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Sindrome de fatiga crónica y lyme

¿Hay relación entre el sindrome de fatiga crónica y Lyme?

David S. Bell, MD, es uno de los principales expertos del mundo en SFC/EM, y es pionero en su diagnóstico y tratamiento.

Pregunta: 1) ¿Puede la enfermedad de Lyme derivar en SFC/EM, incluso si todos los signos de las bacterias se han ido? ¿Pueden las bacterias Borellia que causa la enfermedad de Lyme también causar SFC/EM? ¿Qué es peor: la enfermedad de Síndrome de fatica crónica/EM, o la enfermedad de Lyme severa?

Respuesta: En estas tres preguntas todo gira en torno a la enfermedad de Lyme crónica, y son contestadas de formas diferentes por cada especialista en SFC/EM al que se le pregunte.

Es un tema que en el que he reflexionado mucho, y soy consciente de puede llevan a una gran disparidad y discordia en las opiniones. Sin embargo, con la comprensión de que no sabemos todas las respuestas, voy a dar mi opinión.

En 1986 tuvimos, durante un período de dos años en Lyndonville, Nueva York, un gran grupo de niños y adultos que se enfermó con lo que ahora llamamos sindrome de fatiga crónica/ Encefalomielitis Miálgica, o Enfermedad sistemica de intolerancia al ejercicio 1. el epicentro de este brote fue un grupo de niños, de repente enfermaron en octubre de 1985 2.

Entre muchos,sus síntomas fue muy relevante el agrandamiento de los ganglios linfaticos, y previa consulta con el Departamento de Estado de Nueva York de la Salud y el CDC, se decidió realizar una biopsia en la axila a los ganglios linfáticos en un grupo de estos niños. Aunque ninguno de ellos tenía el caracteristico debut de la enfermedad de Lyme, mi idea fué de que podrían tener la enfermedad de Lyme, aunque apareció un grupo de opinión médica que argumentó en contra de esto, al igual que la rara prevalencia de la enfermedad de Lyme en esta área.

Sindrome de fatiga crónica y lyme

Sindrome de fatiga crónica y lyme

Las familias firmaron los permisos y le explicaron a los niños el proceso, y en un día se llevó a cabo una biopsia axilar (axila) de los ganglios linfáticos en los ocho niños.

El tejido fue cuidadosamente manejado y se dividió en porciones para estudiar tanto veces como fuera posible con ellos. Las pruebas estándar fueron normales, y los cultivos virales y de bacterias de rutina fueron negativos. Todas las muestras fueron enviadas para la tinción de plata, en ese momento para buscar la enfermedad de Lyme, y uno de los ganglios linfáticos dió positivo. No se llegó a hacer una investigación más detallada de esta.

 

En base a esta prueba positiva, traté a los niños con doxiciclina, que parecían tener un resultado beneficioso. A posterior, un estudio doble ciego con doxiciclina y el placebo no mostró beneficios. Para mi pesar, nada de esto fue entregado para su publicación.

Con el paso de los años, vi a muchas personas que habían sido diagnosticados con Lyme crónica. El patrón de los síntomas, junto con el patrón de inicio, la respuesta a los antibióticos, y los resultados de laboratorio cuestionables me llevó a creer que no había diferencia entre sindrome de fatiga crónica/ Encefalomielitis Miálgica y de Lyme crónica.

Sin embargo no tengo ninguna duda, que algunas personas con sindrome de fatiga crónica/ Encefalomielitis Miálgica desarrollan su enfermedad con la enfermedad de Lyme .

Esto nos lleva al organismo infeccioso subyacente que causa la EM / SFC. Tuve la suerte de estudiar a personas con síndrome de debilidad fiebre Q después bajo la dirección del profesor Barry Marmion cuando el me dió a conocer que la leche cruda podría haber sido el origen. Él había estado siguiendo a los trabajadores de un matadero con fiebre Q que no encontraba mejoría con el tratamiento estándar3.

En 2004 Los centros de control de mi pais y en Australia hizo un estudio prospectivo mirando para ver quién enfermaba después de la infección con fiebre Q, con el virus del río Ross y el virus de Epstein-Barr en un estudio bien diseñado y cuidadosamente controlado4. Un año después de la infección con uno de estos agentes el 6% desarrolló SFC según los Criterios Fukuda5.

De las muchas cosas notables en este estudio, fué que el 6% de las personas tenian este virus, 6% con RRV, y un 6% con fiebre Q, tres organismos completamente diferentes.

Para mí, esto significó que muchas infecciones podrían iniciar el proceso de SFC/EM, incluyendo la infección con el organismo de Lyme. Es por ello que en los últimos veinte años hemos estado hablando de enterovirus, micoplasma, y ??muchos otros organismos. He visto a los pacientes con EM / SFC con histoplasmosis, psitacosis, y otros bichos extraños.

Sin embargo, según mi forma de pensar, SFC/EM está definido por los síntomas, y no el organismo iniciador. Si la enfermedad resulta ser autoimmune6, esto tiene mucho sentido. Es como si varias personas fueran heridas con hastillas, podríamos llamarle diferentes lesiones ¿Si una persona tiene una astilla de madera de arce y otra de roble?

Por lo tanto, creo que el Lyme crónico es SFC/EM que se inicia por el organismo de Lyme. Si esto es cierto o no, debemos esperar un par de años a que la investigación que están realizando los Dres. Fluge y el descubrimiento de Mella. Si esto es cierto, entonces las tres preguntas anteriores seran fáciles de responder.

Edición y traducción | Fibromialgianoticias.com
prohealth.com

Accede a sintomas de Síndrome de fatiga crónica/EM

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Fibromialgia y sueño no reparador

Relación Fibromialgia y sueño

Un sueño reparador, no significa en sí el hecho de poder dormir sino que la arquitectura del sueño se vean alteradas por problemas que puedan alterar el sueño y el afectado no llegue a ser consciente de ello. Fruto de todo esto es uno de los sintomas más predominantes el levantarse agotado a pesar de haber dormido las horas necesarias.

Redacción fibromialgia noticias

Autores: Cano Encinas, Omar Alejandro

Sueño y fisiopatología de la fibromialgia

Aunque las causas del síndrome de fibromialgia no están todavía claras, diversas investigaciones han mostrado que los síntomas presentes en esta enfermedad, como el dolor, la hipersensibilidad a la estimulación externa, la fatiga, los problemas del sueño o el bajo estado de ánimo pueden asociarse a alteracionesen el sistema neuroendocrino e inmunológico.

A nivel neuroendocrino, se ha observado que existe una alteración funcional en la actividad del eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal (HHS). El eje HHS regula la respuesta al estrés en los mamíferos, y ante un estrés moderado aumenta la liberación de cortisol y otras hormonas.

En cambio, los pacientes con fibromialgia muestran un descenso en la secreción de cortisol, que se ha relacionado con la presencia de un estrés físico o psicológico crónico o intenso que acaba produciendo una alteración del eje HHS, que contribuye a la manifestación de la fibromialgia.

Así, por ejemplo, Riva encontró que los niveles de cortisol en saliva eran más bajos a primeras horas de la mañana en 29 mujeres con fibromialgia en comparación con un grupo control sano. Gur et al hallaron una relación significativa entre los síntomas de fatiga, depresión y sueño alterado, y el bajo nivel de cortisol en pacientes con fibromialgia. La alteración del eje HHS puede asociarse, además, con una cascada de factores que lleva a un mal funcionamiento autonómico e inmunitario. (José Luis Besteiro, 2011)

Por ejemplo, los factores estresantes que desencadenan la fibromialgia pueden generar una activación crónica de diversas citocinas proinflamatorias que determinan las características clínicas de este síndrome, como aumento de la sensibilidad al dolor, fatiga, depresión y alteraciones cognitivas, pudiendo existir diversas relaciones recíprocas entre estas alteraciones en la función inmunitaria, las citadas manifestaciones clínicas y la propia alteración del sueño.

(Martinez-Lavin M., 2000)Las investigaciones de Gur et al mostraron que los participantes con fibromialgia presentaban mayores niveles de interleucina (IL)-2r e IL-8 que los controles sanos, además de una mayor sintomatología clínica.

También se ha observado en los pacientes con fibromialgia una elevada producción de la citocina antiinflamatoria IL-10, que se ha relacionado con los problemas de sueño presentes en este síndrome.

La investigación en cuanto al sistema inmunitario y fibromialgia ha permitido observar, además, la presencia de correlatos antigénicos asociados a los problemas cognitivos y de sueño característicos de este síndrome.

