grado con la dieta vegetariana, es la falta de vitamina B12. Una deficiencia de esta vitamina puede desencadenar depresión, anemia y finalmente lesión neuronal irreversible, dijo el Dr. Ramsey.

Dijo que en un estudio reciente en que se analizaron poblaciones veganas se demostró que 52% de los individuos tenían “franca deficiencia” de vitamina B12 y que 23% tenían concentraciones “insuficientes”.

Una serie de casos con 30 madres veganas reveló que el 60% de su descendencia tenía retraso en el desarrollo y que el 37% tenía atrofia cerebral, dijo el Dr. Dean a los delegados del congreso. Existe una fuerte correlación entre no consumir carne y las altas tasas de depresión y ansiedad, así como una peor calidad de vida, dijo.

Aunque en ciertos sentidos la dieta vegana “es congruente”, por cuanto la alimentación norteamericana está muy cargada de productos animales, “esto no significa que la solución sea no consumir mariscos”, dijo el Dr. Ramsey.

Sin embargo, durante la sesión de preguntas y respuestas, que duró más de una hora, una psiquiatra que había sido vegana durante varios años no estuvo de acuerdo con algunas de las conclusiones del grupo. Señaló que una dieta vegana ha beneficiado a su propi salud, incluyendo la reducción de las concentraciones de colesterol sanguíneo.

Aunque el tipo de alimentación es una cuestión personal y muchos pacientes siguen lo que consideran como una alimentación saludable, los hábitos alimentarios en general han cambiado durante el último siglo y por lo general no para mejorar.

Ha habido un gran cambio en el consumo de alimentos integrales hacia alimentos procesados. Adicionalmente, ha habido un incremento en el consumo de azúcar, hidratos de carbono refinados y alimentos con colorantes, conservadores y grasas trans.

Alimentar al microbioma

El Dr. Ramsey fue vegetariano durante más de una década, pero dijo que “no sintió mejorias”.

Su salud física y mental global mejoraron cuando comenzó a consumir mariscos y fuentes sostenibles de carne de animales alimentados con pastura así como más productos lácteos.

Vive parte de su tiempo en su granja familiar en Indiana, donde cultiva más de 50 variedades de col. Su libro 50 Tonalidades de Col, dijo, ha ayudado a esta hortaliza de hoja verde a “afianzar un buen lugar en el léxico del alimento estadounidense”.

La col rizada no solo es un alimento saludable sino también poco costoso. Otros alimentos sanos que la mayoría de las familias pueden incluir en su presupuesto son lentejas y frijoles rojos.

Tanto él como los otros conferenciantes analizaron extensamente la literatura científica relacionada con éstos y otros alimentos que fortalecen la función cerebral. Evidencia creciente parece indicar que los pacientes debieran seleccionar más alimentos derivados de vegetales.

Una dieta basada en vegetales “alimenta al microbioma”, dijo el Dr. Ramsey, añadiendo que contribuye a las bacterias intestinales lo que parece “desempeñar un magnífico papel en nuestra salud general”.

Las plantas también son muy “densas en nutrimentos”, de manera que tienen más nutrimentos por caloría.

Las hojas de mostaza, espinaca, pimiento morrón y otros alimentos vegetales contienen “fitonutrimentos”. La investigación demuestra que estas “moléculas de señalización”, que incluyen el licopeno y los carotenoides, ayudan a proteger al cerebro, dijo el Dr. Ramsey.

El carotenoide mejor conocido, el que da al grupo su nombre, el caroteno, encontrado en zanahorias y responsable de su color anaranjado brillante. El color rosado del flamenco y el del salmón, y la coloración roja de las langostas, también son producidos por carotenoides.
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Alimentación y sueño. Consejos

La fibromialgia es una enfermedad en la que se sufren trastornos del sueño como el insomnio, la relación alimentación y sueño puede ser un factor importante para conseguir dormir, obtener un sueño reparador con el fin de evitar la rigidez y dolor matinal o el cansancio a lo largo del día. Estos consejos sobre la alimentación y el sueño están recogidos del Documento oficial de la Sociedad Española de Sueño editado en 2016.

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Influencia de los alimentos y bebidas en el sueño

La alimentación es el proceso por el cual se obtienen nutrientes esenciales para el desarrollo de todas las funciones vitales del organismo, entre ellas el sueño. Los alimentos y bebidas ingeridos proporcionan los ingredientes necesarios para sintetizar los diferentes neurotransmisores que intervienen en la vigilia y el sueño. Por ello es interesante conocer qué alimentos pueden ayudar a facilitar o dificultar el sueño e incluso el momento más propicio del día para consumirlos [61,62].

Las personas ya no nos alimentamos sólo porque sentimos hambre.

El tiempo dedicado a la comida está determinado o muy condicionado por los hábitos sociales, el ritmo laboral, los turnos de trabajo, la conveniencia y la convivencia, además de otros condicionantes culturales, religiosos o de ocio.

Los hábitos dietéticos afectan a la sincronización de numerosos ritmos circadianos, en particular los relacionados con las funciones digestivas y metabólicas.

Una irregularidad en los hábitos predispone a padecer problemas digestivos e incluso enfermedades crónicas como las cardiovasculares y la obesidad [63]. El momento del día en que se tomen los alimentos y la frecuencia con que se ingieran son claves para mantener una buena salud.

alimentación y sueño

alimentación y sueño

Alimentación y sueño son un binomio inseparable;

al igual que lo que ingerimos y cuándo lo hacemos influye en la calidad del sueño, un sueño insuficiente o de mala calidad puede afectar nuestra conducta alimentaria. En la actualidad hay una creciente tendencia a dedicar menos horas al descanso nocturno, y la disminución de las horas de sueño se relaciona con un aumento en la obesidad [65].
Niños que durmieron menos de lo necesario desde los 3 años tuvieron más probabilidad de padecer sobrepeso a los 7 años [66,67].

La incidencia de obesidad en adultos que durmieron menos de cinco horas al día fue mayor que los que durmieron siete horas o más [68].

La reducción del sueño supone un aumento en la producción de ghrelina, hormona que aumenta el apetito, y disminución de leptina, hormona que disminuye el apetito, y aparece un incremento de la ingesta calórica por la noche, con preferencia de alimentos de alta densidad energética como las grasas o hidratos de carbono refinados; al estar más cansados se reduce el ejercicio físico y aumenta el sedentarismo durante el día [65-68].

