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¿Cómo se realiza el diagnóstico de fibromialgia?

Si usted piensa que tiene fibromialgia, visite a su médico de cabecera. El diagnóstico de fibromialgia puede ser difícil, ya que no hay una prueba específica para diagnosticar la enfermedad.

Los síntomas de la fibromialgia pueden variar y ser similares a los de otras enfermedades.

Durante el diagnóstico de fibromialgia, se le preguntará cómo sus síntomas están afectando en su vida diaria. Será examinado fisicamente para detectar signos visibles de otras enfermedades – por ejemplo, articulaciones inflamadas pueden sugerir artritis, en lugar de fibromialgia.

Hay que eliminar otras enfermedades

Si su médico de cabecera piensa que usted puede tener fibromialgia para hacer el diagnóstico de fibromialgia, primero tendrán que descartar todas las enfermedades que podrían causar sus síntomas. Estas condiciones pueden incluir:

Síndrome de fatiga crónica -(también conocido como ME) – Enfermedad que causa cansancio a largo plazo
Artritis reumatoide – Condición que causa dolor e hinchazón en las articulaciones
Esclerosis múltiple (EM) – Condición del sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) que afecta el movimiento y el equilibrio

¿Qué puede ser necesario para el diagnóstico de fibromialgia?

Las pruebas para detectar algunas de estas enfermedades incluyen análisis de orina y sangre, aunque también puede tener radiografías y otras pruebas. Si se encontrara que tiene otra enfermedad, además podría diagnosticarse fibromialgia si los síntomas coinciden con esta.

Debido a que el dolor corporal generalizado es la característica principal de la fibromialgia, los médicos le pedirán que describa su dolor.

Esto puede ayudar a diferenciar entre la fibromialgia y otras enfermedades con síntomas similares. Otras problemas médicos como el hipotiroidismo (glándula tiroides hipoactiva) y la polimialgia reumática a veces imitan la fibromialgia. Los análisis de sangre pueden indicar si tiene cualquiera de estos problemas.

A veces, la fibromialgia se confunde con artritis reumatoide o lupus. Pero, de nuevo, hay una diferencia en los síntomas, los hallazgos físicos y análisis de sangre que ayudarán a su médico a detectar estos problemas de salud. A diferencia de la fibromialgia, estas enfermedades reumáticas causan inflamación en las articulaciones y tejidos.

diagnóstico de fibromialgia

¿Cómo se diagnostica fibromialgia?

Criterios para el diagnóstico de fibromialgia

Para que la fibromialgia sea diagnosticada, generalmente se deben cumplir ciertos criterios. Los criterios más utilizados para el diagnóstico son:

Dolor severo en tres a seis áreas diferentes de su cuerpo, o dolor leve en más de diete zonas diferentes.
Síntomas que se mantienen iguales al menos tres meses
No se encuentra otra explicación para sus síntomas

La extensión del dolor se evalúa aplicando una suave presión a ciertos «puntos blandos», donde es probable que el dolor sea el peor. Sin embargo, esto es menos común hoy en día (vease información proporcionada por fibromialgianoticias.com más abajo).

Información proporcionada en el Servicio Nacional de Salud (en inglés National Health Service – NHS) entidad de prestaciones sanitarias públicas del Reino Unido y American College Rheumatology traducido del inglés por Fibromialgianoticias.com© actualizado a 2017

A tener en cuenta:

Fibromialgia Noticias te recomienda que …

Durante el diagnóstico de fibromialgia tengas paciencia los profesionales de salud se tienen que asegurar que no tienes otra enfermedad por lo que sus estudios irán en la dirección de tus síntomas, esto no quiere decir que exista un método único, el profesional SIEMPRE se basará en tus síntomas.

No busques que el fármaco te elimine el dolor, el dolor es crónico, lo tendrás, y no significa que el tratamiento no sea adecuado, el objetivo farmacológico es reducir la intensidad del dolor, se consigue la eliminación con fibromialgia leve.

Conoce todo acerca de los puntos gatillo para que se usan.

Conoce los Nuevos criterios diagnósticos

El dolor crónico entre hombres y mujeres está modulado por células diferentes.

El hallazgo podría sentar las bases para el desarrollo de fármacos según el género.

Estudio evidencia el porqué es diferente el dolor crónico entre hombres y mujeres

Según el nuevo estudio, hombres y mujeres podrían percibir el dolor de manera distinta.