Nishikai et al encontraron que el anticuerpo anti-68/48 kDa estaba presente en pacientes con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. Este anticuerpo se ha relacionado en estos síndromes con la presencia de hipersomnia y quejas relacionadas con los procesos de memoria y atención. Igualmente, los hallazgos de Spitzer y Broadman sobre el antígeno leucocitario humano HLDQB1-0602 y su relación con la hipersomnia en un grupo de pacientes con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica han llevado a considerar que los trastornos del sueño son un componente prima-rio en ambos síndromes.

Otros estudios se han centrado en la alteración de la liberación de la hormona del crecimiento, que se secreta en las fases profundas del sueño lento y aparece muy disminuida, o ausente, en la fibromialgia, lo que explicaría el nexo de unión entre dolor muscular y las alteraciones de sueño debido a su implicación en la restauración del desgaste muscular.

Por otra parte, aunque Klerman et al afirmen que no existen variaciones significativas en el ritmo circadiano de liberación de melatonina que pudieran contribuir a la fisiopatología de la fibromialgia, en un estudio con ocho mujeres con fibromialgia y ocho controles sanas se halló que en las pacientes había una reducción del 31% en la liberación de melatonina en las horas de oscuridad en comparación con el grupo control.

Por otro lado, se ha destacado el potencial terapéutico de la melatonina como agente que mejora la calidad de sueño, debido a que algunas de sus funciones implican la regulación de los ritmos de secreción de determinados neurotransmisores y del ciclo de vigilia-sueño.

También es destacable en la fibromialgia que la alteración de determinadas sustancias cerebrales implicadas en los mecanismos del dolor y en la reparación de las células nerviosas, como el neuropéptido denominadosustancia P y el factor de crecimiento nervioso, respectivamente, pueden influir en el aumento de la respuesta al dolor y contribuir a la etiología de los trastornos emocionales. (Diego Munguia-Izquierdo, 2012; Anisur Rahman, 2014)

Patologías del sueño asociadas a la fibromialgia

Las personas que padecen fibromialgia cumplen con los requisitos diagnósticos de diversas patologías bien definidas por la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño (ICSD-2, 2005).

Las distintas características descritas respecto a la continuidad y arquitectura del sueño son compatibles con el diagnóstico de insomnio, que es el trastorno más frecuente en estos pacientes, y afectaría a la mayoría de personas con fibromialgia. Además, los pacientes con fibromialgia pueden presentar síndrome de apnea del sueño, síndrome de movimientos periódicos de las piernas durante el sueño y síndrome de piernas inquietas, aunque apenas se dispone de datos precisos sobre la incidencia de estos trastornos en la fibromialgia.

Problemas respiratorios

La presencia de problemas respiratorios durante el sueño en personas que padecen fibromialgia puede ser una de las causas de la exacerbación del dolor y del marcado empeoramiento de la calidad del sueño. Gold et al evaluaron a 28 mujeres con fibromialgia y observaron que casi todas presentaban alguna anomalía respiratoria durante el sueño: una de ellas fue diagnosticada de síndrome de apnea del sueño y 26 mujeres presentaron alteraciones más leves en cuanto a la limitación del flujo respiratorio que también se asociaban a un mayor número de arousal.

Investigaciones posteriores, como la de Shah et al, han confirmado esta alta prevalencia de eventos respiratorios durante el sueño en la fibromialgia.

En una investigación del año 1993, se halló una mayor incidencia del síndrome de apnea del sueño en varones (44%) que en mujeres (2,2%) con fibromialgia. Esta diferencia tan significativa llevó a los investigadores a sugerir que el síndrome de apnea del sueño podría ser una causa frecuente de fibromialgia en varones. Okifuji et al hallaron en 38 pacientes con fibromialgia que el índice de masa corporal se asociaba inversamente con el tiempo total de sueño y la eficiencia de sueño.

sobrepeso

La presencia de sobrepeso en fibromialgia es un factor de riesgo de síndrome de apnea del sueño y también puede contribuir al agravamiento de la fibromialgia, al afectar negativamente la calidad del sueño y otras variables, como el dolor, la fatiga, etc. (Prados G, 2012)

Otro trastorno del sueño frecuente en la fibromialgia y que dificulta la consolidación de un sueño reparador es el síndrome de piernas inquietas, caracterizado por sensaciones desagradables en las piernas y un impulso incontrolable de moverlas durante el descanso.

En la fibromialgia esta condición puede llegar a ser hasta 10 veces más frecuente que en los sujetos que no padecen este síndrome. Los pacientes con fibromialgia y síndrome de piernas inquietas muestran un marcado empeoramiento de los síntomas relacionados con una mala calidad de sueño, especialmente manifiestan un notable incremento en la somnolencia diurna.

Por otra parte, el síndrome de movimientos periódicos de las piernas es un trastorno que se manifiesta por movimientos estereotipados de las extremidades inferiores y que ocurren principalmente durante el sueño.
Estos movimientos producen fragmentación del sueño, al responder su periodicidad a un patrón cíclico similar al patrón EEG de sueño denominado K-alfa.

A pesar de que estos fenómenos en la estructura del sueño podrían corresponder a diferentes manifestaciones de un mismo proceso de actividad periódica del sistema nervioso central, parece que la modalidad de sueño K-alfa es la más asociada al sexo femenino y al padecimiento de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. (Diego Munguia-Izquierdo, 2012)

Variables psicosociales, sueño y dolor

Un punto de vista aceptado consiste en asumir que el dolor presente en la fibromialgia es el responsable de los restantes síntomas que se observan en esta enfermedad (mala calidad del sueño, malestar emocional, problemas cognitivos, etc.).(Feinberg I., 1975)

Fibromialgia y sueño

Sin embargo, en los últimos años se han llevado a cabo investigaciones que demuestran que la calidad de sueño puede influir directamente en el dolor, la fatiga, el estado de ánimo, el rendimiento cognitivo y el funcionamiento general de los pacientes con fibromialgia. (Leah Kleinman, 2014)

Los estudios clínicos que han utilizado medidas subjetivas en pacientes con fibromialgia sugieren que, como era de esperar, un día con más dolor se sigue de peor sueño esa noche, y más fatiga y ánimo deprimido al día siguiente, pero también una noche de sueño de mala calidad se sigue de más dolor y diversos síntomas al día siguiente.

El malestar emocional, que presenta hasta un 70-80% de las personas con fibromialgia, se ha relacionado con más dolor, mayor incapacidad funcional y una peor calidad de vida. (José Luis Besteiro González, 2011)

Asimismo, se ha observado que la mala calidad de sueño de los pacientes con fibromialgia influye negativamente en la modulación del estado emocional y produce un estado de ánimo negativo.

Hamilton et al encontraron en un grupo de pacientes con fibromialgia y artritis reumatoide que la alteración de sueño predecía reacciones emocionales más intensas ante los acontecimientos negativos de la vida cotidiana y el dolor, y que un sueño deficiente en mujeres con fibromialgia tenía efectos acumulativos, llegando a impedir una adecuada recuperación emocional los días en que sucedían un elevado número de experiencias negativas.

En otro estudio reciente se ha observado que la calidad de sueño era un mediador significativo de la relación entre dolor y las respuestas de ansiedad y depresión ante el dolor. Se sabe que ciertas variables psicológicas, como la catastrofización, o tendencia a dramatizar el dolor, y el exceso de atención hacia el dolor incrementan su intensidad, las emociones negativas y la incapacidad funcional. (Jan-Samuel Wagner, 2012)

MacDonald et al han sugerido que el padecimiento prolongado de problemas de sueño y dolor puede contribuir a la aparición de este tipo de patrones de pensamiento y conductas de excesiva atención ante el dolor, que a su vez favorecen una peor condición clínica y un estado de mayor vulnerabilidad psicológica. En este sentido, Affleck et al demostraron la existencia de una relación bidireccional entre el sueño y la atención prestada al dolor en personas con fibromialgia.

Así, un día con más atención hacia el dolor se seguía de una noche de sueño poco reparador, y una noche con mayores alteraciones del sueño reducía las estrategias cognitivas de afrontamiento del dolor y se seguía de un día con más atención hacia el dolor.