Los trabajadores a turnos [69] y la ingesta irregular en adolescentes [67] son otro ejemplo de que los efectos de la dieta resultan diferentes en función de la hora en que se come y en ellos se presenta una tendencia a la inversión crónica del ciclo sueño-vigilia, lo que contribuye a una mayor incidencia de obesidad y síndrome metabólico en ellos.

Cafeína, alcohol y otras sustancias que perjudican el sueño

Las bebidas consideradas estimulantes, como café,té, guaraná, cacao, mate y colas, lo son porque contienen sustancias denominadas metilxantinas. Entre ellas, la cafeína es la más consumida a modo de café. En el chocolate o té, el contenido de cafeína es menor y su acción estimulante se debe al contenido en teobromina y teofilina, respectivamente [61].

El mecanismo de acción se debe a su capacidad de antagonizar los receptores de adenosina en el cerebro, que es un neuromodulador inhibitorio involucrado en la propensión al sueño [70]. Por lo tanto, son sustancias a evitar si queremos conseguir un sueño reparador, aunque el efecto final dependerá de la cantidad, la sustancia ingerida y la susceptibilidad personal a ellas.

Las comidas muy condimentadas con especias picantes tomadas por la noche perjudican el sueño por aumentar la temperatura corporal y la hipersecreción de jugo gástrico. Alimentos que producen dispepsias por flatulencia (legumbres), acidez (especias picantes, café y alcohol) o reflujo (chocolate, menta y comidas grasas) y las que tienen propiedades diuréticas (endibias, apio, berenjena o cebolla) pueden entorpecer el sueño [61].

Intolerancias alimentarias

En personas genéticamente predispuestas a intolerancias alimentarias como la fenilcetonuria, intolerancia a la lactosa, fructosa, histamina, gluten, glutamato monosódico, sulfitos, nitratos o favismo, y alérgicas o sensibles a determinados alimentos como los aditivos alimentarios, leche, huevos o pescado, marisco o fruta, la ingesta de estos alimentos pueden afectar al sueño produciendo picores, diarreas, erupciones, migrañas… [61].

Las bebidas alcohólicas ingeridas en cantidades moderadas puede inducir al sueño, si bien la mayoría de las veces lo altera produciendo despertar precoz,apneas del sueño e insomnio. La cafeína tomada junto con las bebidas alcohólicas no evita los efectos nocivos del alcohol [70].

En las últimas horas del día debe evitarse tomar alimentos ricos en tirosina, como las frutas ricas en vitamina C (naranja o kiwi), bebidas como el té o el café, o carnes rojas y embutidos, dado que la tirosina es un aminoácido precursor de las catelocaminas y la dopamina, que son las que nos hacen permenacer despiertos. Se recomienda consumir estos productos durante la mañana.

Alimentos que facilitan el sueño

Alimentos ricos en triptófano, aminoácido esencial para la formación de las hormonas principales que intervienen en el sueño (serotonina y melatonina), facilitarán el sueño [71]. La serotonina es la principal hormona implicada en la regulación del sueño y debe ingerirse presintetizada en sustancias como el triptófano ya que como tal no atraviesa la barrera hematoencefálica.

La melatonina induce y mantiene el sueño.

El mejor momento del día para ingerirlos es la tarde o noche.
Plátanos, piña o aguacate, leche, carne, huevos,pescado azul o frutos secos como las nueces son algunos de los alimentos con mayor contenido en triptófano. Deberá combinarse con otros que contengan ácidos grasos omega 3, magnesio, calcio, zinc y vitamina B e hidratos de carbono.

Los primeros son relajantes musculares y necesarios para la conversión de triptófano a serotonina y melatonina en el cerebro, y estos últimos, los carbohidratos, desencadenan una respuesta en la secreción de insulina que mejora la biodisponibilidad del triptófano en el sistema nervioso central.

Recomendaciones

• Establecer una rutina de hábitos dietéticos y horarios de comidas saludables.

• Dormir la cantidad de horas del sueño suficientes según la edad.

• Acostarse unas dos horas después de cenar.

• Realizar ejercicio regular.

• Evitar los alimentos ricos en aminoácidos tirosina y fenilalanina a últimas horas de la noche, como la carne roja, los huevos y el jamón, o ricos en vitamina C, como el kiwi o las naranjas.

• Ingerir alimentos ricos en triptófano (precursor de melatonina y serotonina) por la tarde, como lácteos, plátanos, carne, pescado azul o frutos secos (nueces), así como hidratos de carbono de absorción lenta, como la miel en pequeña cantidad y el pan integral.

• Moderar el consumo de bebidas ricas en metilxantinas, como el café, el té y el chocolate, y los alimentos con alto contenido en aminas biógenas (tiamina e histamina) como quesos curados, pescados y vino. Tener en consideración la susceptibilidad individual de cada persona.

• Evitar los alimentos que producen flatulencia, acidez o reflujo.

• Evaluar la presencia de intolerancias o alergias alimentarias en personas con mal dormir.

• Evitar el consumo excesivo de alcohol.

Teresa Canet Sanz
Servicio de Neurofisiología Clínica. Hospital Virgen de los Lirios. Alcoy, Alicante.

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Fibromialgia gluten la realidad actual

Fibromialgia gluten genera grandes dudas y controversias entre los afectados de fibromialgia, mientras unos dicen encontrar cierta mejoría en sus síntomas otros enfermos comprueban como una dieta libre de gluten no les mejora en nada.

Para los enfermos es vital probar todo lo que está a su alcance la severidad de sus síntomas y compatibilizar sus reponsabilidades que no pueden abandonar aunque quisieran les obliga a llevar una vida ensayo-error con alternativas que leen y que muchas veces desconocen cuales pueden ser los “efectos secundarios” de someterse a todo este tipo de alternativas que creen inocuas.

Extraido de el articulo de El Mundo

Lo que es incuestionable es que la dieta sin gluten sin necesidad médica no aporta ningún beneficio”, sentencia el estadounidense Reilly. Una idea que remarca Argüelles con otro dato: “La dieta mediterránea es eficaz en la prevención de enfermedades cardiovasculares y está muy basada en productos con gluten”. En definitiva, “no se debe hacer nada sin la recomendación del pediatra”, apostilla el experto español.

