, , ,

Dolor crónico por precariedad laboral 5/5 (5)

La realidad del dolor crónico por precariedad laboral otra cara de la fibromialgia.
Las largas jornadas de trabajo las posturas incorrectas que acaban en tendinitis forzadas por los movimientos repetitivos. El cansancio de jornadas de 12/14 horas sin remunerar salvo las horas que se marca en el contrato y el miedo a perder el puesto de trabajo una fuente de estrés físico. Y por tanto abocados a diagnósticos como la fibromialgia, en el que el protagonista es el dolor crónico.
Médicos que en las zonas de turismo pueden ver cómo sus consultas se convierten en un fondo de una problemática laboral. La extrema precariedad en los puestos de trabajo que producen el turismo.

Turismo fuente de dolor crónico por precariedad laboral

El turismo una fuente de riqueza nacional en España, que ahora está en auge. Y que lejos de repartir la riqueza que genera, está produciendo una generación de de bajos sueldos, de largas horas de trabajo y jugando con la salud de sus trabajadores.
Todos los convenios colectivos tienen sus propias normativas laborales de seguridad, y en el mundo de las camareras de piso de hotel parece que se ha pasado por alto.
Mujeres con dolores generalizados, que comienzan su jornada tomando medicamentos y que no tienen elección de decidir tomarlos o no. Los deben tomar si no su trabajo peligra.

Dolor crónico por precariedad laboral

Consecuencias de la precariedad laboral

Dolores crónicos generalizados, cansancio extenuante, desnutrición (probablemente a la larga, no tiene opción de parar a comer), ansiedad producido por el estrés físico al que se ven sometidas y por tanto consecuencias de insomnio y por último la depresión.
No tener expectativas de mejorar tu vida, luchar contra el dolor con un trabajo que tiraniza. Y aceptar que te debes de medicar para continuar y la incertidumbre de cuánto vas a aguantar, no tiene ningún callejón de salida. Irremediablemente las consecuencias van a ser una depresión por sobrevivir.
Todo a cambio de un sueldo que no recompensa.
Y mientras tanto qué hacen las mutuas de estas empresas.¿Dónde están los cursos de riesgos laborales? ¿Se conceden las bajas pertinentes? ¿Dónde están los sindicatos?

¿Realmente se están dando bajas por enfermedades profesionales como procedería?
Con la salud no se juega. Y en pleno siglo XXI muchas mujeres viven la misma esclavitud de la era de los Faraones y las pirámides.

Volvemos a Egipto, a la tierra de Faraones y pirámides.

Sólo hay que cambiar los nombres ahora son Hoteles y la riqueza se divide entre los propietarios de los hoteles que inundan el paisaje de las grandes ciudades españolas y los destinos turisticos de costa y de interior.
Una nueva pobreza que repercute en miles de trabajadoras y su salud, y que el estado pagará sus consecuencias tratando el dolor crónico la ansiedad y depresión de miles de empleados. La riqueza a base de la explotación del ciudadano y del estado.
El dolor crónico la consecuencia de la nueva pobreza del siglo 21.
Todo esto es lo que se mostró en el programa de investigación de la sexta y que se puede ver en equipo de investigación.

Preguntas abiertas ¿Cuánto dolor crónico hay por precariedad laboral?

La próxima vez que vayas a tú médico y te haga una baja por estrés y sufras de dolor crónico, tú médico está constatando lo que es vivir con dolor crónico.

Escrito por Fibromialgia Noticias©

Valora esta información

, , ,

El maltrato que se recibe con Fibromialgia 5/5 (9)

Si hay algo peor que estar enferma es que además te culpabilicen de tu situación y que te acusen de mentirosa”, cuenta con una mezcla de tristeza y rabia Helena Rovira, una mujer de 37 años de Sant Pere deRibes a la que los médicos diagnosticaron fibromialgia hace tres años.

Después de recibir la noticia cayó en un cuadro depresivo y, aunque asegura que intentó volver a trabajar y peregrinó por una infinidad de médicos para tratar de curarse, le indicaron que debía iniciar los trámites para conseguir la invalidez. Ha sido en medio de este proceso cuando se ha encontrado con una actitud que califica como mínimo de “sorprendente” por parte de una inspectora médica del Institut Català d’Avaluació Mèdica (ICAM), que la visitó el pasado 5 de marzo.

“Después de ver los informes de los diversos médicos que me han tratado, y pese a tener un documento del Departament d’Acció Social i Ciutadania en el que me atribuyen una incapacidad del 48%, me dijo que lo que me pasa es que estoy empanada de médicos y medicamentos”, explica.

El tono de la conversación “fue subiendo y me llegó a culpar de lo que me pasa”. Tras una primera baja de 18 meses que inició en mayo del 2004, Helena pasó por primera vez por un inspector del ICAM y asegura que le trató “correctamente”. En esa ocasión la calificaron de apta para trabajar, “pero no recurrí porque yo quería intentarlo de nuevo. No aceptaba mi enfermedad y quería ser la de antes”.

Cambió su puesto de auxiliar de administrativa en el Departament de Governació por uno similar en el Consell Comarcal del Garraf “para estar cerca de casa”. Pero al cabo de un mes tuvo que volver a coger la baja. “El médico me dijo que ya era suficiente, que no podía machacarme más y que era hora de afrontar lo que me había tocado”, recuerda.

Aceptar que sufría fibromialgia le resultó difícil, y más siendo tan joven: “Yo era una mujer muy activa y cuando ves que hay días en los que apenas puedes moverte se te cae el mundo encima, piensas que sólo eres un estorbo”, dice. Por eso, cuando ya lo había asumido le chocó que la inspectora le diese a entender que “la fibromialgia no existe”, añade.

Durante la visita, después de revisar los documentos médicos que aportaba Helena, la inspectora comenzó a proferir frases como: “¿No te da vergüenza hacer lo que haces?”, o “si estuvieras en África y tuvieras que andar kilómetros para buscar agua para tus hijos, ¿no lo harías? Si en África no existe la fibromialgia, ¿por que aquí sí?”, siempre según la versión de Helena. “Acabó por espetarme que estaba somatizando el dolor y que lo que tenía que hacer era espabilar y ponerme a trabajar”, concluye.

Esta mujer afirma sentirse “vejada” y ser víctima de “un trato denigrante”.No pretende que sancionen a la inspectora y matiza que no le importa si le conceden la invalidez o no, “lo único que exijo es que no se maltrate psicológicamente a nadie, que ninguna persona tenga que volver a pasar el mal trago que yo pasé”.

Su hermana Carme, que la estaba esperando, afirma que cuando Helena salió de la consulta con la inspectora se asustó por el estado en que se encontraba. “No paraba de temblar y de llorar, así que decidí ir a hablar con la doctora y preguntar qué había ocurrido”. Su respuesta la dejó helada: “Me contestó que en torno a la fibromialgia hay un gran negocio médico y que mi hermana no había hecho lo suficiente para ponerse bien, que tenía que espabilar”.

A raíz de lo sucedido ambas decidieron presentar una queja al Síndic de Greuges, al Departament de Salut y al Col•legi de Metges de Barcelona para que tomen las medidas oportunas. Desde el Departament de Salut informan que la inspectora médica en cuestión admite “haber dicho algunas de las frases” que Helena menciona, pero matizan que “lo hizo sin ánimo de ofender y para desdramatizar la situación”.

Sin embargo, Helena vivió esos comentarios como una humillación y más allá de las palabras le queda la preocupación de que un inspector médico “no considere la fibromialgia una enfermedad, o que no la tome lo enserio que la tendría que tomar”.
Pese a las campañas que se están realizando para informar sobre esta enfermedad, Helena considera que aún “falta sensibilización, incluso entre los propios profesionales, algunas personas todavía nos ven como unos vagos o unos cuentistas”.
Otro de los frentes en los que pretenden batallar es en el del trato que dan los inspectores médicos a los enfermos que acuden a la entrevista. “Mi médico me comentó que no es la primera noticia que le llega de un trato vejatorio. Alguien tendría que parar esto porque estos inspectores deben limitarse a realizar un examen objetivo de la situación de una persona, no a machacar ni acusar de nada al paciente”.
La sección de cartas al director de LaVanguardia también se ha hecho eco de quejas como ésta.
La Vanguardia | 2 d’abril de 2007 (pàg 29)

Valora esta información

, ,

Enfermo crónico la discriminación, desprotección 5/5 (1)

En los proyectos de vida no entra la palabra enfermar pero cuando eres un enfermo crónico la discriminación y desprotección es un hecho con el que tiene que luchar para quien su vida ha dado un vuelco de 180º, hoy dos titulares han coincido en tratar todos los derechos perdidos para un enfermo crónico.

Desde la discriminación para la inserción a todos los niveles hasta el escaso proteccionismo como enfermos crónicos en la medicina.

