alimentación en fibromialgia la dieta

La alimentación en fibromialgia la dieta nace de «Allá donde se crea una demanda nace un nuevo nicho de mercado».

¿Qué dice la reumatología sobre las dietas?

El papel de la Alimentación en Fibromialgia la dieta

La necesidad de encontrar una explicación a la enfermedad, en los últimos años y convertirse el enfermo en un activo principal de su propia curación ha hecho que la demanda en alza sea la alimentación en fibromialgia, lo que lo convierte en papel activo ejerciendo control sobre su propia enfermedad: esto lo demuestra el auge de nutricionistas que ofrecen información y dietas para el control de la enfermedad cuando la enfermedad no está médicamente justificada por el origen de la dieta.

Una mala alimentación debido a todo proceso de dolor crónico por inapetencia puede empeorar el estado de la enfermedad por lo que es primordial para no añadir más síntomas. El control de los síntomas mediante una dieta no es algo que hoy por hoy esté justificado.

El hecho de que enfermos mejoren a través de dietas puede ser debido a una mala nutrición anterior o a un equivoco en el diagnóstico de la enfermedad, o una enfermedad paralela a la preexistente pero no a un efecto curativo de la dieta sobre la fibromialgia.

Dr. Ferrán sobre la alimentación en Fibromialgia la dieta:

«La Fibromialgia es una enfermedad debida a activaciones anómalas de neuromediadores que producen una percepción exagerada del dolor. Ni los suplementos de minerales ni la homeopatía, ni la dieta han demostrado un beneficio específico, aunque se recomienda una dieta sana, equilibrada, lo más restrictiva posible en aditivos y a ser posible, procedente de agricultura ecológica, pero no solo en esta enfermedad, sino como consejo generalDr. Ferrán, reumatólogo 28/01/2007

ALIMENTANDO LA INCERTIDUMBRE: EL PAPEL DE LA DIETA EN  LA FIBROMIALGIA

Resumen:

La dieta se ha convertido en una expresión de la autoridad médica sobre la forma correcta de actuar en diversas enfermedades.

Sin embargo, en la fibromialgia, la dieta tiene un papel periférico desde la perspectiva médica, a pesar de que, para los afectados, resulta central para el control de los síntomas. En este texto analizaremos de qué forma utilizan los enfermos el seguimiento de diversas pautas dietéticas para reducir la incertidumbre sobre la enfermedad y migrar hacia otro diagnóstico.

La proliferación de discursos expertos en torno a la dieta en el caso de la fibromialgia puede ser visto como una estrategia de expansión profesional de una especialidad emergente, la nutrición, que busca hueco en el tratamiento del síndrome utilizando un discurso que compite con el «oficial» propuesto por la reumatología.

Por ello, el diagnóstico de fibromialgia sume al enfermo en la incertidumbre.

Esta situación genera la búsqueda de una explicación para sus síntomas y una solución para sus problemas fuera del ámbito de la reumatología, en la que la dieta tendrá un papel relevante por diversos motivos. Por un lado, porque el itinerario terapéutico posterior al diagnóstico incluye a otros profesionales o expertos, muchos de los cuales incluyen entre sus terapias la dieta.

Por otro, porque la información que circula entre los pacientes y la que se obtiene a través de las asociaciones de enfermos se centra, en muchos casos, en los consejos dietéticos, y estimula también la aparición de explicaciones sobre el lugar que ocupa la alimentación en la fibromialgia.
Todos estos discursos, que parten de profesionales y otros expertos, tienen repercusión en la percepción por parte de los enfermos de sus síntomas, ya que, en la base de los mismos, se encuentran elementos consolidados por la propia medicina en su divulgación sobre la composición de la dieta considerada sana y en la relación existente entre dieta y enfermedad.

Así, abonan el terreno para el surgimiento e identificación con este tipo de hipótesis.

Se reconoce que no existe una dieta específica para la fibromialgia.

Esta situación se justifica, o bien a través de su relación con otros procesos reumáticos para los que no hay explicación, o bien con la reciente aparición del síndrome. No fue hasta hace poco, en el 1992, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoció como patología. Es por esto que hay pocos estudios científicos que estudian sus causas y tratamiento y por lo tanto, elaborar una guía dietética es verdaderamente difícil.8

Por ello, las recomendaciones se elaboran a través de la inferencia de lo que ocurre en otras enfermedades y los efectos de la alimentación en ellas. Aunque en la mayoría de los casos no se hace mención específica a la fisiopatología del proceso, ni a sí esos procesos ocurren en el caso de la fibromialgia.

Los enfermos de fibromialgia deben aportar una ingesta suficiente de calcio a través de la alimentación e incluso a través de suplementos, ya que una baja concentración de este en sangre es responsable de la aparición de espasmos musculares.

El magnesio interviene en el proceso de la contracción muscular y su carencia provoca estremecimientos musculares y calambres, además de apatía y debilidad.

Además, se deja entrever que, en la fibromialgia, existen determinados procesos fisiopatológicos subyacentes, algunos de los cuales entran en conflicto con la propia definición del cuadro desde la reumatología.
Dentro de esta situación encontramos, por ejemplo, como hipótesis etiológicas, la inflamación muscular, la reacción inmune o la acidosis.
Sí deseas más información sobre el tema de la alimentación en fibromialgia los nutricionistas y el auge de en la enfermedad y cómo desgranar los principales movimientos en este sentido lo podrás leer en Alimentación, salud y cultura: encuentros interdisciplinares pág. 164-185

Beatriz Tosal Herrero
Universidad Miguel Hernández
San Juan de Alicante
Departamento de Salud Pública, Historia de la Ciencia y Ginecología
Campus de Sant Joan
Ctra/Nacional N-332 s/n, Sant Joan, CP. 03550, Alicante, España
btosal@umh.es

Sí el dolor crónico lleva a una mala alimentación, falta de apetito y descuida la alimentación, expertos en fibromialgia ayudan a llevar una dieta correcta para estados carenciales nutricionales consecuencias del dolor alimentación en Fibromialgia

Redactado por Fibromialgianoticias.com

Exceso de vitaminas PUBLICADO EN ‘JOURNAL OF THE NATIONAL CANCER INSTITUTE’

Investigadores daneses sugieren que un rango de referencia de 200-600 pmol/L podría indicar que un paciente tiene más probabilidades de desarrollar tumores.

La vitamina B12 (cobalamina CBL) es esencial para mantener la función corporal saludable, pero niveles superiores a los normales (un rango de referencia 200-600 pmol/L) pueden indicar que un paciente está en riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, según un estudio publicado ayer en Journal of the National Cancer Institute. Estudios previos ya habían sugerido una asociación entre los niveles altos CBL y cánceres específicos.

Para evaluar la asociación entre los niveles altos CBL y el riesgo de cáncer de cualquier tipo, Johan Arendt, del Departamento de Epidemiología Clínica y el Departamento de Bioquímica Clínica del Hospital Universitario de Aarhus, en Dinamarca, y sus colegas utilizaron registros médicos daneses para revisar a 333.667 pacientes sin cáncer y estimar la incidencia de cáncer en esta población entre 1998 a 2010.

exceso de vitaminas

hipervitaminosis exceso de vitaminas

El exceso de vitaminas probablemente, no están relacionados con la ingesta normal de vitamina B12

Los investigadores excluyeron a las personas diagnosticadas de cáncer antes de la fecha de la medición de plasma y a las que estaban recibiendo terapia CBL y encontraron que el riesgo de cáncer, en general, aumenta con los niveles más altos CBL, especialmente durante el primer año después de la medición y para aquellos con niveles superiores a 800pmol/L.

Estos científicos también hallaron que después de cinco años de seguimiento, el riesgo para los cánceres hematológicos y los relacionados con el consumo de alcohol y tabaco se mantuvo alto para aquellos con niveles >800pmol/L. Los autores de la investigación resumen que los altos niveles plasmáticos de CBL aumentan el riesgo de cáncer diagnosticado posteriormente, sobre todo en el primer año de seguimiento.

«Hay que tener en cuenta que los altos niveles plasmáticos de CBL, probablemente, no están relacionados con la ingesta normal de vitamina B12 porque el consumo de alimentos que contienen CBL o suplementos no aumentan sustancialmente los niveles plasmáticos de CBL. Más bien, los altos niveles CBL pueden ser el resultado de algún proceso maligno desconocido», concluyen.

Journal of the National Cancer Institute (2013); doi: 10.1093/jnci/djt315
Ingerir vitaminas sin necesidad puede dar lugar a problemas añadidos sin la supervisión médica necesaria, si quieres saber que que problemas puede causar puedes consultar este amplio articulo sobre el tema : Hipervitaminosis Escrito por Raquel Bernácer, dietista y nutricionista.

Redacción Fibromialgia noticias

Actualización a 2016: Aporte de el Dr. Jorge Buigues Cuñat:
– «Sobre todo las «liposolubles» (en particular, la A y la D; menos la E y la K), porque se acumulan en el hígado, donde pueden alcanzar niveles de toxicidad.»

