Mama es una maga

Tener un hijo con dolor es un gran hándicap, sin embargo los niños saben adaptarse mejor a las situaciones.

A veces no entiendo a mamá…no entiendo sus riñas, sus tristezas, me cansa con sus exigencias pero mi mamá es especial, es una maga.
Tengo ocho años, me miro al espejo y juego delante de él. Me encanta peinarme como mamá , vestirme como ella. (Aunque luego me riña)

Los días con mamá

Mamá se despierta mucho antes que yo (la verdad es que no sé qué hace en esa hora) y me despierta con un gran beso.
Por la mañanas mamá tiene cara de muy cansada (ya le digo yo que no se levante antes), no lo entiendo porque  parece tan cansada si se acaba de levantar. A pesar de estar cansada, me habla despacio, me acaricia con su palabras mientras desayuno, hablamos de cómo irá el día. Mamá se preocupa mucho en que aproveche mucho los días.
Mamá siempre insiste en que hay que aprovechar el tiempo (no la entiendo porque siempre me insiste lo mismo).
Mientras desayuno se arregla, ahora ya es otra…que guapa está. ¡Lástima que se levante tan cansada!

De camino al cole

Me insiste en que no corra (que manía si siempre le hago caso), me coge la mano a veces tan fuerte que me hace daño (creo que está enfadada pero le miro a la cara y veo que está contenta, se ríe)
¡Mamá no me aprietes! No me sirve de nada, y se lo digo una y otra vez. Cuando llegamos a la puerta del cole las otras mamás le preguntan como se ha levantado hoy.
Mamá es tan especial, todo el mundo la quiere, está pendiente de ella. Se agacha y me dá un beso “María se buena. Como te he enseñado” todas las mañanas me dice lo mismo, a veces me aburre y otras veces me recuerda que debo hacer las cosas bien…pero no debo de enfadarme con mamá. Cuando me enfado se pone muy triste, demasiado, solo la veo tan triste en estos momentos.

Pasa la mañana y llegó la hora de irse a casa, mamá me recoge. Sus pasos son lentos y no me deja saltar por las aceras. De camino a casa hay un parque, y por muy cansada que esté me suelta y me deja jugar y saltar, eso sí siempre mira el reloj parece que se aburre, parece que tiene prisa.

La comida

Cuando llegamos a casa mamá ya lo tiene todo preparado, yo sola me pongo la mesa. Me ha enseñado a vestirme muy pronto, a poner la mesa, a recoger mis juguetes. Me encanta hacer cosas de mayor y mamá me ayuda a ser mayor.
Mamá no come, está tan cansada que se recuesta en un sillón con una mantita, mientras habla conmigo.

Me encanta hablar con mamá, me lleva a mundos que inventamos entre las dos, historias de ranas o principes y princesas…mamá y yo cada mediodía viajamos a mundos que me hacen muy feliz.
No entiendo como no come mamá, (dice que no tiene fuerzas) no come y está pendiente de mí.
Dice que está malita…pero yo no lo noto. Siempre está pendiente de mí.
Lo que más me gusta es cuando acabo de comer y me llama para acurrucarme con ella, a veces vemos fotos. Otras veces leemos cuentos, o ocupamos el sofá grande y hacemos rompecabezas o puzzles.
Puf mamá es muy buena en todo, pero con los puzzles me desespera!! le cuesta coger las fichas y luego tarda mil horas en encajarlo tengo que hacerlo todo yo sola. Para los puzzles yo soy mayor que ella.

El abuelo, el papá de mamá

Vuelvo al cole, viene el abuelo por las tardes a recogerme y llevarme. Me encanta ir con el abuelo pero me gustaría que me llevase mamá.
Mamá dice que no puede (y a veces no la entiendo porque yo la veo bien) y todas las tardes viene el abuelo que nos mima a mamá y a mi. A mamá le da unos besos muy grandes y a veces la obliga a comer.

Yo soy mayor que mama, a mi nadie me hace comer. Sé comer sola…claro, pero es que puede que mamá no pueda hacerlo sola.

