Taller de Fribromialgia

Bilbao, 6 febrero 2007| AZprensa.com

La dificultad de hacer un diagnóstico a través de pruebas analíticas o radiológicas hace de la fibromialgia una enfermedad compleja y, en muchos casos, difícil de detectar.

Fundación-de-Estudios-Sanitarios-Osasun-Ikaskuntza-Fundazioa

Así, cada vez más reumatólogos reciben casos por dolores del aparato locomotor derivados desde la Atención Primaria. En el marco de la formación continuada que fomenta Osasun Ikaskuntza Fundazioa-Fundación de Estudios Sanitarios, y en colaboración con la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Sección de Reumatología del Hospital de Basurto, se ha programado para hoy el “Taller de Fribromialgia”.

El curso, que comenzará a las 18 horas, tendrá lñugar en el Colegio Oficial de Médicos de Bizkaia.

taller organizado a petición de muchos médicos de asistencia primaria

“Ha sido un taller organizado a petición de muchos médicos de asistencia primaria que, por su propio interés y porque se encuentran con muchos de estos casos, han querido profundizar sus conocimientos en el diagnóstico de esta enfermedad”, explica el coordinador de este taller, Eduardo Ucar, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital de Basurto.

El curso, impartido por los docentes José Miguel Aramburu y Mikel Zubiri, comenzará con la presentación de dos casos clínicos y la asistencia de una paciente que ha accedido a que se le realice una exploración en presencia de los médicos con el fin de mostrar las dificultades y características de estos diagnósticos. Después, el psiquiatra Mikel Zubiri presentará dos casos clínicos con historias que muestran distintas maneras de contar el dolor, un aspecto de gran valor en el diagnóstico de esta enfermedad.

En la detección de la fibromialgia es fundamental atender la historia clínica del paciente

En la detección de la fibromialgia es fundamental atender la historia clínica del paciente, “depurar la historia del dolor, sitios, características, evolución y, también muy importante, ver cómo el paciente cuenta ese dolor”, afirma Eduardo Ucar. Además, debe hacerse una exploración física teniendo en cuenta los “puntos gatillo”, 18 puntos del cuerpo donde se localizan los dolores característicos de la fibromialgia y que, según apunta José Miguel Aramburu, del servicio de Reumatología del Hospital de Basurto, fueron establecidos en 1990 por el Colegio Americano de Reumatología.

Puntos dolorosos

(actualizado a 2016 los puntos dolorosos ya no son necesarios para el diagnóstico)

Esos puntos se localizan alrededor de la columna vertebral, del cuello, nuca, trapecio, columna dorsal, lumbar, codos, cara interna de las rodillas y cara externa de las caderas. Según los expertos, para que el diagnóstico de fibromialgia sea positivo se deben detectar al menos 12 puntos. “Existe una imagen característica que suele usarse para señalar todos esos puntos: el cuadro de Las Tres Gracias de Rubens”, apunta Eduardo Ucar.

A partir de ahí, el médico debe tener en cuenta que puede existir alguna otra patología detrás.

Ya que “el hecho de que un paciente tenga fibromialgia no excluye que pueda tener otra enfermedad, reumatológica o no”.

Por su parte, José Miguel Aramburu, del Servicio de Reumatología del Hospital de Basurto, explicará las características, diagnóstico y tratamiento de la fibromialgia a partir de casos clínicos. Según el experto, esta enfermedad se caracteriza por un dolor generalizado y crónico, fatiga y cansancio.

Unos síntomas que suelen ser difícil de detectar porque no existen pruebas o datos objetivos para su diagnóstico. Así, Aramburu insistirá en la importancia de realizar una exploración física general —para descartar otros problemas— mediante presión con el fin de detectar los puntos de dolor.

educación sanitaria

En su intervención, el doctor Aramburu hará especial hincapié en la importancia de la educación sanitaria. “Hay que explicar al paciente el proceso de esta enfermedad, su evolución y cómo se puede aliviar sin medicación”, afirma. En este sentido, para el doctor el mejor consejo es que el paciente esté informado. “La fibromialgia produce mucho dolor, pero no es una enfermedad degenerativa ni incapacita a largo plazo.

Que el paciente conozca todo esto le puede aportar tranquilidad”, apunta Aramburu. Además, estas personas deben evitar la ansiedad y aumentar su relajación muscular a través de calor o ejercicio físico moderado.