Alimentación y enfermedades crónicas. “Deje que los alimentos sean su medicina y que la medicina sea su alimento” ~Hipócrates

Habitos alimentarios y prevencion enfermedades cronicas

Día Nacional de la Nutrición: alimentación y enfermedades crónicas

Los buenos hábitos alimentarios previenen las enfermedades crónicas que perjudican la calidad de vida

Hoy, martes 28 de mayo, se celebra el Día Nacional de la Nutrición, una iniciativa para difundir la importancia de unos buenos hábitos alimentarios para envejecer mejor y prevenir las enfermedades crónicas, que cuenta con la colaboración de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)

La XII edición del Día Nacional de la Nutrición, que este año se celebra bajo el lema «Come bien para envejecer mejor», pretende resaltar la importancia de llevar a cabo, durante toda la vida, unos buenos hábitos alimentarios y de estilo de vida para lograr una mayor longevidad.

alimentación y enfermedades crónicas

alimentación y enfermedades crónicas

De esta forma, las sociedades de Nutrición defienden que los hábitos alimentarios adquiridos tempranamente son los que persisten en la vida adulta, y previenen las enfermedades crónicas que perjudican la calidad de vida.

Durante esta jornada, se desarrollarán a nivel nacional una serie de actividades en hospitales, escuelas, universidades y centros comerciales

(conferencias, puntos de información, entrega de materiales informativos a la población, etc.) con el fin de difundir la repercusión que tiene el mantener unos buenos hábitos alimentarios.

Además, AESAN y FESNAD presentarán los resultados de la Encuesta sobre Estilos de Vida y Longevidad, los cuales afirman que actualmente la esperanza de vida en España es de 78,9 años para el hombre y 84,9 años para la mujer, sobrepasando el objetivo de la Organización Mundial de la Salud.

Se estima que en el año 2050, la proporción de mayores habrá alcanzado el 30,8% de la población y España será el segundo país más envejecido del mundo, después de Japón.

Este estudio demuestra también que el consumo de pescado azul está asociado con la mayor esperanza de vida. Los adultos con niveles plasmáticos más altos de ácidos grasosomega?3 viven en promedio 2,2 años más que aquellos con niveles más bajos.

La evidencia demuestra que las personas de mayor edad tienen hábitos más saludables que las de menor edad,

ya que comen más frutas, vegetales, pescado y menos carnes rojas, bollería y refrescos.

Las personas mayores han realizado y aún realizan una alimentación de tipo Mediterránea; los jóvenes, por el contrario, se alejan cada vez más de esta pauta de dieta saludable.

Por este motivo, el lema promovido por la campaña es: «Come bien para envejecer mejor», un mensaje destinado a los jóvenes para que cuiden su dieta y mantengan unos buenos hábitos alimentarios.

Un informe de la OMS extenso sobre alimentación y salud por Fibromialgia Noticias

Fibromialgia y antidepresivos. Modulan la transmisión neuronal y restituyen el orden preestablecido en el cerebro

Los antidepresivos continúan siendo fármacos de primera línea para aliviar el dolor neuropático

“No hace falta estar deprimido para tomar antidepresivos. Estos fármacos también se utilizan a menudo para aliviar los síntomas del dolor neuropático. Aunque resulte sorprendente para algunos pacientes y personas ajenas al mundo de la medicina, se utilizan desde hace más de 40 años con este fin, debido a su potente poder analgésico en estos casos”.

Así lo ha expuesto Juan Antonio Micó, director de la Cátedra Externa del Dolor Fundación Grünenthal-Universidad de Cádiz (UCA), durante la quinta sesión del Aula de Pacientes de la Cátedra que dirige.

Bajo el título ‘¿Por qué tomar antidepresivos para mi dolor si no estoy deprimido?’, Micó ha presentó los beneficios de estos fármacos para pacientes que sufren dolor crónico, dando a conocer también la estrecha relación entre depresión y dolor. “La duda es muy frecuente en las consultas, los pacientes suelen preguntar: ¿por qué me receta usted un antidepresivo cuando a mí lo que me molesta es la espalda o las piernas?”.

Como ha aclarado el conferenciante, los antidepresivos son fármacos de primera línea que alivian el dolor neuropático.

“Son utilizados desde hace mucho tiempo y se recomiendan en todas las guías profesionales”, ha comentado Micó, quien ha añadido que “los pacientes, lógicamente, siempre asocian antidepresivos exclusivamente a la depresión, pero en el caso concreto del dolor neuropático, junto con los anticonvulsivantes, son los fármacos utilizados con más frecuencia”.

Asimismo, ha señalado que “los antidepresivos tienen la capacidad de poder modular la transmisión neuronal y poner orden donde el dolor crónico llevó la desorganización. Es decir, el fármaco restituye el orden preestablecido en el cerebro con lo que alivia el dolor”.

Fibromialgia y antidepresivos

La dieta mediterránea rica en agentes antidepresivos

No obstante, ha matizado que los antidepresivos “no tienen indicación para otro tipo de dolores en Europa. En Estados Unidos existen antidepresivos que tienen indicación para el dolor musculoesquelético y la fibromialgia, pero en Europa, no”.

Por otra parte, el director de la Cátedra Externa del Dolor Fundación Grünenthal-UCA ha destacado que existe una indiscutible conexión entre depresión y dolor.

“Un paciente con dolor neuropático grave puede sufrir también depresión y, en ese caso, el antidepresivo trata ambas enfermedades; los mecanismos biológicos que regulan el dolor y la depresión coinciden en algunos aspectos».

En muchos casos los pacientes con dolor crónico sufren depresión y en un 75 por ciento de ellos la depresión produce síntomas físicos, como es el dolor”, ha detallado.
Medica de neurologia

¿Quieres conocer más sobre el tratamiento en Fibromialgia?

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Durante las últimas cinco décadas, después de que se descubrieran propiedades antioxidantes en sustancias que tenemos y en ciertos alimentos, se instaló un modelo a seguir: si en pocas cantidades aportaban tantos beneficios, en dosis mucho más altas –posible sólo en fármacos– podían hacer maravillas. Así, era habitual que los médicos prescribieran vitaminas para tener más energía, para combatir resfríos o para abrir el apetito.

Tanto, que llegó a haber una publicidad en la que una madre mandaba a su hijo a comprar naranjas y el chico volvía con un tubito de pastillas efervescentes. Pero la ciencia comenzó a poner a esa verdad absoluta en tela de juicio.

¿Necesarias las vitaminas?

“En la década del 50 comenzó una corriente –impulsada por Linus Pauling, un premio Nóbel que vivió hasta los 93 años– que potenciaba la idea del consumo de altísimas dosis de vitaminas. Lo que ahora se está cuestionando es hasta dónde sirve tomar indiscriminadamente vitaminas en fármacos, más allá de que sean de venta libre”, explicó Silvio Shraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición.

El germen de la duda se disparó entre los investigadores internacionales.

“Todo el mundo está un poco perdido, porque tanto las vitaminas como los antioxidantes deberían actuar contra las enfermedades, pero los datos clínicos no muestran ninguna diferencia”, dijo Toren Finkel, director del Centro de Medicina Molecular en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

Las razones de esas dudas están en los resultados de varios estudios: algunos mostraron evidencia en contra del uso de multivitamínicos para prevenir enfermedades.
necesarias las vitaminas

Otros, cuestionaron sus beneficios.

En 2001, por ejemplo, investigadores británicos tomaron un grupo de pacientes con enfermedad de arterias coronarias y les dieron altas dosis de vitaminas antioxidantes (C, E y betacaroteno).

Lo que vieron es que no les ocasionó ningún daño pero tampoco ningún beneficio.

En el último mes, además, se publicó evidencia en contra. Un estudio encontró que en los hombres que tomaban dosis altas de vitamina E aumentó un 17% el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Se sabía, además, que el cáncer de pulmón en fumadores aumenta con betacaroteno. Y otra investigación había señalado que las multivitaminas en mujeres aumentan levemente el riesgo de mortalidad.

Sin embargo, los expertos locales son cautos: “Nadie pudo determinar si las personas que tomaron vitaminas tenían o no un cáncer anterior al estudio. Es muy poco probable que una vitamina sea responsable de crear un cáncer. Lo cierto es que desde que el cáncer es una célula hasta que se diagnostica pasan unos ocho años y los estudios demoran dos. En ese tiempo no se fabrica un cáncer”, explicó Schraier.

La nutricionista de la Universidad Favaloro, Mónica Katz, añadió: “Durante años, la vitamina E se consideró el antioxidante por excelencia. Se sostenía que quienes las tomaban tenían mucho menos riesgo de tener infartos.

Pero lo que se vio es que el riesgo no baja demasiado.

Por lo tanto, . Lo que sí sabemos es que los argentinos consumen cada vez menos frutas y verduras, las principales fuentes naturales, y que los suplementos no deberían reemplazar a una dieta saludable, sino complementarla”.
El medico interactivo

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Como comer las frutas y verduras sin pesticidas.

Guía sencilla para comer sin pesticidas

Hoy en día, es difícil determinar cuáles productos son realmente sanos para la salud. Aunque nos hayamos comprometido a comer más verduras y frutas, aún podemos estar poniendo en riesgo nuestra salud, en este caso por causa de pesticidas.

