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Sifrol/Mirapexin Síndrome de Piernas Inquietas Inquietas

Sifrol/Mirapexin recibe la recomendación favorable de la EMEA en el tratamiento del Síndrome de Piernas Inquietas Inquietas

Boehringer Ingelheim ha anunciado que el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de Evaluación de Medicamentos (EMEA) ha emitido una opinión favorable por lo que recomienda la autorización de Sifrol/Mirapexin(pramipexol) para el tratamiento del Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) en la Unión Europea.
Pramipexol es un agonista dopaminérgico autorizado actualmente para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

Se ha presentado una solicitud adicional de autorización de una nueva indicación (sNDA) ante la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos para incluir también el tratamiento del SPI en la etiqueta para Estados Unidos.
Boehringer Ingelheim España

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Reumatología y dolor: pacientes sín dolor controlado

El 40% de los pacientes reumáticos no tiene suficientemente controlado el dolor

Los opioides son una alternativa lícita y necesaria cuando los tratamientos tradicionales no son suficientemente eficaces

Si el uso de fármacos tradicionales no ha sido lo suficientemente eficaz, el tratamiento con opioides es lícito y necesario, según el consenso de la Sociedad Española de Reumatología
En la fibromialgia el dolor persiste, generalmente sin cambios, a lo largo de muchos años y produce un gran impacto sobre la calidad de vida, la capacidad funcional, el estado emocional y las relaciones personales
El ejercicio aeróbico, en cualquiera de sus modalidades (natación, bicicleta, ejercicios en el suelo, danza, etc.), ha demostrado beneficio para aliviar el dolor, el grado de ansiedad y en el impacto global que la fibromialgia produce en la vida del paciente

Reumatología y dolor

“Tiene más valor lo que el paciente cuenta acerca de su dolor que lo que nosotros podamos objetivar”. (Dr. Javier Vidal, de la Unidad de Dolor Reumatológico del Hospital Universitario de Guadalajara)
Hay sustancias propias del organismo capaces de disminuir o inhibir la sensación dolorosa. Entre estas sustancias se encuentran las llamadas endorfinas, muy parecidas a los opioides (como la morfina) lo que explica su utilidad como analgésicos potentes
Reumatología y dolor

Dolor crónico en enfermedades reumáticas

El dolor crónico característico de las enfermedades reumáticas no tiene una función biológica, sino que produce sufrimiento y altera todos los componentes de relación personal, familiar y social, afecta a las actividades laborales y de la vida diaria. Tiene además unos costes asistenciales y laborales muy elevados. Prácticamente el 95% de las enfermedades reumáticas cursan con un gran dolor para el paciente, y a pesar de todos los tratamientos, un 40% de ellos no lo tiene suficientemente controlado, señala el doctor Jesús Tornero, presidente de la Sociedad Española de Reumatología que celebra el I Simposio sobre Dolor el 22 de octubre en Guadalajara.

En este Simposio que reune a más de X especialistas en reumatología y dolor, se presentan los primeros documentos de consenso sobre la utilización de opioides en el dolor reumatológico y sobre el tratamiento de la fibromialgia.

hay que tener en cuenta la causa que lo origina

“En el enfoque del dolor hay que tener en cuenta la causa que lo origina, los mecanismos que intervienen en la transmisión del dolor y la vivencia personal y psicológica del paciente”, señala el doctor Javier Vidal Fuentes, miembro del Comité Científico del Simposio y responsable de la Unidad de Dolor Reumatológico del Hospital Universitario de Guadalajara, una de las pocas Unidades de estas características que existen en nuestro país.

dolor reumático

El dolor, según este especialista, “es una manifestación subjetiva de los pacientes y uno de los motivos primordiales de consulta con el médico. En muchas ocasiones no hay demasiada relación entre el grado de la lesión, la severidad de la enfermedad y lo que ellos manifiestan sentir. Para nosotros tiene más valor lo que el paciente cuenta acerca de ese dolor que lo que nosotros podamos objetivar”.
El dolor reumático más frecuente es el dolor inflamatorio por lesión de los componentes del aparato locomotor, como el hueso, el cartílago, los ligamentos, tendones, músculos, pero también puede haber dolor neuropático por afectación de los nervios periféricos o las raíces nerviosas, como es el caso de la hernia discal con ciática.

Los neurotransmisores en el dolor

En el proceso de transmisión de la señal dolorosa intervienen múltiples sustancias y moléculas, llamadas neurotransmisores, así como diferentes receptores para las mismas que contribuyen a modular, modificar, ampliar e incluso a cronificar el dolor. “También hay sustancias propias del organismo capaces de disminuir o inhibir la sensación dolorosa -señala el doctor Vidal- Entre estas sustancias se encuentran las llamadas endorfinas, sustancias muy parecidas a los opioides (como la morfina) lo que explica su utilidad como analgésicos potentes”.