La Fundación de Estudios Sanitarios-Osasun Ikaskuntza Fundazioa

La Fundación de Estudios Sanitarios-Osasun Ikaskuntza Fundazioa es la primera fundación sanitaria del País Vasco, vinculada al Colegio Oficial de Médicos de Bizkaia y a la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, que actúa con vocación docente, educativa y científica dentro del ámbito de la formación continuada bajo las premisas del fomento, la promoción y el desarrollo de la cultura y la educación sanitaria.

Valora la información

Valora esta información

Miquel porta relaciona Síndrome de Fátiga Crónica e hipersensiblidad quimica con tóxicos ambientales.

El pasado 30 de Enero de 2007 El pais publicó un articulo redactado por Miquel Porta. Investigador del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (IMIM-PRBB) y catedrático de Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Dicho investigador relacionó la toxicidad del medio ambiente como causa del Síndrome de Fátiga Crónica e Hipersensibilidad química múltiple.

Se recoge en el siguiente párrafo;

» Aunque generalmente no tengan gusto ni olor, aunque sean tan invisibles en algunos medios de comunicación, aunque se encuentren en concentraciones tan bajas en el imaginario colectivo, los contaminantes tóxicos persistentes constituyen un riesgo real para la salud humana y el medio ambiente. Con productos altamente tóxicos están mermando nuestra calidad de vida: contribuyen a causar efectos como infertilidad y malformaciones congénitas, trastornos del aprendizaje, hipotiroidismo y otras enfermedades endocrinas, inmunodepresión, alergias y sus trastornos asociados, síndromes de fatiga crónica y de hipersensibilidad química, alteraciones epigenéticas y cambios en la expresión génica, promoción de cánceres, diabetes o algunas de las enfermedades mal llamadas degenerativas (Parkinson, Alzheimer).»

Está recogido del articulo «Cerco a las sustancias tóxicas persistentes»

Valora la información

Valora esta información

Cambio en el año 2007 de la denominación de Síndrome de Fátiga Crónica

Nuevo nombre para el Síndrome de Fátiga Crónica

Un grupo de investigadores y de clínicos conocidos del CFS se reunió el 12 de enero en Florida para discutir si el “síndrome de fátiga crónica” era un nombre apropiado para la enfermedad, y para sugerir un nombre alternativo en caso de necesidad.

Los pacientes y los clínicos del CFS tienen desde hace mucho tiempo que el “síndrome de fatiga crónica» trivializa la naturaleza seria del desorden, y ha decidido un cambio del  primer nombre adoptado por la CDC en 1988.

Panel de expertos

La necesidad para montar al grupo era la creencia que un panel de los expertos mundiales podría proporcionar legitimidad y credibilidad científica a los pacientes que buscaban un nuevo nombre.

El comité, llamado «Por el cambio del nombre del CFS; el panel consultivo»  está formado por su organizador, Carson paciente de CFS y los doctores Lucinda Bateman, David Bell, Paul Cheney,de lapón Charles, Nancy Klimas, Anthony Komaroff, Leonard Jason, y Daniel Peterson.

El Dr. Peterson no pudo assistir a la reunión, pero fue consultado por telefono posteriormente.

comite cambio nombre sindrome de fátiga crónica

sentado (a la derecha): DRS. Anthony Komaroff, David Bell, Nancy Klimas, Leonard Jason, lapón de Charles, Lucinda Bateman, Paul Cheney

Los miembros del comité convinieron que el CFS no recoge la severidad de la enfermedad y  hace daño a los pacientes, y se centraron en encontrar nombres alternativos.

El primer nombre conocido fue acuñado  en un editorial publicado en el Lancet en 1956 por sir Donald Acheson, MD. “ME”  utilizado en muchos países, incluyendo Gran Bretaña.

“ME”  se han utilizado históricamente para describir el “Encephalomyelitis de Myalgic” (inflamación nerviosa del sistema que implica dolor del músculo) – un término que no describe exactamente el proceso de la enfermedad en todos los pacientes.

Encefalopatia Miálgica

Los miembros del comité prefirieron la “encefalopatía de Myalgic” (patología nerviosa del sistema con dolor asociado del músculo), que también se abrevia “ME”. Los avances científicos recientes  señalan la utilidad de esta etiqueta, pues la patología del cerebro con consecuencias a menudo dolorosas, especialmente en músculo, se documenta cada vez más en pacientes con esta condición.

El grupo reconoció eso CFS que caía de un nuevo nombre podría causar totalmente problemas con demandas de la inhabilidad y del seguro médico, y recomendó que el “CFS” deba acompañar cualquier nuevo nombre, por lo menos por un período del tiempo.