Los pesticidas son químicos tóxicos diseñados para matar pestes y plagas incluyendo insectos, hongos, y maleza. El uso de pesticidas ha aumentado significativamente en últimas décadas para aumentar la producción de alimentos. Sin embargo, los pesticidas vienen con un alto costo.

Se reconoce que los niños son más vulnerables a los efectos de los pesticidas debido a que sus cuerpos son más pequeños y están en proceso de crecimiento. En algunos casos, la exposición infantil a los pesticidas puede causar graves daños a la salud.

Un análisis reciente en la revista Pediatrics concluyó que la exposición a niveles elevados de pesticidas comunes puede aumentar las probabilidades de trastornos de atención en los niños.

Y mientras el gobierno dice que comer pesticidas en cantidades pequeñas no nos hace daño, hay que reconocer que estos químicos están diseñ;ados para matar pestes y como tales pueden tener impactos a la salud.

La exposición a pesticidas también puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, así como abortos espontáneos y defectos de nacimiento. Los niños son particularmente susceptibles a esas sustancias químicas dañinas.

frutas y verduras sin pesticidas

Hay alternativas.Como comer frutas y verduras sin pesticidas

Productos orgánicos: ¿valen la pena?

Los alimentos orgánicos protegen los terrenos y la salud. Sin embargo, como requieren más trabajo manual para controlar las pestes, en vez de solo aplicar pesticidas, a veces son más costosos.

Sencillamente, no es necesario comprar todo orgánico. En vez, es mejor aprender cuáles frutas o vegetales son los que más absorben pesticidas y solo comprar orgánicos aquellas frutas y verduras.

Otra alternativa es hacer huertas en los patios de nuestras casas, esto nos da control para producir nuestros vegetales y frutas de una forma natural y más sana y además ayuda a reducir el costo.

El grupo Environmental Working Group determinó que al evitar las 12 frutas y verduras más contaminadas con pesticidas puedes reducir la cantidad de pesticidas que ingieres casi un 80 por ciento si optas por la versión orgánica de estos.

Apio (Celery)
Fresas (Strawberries)
Arándanos (Blueberries)
Espinaca (Spinach)
Col rizada (Kale)
Cerezas (Cherries)
Uvas (Grapes)
Melocotones (Peaches)
Manzanas (Apples)
Nectarinas (Nectarines
Pimentones, morrones (Sweet bell peppers)
Col silvestre (Collard greens)
Papas (Potatoes)
Lechuga (Lettuce)

Las siguientes frutas y verduras no contienen altos niveles de pesticidas. Por lo tanto, no es tan importante comprar la versión orgánica:

Cebolla (Onions)
Maíz dulce (Sweet corn)
Mango
Guisantes dulces (Sweet peas)
Kiwi
Berenjena (Eggplant)
Sandia (Watermelon)
Batata, boniato (Sweet potatoes)
Aguacate, palta (Avocado)
Piña (Pineapple)
Arvejas (Peas)
Esparragos (Asparagus)
Repollo (Cabbage)
Melón (Cantaloupe)
Toronja, pomelo (Grapefruit)
Cebolla blanca (Sweet onions)

¿Lavar los alimentos remueve los pesticidas?

Todas las frutas y verduras, orgánicas o no, deben ser lavadas antes de comer. Sin embargo, lavar frutas y verduras cultivadas con pesticidas no necesariamente te ayudarán. Incluso, en el análisis en el cual se basa esta lista, las pruebas de plaguicidas fueron realizadas después de que la comida había sido lavada por el USDA. Además, aunque algunos plaguicidas se encuentran en la superficie de los alimentos, otros plaguicidas pueden ser absorbidas a través de las raíces y en la planta y no se puede eliminar.

Pelar algunos alimentos o cocinarlos a veces ayuda a eliminar algunos pesticidas.

Guia por NRDC es una organización nacional sin ánimo de lucro de científicos, abogados y especialistas dedicados a la protección de la salud pública y el medio ambiente. NRDC tiene más de 1.3 millón de miembros y activistas en Internet. La Onda Verde es la voz latina de NRDC creada para informar a la comunidad de habla hispana sobre temas ambientales.

fibromialgia y nutrición

Fibromialgia y Nutrición; Estado Nutricional, Calidad de Vida y Capacidad funcional en pacientes con Fibromialgia

Agradecer la colaboración de Laura Isabel Arranz Iglesias en la confección de este articulo que puede ayudar a despejar ciertas dudas entre los afectados.

Redacción fibromialgia noticias

El estudio ENCAVI

Se trata de un estudio sobre el estado nutricional, la calidad de vida y la capacidad funcional de pacientes con fibromialgia (FM). Es un proyecto de la Universidad de Barcelona, dentro del programa de Doctorado de Alimentación y Nutrición, dirigido por la Dra. Magda Rafecas, y en la línea investigación de “Consumo alimentario y relación con patologías diversas”.

El estudio se está llevando a cabo gracias a la colaboración de algunas asociaciones de afectados de FM. Nuestro objetivo es determinar el estado nutricional, y su relación con la calidad de vida y la capacidad funcional en mujeres afectadas de esta enfermedad, con el fin de valorar qué posibles mejoras de la alimentación podrían ser realmente beneficiosas para este grupo de población. Como primer paso hicimos una revisión bibliográfica sobre estudios que relacionaran estos aspectos. Esta revisión ya ha sido publicada en la revista internacional Rheumatology International, en abril de este año (DOI 10.1007/s00296-010-1443-0).

De esta publicación os ofrecemos a continuación un resumen traducido al español.

FIBROMIALGIA Y NUTRICIÓN, ¿QUÈ SABEMOS?

Introducción

Alrededor de 1970 la fibromialgia (FM) empezó a ser identificada como un síndrome distinto de otras enfermedades reumáticas. Sin embargo, la OMS y todas las organizaciones médicas no la reconocieron como tal hasta 1992. Actualmente es clasificada como una enfermedad reumática de etiología desconocida y sin un tratamiento médico efectivo. La FM es una condición caracterizada principalmente por dolor generalizado distribuido en por lo menos 11 de 18 puntos sensibles, y experimentado por lo menos durante 3 meses.

Además del dolor los pacientes también sufren otros síntomas como fatiga, desórdenes del sueño, depresión, ansiedad, dificultades cognitivas, dolores de cabeza, etc.

También suele presentarse junto con otras patologías como el síndrome de fatiga crónica, la artritis reumatoide, el lupus eritematosus, el síndrome del colon irritable, y la osteoartritis. Así, la fibromialgia tiene un enorme impacto en la calidad de vida de las personas que la padecen, quienes ven reducida su funcionalidad y su capacidad para llevar a cabo sus actividades cotidianas. La prevalencia de la FM en España está alrededor del 2.4%, aunque algunos estudios sitúan esta cifra en el 4% de la población.

En otros países europeos, como Italia o Francia, la prevalencia está en valores similares al de España. Las mujeres son las que más padecen esta enfermedad, con gran diferencia respecto a los hombres.
La causa y los mecanismos de la enfermedad son desconocidos, y por eso es difícil encontrar un tratamiento efectivo o curativo. Hay diversas hipótesis sobre el mecanismo de desarrollo de esta enfermedad, una de ellas es la del estrés oxidativo.

Estrés oxidativo

Se ha observado que las personas con fibromialgia tienen unos niveles elevados de radicales libres y una capacidad antioxidante disminuida, cosa que implicaría un estado pro-oxidante en el organismo. Estos niveles oxidantes provocan daños celulares, afectando a muchas de las funciones básicas a ese nivel. Algunos estudios han intentado explicar cómo este estrés oxidativo, en las células, estaría relacionado con el desarrollo y mantenimiento de este síndrome. De manera que también se ha considerado que una suplementación con nutrientes antioxidantes sería beneficiosa para el tratamiento de la FM.

Relacionado en esto, hay algunos estudios que han investigado sobre los efectos de dietas ricas en antioxidantes, como las vegetarianas, con resultados positivos. Sin embargo, este asunto requiere una evaluación más profunda. Además se sabe que para que la defensas antioxidantes del organismo funcionen correctamente son necesarios muchos nutrientes como es el caso de algunas vitaminas y algunos minerales, tales como el magnesio, el manganeso, el selenio, el hierro, etc.

Las citoquinas en Fibromialgia y Nutrición

Además del estrés oxidativo, también se habla en cuanto al mecanismo de la FM de la teoría inmunológica que implicaría la participación de moléculas inflamatorias como son las citoquinas. Aunque hay pocos datos al respecto, se ha sugerido que algunas de estas citoquinas, pueden estar involucradas en la causa de esta patología. Además se sabe que estas moléculas juegan un papel importante en procesos clínicos como la fatiga, la fiebre, el sueño, el dolor, el estrés, etc. Este aspecto también necesita ser más estudiado en un futuro.

Intervenciones con enfoques Multidimensionales

En relación con el manejo de la enfermedad, las revisiones recientes muestran que las intervenciones más efectivas reduciendo los síntomas, principalmente el dolor, pero también la fatiga y otras, son aquellas con enfoques multidimensionales. Algunos fármacos, la actividad física, las técnicas de relajación y la terapia conductual han demostrado hasta el momento ser las herramientas más efectivas.