Ni el gluten es tóxico, ni eliminarlo sin indicación médica es una alternativa más saludable, ni va a prevenir la aparición de la enfermedad celiaca. No hay evidencia científica que apoye estos motivos. Es cierto que cuando alguno de los miembros de la familia está diagnosticado con enfermedad celiaca, aumenta la tendencia a imponer estas dietas a los hijos a modo de prevención. Efectivamente, existe una predisposición genética, pero no siempre que se tiene se desarrolla la patología. Debe ser el pediatra el que diagnostique e indique la dieta sin gluten: “A través de los síntomas, con la historia clínica del paciente, el análisis de sangre y, en última instancia, sólo si el caso es dudoso, se realiza una biopsia intestinal”, explica el especialista del Aparato Digestivo que además es pediatra.

EL CSIC avala la información sobre fibromialgia gluten ofrecida por El mundo

El  CSIC Centro superior de Investigaciones cientificas ha apoyado el articulo redactado por El Mundo referente al gluten como se puede comprobar

fibromialgia gluten

¿aporta la dieta sin gluten beneficios en los síntomas de fibromialgia?

El articulo de El Mundo que habla sobre la problemática de someter a los niños a una ditea sin gluten por “creencias” de vida más saludable y sus posibles riesgos al abandonar una dieta tradicional sino se está diagnosticado de enfermedad celiaca se puede encontrar en Niños saños con dietas para celiacos esto es extrapolable a toda la población y más importante a enfermos con dolor crónico que pueden tener carencias alimenticias debido a la falta de apetito consecuencia de tener dolor crónico continuo

Puede que los enfermos de Fibromialgia desarrollen paralelamente un problema con la ingesta de gluten deberían consultar con su médico si han encontrado beneficios experimentando por si mismos.

Y puede segun nuevos estudios y desarrollo médico en esta materia que tengas sensibilidad al gluten no celiaca

De ahí nace la improtancia que lo hables con tú médico para conseguir llevar una buena dieta y evitar que carencias en tu alimentación te puedan llevar a empeorar los síntomas de la enfermedad.

©Escrito por Fibromialgia Noticias

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Diferencias entre Enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten no celíaca y alergia alimentaria

Dado que últimos estudios relacionan la sensibilidad al gluten no celíaca con un posible empeoramiento o agudizacion de los sintomas en fibromialgia en este articulo se expone que es la sensibilidad al gluten no celíaca, en este articulo es importante centrarse en esta condición ya que podría ser la causante de dichos sintomas.

Redacción Fibromialgia noticias

Este artículo ha sido reseñado por Thanai Pongdee, MD, FAAAAI

La concientización sobre la enfermedad celíaca y la preocupación sobre las reacciones a los productos con gluten han contribuido a que exista un mercado de 2.600 millones de dólares para productos libres de gluten. La prevalencia de la enfermedad celíaca es de aproximadamente 1% de la población general. Otra enfermedad llamada sensibilidad al gluten no celíaca despierta cierta polémica, y puede ser incluso más común.

Diferencias entre Enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten no celíaca y alergia alimentaria

Diferencias entre Enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten no celíaca y alergia alimentaria

El gluten es una proteína que se encuentra principalmente en el trigo, la cebada y el centeno.

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmunitaria

La respuesta inmunitaria se dirige contra el propio cuerpo en lugar de contra las sustancias extrañas, como los virus o las bacterias. La enfermedad celíaca solamente puede desarrollarse en quienes tienen ciertos genes llamados HLA-DQ2 o DQ8. El treinta por ciento de la población tiene dichos genes. Si no se tienen dichos genes, la enfermedad celíaca no puede desarrollarse, pero solamente un pequeño porcentaje de quienes tienen los genes desarrollan la enfermedad celíaca.

En las personas que padecen de enfermedad celíaca, el gluten produce una inflamación inmunitaria en el intestino delgado. Si no se trata, la enfermedad celíaca puede producir síntomas no intestinales como anemia, fatiga crónica, osteoporosis, trastornos en el bazo, infertilidad, trastornos neurológicos, alergia cutánea y cáncer

Es posible realizarse un análisis de sangre para determinar si hay enfermedad celíaca, pero, como con cualquier análisis, este no es 100% exacto. Si este análisis de sangre da negativo y continúa habiendo sospechas o hay antecedentes familiares de enfermedad celíaca, el gastroenterólogo podrá indicar una endoscopía. Este procedimiento se hace bajo sedación dado que se introduce una sonda por la boca hasta el intestino delgado para explorar y realizar una biopsia.

Los análisis de sangre y la endoscopía deben hacerse mientras el paciente está comiendo gluten.

Quienes tienen diagnóstico de enfermedad celíaca deben evitar de forma absoluta y definitiva toda clase de gluten en sus dietas. Se recomienda la ayuda de un dietista o nutricionista.

Hay investigaciones que indican una posible disminución de riesgo de enfermedad celíaca con el amamantamiento y continuo amamantamiento cuando se introduce gluten en la dieta del niño.

Los antecedentes de infecciones intestinales y el estado de la bacteria natural en los intestinos pueden influenciar en el desarrollo de la enfermedad celíaca.

Además, el trigo ha sido modificado para que contenga cantidades más elevadas de gluten y esto, junto con un aumento en la ingestión de trigo (panes) en los países desarrollados, puede contribuir a un aumento en la incidencia de la enfermedad celíaca.

Algunos pacientes tienen síntomas de enfermedad celíaca, pero sus análisis de sangre y sus endoscopías dan negativo o normal.

Esta enfermedad ha sido llamada sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC). Los síntomas pueden ser similares a los de la enfermedad celíaca, que incluye dolor abdominal, inflamación, gases, diarrea, confusión mental, letargo o fatiga. Los síntomas mejoran cuando se elimina el gluten de la dieta y aparecen nuevamente cuando se vuelven a introducir alimentos que contienen gluten.

La existencia de la SGNC es polémica porque no existen exámenes para determinarla.

No se cree que sea una enfermedad autoinmunitaria y no se la asocia con complicaciones de la enfermedad celíaca.

Es importante destacar que la enfermedad celíaca y la SGNC son diferentes a la alergia alimentaria.

En la alergia alimentaria,

el sistema inmunológico sobrerreacciona a un determinado alimento que causa síntomas potencialmente graves o incluso mortales. En el caso de los pacientes con alergias alimentarias, los síntomas comienzan apenas ingerido el alimento (entre unos pocos minutos y una hora aproximadamente) e incluyen ronchas, disnea, sensación de mareo o vómitos. La alergia alimentaria es una reacción inmunitaria, pero no autoinmunitaria.