Reconocimiento del ME/CFS

Fue reconocido que el CFS tiene actualmente cierto reconocimiento médico conocido, aunque según la CDC, menos de 20 por ciento de los pacientes han sido diagnosticados. Los investigadores expresaron su creencia que el término “ME/CFS” (o “CFS/ME”) es de diagnóstico exacto y, se aleja del CFS, no siendo peyorativo para los pacientes.

También fue observado que este movimiento es constante cambiando el nombre en diversos países, tales como Canadá, en donde el “CFS” fue cambiado recientemente a “ME/CFS”.

En un acontecimiento relacionado reciente, la junta directiva de la asociación internacional para CFS (IACFS) votó para recomendar que el nombre de esa organización esté cambiado al IACFS/ME. Este movimiento está siendo votado actualmente encendido por sus miembros, y si está aprobado, el nombre de esa organización pronto será cambiado.

Guardar

Guardar

Valora la información

Valora esta información

La enfermedad fantasma

El desconocimiento de algunos médicos y la incomprensión en la familia y el trabajo son una carga añadida al dolor.

Dolor y cansancio que sufren las afectadas de fibromialgia

Escrito por INÉS GALLASTEGUI

DURANTE muchos años las han llamados histéricas, hipocondriacas, cuentistas o, simplemente, vagas. Atormentadas por un dolor sin tregua, aplastadas por un cansancio que no se pasa durmiendo y, a veces, deprimidas por la incomprensión de los demás, han visto por fin una luz en su túnel con el reconocimiento de que lo suyo, por fin, tiene nombre: fibromialgia.

Josep Blanch, presidente de la Sociedad Española de Reumatología

Josep Blanch, presidente de la Sociedad Española de Reumatología, reconoce que, hasta hace relativamente poco, muchos médicos dudaban de la existencia de esta enfermedad. El reconocimiento de esta afección por parte de la Organización Mundial de la Salud en 1992 ha permitido mejorar la situación de los afectados que, por cierto, son muchos. Se calcula que como mínimo un 2,8% de la población adulta española padece fibromialgia y, aunque también se diagnostica a varones, a niños y adolescentes, más del 90% de los pacientes son mujeres, la mayoría de mediana edad.

Dr. Josep Blanch

Dr. Josep Blanch Presidente de la SER 2006

 

Síntomas

El doctor Blanch señala que los síntomas más característicos de la fibromialgia son el «dolor crónico generalizado y continuo» en músculos, articulaciones y tendones, que no remite con el sueño y muchas veces empeora por la mañana; el cansancio extremo; y los llamados ‘puntos gatillo’, 18 zonas repartidas por todo el cuerpo (rodillas, hombros, cuello, glúteos, codos, caderas…) que son hipersensibles a la presión.

Además puede haber una larga lista de síntomas asociados: colon irritable, incontinencia urinaria, dolor de cabeza, mareos, movimientos involuntarios o calambres en las extremidades, rigidez en las articulaciones, hormigueo en las manos, sequedad de boca y ojos, bruxismo (rechinar o apretar los dientes), zumbidos en los oídos (acúfenos), dificultad de concentración, alteraciones ginecológicas, problemas de memoria y trastornos del sueño, como insomnio, pesadillas o apnea, entre otros.

Ansiedad y depresión

Un porcentaje importante de pacientes sufre ansiedad o depresión. Aunque en ciertas épocas se pensó que la fibromialgia era una consecuencia de algún trastorno psicológico, hoy en día se considera más bien lo contrario: que el dolor intenso y permanente hace caer en estados depresivos o ansiosos a quienes lo sufren.

«El diagnóstico es difícil -admite el especialista-. No hay una prueba que te permita decir si una persona tiene o no fibromialgia». De hecho, cuando se exploran las zonas dolorosas no se encuentra ninguna alteración física que explique las molestias. Por lo tanto, hay que basarse en el relato que hacen los pacientes sobre el dolor y la fatiga y confirmar que al menos 12 de los 18 ‘puntos gatillo’ son sensibles a la presión.

Descarte de otras enfermedades

Además, el doctor Blanch destaca la necesidad de descartar la presencia de otras enfermedades con las que se puede confundir, ya que comparten síntomas comunes. Entre ellas, el síndrome de fatiga crónica, el lupus eritematoso, la polimialgia reumática o el síndrome de Sjögren.

La causa de la fibromialgia es un misterio. Josep Blanch explica, sin embargo, que la enfermedad está asociada a un «trastorno de la modulación de dolor»: las personas fibromiálgicas perciben como dolorosos estímulos que los demás no notan o, al menos, no sienten como molestos.

