Conocen las ventajas que les reporta el ejercicio, pero aun así la mayoría de los pacientes reumáticos son inactivos.

Según un estudio, el miedo al dolor, la falta de asesoramiento por parte de su médico o las dificultades para encontrar una actividad adecuada son algunas de las barreras.

Los niveles de actividad física entre las personas aquejadas por algún tipo de artritis (artritis reumatoide, de columna, artrosis…) son aún más bajos que los de la población general. Sin embargo, » pocos estudios se han centrado en los factores únicos [que condicionan la inactividad] de estos pacientes.

desarrollar programas, diseñar estrategias de adherencia

Comprender estos aspectos tanto en los pacientes que hacen ejercicio como entre los que no lo practican puede ayudar a médicos e investigadores a desarrollar programas, diseñar estrategias de adherencia y mejorar los mensajes dirigidos a estos individuos», comentan los autores de la nueva investigación en el último número de ‘Arthritis & Rheumatism’ .

Los investigadores decidieron indagar en el tema organizando una serie de grupos de discusión con pacientes. Un total de 68 enfermos reumáticos (aquejados de artritis reumatoide, gota, fibromialgia, artrosis…) participaron en estos debates en los que se discutían las motivaciones para hacer o no hacer ejercicio, las ventajas que reportaba la actividad física, etc. La mitad de las reuniones eran de pacientes deportistas y las demás, de voluntarios inactivos.

Beneficioso, pero…

«Nuestro estudio cualitativo amplía lo que se sabe sobre las barreras, beneficios y estímulos entre las personas con artritis», resumen los autores. A saber: todos los pacientes (activos o no) coincidían en que la actividad física reportaba importantes beneficios para su enfermedad, en especial para mejorar su movilidad y el dolor.

Estas dos eran las motivaciones principales para hacer ejercicio de los más deportistas, mientras que muchos inactivos reconocían que habían abandonado las prácticas deportivas tras desarrollar su dolencia.

Uno de los aspectos que les disuadía de mantenerse activos eran los síntomas de la enfermedad , sobre todo el dolor que sentían durante y después del ejercicio. «Los inactivos expresaron ciertas dudas de que se beneficiarían del ejercicio y pensaban que un aumento del dolor, incluso si era temporal, no compensaba los beneficios», señalan los autores en su artículo.

dolor puede aumentar durante e inmediatamente después del ejercicio

«Los mensajes [dirigidos a estos pacientes] tendrían que explicar a las personas con artritis que el dolor puede aumentar durante e inmediatamente después del ejercicio, pero que en general el manejo del dolor puede mejorar. Las intervenciones también tendrían que incluir estrategias para tratar el dolor», agregan.

Asimismo, a los pacientes les costaba encontrar actividades físicas que se adaptasen a su trastorno (por ejemplo, ejercicios en el agua), así como programas de actividades diseñados para personas con sus problemas de movilidad. De hecho, comentaban que sus médicos no les proporcionaban información al respecto. Ni los galenos ni las personas de su entorno les animaban lo suficiente para practicar deporte.

Los autores creen que sería necesario ampliar la oferta de este tipo de programas deportivos y que «los mensajes podrían ser más eficaces si insisten en cómo los individuos con artritis pueden ajustar el ejercicio para que se adapte a su enfermedad «, agregan.

conocen las virtudes del ejercicio

Y es que uno de los problemas básicos es que, aunque se conocen las virtudes del ejercicio, los pacientes se sienten incapaces de practicarlo. «Esto indica que las estrategias basadas únicamente en el conocimiento [es decir, en difundir las bondades del deporte] no tienen muchas probabilidades de afectar al comportamiento. Las técnicas que mejoren la eficacia, centradas en cómo solucionar los problemas con los que se encuentran [los pacientes] son importantes para cambiar su conducta», aclaran los investigadores.
elmundo.es

La práctica de la meditación podría reducir la respuesta al dolor del cerebro hasta en un 50%

La práctica de la meditación podría reducir la respuesta al dolor del cerebro hasta en un 50 por ciento, según sugiere un estudio que se publica en la revista ‘NeuroReport’ dirigido por David Orme-Johnson, Zhang-Hee Choo, Director del Laboratorio de Neuroimagen de la Universidad de California en Irvine, y Robert Scheider, Director del Instituto de Medicina y Prevención Natural.