El descubrimiento, realizado por un grupo de investigadores liderado por Jeffrey S. Mogil, de la Universidad McGill en Montreal, presenta implicaciones fundamentales para la comprensión de los conceptos básicos de la sensación dolorosa y el desarrollo de nuevos analgésicos según el sexo del paciente.

Hasta la fecha, se pensaba que la transmisión de la señal del acontecimiento de una herida en el cuerpo hasta el cerebro ocurría a través de las células inmunitarías de la microglía, presentes en el sistema nervioso central.

La nueva investigación, publicada en la revista Nature Neuroscience, muestra que este proceso tiene lugar solo en el caso de los hombres.

Dolor crónico entre hombres y mujeres

Dolor crónico entre hombres y mujeres

A partir de experimentos realizados en ratones, Mogil y sus colaboradores han tratado de reducir el dolor crónico causado por una inflamación o una lesión nerviosa mediante la inhibición de la capacidad de respuesta de la microglía a las señales dolorosas que esta recibía.

Según sus resultados, la percepción fue suprimida de manera efectiva en los ratones machos, pero no en las hembras. Esta diferencia fue relacionada con los altos niveles de la hormona masculina testosterona que interactúa precisamente con la microglía.

Tras realizar otra serie de experimentos, los investigadores comprobaron que, en las hembras, la transmisión del dolor no se producía a través de la microglia, sino mediante otro tipo de células del sistema inmunitario, las células B y T.

El hecho de no haber detectado dicha diferencia hasta ahora podría deberse a que los estudios utilizaban casi exclusivamente múridos de sexo masculino.

Dado que el sistema nervioso de los ratones es muy parecido al nuestro, especialmente en términos de los componentes involucrados en funciones como el dolor, el método de Mogil y sus colaboradores podría aplicarse en los humanos para desarrollar analgésicos más eficaces para los pacientes de sexo femenino.

«Sabemos que el número de mujeres que sufren dolor crónico es mayor que el de los hombres, pero siempre hemos pensado que el modo de percibirlo era el mismo para ambos sexos», señala Mogil.

«El conocimiento de que su base biológica es diferente según el género plantea cuestiones fundamentales en términos de investigación y éticos». En concreto, los investigadores anhelan que su descubrimiento aumente la sensibilización de los científicos hacia la llamada medicina de género.
Nature Neuroscience
Neuroscience: Male mice process pain differently

El tratamiento del dolor neuropático sigue las mismas pautas de tratamiento de el dolor en la fibromialgia pero…
El dolor neuropático se describe como quemante, punzante, eléctrico…

DOLOR ESPONTÁNEO como ardor, quemazón, corriente eléctrica o punzada;
HIPERALGESIA, dolor a los estímulos mecánicos fuertes y
ALODINIA o dolor a los estímulos leves, tacto por ejemplo.

Que es el dolor neuropático?

El dolor está provocado por un trastorno funcional del sistema nervioso central o periférico que, a diferencia del dolor » normal » , no tiene ninguna función de advertencia.
– Este tipo de dolor puede aparecer en el contexto de un dolor agudo o de un dolor crónico.

Tratamiento del dolor neuropático

Las recomendaciones para los tratamientos de 1ª línea fueron aquellos que presentaron evidencia grado A en los EC.

Para los opiáceos y el tramadol usados generalmente como 2ª línea, los resultados de los estudios concluyeron que también presentaban una evidencia grado A.

Para el resto de medicaciones que se utilizan como 3ª línea, los resultados de los estudios presentaron una evidencia grado B.

Los fármacos se clasifican del siguiente modo:

– Fármacos de 1ª linea: ATC (amitriptilina, imipramina, nortriptilina, desipramina), ISRSN (duloxetina, venlafaxina), Ligandos a2d de canales del calcio (gabapentina o pregabalina), lidocaína tópica.
– 2ª línea: analgésicos opiáceos y tramadol (pueden usarse como 1ª línea en circunstancias especiales).
– 3ª línea: otros antiepilépticos, antidepresivos, mexiletina, antagonistas del receptor NMDA, capsaicina tópica.

tratamiento del dolor neuropático

tratamiento del dolor neuropático

Manejo Estratificado Para El Dolor Neuropático:

PRIMER PASO:

