Enfermos que discriminan a enfermos

Estar enfermo no te coloca ya la prudencia de ser solidario, si existen enfermos que discriminan a enfermos. Rizar el rizo entre la enfermedad y la incomprensión.
Puede que sea la feroz y la que más duele, la que un semejante que sufre igual que tú no sea capaz de entender, bueno más que entender respetar tus vivencias porque cuando llevas muchos años de enfermedad te das cuenta que la comprensión es un lujo.
Un lujo que se tiene cuando claudicas y haces y asientes sin ser critico, cuando te doblegas a la voluntad de los demás que procuran por tu salud, por tu bienestar y creen tener la llave del candado hacia tu mejoría.
Este lujo de comprensión, le llamaría yo el enfermo comprendido sometido.

Pero este no es el tema.

El tema sobrepasa de lo irracional cuando la incomprensión es entre los enfermos.

La incomprensión de enfermo a enfermo

Existen varios modelos de enfermos que discriminan.

Los enfermos que huyen de la tristeza

El modelo de enfermo que no tiene una enfermedad psicológica, la depresión es un factor asociado irremediable en una enfermedad crónica, tarde o temprano cuando se sufre una enfermedad crónica la depresión hará mella, no estamos hechos para sufrir y menos una enfermedad crónica, El SER FUERTE O GUERRER@ son términos que deberían desaparecer de la enfermedad.

Hacen mucho daño a una parte de enfermos que llevan luchando décadas contra una enfermedad que les tiene extenuado y miran hacia atrás con melancolia sus épocas de fibrowarriors, término que ahora está tan de moda. Muchas veces cuando lean ciertos comentarios se les escapará una sonrisa y pensarán que siempre aquella época pasada fué mejor, mejor más que nada por las fuerzas físicas que tenian para llevarlo todo adelante, ahora seguro se les habrá añadido más enfermedades que conllevan el paso de la edad.

La discriminación por sexo

Existe otra discriminación, la que enfermos varones sufren al oir comentarios despectivos de “tú eres hombre, no puedes tener fibromialgia” horrible verdad hecha por otra enfermas, pues sí existen hombres que la han sufrido pero no lo confesaran en abierto, quizás puede que sea la discriminación más aberrante que hayan oido.

enfermos que discriminan

La discriminación de la mejoría

Y la discriminación de la mejoría, quizás la más implacable y dañina, por donde pasa arrasa (no hay forma de ponerle freno ni hacer entrar en razón).
Esta discriminación de la mejoria va unida con sentimientos de voy a cambiar el mundo de la enfermedad, y nace desde el terrible desconocimiento de esta.
Hay que sumergirse y bajar hasta el fondo para comprender y no herir.
La discriminación de la mejoría, llega cuando se consiguen niveles de vida aceptables y entonces uno enarbola la bandera de la solución. Todo el mundo cree tener la solución y no hay sólo una, hay muchas.

La discriminación de no sigas con eso lo que a mi realmente me mejoró…(cuando en realidad a la otra persona SI le funciona) esta es realmente peligrosa, no escucha, esta llena de fantismo, cree que tiene la llave que soluciona el misterio.
Y cuando se le muestra que es posible que no le funcione a otros enfermos, su discurso acaba: “no quiero estar entre personas fracasadas, que sólo lloran”

Este impetú si canalizara sus energias podría ayudar a otros niveles, sus fuerzas serían de mucha ayuda…tan sólo con escuchar.
El espiritu libre del “YO HE MEJORADO CON ESTO” es un ego sumado al cuadrado que pretende dar lecciones a enfermos que llevan años luchando y que antes que le funcionara a ella o él, ya lo habrían probado.

Pero la sapiencia y la serenidad que dá la enfermedad bien llevada los detecta muy rápido y sabe ya de sobras que se es imposible dialogar, mostrar que ya se probó hace años y no funcionó. Que tras un enfermo que no funciona nada, no quiere decir que no haya probado, se haya levantado y caido una y mil veces y muchas con lo que le están “aconsejando-imponiendo”.

Ese enfermo sensato cauto, que lo ha probado TODO y no ha funcionado NADA, o ha ido adquiriendo calidad de vida con cientos de pequeñas soluciones quizás la mejorías más estables, las que no se rinden al dolor tan facilmente, porque nacen de cientos de ensayos/error y un total conocimiento del cuerpo de uno mism@.
El verdadero camino de un enfermo crónico.

Escuchar y comprender

Escuchar y no prejuzgar, comprender son las mejores herramientas para conocer el amplio mundo de una enfermedad crónica y la complicada red de búsquedas hacia la mejoría de una calidad de vida.

Detrás de un comentario en una red social con cinco palabras nunca se puede dar por sabido cual es la trayectoria de esa persona con la enfermedad, y si de verdad se quiere ayudar hay que hacer como en la vida real, intentar conocerla y saber lo que necesita, eso es ayudar.
Imponer ayudas es sumergir más al enfermo en la incomprensión y son muchos los enfermos que lo hacen con otros enfermos.
Recuerda, immponer sin escuchar no es ayudar es someter y eso es incomprensión.

El “yo me mejoré, he encontradola solución y si ayudo a cuatro enfermos es suficiente, no quiero estar donde se oyen nada más que lamentos” es la frase más terrible de la más absoluta discriminación, es el enfermo que no tolera que hay miles de enfermos como él que han probado, luchado y no lo han conseguido.

¿Aún crees que un enfermo crónico no ha de solventar barreras?

Realmente es una carrera continua de salto de obstáculos y para

sobrevivir ha de estar pletórico de resiliencia, es la única forma.

Es la gran lucha que no se vé.

Como siempre digo ¿quieres ayudar? Simplemente escucha y no prejuzgues…estarás en el camino de una ayuda activa.

Redacción Fibromialgia Noticias©

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