Puedes tener una buena asistencia sanitaria, pero se pierde ante la enfermedad crónica tus derechos como trabajador por la normativa existente.

Para muchos cuando enferman entran en un círculo de desprotección que rebota entre médicos y empresas. Las empresa, muchas veces, sobrecarga la función de los médicos y hace que el enfermo ante el desconocimiento de sus derechos acabe perdido en un limbo de opiniones de médicos y empresas.

Si empiezas a experimentar estas situaciones, informáte de tus derechos, cuales son tus derechos reales y a quién debes pedirlos. Demasiadas veces se pierden, se exigen derechos ante las personas que no tienen potestad para dártelos porque no entran dentro de sus funciones.

A quién y qué debes pedir y que no factores importantes para no perder tus derechos como enfermo y trabajador.

La fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica/EM y muchos más síndromes relacionados con estas enfermedades son en la mayoría de casos en la vida real un abandono y desprotección de enfermos crónicos, en gran parte sustentados sobre el tejido de la familia.

Perdidos ante la enfermedad y las instituciones

Hay estadísticas (internacionales, efectuadas en varios países) que recogen que hasta un 50% se ven obligados a abandonar sus trabajos o sufren la pérdida de ellos ante un vacio legal que les garantice una continuidad.
Enfermar o ayudar al enfermo supone, un gran camino de decisiones que sin la información adecuada puede llevar a tener consecuencias que jamás uno habría imaginado; Enfermar, ayudar y subsistir fuentes de grandes problemáticas que necesitan ser reguladas y protegidas dentro del mundo de la discapacidad.

El enfermo crónico la discriminación y desprotección

Discapacidad que muchas veces se niega a un enfermo crónico, relatos como los de:

“Antonio es albañil y ha desarrollado una arterioesclerosis sistémica que le produce fuertes dolores de espalda. Ha solicitado un grado de discapacidad y de incapacidad laboral permanente sin éxito: para la Administración esos dolores no tienen la entidad suficiente. Antonio ha sido despedido de sus últimos trabajos por las continuas bajas laborales debido a sus dolores de espalda.”

“Daniela, donante en vida de un riñón a su hermano (que ha podido dejar la hemodiálisis), ha visto cómo las aseguradoras rechazaban contratarle un seguro de vida, y no puede acceder a crédito hipotecario ni, por tanto, a comprar una vivienda.

Además, no ha podido renovar su seguro privado de salud pues la prima es un 50% más cara. Aunque no ha sido despedida, los días de baja no se han considerado incapacidad laboral transitoria y ha tenido que adelantar vacaciones. Daniela se siente defraudada: nadie le explicó cómo afectaría a sus derechos.”

El enfermo crónico la discriminación

“Enrique tiene reconocida una incapacidad laboral permanente absoluta desde hace más de 10 años por una enfermedad inflamatoria, y ha desarrollado nuevas competencias que le permitirían encontrar un trabajo en un sector diferente.

Pero Enrique no se atreve a aceptar las ofertas de trabajo por miedo a perder la pensión y no poder recuperar posteriormente el grado absoluto de incapacidad laboral en caso de ser despedido.”

Por el enfermo crónico la discriminación

Desde la Plataforma de Organizaciones de Pacientes

Son ejemplos de la dura convivencia con la enfermedad crónica, en la jornada organizada por La Plataforma de Organizaciones de Pacientes :

“La protección de la persona con enfermedad crónica o síntomas cronificados” se ha evidenciado los obstáculos que enfrentan las personas con una enfermedad crónica, además de afectar al propio cuidado de la salud, impiden o dificultan su libertad e igualdad y su integración real y efectiva en la vida política, económica, cultural y social. Es decir, impiden la igualdad de oportunidades y provoca una discriminación por razón de enfermedad pues no disfrutan los derechos, bienes y servicios en igualdad.

Sí eres un enfermo crónico no dejes de leer que se está haciendo por el adecuado reconocimiento de tus derechos: Desde Cesida un gran texto desarrollado con las necesidades del enfermo crónico que acaba con evidenciar que la cronicidad implica tener menos ingresos y muchos más gastos.

“Debemos poner freno al empobrecimiento vinculado a tener una enfermedad crónica, garantizando unos ingresos vitales que nos alejen de la pobreza”.

Poner fin a la discriminación en los centros de atención sanitaria

Por Jim Campbell
director del Dpto. de Personal Sanitario de la OMS

No dejes de leer, UNA RESPUESTA GLOBAL Y UNITARIA Poner fin a la discriminación en los centros de atención sanitaria donde Margaret Chan, ex directora general de la OMS, y Michel Sidibé, director ejecutivo del ONUSIDA, y refrendada por los jefes de la OIT, la OIM, la ACNUDH, el PNUD, la UNESCO, el UNFPA, el ACNUR, el UNICEF, ONU-Mujeres y el PMA hacen un llamamiento a los asociados para que se comprometan a poner fin a la discriminación en los centros de atención de la salud mediante la acción conjunta y coordinada.

Entre las múltiples problemáticas que se abordan es la pérdida de tu derecho asistencial ante la enfermedad crónica y los silencios ante la demanda de tratamiento y la incapacidad de informa esto se recoge en:
Para muchas personas, la interacción con el sistema de salud es su única conexión con una institución estatal, lo que configura directamente su experiencia como ciudadano y, con demasiada frecuencia, refuerza su exclusión de la sociedad.”

Las asociaciones de enfermedades, como la fibromialgia y todas sus asociadas, NO PUEDEN forzar leyes para la protección del enfermo son las Asociaciones de pacientes que luchan contra la desprotección de la discapacidad de todas las enfermedades crónicas, porque son las preparadas y grandes conocedoras de la enfermedad. Es la unión de TODAS las enfermedades las que pueden garantizar la protección del enfermo crónico independientemente de la enfermedad que tenga.

A lo largo de muchos años asociaciones de pacientes de fibromialgia han luchado por esta vía y no se han obtenido resultados. Las asociaciones de pacientes de fibromialgia deben desarrollar sus funciones en otras vias y se echa mucho de menos que no tengan contacto con empresas u fundaciones que puedan ofrecer la inserción laboral de los pacientes discapacitados.

Aquí sí que podrían ayudar y mucho, aunque todo dependa de la capacidad de funcionamiento de las asociaciones (muchas poseen recursos muy limitados y no pueden abarcar más de lo que llevan entre manos). Actualizado a 21 de Septiembre de 2017 por Fibromialgia Noticias©

¿Quieres firmar contra el maltrato al enfermo crónico? NO REDUZCAN EL SALARIO A LOS ENFERMOS CRÓNICOS. #StopMaltratoCrónico.

https://www.somospacientes.com/noticias/legislacion/poner-fin-a-la-discriminacion-en-los-centros-de-atencion-sanitaria/
 http://www.cesida.org/los-pacientes-proponen-una-ley-proteja-las-personas-una-enfermedad-cronica/

Valora esta información

,

Información fibromialgia Invalidez 4.78/5 (27)

EN TORNO A LA DECLARACIÓN DE INVALIDEZ.  Toda la información fibromialgia invalidez

Consideraciones en Torno a la Declaración de Invalidez

Toda la información fibromialgia Invalidez

Tipos de Invalidez y Derechos que Devengan

En primer lugar y llevado más por la necesidad y urgencia de poner a disposición de todo el mundo estos pequeños conceptos, antes que por puro conformismo, debemos acotar nuestro campo de actuación y limitarlo a las declaraciones de invalidez contributivas por enfermedad común, no sin antes adquirir el compromiso de actualizar y ampliar en el menor tiempo posible estas notas, respecto a enfermedades profesionales y prestaciones no contributivas.

Quizá y antes de analizar la invalidez, debamos prestar atención a una situación que la suele preceder en prácticamente la totalidad de los casos, como es la incapacidad laboral transitoria o lo que vulgarmente llamamos baja laboral.

Esta viene regulada en la Ley General de la Seguridad Social y debemos decir que no existe un concepto definitorio de la misma, sin embargo esta gira sobre dos conceptos claros: la temporalidad de esta situación y la incapacidad para desempeñar las tareas laborales habituales.

Tiempos a tener en cuenta

Para tener derecho a una prestación por este concepto el único requisito que hace falta, junto por supuesto al hecho de estar dado de alta en la Seguridad Social o en situación asimilada al alta, es el haber cotizado 180 días dentro de los cinco años inmediatamente anteriores al hecho causante.

El derecho a percibir dicha prestación se extingue según el Art. 131 bis de la L.G.S.S., por alta medica, con o sin declaración de invalidez permanente y especialmente debemos hacer mención a la extinción del tiempo establecido para dicha situación.

Este tiempo máximo es de 12 meses, prorrogable por otros 6 cuando se presuma que durante este tiempo, puede el trabajador ser dado de alta medica por curación (Art. 128.1.a. L.G.S.S). No obstante según Art. 131.bis.2 L.G.S.S este plazo puede ser prorrogado hasta los 30 meses, cuando la situación clínica del interesado así lo aconseje.