También, Theadom y Cropley hallaron, en un estudio con 83 pacientes con fibromialgia, que éstos presentaban un mayor número de creencias disfuncionales sobre el sueño que los sujetos normales, y dichos pensamientos se asociaban con una peor calidad de sueño. (Alice Theadom, 2007)

Por su parte, las alteraciones cognitivas pueden llegar a afectar a un 70% de los individuos con fibromialgia y contribuir ala discapacidad global observada en este síndrome. La mayoría de los pacientes con fibromialgia parecen tener problemas con la memoria operativa, la memoria semántica y la recuperación de las memorias episódicas. Destacan, igualmente, los problemas de atención y las dificultades relacionadas con la función ejecutiva. (Jan-Samuel Wagner, 2012)

Ya en 1997, Côté y Moldofsky observaron que esta disminución del rendimiento en tareas cognitivas complejas se asociaba a una mayor duración de la fase I del sueño, que corresponde a un sueño superficial y fragmentado, y a una mayor sintomatología clínica característica de la fibromialgia (dolor generalizado, fatiga y presencia de estados emocionales negativos).

En un estudio reciente donde se analizaron los procesos de atención de 28 mujeres con fibromialgia frente a 28 controles sanas, se encontró que las pacientes presentaban peor rendimiento en aspectos como el control ejecutivo (con un mayor efecto de interferencia) y la vigilancia (con un aumento del tiempo de respuesta) en comparación con el grupo control. (Leah Kleinman, 2014)

Es interesante mencionar que la baja calidad de sueño correlacionaba con los efectos encontrados y, además, predecía el bajo nivel de alerta. La relación entre el sueño y el funcionamiento diurno y su influencia en la calidad de vida de las personas que sufren fibromialgia ha sido poco explorada. En el año 2007, Theadom et al analizaron el efecto del sueño y el estilo de afrontamiento sobre la calidad de vida en pacientes con problemas reumáticos. La calidad de sueño predijo significativamente la sensación de dolor y fatiga referida por el paciente y el nivel de funcionamiento social, mientras que el uso de un estilo de afrontamiento poco activo predijo un peor funcionamiento físico. (Giorgio Consoli, 2012)

No obstante, la muestra de este estudio incluía tanto mujeres con fibromialgia como pacientes que padecían otras enfermedades reumáticas, lo que no permite dilucidar qué ocurría en el caso concreto de la fibromialgia.

Bigatti et al encontraron que los problemas de sueño conllevaban un agravamiento del dolor, y el dolor, pero no el sueño, predecía un mal funcionamiento físico, aunque estos autores aplicaron un tratamiento psicológico en el tiempo que transcurría entre las dos medidas que tomaban de cada variable, lo que pudo haber influido en sus resultados.

Finalmente, en un estudio realizado por Miró et al se observó que la calidad del sueño, junto con el sentido de autoeficacia, mediaban de forma significativa e independiente en la relación entre la intensidad del dolor y el funcionamiento diurno. (Mark A. Ware, 2010)
http://hdl.handle.net/123456789/3019)

Extraido de:

Título : Asociación de la calidad de vida y sueño con el dolor en los pacientes con diagnóstico de fibromialgia tratados en la Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos del Hospital General de Querétaro en base a cuestionarios estandarizados (Julio 2014-Diciembre 2014)
Repositorio Institucional Universidad Autonoma de Querataro

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Células madre mesenquimales y enfermedades reumatológicas

¿Qué son las células madre mesenquimales?

Las células madre mesenquimales tienen capacidades inmunoreguladoras con tendencia clara a disminuir los fenómenos inflamatorios. Esto, unido a su buena tolerancia, invita a usarlas en el contexto de enfermedades en las que el sistema inmune está regulado de manera anómala y existen fenómenos de inflamación como son las enfermedades autoinmunes reumatológicas.

Celulas madre futuro prometedor en enfermedades neuromusculoesqueleticas

Las células madre mesenquimales, una opción terapéutica prometedora en las enfermedades musculoesqueléticas

Según se puso de manifiesto durante el XLI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Reumatología, celebrado en Sevilla

“En concreto, los estudios en Lupus Eritematoso Sistémico (LES) y síndrome de Sjögren, con células alogénicas (procedentes de donantes), han tenido buenos resultados”, según puso de manifiesto el Dr. Benjamín Fernández-Gutiérrez, jefe de Sección de Reumatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, en el marco del XLI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Reumatología (SER), celebrado en Sevilla.

 

celulas madre y enfermedades reumatológicas

celulas madre y enfermedades reumatológicas

A juicio del experto, “en dicha investigación, las células fueron transfundidas vía sistémica en pacientes que habían sido refractarios a otras terapias. El problema sigue siendo la falta de estudios controlados”. Las células madre mesenquimales son capaces de diferenciarse a distintos tipos celulares entre los que se incluyen los osteocitos, los condrocitos o los tenocitos, entre otros.

celulas madre mesenquismales

celulas madre mesenquismales

Además, presentan propiedades inmunomoduladoras (pueden reducir los fenómenos de inflamación). “Estas dos características, -unidas a su capacidad de migración y su prácticamente total ausencia de rechazo por el receptor de las mismas-, hacen que potencialmente puedan utilizarse en el tratamiento de patologías en las que se precise un recambio celular y/o en patologías en las que necesitemos modular a la baja el sistema inmunológico y/o disminuir los fenómenos inflamatorios”, explica el Dr. Fernández.

Asimismo, -añade- “las células madre mesenquimales apenas expresan en superficie moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad, por lo que son aptas para tratamientos alogénicos (células de un donante) sin precisar compatibilidad genética ni tratamiento inmunosupresor concomitante. En este sentido pueden administrarse como si fuera una transfusión”.

Para el tratamiento de la artrosis y la artritis

Por otra parte, los estudios realizados en artrosis se basan, en casi todos los casos, en tratamientos con células madre mesenquimales autólogas (del mismo paciente) en el contexto de inyección intrarticular en rodilla. En general, son estudios no controlados y asociados con otros tratamientos como artroscopia, ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, microfracturas y/o meniscectomía.

En opinión del experto, “los resultados son, en general, buenos. Si bien, la heterogeneidad de los estudios y la falta de grupo control no permiten sacar conclusiones claras al respecto”.

Respecto a la artritis reumatoide, “no existen, en la actualidad, datos claros sobre la utilidad de las células madre mesenquimales frente a esta patología. Existe un estudio controlado, usando células madre mesenquimales obtenidas de tejido adiposo que fueron administradas como transfusión. Se trata de una investigación diseñada como estudio de seguridad y en ese sentido es exitosa; sin embargo los datos en cuanto a efectividad no son concluyentes”.

Perspectivas de futuro

“La potencialidad de las células madre mesenquimales es enorme tanto en el campo de reparación de tejidos como en el campo de la inmunoregulación”, según el doctor Fernández-Gutiérrez.

A su juicio, existe una serie de pasos obligados para desarrollar toda la potencialidad de este campo que pasan por: avanzar en el estudio de los mecanismos básicos que regulan la funcionalidad de estas células, estudiar materiales biocompatibles que puedan hacer que las células desarrollen sus funciones de manera más eficaz, determinar la fuente de células idónea (médula ósea, grasa, pulpa dental…) y que puede ser diferente dependiendo de la patología a tratar, el uso de las células solas o en conjunción con otros tratamientos (ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, tratamientos inmunoreguladores…), investigar las rutas de administración más eficaces en cada caso y realizar estudios controlados en aras de obtener conclusiones claras en cuanto a eficacia.

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Diferencias entre Enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten no celíaca y alergia alimentaria

Dado que últimos estudios relacionan la sensibilidad al gluten no celíaca con un posible empeoramiento o agudizacion de los sintomas en fibromialgia en este articulo se expone que es la sensibilidad al gluten no celíaca, en este articulo es importante centrarse en esta condición ya que podría ser la causante de dichos sintomas.

Redacción Fibromialgia noticias

Este artículo ha sido reseñado por Thanai Pongdee, MD, FAAAAI

La concientización sobre la enfermedad celíaca y la preocupación sobre las reacciones a los productos con gluten han contribuido a que exista un mercado de 2.600 millones de dólares para productos libres de gluten. La prevalencia de la enfermedad celíaca es de aproximadamente 1% de la población general. Otra enfermedad llamada sensibilidad al gluten no celíaca despierta cierta polémica, y puede ser incluso más común.

Diferencias entre Enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten no celíaca y alergia alimentaria

Diferencias entre Enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten no celíaca y alergia alimentaria

El gluten es una proteína que se encuentra principalmente en el trigo, la cebada y el centeno.