En cuanto a las enfoques terapéuticos no farmacológicos, los que han demostrado una gran eficacia han sido el ejercicio físico cardiovascular (aeróbico), la terapia cognitivo-conductual, la educación al paciente, y el abordaje multidisciplinar. Además, han demostrado eficacia moderada, el ejercicio de fuerza (anaeróbico), la acupuntura, la hipnoterapia, el biofeedback y la balneoterapia.

Para otras prácticas ampliamente utilizadas, tales como la ozonoterapia y algunos suplementos nutricionales, se requiere más investigación para conocer sus efectos.
En resumen, por el momento no existe cura para la fibromialgia ni tampoco un tratamiento efectivo, por eso se busca cuál puede ser la mejor manera de abordar esta patología. Hay algunos aspectos que necesitarían más investigación, por ejemplo, sobre cómo la nutrición puede afectar a los síntomas de los pacientes.

Ya que la FM afecta a una proporción significativa de la población, con varios grados de discapacidad y de impacto en su calidad de vida, resulta evidente que es un importante problema sanitario en la actualidad.

Por ello es de crucial importancia investigar qué más es posible hacer para mejorar la salud y la calidad de vida de estos pacientes.
El propósito de esta revisión fue buscar sobre todo lo que hasta ahora se sabe en relación con la fibromialgia y la nutrición, especialmente en cuanto a dietas, estado y suplementación nutricional. Para ello se han analizado todos los estudios científicos, que relacionan estos aspectos, publicados en MEDLINE, desde 1998 hasta 2008.

Fibromialgia, dieta y nutrición

La FM, como enfermedad reumática que es, con elementos inflamatorios y oxidativos involucrados, podría verse beneficiada con dietas ricas en antioxidantes, tales como aquellas basadas en productos vegetales no cocinados (living food diet). En un estudio en el que los pacientes tomaban este tipo de dieta, éstos mostraban niveles elevados en plasma de beta y alfa-carotenos, licopenos, polifenoles, vitamina C y vitamina E.

Dieta vegetariana

Además los resultados clínicos fueron que los pacientes mejoraban en cuanto a su dolor, rigidez de las articulaciones y su percepción de salud. Debido a este posible efecto beneficioso de la dieta vegetariana, otros estudios fueron llevados a cabo para evaluar este hecho. Dos de ellos compararon los efectos al cambiar de dieta omnívora (alimentos de todo tipo) por vegetariana, sin hacer ningún cambio en el tratamiento médico de los pacientes. En ambos se obtuvieron resultados positivos de mejoría en los síntomas de la fibromialgia, aunque el dolor fue la variable que menos cambió.

También hubo otras mejoras de salud en cuanto a peso corporal, colesterol plasmático, etc. En conclusión, los autores consideraron interesante recomendar a los pacientes dietas principalmente vegetarianas, pero también indicaban que se necesitan más estudios que analicen en profundidad este asunto. Además otros autores que habían comparado el efecto de una dieta vegetariana versus un tratamiento farmacológico, observaron que este tipo de dieta por sí sola no era una herramienta útil por sí sola para el tratamiento de la FM.

Glutamato monosódico y el aspartamo

El glutamato monosódico y el aspartamo (aditivos usados en la alimentación actual), podrían actuar como toxinas a nivel del sistema nervioso, cuando son usados en exceso. Su eliminación de la dieta de cuatro pacientes con FM y otras patologías, parece ser que produjo una resolución de sus síntomas al cabo de unos meses.

Sin embargo, el efecto de estas sustancias en el dolor musculoesquelético y en la FM, no se considera bien demostrado y el mecanismo de acción tampoco es bien conocido, por lo que esta hipótesis también requeriría más investigación.

Dieta de eliminación

Actualmente internet se ha posicionado como la mayor fuente de información de muchas personas, y son muchos los pacientes que buscan tratamientos o remedios a pesar de la falta de evidencia científica sobre ellos. Es el caso de la “dieta de eliminación”, basada en identificar y evitar alimentos irritantes para los que las personas con FM pudieran tener alergias subclínicas (alergias sin los síntomas típicos). Consiste en una rotación de alimentos, que son introducidos al ritmo de 1 cada 5 días, y durante este período se presta especial atención a los efectos. En función de éstos, algunos alimentos son eliminados de la dieta de estas personas.

Dieta oligoantigénica

Otro método parecido pero sin suficiente evidencia científica es la “dieta oligoantigénica”, en la cual los alimentos procesados son eliminados de la dieta y reemplazados por sus equivalentes “paleolíticos” o sin procesar. Además, algunas páginas web, revistas, libros, etc, dirigidos a pacientes con FM, proporcionan información sobre el beneficio potencial de diferentes tipos de dietas y alimentos.

Anorexia, la bulimia y los “atracones”

El bajo de ánimo, la ansiedad y los desórdenes alimentarios parecen tener una elevada prevalencia en personas con fibromialgia. La anorexia, la bulimia y los “atracones” parecen ser desórdenes alimentarios presentes entre los síntomas de esta enfermedad. Por lo tanto, a nivel práctico, si estos pacientes son más susceptibles de padecerlos, deberían recibir especial atención en este sentido cuando se les trata.

Fibromialgia y estado nutricional

Un estudio realizado por la Asociación Nacional de Fibromialgia en Estados Unidos, en el que participaron más de 2500 pacientes, identificó algunos asuntos de especial relevancia, como la idoneidad de recomendar buenos hábitos de salud a estas personas y la gran prevalencia de sobrepeso y obesidad existente en este grupo de población, dato que ha sido corroborado por otros estudios.

Sobrepeso y obesidad

Se sabe que cuanto más elevado es el índice de masa corporal (peso en relación a la altura) peor son los síntomas y la calidad de vida de pacientes con FM. Y es que en general, las personas obesas muestran una mayor sensibilidad al dolor y una peor calidad de vida. Por el momento se desconoce si el exceso de peso más frecuente en FM es consecuencia de ésta o si realmente son personas más propensas a ello que la población sana.

De cualquier modo, la investigación nos ha ofrecido resultados de mejora para diversos problemas musculoesqueléticos cuando se ha llevado a cabo una pérdida de peso. Es por ello, que el control de peso debería ser una herramienta para mejorar las manifestaciones musculoesqueléticas en enfermedades como la fibromialgia, para mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida de los pacientes.

Además, teniendo en cuenta que los pacientes con FM son físicamente más inactivos que el resto de la población y que suelen tener índices de masa corporal mayores, pueden tener un riesgo mayor de padecer otras patologías como el síndrome metabólico u otras enfermedades cardiovasculares. Por ello muchos investigadores recomiendan que estos pacientes deberían recibir una educación sanitaria en cuanto a los beneficios de la actividad física y el control del peso, para reducir el riesgo del síndrome metabólico, mejorar el dolor y la salud en general.

Otro aspecto interesante sobre el estado nutricional es la posibilidad de algunas deficiencias.

Se ha propuesto que algunas deficiencias nutricionales podrían estar implicadas en los síntomas de la fibromialgia, aunque no hay ningún estudio que las evalúe globalmente. En esta revisión hemos encontrado algunos estudios que hablan del posible papel en esta patología de las deficiencias de magnesio, yodo, hierro, selenio, zinc, vitamina D, triptófano (precursor de la serotonina), aminoácidos de cadena ramificada, melatonina, etc.

Yodo

En cuanto al yodo, hay una hipótesis sobre una posible disfunción de la tiroides, que sería leve y no daría alteraciones en los parámetros bioquímicos (T3, T4 y TSH), pero que sí sería la causa de los síntomas clínicos de la fibromialgia. También se ha apuntado que un desequilibrio en el selenio, el zinc, el hierro y/o la vitamina A, podrían también causar este mal funcionamiento tiroideo.

Se sabe que cuantos más síntomas de hipotiroidismo se presentan, más probable es la presencia de fibromialgia. Aunque no hay una evidencia completa sobre la deficiencia de yodo y esta enfermedad, merece la pena prestar especial atención debido a que este problema nutricional es bastante frecuente. Parece ser que en personas que sufren anemia por deficiencia de hierro y talasemia es más elevada la prevalencia de FM, y en personas con osteoporosis ocurre lo mismo, por ello es importante que de detectarse estos problemas, se prescriba una adecuada suplementación nutricional, a base de hierro y calcio y vitamina D, respectivamente.

Oligoelementos

Algunos estudios han propuesto que determinados oligoelementos (o elementos traza) pueden ejercer un papel importante en los mecanismos de la enfermedad, especialmente aquellos implicados en las defensas antioxidantes como sería el selenio, el zinc y el magnesio. Los niveles plasmáticos de estos minerales en pacientes con FM pueden estar disminuidos según datos de algunos estudios.

Sin embargo, según otros autores que analizaron parámetros similares, no encontraron niveles más bajos que en la población sana. Por tanto, los datos sobre los niveles y la posible relación de estos oligoelementos y la FM, son contradictorios, con lo que no se puede concluir nada hasta el momento. No obstante, estos minerales siguen siendo muy importantes para mantener el equilibrio oxidación/antioxidantes en el organismo, por lo que se debe procurar que la dieta los aporte en una adecuada cantidad.
Como conclusión de este apartado, aunque no hay suficiente evidencia sobre las posibles relaciones entre el estado nutricional y la FM, hay suficientes datos para considerar que el tema es importante y que debe ser estudiado en profundidad.