Terminados los plazos correspondientes a esta situación o con anterioridad, si así lo considerase necesario bien el trabajador, el medico que le esta tratando o la mutua laboral, y siempre en el caso de que no se produzca el alta medica por curación, se procederá a valorar el grado de invalidez lo que lleva a encuadrar al trabajador en uno de los diversos grados de invalidez que pasamos a continuación a analizar.

No se nos puede olvidar que estos equipos de valoración pueden determinar la capacidad para trabajar del enfermo, lo que nos obligaría a iniciar una serie de reclamaciones administrativas y judiciales, que analizaremos en otro momento.

Siguiente paso Invalidez

Para analizar la invalidez, debemos comenzar por el concepto que de esta da nuestra vigente Ley General de Seguridad Social en su Art. 134 el cual nos dice “… situación del trabajador, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómicas graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas, que diminuyan o anulen su capacidad laboral. No obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación …. si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo”. Por supuesto y tal y como recoge la propia ley no será necesaria el alta medica en los casos en que concurran secuelas que se consideren definitivas.

Para tener derecho a las prestaciones por este concepto es necesario estar dado de alta en el Régimen de la Seguridad Social o encontrarse en situación asimilada al alta.

Necesario los siguientes requisitos:

Igualmente se requieren unos requisitos de cotización mínima, distintos de acuerdo con la edad del causante:

– Si el sujeto tiene menos de 26 años de edad, la mitad del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los dieciséis años y la del hecho causante de la pensión.

– Si el causante tiene cumplidos 26 años, un cuarto del tiempo transcurrido entre la fecha en que se haya cumplido 26 años y el día en que se hubiera producido el hecho causante, con un mínimo, en todo caso de 5 años. En este caso al menos la quinta parte deberá estar comprendida dentro de los diez años anteriores al hecho causante.

– Si hablamos de invalidez parcial para la profesión habitual

el periodo mínimo exigido será de 1810 días de cotización en los diez años inmediatamente anteriores a la fecha en que e haya extinguido la incapacidad laboral transitoria, de la que se derive la invalidez permanente

Dicho esto y para no hacer de estos apuntes un tratado inacabable sobre incapacidades, creo que llega el momento de describir de una forma esquemática, los tipos de invalidez que recoge nuestro ordenamiento, junto con las prestaciones a las que dan derecho cada una de ellas.

– Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual:

Es aquella que no impide realizar las tareas fundamentales de una profesión, por lo que no llega a total, pero si ocasiona una disminución superior al 33% para realizar tareas normales de la profesión. La prestación que se percibe de acuerdo con el Art. 139.1 L.G.S.S consiste en la entrega de una sola vez de una cantidad equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora.

– Incapacidad permanente total para la profesión habitual:

Inhabilita al trabajador por completo para realizar las tareas fundamentales de su profesión, con independencia de que pueda dedicarse a otra distinta. La prestación que se obtiene se corresponde con una pensión vitalicia del 55% de la base reguladora. La L.G.S.S establece para los casos en que el beneficiario de la pensión es menor de 60 años, que esta pueda sustituirse de forma excepcional por una indemnización a tanto alzado.

– Incapacidad permanente total cualificada:

Es una incapacidad como lo anterior, pero en la que concurren circunstancias, bien sociales, laborales de edad etc…, que hacen pensar en la dificultad de encontrar un nuevo trabajo en cualquier otra actividad. Esta da derecho a un incremento del 20% de la base reguladora de la pensión por incapacidad permanente total. Ni que decir tiene que si se encuentra un nuevo trabajo este incremento se pierde, al dejar de concurrir las causas que dan lugar a este

– Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo:

Inhabilita al trabajador para toda profesión u oficio. Esta da lugar a una pensión vitalicia igual al 100% de la base reguladora.

– Gran Invalidez:

La gran invalidez más que un grado de esta, es el resultado de sumarle una serie de factores extralaborales, como el hecho de que el afectado haya perdido parte de su autonomía vital y debe valerse de otra persona para poder realizar los actos más esenciales de la vida: aseo, desplazamiento etc… En este caso la pensión vitalicia correspondiente a la incapacidad permanente absoluta se incrementa en un 50% destinado a retribuir a la persona que atiende al inválido.

El Proceso en Torno a la Declaración de Invalidez

La declaración por parte de la administración, de la invalidez de una determinada persona, puede ser desde un acto muy simple, cuando esta se consigue a partir del informe que realizan los EQUIPOS DE VALORACIÓN DE INCAPACIDADES, hasta algo muy complicado, cuando esta declaración de incapacidad es denegada por la Seguridad Social y nos vemos obligados a emprender un largo camino de reclamaciones, que pasa desde la inicial al órgano que desestima la incapacidad y puede llegar incluso a la reclamación judicial ante Tribunales Europeos.

Proceso para la declaracion de invalidez

En esta ocasión vamos a desarrollar el proceso para la declaración de invalidez, acotando el estudio a las reclamaciones administrativas y judiciales, dentro de nuestras fronteras; esto es, desde la reclamación previa a la Seguridad Social en caso de denegación de la invalidez, pasando por el inicio de los procesos judiciales ante los órganos jurisdiccionales del orden social, los recursos de suplicación ante los diversos Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas, donde suelen terminar los procesos, hasta llegar al recurso de casación para la unificación de la doctrina ante el Tribunal Supremo.

La solicitud de la evaluación de una posible incapacidad,

puede ser, tal y como ya hemos indicado en otro lugar a petición del propio trabajador, de la Mutua Laboral o de la propia Seguridad Social.

Según el Texto Refundido de la Ley General de Seguridad Social del año 94 y en su articulo 143, se nos dice que corresponde al Instituto Nacional de la Seguridad Social, a través de los órganos que reglamentariamente se establezcan y en todas las fases del procedimiento, declarar las situaciones de invalidez permanente, los efectos de reconocimiento de las prestaciones económicas …

A la vista de esto, el órgano reglamentariamente previsto para valorar y examinar estas situaciones de invalidez es el EQUIPO DE VALORACIÓN DE INCAPACIDADES, quien eleva sus propuestas al Director Provincial del INSS, quien realmente dicta las resoluciones.

Información fibromialgia Invalidez

EQUIPOS DE VALORACIÓN DE INCAPACIDADES

La composición de estos equipos de valoración de incapacidades, es la siguiente: Un presidente que corresponde al Subdirector Provincial de incapacidades del INSS, un médico inspector, un facultativo médico, un inspector de Trabajo y un funcionario de la unidad de incapacidades de la Dirección Provincial del INSS. A estos de obligada composición se le pueden añadir un experto en rehabilitación y otro experto en seguridad e higiene en el trabajo.

La resolución de la Dirección Provincial de la Seguridad puede poner fin al proceso, cuando esta resolución reconoce las pretensiones de la persona afectada, sin embargo esto a veces no sucede, y como bien sabemos, mucho menos en los procesos donde lo que se intenta solventar es una declaración de invalidez por Fibromialgia.

En aquellos casos en que esta resolución no conceda la declaración de invalidez,

estamos ante el umbral de un proceso, que casi con toda seguridad va a terminar en un procedimiento judicial. No obstante, previo a la presentación de una demanda ante la Jurisdicción Social, la ley establece la obligatoriedad de proceder a realizar una reclamación previa ante el mismo órgano que dictó la resolución, reclamación que de no ser atendida, nos abre el paso a dicha reclamación judicial; este requisito lo encontramos en el Art. 71 del Real Decreto Ley que regula el Procedimiento Laboral.

Esta reclamación de acuerdo con el citado articulo se debe realizar en el plazo de treinta días siguientes a los que se hubiera notificado el acuerdo; debemos tener en cuenta que estamos ante un plazo de caducidad, lo cual lleva implícito la imposibilidad de presentar dicha reclamación pasado dicho plazo.

Si recibida la contestación a dicha reclamación esta sigue siendo desestimatoria, o simplemente no se produce (Silencio Administrativo), contamos con el plazo de treinta días para formular demanda ante los Juzgados de lo Social.

Según el articulo 72 de dicho RDL de Procedimiento Laboral

En el procedo no se podrán introducir variaciones sustanciales de tiempo, cantidades o conceptos respecto de los formulados en la reclamación previa y en la contestación a la misma?. Este inocente articulo en apariencia, ha de ser tenido muy en cuenta en el momento de proceder a realizar la reclamación previa a la Seguridad Social. Cualquier hecho sobre el que queramos basar nuestros derechos, debe ser reproducido en dicha reclamación previa si queremos posteriormente introducirlo en nuestra demanda, para que sea valorado por la administración de justicia.

En materia de invalidez cuando una determinada enfermedad no ha sido recogida en el acto administrativo que deniega la prestación, no se podrá intentar la valoración de la misma en fase judicial, en el caso, tal y como he indicado de no haber sido puesta de manifiesto en la reclamación previa.