– Establecer la existencia de dolor y diagnosticarlo como neuropático, si hay dudas a cerca del diagnóstico se debe derivar a un especialista de dolor o al neurólogo.
– Encontrar y tratar la causa de dolor neuropático, si hay alguna duda sobre el tratamiento de la causa del dolor neuropático derivar al especialista apropiado.
– Identificar otras enfermedades relevantes (cardíacas, renales, hepáticas, depresión, inestabilidad de la marcha) que pudieran aparecer o exacerbarse con el tratamiento del dolor neuropático o que pudieran requerir un ajuste de dosis o monitorización adicional del tratamiento.
– Informar al paciente sobre el diagnóstico y el tratamiento y establecer expectativas realistas

SEGUNDO PASO:

– Iniciar terapia de la enfermedad causante del dolor neuropático si es posible.
– Iniciar tratamiento del dolor neuropático sintomático con uno o más de los fármacos siguientes:

• ATC (nortriptilina, desipramina) o ISRSN (duloxetina, venlafaxina)
• Ligandos a2d de los canales de calcio: gabapentina o pregabalina.
• Para pacientes con dolor neuropático periférico localizado: lidocaína tópica sola o en combinación con alguna de las terapias de 1ª línea.
• Para pacientes con dolor neuropático agudo, oncológico o exacerbaciones de dolor severo o cuando se requiera una disminución rápida del dolor durante la dosificación de medicaciones de 1ª línea se pueden usar analgésicos opiáceos o tramadol, solos o combinados con tratamientos de 1ª línea.

– Evaluar al paciente para tratamientos no farmacológicos e iniciar si es apropiado.

TERCER PASO:

– Reevaluar el dolor y la calidad de vida relacionado con la salud frecuentemente.
– Si el alivio del dolor es sustancial (intensidad del dolor disminuida a 3/10) y los efectos secundarios son tolerables continuar el tratamiento.
– Es parcial (intensidad del dolor mantenida a mayor de 4/10) después de una prueba adecuada, asociar uno de las otra medicaciones de 1ªlínea.
– No existe alivio del dolor o es inadecuado (alivio <30% de reducción) con una dosis adecuada de un fármaco, cambiar a una medicación alternativa de 1ª linea.

CUARTO PASO:

– Si las pruebas con la medicación de 1ª línea, solas o combinadas, fallan, considerar medicaciones de 2ª o 3ª línea o referir a un especialista de dolor.
Conclusiones:

1. El diagnóstico del dolor neuropático es fundamental para el tratamiento y habitualmente es difícil, puesto que suele aparecer con otros tipos de dolor
2. La evaluación del dolor neuropático debe enfocarse a la identificación del dolor y de la enfermedad de base. Tanto en las lesiones del SNC como periférico, en las respuestas a otros tratamientos previos o enfermedades concomitantes del paciente.

3. Las medicaciones se clasifican en :

Fármacos de 1ª línea: ATC (amitriptilina, imipramina, nortriptilina, desipramina), ISRSN (duloxetina, venlafaxina). Ligandos a2d de canales del calcio (gabapentina o pregabalina), lidocaína tópica.
de 2ª línea: analgésicos opiáceos y tramadol (pueden usarse como 1ª línea en circunstancias especiales).
de 3ª línea: otros antiepilépticos, antidepresivos, mexiletina, antagonistas del receptor NMDA, capsaicina tópica.

4. Es importante enfatizar

que el manejo farmacológico del paciente con dolor neuropático crónico. Deber ser considerado como un componente integrante de un abordaje más extenso que incluye también tratamientos no farmacológicos
5. Los tratamientos farmacológicos

existentes para el dolor neuropático son limitados. Con menos de un 40%-60% de pacientes que obtienen un alivio parcial del dolor.
6. Dado que las variaciones interindividuales son impredecibles

se recomienda seguir un proceso escalonado en el tratamiento para el dolor neuropático para identificar la medicación: o combinación de medicaciones que logren el mayor alivio del dolor con los menores efectos secundarios. Si una medicación falla o causa efectos adversos intolerables se debe suspender el tratamiento e intentar una nueva medicación.

Si por el contrario, la medicación es bien tolerada e insuficiente, se debe mantener y añadir una nueva medicación con distinto mecanismo de acción.
7. La terapia combinada proporciona una analgesia más rápida si se añade una medicación de inicio rápido, con otra cuyo efecto analgésico requiera varias semanas para su inicio (últimas investigaciones fibromialgia y fármacos 2017)

¿quieres saber que más sintomas fiene la fibromialgia aparte del dolor?