En el estudio participaron doce personas sanas que habían practicado la meditación trascendental durante 30 años y que mostraron una respuesta cerebral al dolor entre el 40 y el 50 por ciento menor cuando se compararon sus resultados con los de doce personas sanas.

areas del cerebro que se activan con la meditación

areas del cerebro que se activan con la meditación

capaz de modificar varios tipos de dolor

La meditación trascendental podría reducir la respuesta cerebral al dolor debido a que los estudios anatómicos y de neuroimagen indican que esta práctica produce un estado fisiológico capaz de modificar varios tipos de dolor. En el momento adecuado reduce la ansiedad, mejora la reacción ante el estrés y disminuye el malestar producido por el dolor agudo.

Según señala Orme-Johnson, «investigaciones anteriores indican que la meditación trascendental crea una visión más equilibrada de la vida y un mayor equilibrio en la reacción al estrés. El estudio sugiere que éste no es un cambio de actitud sino un cambio fundamental en cómo funciona el cerebro».

Los autores explican que la meditación trascendental podría tener un efecto a largo plazo en la reducción de las respuestas del componente afectivo del dolor. Futuras investigaciones podrían dirigirse a otras áreas del dolor y los posibles efectos de otras técnicas de meditación para aliviar el dolor.

El dolor es parte de la experiencia individual y 50 millones de personas en todo el mundo sufren de dolor crónico.

EUROPA PRESS

Enfermedades reumatológicas

Mil caras para una enfermedad

Esther, Verónica, Alicia, Elena y Mari Carmen son cinco de las miles de mujeres y hombres que en Canarias sufren alguna de las más de 300 enfermedades reumatológicas descritas en la literatura médica; padecen dolores y rigidez en las articulaciones, pero todas ellas luchan por mantener autonomía y mejorar su calidad de vida.

Todas ellas se han levantado alguna vez con rigidez en alguna parte del cuerpo y todas han sufrido también brotes agudos de una enfermedad cíclica cuyas causas todavía se desconocen y de las que, según reconocen los médicos, todavía queda mucho por saber.

Estas patologías, según explicó el reumatólogo del Hospital Unviersitario de Canarias (HUC), Federico Díaz, se definen como «cualquier dolor ostearticular», pueden dañar a articulaciones, músculos y/o huesos causando estas molestias y afectan, principalmente, a mujeres de entre 40 y 60 años.

Enfermedades reumatológicas. Degenerativas,  inflamatorias y metabólicas

Díaz dividió estas enfermedades en tres grupos: las degenerativas, como la artrosis; las inflamatorias, como la artritis reumatoide, el lupus o la espondilitis anquilosante; y las metabólicas, como la osteoporosis.

enfermedades reumatológicas, artrosis, lupus fibromialgia, espondilitis

Artrosis

Es una enfermedad degenerativa que provoca el desgaste de las articulaciones y que afecta sobre todo a personas de edad avanzada. Puede ser más o menos precoz en función de cómo se haya utilizado la articulación a lo largo de la vida y de la existencia de traumatismos o infecciones previas. No obstante, Federico Díaz apuntó que en su aparición también influye un componente genético, sobre todo en aquella que afecta a las articulaciones de los dedos.

Federico Díaz hizo hincapié en que la obesidad es el principal factor de riesgo de estas enfermedades y que, por lo tanto, descargar de peso la articulación es muy importante de cara a reducir los síntomas de esta patología. También se refirió a la existencia de fármacos analgésicos que mejoran la calidad de vida de estos pacientes, como el paracetamol o los antiinflamatorios, y a que cuando al paciente le duele la articulación cuando está en reposo es cuando se hace necesario sustituir ésta por una prótesis.

Algo de lo que Alicia no quiere saber nada.

Ha pasado ya muchas veces por quirófano y prefiere no repetir experiencia, a pesar de que los médicos están comenzando a recomendarle que se someta a esta operación. Tiene 71 años y a los 23 empezaron a molestarle las rodillas.

No puede caminar mucho, ni bailar, ni subir las escaleras como le gustaría, además sufre cuando hace las labores del hogar, sin embargo sabe que no puede quedarse quieta. «Esta enfermedad te limita mucho, pero hay que seguir adelante y luchar», subraya, tras asegurar que no se pierde ni las clases de natación ni las sesiones de rehabilitación. Consciente de que éstas son básicas para «tener una calidad de vida mínima». «Lo que no puedo es enroscarme y morir», insiste, a pesar de los dolores de rodilla que alivia «a base de paracetamol diario».