Fibromialgia y suplementación nutricional

Debido, en parte, a la falta de un tratamiento eficaz de la fibromialgia, ha surgido en los últimos años gran cantidad de información no científica sobre los beneficios potenciales de algunos productos a base de ingredientes nutricionales o botánicos, sin embargo, se han realizado muy pocos estudios científicos entorno a ellos. En la búsqueda que hemos realizado hemos encontrado trabajos realizados con Coenzima Q10, Ginkgo biloba, Vitamina C, Acetil-L-carnitina, alga Chlorella pyreinoidosa, 5-Hidroxitriptófano e hidrolizado de colágeno.

Todos ellos obtuvieron resultados positivos para los pacientes con FM, que mejoraron sus síntomas, en cuanto al dolor, fatiga, rigidez y calidad de vida, a pesar de que no evaluaron estos parámetros de la misma manera.

Aunque estos resultados no son suficientes, sí es razonable recomendar que en un futuro se evalúen con más detalle los posibles efectos positivos de algunos suplementos nutricionales en esta enfermedad.

Conclusión

En resumen, esta revisión revela un posible beneficio para los pacientes con FM, mejorando la conducta dietética tanto para mantener el peso en valores normales como para mantener un estado nutricional óptimo. Nuestras dos recomendaciones principales son animar al colectivo científico-médico a profundizar en la relación entre la nutrición y la fibromialgia, así como a proporcionar consejo dietético a estos pacientes para mejorar su alimentación así como su estado de salud.

NOTA: Esta revisión ha sido realizada a través de Medline, por lo que otros estudios sobre el tema podrían haber quedado sin evaluar. El texto original con todas las referencias se encuentra publicado en Rheumatology International, 1 de abril de 2010, y está disponible en: www.springerlink.com

Laura Isabel Arranz Iglesias

Intolerancias alimentarias e Intolerancia química múltiple. Intolerancias, cuando el organismo dice no

En Medicina, se conoce como intolerancia aquel proceso según el cual, el organismo reacciona adversamente al contacto con una sustancia determinada, de manera que el mismo produce una determinada reacción física que puede llegar a provocar incluso la muerte. Las alergias respiratorias, las intolerancias alimentarias o la intolerancia química múltiple son claros ejemplos de cómo, en ocasiones, nuestro organismo rechaza sustancias aparentemente inocuas.

Intolerancias alimentarias e Intolerancia química múltiple

Alergias

El Doctor Enrique Martí Guadaño es Jefe del Servicio de Alergología de la Clínica CIMA y cuenta con una dilatada experiencia en el estudio y tratamiento de todo tipo de alergias, que no son más que una reacción inmunológica alterada. Como afirma el Doctor Martí Guadaño, “existe una alergia cuando el sistema inmunitario no reconoce como normal el contacto con una sustancia determinada”. Para llegar a la conclusión de que el organismo rechaza el contacto con una sustancia existe toda una batería de pruebas y análisis, totalmente indoloros, que ayudan a identificar el origen de la reacción adversa.

Intolerancias alimentarias e Intolerancia química múltiple

Actualmente entre un 25 y un 30% de la población occidental padece algún tipo de alergia, cifra que ascenderá al 50% para el año 2015, según previsiones del Instituto Karolinska. Esto convierte a la alergia en uno de los problemas de salud más acuciantes del llamado Primer Mundo.

Como recuerda Enrique Martí, “no todas las alergias tienen la misma gravedad, ni afectan de igual modo. Existen grados que van desde la levedad más simple a la gravedad más extrema, cuando el contacto con una sustancia puede producir la muerte.

Tipos de alergias

Dentro de las alergias, las más frecuentes son las llamadas respiratorias, y entre éstas la Rinitis y el Asma. Las causas de estas afecciones son diversas, aunque entre las más comunes pueden encontrarse los ácaros, presentes en el polvo; los diferentes pólenes; las epiteliales (pelo) de animales domésticos, sobre todo gatos y perros; y los hongos presentes en la humedad ambiental.

8 de cada 10 alergias es respiratoria, las otras 2 se reparten entre alimentarias, medicamentosas y por picaduras.Una persona de cada 150 padece de intolerancia al gluten, presente en los alimentos compuestos de trigo, cebada, avena o centeno

Rinitis

La Rinitis es una inflamación de los conductos nasales que se concreta en estornudos múltiples y continuados, gran cantidad de mucosidad con presencia de hidrorrea (molesto goteo nasal), y picor de nariz. El Asma por su parte, se caracteriza por una dificultad para respirar, con una sensación de falta de aire. Con un tratamiento adecuado esta afección es reversible en la mayoría de casos.
El diagnóstico de las alergias se realiza en base a un completo historial clínico y a una serie de pruebas cutáneas de contacto con diversas sustancias. En unos 20 minutos se tiene el resultado, que se completa con análisis para observar la presencia de inmunoglobulinas anómalas.

Tratamientos de las alergias

Una vez detectada la alergia, el primer paso terapéutico es evitar todo contacto con la sustancia que la provoca, cosa que en algunos casos, como alergias alimentarias o medicamentosas es relativamente sencilla, pero que en las respiratorias no lo es tanto. Además de evitar el contacto, la terapéutica también cuenta con toda una serie de medicamentos que contribuyen a evitar los efectos de la alergia. Entre éstos se encuentran los antihistamínicos, los broncodilatadores y los antiinflamatorios.

En este sentido, los medicamentos son cada vez más efectivos y seguros, mejorando notablemente la calidad de vida del paciente. El único tipo de tratamiento que puede variar el curso de la enfermedad es, sin embargo, la vacuna. Eso sí, siempre que la causa esté identificada y el alergólogo la crea necesaria.

Predisposición genética

Sobre la predisposición genética a padecer una alergia, el Doctor Martí Guadaño sostiene que “existen determinados grupos familiares más predispuestos a padecer problemas alérgicos”.

A pesar de ello, recuerda también que “no existe hoy por hoy prueba alguna que determine fiablemente si hay predisposición a padecer una alergia determinada, aunque sí que existen indicadores”. Es cierto que se están llevando a cabo en la actualidad diversos estudios genéticos para determinar factores como el “gen del asma”, que permita prevenir si una persona puede llegar a padecer dicho problema. Como se ha comentado, las alergias respiratorias son mayoritarias, de hecho, de cada 10 alergias, 8 son de este tipo.

Las otras 2 se reparten entre alimentarias, medicamentosas o por picaduras.

Las intolerancias alimentarias

Como apunta el Doctor Modesto Varas, Jefe del Servicio de Aparato Digestivo de CIMA, cabe distinguir dos grupos dentro de las llamadas intolerancias alimentarias; por un lado las alergias a determinados alimentos o intolerancias alimentarias propiamente dichas, entre las que destacan la intolerancia a la lactosa y al huevo; y la celiaquía o intolerancia al gluten.

Esta diferenciación se debe a una cuestión capital, “la celiaquía, a diferencia de las intolerancias alimentarias, produce una afectación del organismo en forma de atrofia del intestino”, señala el Doctor Varas.

La enfermedad celíaca, en personas predispuestas genéticamente, está producida por una reacción alérgica del intestino al gluten (gliadina), proteína que se encuentra en los alimentos que contienen trigo, cebada, centeno o avena. Su prevalencia es de 1/150. Es una enfermedad de por vida, aunque el diagnóstico se realiza tardíamente, frecuentemente en la edad adulta. Los síntomas clásicos incluyen pérdida de peso, distensión abdominal, gases, diarreas (por mala absorción intestinal), anemia ferropénica, osteoporosis, debilidad y abortos recurrentes

Se estima que entre un 30 y un 50% de la población “sana” sufre intolerancia a la lactosa, la alergia alimentaria más común

Celiaquia

La celiaquía puede diagnosticarse con análisis de sangre (anticuerpos como el Antiendomisio y la Transglutaminasa tisular que poseen muy buena sensibilidad y especificidad); pero es necesario examinar una muestra de tejido intestinal, obtenida por endoscopia (biopsia) para confirmar el diagnóstico histológico.

La celiaquía es una enfermedad crónica tanto en el niño como en el adulto, pero la salud es buena si se sigue una dieta estricta sin gluten; los alimentos que deben evitarse incluyen aquellos que contienen harina de trigo como el pan y sus derivados, pasteles, galletas, conservas, así como los que contienen centeno, cebada o avena.

Para prevenir recidivas, deficiencias nutritivas (especialmente patología ósea) y complicaciones autoinmunes o neoplásicas (linfoma intestinal y adenocarcinomas digestivos), se recomienda una dieta estricta exenta de gluten. Se están ensayando tratamientos alternativos que incluyen una vacuna todavía en experimentación.