Hoy la tarde ha sido aburrida, nadie tenía hechos los ejercicios y los hemos tenido que repasar muchas veces. Yo los sabía por qué mamá supo explicarme hasta la última duda. Tuvo tanta paciencia que hoy me aburro en clase y me pregunto: ¿los demás no tienen mamá?

Me encanta volver a casa con el abuelo, no me aprieta la mano como mamá…y hasta me deja ir suelta. Me gustaría correr como los demás, pero no puedo hacer correr al abuelo. Está muy mayor y tengo que cuidarlo. Veo como los demás niños no hacen caso y las caras de los abuelos enfadados.
Tengo tanta suerte! Nunca veo a mamá y al abuelo enfadados!!

Y llegó la tarde en casa…y muchas horas para hacer cosas…mamá dice que soy ya muy mayor y no necesita que me vigile. Confia en mi y me hace sentirme muy bien.

No lo entiendo

Mientras mamá hace como puede lo que hay que hacer en casa. A veces se le cae una lágrima, pero se limpia rápido cree que no me doy cuenta: dice que le duele y ni lo entiendo.
No, no lo entiendo.

Mamá siempre está ahí para mi y para papá, dice que le duele, pero nunca le veo heridas ni morados. A mi me duelen las patadas del recreo y luego me salen morados, a mama nunca. Ni le veo arañazos, ¡como duelen cuando mis amigas se enfadan y me dan un pellizco o un arañazo!

Mamá siempre está para mí. No corre pero siempre está para mí.

Una noche escuché hablar a papá y al abuelo, les oía muy serios (pocas veces les he oído hablar tan serios), que cada vez estaba más cansada y no sabían cómo ayudarle. Lo oí hace tiempo…mucho tiempo…creo que era bebé (no sé si los bebés recuerdan, pero creo que era bebé) y ya entonces decidí no hacer trabajar más a mamá.

A veces me olvido, y papá me regaña…papá tiene menos paciencia que mamá. Siempre está triste, yo lo rodeo con abrazos curativos, como hace mamá.

Mamá es una maga

Mama siempre sonrie, a mi cuando me duele lloro…y lloro mucho hasta que me coje en sus brazos y me calmo. Yo no veo a mamá llorar cuando le duele.
Mamá siempre sonríe…y dice que le duele por eso tiene que ir más despacio. Le miro la cara y sonrie, sonrie y le duele.

Me encanta estar con mamá, es especial, de mayor quiero ser como ella.
Mamá es una maga…sabe cuando me voy a despertar de noche…antes de hablar ya ha entrado a mi habitación. Siempre rodeo con mis abrazos a mamá, y quiero hacer la magia que ella hace, la rodeo con mis brazos para hacer desaparecer el dolor, pero se queja…la que sabe hacer magia de verdad es ella, a mí me queda mucho por aprender.

Mamá sabe hacer magia y yo quiero aprender a hacerla como ella. Mamá hace desaparecer el dolor el suyo y el mio. Es un hada buena, las que hacen magia buena. Es mamá.

Escrito por Fibromialgia Noticias©

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3 comentarios
  1. Candy
    Candy Dice:

    Nunca me habia emocionado tanto am ver mi vida reflejada. Yo tengo el grado de Sindrome fatiga cronica ya muy elevado y También sufro de fibromialgia. Ayer mi hijo me miraba y me decia; con lo guapa que estas con tu pelo arreglado. Quieres que te lo seque yo. Imaginaros como me sentia.
    Un beso y gracias

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  2. Mirtha Conde
    Mirtha Conde Dice:

    Es muy cierto yo tengo una hija en silla d ruedas con parálisis cerebral y a mi también c me escapa alguna q otra lágrima y trato d secarla pero ella muy rápida me pregunta q me pasa si q tenemos q ser magas me encanto

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  3. Emma Alive
    Emma Alive Dice:

    Mis ojos 👀 estaban como una laguna. Con las lágrimas 😭 a punto de desbordar, pero mi corazón ❤️ no ha querido que brotaran. Emoción contenida 🙋🏼💜✨💋 ¡Enhorabuena 🎊🍾🎉🎈 Carmen y Fibromialgia Noticias!

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