Llegados a este punto el siguiente paso que debemos proceder a formalizar es la demanda ante los Juzgados de lo Social, órganos encargados de resolver las demandas en materia de seguridad social.

Respecto al proceso judicial

el cual se resolverá según lo establecido en el RDLeg 2/1995 de 7 abril sobre procedimiento laboral, debemos poner el énfasis en dos aspectos sobre todo; el primero esta recogido en el Art. 90 de dicha norma referido a la prueba. Este nos dice que las partes podrán valerse de cuantos medios de prueba se encuentren regulados en la Ley…, lo cual pone a nuestro alcance todo el abanico de posibilidades de prueba regulados en la Ley de Enjuiciamiento Civil, norma supletoria a la que estamos analizando y a la que nos deberemos remitir en todo lo no establecido en la norma laboral.

El segundo aspecto sobre la valoración de la prueba

sobre el que quiero llamar la atención, es el hecho de que con carácter general se atribuye mayor credibilidad a los informes remitidos por los Equipos de Valoración de Incapacidades, que los aportados por los peritos de parte, fundamentados en lo que podríamos llamar la falsa creencia de que estos serán siempre más veraces como órgano imparcial y desinteresado en el resultado del proceso. No obstante esto puede desvirtuarse cuando este peritaje venga realizado por centros o servicios de alta cualificación profesional o de profesionales de superior imparcialidad, prestigio y preparación a los médicos oficiales.

Después de todo este proceso,

podemos llegar al momento en que el órgano judicial correspondiente, tampoco ha considerado nuestra solicitud, dictando sentencia donde nuestras pretensiones no son recogidas.

Dicha resolución de acuerdo con el Art. 189.1.c. del RDL sobre Procedimiento Laboral, puede ser recurrida por medio del Recurso de Suplicación. La intención de interponer dicho recurso, debe ser anunciada al órgano que dicto sentencia, dentro de los cinco días siguientes a la notificación de la sentencia.

El Recurso de Suplicación lo sustancia el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma correspondiente.

No se puede presentar por cualquier motivo o simplemente por no estar de acuerdo con la resolución. Este recurso de acuerdo con el Art. 191 del RDLeg 2/1995 sobre Procedimiento Laboral, tiene por objeto:

a) Reponer los autos al estado en que se encontraban en el momento de haberse infringido normas o garantías del procedimiento que hayan producido indefensión.

b) Revisar los hechos declarados probados, a la vista de las pruebas documentales y periciales practicadas (Obsérvese que nada dice de la prueba de testigos)

c) Examinar las infracciones de normas sustantivas o de la jurisprudencia.

Por último haremos una breve mención al Recurso de Casación para la Unificación de la Doctrina;

en este buscamos comparar la sentencia que recurrimos y que ha debido ser dictada en suplicación por las Salas de lo Social de los Tribunales Superiores de Justicia (Art. 216 RDLeg 2/1995), con otra de resultado contradictorio, dictada por otra Sala de otro Tribunal Superior de Justicia o del Tribunal Supremo.

Los requisitos para poner en contradicción ambas sentencias son; Idéntica situación donde, en mérito a los hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales, se hubiera llegado a pronunciamientos distintos. Este recurso podrá prepararlo cualquiera de las partes o el Ministerio Fiscal dentro de los diez días siguientes a la notificación de la sentencia impugnada.

Básicamente aquí termina un proceso laboral por invalidez o al menos la mayoría de ellos.

Se podría llegar a tratar otros recursos a presentar ante distintos órganos superiores; Tribunal Constitucional, Tribunales Europeos, pero que dado su carácter residual, no tiene sentido tratar aquí, como tampoco hemos tratado deliberadamente otros temas como los recursos contra los Autos de Magistrados, por el mismo carácter no fundamental en el desarrollo del proceso.

Buscábamos dar unas líneas básicas sobre como se desarrolla un proceso y en definitiva aquí ha quedado plasmado. En algunos momentos prescindir de tecnicismos es difícil, no obstante si entiendo que en su conjunto refleja de una forma fiel las líneas básicas de la mayoría de estos procesos, a pesar de que sobre este tema podríamos disertar folios y folios analizando hasta sus últimos detalles.

Antes de nada, recordar que cualquier medicación que se tome debe consultarse primero con el médico de cabecera.

Redactado por el abogado Ángel García

Ángel García, está relacionado con el mundo de la fibromialgia desde hace más de 15 años. Ha sido Secretario y Asesor Jurídico de AFIBROM desde 1999 hasta 2012, siendo uno de los primeros abogados de este país en especializarse principalmente en todo lo referente a esta enfermedad. Así mismo colaboró en el nacimiento de la Federación Nacional de Asociaciones de Fibromialgia, siendo su primer Secretario.

Valora esta información

La enfermedad del trabajador como causa de despido 5/5 (1)

La enfermedad del trabajador, en sí misma, no es causa de despido, y únicamente puede ser motivo de suspensión del contrato cuando lleve aparejada la declaración de la existencia de una situación de incapacidad temporal.

Ahora bien, cuando las faltas de asistencia al trabajo excedan de un determinado porcentaje, la Ley permite que el trabajador pueda ser despedido, previo cumplimiento de determinados requisitos formales.

El Estatuto de los Trabajadores[27] establece que el contrato de trabajo podrá extinguirse por causas objetivas, es decir, por la concurrencia de causas ajenas a la voluntad del empresario y del trabajador., “por faltas de asistencia al trabajo, aun justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, o el 25% en cuatro meses discontinuos dentro de un período de doce meses, siempre que el índice de absentismo total de la plantilla del centro de trabajo supere el 5% en los mismos períodos de tiempo”.

Las ausencias debidas a enfermedad

Se establece como excepción, cuando las ausencias hayan sido debidas a enfermedad, cuando la baja haya sido acordada por los servicios oficiales y tenga una duración de más de veinte días consecutivos.

Es claro que la inclusión de este precepto en el Estatuto de los Trabajadores, como anteriormente ya lo había sido en el Real Decreto Ley de 4 Marzo 1977, de Relaciones Laborales, responde a la finalidad de reducir el absentismo laboral, aunque para algún autor[28], el problema de absentismo que se pretende resolver no se aborda debidamente, pues se trata de un problema que tiene otras raíces más profundas, como la liberalidad de la concesión de las bajas médicas, quizás por circunstancias ajenas a los propios médicos, pero el remedio del absentismo exige el atacar las causas en su totalidad y conjuntamente, y no con parches parciales, que pueden producir situaciones de injusticia.

LA ENFERMEDAD DEL TRABAJADOR COMO CAUSA DE DESPIDO

También se ha dicho[29] que este instrumento de lucha contra el absentismo concedido por la Ley a los empresarios no parece muy eficaz y es francamente censurable, pues quiere atacar el absentismo haciendo causa de extinción del contrato a la enfermedad, lo que implica un reconocimiento por parte del Estado de su impotencia para ordenar adecuadamente los servicios médicos de la Seguridad Social que han de conceder la situación de incapacidad laboral. Este no es el medio idóneo de controlar el absentismo. Y, además, la misma norma ofrece una solución “picaresca”. Se puede soslayar esta causa de despido, haciendo que se prolongue la baja por más de veinte días.

Para la validez de la extinción del contrato de trabajo debido a ausencias prolongadas por causa de enfermedad, es preciso el cumplimiento, por parte del empresario, de determinados requisitos formales a los que se refiere el Estatuto de los Trabajadores[30].

En primer lugar, es preciso poner en conocimiento del trabajador una comunicación escrita en la que se exprese la causa por la que se le despide y así pueda tener cabal conocimiento de los hechos que lo motivan y de la fecha de sus efectos.

Simultáneamente a la entrega de comunicación deberá poner a disposición del trabajador la indemnización de veinte días por año de servicio, prorrateándose por meses los períodos de tiempo inferiores a un año y con un máximo de doce mensualidades.

Concesión de un plazo de preaviso de treinta días, computado desde la entrega de la comunicación personal al trabajador y hasta la extinción del contrato de trabajo.

Cuando el empresario incumpliera estos requisitos formales, la decisión extintiva será nula, salvo que el incumplimiento se refiera al preaviso, si bien en este caso el empresario estará obligado a abonar el salario de esos días.

[27] Artº 52 d)

[28] NUÑEZ SAMPER, Macho Quevedo y otros, “El Estatuto de los Trabajadores”, Edit. Derecho Financiero, 1980, pág. 327

[29] DE LA FUENTE GÓNZALEZ, Eustasio, “El Estatuto de los Trabajadores. Jornada de Estudio de los Magistrados de Trabajo”. Instituto de Estudios Sociales, 1980

[30] Artº 53

 

Valora esta información

, ,

Discapacidad en Fibromialgia 4.25/5 (8)

La discapacidad en fibromialgia es un gran problema del colectivo, enfermos crónicos de dolor que por muchos motivos se ven obligados a dejar sus trabajos ante la falta de tratamientos efectivos para el dolor crónico. Dolor crónico y multitud de sindromes como endometriosis, sindrome de intestino irritable, y muchos más síntomas que pueden llevar al enfermo a la pérdida de sus puestos de trabajo por la ida y venida de estos.

