FIBROMIALGIA EN MUJERES EMBARAZADAS: UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA

Silvia Ferrer-Frances, profesora Universidad Rovira y Virgili. Tarragona.
Maria Victoria Pineda-Buendia, estudiante de Grado de Enfermería. Universidad Rovira y Virgili. Tarragona.

RESUMEN:

El presente artículo es una revisión bibliográfica con el objetivo de recopilar información sobre dos condiciones como la fibromialgia y el embarazo. Los artículos que se han encontrado han sido mediante Pubmed y Cinahl ya que no se han encontrado investigaciones en el ámbito nacional. Hubo 62 resultados aunque sólo 7 artículos contemplaban el embarazo y la fibromialgia conjuntamente.

Los resultados indicaban que durante el embarazo los síntomas de la fibromialgia empeoraban y que cambiaban en el posparto según la mayoría de las mujeres. Se encontró que las mujeres tenían más dolor durante el embarazo, más probabilidad de polihidramnios y de retraso en el crecimiento intrauterino.

Hubo datos contradictorios comparando dos estudios. Al no existir más investigaciones no se han podido comparar con otros resultados, por lo que sería necesario seguir investigando para conocer más sobre la fibromialgia en mujeres embarazadas y aumentar la evidencia científica de dicha información.
La fibromialgia (FM) es un síndrome caracterizado por dolor crónico generalizado, no articular que afecta a ciertos puntos musculares del cuerpo (1).

Además de los síntomas físicos, hay una mayor probabilidad de sufrir depresión y ansiedad, que están presentes en el 30-45% de los casos (2).

La Organización Mundial de la Salud estimó la prevalencia de la FM entre el 3-6% de la población mundial (3), mientras que la Artritis Care del Reino Unido declaró que la FM afectará a 1 de cada 50 personas en algún momento de su vida, aunque es más probable que ocurra entre los 25- 55 años y afectan a las mujeres siete veces más que a los hombres (4).

El significado de esta alteración está relacionado con los temas sociales y económicos que tienen un mayor impacto en la calidad de vida (5,6). Hay evidencias que los sucesos importantes pueden influir en el curso de los síntomas, y su intensidad se conoce por ser controlada por la actividad física y el esfuerzo (7-9). Se demostró una correlación entre el estrés psicológico, el nivel de educación y la severidad de los síntomas (10).

fibromialgia y embarazo

Etapas del embarazo

El embarazo y nacimiento de un hijo son acontecimientos importantes en la vida de una mujer.

Que causan estrés tanto física como psicológicamente y pueden influir en el curso de la enfermedad (11,12). Se podría decir que tanto el embarazo como la FM pueden provocar dolor de espalda, cansancio, alteraciones en el sueño y náuseas, por eso la interacción de estas dos condiciones puede resultar en unos síntomas más exagerados.

Un embarazo es una secuencia de sucesos fisiológicos que pueden estar asociados con muchos síntomas.

La fatiga es extremadamente común entre las mujeres embarazadas (13), igual que las alteraciones del sueño (14,15). Las mujeres frecuentemente sufren de síntomas musculoesqueléticos, incluyendo dolor de espalda (16,17), dificultades cognitivas como deterioro de la memoria (18,19) y la depresión, un tema importante que hay que tener en cuenta ya que se estima que el 15% de las mujeres sufre de depresión durante y/o después del embarazo (20,21).

Poco se ha estudiado sobre la FM y el embarazo.

Por eso se consideró necesario hacer una revisión bibliográfica para recopilar la información sobre estas dos condiciones y describir los efectos que pueden producir la FM en el embarazo así como examinar los síntomas de la patología que puedan estar modificados por el embarazo porque como profesionales de la salud debemos saber tratar a este tipo de pacientes

METODOLOGÍA

Este artículo es una revisión sistemática para analizar la literatura sobre el comportamiento de la fibromialgia y el embarazo simultáneamente, tanto a nivel nacional como internacional. Para la localización de los documentos bibliográficos se utilizaron varias fuentes documentales. Se realizó una búsqueda bibliográfica exhaustiva en varias bases de datos, tanto nacionales como internacionales.

Bases de datos nacionales como CuidenPlus y Cuidatge utilizando como descriptores “embarazo”, “fibromialgia”, “mujeres”, con truncamientos y alternando descriptores no se encontraron resultados. En Cochrane utilizando “fibromialgia” y “embarazo” como palabras clave, no se encontraron resultados, sin embargo, alternando “fibromialgia” y “mujeres” se extrajeron dos resultados pero se excluyeron porque no eran de interés para la revisión.

En Pubmed se emplearon los descriptores en inglés: “fibromyalgia” y “pregnancy” donde se hallaron 35 artículos. De todos ellos solo 6 fueron analizados para incluir en la revisión y de estos 6 solo 3 fueron utilizados en el artículo.

La última base de datos utilizada fue el Cinahl, se hallaron 27 resultados combinando las palabras “fibromyalgia” y “pregnancy”, de todos ellos solo 4 fueron analizados e incluidos en el artículo.