Novedades en Dolor Neuropático

Se ha celebrado En Murcia del 1 al 3 de Junio de 2017 el XIV congreso de la Soiedad Española de dolor:

Saber más sobre el dolor neuropático

La hiperlaxitud articular cuando es un exceso de movilidad sin síntomas es una buena condición que da agilidad a cualquier edad. Sin embargo si la persona presenta síntomas pasa a ser una enfermedad denominada ‘Síndrome de Hiperlaxitud Articular’.

Según explica a Infosalus el doctor Jaime Bravo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y experto en la materia, la hiperlaxitud articular con síntomas es una enfermedad hereditaria, que se debe a un fallo del colágeno, que al estar presente en todos los tejidos del organismo puede dar lugar a infinidad de síntomas.

Bravo señala que «hay muchas enfermedades que presentan hiperlaxitud articular, como el Síndrome de Down, pero los reumatólogos nos preocupamos especialmente del Sindrome de Ehlers-Danlos, del que existen seis tipos, del Síndrome de Marfán y la Osteogénesis Imperfecta».

hiperlaxitud articular y fibromialgia

Alta prevalencia de la hiperlaxitud articular

La hiperlaxitud articular, en general, se describe en el 15% de la población mundial, pero es mayor en orientales, raza negra y más frecuente en mujeres y niños. La prevalencia del Síndrome de Ehlers-Danlos de tipo III (SED-III) es del 40% en Chile y en Inglaterra y al parecer es similar en otros países europeos y americanos, pero no hay estudios todavía.

El especialista, del departamento de Reumatología del Hospital San Jaime de Dios en Santiago de Chile, ha visto más de 2.000 personas con SED-III y apunta que estos pacientes pueden tener todas, algunas o ninguna articulación laxa y padecer la enfermedad.

En la enfermedad interviene la herencia autosómica dominante, es decir, en una misma familia la mitad de los hermanos y de los hijos y uno de los padres lo padecen, apunta Bravo. Al ser una enfermedad genética puede aparecer a cualquier edad y es más frecuente en mujeres.

UNA ENFERMEDAD CON MÚLTIPLES CARAS

En la hiperlaxitud articular (HA) los tejidos son débiles y se pueden gastar dando lugar a artrosis, osteoporosis o discopatías cervicales y lumbares; romper, propiciando hernias y ruptura de ligamentos y tendones; o bien se pueden dilatar, presentándose así quistes, várices, hemorroides o una afección denominada disautonomía.

Debido a esta debilidad de los tejidos muchas de estas complicaciones aparecen a temprana edad como en el caso de la osteoporosis, que puede darse en hasta el 15% de los menores de 30 años con HA. La fatiga crónica, los mareos y desmayos que acompañan a la disautonomía, una alteración del sistema nervioso autónomo, aparecen de preferencia en mujeres jóvenes de menos de 30 años con HA.

Hiperlaxitud articular y fibromialgia

Además, las articulaciones pueden doler de forma similar a la fibromialgia; gastarse, como sucede en la artrosis; tener líquido (derrame articular) aunque no presenten inflamación; o se pueden luxar. Los tendones pueden también dar lugar a tendinitis y bursitis.

Dado que existe una disfunción del sistema nervioso autónomo la HA se puede asociar no sólo a disautonomía, sino también a trastornos digestivos (gastritis, colon irritable o estreñimiento). Además, se asocia a trastornos de la salud mental como depresión, ansiedad, crisis de pánico y fobias.

«Diagnosticar la enfermedad ayuda a prevenir y tratar complicaciones, como la osteoporosis y la disautonomía en jóvenes, ayuda a decidir qué profesión seguir, qué aficiones o deportes y sirve para el diagnóstico diferencial en el caso de las artritis, entre otras. Además, permite prevenir esguinces, subluxaciones, moretones, fatiga crónica, osteoporosis y artrosis precoz», aclara Bravo.

El especialista señala que el diagnóstico en niños alivia a los padre al encontrar una causa para los dolores y problemas de su hijo que no tenían explicación. «Lo mismo le sucede a los adultos con esta enfermedad que deambulan de médico en médico, se les hacen múltiples exámenes, todos negativos y encuentran alivio al tener un diagnóstico preciso», concluye Bravo.