Convirtiendo esta enfermedad en una carrera maratoniana por  mantener un puesto de trabajo unido al gran handicap que las empresas puedan llegar a conocer el alcance de la enfermedad.

Un colectivo que no tiene soluciones a nivel médico y por tanto incide en su futuro laboral pasando a ser una enfermedad que engrosa las grandes cifras de discapacidad.

Discapacidad que hoy a 2017 sigue sin encontrar soluciones para la empleabilidad de los más necesitados, desigualdades que siguen sin solucionarse. El mercado laboral sigue sin ofrecer medios para subsistir a los enfermos crónicos y se ensaña especialmente con los enfermos crónicos de fibromialgia.

Redacción fibromialgia noticias

Discapacidad. más de un millón de personas con discapacidad están fuera del sistema productivo

El 66% de las personas con discapacidad se encuentran en situación de inactividad laboral, lo que significa que más de un millón cien mil personas están fuera del sistema productivo en España.

Son datos de ‘El empleo de las personas con discapacidad’, recopilados recientemente por Odismet, el Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de trabajo de la Fundación ONCE, cofinanciado por el Fondo Social Europeo (FSE).

Las características sociodemográficas que definen al colectivo se resumen en hombres (57,2%), de una franja de edad entre 45 a 64 años (74,4%), residentes de grandes zonas urbanas (46%), con discapacidad principalmente física (37%) y con un grado de discapacidad entre el 65 y el 74%.

La reactivación de este segmento hacia el mercado laboral reportaría beneficios en dos dimensiones. Inicialmente, desde una perspectiva individual el empleo contribuye a la realización personal, la independencia y mejora de la autoestima. Desde un prisma social, supondría el incremento del nuestro tejido productivo.

Entre las situaciones de esa inactividad el porcentaje mayor recae entre las personas en situación de incapacidad (el 61%), seguido de quienes realizan labores del hogar (8%), estudiantes, jubilados y personas en “otras situación de inactividad”.

Las explicaciones sobre la inactividad entre las personas con discapacidad se centran en “el riesgo de perder la pensión correspondiente” como obstáculo para la activación laboral.

No obstante, es preciso indicar que hasta un 15% (más de 100.000 personas) en situación de incapacidad no recibe ningún tipo de prestación. Dicho porcentaje se eleva hasta el 19% si se computa el total de personas inactivas. Y, aún más, el 1% de los hogares con personas con discapacidad (más de 15.000) no reciben ningún ingreso.

NUEVAS ESTRATEGIAS

En consecuencia, existe una parte de esa desmovilización no atribuible a la influencia de las pensiones, quizás influida por otros factores, tales como las condiciones laborales. En un escenario en el que la precarización del empleo es un hecho, resulta factible optar por no participar de los procesos productivos y de empleo. Así, es preciso apostar por nuevas estrategias encaminadas hacia la estabilidad y calidad laboral.

Por otro lado, también resulta necesario atender al propio colectivo. Entre las personas con discapacidad inactivas, hay un 8,2% de personas carentes de formación (frente al 1% de personas sin discapacidad en la misma situación), circunstancia que merma sus niveles de empleabilidad, por lo que se sugieren tareas de concienciación y motivación hacia la actividad laboral.

(SERVIMEDIA)

31-ENE-17

Valora esta información

, ,

Grados de fibromialgia 4.49/5 (63)

¿Quieres conocer los grados de Fibromialgia?

En el siguiente documento elaborado por la comunidad Valenciana en 2014 se recogen los grados  de Fibromialgia (de afectación del paciente de fibromialgia) según su calidad de vida y el manejo médico a seguir según el nivel de afectación. Este documento con sus correspondientes conclusiones y en concreto este articulo está basado documento sobre fibromialgia del Sistema Nacional de Salud publicado en 2011 actualizando un documento previo de 2003.

Medidas para el manejo escalonado de pacientes con FM según su grado de afectación.

Afectación de calidad de vida leve FIQ < 39

Manejo: Atención primaria

Medidas no farmacológicas individuales y/o en taller grupal en AP

Información

Consejos en autocuidados

Ejercicio físico

Fármacos: Considerar solo si fracasan los autocuidados y el ejercicio o mientras estos hacen efecto, en función de la sintomatología predominante

Afectación de calidad de vida moderada FIQ =39 y <59

Manejo: Atención primaria.

Los pacientes de este grupo deben iniciar el tratamiento en atención primaria y, en función de sus necesidades y su afectación, pueden requerir interconsulta / derivación.

Medidas no farmacológicas

Información Consejos en autocuidados

Ejercicio físico supervisado

Terapia cognitivo conductual grupal o individual en USM

Fármacos: Considerar tratar en función de la sintomatología

Afectación de calidad de vida grave FIQ ≥59

Manejo: El/la paciente puede requerir la intervención de distintos profesionales de atención especializada.

Medidas no farmacológicas

Información Consejos en autocuidados

Ejercicio físico supervisado

Terapia cognitivo conductual grupal o individual en USM

Fármacos: Considerar tratar en función de la sintomatología

¿Qué es el FIQ?

Cuestionario español de impacto de la fibromialgia: Spanish FIQ (S-FIQ)

grados de fibromialgia

grados de fibromialgia desarrollados a partir del impacto en la calidad de vida diaria

Este documento corresponde al fondo documetal de La Sociedad Española de Reumatología SER y  Guia fibromialgia comunidad valenciana redactado por Fibromialgia Noticias ©

Recuerda los grados de fibromialgia se miden, se valoran según la independencia que tengas para las tareas cotidianas y la intensidad de los síntomas

¿Quieres conocer los sintomas de Fibromialgia?

Guardar

Guardar

Guardar

Valora esta información

,

Capacidad funcional en fibromialgia 5/5 (2)

Evaluación de la capacidad funcional en fibromialgia. Análisis comparativode la validez de constructo de tres escalas

Reumatología Clínica

Evaluación de la capacidad funcional en fibromialgia. Análisis comparativo de la validez de constructo de tres escalas

Por Joaquim Esteve-Vives a, Javier Rivera b, Miguel A Vallejo c

a Sección de Reumatología, Hospital General Universitari d’Alacant, Alicante, España
b Unidad de Reumatología, Instituto Provincial de Rehabilitación, Madrid, España
c Departamento de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos, UNED, España

Objetivo

Comparar la validez de constructo de tres cuestionarios de capacidad funcional en pacientes con fibromialgia.

Pacientes y métodos

Estudio multicéntrico transversal: 301 pacientes procedentes de consultas externas de reumatología de 15 centros en España completaron los cuestionarios Health Assessment Questionnaire (HAQ), Fibromyalgia Health Assessment Questionnaire (FHAQ) y la escala de función física del Fibromyalgia Impact Questionnaire (FF-FIQ), y se compararon sus puntuaciones en grupos extremos de capacidad funcional definida por las medidas externas: test de 6 minutos marcha, test de fatiga de Borg, test de flexibilidad lumbar y evaluación global de la movilidad del paciente. Se calcularon las correspondientes diferencias estandarizadas. Finalmente, se determinaron coeficientes de correlación entre las puntuaciones de los tres cuestionarios.

Resultados

Los tres cuestionarios mostraron una aceptable validez de constructo, pero los resultados del FF-FIQ fueron inferiores. La correlación entre HAQ y FHAQ fue muy elevada (0,92) y, solamente moderada entre estos dos y el FF-FIQ (0,59).

Conclusiones

HAQ y FHAQ miden más adecuadamente la verdadera capacidad funcional de los pacientes que el FF-FIQ. El FHAQ, por su brevedad (solo 8 ítems) podría sustituir al HAQ en algunas ocasiones.

Reumatol Clin. 2010;6:141-4.

Palabras clave: Fibromialgia. Evaluación de medidas de desenlace. Actividades de la vida diaria.

Introducción

La fibromialgia (FM) se caracteriza no solo por dolor generalizado crónico, sino también por una gran variedad de síntomas que deterioran la salud física y psicológica de los pacientes. Uno de los aspectos más preocupantes de este deterioro es la pérdida de capacidad funcional por sus consecuencias potenciales de pérdida de autonomía de los pacientes así como por su repercusión laboral con sus correspondientes costes económicos1.