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmunitaria

La respuesta inmunitaria se dirige contra el propio cuerpo en lugar de contra las sustancias extrañas, como los virus o las bacterias. La enfermedad celíaca solamente puede desarrollarse en quienes tienen ciertos genes llamados HLA-DQ2 o DQ8. El treinta por ciento de la población tiene dichos genes. Si no se tienen dichos genes, la enfermedad celíaca no puede desarrollarse, pero solamente un pequeño porcentaje de quienes tienen los genes desarrollan la enfermedad celíaca.

En las personas que padecen de enfermedad celíaca, el gluten produce una inflamación inmunitaria en el intestino delgado. Si no se trata, la enfermedad celíaca puede producir síntomas no intestinales como anemia, fatiga crónica, osteoporosis, trastornos en el bazo, infertilidad, trastornos neurológicos, alergia cutánea y cáncer

Es posible realizarse un análisis de sangre para determinar si hay enfermedad celíaca, pero, como con cualquier análisis, este no es 100% exacto. Si este análisis de sangre da negativo y continúa habiendo sospechas o hay antecedentes familiares de enfermedad celíaca, el gastroenterólogo podrá indicar una endoscopía. Este procedimiento se hace bajo sedación dado que se introduce una sonda por la boca hasta el intestino delgado para explorar y realizar una biopsia.

Los análisis de sangre y la endoscopía deben hacerse mientras el paciente está comiendo gluten.

Quienes tienen diagnóstico de enfermedad celíaca deben evitar de forma absoluta y definitiva toda clase de gluten en sus dietas. Se recomienda la ayuda de un dietista o nutricionista.

Hay investigaciones que indican una posible disminución de riesgo de enfermedad celíaca con el amamantamiento y continuo amamantamiento cuando se introduce gluten en la dieta del niño.

Los antecedentes de infecciones intestinales y el estado de la bacteria natural en los intestinos pueden influenciar en el desarrollo de la enfermedad celíaca.

Además, el trigo ha sido modificado para que contenga cantidades más elevadas de gluten y esto, junto con un aumento en la ingestión de trigo (panes) en los países desarrollados, puede contribuir a un aumento en la incidencia de la enfermedad celíaca.

Algunos pacientes tienen síntomas de enfermedad celíaca, pero sus análisis de sangre y sus endoscopías dan negativo o normal.

Esta enfermedad ha sido llamada sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC). Los síntomas pueden ser similares a los de la enfermedad celíaca, que incluye dolor abdominal, inflamación, gases, diarrea, confusión mental, letargo o fatiga. Los síntomas mejoran cuando se elimina el gluten de la dieta y aparecen nuevamente cuando se vuelven a introducir alimentos que contienen gluten.

La existencia de la SGNC es polémica porque no existen exámenes para determinarla.

No se cree que sea una enfermedad autoinmunitaria y no se la asocia con complicaciones de la enfermedad celíaca.

Es importante destacar que la enfermedad celíaca y la SGNC son diferentes a la alergia alimentaria.

En la alergia alimentaria,

el sistema inmunológico sobrerreacciona a un determinado alimento que causa síntomas potencialmente graves o incluso mortales. En el caso de los pacientes con alergias alimentarias, los síntomas comienzan apenas ingerido el alimento (entre unos pocos minutos y una hora aproximadamente) e incluyen ronchas, disnea, sensación de mareo o vómitos. La alergia alimentaria es una reacción inmunitaria, pero no autoinmunitaria.

Si usted cree que tiene alergia alimentaria, consulte a un alergista/inmunólogo.

Dado que las reacciones alérgicas pueden ser mortales, las personas con alergias alimentarias deben ser muy cuidadosas para evitar los desencadenantes en la comida.

Si padece de alergias alimentarias graves, asegúrese de realizar un Plan de Acción para controlar la Anafilaxia y lleve siempre consigo epinefrina autoinyectable. Utilice este medicamento en caso de producirse una reacción anafiláctica, busque atención médica y luego haga un tratamiento de seguimiento con un alergista/inmunólogo.
American Academy of Allergy Asthma & Immunology

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Insomnio y más dolor

La relación del insomnio y más dolor.La tolerancia varía de acuerdo a la frecuencia y gravedad del trastorno del sueño, según investigadores

Las personas con insomnio o mala calidad del sueño podrían ser más sensibles al dolor

No dormir. Insomnio y más dolor

la tolerancia parece variar de acuerdo a la frecuencia y gravedad del trastorno del sueño, y las personas que también padecen dolor crónico tienen un umbral de dolor todavía menor para las molestias físicas.

El estudio, realizado en Noruega, incluyó una muestra de 10.412 participantes (54% mujeres), con una edad media de 58 ± 13 años. Los participantes se sometieron a una prueba estándar de sensibilidad al dolor al meter las manos en baños de agua fría durante 106 segundos.

Se preguntaron a los voluntarios acerca de la calidad de su sueño: si sufrían insomnio, cuánto tiempo dormían y cuánto tiempo tardan en conciliar el sueño. También se consideraron otros factores que podrían afectar la tolerancia al dolor, como dolor recurrente, depresión y ansiedad.

Los científicos encontraron que casi una tercera parte de los participantes fue capaz de mantener la mano dentro del agua fría durante toda la prueba. Sin embargo, las personas con insomnio eran más propensas a sacar la mano del agua antes de tiempo.

De hecho, el 42% de las personas con insomnio sacaron la mano antes de terminar la prueba, comparado con el 31% de quienes no padecían trastornos del sueño.

Las personas con casos más graves de insomnio tenían una mayor sensibilidad al dolor, lo que sugiere que la tolerancia al dolor disminuye con la calidad del sueño.

Insomnio y más dolor

 

Por ejemplo, la tasa de tolerancia reducida al dolor era un 52% más alta para los sujetos que sufrían insomnio más de una vez por semana en comparación con quienes no sufrían insomnio. Mientras, la tasa de tolerancia reducida al dolor apenas era un 24% más elevada para aquellos que tenían insomnio una vez al mes.

Relación insomnio y más dolor

Las personas con insomnio y dolor crónico tenían más del doble de probabilidades de tener una tolerancia al dolor reducida.

Cómo conseguir un buen hábito del sueño

Acceso a el estudio Sleep and pain sensitivity in adults Pain. 2015 Aug;156(8):1433-9. doi: 10.1097/j.pain.0000000000000131.

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Menopausia precoz y Sindrome de fatiga cronica/encefalomielitis miálgica

Hay un vínculo entre una Menopausia precoz y Sindrome de fatiga cronica (SFC), según un estudio reciente.

Los hallazgos podrían explicar la razón por la que las mujeres tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de tener el SFC que los hombres, y la razón por la que la afección es más habitual en las mujeres de 40 a 49 años, indicaron los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

“El SFC puede cobrarse un precio muy alto en las vidas de las mujeres de mediana edad y en nuestra sociedad y nuestro sistema de atención sanitaria.

Ser consciente de la asociación del SFC con una menopausia más temprana puede ayudar a los profesionales a asesorar a las mujeres para distinguir los síntomas del SFC de los de la menopausia”, dijo la Dra. Margery Gass, directora ejecutiva de la Sociedad Norteamericana de la Menopausia (North American Menopause Society), en un comunicado de prensa de la sociedad.

Aunque el estudio pudo encontrar un vínculo entre la menopausia temprana y el síndrome de fatiga crónica, los investigadores no pudieron saber si una afección es causa de la otra o si hay otro factor que podría provocar ambas afecciones.

Los resultados del estudio entre menopausia precoz y sindrome de fatiga cronica

Los resultados del estudio aparecen en la edición en línea del 4 de febrero de la revista Menopause.

El estudio contó con 84 mujeres y un grupo de control de 73 mujeres sanas en Georgia que proporcionaron información sobre su salud ginecológica.

En comparación con las del grupo de control, las mujeres con el síndrome de fatiga crónica tenían 12 veces más probabilidades de presentar un dolor pélvico que no estaba relacionado con la menstruación. También tenían más probabilidades de tener un sangrado menstrual excesivo (el 74 por ciento frente al 42 por ciento) y un sangrado más abundante entre los periodos (el 49 frente al 23 por ciento).

Los investigadores también hallaron que las mujeres con el SFC también tenían más probabilidades de que no les llegara el periodo (el 38 frente al 22 por ciento).