Si usted cree que tiene alergia alimentaria, consulte a un alergista/inmunólogo.

Dado que las reacciones alérgicas pueden ser mortales, las personas con alergias alimentarias deben ser muy cuidadosas para evitar los desencadenantes en la comida.

Si padece de alergias alimentarias graves, asegúrese de realizar un Plan de Acción para controlar la Anafilaxia y lleve siempre consigo epinefrina autoinyectable. Utilice este medicamento en caso de producirse una reacción anafiláctica, busque atención médica y luego haga un tratamiento de seguimiento con un alergista/inmunólogo.
American Academy of Allergy Asthma & Immunology

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síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

El síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica o cuando la fatiga deja de ser un síntoma para convertirse en una enfermedad.

Síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

Se entiende por fatiga la sensación de agotamiento o dificultad para realizar una actividad física o intelectual que se recupera tras un periodo de descanso. Según la intensidad y duración de la fatiga se pueden considerar distintos conceptos de fatiga. (Tabla núm.1)

La fatiga crónica es un síntoma frecuente en la práctica clínica, constituyendo hasta un 10-15% de las consultas en atención primaria. Cabe destacar que en los últimos años se ha producido un importante incremento en el número de consultas sanitarias con sintomatología evidente relacionados con el curso de infecciones por virus como el de la hepatitis B, C, de la poliomielitis y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Los asociados a enfermedades psiquiátricas primarias (depresión bipolar y depresión mayor con sintomatología psiquiátrica), los resultantes tras la administración de terapias contra el cáncer (quimioterapia y radioterapia), así como la fatiga crónica asociada al deportista de élite también denominada síndrome de sobreentrenamiento (Tabla núm. 2).

El síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica (SFC) es una entidad clínica de nueva descripción que se caracteriza por fatiga intensa de más de seis meses de evolución, que no se recupera tras el descanso, que no es debida al ejercicio y empeora con el reposo prolongado.

Se acompaña además de síntomas de predominio muscular (dolor, debilidad e intolerancia al ejercicio físico), disfunción neurocognitiva (alteración en la concentración, de la memoria inmediata y de trabajo y discapacidad para integrar nueva información), que condicionan al paciente una importante limitación funcional, tanto en las tareas de predominio físico como intelectual llegando a reducir en mas del 50% el nivel de actividad diaria previo a la aparición de la enfermedad.

A destacar como factores desencadenantes del SFC:

  • Infecciosos. (Virus herpes, bacterias intracelulares).
  • Vacunas. o Intervención quirúrgica.
  • Transfusión.
  • Traumatismos físico-psíquicos.
  • Post-parto
  • Agentes químicos.

Diagnóstico

El diagnóstico del Síndrome de Fatiga Crónica queda definido por los criterios diagnósticos establecidos por el Centro de Enfermedades de Atlanta en 1994, también llamados Criterios Internacionales de Fukuda para el síndrome de fatiga crónica (Tabla num.3). En 1988, Holmes et al., propusieron una definición con los primeros criterios diagnósticos de esta enfermedad.

Estos criterios diagnósticos fueron modificados por Fukuda. Según estos criterios el diagnóstico de síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica se basa en el cumplimiento de dos criterios mayores y en la coexistencia de al menos 4 de una serie de criterios asociados, basados predominantemente en sintomatología muscular y neuropsicológica.

El diagnóstico del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica es fundamentalmente clínico, al cual se llega tras la incidencia en el interrogatorio sobre: la fatiga (modo de inicio, forma y tiempo de evolución), y la sintomatología asociada, así como de los posibles factores desencadenantes o perpetuantes, su relación con la actividad y el grado de limitación funcional y/o físico que ocasiona en actividad diaria del paciente y el impacto ocasionado en la calidad de vida del paciente.

Se llevara a cabo la exploración física general y las exploraciones complementarias básicas consensuadas en el estudio del síndrome tales como:

  • Radiografía de tórax
  • Ecografía abdominal
  • Analítica general ( estudio hormonal tiroideo y serologías de los virus de la hepatitis B, C y VIH)
  • Valoración psiquiatrica con informe clínico correspondiente

(Entidades como la depresión mayor bipolar y depresión mayor con síntomas psicóticos son procesos excluyentes del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica)
En función de la clínica que presente el paciente estará indicado la realización de exploraciones de imagen y/o estudios histológicos.

Sin embargo, debe quedar claro que el diagnostico es CLINICO, al que se llega por criterios diagnósticos definidos y no como consecuencia de exclusión de otras enfermedades y procesos.
Así, se demuestra en el primer estudio epidemiológico en nuestro país (con más de 1000 pacientes diagnosticados por el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica incluidos).

síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

En un paciente que cumple el criterio de fatiga crónica junto con la sintomatología de sueño no reparador, intolerancia al ejercicio físico, problemas cognitivos de alteraciones en la concentración y la memoria inmediata y en los que se han excluido los grupos de fatiga crónica secundaria incluidos en tabla núm.2.

La normalidad y ausencia de alteraciones significativas en la radiografía de tórax, la ecografía abdominal, los estudios analíticos y la valoración psiquiátrica ha resultado ser una constante común y en todos casos se realizó el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica, según los criterios diagnósticos de Fukuda, lo cual, nos confirma la alta especificidad de dichos criterios diagnósticos.

Comorbilidades asociadas al SFC

La coexistencia en el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica de otros trastornos empeora la funcionalidad, el pronóstico y por tanto, la calidad de vida.

Fenómenos Comórbidos asociados al Síndrome de Fatiga Crónica:

Fibromialgia
Síndrome Seco
Síndrome Miofacial
Trastorno Psiquiátrico
Disfunción Sexual y Familiar.
Hipersensibilidades.
Tendinopatias.
Fenómenos auto-inmunes
Riesgo vascular.
Disfunción neurovegetativa.