Dada la escasa literatura encontrada no se empleó ninguna restricción respecto al año de publicación. Durante los varios intentos de nuevas búsquedas en las bases de datos ya mencionadas, para encontrar nuevas investigaciones, no se encontró bibliografía en el ámbito español. Para evidenciar el hecho de que no existiera ningún estudio en el ámbito nacional se acudió a un centro especializado en reumatología de Barcelona mediante correo electrónico donde nos afirmaron que no había estudios españoles que estudiaran el embarazo y la fibromialgia conjuntamente.

Para obtener los artículos encontrados vía Internet se utilizó “Google” y las revistas electrónicas disponibles en la red electrónica de la Universidad Rovira y Virgili.

Debido a los pocos artículos encontrados en las bases de datos se utilizó otros estudios mediante los artículos principales para complementar la información de la revisión, siempre y cuando resultara relevante para la investigación.
fibromialgia y embarazo

fases de evolución del embrión

RESULTADOS

Síntomas de la FM en el embarazo

Tanto el embarazo como la FM son dos condiciones que podemos encontrar en las mujeres jóvenes y que ambas están caracterizadas por producir entre otros síntomas fatiga, dolor generalizado y alteraciones del sueño, por lo que sería de esperar que la combinación de estas dos situaciones resulte en unos síntomas más exagerados.

Una investigación estudió los síntomas de la FM en mujeres embarazadas comparándolo con un grupo control de mujeres sin FM.

El primer grupo de mujeres, excepto una expresaron un empeoramiento de los síntomas durante el embarazo, siendo el dolor generalizado el más común de todos y el último trimestre como el peor de todos (22). Aunque en un estudio se encontró que un 4% de las mujeres con FM describieron una mejora durante el embarazo (9), otro sugirió que algunas mujeres podrían experimentar una remisión de los síntomas durante la gestación, pero que después del parto resurgían (23).

La anemia, una alteración común en las mujeres embarazadas que puede aumentar la fatiga afectaría mucho más a las mujeres con FM, por lo que es importante la administración de suplementos de hierro y una dieta rica en hierro para ayudar a disminuir esta alteración (24).

En un artículo se encontró que la mayoría de mujeres tomaban la decisión de aceptar los síntomas que experimentaban como signos del embarazo y no como síntomas de la FM.

Además, reconociendo la FM como una enfermedad, enmarcando la fatiga como parte del embarazo, permitía a las mujeres aceptarlo como una condición temporal (25). Un estudio reveló que un 87,5% de mujeres con FM cogían la baja por enfermedad durante el embarazo ante un 36,6% de mujeres que no tenían esta afección (22).

Las pacientes pueden notar que con el cambio del peso y la forma del cuerpo en el embarazo puede aumentar la presión de algunos puntos sensibles asociados a la FM.

El dolor no controlado puede presentar una amenaza tanto para la mujer como para el feto. Las hormonas estresoras aumentan el metabolismo e incrementan el oxígeno consumido.

Una elevación crónica de estas hormonas podría causar complicaciones en el desarrollo del feto (26). Las mujeres con FM a menudo se quejaban de la falta de memoria y alteraciones cognitivas como dificultades para concentrarse (27).

Estas mujeres podían llegar a considerarlas como discapacitadas debido al número de decisiones que debían de tomar y las alteraciones cognitivas podían dificultar el proceso.

Necesitaban más tiempo para procesar la información recibida sobre su embarazo y el postparto (28). La ansiedad se podía minimizar si se motivaba a las mujeres a participar en la toma de decisiones sobre su salud y la de sus bebés (29).

En los resultados de un estudio (22) se descubrió que los síntomas de la FM cambiaron después del parto en el 93% de las pacientes. Los síntomas mejoraron en el 10% y el 83% fueron peores.

El dolor y la fatiga empeoraron para el 58% de las mujeres, la depresión aumentó para el 43% y la ansiedad para el 18% de las pacientes. Aquellas mujeres que tuvieron más de un embarazo nunca reflejaron una mejoría de los síntomas entre ellos.

Los resultados revelaron que una alta proporción de mujeres durante y después del parto experimentaban una disminución de la capacidad funcional y de trabajo, por ese motivo las mujeres con FM cogían la baja mucho antes. El 72% de las pacientes con FM recomendaban tener 2 o más hijos. Esto confirma que las pacientes con FM ven el tener hijos como un evento positivo (22).

Aunque otro estudio donde las pacientes tenían la disfunción temporomandibular con comorbilidad de FM tuvieron menos descendencia que las pacientes sin FM. Aunque no había diferencias en los factores de fertilidad, las mujeres con FM escogían no tener hijos (30).