Artritis reumatoide

A los 15 años a Esther Henricson le diagnosticaron artritis reumatoide y desde entonces dejó su vida en Suecia para mudarse a Tenerife con su tía y aprovechar así las ventajas de un clima que mejoraba los síntomas que ya comenzaba a padecer.

Pero el clima no ha sido el único factor que le ha permitido vivir su enfermedad manteniendo su independencia, también han sido determinantes su ímpetu, sus ganas de seguir activa, la forma con la que se ha enfrentado a su enfermedad y, como ella misma dice, su «energía positiva».

«Si me hubiera quedado en Suecia ahora estaría en una silla de ruedas», asegura esta chicharrera de adopción, cuya tía fundó las instituciones para el reumatismo en Canarias que han permitido que todavía hoy muchas personas de su país natal sigan viniendo a Tenerife a tratarse su reuma.

El dolor es lo más difícil de llevar

Apunta que hasta hace cinco años, cuando comenzaron a deformarse sus manos, no se había preocupado por esta enfermedad, cuyos dolores la han obligado a tomar hasta seis aspirinas al día, además de a implantarse varias prótesis tanto en la mano como en la rodilla. «El dolor es lo más difícil de llevar», apunta esta luchadora consciente de que la familia de un enfermo puede llegar a sufrir tanto o más que ellos. Por eso, siempre ha tratado de enfrentarse a la artritis «no parando la pata» y «con una sonrisa en la boca», porque esto «alarga la vida», insiste.

«Es difícil, pero hay que intentarlo», concluye la que fue hace doce años cofundadora de la Asociación Tinerfeña de Enfermos Reumáticos (Aster).

más invalidantes; La artritis reumatoide

Ella forma parte del 0,5 por ciento de la población española afectada por esta enfermedad reumática, que es de las más invalidantes. La artritis reumatoide se caracteriza por la inflación de la articulación afectada y, aunque si se deja evolucionar acaba por desgastarla provocando artrosis, su origen -a diferencia de esta última- se encuentra en la membrana sinovial (tejido que recubre la articulación) y no en el cartílago.

Federico Díaz precisó que esta inflamación se debe a una reacción del sistema autoinmune, cuya causa se desconoce. «El sistema inmunológico, que es el que nos defiende de las infecciones, por algún motivo empieza a reaccionar contra nuestro propio organismo», explicó el reumatólogo, quien definió esta patología como «fundamentalmente articular».

Lupus

Algo parecido ocurre con el lupus, aunque en este caso el organismo desarrolla anticuerpos contra tus propias estructuras, lo que puede afectar a órganos internos como los riñones, los pulmones o el corazón, además de a los ojos, la pleura o las plaquetas. «En el lupus se afecta casi todo y, en algunas ocasiones, las articulaciones. Son el recorrido de un mismo péndulo», enfatizó el especialista del HUC, quien indicó que mientras que para el tratamiento de la artritis se utiliza el metrotezato -un fármaco usado en oncología, pero a dosis mucho más bajas-, a los pacientes con lupus se prescriben dosis bajas de corticoides y antimaláricos.

Su hija tiene ahora 11 años.

«A base de corticoides» ha estado Verónica desde que hace 14 años le dijeron que padecía esta enfermedad, de la que -apunta- no sabía nada y de la que no le gusta hablar. Entonces tenía 22 años y de repente se le agarrotaron las manos, empezó a bajar kilos y le subió la fiebre. Los médicos le diagnosticaron lupus y le dijeron que era una enfermedad que iba a tener de por vida. No obstante, asegura que hace una vida normal, incluso -a pesar de que los especialistas no lo recomiendan- se «arriesgó» a tener un hijo y le salió bien. Su hija tiene ahora 11 años.

Para ella, el apoyo de la familia ha sido fundamental, aunque señala que lo que más la ha curado es «no saber de la enfermedad». «Cuidarte sí, pero sin hablar demasiado de ella», apunta Verónica, quien desde entonces tiente prohibido tomar el sol, ya que de esta forma «se activa la enfermedad».

Espondilitis anquilosante

Esta patología reumatológica crónica afecta al 0,1 por ciento de la población y se caracteriza por la inflamación de las estructuras osteoarticulares de la columna vertebral y, particularmente, la articulación entre el sacro y la pelvis, dando lugar a la sacroileitis (inflamación de las articulaciones sacroilíacas).

En su fase más avanzada lleva a que las vértebras afectadas se fusionen, causando pérdida de movilidad además de dolores intermitentes. Es la única de las enfermedades reumáticas que afecta a más hombres que mujeres.