Intolerancias y Alergias alimentarias

Entre las intolerancias o alergias alimentarias, la intolerancia a los azúcares (lactosa, fructosa, sacarosa) es muy frecuente; concretamente la intolerancia a la lactosa se presenta en el 30-50% de la población “sana”, con síntomas como diarrea, dolor abdominal, y gases, que en ocasiones se han atribuido a un colon irritable, y en realidad son debidos a la mala absorción de azúcares o carbohidratos.

El diagnóstico se puede realizar de forma sencilla por el test del aliento con la determinación del H2 en el aire espirado después de la administración oral del correspondiente carbohidrato.

Su eliminación de la dieta (productos lácteos en el caso de la intolerancia a la lactosa, y frutas en el caso de la intolerancia a la fructosa) produce resultados espectaculares.

Alergias alimentarias

Más allá de la celiaquía, las alergias alimentarias más frecuentes lo son a las proteínas de la leche de vaca y de la clara del huevo, a los pescados, crustáceos y mariscos, y a las frutas y legumbres. Estas alergias suelen producir síntomas cutáneos agudos (urticaria, etc…), síntomas digestivos agudos (náuseas, vómitos, dolor, diarrea), y en un pequeño porcentaje de casos, anafilaxia generalizada.

El único tratamiento eficaz es la dieta de exclusión o eliminación del alergeno.

La intolerancia química múltiple

Como señala el Doctor Ferran J. García, Jefe del Servicio de Reumatología de CIMA, en su libro Abriendo Camino, “el trastorno en la respuesta fisiológica de determinados individuos frente a una multiplicidad de agentes y componentes que se encuentran en el medio ambiente, alimentos o incluso medicamentos, recibió la denominación de Intolerancia Química Múltiple (IQM) o Síndrome de Intolerancia Química Múltiple en los años 80”.

Tanto por su origen como por sus características es objeto de intensa discusión porque la mayoría de los «casos» de este trastorno tienen muy pocos aspectos comunes, dada la variedad de síntomas que presentan las personas afectadas y el grado mismo de su afectación. También existe una clara controversia en cuanto a los criterios médicos que hay que aplicar para su diagnóstico.

Y es posible, además, que no se trate de un solo trastorno sino de muchos trastornos distintos que obedezcan a diferentes mecanismos.

Las estimaciones de los casos existentes de este trastorno o condición en la población son absolutamente dispares. En EEUU sería del orden del 2% hasta algo menos del 10 % de la población general. Entre las personas afectadas hay un predominio de mujeres y, si bien hay unas manifestaciones que son las más frecuentes (en el sistema nervioso central, respiratorio y gastrointestinal), en general, pueden tener su origen en cualquier sistema.

Ecologia clínica

Inicialmente, al estudio de este tipo de trastornos, así como a la búsqueda de soluciones, se les dio un enfoque estricta y exclusivamente médico. Los profesionales que los trataban se consideraban especialistas en «ecología clínica».

El sufrimiento de algunas de las personas afectadas puede llegar a ser importante como consecuencia de los padecimientos físicos de la enfermedad y de las limitaciones de vida a que frecuentemente se ven sometidas, al reducir drásticamente su capacidad laboral y su autonomía personal:el entorno físico y/o el ambiente químico fácilmente les resultan hostiles, por lo que deben evitar aquellos entornos que, por propia experiencia, han comprobado que les causan reacciones indeseadas o adversas.

Por todo ello, la consideración de los afectados dentro de la sociedad es realmente muy discutida: a menudo están en entredicho, son víctimas del rechazo médico y social por ser considerados como simuladores y, en consecuencia, no obtienen el lógico beneficio de una atención sanitaria y de otras prestaciones adecuadas a su situación. No hay duda de que se trata de un trastorno, o grupo de trastornos, que ocasionan sufrimientos cuya magnitud no se puede evaluar más que por las consecuencias físicas, psicológicas y sociales en las personas que los padecen.

Hay una gran variedad de situaciones y/o condiciones de las personas afectadas difíciles de distinguir. De hecho, no todas las denominaciones empleadas para este tipo de trastornos significan exactamente lo mismo.

Diversos estudios apuntan que entre un 2 y un 10% de la población general en EEUU padece de Intolerancia Química Múltiple

Los agentes causantes son de lo más variado; van desde agentes ambientales, como las pinturas y el humo, pasando por plaguicidas y disolventes hasta el calor o el herpes zoster, incluidos alimentos, aditivos alimentarios, y medicamentos. Así mismo, los síntomas manifestados varían ampliamente según los sistemas afectados y, dentro de cada uno de ellos, hay distintas variantes.

No obstante, los más frecuentes son dolor de cabeza, mareo, debilidad, confusión, dificultad de concentración, opresión pectoral, trastornos gastrointestinales, ansiedad y disnea.

La mitad de las personas afectadas manifiestan tener dolor de cabeza, debilidad, problemas de memoria, falta de energía, congestión nasal, dolor o compresión en la garganta y molestias en las articulaciones (de los sistemas nervioso central, neuromuscular, respiratorio, y esquelético, respectivamente), alrededor de casi un tercio refieren otros síntomas, de otros sistemas orgánicos, como son dolor abdominal, náuseas, trastornos visuales, opresión pectoral, etc.

Todos estos síntomas son referidos por los afectados por la IQM con una frecuencia mayor que por la población general, especialmente los que se refieren al sistema nervioso central, la piel, vías bajas del aparato respiratorio, y los generales de tipo sistémico.

Una cuestión importante es lo limitado de los datos existentes sobre la exposición química, tanto la inicial, a partir de la cual se desarrolla el proceso, como de las posteriores, desencadenantes de las nuevas crisis o episodios subsiguientes. Mientras en un estudio el 80% de los afectados dicen saber, cuándo, dónde y qué sustancia originó el trastorno (el 60% de los cuales lo relacionan con los plaguicidas), en otro la mayoría de los participantes es incapaz de identificar todas estas circunstancias.

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ESTRÉS OXIDATIVO Y ANTIOXIDANTES: Actualidades sobre los antioxidantes en los alimentos.

Autor: Luisa B. Lima Hernández. Investigadora Titular del Centro Nacional de Medicina Natural y Tradicional. Profesora Adjunta de la Universidad de la Habana, Cuba

Introducción:

En los últimos años del siglo XX se generó una verdadera revolución en el campo de las investigaciones relacionadas con el estrés oxidativo, sobre todo debido a la relación que se cree existe entre éste y el envejecimiento.

Aunque este enigma aun no ha podido ser descrifado debidamente, no es menos cierto que si han salido a la luz otra serie de resultados, que permiten establecer que la mayoría de las enfermedades crónicas están muy implicadas con el desequilibrio entre los fenómenos de oxidación y reducción del cuerpo humano.
El estrés oxidativo se puede definir como una perturbación del equilibrio entre prooxidantes y antioxidantes, con un desplazamiento a favor de los primeros, de modo tal que esta alteración da lugar a cambios en las biomoléculas y de hecho, a modificaciones funcionales en los lugares donde las mismas se encuentren en un momento dado.
Puede decirse entonces que el estrés oxidativo es, en esencia, el efecto adverso que se produce en la sangre y los tejidos de los seres vivos cuando existe un incremento de la degradación de sus biomoléculas causado por radicales libres de oxígeno. Dicha lesión oxidativa, cuando se produce en moléculas de gran importancia biológica como proteínas, lípidos y ácidos nucleicos, puede conducir a la muerte celular.

A medida que aumentan nuestros conocimientos en el campo de los radicales libres, se pone en evidencia su gran implicación en los mecanismos patogénicos de muchas enfermedades, sobre todo en las de tipo crónico.

¿Qué son los radicales libres?

Los radicales libres (RL) o más modernamente llamados especies reactivas de oxígeno (ERO) son átomos o moléculas que contienen uno o más electrones no pareados en el orbital más externo, lo que produce una gran reactividad en dicha estructura. De hecho esto da lugar a que estos RL intervengan con gran eficacia y rapidez en un sinnúmero de procesos bioquímicos a nivel celular. Su gran reactividad es al final de cuentas la causante de su toxicidad.
Normalmente las ERO no son más que metabolitos fisiológicos, pero en ciertas condiciones o estados propios de la actividad del hombre en relación con su medio, la producción de estos compuestos puede incrementarse en forma considerable, rompiéndose entonces el equilibrio que debe existir entre estos y sus rivales o contrapartes los antioxidantes corporales.

¿Dónde se producen?

La mitocondria es el principal productor de las ERO, ya que la respiración celular se verifica específicamente a este nivel. Como se sabe el 90% del total del oxígeno inhalado se consume en la mitocondria y alrededor del 2 % del oxígeno reducido se transforma en el radical superóxido (O2).
Otra fuente de este radical son los fagocitos activados que producen el superóxido como mecanismo protector frente a agentes u organismos extraños.
Por otros mecanismos el superóxido se transforma en el radical hidroxilo (OH), que es aun más reactivo que el anterior.

Otro radical libre fisiológico es el óxido nítrico (NO), que se produce en el endotelio vascular como factor relajante. Este puede transformarse en peróxido nítrico (ONOO) que contribuye en gran medida a lesiones de tipo oxidativo en múltiples enfermedades.

¿Cómo se forman y qué agentes los provocan?