Las mujeres con el síndrome de fatiga crónica tenían más probabilidades (el 57 frente al 26 por ciento) de usar hormonas para otros fines que no eran el control de natalidad, como, por ejemplo, para tratar los periodos irregulares, los síntomas menopáusicos o la pérdida ósea, que las mujeres sin la afección.

El estudio también halló que el 66 por ciento de las mujeres con el SFC se habían sometido a al menos una cirugía ginecológica, frente al 32 por ciento de las del grupo de control. El tipo más habitual de cirugía fue la histerectomía (el 55 por ciento frente al 19 por ciento).

Menopausia precoz y Sindrome de fatiga cronica
La menopausia temprana relacionada con la histerectomía (a los 45 años o antes) se produjo en el 62 por ciento de las mujeres con el SFC, en contraste con el 33 por ciento de las del grupo de control. El sangrado como razón para realizar la histerectomía fue mucho más común entre las mujeres con el SFC.

Las mujeres con el SFC también tendían a presentar una menopausia natural antes que las del grupo de control, pero no hubo una diferencia significativa entre los dos grupos, según el estudio.

Las investigaciones previas han vinculado el SFC con el dolor pélvico y las afecciones ginecológicas, como la endometriosis y las anomalías menstruales. Pero este es el primer estudio que vincula el SFC con una menopausia más temprana, según los autores del estudio.

Dijeron que se necesita más investigación para saber más sobre este posible vínculo, y los médicos deben vigilar los síntomas del SFC en las mujeres que tienen problemas ginecológicos o de dolor pélvico. Los síntomas del SFC incluyen dolor muscular y de las articulaciones, dificultades para dormir o de memoria y empeoramiento de estos problemas tras un esfuerzo excesivo.

FUENTE: The North American Menopause Society, news release, Feb. 4, 2015

Early menopause and other gynecologic risk indicators for chronic fatigue syndrome in women.
 Biblioteca nacional de Medicina de E.E.U.U traducido por Fibromialgia Noticias©
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Arandanos en infecciones urinarias Fibromialgia

El arandano puede ser una alternativa en el tratamiento (preventivo) de las infecciones urinarias de repetición que se dan como un síntoma más asociado en la fibromialgia. el tratamiento debe ser instaurado y realizado por tú médico consultale esta alternativa, es un preventivo y para conseguir resultados deberás seguirlo varios meses.

Redacción fibromialgia noticias

De-León-Jaén SC,1 Ovadía-Rosenfeld L,2 Vásquez-Delgado LR,1 Fainsod-Aronowitz T.2

1 Depto. de Urología de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Hospital “Dr. Ángel Leaño”.

2 Centro Médico ABC. México, D.F. Correspondencia: Dr. Siviardo C de León Jaén.

Universidad Autónoma de Guadalajara, Hospital Dr. Ángel Leaño,

Av. Dr. Ángel Leaño #500. Los Pobles, 45200 Zapopan Jallisco, México.

Teléfono: (01) 33-38-34-34-64 / 36-48-84-84 Ext. 31687.

Correo electrónico: deleonjaen@aol.com

El arándano y su aplicación en urología

arandanos y fibromialgia

el arandano duede ser tomado en comprimidos, batidos, zumos tienes más información al final de la entrada

RESUMEN

El arándano se ha utilizado desde tiempos antiguos como tratamiento de las infecciones urinarias.

Se pensaba que actuaba acidificando la orina, pero en estudios recientes se ha demostrado que sus sustancias activas: la fructuosa y las proantocianidinas actúan impidiendo la adhesión de la bacteria E. coli al urotelio, principalmente en mujeres, no así en pacientes con vejiga neurogénica. La revisión afirma que el arándano actúa como preventivo, no como tratamiento de las infecciones urinarias.
Actualmente se están realizando múltiples estudios para encontrar la utilidad de las proantocianidinas en otros órganos.

Palabras clave: infecciones del tracto urinario/prevención y control; proantocianidinas; arándano;

El arándano se conoce con diversos nombres, en España: airelle, en Francia: mirtillo, en Italia: vaccinium, en Alemania: heidelbeere, schwarzbeere y blaubeere, en Inglaterra y en Estados Unidos de América: cranberry. Pertenece a la familia de las Ericaceae, especie Vaccinium myrtillus o Vaccinium macrocarpon (arándano americano). Es una planta leñosa que alcanza una altura de 50 cm y que da una fruta ovalada roja, blanca o verde, según sea su variedad.1

Es originaria y crece en América del norte, Europa y Asia, en zonas frías-templadas, húmedas y montañosas.

Desde hace siglos ha sido utilizada en la medicina herbolaria por sus propiedades para el alivio de problemas urinarios.

Los indios americanos la utilizaron en un sinnúmero de padecimientos, no sólo en problemas urinarios. Se pensaba que su efecto en el tracto urinario se debía a su acidez, ya que produce ácido hipúrico responsable de disminuir el pH urinario; aunque su efecto sobre el pH urinario bajo no es suficiente para lograr una disminución de la bacteriuria a pesar de dosis muy altas (más de 2 000 mL al día).1,2

Hoy en día, estudios serios han demostrado que el jugo y sus derivados reducen la producción de bacterias que colonizan el tracto urinario.

Por décadas se utilizó como un preventivo en las infecciones de vías urinarias (IVU), pero es hasta 1984 cuando aparecen los primeros estudios publicados en cuanto a su mecanismo de antiadhesión para algunas bacterias del tracto urinario. Previene la adhesión bacteriana de uropatógenos, especialmente por Escherichia coli, que es la causante de 90% de las IVU.3,4 La infección se inicia cuando la bacteria se adhiere al urotelio, ésta se multiplica y coloniza el tracto urinario, favorecida por sus factores de virulencia y de su patogenia.

Entre estos factores se incluyen las adhesinas, las fimbrias tipo P (manosas resistentes) y las fimbrias tipo 1 (manosas sensitivas). Éstas se adhieren a un receptor de carbohidratos que se encuentra en el urotelio.5-7

Estudios recientes han demostrado que la E. coli puede tener en las fimbrias tipo 1 afinidad a un receptor y las fimbrias tipo P se adhieren a un receptor secuencial que se ha implicado en la cistitis y en la pielonefritis.

El arándano pertenece a la familia de las ericáceas y son ricas en flavonoides, en antocianinas y en proantocianidinas; contiene 90% de agua, ácido quínico, ácido málico, ácido cítrico, glucosa y fructuosa.

El ácido quínico se desdobla en ácido hipúrico que se excreta en la orina con un corto efecto antibacteriano. El arándano tiene dos compuestos que previenen la adhesión bacteriana: un monosacárido de la fructuosa y la proantocianidina, resultado de la condensación de los taninos.. La fructuosa del arándano, in vitro, inhibe la adhesión de las fimbrias tipo 1. Las proantocianidinas inhiben la adhesión de las fimbrias tipo P. 5

Existe un número importante de proteínas que actúan como barrera protectora contra las infecciones urinarias en el huésped, que pueden perderse con la edad, infecciones, sustancias químicas, radiaciones, incontinencia urinaria, vejiga neurogénica, cirugías, cistitis intersticial, mujeres añosas, pacientes cateterizados, etcétera. Esto hace que disminuyan los glicosaminoglicanos naturales de nuestro organismo.4

La E. coli es la responsable de la recurrencia de infecciones urinarias, principalmente de pielonefritis, que aparecen cuando los niveles de anticuerpos, como las glicoproteínas de Tamm-Horsfall, están disminuidas.4,5

Estudios recientes han establecido que el arándano tiene sustancias que actúan en forma similar a las glicoproteínas de Tamm-Horsfall y, por lo tanto, disminuyen la adhesión de las bacterias a la mucosa urotelial.

La adherencia bacteriana a la mucosa es un prerrequisito para que se desarrolle la mayoría de las infecciones urinarias y esto es facilitado por fimbrias proteicas que se encuentran en la pared de la bacteria.6,7

Las fimbrias producen adhesinas a receptores específicos de monosacáridos y oligosacáridos de las células uroteliales. El arándano, con su contenido de fructuosa, juega un papel en la inhibición de la adherencia de la E. coli fimbrias tipo 1 (manosa sensibles) y es un inhibidor de las fimbrias tipo P (manosa resistentes); las proantocianidinas del arándano son un compuesto al que se le atribuye como responsable en la prevención de infecciones urinarias por uropatógenos fenotípicos de E. coli con fimbrias tipo P.8,9 Estudios realizados en mujeres de edad media y hasta los 78 años presentaron una significativa reducción de las infecciones recurrentes.10

Todavía se encuentra en fase de experimentación su utilidad y efecto en infecciones causadas por Proteus o Pseudomonas.