A Mari Carmen Casais le diagnosticaron esta enfermedad con 25 años, a pesar de que ya había tenido brotes. Recuerda que al principio lo vio todo bastante «negro», pero enseguida se repuso y preguntó qué cosas podía hacer y cuáles no. Una de las peores crisis que le han dado le impidió moverse durante varios días. «No fue el primer episodio que me dio, pero sí el más doloroso porque me vi muy dependiente. Entonces me dije que tenía que hacer algo», apunta María del Carmen, quien nada más pasar lo peor fue directamente a la piscina a nadar, pues el ejercicio es «vital» para estas personas.

Osteoporosis

El 60 por ciento de las mujeres mayores de 70 años sufre de esta enfermedad que provoca la disminución de la masa ósea y que, por lo tanto, predispone a la fractura fundamentalmente en tres sitios: muñeca, vértebras (aplastamiento) y cadera, siendo esta última las más seria. Su principal causa es la reducción de los niveles de estrógenos en las mujeres en el momento de la menopausia y una prueba, la densitometría -que mide la cantidad de calcio por centímetro cuadrado que tiene el hueso- permite diagnósticarla. Federico Díaz explicó que el tratamiento estándar de esta enfermedad se basa en la prescripción de bisfosfonatos y suplementos de calcio y vitamina D.

Fibromialgia

El doctor Díaz reseñó que esta patología tiene un elevado componente funcional. Reconoció que los médicos conocen poco sobre su naturaleza y no tienen demasiadas armas terapéuticas para combatirla. Asimismo, apuntó que, a pesar de ser una enfermedad reumatológica, no puede ser incluida en ninguno de los tres grupos descritos antes.

Díaz la definió como «una percepción anómala de los dolores habituales» y manifestó que no están claras sus causas, aunque muchos las achacan a un trastorno depresivo evidente. «Estas pacientes tienen dolores en múltiples localizaciones y los médicos no somos capaces de saber por qué», subrayó el especialista, tras precisar que, además, las personas con fibromialgia -en su mayoría mujeres- sufren también trastornos del sueño y tienen que enfrentarse a la la incomprensión de una buena parte de la sociedad.

llorar de dolor

Algo que confirma Elena, quien, a pesar de que confiesa que ha llegado a «llorar de dolor», asegura que el mayor problema de las mujeres que tienen fibromialgia es éste.

Indica que los dolores que padece desde 1991 «no se pueden explicar» y que son tan intensos que, en ocasiones, le impiden hacer cualquier cosa, incluso concentrarse o trabajar, lo que a su vez les genera problemas laborales y familiares. Por ello, una de las principales reivindicaciones de este colectivo es lograr que la fibromialgia sea considerada motivo de incapacidad laboral permanente. «Tienen días buenos y días malos», apunta Elena, quien después de recorrer las consultas de muchos especialistas sin saber qué le pasaba, cuenta que sintió un alivio importante cuando pudo ponerle nombre a su enfermedad.

Más información sobre dolor en enfermedades reumatológicas
El Día (España)

Los niveles bajos de proteínas antiinflamatorias podrían contribuir al dolor crónico generalizado

Los niveles reducidos de proteínas antiinflamatorias podrían contribuir al dolor crónico generalizado, según un estudio de la Universidad Julius-Maximilians en Wurzburg (Alemania) que se publica en la revista ‘Artritis & Rheumatism’. El trastorno suele estar asociado con fatiga, problemas de sueño y depresión.

Los investigadores analizaron citoquinas en 40 pacientes con dolor generalizado crónico, 40 controles y un grupo adicional de 15 pacientes. Los 40 pacientes con dolor recibieron inmunoglobulina intravenosa (IGIV) como un nuevo tratamiento para el dolor que no respondía a la terapia estándar, mientras que 15 pacientes adicionales no recibieron este tratamiento.

dolor crónico generalizado

citoquinas

estudio

Durante el estudio se analizaron muestras sanguíneos tanto en lo relativo a citoquinas proinflamatorias y antiinflamatorias. Además se pidió a los pacientes que tasaran su dolor, fatiga, humor, función cognitiva y calidad del sueño sobre una escala del uno al diez.