1. Fibromialgia

A destacar por su relevancia como proceso emergente y por la frecuente confusión a la que conlleva, tanto social como a nivel sanitario, con el SFC. La Fibromialgia (FM) un proceso primario del dolor, definido por los criterios diagnósticos establecidos por el Colegio Americano de Reumatología (ACR) en 1990. De un 50-70% de pacientes con SFC cumplen criterios de FM.

sindrome de fatiga cronica

sindrome de fatiga cronicasindrome de fatiga cronicasindrome de fatiga cronica2. Síndrome Seco

Alrededor del 70% de los pacientes con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica, presentan un síndrome seco, que clínicamente será referido como escozor ocular, sensación de arenilla ocular y conjuntivitis de repetición, ocasionando también sequedad faríngea y traqueal, lo que da lugar a la presencia de tos crónica.

A destacar también la presencia de sequedad vaginal, que condiciona una disminución de la lubricidad vaginal, que complica las relaciones sexuales de los pacientes con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica.

3. Síndrome Miofacial

El síndrome miofacial (SMF) suele estar presente en el 60-70% de los pacientes , definido por dolor en los tejidos blandos de etiología desconocida que engloba cuadros muy variados tales como cefalea tensional y alteraciones de la articulación temporo-mandibular, que debe ser valorado por cirugía maxilo -facial.

4. Trastorno Psiquiátrico

Lo representa la ansiedad y la depresión reactiva. El SFC, se asocia con elevada frecuencia con ansiedad generalizada, crisis de ansiedad y de pánico,

Criterios Diagnósticos Clínicos de la Fibromialgia

1. Historia de dolor generalizado durante, al menos, tres meses

2. Dolor a la presión de, al menos, 11 de los 18 puntos

(nueve pares) determinados por la ACR en un 30% de los pacientes y será importante su cuantificación a través de la escala ansiedad-depresión hospitalaria. Respecto a la depresión esta suele ser reactiva, de mal control farmacológico y psicoterapéutico y que muchas veces se considera como el proceso primario inductor de fatiga, lo que condiciona la poli medicación antidepresiva, que será de escasa utilidad. Actualización 2017 fibromialgia criterios diagnósticos

5. Disfunción Sexual

Los problemas en las relaciones sexuales y de pareja toman un papel relevante en la vida del paciente, dando lugar a emociones negativas como desilusión, tristeza, frustración, las cuales favorecen la aparición de conflictos y recriminaciones entorno a la relación de pareja. Los problemas sexuales que más preocupan a los pacientes son: Inapetencia Sexual o disminución de la libido y Disfunción orgásmica, también las dificultades asociadas a la actividad sexual como vaginitis y dispaurenia.

6. Hipersensibilidades a fármacos, alimentos y metales

Las hipersensibilidades a fármacos, alimentos y metales, constituirá un problema de gran relevancia al condicionar las actividades de la vida diaria del paciente, por las limitaciones que provocara y el difícil abordaje con tratamiento farmacológico. Las limitaciones en la dieta precisaran la monitorización por un experto en nutrición. A destacar que no existe evidencia científica de que los tests de intolerancia alimentaria, tengan validez científica y que sean aplicables en el manejo dietético del paciente.

7. Tendinopatias

Las tendinopatias resultan significativas porque, en ocasiones se les atribuye al dolor generalizado del cuadro clinico, obstaculizando la valoración y diagnostico por parte del traumatólogo y rehabilitador. Descritas por su incidencia están las tendinopatias de hombro, epicondilitis, tendinopatias en manos, síndrome del túnel carpiano, trocanteritis y fascitis plantar, junto a las afectaciones de discos intervertebrales.

8. Fenómenos Autoinmunes

A destacar la tiroiditis en un 40%, la endometriosis en un 30% y el fenómeno de Raynaud en el 45%.

9. Riesgo Vascular

A tener en cuenta la presencia de hipercolesterolemia en mas del 70%, hipertrigliceridemia en el 40% y desarrollo de Diabetes Mellitus en aproximadamente un 30% (por asociación al desarrollo de resistencia periférica a la insulina y sobrepeso).

10. Disfunción neurovegetativa

La disfunción neurovegetativa, es uno de los fenómenos comórbidos mas relevantes en el SFC, en forma de (mareos, lipotimias, sincopes, alteraciones en el ritmo intestinal, vesical y sudoración entre otros), por su incidencia prácticamente general. Para su estudio se aplican diversas pruebas diagnósticas de obtención de la variabilidad de la frecuencia cardíaca en la mesa basculante, como exploración mas novedosa.

Estratificación de la Fatiga Crónica

La valoración cuantitativa y cualitativa de la nueva situación de salud y el impacto que provoca en la calidad de vida del paciente resultara relevante para la estratificación del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica, así como, para determinar el pronóstico, planificación y enfoque terapéutico a seguir.

El grado de limitación funcional, tanto física como intelectual que condiciona dicha entidad se determinará con la aplicación de cuestionarios y escalas validados que engloban los diferentes problemas de la nueva situación de salud:

  • La escala de impacto de la fatiga
  • La escala de intensidad de la fatiga.
  • Cuestionarios de calidad de vida, tales como el SF-36
  • Cuestionarios que valoran la actividad diaria con un Actímetro
  • Escala analógica visual (EVA) y McGuill para dolor generalizado.
  • SCL-90R para valorar la disfunción cognitiva.

Para la valoración de disfunción del sueño, es útil el cuestionario de indice de calidad del sueño de Pittsburg y los estudios polisomnográficos, donde se constata la incidencia de apneas y la desestructuración del patrón del sueño, entre otros hallazgos.

El uso de baterías neuropsicológicas y la aplicación de técnicas de neuroimagen, tales como el SPECT cerebral basal y el estimulado, para delimitar el nivel de daño corporal y la limitación en las funciones intelectuales, tendrá una gran repercusión en la valoración de la incapacidad e invalidez del paciente con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica.

En la valoración de la limitación funcional en las actividades de predominio físico, son de especial relevancia los estudios ergométricos, con la determinación de la carga, frecuencia cardíaca y consumo de oxigeno máximos durante la prueba ergomérica.

La estratificación de la limitación funcional física, nos permitirá valorar la limitación de las funciones de predominio físico, que tendrá una gran repercusión en el diseño de los programas individuales de ejercicio físico programado y en la valoración de las incapacidades.