Efectos de la FM en el embarazo

Un estudio investigó 112 mujeres con FM comparando con 487 sin la enfermedad (31). Se observó que las pacientes con FM tendían a ser mayores. El 35,7% eran mayores de 36 años y solo el 15% de mujeres sin FM estaban en la misma franja de edad. Se valoraron los siguientes factores entre otros: abortos espontáneos, polihidramnios, prematuridad, sospechas de retraso del crecimiento intrauterino (RCIU), el tabaco, etc.

Los resultados más relevantes fueron índices más altos de abortos, sospecha de RCIU y polihidramnios, y tasas más bajas en la prematuridad en mujeres con FM. Se observaron porcentajes más altos de mujeres fumadoras y rotura prematura de membranas, pero la diferencia entre los dos grupos era poco significativa. Tampoco se obtuvieron resultados relevantes en las complicaciones durante el parto.

Se estudiaron dos modelos en el artículo para intentar explicar la posible asociación entre la FM y la sospecha de RCIU y la prematuridad controlando factores que podrían estar relacionados, pero ninguna de las variables fue capaz de explicar la alta prevalencia de RCIU y la baja prematuridad en las pacientes con FM.

La hipótesis que propuso el estudio fue que la prematuridad podría estar asociada a la personalidad de las mujeres, que la ansiedad podría causar un mejor comportamiento maternal durante el embarazo (31), ya que las pacientes con FM mostraban una prevalencia más alta de ansiedad y trastornos del pánico (32,33).

El polihidramnios, por otro lado, se asoció a una relación entre la FM y los trastornos del pánico, ya que éstos también estaban asociados a el polihidramnios (33,34).

Se compararon dos estudios (22,31) en los que fueron valorados el porcentaje de mujeres fumadoras, la prematuridad y los abortos.

A continuación se muestra una tabla con los datos de ambos estudios En la tabla 1 se revela que las mujeres con FM suelen fumar más que el grupo control sin FM. Los resultados de la prematuridad no coinciden, contradiciéndose uno con el otro, aunque el segundo artículo mostrado en la tabla podría tener más evidencia ya que la muestra estudiada es mayor y el año de publicación es más reciente. Por último, se indican el porcentaje de los abortos que también resultaron ser contradictorios.

Un artículo basado en entrevistas a mujeres embarazadas con FM (25) se encontró que la mayoría describía el embarazo como algo difícil pero posible.

Las causas por las que se percibió como algo difícil fueron: calambres musculares, exagerados vómitos y náuseas durante el primer trimestre, contracciones uterinas, alteraciones del sueño resultando con cansancio, aumento de dolor en los puntos sensibles debidos al peso y la posición del bebé e incremento generalizado de dolor muscular en el tercer trimestre. Las mujeres también expresaron tener miedo a no ser buenas madres. En un estudio se encontró que el 44% de las mujeres sentían que no cumplían con sus expectativas de ser buenas madres (22).

En un artículo se mostró que las mujeres con FM parecían tener mayor dolor durante el parto que otras mujeres sin FM, por eso la movilidad es importante para ellas, para prevenir el dolor asociado a la rigidez muscular (23). Además del parto, también parecían sentir más dolor en procedimientos clínicos como la amniocentensis (35).

CONCLUSIÓN

Tanto la FM como el embarazo cursan con una sintomatología parecida por lo que las mujeres podrían tener un empeoramiento de los síntomas de la FM o problemas durante el embarazo. Aunque el diagnóstico de FM después del embarazo no excluye haberla tenido antes, ya que algunas investigaciones apoyan el hecho de que las mujeres viven con la FM entre 2 y 30 años antes de ser diagnosticadas (36).

El dolor es el síntoma más común que empeora durante la gestación. En la mayoría de las mujeres los síntomas de la FM son peores en el postparto (22). El polihidramnios tenía índices más altos en las pacientes con FM, aunque se relacionó con la alta prevalencia de trastornos del pánico (31, 33, 34).

La relación entre la FM y los abortos podría explicarse por la alta prevalencia de depresión en este grupo. Se describió una conexión entre los síntomas depresivos y posteriores abortos (37).

Hay que destacar que la presente revisión está basada en estudios internacionales ya que no existen investigaciones en el ámbito nacional. Se han realizado tan pocas investigaciones sobre el tema que los resultados extraídos en esta revisión no se podrían considerar de gran evidencia científica ya que no es posible comparar los datos y apoyarlos con otras investigaciones.

Solo existen dos artículos que estudien la influencia de la FM en el embarazo y algunos de los resultados son contradictorios.

Las enfermeras tenemos un papel importante en el cuidado de las personas. Con este artículo se intenta dar a conocer lo que es padecer FM y tener un bebé con el fin de comprender la vivencia de estas mujeres y poder ayudarlas en uno de los momentos más importantes de sus vidas. Actualmente se sabe que pueden tener algunos riesgos durante el embarazo y que necesitan mucho apoyo emocional, pero aun así todavía se conoce muy poco sobre el tema. Sería necesario seguir investigando para que los profesionales estén mejor informados y puedan dar mejores cuidados a las pacientes.
www.revistaenfermeriacyl.com

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