Los pacientes del grupo del dolor no presentaron diferencias en la expresión de las citoquinas proinflamatorias IL-2, IL-8 y TNFa, pero tenían valores reducidos de citoquinas antiinflamatorias IL-4 y IL-10 en comparación con el grupo control sano. Los 15 pacientes del grupo adicional mostraron resultados similares, aunque la diferencia en IL-10 entre este grupo y los controles no fue significativa a nivel estadístico.

bajos niveles de citoquinas antiinflamatorias

Los autores apuntan que deben existir varios factores que intervengan en estos bajos niveles de citoquinas antiinflamatorias y cómo están vinculados con el dolor. Aunque los autores consideran que los niveles bajos de citoquinas antiinflamatorias podrían ser una consecuencia del dolor generalizado crónico y su tratamiento, señalan la hipótesis de que estas proteínas en realidad participan en la patofisiología del dolor crónico generalizado e indican que podrían ser un indicador para el diagnóstico del trastorno así como en su tratamiento más apropiado.

EUROPA PRESS

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Hoyla principal aplicación del botox es el tratamiento de problemas médicos que se manifiestan por una excesiva o inapropiada contracción de los músculos, como la espasticidad que sufren las personas con parálisis u otros daños cerebrales o las distonías, un desorden neurológico que causa dolorosas contracturas

«Botox» Mucho más que arrugas

La toxina botulínica se ha hecho un hueco en los hospitales. Fue Justinus Kerner, el primero en descubrir en 1817 cómo este potente veneno podía paralizar los músculos y la función parasimpática del sistema nervioso.

botox

botox

Este autor de tratados médicos también fue pionero en proponer su utilización en tratamientos médicos. Aunque tuvo que pasar siglo y medio hasta que llegara su autorización como tratamiento médico.

La FDA, la agencia estadounidense del medicamento, dio su visto bueno en la década de los 80 como terapia para corregir el estrabismo y el cierre involuntario de los párpados. Desde entonces el número de especialidades médicas que encuentra una utilidad en este fármaco no ha dejado de ampliarse.

Especialidades que usan botox

Dermatólogos, neurólogos, traumatólogos, oftalmólogos, incluso urólogos recurren al efecto inmovilizador del «botox», el nombre comercial con el que se ha popularizado la toxina botulínica tipo A. Lo que le hace tan atractiva para las consultas médicas es su capacidad para producir una denervación química. «Al inyectar la toxina botulínica, conseguimos el mismo efecto que si cortáramos un nervio que es capaz de regenerarse a los 3 meses», explica el neurólogo Francisco Grandas,coordinador del Grupo de Trastornos de Movimiento de la Sociedad Española de Neurología.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios son raros y escasos y, pese a tratarse de un veneno, las cantidades utilizadas nunca son tóxicas, asegura Grandas. Pero la lista de problemas en los que las milagrosas inyecciones tienen utilidad se renueva con frecuencia. Para el vaginismo, el exceso de sudor, la lumbalgia, la cicatrización….

Un analgésico eficaz

La toxina botulínica se ha extendido en el tratamiento de los espasmos musculares dolorosos. Una inyección en la espalda alivia la lumbalgia crónica. El tratamiento también es eficaz frente a otros trastornos que ocasionan espasmos o sensibilidad en los músculos, como el dolor facial típico de la fibromialgia o por el rechinar de dientes.

En la lucha contra las cefaleas crónicas o tensionales es una de las esperanzas de los neurolólogos. En el último Congreso de la Federación Europeo de Cefaleas, el «botox» acaparó la atención como alternativa cuando todo falla. En el Hospital Clínico de Valencia se tiene previsto realizar un ensayo para comprobar si la toxina puede ser una opción para los dolores más rebeldes.

Hoy se sabe que no elimina por completo los analgésicos, pero los reduce.

La neurotoxina también puede reducir el dolor en mujeres que sufren vaginismo. Este trastorno produce un espasmo de los músculos de la vagina que dificulta las relaciones sexuales.

Contra la depresión

Es una de las áreas de actuación más recientes. De momento, sólo se conoce un estudio piloto con 10 pacientes con problemas crónicos de depresión en los que se ha demostrado una mejoría considerable de su sufrimiento. El trabajo, publicado en la revista de la Sociedad americana de Dermatología Quirúrgica, constata lo que muchos médicos habían observado de forma anecdótica en pacientes que utilizaban «botox» como antiarrugas: que el humor mejoraba.

El estudio ha comprobado que el efecto sobre el estado del ánimo no se lograba sólo por la mejora estética de borrar el paso del tiempo. Pacientes que no buscaban mejoras de belleza experimentaron una mejoría importante, tras varias inyecciones en la zona del entrecejo. Aún no se conocen las razones de la mejoría.

Botox en urologia

Para la próstata El «botox» no es un extraño en las consultas de Urología.