La gran mentira de la fibromialgia
O síndrome de fatiga crónica o sensibilidad química múltiple….mentiras…eso somos, eso formamos un cúmulo de mentiras.
Y todo empieza un día cualquiera y le puede suceder a cualquier persona….Un dolor que aguantas durante un tiempo hasta que se vuelve insoportable…..

Un antiinflamatorio y reposo…y el dolor no cesa se cambia el antiinflamatorio y no acaba y aqui empieza la historia; el surgir de dolores diseminados por tu cuerpo, la incansable sensación de no descansar nunca.
Levantarte como si hubieras vivido infinitas vidas durante la noche, sin tener aliento para dar el primer paso; así es como encaras tu día a día…con el tiempo llegará el diagnóstico la palabra que cambiara para siempre tu vida.

La gran mentira de la fibromialgia

Y empieza la mentira…las verdades a medias…el dejar de tener control de tu vida…las etiquetas.
La gran mentira de la fibromialgia empieza y acaba con el archivo de incapacidades otorgadas, incapacidades aprobadas por enfermedades que acompañan al diagnóstico de fibromialgia…enfermedades que no causan ni la mitad de incapacidad que puede causar el dolor que se sufre con esta enfermedad….la cantidad de incapacidades otorgadas por una depresión mayor que tiene más peso que el dolor crónico con el que se convive día a día.

La gran mentira de la fibromialgia

 

Depresiones que seguramente tienen origen en el sufrimiento y el hastío con el que nos enfrentamos los afectados, un dolor que martillea incesante, un dolor en el que molestan hasta los rayos de el sol, porque el dolor crónico, silencioso e incesante que excitan y estimulan a todos los sentidos y lo que para cualquier mortal es una sensación placentera para nosotros es una situación desagradable y que tendemos a evitar.

La depresión en las sentencias de incapacidad siempre va unida a la enfermedad de fibromialgia es por la depresión por lo que se conceden no por que la fibromialgia te invalide.

Es irónico, es como si en una carrera ganara el último.

En una sociedad que está totalmente aceptada una baja por depresión, conceder una baja por fibromialgia es como ir contracorriente y poseer como médico un gran conocimiento porque la gran mayoria desconoce bajo que codificación se efectua.

Los múltiples tratamientos, el paso de los años, la intolerancia al ejercicio, la losa que te pesa nada más levantarte, los esfuerzos sobrehumanos por seguir el ritmo del día a día porque rehuyes a ser diferente de los demás…quieres vivir y no dejar de hacer…lleva a el afectado a una ruptura, se rompe su yo y empieza el que fuí….

Un gran duelo que empieza un día y ves como poco a poco, no acaba nunca…siempre pierdes…pierdes la confianza en ti mismo, pierdes la confianza de los demás, pierdes los largos paseos a la orilla de la playa, la lectura de un buen libro, las comidas en familia…la sensación, el bienestar de un abrazo, el vestirte y no tener ya fuerzas para abrir la puerta, dejar una conversación a medias, …el placer de empezar y poder acabar lo que te propones, pierdes, pierdes, pierdes y lo vas aceptando humildemente porque

lo contrario es ir contracorriente…es enfermar del alma..es darle paso a la rabia….a la oscuridad.

Los enfermos de fibromialgia nos enfrentamos a la gran mentira de aceptar una incapacidad por una enfermedad que no es la causa sino una consecuencia de la enfermedad que se niega sistematicamente y por si sóla en los tribunales.
Las inspecciones médicas a las que somos sometid@s siempre acaba con consejos del tipo, animese…como la de tus amigos o conocidos; ¿animese?¿donde está la medicina que cura?¿a eso se reducen las múltiples investigaciones que hasta ahora no han dado fruto?

Vivir en una gran mentira…tú realidad y la de los demás

Vivimos en una gran mentira…….una gran mentira que lidiamos con una fortaleza insuperable porque para nosotros más que para nadie vivir el día a día es prueba más que suficiente de una fortaleza casí sobrehumana, para nosotros se cumple la máxima de que vivir duele y aún así somos capaces de adaptarnos, sobrevivir y transformar la gran mentira en la que vivimos en coherencia y seguir aferrados a la vida con dientes y uñas con la esperanza de que esta gran mentira se convierta en una realidad con una prueba irrefutable que nos regale la investigación en cualquier laboratorio de cualquier rincón del mundo.