Evolución y Pronóstico

En el momento actual, el SFC es una entidad clínica de curso crónico en el más del 75% de los casos. Es una causa reconocida de incapacidad laboral absoluta y de gran invalidez.
Se consideran factores de mal pronóstico:

o Tiempo de evolución, debut en la edad adulta, presencia de síntomas físicos predominantes (dolor, artralgias…) y los fenómenos comorbidos.
o La alta puntuación en las escalas de fatiga, ansiedad, depresión y bajas puntuaciones en los cuestionarios de calidad de vida y Karnofsky.
o Altos grados de disfunción cognitiva.
o Bajos porcentajes en los parámetros de las pruebas ergométricas que condicionan una evolución a la cronicidad y con altos niveles de minusvalía e invalidez funcional significativa.

Tratamiento del SFC

Debido a la complejidad en la sintomatología y la ausencia de tratamiento farmacológico específico del SFC en la actualidad, el mejor régimen terapéutico será el que garantice un manejo multidisciplinar y el que proporcione la individualización del tratamiento.
El equipo multidisciplinar estará formado por especialistas en medicina interna, reumatología, atención primaria, psicólogos clínicos, psiquiatras, diplomados en enfermería, fisioterapeutas y trabajadores sociales entre otros.

La actuación del equipo multidisciplinar proporcionara resultados de mejora en calidad de vida, al ofrecer continuidad e interacción entre los diferentes programas de educación y promoción de la salud. Las intervenciones a nivel de la atención sanitaria, sociosanitaria y social conllevará a una mejoría en la calidad de vida del paciente afecto del SFC.
Mención especial merecen las diferentes ínterconsultas y derivaciones posibles: clínica del dolor, unidades de cefalea, sueño, arritmias y obesidad, así como las derivadas de procesos comorbidos.

Recomendaciones generales

1. Patrón de vida ordenado

• Pactar con la enfermedad y adaptación a la nueva situación
• Incremento lentamente progresivo de las actividades diarias, evitando el descanso excesivo y el aislamiento social
• No se han de aprovechar los días que uno se encuentra mejor para realizar sobreesfuerzos.
• Reorganizar y modificar expectativas previas, comprometerse con el futuro y no anclarse en el pasado
• Evitar el sentimiento de frustración/culpabilidad
• Evaluar cada nuevo síntoma o deterioro funcional

2. Balance dietético y nutricional adecuado en el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica

Hay que hacer una dieta equilibrada, es decir, una dieta variada, agradable y suficiente en nutrientes, calorías y agua. Una dieta variada es aquella combinada de tal manera que nos aporta todos los nutrientes, proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales, en sus dosis necesarias.

Para conseguir este aporte de nutrientes, hay que hacer las cinco comidas al día sin saltarse ninguna. Desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Y todas ellas han de constar de proteína; Carne, embutido, pescado, huevos o lácteos.

La comida y la cena tiene que aportar la proteína, el hidrato de carbono; Pan, pasta, arroz, patata, legumbres. Mas la verdura o ensalada. Y el postre.
Hay que comer todos los días verdura y ensalada. Si en la comida comemos verdura, en la cena ensalada o viceversa. Cuando comemos ensalada el postre es preferible que sea un yogur.

Y cuando comamos la verdura el postre una fruta.

Para asegurarnos el aporte de la vitamina C como antioxidante, comer legumbres tres o cuatro veces por semana. El pescado como fuente de proteínas y aceites Omega-3 debe estar presente cuatro veces por semana, uno preferible marisco, gambas, sepia, calamares, mejillones, por su alto contenido en vitaminas y minerales. Dos veces por semana debemos incluir el huevo como fuente de proteína y beta carotenos.

Manteniendo unas normas alimentarias básicas; Respetar los horarios de comer, Comer despacio. Masticar bien antes de tragar. Beber 1,5 a 2 litros de agua al día. Comer 1 o 2 yogures desnatados al día. Reducir los hidratos de carbono de absorción rápida: azúcar, dulces, refrescos con azúcar, zumos industriales. Reducir las grasas: embutido como, mortadela, paté, chorizo, panceta, mantequillas, margarinas, natas, mayonesa, galletas, bollería…

Y tomar antioxidante, fruta y verdura cruda y/o de colores naranjas rojizos, aceite de oliva y cítricos.

3. Control de la sintomatología

a. Dolor

Para mitigar el dolor se incluye el aprendizaje de técnicas que a menudo requieren la ayuda de profesionales de la salud; tales como, medidas de relajación muscular, alternar periodos de actividad con periodos de descanso, ejercicios de respiración, las cuales pueden ayudar a controlar sentimientos de ira, tristeza y pánico que pueden abrumar a aquellos que viven con dolor y fatiga continuos.

• Fármacos para disminuir el dolor, al inicio con dosis bajas con revisión progresiva y favoreciendo la adherencia farmacológica.
• Tratamiento local sobre puntos dolorosos: aplicación de calor, frío
• Programas de ejercicios para mejorar la capacidad cardiovascular. Técnicas de relajación para aliviar la tensión muscular y la ansiedad.
• Programas educativos que ayuden a comprender y controlar el dolor (terapia cognitivo conductual).
• Acupuntura. Con la que se ha demostrado evidencia científica.

b. Sintomatología neurovegetativa:

Evitar los cambios posturales bruscos y posiciones extremas de la cabeza.
Evitar las temperaturas extremas sobretodo el calor excesivo
Ingesta de sal (si no ha hipertensión concomitante)c.

Disfunción neurocognitiva

• Como en el ejercicio físico, es importante evitar el sobreesfuerzo mental.
• Rehabilitación cognitiva con ejercicio mental gradual e individualizado
• Actividades lúdicas sencillas que no comporten gran esfuerzo ni interacciones cerebrales( ver TV, escuchar música, manualidades)
• Realizar tareas sencillas como puzzles de piezas grandes y los 7 errores. No se recomienda hacer sudokus (o al menos los de más complejidad) porque requiere de un sobreuso de la memoria inmediata operativa.
• Aumento progresivo de la complejidad de las tareas.
• Leer: libros de poca complejidad, letras grandes y gran espaciado interlinea, con ilustraciones.

d. Sintomatología del Síndrome Seco

Xerostomía.

o Controles periódicos con odontólogo para evitar complicaciones infecciosas.
o Hidratación abundante (beber un mínimo de 1.500cc de agua/día).Masajear glándula parótidas antes de las comidas, chupar huesos de frutas, caramelos sin azúcar, chicles de xilitol.
o Cuidados bucales: higiene correcta, cepillos de cerdas suaves.
o Medidas ambientales: cuidado con calefacciones, aires acondicionados, fomentar uso de humidificadores. Xeroftalmia.
o Uso de lágrimas artificiales, compresas calientes, masajear glándula. lacrimal, parpadeo forzado, lubricantes nocturnos.
o Protección a luz con gafas de sol.