Utilizado para problemas de incontinencia urinaria, se ensaya ahora sí puede ser también una alternativa para resolver la hiperplasia benigna de la próstata, una condición en la que la glándula prostática se agranda, presiona la uretra e impide que la orina salga adecuadamente. Común en los varones de edad, el primer síntoma es la necesidad de levantarse varias veces durante la noche para orinar o no poder vaciar su vejiga.

En el último congreso de la Sociedad Americana de Urología se presentaron los resultados con 41 pacientes con este problema a los que se les inyectó la toxina, directamente en la próstata. Con un pinchazo, el 80% logró vaciar su vejiga y se redujo la presión en la uretra.

Mejora la cicatrización

Otra de sus últimas aplicaciones es la reducción de las cicatrices. En la Clínica Mayo (EE.UU.) se ha probado en heridas faciales. Al paralizar el movimiento muscular, se evita la inflamación en la zona y que la cicatriz sea más gruesa y ancha.

ABC POR N. RAMÍREZ DE CASTRO

Resumen
MARTINEZ-SALIO, A.; VICENTE, L.; ACEDO, M. S. y URBANO, M..

¿Para qué sirve un neurólogo en una Unidad del Dolor?.

Rev. Soc. Esp. Dolor [online]. 2005, vol.12, n.3, pp.146-153. ISSN 1134-8046.

Introducción:

La Unidad Multidisciplinaria de Dolor Crónico del Hospital Universitario 12 de Octubre está compuesta por una anestesióloga, una internista y un reumatólogo con dedicación absoluta. Con ellos colaboran una rehabilitadora y una psicóloga. Se analiza la utilidad de una consulta de apoyo de neurología, en principio destinada a contribuir al manejo de pacientes con dolor neuropático, especialidad que en nuestro medio tradicionalmente no ha participado en la atención a estos pacientes dentro de las Unidades del Dolor.

Métodos:

Se describe la actividad de la consulta de neurología durante seis meses. Dicha consulta está integrada en la Unidad, es desempeñada por un neurólogo que un día a la semana valora a los pacientes remitidos por la propia Unidad, emite un informe de interconsulta y discute con el médico remitente, o con toda la Unidad, su opinión. Se analizan las características demográficas, lugar de procedencia a la unidad, motivo de consulta en la unidad, motivo de consulta neurológico, tratamiento previo, intensidad del dolor, tiempo de evolución, diagnóstico, presencia e importancia del dolor neuropático, presencia o ausencia de patología psiquiátrica, laboral o judicial, y si hubo o no tras la consulta, modificación en el diagnóstico etiológico, de los mecanismos fisiopatogénicos involucrados en el dolor, en el plan de estudio, tratamiento, seguimiento y destino.

Resultados:

Al analizar nuestra población, en comparación con el conjunto de la población de la Unidad destaca que este subgrupo es de mayor edad que el atendido en la Unidad y es de gran complejidad, no sólo debido a su dolor sino también a su cronicidad, intensidad y larga historia de tratamientos previos.

Llama la atención que en un porcentaje significativo de los pacientes remitidos no había dolor neuropático, se modificó el diagnóstico etiológico en una minoría, pero en la mayoría una mejor exploración de los mecanismos fisiopatogénicos del dolor neuropático contribuyó a la variación del estudio diagnóstico, opciones de tratamiento y pronóstico. Por último, al comparar los pacientes atendidos con los de una consulta de neurología ambulatoria sorprende la ausencia en esta no sólo de cefaleas sino también de pacientes con dolores centrales que se podrían beneficiar de las posibilidades terapeúticas de una unidad del dolor.

Conclusiones:

Demostramos cómo un neurólogo consultor en una Unidad del Dolor puede ser útil para contribuir al diagnóstico etiológico de pacientes complejos, confirmar o descartar la presencia de dolor neuropático, contribuir al estudio y disección de los diferentes fenómenos positivos presentes y su posible adscripción a mecanismos fisiopatológicos concretos, base de la indicación de pruebas complementarias, de tratamientos dirigidos a esos mecanismos, explicar al paciente la naturaleza de su dolor, ayudar al seguimiento y pronóstico.

El Neurólogo en una unidad del dolor

Creemos que el modelo de un neurólogo consultor integrado en una Unidad Multidisciplinar de Dolor Crónico, frente a otros modelos de consultas unidisciplinares o en paralelo con las unidades de dolor ya existentes, enriquece la atención y la gama de opciones terapéuticas de los pacientes con dolor crónico.