En reacciones bioquímicas de oxidación-reducción que ocurren en el metabolismo celular normal, muy influenciados por factores ambientales externos, tales como:
1) Los componentes del humo del cigarro,

2) Los contaminantes ambientales,

3) Las radiaciones Gamma,

4) La luz ultravioleta,

5) Compuestos tóxicos,

6) Dietas desbalanceadas o pobres,

7) Dietas hipercalóricas e hipergrasas,

8) Ejercicio o trabajo extenuante.

Mecanismos y defensas antioxidantes.

Los efectos biológicos de las ERO son controlados en los seres vivos por una gama de mecanismos fisiológicos de defensa antioxidante, que involucran a un complejo grupo de procesos, todos encaminados a evitar el exceso de oxidación a nivel celular, que es en definitiva, el que causa los trastornos.

Con el paso del tiempo el proceso se hace crónico y se produce entonces el deterioro de los tejidos, los órganos y luego del organismo completo, con lo que deviene la enfermedad.
A la larga lo que los seres vivos necesitan es mantener un equilibrio interno correcto entre el nivel de ERO y el de antioxidantes, siendo la enfermedad el resultado final del desajuste o del desequilibrio.
Existen diversos sistemas de defensa que participan directamente, para en todo momento tratar de lograr el equilibrio antes mencionado. Dichos sistemas son: enzimas antioxidantes, enzimas que eliminan Y/o separan las moléculas que han sido oxidadas y sustancias antioxidantes específicas.
El principal sistema enzimático de defensa antioxidante está compuesto por cuatro enzimas: superóxido dismutasa, glutatión peroxidasa, glutatión reductasa y catalasa.
En el presente informe nos ocuparemos solamente de algunas de los compuestos antioxidantes presentes en los alimentos que normalmente ingerimos en la dieta diaria.

¿Que son los antioxidantes?

Son sustancias que cuando están presentes retardan o inhiben la oxidación de sustratos susceptibles al ataque de las ERO.
Los agentes antioxidantes exógenos son aquellos que se ingieren a través de la alimentación y desde el punto de vista práctico son los más importantes de todos, ya que son los únicos que pueden ser introducidos al organismo de forma voluntaria por cada persona, en función de sus conocimientos sobre el tema, la disponibilidad de alimentos en un momento dado y la voluntad e interés que tenga de consumir una dieta saludable.
Las concentraciones de antioxidantes que presenta la alimentación de cada individuo dependerá en gran medida de cuan balanceada y correcta sea la misma, así como de la forma como se prepare y el nivel de nutrimentos que contenga al momento de ser ingerida.

Los antioxidantes en los alimentos: Dónde encontrarlos y cómo conservarlos

Los antioxidantes más importantes son:

La Vitamina C
Los Beta-carotenos
La Vitamina E
El selenio, el cobre, el cinc y el manganeso juegan también un papel muy importante al formar parte de métalo enzimas imprescindibles en el sistema redox del organismo.
El selenio forma parte de la glutatión peroxidasa, y los restantes elementos minerales están involucrados con el centro catalítico de la familia de las superóxido dismutasas, todas ellas vitales dentro del sistema metabólico como agentes antioxidantes por excelencia.

La Vitamina C

Esta vitamina es el principal agente antioxidante en los medios acuosos del organismo Se considera la Vitamina Estrella. Según algunos autores es el compuesto más genial de la naturaleza, siendo capaz de intervenir con suma eficiencia en más de 300 procesos en nuestro organismo.

Es una molécula muy pequeña, que se absorbe muy fácilmente y que está presta a oxidarse con gran rapidez, ya que su potencial de oxidación reducción así se lo permite, evitando de este modo que en su presencia, se oxiden otros compuestos. De ahí su gran valor como agente antioxidante. Desafortunadamente, al igual que otras vitaminas hidrosolubles no se acumula en ningún órgano ni medio corporal, por lo que se elimina rápidamente. Esto hace que deba ingerirse con mucha frecuencia, ya que no es posible almacenarla.

Funciones principales de la Vitamina C.

Tiene 2 acciones básicas en el organismo: En el sistema inmunológico y en el sistema nervioso, aunque participa en un sinnúmero de eventos en todo el cuerpo. De este modo refuerza y tonifica las paredes arteriales, participa en la síntesis de carnitina, compuesto vital para la oxidación de los lípidos, de ahí su importancia para combatir la obesidad, así como en la síntesis de colágeno. Coadyuva además al mejor aprovechamiento de otras vitaminas y minerales como el ácido fólico y el hierro.

Mejor manera de adquirirla y conservarla.

La vitamina C se elimina muy rápido y con mucha facilidad de los medios acuosos del organismo, mientras que los niveles en sangre no rebasan ciertos límites, por tanto hay que ingerirla espaciada al menos 4 veces por día. Es muy importante saber que si se consume una dosis alta de una sola vez (dosis única) se elimina rápido y a las pocas horas ya no estará abundante en el cuerpo.
Esto es aplicable a los alimentos y también a los suplementos que se toman en tabletas.
Los requerimientos nutricionales diarios son entre 50 y 70 mg. Las dosis preventivas para evitar enfermedades debidas al estrés oxidativo son de 200 mg o más.

FUENTES DE VITAMINA C (mg en 100 g del alimento)

Guayaba
Naranja, toronja 400-500
30 – 50
Piña, papaya, col, tomate 25-30
Espinacas, repollos, chiles 18-25
Papa 15-20
Manzanas 8-10
Todos estos alimentos deben comerse preferentemente: CRUDOS, FRESCOS, SIN PICAR MUCHO, VARIAS VECES AL DIA

Beta-carotenos y otros Carotenoides.

Existen en el reino vegetal para defender a las plantas del exceso de radicales libres y de los procesos de oxidación exagerados. Son muy útiles para prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Deben comerse espaciados. Se ha comprobado que es mucho mejor comer estos nutrientes en 3 raciones diarias, que todo de una vez. El nivel en sangre es 3 veces más alto si se distribuyen adecuadamente durante todo el día.
Se dañan poco por el calor, pero no deben cocerse en exceso.

FUENTES DE BETA-CAROTENOS

Requerimientos diarios: 5000 U.I.

U.I. en 100 g – (como Vit. A)
Zanahoria 9500
Espinaca 7800
Calabaza 7100
Papaya 3500
Berza, brócoli 3000
Aguacate 900
Chiles, pimientos 3000
Es muy importante que se consuman conjuntamente con grasas, preferentemente vegetales, ya que la absorción varía entre 10 y 90 % en función de la ausencia o la presencia de grasa en el bolo alimenticio. Esto es debido a que lo carotenos en general son solubles en grasa, mientras que no se disuelven en los medios acuosos, hecho que afecta seriamente el paso de los mismos a través de la membrana intestinal.

VITAMINA E

Es el antioxidante por excelencia de los medios lipídicos del organismo. Su acción se verifica fundamentalmente a nivel de las membranas celulares, las que como se sabe están constituidas fundamentalmente por compuestos de carácter graso.
Se encuentra presente en los aceites vegetales como antioxidante natural de las semillas, para evitar procesos de oxidación indeseables en las mismas.

Se recomienda ingerir entre 100 y 200 mg al día para cubrir las necesidades nutricionales y además prevenir el stress oxidativo. Los requerimientos nutricionales son entre 10 y 20 mg solamente.

FUENTES DE VITAMINA E

mg de vit E en 100g del alimento
Aceite de girasol 75
Aceite de soya 68
Aceite de oliva 30
Almendras 29
Maní 19
Mantequilla 3
Huevos 1
Leche entera 0.1
Es de notar que sólo los alimentos de origen vegetal son las fuentes de esta vitamina, mientras que en los de origen animal apenas está presente, o sea que si su dieta no presenta alimentos vegetales abundantes, difícilmente podrá cubrir los requerimientos de esta importante vitamina.

Algunas consideraciones finales

Los seres humanos tenemos características de animales herbívoros por nuestros dientes, por el largo del tubo digestivo y también porque a diferencia de los carnívoros padecemos de arteriosclerosis.
Por todo ello debemos ingerir la mayor cantidad posible de frutas y vegetales, que están llenos no sólo de estos antioxidantes que ya mencionamos anteriormente, sino de una gran cantidad de otros nutrientes y compuestos que nos preservan la salud y evitan además que nos pongamos obesos.
Actualmente se recomienda incluir entre 5 y 7 raciones de estos alimentos al día, entendiéndose por ración una fruta mediana como una naranja o un manzana y en el caso de las vegetales un tomate o medio pepino mediano. En cuanto a los productos de origen animal debemos ingerir carnes y grasas animales con mucha moderación, sin exageraciones que sólo nos conducen a enfermarnos del corazón, de gota, de cáncer o de artritis.
Es importante además comer guiados por el centro del hambre y no por los instintos de la gula y el placer, cosa muy en boga en estos últimos tiempos. Por tanto sería muy útil que usemos nuestra inteligencia para darnos cuenta de que hay que comer para vivir y no vivir para comer.
Es muy necesario además hacer actividad física cotidianamente que, como se sabe, mejora no solo el cuerpo sino el espíritu, pues libera estrés emocional y también el de tipo oxidativo. No obstante nunca debe llegar al agotamiento pues esto resulta igualmente dañino.
Sepa por otro lado que si hace todo lo anterior y disfruta otras bondades y placeres que nos oferta la vida como son mantener buenas relaciones sociales y familiares, así como dar y recibir amor, seremos entonces:
Unos herbívoros inteligentes que comeremos carne algunas veces, nunca estaremos obesos, gozaremos de salud y viviremos muchos años con calidad de vida y llenos de alegría

Traducción de Cathy Van Riel

Bibliografía.