Sequedad vaginal

o Minuciosa higiene íntima y uso de pomadas vaginales.

Síndrome de hipersensibilidad

La extracción de agentes metálicos inductores de hipersensibilidad mejora los síntomas de la mayoría de los pacientes:
Rellenos dentales con amalgamas, implantes y puentes dentales, tatuajes, piercings, prótesis metálicas, placas o tornillos de operaciones de traumatología
Anotar vivencias propias (observar si la exposición a determinados productos o factores ambientales empeoran nuestro estado de fatiga)
Acondicionamiento del hogar: ventilación, evitar el contacto directo con productos de limpieza, barnices…

4. Regulación del sueño

Ayudaremos a desarrollar habilidades para el autocontrol del insomnio y a recuperar el control del sueño.
Mejorar la percepción de la calidad del sueño contribuye a mejorar la sintomatología y la calidad funcional de los pacientes afectados por el SFC.
Establecer un horario de sueño regular, acostándose y levantándose siempre a la misma hora (manteniendo esta rutina incluso fines de semana y vacaciones).
Evitar las siestas, y si se hacen que no sobrepasen los 20 minutos

Antes de dormir prohibido:
 café, cítricos, tabaco, alcohol, ejercicio energético
 resolver problemas familiares, económicos y laborales

La cama solo para dormir y/o relaciones sexuales (no leer, trabajar ni ver TV). Una permanencia larga en la cama da lugar a sueño fragmentado y de mala calidad.

Cena ligera 2 o 3 horas antes de irse a la cama.
Evitar comidas copiosas que produzcan digestiones pesadas que pueden interferir en el sueño
No beber líquidos justo antes de acostarse, provocan despertarse para orinar
Ducharse o bañarse entre una hora y media y dos horas antes de acostarse, lo que ayuda a relajarse.
Habitación bien ventilada, fresca y libre de ruidos.
No mirar el reloj. Mirarlo provoca obsesión que puede dificultar el inicio del sueño.(Evitar referencias temporales)
Si en 15-20 minutos no consigue conciliar el sueño, salga del dormitorio, vaya a otra habitación permanezca lo más relajado posible, hasta que la somnolencia vuelva aparecer.
No tomar hipnóticos ni sedantes sin prescripción médica.

5. Evitar factores estresantes

Sobretodo los que se relacionan con un empeoramiento de la sintomatología:
• Es de gran utilidad anotar las propias vivencias que empeoran la fatiga.
• Factores estresantes más frecuentes: infecciones virales, cambios en el horario de dormir, exposición a temperaturas extremas, sobreesfuerzo físico o mental, sobrecarga de estímulos sensoriales y la información excesiva.

6. Actividad y ejercicio físico

Ha quedado demostrada la eficacia de que la realización habitual de ejercicio físico aeróbico mejora considerablemente el control de los síntomas de los pacientes con síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica.

Ciertos programas aeróbicos proporcionan bienestar, mayor resistencia, una disminución del dolor y mejora en la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria, la calidad de vida y el impacto del síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica en la vida del paciente.
La disminución de la actividad física a la que se ve obligado el paciente debido a la fatiga crónica provoca un desequilibrio entre reposo y actividad que puede incrementar la sensación de fatiga. Por tanto se recomienda un abordaje individualizado, estructurado y supervisado por un fisioterapeuta que:

• Incremente la capacidad física, fuerza, resistencia para poder reanudar de forma gradual actividades previamente evitadas
• Incrementar gradual pero progresivamente las actividades aeróbicas como pasear, bicicleta estática o en llano
• Realizar ejercicios sencillos que no requieran gran concentración por parte del paciente ya que una fatiga psíquica conlleva a una física y al revés.
• Controles periódicos para evaluar la evolución y ver si son necesarias modificaciones en el programa.

7. Terapia Cognitivo-Conductual

Su hipótesis de trabajo consiste en que los patrones de pensamiento, llamados distorsiones cognitivas, tiene efectos adversos sobre las emociones y la conducta, y que, su reestructuración, por medio de intervenciones psicoeducativas y práctica continua, puede mejorar el estado del paciente.
Los pensamientos se consideran la causa de las emociones, y no a la inversa.

La TCC consiste en:

a) Identificar los pensamientos irracionales que nos hacen sufrir y,
b) Identificar que es irracional en ellos, mediante un trabajo de autoanalisis por parte del paciente, que el terapeuta debe promover y supervisar.
Cuando los pensamientos irracionales (falsos o incorrectos) son detectados se pasa a la fase de modificación, eje central de la terapia, que consiste en un esfuerzo para rechazar los pensamientos distorsionados y reemplazarlos por pensamientos más ajustables a la realidad y a la lógica.

Autor: Dr. José Alegre Martin. Coordinador de la Unidad del SFC. Hospital Universitario Vall d´Hebrón de Barcelona.
Agradecimientos
Sra. Rosa Badia. Diplomada en Enfermeria del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Vall d´Hebron de Barcelona.
Sra. Anabela Martin. Diplomada en Nutrición Humana de la Unidad del SFC.
Hospital Universitario Vall d´Hebrón de Barcelona.
Por su ayuda en la confección de este documento

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Fibromialgia y gluten

Fibromialgia por sensibilidad al gluten. Articulo de investigación que relaciona Fibromialgia y gluten

Fibromialgia y fatiga crónica causada por sensibilidad al gluten no celíaca

Carlos Isasia,, Eva Tejerinab, Natalia Fernandez-Pugac, Juan Ignacio Serrano-Velad
a Servicio de Reumatología, Hospital Puerta de Hierro, Majadahonda, Madrid, España
b Servicio de Anatomía Patológica, Hospital Puerta de Hierro, Majadahonda, Madrid, España
c Servicio de Aparato Digestivo, Hospital Puerta de Hierro, Majadahonda, Madrid, España
d Asociación de celíacos y sensibles al gluten de Madrid, Madrid, España

Artículo

Sr. Editor:
La sensibilidad al gluten con pruebas de enfermedad celíaca negativas o sensibilidad al gluten no celíaca es un problema recientemente reconocido cuyas manifestaciones clínicas se superponen con las de la fibromialgia, la fatiga crónica y el intestino irritable.