Bajo consumo de opioides en España

Según el doctor Jesús Tornero, el consumo de opioides en España es bajo, con respecto a otros países occidentales, “sin duda por desconocimiento de su farmacología y el miedo injustificado a los potenciales riesgos de uso” Los fármacos opioides han demostrado ser efectivos en una parte importante de pacientes con enfermedades reumatológicas, como artritis reumatoide, aplastamientos vertebrales, artrosis evolucionadas, osteoporosis con fracturas, lumbalgias, cervicalgias, dolor neuropático.

Además, la relación beneficio-riesgo de su utilización es favorable, con unos criterios de selección y unas normas de utilización adecuadas. Según el documento de consenso de la SER sobre utilización de opioides, si el uso de fármacos tradicionales no ha sido lo suficientemente eficaz, el tratamiento con opioides es lícito y necesario.

Los opioides son los analgésicos más potentes que se conocen.

Son eficaces como monoterapia, aunque lo más habitual es utilizarlos conjuntamente con paracetamol, AINE/COXIB y/o fármacos. Permiten reducir las dosis y consumo de analgésicos y, además de reducir el dolor, tienen un efecto sedante, mejoran la capacidad funcional y el estado de ansiedad asociado al dolor crónico.

Uso de opioides mayores y menores en el dolor

Los especialistas del aparato locomotor utilizan opioides con asiduidad en la práctica clínica habitual, aunque hasta el momento no estaba claramente definida ni la pauta cronológica a seguir, ni la estratificación terapéutica con opioides mayores y menores, señala el doctor Arturo de la Serna, del hospital San Pablo de Barcelona y coordinador de la revisión realizada por la SER para mostrar las evidencias científicas de la literatura en la eficacia de los opioides mayores y menores en el tratamiento del dolor osteoarticular.

Según el consenso de la SER, los opioides están indicados cuando hay un diagnóstico definido, no se han obtenido resultados con otros tratamientos, o están contraindicados y el dolor es convincente. La elección de un opioide menor (codeína, tramadol) o mayor (morfina y oxicodona) dependerá de la intensidad y tipo del dolor, de las características del paciente, de su sensibilidad, de los efectos adversos y de la experiencia del médico.

Según este especialista debe haber un control al inicio del tratamiento, hasta ajustar la dosis adecuada con la que se obtiene respuesta. Junto al tratamiento, se recomienda el uso de cuidados y medicación concomitante en las fases iniciales y en los cambios de dosis o de opioide: buena hidratación, dieta rica en fibra, antieméticos y laxantes.

Efectos adversos de los opioides

Los efectos adversos más frecuentes son estreñimiento, náuseas, vómitos, mareos, somnolencia. Suelen ser leves o moderados al inicio del tratamiento, excepto el estreñimiento que suele durar más. El médico debe considerar cuándo ha finalizado el tratamiento con el opioide y ha de hacerlo reduciendo las dosis de forma progresiva.

Fibromialgia, la causa más común de dolor musculoesquelético generalizado

La Fibromialgia (FM) es una enfermedad de etiología desconocida que se caracteriza por dolor crónico generalizado que el paciente localiza en el aparato locomotor, además de otros síntomas como cansancio intenso, alteraciones del sueño, depresión, ansiedad, rigidez articular, cefaleas y sensación de tumefacción en manos.

Es una de las enfermedades que causa más insatisfacción a los profesionales y a los pacientes en el abordaje terapéutico. Debido a ello la Sociedad Española de Reumatología, decidió elaborar un documento de consenso donde se analizan los diversos aspectos de la enfermedad, epidemiología, factores que predisponen a la enfermedad y la desencadenan, aspectos psicológicos, familiares, sociales y laborales, costes sanitarios, incapacidades y tratamientos, tanto farmacológicos, psicológicos y terapias alternativas.

“Con este documento pretendemos dar un soporte a los reumatólogos de nuestra sociedad para enfrentarse a este síndrome multisintomático”, señalan los coordinadores del documento de consenso, los doctores Cayetano Alegre, del Hospital Universitario Val d´Hebrón de Barcelona y Javier Rivera, del Instituto Provincial de Rehabilitación de Madrid.

No se conoce el origen ni los mecanismos por los que actúa la Fibromialgia

Se calcula que en nuestro país están afectadas más de 700.000 personas, con una prevalencia mucho mayor en la mujer que en el hombre (9 a 1). Aparece en todos los grupos de edad, en especial entre los 40 y los 50 años. En la actualidad no se conoce el origen ni los mecanismos por los que actúa la enfermedad, aunque se ha comprobado que el riesgo de padecer la enfermedad miembros de una familia con fibromialgia es 8,5 veces mayor que en el resto de la población.