Numerosos estudios indican que el jugo de arándano no está indicado como el tratamiento de infecciones del tracto urinario, se acepta que el beneficio está en la prevención. Su principal limitante es que debe ser tomado por largos periodos.

Las presentaciones del arándano son tabletas, jugo, fruta seca, entre otros;11 la dosis no ha sido bien establecida y se menciona que tomando un vaso de jugo dos veces al día durante periodos de 3 a 12 meses los pacientes han estado libres de infecciones o de recurrencia de éstas.12 Los efectos secundarios encontrados hasta la fecha se refieren a la alergia al arándano, aunque es muy baja su incidencia.

La resistencia bacteriana al arándano no ha sido aún demostrada, esto se manifiesta con su poca utilidad en pacientes con vejiga neurogénica.13-15

La dosis recomendada es desde 50 mL dos veces al día, hasta 300 mL tres veces al día. Habitualmente se emplean bebidas tipo cóctel que se puede tomar puro, diluido o combinado con otras frutas. Otros artículos sugieren que el uso de 36 mg de proantocianidinas diarias, las cuales se encuentran en aproximadamente 80 g de arándano seco, puede comerse como golosina.

En el afán de estudiar las proantocianidinas y sus efectos en otros órganos, se están haciendo múltiples estudios, los cuales se encuentran en diferentes fases, por lo que no son definitivos aún y por lo que a su vez todavía no se pueden recomendar, pero vale la pena mencionarlos por las grandes expectativas que presentan.

Litiasis renal

Los estudios han demostrado que el arándano disminuye los niveles de calcio en orina, pero incrementa los niveles de magnesio, potasio y oxalato.16

Vascular

Se ha encontrado que funciona como antiadhesivo plaquetario, potencializando la warfarina.17

Dentales

Inhibe el crecimiento bacteriano de la placa dental. Su uso continuo reduce la adherencia de S. mutans. 18-20

Estómago

Tiene un efecto antiadherente para Helicobacter pylori. Incrementa la absorción de vitamina B12 en pacientes que toman antiácidos.21-28

Corazón

Con su contenido fenólico, actúa como antioxidante, previniendo la adhesión del colesterol de baja densidad e incrementa los niveles de colesterol de alta densidad.29

Tracto respiratorio-pulmón

Previene las infecciones por virus tipo A y tipo B del virus de la influenza.30

Memoria

Se están realizando estudios donde se pretende demostrar que mejora la capacidad de recordar, pero aún no se tienen conclusiones definitivas.14

Cáncer

Las proantocianidinas inhiben el crecimiento de tumores de pulmón así como de colon y del tejido hematopoyético en animales, aún no hay resultados en humanos.31,32

Otras propiedades

Se ha encontrado su utilidad como desodorizante en pacientes que están incontinentes, con cateterización intermitente y los pacientes urostomizados, esto es por la disminución del pH y de oxalatos en la orina.22 Disminuye el riesgo de amenaza de aborto y nacimientos pretérmino, previniendo infecciones durante el embarazo y en mujeres diabéticas.13,33

CONCLUSIONES

La ingesta continua de arándano se acepta como un preventivo de las infecciones del tracto urinario, principalmente en mujeres y pacientes con cateterismos continuos. Los estudios clínicos aceptan que el ácido hipúrico y la proantocianidina reducen la capacidad de la E. coli para adherirse al urotelio vesical. Se está estudiando la utilidad de las proantocianidinas en otros órganos, y con otros fines los resultados hasta ahora obtenidos son muy promisorios.

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fibromialgia y problemas digestivos asociados

Un articulo que describe y enumera fibromialgia y problemas digestivos asociados.

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Afecciones digestivas asociadas a la fibromialgia

RESUMEN

Introducción:

La fibromialgia es un desorden no articular caracterizado por la presencia de dolor crónico generalizado fácilmente comprobable por la presencia de puntos dolorosos y que se acompaña de fatiga, trastornos del sueño y trastornos digestivos.

Objetivo:

Evaluar la asociación de afecciones digestivas a la fibromialgia, así como identificar los síntomas digestivos más frecuentes en los pacientes que sufren esta enfermedad. Metodología: Estudio descriptivo. Para el diagnóstico positivo de fibromialgia se tuvo en cuenta los criterios diagnósticos de la Colegio Americano de Reumatología, además para el diagnóstico de las afecciones digestivas se realizo minucioso examen físico, estudios complementarios y criterios de Roma III para diagnóstico de dispepsia funcional y para el síndrome de intestino irritable. Se describió las variables sociodemográficas.

Resultados:

La edad promedio fue de 43.35 años. El 100 % de los pacientes incluidos en el estudio fueron del sexo femenino. Las enfermedades digestivas que se asociaron con más frecuencia a fibromialgia fueron la dispepsia funcional (58.66 %), el síndrome de intestino irritable (52 %) y enfermedad por reflujo gastroesofágico (38.66 %). Los síntomas más prevalentes fueron el dolor abdominal en (82.66 %), estreñimiento en (78.66 %) y pirosis en (49.33 %).

Conclusiones:

Variados son las afecciones digestivas que se asocian a la fibromialgia, las cuales se expresan mediante una amplia gama de síntomas clínicos.

INTRODUCCIÓN

La fibromialgia es un desorden reumático no articular caracterizado por dolor músculo-esquelético generalizado y presencia de puntas anatómicas sensibles de localización característica. El diagnóstico de esta enfermedad es puramente clínico y para ellos se han establecido criterios diagnósticos.1
Epidemiológicamente se plantea que representa el 20 % del total de consultas de los reumatólogos y que afecta principalmente al sexo femenino con una relación de 10:1 con respecto al sexo masculino, la edad de comienzo es variable pero se considera su mayor incidencia a entre los 35 y 50 años aunque se puede observar en niños y ancianos, se clasifica en primaria o secundaria según la presencia o no de otras afecciones.1, 2

fibromialgia y problemas digestivos asociados

Las manifestaciones clínicas incluyen: dolores generalizados, fatiga – cansancio, rigidez, ansiedad, trastornos del sueño, cefalea, diarrea, estreñimiento, edema subjetivo, entumecimiento y una amplia gama de síntomas del aparato digestivo. El estado general del paciente se conserva normal, pero en el examen físico se encuentra puntos localizados de dolor exquisito a la digitopresión denominados puntos gatillo o tenders point.3

El tratamiento de la fibromialgia es complejo y los mayores resultados se obtienen con la utilización combinada de agentes farmacológicos y no farmacológicos; ello es posible con el concurso de varios profesionales de diferentes áreas de la salud (reumatólogos, fisiatra, terapista físico y psicólogo) quienes deben actuar en forma coordinada.

Los medicamentos que han demostrado mayor efectividad son los antidepresivos tricíclicos,dado que aumentan la serotonina a nivel cerebral, tienen efecto sobre opioides endógenos y sobre la fase IV del sueño y algunos como la ciclobenzaprina disminuyen el espasmo muscular.

Los tricíclicos más utilizados son la amitriptilina (10-25 mg) y la cicloprozapina (10-20 mg). El tratamiento no farmacológico incluye la terapia física no solamente con programa de ejercicios, sino también la corrección de vicios posturales y ocupacionales.

Es importante además la relajación física y mental. 2-4 La enfermedad evoluciona generalmente a la mejoría de los síntomas con el tratamiento en el curso de meses o incluso años, pero la posibilidad de presentar recaídas siempre está presente, por lo que se considera una enfermedad de curso crónico.3, 5

Las afecciones digestivas se asocian frecuentemente a la fibromialgia empeorando aún más el cuadro del paciente y provocando peor percepción de calidad de vida por parte de los mismos5 , es por esto que consideramos necesario profundizar en el conocimiento de las afecciones y síntomas digestivos que con mayor frecuencia se asocian o presentan a la Fibromialgia, por lo tanto decidimos realizar este trabajo en coordinación entre las especialidades de Reumatología y Gastroenterología pertenecientes al Centro de Reumatología y departamento de Gastroenterología ubicados en el HDCQ 10 de octubre en el periodo 2012-2013.

MÉTODOS

Se realizó un estudio descriptivo en 75 pacientes, con criterios de fibromialgia primaria del 2010 según el Colegio Americano de Reumatología (ACR)4 , que acudieron a consulta externa en el período de enero 2012 a diciembre 2013 refiriendo manifestaciones digestivas o con diagnóstico anterior de una enfermedad digestiva y que expresaron su consentimiento a participar en el estudio.