Se presenta el caso de una mujer de 40 años de edad que consultó por una historia de 7 años de evolución de dolor generalizado y cansancio crónico. Había sido diagnosticada de fibromialgia por varios reumatólogos y reunía los criterios de clasificación de fibromialgia de 1990 del Colegio Americano de Reumatología. También reunía criterios de síndrome de fatiga crónica.

Tenía problemas de concentración y de memoria, «foggy mind», y diarrea intermitente.

La severidad de la afectación le condicionaba una vida prácticamente limitada a estar en cama a pesar de haber consultado con especialistas en reumatología, gastroenterología y también medicina natural y homeopatía. Además de los síntomas típicos de fibromialgia, fatiga crónica y diarrea intermitente, tenía aftas orales, hipotiroidismo autoinmune e historia de ferropenia.

Se habían realizado múltiples estudios con resultado normal, incluyendo anticuerpos anti-transglutaminasa IgA para descartar la enfermedad celíaca.

En nuestra unidad hay una alta sospecha de sensibilidad al gluten y se realizaron más estudios. Una nueva analítica solo mostró ferropenia y niveles de vitamina D por debajo de lo normal.

El test de cribado para anticuerpos anti-transglutaminasa y anti-péptido deaminado de gliadina, tanto IgG como IgA fue negativo.

El tipado HLA mostró la presencia de DQ2 (DQA1*05 DQB1*02). La gastroscopia mostró pequeñas lesiones eritematosas en bulbo duodenal. Las biopsias duodenales mostraron normalidad de la estructura de las vellosidades y duodenitis linfocítica con redistribución apical, con 28 linfocitos CD3 por cada 100 enterocitos (lesión tipo I de Marsh).

El test de ureasa para Helicobacter pylori fue positivo.

La enfermedad celíaca se descartó por la ausencia de anticuerpos específicos y de atrofia de vellosidades intestinales, pero se mantuvo la sospecha de sensibilidad al gluten.

Se recomendó dieta sin gluten sin tratar la infección por Helicobacter pylori.

fibromialgia y gluten

Diferencia entre alérgico intolerante y sensible al gluten

A los 6 meses de comenzar la dieta se observó una marcada mejoría de toda su sintomatología, remisión de las aftas orales, y volvió a trabajar después de un largo periodo de baja laboral. Cuando comía pequeñas cantidades de gluten experimentaba recidiva de toda su sintomatología. Se añadieron suplementos de hierro y multivitamínico con minerales.

En el seguimiento a los 2 años de comenzar la dieta había remisión de la fibromialgia, seguía trabajando y jugaba al padel.

En ese tiempo su hija fue diagnosticada de enfermedad celíaca con anticuerpos anti-transglutaminasa positivos y atrofia de vellosidades en la biopsia duodenal.

La existencia de la sensibilidad al gluten no celíaca está reconocida en base a la observación de pacientes cuyos síntomas responden a la dieta sin gluten pero tienen pruebas diagnósticas de enfermedad celíaca negativas1, 2, 3, 4.

La duodenitis linfocítica es un rasgo de la enfermedad celíaca que puede ser vista sin atrofia de vellosidades en la sensibilidad al gluten no celíaca, aunque no es un hallazgo específico ya que puede ser debido a otras causas como el Helicobacter pylori5, 6.

Cuando, como en este caso, un paciente con sensibilidad al gluten tiene susceptibilidad de HLA y enteropatía Marsh 1, hay tanta cercanía a la enfermedad celíaca que se ha propuesto el término de enfermedad celíaca Marsh 17.

En esta paciente se decidió intentar dieta sin gluten sin tratar el Helicobacter porque se consideró muy improbable que tratarlo mejorase el cuadro fibromiálgico.

Se ha descrito recientemente la sensibilidad al gluten no celíaca como causante de fibromialgia8.

Este caso refuerza esta hipótesis debido a la llamativa respuesta clínica, la recidiva tras la toma de gluten, el tipado HLA, la presencia de duodenitis linfocítica en la biopsia duodenal y el diagnóstico posterior de enfermedad celíaca a su hija.

Autor para correspondencia. cisasi.hpth@salud.madrid.org
Reumatol Clin. 2015;11:56-7. – Vol. 11 Núm.01 DOI: 10.1016/j.reuma.2014.06.005

¿Qué es sensibilidad al gluten no celiaca?

Bibliografía

 1.Troncone R, Jabri B. Coeliac disease and gluten sensitivity. J Intern Med. 2011; 269:582-90. Medline
 2.Ludvigsson JF, Leffler DA, Bai JC, Biagi F, Fasano A, Green PH, et al. The Oslo definitions for coeliac disease and related terms. Gut. 2013; 62:43-52. Medline
 3.Catassi C, Bai JC, Bonaz B, Bouma G, Calabro A, Carroccio A, et al. Non-celiac gluten sensitivity: The new frontier of gluten related disorders. Nutrients. 2013; 5:3839-53. Medline
 4.Molina-Infante J, Santolaria S, Montoro M, Esteve M, Fernández-Bañares F. Sensibilidad al gluten no celiaca: una revisión crítica de la evidencia actual. Gastroenterol Hepatol. 2014; 37:362-71. Medline
 5.Ensari A. Gluten-sensitive enteropathy (celiac disease): Controversies in diagnosis and classification. Arch Pathol Lab Med. 2010; 134:826-36. Medline
 6.Fernández-Bañares F, Esteve M, Salas A, Alsina M, Farré C, González C, et al. Systematic evaluation of the causes of chronic watery diarrhea with functional characteristics. Am J Gastroenterol. 2007; 102:2520-8. Medline
 7.Molina-Infante J, Santolaria S, Fernández-Bañares F, Montoro M, Esteve M. Lymphocytic enteropathy HLA-DQ2/DQ8 genotype and wheat-dependent symptoms: Non-celiac wheat sensitivity or Marsh I celiac disease?. Am J Gastroenterol. 2013; 108:451. Medline
 8.Isasi C, Colmenero I, Casco F, Tejerina E, Fernández N, Serrano-Vela JI, et al. Fibromyalgia and non-celiac gluten sensitivity: A description with remission of fibromyalgia. Rheumatol Int. 2014. [Epub ahead of print]

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