Por todo ello coincidimos con otros autores en que la evaluación de la FM debe ser multidimensional2,3, incluyendo una valoración de la capacidad funcional, generalmente mediante cuestionarios autoaplicados. Los más utilizados en nuestro medio son el Health Assessment Questionnaire (HAQ)4 y la escala de función física incluida en el Fibromyalgia Impact Questionnaire (FF-FIQ)5. Además, un grupo de investigadores ha propuesto el Fibromyalgia Health Assessment Questionnaire (FHAQv6, un cuestionario de tan solo 8 ítems (Anexo 2) derivado del HAQ.

Tras una revisión de la literatura, no hemos encontrado estudios comparativos de las propiedades psicométricas de estos tres cuestionarios de capacidad funcional, ni tampoco nuevos estudios que confirmen la validez del FHAQ.

capacidad funcional en fibromialgia

capacidad funcional en fibromialgia

Validez de criterio es una propiedad psicométrica fundamental de cualquier instrumento de medida que disponga de un patrón oro (gold standard) con el que compararlo; por ejemplo si se tratara de validar un cuestionario para diagnóstico del trastorno de ansiedad generalizada, podría usarse como patrón el diagnóstico de un psiquiatra7. En el caso de la capacidad funcional, lo mismo que en el caso del dolor o la calidad de vida, no se dispone de ninguna prueba que pueda considerarse de esta manera. En estos casos cobra especial relevancia la «validez de constructo», cuyo estudio implica definir a priori el constructo a evaluar, en este caso capacidad funcional, en función de su relación con otras variables7.

Así pues, el objetivo de este trabajo es realizar un estudio comparativo de la validez de constructo de los tres cuestionarios arriba mencionados, mediante su comparación con un panel de medidas externas indirectas que, previamente, consideramos relacionadas con la capacidad funcional. En última instancia, se trata de dilucidar cuál de los tres cuestionarios mide mejor la verdadera capacidad funcional de los pacientes.

Pacientes y métodos

Se trata de un estudio transversal, con participación de pacientes procedentes de consultas externas de reumatología de 15 centros en España (proyecto ICAF). Se incluyeron de manera consecutiva mujeres y hombres mayores de 18 años con diagnóstico de FM según los criterios del ACR8, entre enero y abril de 2007. Se consideraron criterios de exclusión las enfermedades incapacitantes cardio-pulmonares o de otro tipo, obesidad mórbida, enfermedades reumáticas inflamatorias y enfermedades psiquiátricas descompensadas. También se excluyeron aquellos pacientes en demandas de informes de incapacidad, litigios o cualquier tipo de compensación económica. El protocolo del estudio fue aprobado por los comités éticos de investigación clínica de los hospitales de los autores principales.

Los pacientes completaron una batería de cuestionarios que incluía la versión española del FIQ9,10 y del HAQ11. La escala de función física de la versión española del FIQ está compuesta por 10 ítems y se puntúa como en su versión original5. El HAQ está compuesto por 20 ítems y 8 cuestiones correctoras. Las restantes cuestiones correctoras, referidas a utensilios utilizados en pacientes con artritis reumatoide, fueron eliminadas por no tener utilidad en pacientes con FM. El sistema de puntuación utilizado fue el recomendado por su autor12. El FHAQ está compuesto por 8 ítems (Anexo 2), todos ellos tomados del HAQ, y se puntúa calculando la media de sus correspondientes ítems6.

El examen físico incluyó las siguientes medidas externas que se consideraron relacionadas indirectamente con la capacidad funcional: a) test de 6min marcha (T6MM), medido en metros; b) escala de fatiga de Borg modificada (Borg), de 11 puntos que se aplicó justo después del T6MM, en donde «0=sin esfuerzo» (sin fatiga durante la realización del test de la marcha) y «10=esfuerzo máximo»; c) test de flexibilidad lumbar (TFL), en centímetros; y una evaluación global de la movilidad pasiva del paciente (EGMP), que explora la movilidad de hombros, caderas y los tres segmentos del raquis y se puntúa en una escala de 11 puntos en donde «0=movilidad normal» y «10=limitación en las cinco regiones exploradas». Una descripción más detallada de estas medidas puede encontrarse en otros trabajos14.

Análisis estadístico

«El constructo» definido a priori para este estudio fue que los pacientes con mayor grado de incapacidad son aquellos que caminan menos metros en el T6MM, refieren más fatiga en el test de Borg, tienen una movilidad lumbar más reducida y presentan más áreas con limitación a la movilidad pasiva en la EGMP. Así pues, se establecieron subgrupos de pacientes con puntuaciones extremas en cada una de las cuatro medidas externas: 1) «Subgrupos de peor capacidad funcional», compuesto por los pacientes en percentil ≤25 en el T6MM y/o el TFL y/o percentil ≥75 en el Borg y/o la EGMP; y 2) «Subgrupos de mejor capacidad funcional», compuesto por los pacientes en percentil ≥75 en el T6MM y/o el TFL y/o percentil ≤25 en el test de Borg y/o la EGMP. Se estudió si las puntuaciones de cada uno de los tres cuestionarios eran significativamente diferentes en cada uno de los subgrupos de mejor o peor capacidad funcional mediante la prueba t de Student. Para comparar la magnitud de las diferencias entre dichas puntuaciones se calcularon las diferencias estandarizadas correspondientes a cada uno de los cuestionarios (diferencia estandarizada=[′p<0 = 25–p≥75′]/desviación estándar).

Adicionalmente se calcularon los coeficientes de correlación de Pearson entre las puntuaciones de los tres cuestionarios y entre los cuestionarios y cada una de las cuatro medidas externas.

Resultados

Se incluyeron 301 pacientes con FM (10 varones y 291 mujeres), con una edad media de 48,7±8,5 años. Las puntuaciones de los cuestionarios y las medidas externas se muestran en la tabla 1.

Tabla 1. Estadísticos de los cuestionarios y medidas externas indirectas de capacidad funcional

n Media Desviación estándar Rango
Cuestionarios
FF-FIQ 301 4,85 2,21 0–9,99
HAQ total 300 1,43 0,58 0–2,750
FHAQ 300 1,19 0,59 0–2,500
Medidas Externas
T6MM (metros) 301 362,26 119,46 80–932
BORG 301 4,66 2,16 0–10
TFL (centímetros) 300 14,27 7,78 0–63
EGMP 301 4,23 2,49 0–10

BORG: escala de fatiga de Borg modificada; EGMP: evaluación global de la movilidad pasiva de los pacientes; FF-FIQ: escala de función física del Fibromyalgia Impact Questionnaire; FHAQ: Fibromyalgia Health Assessment Questionnaire; HAQ: Health Assessment Questionnaire; TFL: test de flexibilidad lumbar; T6MM: test de 6 minutos marcha.

Las puntuaciones de los tres cuestionarios fueron significativamente diferentes entre los subgrupos de peor y mejor capacidad funcional (tabla 2). La magnitud de la diferencia fue similar entre HAQ y FHAQ y la de ambos fue superior a la del FF-FIQ cuando se estudiaron el T6MM, el Borg y la EGMP (tabla 2<). En el TFL, la magnitud de la diferencia entre las puntuaciones de los tres cuestionarios fue similar. El estudio de correlaciones entre las puntuaciones de los cuestionarios con las cuatro medidas externas mostró resultados similares confirmando la inferioridad del FF-FIQ (tabla 3).

Tabla 2. Diferencias estandarizadas de las puntuaciones de los cuestionarios entre los grupos extremos de capacidad funcional (mejor capacidad funcional vs. peor capacidad funcional)

HAQ FHAQ FF-FIQ
(media±DE) (media±DE) (media±DE)
T6MM
Percentil ≤25 1,71±0,48 1,46±0,53 5,21±2,17
Percentil ≥75 1,21±0,54 0,94±0,51 4,30±1,93
Valor p de la diferencia <0,001 <0,001 0,007
Diferencia estandarizada* 0,86 0,87 0,41
BORG
Percentil ≤25 1,13±0,61 0,91±0,56 4,00±2,17
Percentil ≥75 1,72±0,43 1,44±0,54 5,54±1,99
Valor p de la diferencia <0,001 <0,001 <0,001
Diferencia estandarizada* 1,01 0,91 0,69
TFL
Percentil ≤25 1,60±0,54 1,42±0,55 5,56±1,86
Percentil ≥75 1,27±0,57 1,03±0,55 4,28±2,25
Valor p de la diferencia <0,001 <0,001 <0,001
Diferencia estandarizada* 0,56 0,65 0,58
EGMP
Percentil ≤25 1,19±0,59 0,94±0,56 4,13±2,39
Percentil ≥75 1,72±0,45 1,50±0,52 5,60±1,93
Valor p de la diferencia <0,001 <0,001 <0,001
Diferencia estandarizada* 0,91 0,95 0,66

BORG: escala de fatiga de Borg modificada; DE: desviación estándar; EGMP: evaluación global de la movilidad pasiva de los pacientes; FF-FIQ: escala de función física del Fibromyalgia Impact Questionnaire; FHAQ: Fibromyalgia Health Assessment Questionnaire; HAQ: Health Assessment Questionnaire; TFL: test de flexibilidad lumbar; T6MM: test de 6 minutos marcha.