El diagnóstico de las enfermedades digestivas se realizó mediante una historia clínica detallada, examen físico, complementarios como hemograma, glicemia, urea y creatinina séricas, enzimas hepáticas de citolisis y colestasis, serología para virus de la hepatitis B y C, anticuerpos antigliadina, anti transglutaminasa, estudios Imagenológicos (ecografía abdominal, tránsito gastrointestinal baritado, colon por enema) y una endoscopia digestiva superior para el diagnóstico de Helicobacter Pylori con test de ureasa.

Además, se realizó TAC abdominal en los casos en que se consideró necesario. Se utilizaron los criterios diagnósticos establecidos, de Roma III para la dispepsia funcional y para el síndrome de intestino irritable.5

Una vez completado este proceso, se instauró un tratamiento adecuado a la patología digestiva que presentaba cada paciente de forma individual. Los pacientes fueron seguidos por consulta desde el diagnóstico. Para el análisis estadístico de los datos se utilizó el programa informático SPSS 11.0.

Tabla 1 Criterios Diagnósticos de Fibromialgia según ACR

criterios diagnosticos fibromialgia

criterios diagnosticos fibromialgia

RESULTADOS

El promedio de edad de 43,35 años, destacando el grupo de edades entre 40 y 49 años con un 50.66 % del total de la muestra.
la totalidad de los pacientes estudiados fueron del sexo femenino, el 41.33 % presentaron antecedentes de patología digestiva asociada y el 48 % tomaba habitualmente AINES, analgésicos, sedantes y/o antidepresivos tricíclicos.

fibromialgia y problemas digestivos asociados

fibromialgia y problemas digestivos asociados

fibromialgia y problemas digestivos asociados

De forma general predominó la presencia de antecedentes de gastritis la cual se presentó en el 45.16 % de los pacientes, el41.93 % refirieron antecedentes de hernia hiatal y el 22.58 % presentaron antecedentes de síndrome de intestino irritable, el 9.67 % de los pacientes refirieron otros trastornos, hay que destacar que hubo pacientes que refirieron más de una patología digestiva asociada como antecedente patológico personal.

Tabla 4  Distribución de pacientes según enfermedades digestivas asociadas diagnosticadas en la consulta de gastroenterología. Centro Reumatología. 2012-2013

La dispepsia funcional se diagnosticó en el 58.66 % de los pacientes, seguido del síndrome del intestino irritable y la enfermedad por reflujo gastroesofágico que se presentaron en el 52.00 % y 38.66 % respectivamente. Otras enfermedades diagnosticadas que se presentaron con menor frecuencia fueron la litiasis vesicular, la diverticulosis del colon y la enfermedad celiaca en un 9.67 %, 6.66 % y 2.66 % respectivamente.

fibromialgia sintomas digestivos

Destaca la presencia de dolor abdominal presente en el 82,66 % de los pacientes, el 78.66 % refirió estreñimiento y el 49.33% presentó pirosis.

DISCUSIÓN

La fibromialgia es una afección reumática que se presenta con mayor frecuencia en el sexo femenino y en edad fértil, en nuestro trabajo se comportó de igual forma, algunas hipótesis que pretenden explicar esta situación se refieren a la acción de hormonas femeninas y que encuentran un pico máximo en edad fértil.6

Según los resultados obtenidos el 41.33 % de las pacientes evaluada presentó al menos una patología digestiva asociada a la fibromialgia corroborando que son sin duda las afecciones digestivas uno de las que con mayor frecuencia podemos encontrar en los pacientes con esta enfermedad.

Dentro de estas la dispepsia funcional (DF) fue las más frecuente seguidas del síndrome del intestino irritable (SII) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico, estudios internacionales destacan que podría interpretarse que la patología funcional es la más frecuente en los pacientes afectos de fibromialgia, incluyendo en este grupo tanto a la DF como al SII, sugiriendo una etiología común en base a ciertas características clínicas como la relación del estrés y la iniciación o exacerbación de los síntomas, alteraciones del sueño, fatiga y eficacia de psicoterapia y bajas dosis de antidepresivos tricíclicos en el tratamiento de los síntomas; elementos que coinciden con estudios similares7,8

Algunas hipótesis han sugerido que uno de los mecanismos subyacentes de esta comorbilidad es un aumento de la activación de regiones cerebrales donde se procesa y modula la información aferente de origen visceral y somático, sobre todo en regiones de la corteza anterior del cíngulo.
Esta área responde a la estimulación sensorial tanto en pacientes con fibromialgia y SII como en aquellos con SII solamente, provocando un aumento de la sensibilidad somática en los primeros y visceral en los segundos, relacionada con los síntomas clínicos digestivos y extradigestivos.8,9

En relación con los síntomas digestivos asociados destaca el dolor abdominal que se presentó en el 82.66 % de los pacientes, seguido del estreñimiento y la pirosis que se presentaron en el 78,66 % y 49.33 % respectivamente los cuales guardan una estrecha relación con las enfermedades asociadas, hay que destacar que la fibromialgia también se ha incluido como una de las manifestaciones reumática que pueden aparecer en los pacientes con infección crónica por VHC.10,11

De todos los pacientes incluidos en nuestro estudio, ninguno de ellos estaba diagnosticado de enfermedad inflamatoria intestinal ni hepatitis C, pero sí aparecían otras enfermedades entre las más prevalentes estaban el reflujo gastroesofágico (RGE), litiasis vesicular, diverticulosis colónica.

No conocemos la posible asociación de todos ellos con la fibromialgia y según lo publicado hasta ahora en la literatura, no existe un acuerdo general sobre la patogénesis de la fibromialgia.
La mayoría de los estudios sugieren que en individuos genéticamente predispuestos, la existencia de factores estresantes induce un aumento de la sensibilidad al dolor e hipersensibilidad a numerosos estímulos.12,13

CONCLUSIONES

Predominaron los pacientes con edades entre 40 y 49 años y del sexo femenino.
Las afecciones digestivas que se asociaron con mayor frecuencia a la fibromialgia fueron la dispepsia funcional el síndrome de colon irritable y la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
El dolor abdominal fue el síntoma que con mayor frecuencia se presentó en nuestro estudio.

Castellanos Gutiérrez Mavié*, Solis Cartas Urbano**, Socias Barrientos Zulima*
*Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral y Gastroenterología
**MSc. Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral y Reumatología
Servicio de Gastroenterología. Centro de reumatología. Hospital Docente Clínico Quirúrgico 10 de Octubre. Facultad de Ciencias Médicas 10 de Octubre. Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. La Habana, Cuba
BIBLIOGRAFÍA
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Hiperlaxitud articular y fibromialgia

La hiperlaxitud articular cuando es un exceso de movilidad sin síntomas es una buena condición que da agilidad a cualquier edad. Sin embargo si la persona presenta síntomas pasa a ser una enfermedad denominada ‘Síndrome de Hiperlaxitud Articular’.

Según explica a Infosalus el doctor Jaime Bravo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y experto en la materia, la hiperlaxitud articular con síntomas es una enfermedad hereditaria, que se debe a un fallo del colágeno, que al estar presente en todos los tejidos del organismo puede dar lugar a infinidad de síntomas.

Bravo señala que “hay muchas enfermedades que presentan hiperlaxitud articular, como el Síndrome de Down, pero los reumatólogos nos preocupamos especialmente del Sindrome de Ehlers-Danlos, del que existen seis tipos, del Síndrome de Marfán y la Osteogénesis Imperfecta”.

hiperlaxitud articular y fibromialgia

Alta prevalencia de la hiperlaxitud articular

La hiperlaxitud articular, en general, se describe en el 15% de la población mundial, pero es mayor en orientales, raza negra y más frecuente en mujeres y niños. La prevalencia del Síndrome de Ehlers-Danlos de tipo III (SED-III) es del 40% en Chile y en Inglaterra y al parecer es similar en otros países europeos y americanos, pero no hay estudios todavía.

El especialista, del departamento de Reumatología del Hospital San Jaime de Dios en Santiago de Chile, ha visto más de 2.000 personas con SED-III y apunta que estos pacientes pueden tener todas, algunas o ninguna articulación laxa y padecer la enfermedad.