Revista de la Sociedad Española del Dolor
versión impresa ISSN 1134-8046

Palabras clave : Dolor neuropático; Unidad del Dolor Multidisciplinar; Anciano; Tratamiento del dolor; Neurología.

Una encuesta a nivel mundial desvela un cierto desconcierto por parte de los pacientes sobre el manejo terapéutico del dolor

El presidente de la AAG aboga por adoptar medidas para aclarar esta confusión y apoyar a enfermos y médicos para que se trate el dolor eficazmente y así reducir su impacto sobre la vida diaria

desconcierto manejo terapéutico del dolor

Hasta un 64 por ciento de las personas con dolor, incluidas las personas con dolor musculoesquelético, están desconcertadas acerca de qué medicamentos para el dolor deben y no deben tomar, y muchos no saben cómo tratar su dolor adecuadamente, según los resultados de una encuesta mundial a pacientes y médicos anunciada por el Arthritis Action Group (AAG),

manejo terapéutico del dolor

manejo terapéutico del dolor

El sondeo, en el que han participado pacientes de seis países, Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, México y Australia, parte de investigaciones previas del AAG, en concreto, la Arthritis Research Survey, que mostró un inadecuado abordaje del tratamiento del dolor, por lo que ha llevado al grupo a pedir una mejor comunicación con los pacientes, para que no sufran dolor innecesariamente.

no saben cómo tratar su dolor adecuadamente

En opinión del presidente del AAG, el profesor Anthony Woolf, “son hallazgos preocupantes: gran cantidad de personas con dolor están confusas acerca de las opciones y los riesgos del tratamiento y, como consecuencia de ello, no saben cómo tratar su dolor adecuadamente. Para ello, es necesario tomar medidas para aclarar esta confusión y apoyar a pacientes y médicos para que se trate el dolor eficazmente y así reducir su impacto sobre la vida diaria”.

presidenta de las ligas sociales del EULAR

Para la presidenta de las ligas sociales del EULAR, Sandra Canadelo, “Esta encuesta pone de manifiesto la falta de comunicación entre los pacientes y los médicos”, quien aboga, además, por que se proporcione información detallada para asegurar un tratamiento eficaz del dolor, así como implantar medidas adecuadas que mejoran la calidad de vida de los pacientes.

Resultados

El citado sondeo llega a conclusiones tales como que las personas con dolor están desconcertadas y poco informadas. Así, hasta el 64 por ciento de las personas consideran que las distintas informaciones contradictorias sobre los medicamentos analgésicos hacen que sea difícil saber qué tomar, mientras que hasta un 78 por ciento de las personas consideran que no saben lo suficiente sobre los beneficios y los riesgos de los medicamentos para el dolor (ya sean con receta, sin receta o ambos).

Finalmente, y a pesar de la confusión de los pacientes, según los responsables del estudio, éstos no se están llevando a cabo iniciativas específicas sobre las diferentes opciones de tratamiento y sus beneficios y riesgos en las consultas de los médicos. Además, muchas personas se ponen en peligro por usar los tratamientos de forma inadecuada.

Arthritis Action Group
azprensa.com

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En el proceso se elevan los niveles de iones de calcio en las neuronas que perciben el dolor en la medula espinal

Inflamación, trauma y dolor

Inflamación, trauma y dolor

afluencia de iones de calcio en las neuronas

La inflamación y el trauma pueden aumentar la sensibilidad de una persona al dolor. Según un estudio de la Universidad de Medicina de Viena (Austria) que se publica en la revista Science . Esto se produce en parte porque el dolor inflamatorio puede alterar el modo en el que la medula espinal procesa las sensaciones de dolor.

Los científicos han identificado un «amplificador» del dolor en la médula espinal. Pudiendo ser activado por entradas de dolor irregulares y de bajo nivel que imitan la inflamación natural.

Tales entradas irregulares de dolor pueden elevar los niveles de iones de calcio en las neuronas que perciben el dolor en la médula espinal. Por lo que conduce a la potenciación a largo plazo o un incremento de la fuerza de sipnasis.