1. Alessandrini González, R. Nutrición, Estrés Oxidativo y Envejecimiento. Avances Médicos de Cuba, Centro Internacional de Restauración Neurológica, C. Habana, Cuba, p38-41, 2000
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4. Pressman, AH and Sheila Buff. Vitaminas y minerals. Editorial Pearson Education, Mexico, 2000
5. Lima, LB. Curso de Postgrado de Temas Actuales de Nutrición y Alimentación, Facultad de Medicina “Enrique Cabrera”, Ciudad de la Habana, Cuba, junio 2002
6. Sin, C; Lima, LB; Blanco, O. Rehabilitación ambulatoria, Experiencia de un año de trabajo. Cardiología Intercontinental, 2001, 10:1, 27-32
7. Los antioxidantes y los flavonoides. DIETAWEB.HTM 23/05/02

¿pueden ayudar los oxidantes en la fibromialgia? La fibromialgia es uno de los problemas sanitarios más actuales en los países en desarrollo. Además del dolor, se contemplan una serie de trastornos que todavía empeora más la calidad de vida de los afectados. Algunas evidencias sugieren que los pacientes con fibromialgia emiten respuestas anormales de transmisión del dolor pero su origen todavía permanece incierto.

Una nueva teoría postula que la clave de la enfermedad podría radicar en un exceso de elementos oxidantes

En el último año, Martin L. Pall, profesor de bioquímica en la Universidad Washington State (EE.UU.), ha provocado expectativa en la comunidad científica proponiendo una nueva teoría que podría ser responsable de la fibromialgia, el síndrome de la fatiga crónica, la sensibilidad química múltiple y el desorden de estrés postraumático . Pall afirma que la base de estos desórdenes podría estar en altos niveles de oxidantes que afectarían a diferentes tejidos, lo que explicaría la gran variedad de síntomas.

El núcleo del problema radica en el óxido nítrico (NO), un compuesto bioquímico que interviene en nuestra fisiología a varios niveles. La teoría propone que uno de los productos derivados del NO, el peroxinitrito, es un potente oxidante que provoca un ciclo vicioso bioquímico, causa de las enfermedades.

Oxidantes en la fibromialgia elementos «estresores»

Suplementos antioxidantes como la vitamina C, el selenio, la vitamina E, los omega 3 y los flavonoides podrían ayudar a regular la fibromialgia

Pero, ¿qué es lo que provoca esta anomalía en el ciclo? Según Pall, ciertos elementos a los que podríamos calificar como «estresores» podrían actuar como desencadenantes de las distintas enfermedades. Estos «estresores» son de diversa naturaleza e incluyen infecciones, exposición a ciertos tipos de pesticidas o a disolventes orgánicos (en la sensibilidad química múltiple), traumas físicos (en la fibromialgia y el síndrome de estrés postraumático) o un importante estrés psicológico en cualquiera de ellos.

Estos elementos incrementarían el nivel de NO, poniendo en marcha su ciclo y originando cada una de estas enfermedades.

Este mecanismo común explicaría por qué estas enfermedades a menudo se dan a la vez en un mismo individuo y por qué las sufren con mayor frecuencia personas con otras patologías como asma, migraña o algunos trastornos autoinmunes. Los síntomas y signos de estas enfermedades son generados por los elementos del ciclo: los oxidantes actúan a nivel local ya que, al tener una vida muy corta, no se desplazan muy lejos desde donde son producidos hasta que son destruidos. Así, en diferentes individuos pueden verse afectados diferentes tejidos; la misma enfermedad con síntomas diferentes.

Pall considera que los suplementos antioxidantes podrían ayudar a regular este trastorno.

La mayoría de estos agentes son nutricionales, pero también existen productos farmacéuticos convencionales y fitoterapia. En la lista aparecen, entre otros, la vitamina C, el selenio , la vitamina E, los omega 3 , el magnesio, la vitamina B y los flavonoides . Algunos de ellos han mostrado en estudios científicos que producen mejorías significantes en estas enfermedades mientras que otros pueden ser útiles como coadyuvantes, aunque se necesita más evidencia que lo corrobore.

Más allá del dolor

El dolor es el síntoma más conocido y destacado en la fibromialgia . Se trata de un dolor persistente en músculos y articulaciones que puede localizarse en cualquier punto, aunque suele ser más intenso en la zona cervical, espalda, rodillas, codos y glúteos. Más allá del dolor, son frecuentes otros trastornos que comprometen de forma importante la calidad de vida de la persona afectada. La fatiga es otro de los síntomas característicos que aparece con mucha frecuencia. Muchos pacientes se cansan fácilmente y tienen menor resistencia al esfuerzo.

Este tipo de cansancio es parecido al del síndrome de fatiga crónica, trastorno que con elevada frecuencia se presenta asociado a la fibromialgia.

En la práctica clínica se observa que personas con fibromialgia también tienen síntomas de fatiga crónica y viceversa. Debido a esto, algunos expertos creen que las dos dolencias están relacionadas o que podrían ser variaciones de una misma enfermedad. Los trastornos del sueño también están a la orden del día. El sueño suele ser ligero y poco reparador, con despertares frecuentes. A menudo estas personas se levantan sintiéndose cansadas, incluso después de haber dormido durante toda la noche.

Estos trastornos del sueño pueden acompañarse de sensación de embotamiento y torpeza mental con dificultad para concentrarse incluso realizando tareas mentales sencillas.

Este problema es oscilante y no suele agravarse con el tiempo. Asimismo, la fibromialgia se asocia a cambios de humor, irritabilidad y ansiedad, y son frecuentes los síntomas depresivos. Esto ha llevado a considerar la posibilidad de que la enfermedad sea causada por estos trastornos, aunque hay que tener en cuenta que muchas personas que padecen enfermedades crónicas se sienten en ocasiones deprimidas por las molestias que experimentan.

Los individuos afectados también refieren cefalea, dolor abdominal con oscilaciones en el ritmo deposicional (periodos de estreñimiento y diarrea), molestias en la vejiga urinaria y dolor torácico con palpitaciones y sensación de falta de aire.

Esta sintomatología, un tanto abigarrada y oscilante, provoca a menudo que los pacientes padezcan un calvario de exploraciones y visitas a distintos especialistas antes de que pueda establecerse el diagnostico definitivo. No es infrecuente que se cataloguen como cuadros de ansiedad, con el consiguiente retraso en el establecimiento de un tratamiento apropiado.

oxidantes en la fibromialgia

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DE DIFÍCIL TRATAMIENTO

Uno de los retos a los que se enfrenta este trastorno es el de encontrar un tratamiento eficaz.

La variedad de opciones terapéuticas disponibles hace suponer que, probablemente, todavía se esté lejos de haberlo encontrado. Un grupo de investigadores aragoneses ha realizado un estudio en el que se analiza la eficacia de diferentes tratamientos de la fibromialgia. El trabajo, publicado en la revista «Artritis Research Therapy», se ha basado en el análisis de los resultados de 33 estudios con diversas opciones terapéuticas realizados en más de 7.700 pacientes de 11 países diferentes.

Las conclusiones del trabajo corroboran la dificultad en el manejo de esta patología ya que todos los tratamientos que se utilizan en la actualidad tienen sólo una eficacia moderada: gracias a ellos se consigue que más de la mitad de los pacientes puedan seguir trabajando, pero que no mejoran al cien por cien. Asimismo, ninguna terapia sobresale en eficacia por encima de las otras y la mejor opción parece ser la combinación de fármacos (analgésicos y antidepresivos) con métodos psicológicos y físicos (ejercicio y masajes, entre otros).

Una de las claves del éxito terapéutico es la rapidez del diagnóstico y la edad del paciente.

Los mejores resultados se obtienen con aquellos individuos menores de 40 años y en los que reciben tratamiento antes de dos o tres años después de ser diagnosticados. En el estudio también se analiza el grado de mejoría de los pacientes dependiendo de si se han tratado en unidades especiales o en atención primaria, sin que se constaten diferencias.

En general, existe escasez de unidades específicas de fibromialgia. España sólo dispone de tres unidades, lo que recibe numerosas quejas de los afectados. Sin embargo, los autores del estudio creen que la mayoría de los tratamientos son accesibles para un medico de familia, de modo que éste puede atender perfectamente a la gran mayoría de pacientes.

La fibromialgia es una enfermedad emergente, objetivo de muchos estudios con el fin de encontrar la mejor opción terapéutica.

Recientemente se ha aprobado un nuevo fármaco. Se trata del antidepresivo duloxetina que actúa sobre los neurotransmisores cerebrales, regulando sus niveles. Se ha demostrado su eficacia en diversos ensayos clínicos, aunque todavía no se puede considerar un tratamiento específico para esta patología.

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