En la enfermedad interviene la herencia autosómica dominante, es decir, en una misma familia la mitad de los hermanos y de los hijos y uno de los padres lo padecen, apunta Bravo. Al ser una enfermedad genética puede aparecer a cualquier edad y es más frecuente en mujeres.

UNA ENFERMEDAD CON MÚLTIPLES CARAS

En la hiperlaxitud articular (HA) los tejidos son débiles y se pueden gastar dando lugar a artrosis, osteoporosis o discopatías cervicales y lumbares; romper, propiciando hernias y ruptura de ligamentos y tendones; o bien se pueden dilatar, presentándose así quistes, várices, hemorroides o una afección denominada disautonomía.

Debido a esta debilidad de los tejidos muchas de estas complicaciones aparecen a temprana edad como en el caso de la osteoporosis, que puede darse en hasta el 15% de los menores de 30 años con HA. La fatiga crónica, los mareos y desmayos que acompañan a la disautonomía, una alteración del sistema nervioso autónomo, aparecen de preferencia en mujeres jóvenes de menos de 30 años con HA.

Hiperlaxitud articular y fibromialgia

Además, las articulaciones pueden doler de forma similar a la fibromialgia; gastarse, como sucede en la artrosis; tener líquido (derrame articular) aunque no presenten inflamación; o se pueden luxar. Los tendones pueden también dar lugar a tendinitis y bursitis.

Dado que existe una disfunción del sistema nervioso autónomo la HA se puede asociar no sólo a disautonomía, sino también a trastornos digestivos (gastritis, colon irritable o estreñimiento). Además, se asocia a trastornos de la salud mental como depresión, ansiedad, crisis de pánico y fobias.

“Diagnosticar la enfermedad ayuda a prevenir y tratar complicaciones, como la osteoporosis y la disautonomía en jóvenes, ayuda a decidir qué profesión seguir, qué aficiones o deportes y sirve para el diagnóstico diferencial en el caso de las artritis, entre otras. Además, permite prevenir esguinces, subluxaciones, moretones, fatiga crónica, osteoporosis y artrosis precoz”, aclara Bravo.

El especialista señala que el diagnóstico en niños alivia a los padre al encontrar una causa para los dolores y problemas de su hijo que no tenían explicación. “Lo mismo le sucede a los adultos con esta enfermedad que deambulan de médico en médico, se les hacen múltiples exámenes, todos negativos y encuentran alivio al tener un diagnóstico preciso”, concluye Bravo.

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Disautonomia y diferencias con fibromialgia

DISAUTONOMÍA

La disautonomía es una alteración del Sistema Nervioso Autónomo,(disbalance Simpático-Vagal), que regula automáticamente muchas funciones importantes del organismo como el pulso, la presión, la temperatura y la respiración.

Son pacientes con sueño, insomnio y sueño no reparador, se cansan fácilmente.

Frente a cambios repentinos como una emoción, al pararse rápidamente después de estar acostado o al estar de pie largo tiempo, o al caminar despacio o con cambios bruscos de temperatura, se produce una disminución de retorno venoso desde las extremidades inferiores, con lo que la presión arterial baja de forma brusca y llega poco oxígeno al cerebro.

Esto se debe a la mala regulación del Sistema Nervioso Autónomo. Al asumir la posición de pie súbitamente, unos 300 a 800 cc de sangre se quedan en el abdomen y extremidades inferiores y esto sucede en segundos después del cambio de posición.En el caso de tener Disautonomía el organismo no es capaz de compensar esto rápidamente y aparecen los síntomas.

Debido a este cansancio crónico y a la sensación episódica de debilidad, muchas veces se hace el diagnóstico erróneo de Depresión, Fibromialgia, Fatiga crónica, Hipotiroidismo o Hipoglucemia. Se les cataloga de flojas y poco sociables, ya no tienen energía para participar en reuniones con otras personas.

Esto ocurre en ambos sexos.

El diagnóstico diferencial de la Disautonomía, se realiza porque no presenta los puntos fibromiálgicos álgidos y más alteraciones generales, debido a la alteración simpático-parasimpática.

Síntomas de la Disautonomía

El síntoma más frecuente es la fatiga crónica. El cansancio excesivo ocurre después de mediodía. Existen otros síntomas además de la fatiga, al estar de pie por un tiempo prolongado la persona se siente como desfallecer, puede ponerse pálida, sudorosa y semejar una reacción hipoglucémica, (baja de azúcar).

De no sentarse o botarse al suelo, puede tener un desmayo y síncope y perder el conocimiento. A veces la persona que se siente mal, débil, cansada, sin ánimo, no tiene interés en la conversación a su alrededor y se encierra como en un mutismo. Se le ve pálida, cansada, a veces con lo párpados caídos y sin deseos de participar en nada.

En algunos casos debido a la poca expresión de la cara, se les diagnostica de Parkinson erróneamente.

Se les suele interpretar mal y se les tilda de poco colaboradoras y poco sociables. Es necesario reconocer estos síntomas premonitores para evitar caídas y fracturas o una contusión cerebral, (TEC).

Las manos y pies tienden a hincharse al estar inmóvil o al caminar despacio o con el calor excesivo. Los dedos de las manos se sienten duros, algo rígidos, por la hinchazón y es necesario empuñar las manos repetidamente para facilitar la circulación, con lo que la sensación desagradable desaparece.

Disautonomia y diferencias con fibromialgia

Más sintomas

Estas personas son por lo general friolentas y lo han sido toda la vida, pero a veces al mismo tiempo, no toleran calores excesivos. Algunas se resfrían con facilidad si tienen un enfriamiento. Algunas personas saben que son de presión arterial baja, pero no se les ha hecho el diagnóstico de disautonomía.

En la disautonomía el cansancio aparece por lo general después del mediodía. Si la persona amanece agotada, el problema es otro y lo más probable es que se deba a depresión. Otra causa frecuente de fatiga que se presta para el diagnóstico diferencial, especialmente en personas de edad, es el Hipotiroidismo.

Estos enfermos pueden tener cansancio, intolerancia por el frío, piel seca, voz ronca y/o sobrepeso. El diagnóstico se confirma con el examen que muestra reflejos lentos y el examen de sangre que da un TSH elevada y una T-4 baja.

Cómo confirmar el diagnóstico de la disautonomía:

Esto se hace con una prueba llamada Tilt Test, éste se hace en un Departamento de Cardiología. (actualizado a 2017 a diferencia de la fibromialgia la disautonomia tiene una prueba especifica para confirmar su diagnóstico)

Para esto se coloca a la persona en una cama por unos 15 minutos, se le toma el pulso y la presión frecuentemente y después se coloca la cama verticalmente en 80°.

La persona está sujeta a la cama por amarras, en posición de pie, afirmando los pies en la repisa, pero sin moverlos. 3 La prueba dura una hora, o menos si la presión baja sustancialmente o la persona se marea o tiende a desmayarse. La prueba es positiva si la presión arterial desciende y la persona se siente débil y se le reproducen sus síntomas.

Cómo tratar la disautonomía:

No existe un tratamiento curativo, pero hay muchas cosas que se pueden hacer para prevenir o aliviar el problema.

Medidas generales:

1. Evitar estar de pie por tiempo prolongado. Si no se puede evitar hay una serie de movimientos que ayudan como, cruzarse los pies, empinarse y soltar repetidamente, poner un pie delante del otro y después cambiar de pie, agacharse como para abrocharse lo zapatos, encuclillarse o poner la pierna estirada sobre una silla.
2. Evitar caminar despacio.
3. Al estar sentado en un autobús o avión hay que mover los pies y rodillas frecuentemente y pararse y caminar. De vez en cuándo adoptar la posición en hiperflexión de pecho a rodilla y/o cabeza entre las rodillas.
4. Se recomienda usar medias elásticas o calcetines elásticos con una presión en el tobillo de por lo menos 20nn de Hg.
5. Aumentar la sal en comidas, ayuda a mejorar el retorno venoso, pero esto sólo si no tiene presión arterial elevada o daño al riñón.
6. Es conveniente hacer ejercicio aeróbico moderado, lo que ayuda el retorno venoso. Ejercicios permaneciendo progresivamente de pie por periodos más largos y ejercicios en el agua, son particularmente beneficiosos.
7. Evitar la deshidratación, para lo que es conveniente tomar unos 2 a 3 litros de líquidos al día. Es bueno recordar que no se deshidrata fácilmente con el calor, los vómitos y la diarrea. También hay que tener cuidado con los diuréticos

Escrito por el Dr. Ojeda Gil

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