* Diferencia estandarizada: ([puntuación media del cuestionario en percentil ≤25–puntuación media del cuestionario en percentil ≥75])/Desviación estándar puntuaciones del cuestionario en toda la muestra.

Tabla 3. Correlaciones entre las puntuaciones de los cuestionarios autoaplicados y las medidas externas indirectas de capacidad funcional

HAQ FHAQ FF-FIQ
T6MM
Coef. correlación de Pearson −0,299 −0,314 −0,147
Significación (p) <0,001 <0,001 =0,010
BORG
Coef. correlación de Pearson 0,426 0,444 0,287
Significación (p) <0,001 <0,001 <0,001
TFL
Coef. correlación de Pearson −0,236 −0,223 −0,237
Significación (p) <0,001 <0,001 <0,001
EGMP
Coef. correlación de Pearson 0,360 0,338 0,213
Significación (p) <0,001 <0,001 <0,001

BORG: escala de fatiga de Borg modificada; EGMP: evaluación global de la movilidad pasiva de los pacientes; FF-FIQ: escala de función física del Fibromyalgia Impact Questionnaire; FHAQ: Fibromyalgia Health Assessment Questionnaire; HAQ: Health Assessment Questionnaire; TFL: test de flexibilidad lumbar; T6MM: test de 6 minutos marcha.

Los coeficientes de correlación entre los tres cuestionarios fueron los siguientes: HAQ vs FHAQ, 0,92; HAQ vs FF-FIQ, 0,59; FHAQ vs FF-FIQ, 0,59. Todas correlaciones fueron significativas (p<0,001).

Discusión

En el campo de la FM se ha dado más importancia a la evaluación del dolor, la fatiga y las alteraciones psicológicas que a la evaluación de la capacidad funcional que queda generalmente englobada dentro de conceptos más amplios como «calidad de vida» o «estado de salud»2,3. Sin embargo, la capacidad funcional tiene por sí misma una gran importancia ya que constituye, según nuestra experiencia, la principal preocupación de los pacientes que se hallan limitados en la realización de aquellas actividades de la vida diaria que consideran fundamentales. La frustración que ello provoca se ve agravada por la incomprensión del entorno motivada por la dificultad de objetivar ese deterioro funcional, a diferencia de otras enfermedades como la artritis reumatoide o la artrosis en las cuales, el deterioro funcional, parece más justificado por la existencia de alteraciones orgánicas demostrables. Sí se pueden demostrar alteraciones orgánicas.

Otra de las consecuencias del deterioro funcional es la pérdida de jornadas laborales con sus repercusiones económicas asociadas. Los pacientes con FM tienen una tasa de discapacidad laboral cuatro veces mayor que la del resto de los trabajadores15. En este sentido, la capacidad funcional autopercibida, evaluada mediante el cuestionario HAQ, ha demostrado ser un factor estadístico independiente de coste económico en un modelo de regresión múltiple en pacientes con fibromialgia1.

Desde un punto de vista psicométrico, los cuestionarios HAQ, FHAQ y FF-FIQ mostraron una aceptable validez de constructo como medidas de capacidad funcional, por ser capaces de discriminar entre pacientes con puntuaciones extremas en cada una de las cuatro medidas externas del panel propuesto. La comparación de la magnitud de la diferencia en tales comparaciones mostró resultados similares entre HAQ y FHAQ que, a su vez, fueron superiores a los del FF-FIQ en tres de las cuatro medidas utilizadas.

La correlación entre HAQ y FHAQ fue excelente, en cambio, la correlación de ambos con el FF-FIQ fue solo moderada. Todo ello indica que la información sobre capacidad funcional aportada por el FF-FIQ es cualitativamente diferente de la aportada por los otros dos cuestionarios y de menor validez según los resultados presentados. Las razones de esta inferioridad podrían encontrarse en el sistema de puntuación de la citada escala de función física del FIQ (siempre, la mayoría de las veces, en ocasiones, nunca) ya que, según experiencia de los autores, los pacientes con frecuencia confunden «nunca por incapaz de hacerlo» con «nunca, por no tener costumbre de hacerlo» (especialmente en el ítem referido a usar transporte público)10. El sistema de puntuación de HAQ y FHAQ (sin dificultad, con alguna dificultad, con mucha dificultad, incapaz de hacerlo) no ofrece esta posibilidad de error y parece más adecuado anexo 1.

Una revisión de la literatura muestra que las correlaciones entre la FF-FIQ y el T6MM, por un lado16 y entre HAQ, por otro, y los tests de la marcha y de flexibilidad lumbar17 son comparables a los que presentamos en este estudio. A parte de su estudio inicial<6, el FHAQ únicamente ha sido utilizado por un grupo de investigadores18, sin embargo no se presentaron comparaciones entre sus puntuaciones y otras medidas externas. Además, en ningún caso se ha estudiado la validez comparada entre HAQ y FF-FIQ.

Como limitaciones de este estudio puede señalarse el no haberse incluido la subescala de función física del SF-36, menos utilizada en nuestro medio y que mostró diversos problemas en un estudio previo6. También el hecho de incluir medidas no lo suficientemente validadas, como la EGMP o la versión modificada de la escala de Borg. Sin embargo, el comportamiento de estas escalas en el presente trabajo fue muy similar al del T6MM, ampliamente conocido y validado.

Como conclusión, consideramos que HAQ y FHAQ presentan una validez de constructo superior, es decir, miden más adecuadamente la verdadera capacidad funcional de los pacientes que la FF-FIQ. El FHAQ, por su brevedad (solo 8 ítems) podría sustituir al HAQ en ocasiones en las que se pretenda una evaluación multidimensional de pacientes empleando un reducido número de ítems.

Agradecimientos

A la Unidad de Investigación de la Fundación Española de Reumatología y, especialmente, a Milena Gobbo por su apoyo técnico y colaboración.

Financiación

Este estudio ha sido financiado por el Fondo de Investigación Sanitaria (FIS) PI 07/0202.

Conflicto de intereses

Este estudio ha sido financiado por el laboratorio farmacéutico Pfizer.

Grupo ICAF: Alegre C (Hospital Vall de Hebrón, Barcelona), Alperi M (Hospital General de Asturias, Oviedo), Ballina FJ (Hospital General de Asturias, Oviedo), Belenguer R (Hospital 9 de Octubre, Valencia), Belmonte M (Hospital General de Castellón, Castellón), Beltrán J (Hospital General de Castellón, Castellón), Blanch J (Hospital IMAS, Barcelona), Collado A (Hospital Clínic, Barcelona), Fernández Dapica P (Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid), Francisco Hernández FM (Hospital Dr. Negrín, Gran Canaria), García Monforte A (Hospital GU Gregorio Marañón, Madrid), González Hernández T (IPR, Madrid), González Polo J (Hospital U. La Paz, Madrid), Hidalgo C (Centro Reumatológico, Salamanca), Mundo J (Hospital Clinic, Barcelona), Muñoz Carreño P (Hospital General, Guadalajara), Queiró R (Hospital General de Asturias, Oviedo), Riestra N (Hospital General de Asturias, Oviedo), Salido M (Clínica CLINISAS, Madrid), Vallejo I (Hospital Clinic, Barcelona), Vidal J (Hospital General, Guadalajara).

Versión española del Fibromyalgia Health Assessment Questionnaire (FHAB)*.

Recibido 30 Agosto 2009
Aceptado 6 Octubre 2009

Autor para correspondencia. xim.esteve@gmail.com

Valora esta información

, ,

Incapacidad absoluta por sindrome químico múltiple 5/5 (2)

Primera incapacidad absoluta por sindrome químico múltiple y Fibromialgia concedida  por accidente medioambiental

Según informa hoy el Colectivo Ronda, la asesoría jurídica de I.M, la persona que se vio afectada por el suceso, el fallo señala que el accidente ambiental generó una emanación de sustancias químicas producidas por la mezcla de varios componentes residuales industriales que provocaron una fuerte migraña en la víctima y más tarde una manifestación de los síntomas de fatiga crónica en grado 3, fibromialgia y síndrome de sensibilidad química múltiple.

Incapacidad absoluta por sindrome químico múltiple

na sentencia que reconoce por primera vez que la incapacidad absoluta por sindrome químico múltiple y fibromialgia

Por ello, el juez ha concedido la incapacidad permanente absoluta retroactiva con derecho a una pensión vitalicia del 100% de la base reguladora (1.450,95 euros).

Los abogados de este colectivo, que han manifestado su satisfacción por la sentencia, han anunciado además que presentarán una querella criminal contra el alcalde y el edil del Ayuntamiento de L’Ametlla del Vallès “por haber actuado con irresponsabilidad con consecuencias graves para la salud de las personas y del medio ambiente”.