Entonces dejaremos de ser una gran mentira y dejaremos de sentir lo que sintió aquel personaje que fué negado tres veces antes de su muerte.

Y siete años después de este escrito….para tod@s

© Carmen Martin 31-03-2010

Créditos imágen

Fibromialgia y fármacos ¿Son útiles?. La fibromialgia se ha convertido en un tema frecuente de debate, incluso en los medios de información no sanitarios, debido a su alta prevalencia -cercana al 2% en la población española (1)-, a las dificultades que ocasiona su manejo terapéutico y al coste de la atención médica y de las incapacidades laborales asociadas.

Según los criterios del American College of Rheumatology, las dos características que definen la fibromialgia son la presencia de dolor generalizado de más de tres meses de duración y una sensibilidad anormal a la presión digital en varias zonas típicas del cuerpo.(2) Además, son frecuentes otros síntomas como fatiga, insomnio, ansiedad y depresión.

Su etiología es desconocida aunque, sin duda, se trata de un proceso multifactorial. La hipótesis más aceptada es la existencia de un trastorno de la percepción, transmisión y modulación del dolor, de origen central, con un descenso del umbral del dolor y mala adaptación al ejercicio.(3)

 

No se ha detectado ninguna alteración orgánica que explique este trastorno y existe la posibilidad de una relación directa entre la fibromialgia, los problemas de tipo emocional y la patología psiquiátrica.

ABORDAJE TERAPÉUTICO DE LA FIBROMIALGIA

El objetivo terapéutico en la fibromialgia es disminuir la intensidad de los síntomas (dolor, fatiga, depresión, insomnio) y mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida de los pacientes. Este abordaje es complejo y obliga a utilizar estrategias múltiples en las que se combinan el tratamiento farmacológico y no farmacológico.4

No existe un criterio unánime sobre cómo tratar la fibromialgia, y las recomendaciones disponibles provienen de las opiniones de comités de expertos.(5,6)

Se considera primordial la educación e información de los pacientes, la realización de ejercicio físico adecuado, la terapia psicológica, y un tratamiento farmacológico dirigido a aliviar la sintomatología predominante.4

Respecto a la terapia farmacológica, la dificultad para seleccionar el medicamento adecuado radica en que los estudios se han realizado siempre frente a placebo y presentan, en general, otras limitaciones, como un escaso número de pacientes, una corta duración de la intervención o un deficiente registro de los efectos adversos.

A ello se añade la ausencia de herramientas adecuadas para medir su eficacia clínica, dado que la mayor parte de ellas no se han validado en la fibromialgia.(7)

¿QUÉ FARMACOS HAN DEMOSTRADO EFICACIA EN EL TRATAMIENTO DE LA FIBROMIALGIA?

A pesar de las deficiencias de los estudios, los fármacos que han obtenido mejores resultados son aquellos que actúan sobre el sistema nervioso central. Así, aunque estos medicamentos se etiqueten como antidepresivos, relajantes musculares o antiepilépicos, su mecanismo de acción sobre diferentes neurotransmisores (serotonina, noradrenalina o sustancia P) -que actúan en la transmisión y modulación del dolor- es lo que parece hacerlos efectivos en esta patología.(6)

Si hay dolor… lo más lógico sería empezar por un analgésico.

Sin embargo, no hay evidencia de que el paracetamol o los AINE sean eficaces en el control del dolor de la fibromialgia.(7,8) Parece razonable utilizar paracetamol como analgésico inicial, por su aceptable balance beneficio/riesgo y porque es el primer escalón analgésico recomendado en la mayoría de síndromes dolorosos.(5,6)

Los AINE no deberían emplearse de forma generalizada en el tratamiento de esta enfermedad, debido a su peor perfil de seguridad.

Tramadol

Dispone de ensayos clínicos en los que muestra eficacia como analgésico en la fibromialgia, tanto en monoterapia (50-100 mg c/6 horas, sin sobrepasar los 400 mg/día)9, como asociado a paracetamol.