Esto a su vez podría transformar la sinapsis clave inicial entre estas neuronas. Estas y otras neuronas de la médula espinal superando el mecanismo del dolor. Según los científicos, el cambio en la sipnasis amplifica la señal de dolor. Lo que aumenta potencialmente la sensibilidad de una persona ante dicho dolor
azprensa.com

100 millones de europeos padecen dolor crónico

El 63% de quienes sufren dolor crónico no lo manejan adecuadamente por confusión en la terapia

El 63 por ciento de las personas que sufren dolor crónico debido a una enfermedad han admitido estar confundidos sobre cuál es el medicamento y el tratamiento más adecuado para su dolencia, y cuáles deberían evitar, lo que evidencia que no saben manejar su dolor correctamente. Esta es la conclusión de un estudio global realizado a 1.024 pacientes y a 604 médicos de Atención Primaria. Realizado en Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, Méjico y Australia. Presentado recientemente en Amsterdam.

Más Datos del dolor crónico estudio

Por otra parte, el 78 por ciento de los encuestados señaló que considera que cuenta con poca información. Información sobre los riegos y beneficios de los diferentes fármacos para tratar el dolor, lo que revela un problema de comunicación médico-paciente. Además, el informe explica que “un 92 por ciento de los profesionales cree que los pacientes no tienen experiencia o conocimientos para evaluar los riesgos y beneficios de un tratamiento”. Y el 25 por ciento de los facultativos encuentra dificultades para explicárselos a sus pacientes.

Además, menos de la mitad de los médicos consultados afirmaron estar familiarizados con las guías actualizadas de fármacos para el dolor.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, una de cada cinco personas en el mundo vive con dolor crónico moderado o severo; entre ellos, son 100 millones los europeos que padecen dolor músculo-esquelético y artritis. Situación que afecta de manera importante la calidad de vida de los pacientes, tanto en sus habilidades diarias como en su capacidad de descanso.
azprensa.com

Acupuntura alivia los síntomas de fibromialgia según estudio

Estudio de la Clínica Mayo,  existen pruebas que sugieren se consigue el alivio del dolor de fibromialgia con acupuntura y la reducción de síntomas.

La fibromialgia es un trastorno que muchos consideran una discapacidad, se caracteriza por dolor crónico y generalizado del sistema músculo-esquelético, además de provocar síntomas de fatiga, rigidez en las articulaciones y molestias del sueño.

Aún no se conoce una cura y los tratamientos disponibles tienen una eficacia solamente parcial.

Alivio del dolor de fibromialgia con acupuntura. Estudio en la clinica Mayo

El estudio de Mayo contó con 50 pacientes con fibromialgia, que participaron en un ensayo controlado aleatorio para determinar si la acupuntura mejoraba sus síntomas. Los síntomas de los pacientes sometidos a acupuntura mejoraron en forma importante, en comparación con el grupo de control, según el estudio publicado en la edición de junio de Mayo Clinic Proceedings.

alivio del dolor con acupuntura

Alivio del dolor de fibromialgia con acupuntura

«Los resultados del estudio me convencieron de que había algo más en la acupuntura que el efecto placebo», comenta el doctor David Martin, autor principal del artículo sobre acupuntura y anestesiólogo de Mayo Clinic.

«Esto confirma muchas impresiones clínicas sobre el hecho que esta técnica de complemento médico es útil para los pacientes».

Cada vez con más frecuencia, los pacientes se interesan en estas técnicas de complemento médico, administradas conjuntamente con la atención médica principal, señala Martin. Sin embargo, es común que tales técnicas no cuenten con pruebas científicas que justifiquen el costo y tiempo que representan para el paciente.

El estudio valida la creencia de los pacientes respecto a que los métodos no tradicionales podrían mejorar la salud.

En el ensayo de Mayo, los pacientes que recibieron tratamiento de acupuntura para contrarrestar sus síntomas de fibromialgia informaron sentir mejora respecto al cansancio y ansiedad, entre otros síntomas.

La acupuntura se toleró bien, con un mínimo de efectos secundarios.

El estudio de Mayo sobre acupuntura es uno de sólo tres estudios controlados aleatorios realizados con pacientes de fibromialgia.

Uno de los otros estudios identificó a la acupuntura como útil, mientras que el otro informó que ésta fue ineficaz para aliviar el dolor.

El doctor Martin señala que el estudio de Mayo demuestra que la acupuntura es útil, y también prueba que los médicos son capaces de conducir un ensayo riguroso y controlado sobre la acupuntura. Las futuras investigaciones ayudarán a los médicos a comprender qué enfermedades responden mejor a la acupuntura, cómo aplicarla para aliviar los síntomas y por cuánto tiempo se espera que disminuyan los síntomas del paciente después de cada tratamiento.

El doctor Martin llevó a cabo el estudio en la Clínica Mayo de Rochester junto con sus colegas, doctores Ines Berger y Christopher Sletten, así como con Brent Williams.

 

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