Los hechos ocurrieron en 2008, cuando unos vecinos de la calle Tramuntana de L’Ametlla notaron un fuerte olor a productos químicos y residuales, atribuidos a la puesta en funcionamiento de la estación de bombeo situada en Màs Fàbrega, en el polígono Industrial Monguit.

“Por razones que cuesta entender, se había tomado la decisión de conectar los residuos industriales con componentes químicos y animales en el alcantarillado de la urbanización”, recuerdan los responsables del Colectivo Ronda en el mismo comunicado.

I.M. tuvo que cogerse la baja por fuertes migrañas e infección de las vías respiratorias

Días después, I.M. tuvo que cogerse la baja por fuertes migrañas e infección de las vías respiratorias, y más tarde comenzó a tener síntomas de fibromialgia, “que como ocurre en estos casos de intoxicaciones químicas le han dejado totalmente invalidada”.

Jaume Cortes, abogado del colectivo Ronda y experto en prevención laboral y enfermedades ambientales, en vez de presentar el caso como accidente laboral, reclamó la declaración de accidente ambiental, declaración que por primera vez se concede en una sentencia de estas características, según este grupo de abogados.

Valora esta información

,

Incapacidad permanente por fibromialgia en España 4.67/5 (3)

Comparación de las sentencias de incapacidad permanente por fibromialgia en España: diferencias según la resolución sea favorable para el paciente o para el Instituto Nacional de la Seguridad Social

viernes, 25 jun 2010

Por Juan Carlos Restrepo Medrano a b, Elena Ronda-Pérez a, Carmen Vives-Cases b, Diana Gil-González b, Fernando Ballester-Laguna b

a Facultad de Enfermería, Universidad de Antioquía, Medellín, Colombia
b Área de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad de Alicante, Alicante, España
c Departamento de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Universidad de Alicante, Alicante, España

Sr. Editor:

La fibromialgia (FM) es un trastorno músculo-esquelético crónico de causa desconocida y evolución variable que origina grados variables de discapacidad con un claro impacto sobre la calidad de vida1< …

Reumatol Clin. 2010;6:233-4.

Sr. Editor:

La fibromialgia (FM) es un trastorno músculo-esquelético crónico de causa desconocida y evolución variable que origina grados variables de discapacidad con un claro impacto sobre la calidad de vida1. Su elevada prevalencia en edades productivas implica importantes repercusiones laborales. Aunque, los datos de discapacidad laboral varían considerablemente dependiendo de la población estudiada, la mayoría de los estudios estiman que entre el 25 y 50% de pacientes2,3,4,5 debe dejar de trabajar por su enfermedad.

En España, se reconoce la incapacidad temporal5 con una duración máxima de doce meses, prorrogables por otros seis, cuando se presuma que durante ellos el trabajador puede ser dado de alta médica por curación, situación que normalmente no se da en estos pacientes. Cuando se agota este plazo, el INSS, a través de los equipos de valoración de incapacidades, puede reconocer la situación de prórroga con un límite de seis meses más o bien, iniciar un expediente de incapacidad permanente (IP). En el caso de que la valoración sea aceptada, el proceso termina y el paciente obtiene la incapacidad, pero si es rechazada, puede interponer una reclamación contra el dictamen del equipo de valoración de incapacidades ante el propio INSS. Si es desestimada por el INSS, el paciente puede presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social y, en su caso, recurrir ante el correspondiente Tribunal Superior de Justicia (TSJ). En la actualidad, se desconoce el porcentaje de propuestas presentadas por pacientes con FM que son aceptadas por el equipo de valoración de incapacidades o por el Juzgado de lo Social como IP, pero sí se puede acceder a las que son presentadas ante el TSJ. En este trabajo se analizan las variables asociadas al reconocimiento de la FM como causa de IP a la luz de las sentencias dictadas en suplicación por los TSJ.

Se han analizado todas las sentencias presentadas ante los TSJ españoles por este motivo (1978–2008) utilizando como fuente la base de datos Westlaw, que contiene toda la jurisprudencia a texto completo6. Se trata de una base de datos de acceso restringido a los usuarios e instituciones que están suscritos. Se ha utilizado la palabra clave «fibromialgia».

Se identificaron 148 sentencias, de estas, 9 se excluyeron por no contener la información completa. Noventa y siete se presentaron ante el TSJ de Murcia, 9 en Cataluña, 6 en Baleares y 6 en Asturias y el resto repartidas entre las diferentes comunidades autónomas. La tabla 1 presenta las variables en función de si la resolución de la sentencia fue favorable para el paciente o para el INSS. Como se observa, la descripción en la sentencia de la presencia de puntos dolorosos o gatillo es la única variable que muestra diferencias significativas para decantar el fallo a favor del paciente. Las diferencias entre las proporciones se calcularon mediante la prueba de la x2, estableciéndose el nivel de significación estadística en p=0,005.

Tabla 1. Distribución del resultado de las sentencias presentadas ante los Tribunales Superiores de Justicia de España (1978–2008) solicitando la concesión de incapacidad permanente

Sentencias favorables para INSS Sentencias favorables para paciente Total Valor p
n % n %
104 35 139
Sexo
Mujer 93 89,4 33 94,3 126 0,39
Hombre 11 10,6 2 5,7 13
Edad
30–45 64 61,5 18 51,4 82 0,35
>45 40 38,46 17 48,5 57
Ocupación
Administración 13 12,5 1 2,9 14 0,32
Comercio 13 12,5 60 17,1 73
Servicios 45 43,3 20 57,1 65
Agricultura 30 28,8 7 20 37
Manuales y construcción 3 2,9 1 2,9 4
Tiempo de evolución
>3 82 78,8 26 74,3 108 0,57
<3 22 21,2 9 25,7 31
Diagnóstico único
6 78,8 5 74,3 11 0,10
No 98 21,2 30 25,7 128
Puntos gatillo
7 6,7 7 20 14 0,02
No 97 93,3 28 80 125
Grado de incapacidad
Permanente parcial 4 8,6 4
Permanente total 21 60 21
Permanente absoluta 8 22,9 8
Gran invalidez 3 8,6 3

Un bajo nivel educativo y socioeconómico, presencia de otras enfermedades como el lupus o la depresión o trabajos en ocupaciones que requieren esfuerzo físico son los determinantes más consistentemente asociados a la incapacidad temporal en la FM en investigaciones realizadas en servicios asistenciales3,7,8. Sin embargo, al analizarlas, la única característica que se relaciona con la concesión de la IP es la presencia de puntos específicos que a la presión desencadenen dolor. Un estudio realizado en Canadá, en el que se revisaban las 194 sentencias presentadas en sus tribunales entre 1986–2003 para evaluar el impacto en la percepción de los jueces en las reclamaciones por FM, señalaba que estos perciben la opinión de los especialistas como el argumento más creíble al tomar decisiones9.

Conclusión

El hecho de que se trate de una enfermedad caracterizada por ausencia de pruebas que indiquen de manera objetiva la severidad puede influir en que los jueces valoren la ausencia de este criterio diagnóstico como un elemento negativo para conceder la incapacidad.

Autor para correspondencia. juance@tone.udea.edu.co

Bibliografía

1. Wolfe F., Anderson J., Harkness R.M., Bennett R.M., Carp X.J., Goldenberg D.L., et-al. Health status and disease severity in fibromyalgia: results of a six center longitudinal study. Arthritis Rheum. 1997; 40:1571-9.
2. Wilson H.D., Robinson J.P., Turk D.C. Toward the identification of symptom patterns in people with fibromyalgia. Arthritis Rheum. 2009; 61:527-34.
3. Salido M., Navarro P., Judez E., Hortal R. Factores relacionados con la incapacidad temporal en pacientes con fibromialgia. Reumatol Clin. 2007; 3:67-72.
4. Al -Allaf A.W. Work disability and health system utilization in patients with fibromyalgia syndrome. J Clin Rheumatol. 2007; 13:199-201.
5. Ley General de la Seguridad Social Española. Real Decreto legislativo 1/1994 de 20 de Junio. BOE n° 154 de 29 de junio.
6. Servicio Jurídico en línea de editorial Aranzadi [consultado 28/9/2008]. Disponible en: http://www.westlaw.es. [Acceso 28 Septiembre de 2008].
7. Lawrence R.C., Hochberg M.C., Kelsey J.L. Estimates of prevalence of selected arthritis and musculoskeletal diseases in the United States. J Rheumatol. 1989; 16:427-41.
8. Al Dhanhani A.M., Gignac M.A., Su J., Fortin P.R. Work disability in systemic lupus erythematosus. Arthritis Rheum. 2009; 61:378-85.
9. Le Page J.A., Iverson G.L., Collins P. The impact of judge's perceptions of credibility in fibromyalgia claims. Int J Law Psychiatry. 2008; 31:30-4.

Valora esta información