En un ensayo clínico de tres meses de duración, la combinación de tramadol más paracetamol (37,5/325 mg), administrado hasta 4 veces al día, resultó más eficaz que placebo: el grupo que recibió tratamiento activo presentó una menor tasa de interrupción prematura del tratamiento y una modesta mejoría en el dolor.10

El resto de opioides no deben utilizarse como analgésicos en la fibromialgia, ya que carecemos de pruebas acerca de su beneficio.(4,8)

Gabapentina y pregabalina

Dos antiepilépticos para el dolor neuropático. Tanto gabapentina como pregabalina disponen de ensayos en el tratamiento del dolor asociado a la fibromialgia; no así carbamazepina, el otro antiepiléptico empleado en el dolor neuropático. Ninguno de los dos fármacos ha demostrado eficacia en el tratamiento de los síntomas depresivos.

Gabapentina

Se investigó, a dosis de 1.200-2.400 mg diarios, en un ensayo frente a placebo, de 12 semanas de duración, que incluía 150 pacientes con fibromialgia: el fármaco redujo el dolor respecto a placebo; también presentó como resultado una mejoría de la calidad del sueño.(11)

Pregabalina

Dispone de numerosos ensayos, publicados o en curso, que evalúan su eficacia en la fibromialgia. En un primer ensayo, con 529 pacientes – mayoritariamente mujeres- y de 8 semanas de duración, pregabalina, a dosis de 450 mg diarios, disminuyó ligeramente el dolor frente a placebo, y mejoró la calidad del sueño y la fatiga.(12 )

Otros dos ensayos, de 13 y 14 semanas de duración y similares características, obtienen parecidos resultados con pregabalina a dosis de 300-600 mg diarios.(13,14)
Finalmente, en un ensayo de 6 meses, con pacientes respondedores a pregabalina, se midió el mantenimiento del efecto analgésico del fármaco frente a placebo: al final del estudio, el porcentaje de pacientes que pre-sentaron una pérdida de respuesta terapéutica, fue menor en el grupo que recibió pregabalina (32% vs.61%).(15)

Glucocorticoides

En general, no utilizar en la fibromialgia El tratamiento sistémico con glucocorticoides no tiene utilidad en el tratamiento de la fibromialgia. Únicamente aquellos casos que presenten alguna región especial-mente sensible al dolor podrían beneficiarse de la infiltración local con una mezcla de anestésico y glucocorticoide.(6)

Antidepresivos

Un campo de investigación clínica Se han publicado varias revisiones sistemáticas que evalúan la eficacia de los antidepresivos tricíclicos.(16,17)

En todas ellas, amitriptilina a dosis de 25-50 mg/día, se mostró superior que placebo en la mejoría de la calidad de sueño -acompañada de una disminución de la sensación de fatiga-, el control del dolor y la reducción del
número de puntos dolorosos, aunque el beneficio se consiguió sólo en un tercio de los pacientes. No existen datos que avalen la eficacia del tratamiento a medio o largo plazo.

En lo que respecta a los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), el tratamiento con fluoxetina (20-60 mg/día), paroxetina (20-60 mg/día) y sertralina (50 mg/día), parece tener efectos beneficiosos en algunos pacientes con fibromialgia.

En las revisiones sistemáticas, se puso de manifiesto una mejoría en los aspectos de dolor, insomnio, fatiga y depresión.16,17 Sin embargo, los resultados de algunos de los ensayos clínicos realizados con los ISRS no fueron coincidentes, por lo que únicamente se aconseja su utilización en aquellos casos que presentan síntomas depresivos o trastorno depresivo asociado.(7)

Recientemente se han publicado varios ensayos clínicos que investigan la eficacia de duloxetina en el tratamiento de la fibromialgia. En el primer ensayo, frente a placebo y de 12 semanas de duración, duloxetina a dosis de 60-120 mg/día no proporcionó mejoría en el dolor, en una población de 104 mujeres y hombres con fibromialgia.18

Por el contrario, en un ensayo posterior con 354 mujeres, también de 12 semanas de duración, duloxetina, a idénticas dosis, consiguió una modesta mejoría en el dolor frente a placebo.19

Por último, en un reciente ensayo frente a placebo, en el que se mide la eficacia y seguridad de 60-120 mg diarios de duloxetina a los 6 meses de tratamiento, en 520 pacientes, se ha observado una mejoría en el dolor y en la escala de calidad de vida PGI-I.20

Una particularidad de los estudios con duloxetina es que incluyen una proporción considerable de pacientes con depresión mayor asociada, de manera análoga a lo que ocurre en la población real de pacientes con fibromialgia. En todos ellos, la eficacia fue independiente de la presencia o no de depresión.