Existen indicios de que algunos fenotipos genéticos son más frecuentes en los enfermos con FM, como es el caso del gen que regula la expresión de la enzima catecol-o-metil-transferasa o el gen regulador de la proteína transportadora de serotonina.
Según los autores del consenso, uno de los hallazgos más consistentes en los estudios sobre la FM ha sido un incremento de la sustancia P en líquido cefalorraquídeo. La presencia de este péptido favorece la trasmisión de los estímulos dolorosos a través de facilitar la estimulación de las vías dolorosas por otros neurotrasmisores.

alteraciones neurotransmisores en Fibromialgia

También se han hallado alteraciones en la concentración, precursores o metabolitos de otros neurotrasmisores cerebrales como serotonina, noradrenalina, encefalina, ácido gama amino butírico. En la actualidad el significado de estas alteraciones centran la mayor parte de investigaciones sobre su origen.
La FM es una afección crónica en la que el dolor persiste, generalmente sin cambios, a lo largo de muchos años y que además produce un gran impacto sobre la calidad de vida, la capacidad funcional, estado emocional, relaciones personales. El conocimiento que el paciente adquiera sobre su enfermedad, el tratamiento farmacológico, la realización diaria de ejercicio físico moderado y la terapia psicológica, son los principios básicos del tratamiento en estos pacientes.

Tratamiento de la Fibromialgia

Los autores proponen como tratamiento básico en los pacientes con FM una combinación de ejercicios físicos, terapia cognitivo-conductual y tratamiento farmacológico a base de analgésicos, amitriptilina a dosis bajas y relajantes musculares.
En cuanto a la acupuntura, homeopatía y masajes, en la actualidad no se pueden obtener conclusiones sobre la eficacia de estas modalidades terapéuticas en los pacientes con Fibromialgia.
El ejercicio aeróbico, en cualquiera de sus modalidades (natación, bicicleta, ejercicios en el suelo, danza, etc.), ha mostrado en ensayos clínicos un efecto beneficioso tanto en el dolor, como en el grado de ansiedad y en el impacto global que la enfermedad produce sobre la vida del paciente.

Técnicas intervensionistas en el dolor reumatológico

El bloqueo neural, la radiofrecuencia… son técnicas intervensionistas que se utilizan cuando los tratamientos convencionales de fármacos y rehabilitación no muestran evidencias de respuesta al dolor en las enfermedades reumáticas. Son técnicas que se realizan desde hace quince años como un paso intermedio antes de recurrir a la cirugía para controlar el dolor, señala el doctor Enrique Reig, director de la Clínica del Dolor de Madrid, uno de los mayores expertos en estas técnicas y que intervendrá en el Simposio de la SER.

bloqueo neural, la radiofrecuencia

La técnica consiste en colocar -mediante catéter- agujas lo más cercano posible del nervio, donde se aplica el anestésico, el antiinflamatorio o electricidad (radiofrecuencia). Según este especialista, se puede aplicar en cualquier nervio, los más utilizados son los de la espalda. Los resultados se obtienen generalmente en una o dos sesiones, aunque en otras ocasiones se van a necesitar más. Con el tiempo es probable que el paciente pueda necesitar repetir el tratamiento.
Los resultados de las técnicas intervensionistas son buenos y no tiene por qué haber efectos secundarios si se realizan correctamente, ” hay que tener en cuenta que estamos pinchando estructuras muy cerca de la médula hay que tener un cuidado exquisito, hacerlo con radioscopia, en un ambiente aséptico, limpio, con la experiencia que exigen estos tratamientos”.

Son técnicas más frecuentes de lo que el público piensa

“En la clínica llevamos más de 15 años realizando estos tratamientos, con más de un centenar de pacientes al mes”. Estas técnicas las realizan especialistas en anestesia y reanimación, “pero pueden realizarlas cualquier especialista que tenga formación para ello, como neurocirujanos o reumatólogos”.

Más alternativas en tratamientos

Dentro de las técnicas intervensionistas, el bloqueo del nervio supraescapular (BNSE), una de las más utilizada por los reumatólogos para mejorar el dolor y la función del hombro en determinadas enfermedades como artritis reumatoide, artrosis, capsulitis adhesiva, tendinitis y rotura de manguito de rotadores, entre otras; una alternativa para el dolor del hombro severo o refractario a otras modalidades de tratamiento, como las infiltraciones de anestésicos locales y corticoides. Según el doctor Félix M. Francisco, del Hospital DR. Negrín de Gran Canaria, el nervio supraescapular recoge la sensibilidad de aproximadamente el 70% de la articulación del hombro

Sociedad Española de Reumatologia

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