A pesar de que duloxetina dispone de ensayos clínicos específicamente diseñados para el tratamiento de la fibromialgia, la EMEA rechazó en octubre de 2008 la solicitud de autorización de esta indicación, por considerar que los beneficios para el paciente -demasiado modestos como para considerarse relevantes- no son mayores que los riesgos que puede ocasionar.(21)

Un relajante muscular con una modesta evidencia: ciclobenzaprina

Ciclobenzaprina es un relajante muscular con unas características farmacológicas similares a la amitriptilina. En un metanálisis de ensayos clínicos frente a placebo, con 312 pacientes y una duración media de 6 semanas, se puso de manifiesto su eficacia -a dosis de 10-30 mg/día- en la mejoría de la calidad del sueño y en el control del dolor a las 4 semanas de tratamiento, aunque sin mejoría sobre la fatiga ni los puntos dolorosos.(22)

Ansiolíticos y fibromialgia

Los resultados de los estudios con alprazolam o diazepam en fibromialgia, sugieren una mejoría a corto plazo en la calidad del sueño, pero sin eficacia analgésica.
También hay estudios en los que zopiclona y zolpidem muestran eficacia en la mejora del sueño y tal vez de la fatiga. Estos fármacos pueden ser beneficiosos en aquellos pacientes con síntomas claros de ansiedad.

Fibromialgia y fármacos ¿Son útiles?

*Síntomas que presentan una mejoría estadísticamente significativa en los ensayos clínicos.

RECOMENDACIONES

El tratamiento del paciente con fibromialgia debe ser individualizado, empleando únicamente aquellos fármacos que hayan demostrado eficacia en el tratamiento de los síntomas predominantes.

Inicialmente, parece razonable utilizar paracetamol como analgésico. En caso de no resultar efectivo, amitriptilina a dosis de 25-50 mg al acostarse es el fármaco de elección. Se aconseja iniciar el tratamiento con una dosis de 10 mg, aumentando progresivamente -según tolerancia- hasta alcanzar la dosis plena.

Si no es efectiva en unas pocas semanas, no debe insistirse en su uso.

En algunos casos puede ser útil emplear ciclobenzaprina a dosis de 10-30 mg al acostarse, y en pacientes con dolor generalizado como único síntoma, puede ser eficaz el tramadol.
Cuando existe una sintomatología depresiva relevante, se recomienda el tratamiento con uno de los ISRS que hayan demostrado eficacia en fibromialgia.

Los pacientes que no respondan a analgésicos, relajantes musculares o antidepresivos pueden ser tratados, como última alternativa, con gabapentina o pregabalina.

La falta de respuesta a un medicamento indica la necesidad de probar o añadir otro.

Dado que la respuesta terapéutica no suele ser duradera, el tratamiento farmacológico de la fibromialgia requiere una revisión periódica y una posible rotación de fármacos. Por otra parte, aunque no hay evidencia a favor de las asociaciones, la mayoría de los pacientes presentan numerosos síntomas y precisarán de tratamiento simultáneo con varios medicamentos.
Aunque hay casos de fibromialgia que mejoran con la combinación de tratamiento farmacológico y no farmacológico, los resultados que se obtienen en estos pacientes son, en general, poco satisfactorios.

Jordi Fiter Aresté, reumatólogo. Hospital Universitario Son Dureta
Cecilia Calvo Pita, farmacéutica. Servicios Centrales ib-salut

Articulo publicado en El comprimido Nº 16 Marzo de 2009

BIBLIOGRAFÍA

1 Carmona L, Ballina FJ, Gabriel R, Laffon A, EPISER Study Group. The burden of musculoskeletal diseases in the general population of Spain: results from a nation-wide study. Ann Rheum Dis 2001;60:1040-5.
 2 Wolfe F, Smythe HA, Yunus MB, et al. The American College of Rheumatology 1990 criteria for the classification of fibromyalgia: report of the Multicentre Criteria Committee. Arthritis Rheum 1990;33:160- 72.
 3 Abeles AM, Pillinger MH, Solitar BM, Abeles M. Narrative review: the pathophysiology of fibromyalgia. Ann Intern Med 2007;146:726-34.
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