En muchos casos hay un elemento «desencadenante» de la enfermedad: puede ser otra afección previa (una infección o una dolencia reumática), un accidente de tráfico, un choque emotivo o afectivo importante (un conflicto con los hijos, una separación…).

Tratamiento sintomático

Al no conocerse el origen de esta dolencia, agrega Blanch, el tratamiento es sintomático, es decir, dirigido a paliar o eliminar las distintas manifestaciones de la enfermedad en cada enfermo. El experto indica que, por lo general, suelen ser eficaces los analgésicos suaves, los fármacos para mejorar la calidad del sueño y los antidepresivos.

Por otro lado, Josep Blanch aconseja a los pacientes realizar «ejercicio físico moderado, acorde con sus posibilidades». Por su experiencia, van bien los ejercicios en el agua (por ejemplo, el ‘aquagym’), la gimnasia suave, el método pilates, el tai-chi y el yoga. También considera apropiada la terapia psicológica, especialmente para ayudar a controlar el dolor y aprender técnicas de relajación.

Crónica e invalidante

La fibromialgia puede ser leve, moderada o severa. «Puede ser invalidante, y a veces lo es mucho», asegura Blanch, quien recuerda que algunas afectadas «no pueden trabajar». En ocasiones, el contraste entre el aspecto saludable de estas pacientes y su incapacidad física es fuente de «problemas graves» en el ámbito familiar, social y laboral. «La gente no los percibe como enfermos y no comprende lo discapacitante que puede ser esta enfermedad», asegura. De hecho, aún hoy es «muy difícil» que una persona fibromiálgica obtenga la invalidez permanente.

Enfermedad crónica

El reumatólogo señala que, por lo general, la fibromialgia es una enfermedad crónica, aunque las pacientes no siempre la experimentan con la misma intensidad: «Hay periodos en los que espontáneamente aumenta o remite, pero la tendencia es a la cronicidad». No es mortal.

«Por desgracia, es una enfermedad que existe desde la noche de los tiempos, pero antes se confundía con otras cosas: histeria, hiperalgia…. Es una enfermedad que se da en todo el mundo y en todas las clases sociales: es muy transversal», concluye.

Guardar

Valora la información

Valora esta información

EE.UU. invertirá 4 millones de dólares en estudiar las causas y posibles tratamientos para este síndrome. Expertos temen que en Chile aumente el número de pacientes.

«La comunidad médica no puede seguir ignorando esta epidemia de salud pública», dijeron ayer expertos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), de Estados Unidos, al anunciar un programa de investigación de US$ 4 millones para estudiar las causas y posibles tratamientos del síndrome de fatiga crónica.

Las personas realmente están sufriendo por la fatiga crónica

«Las personas realmente están sufriendo por la fatiga crónica. Necesitamos tomarlo en serio como una enfermedad real que afecta a muchas personas», dijo la doctora Julie Gerberding, directora de los CDC.

Se estima que sólo en EE.UU. más de un millón de personas sufre este cuadro, que se caracteriza por un cansancio profundo, dolor de articulaciones y problemas para concentrarse, entre otros síntomas.

En Chile

En Chile no hay datos de su incidencia. «No se ha estudiado porque es un diagnóstico bien complejo que se hace por descarte. La fatiga crónica se define porque el paciente no tiene ganas de moverse, ni levantarse, ni de hacer las actividades de su vida diaria. No tiene tanto dolor como quien padece fibromialgia, ni se explica por una depresión», explica el siquiatra de la Cínica Alemana, Guillermo Gabler.

Activos

A Mónica L. le diagnosticaron fatiga crónica hace 10 años. «Mucha gente cree que esto es estrés o un cansancio que se pasa durmiendo. Ni siquiera la familia o los compañeros de trabajo lo toman en serio. No entienden que es un cuadro clínico, que llega a ser muy invalidante, porque se acompaña de dolores y hay días en que la fatiga impide incluso levantarse o concentrarse», dice.

Uno de los principales problemas en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad es que los propios médicos no lo consideran una enfermedad.

«El concepto está muy poco validado entre los especialistas. Y ese es un gran problema, porque si los médicos no creen en el diagnóstico, no lo diagnostican. De hecho, muchos ven la fatiga crónica como una depresión enmascarada», explica el doctor Gabler. En Estados Unidos, explica el especialista, este cuadro es más reconocido.

Un estudio publicado en la edición de septiembre de la revista British Medical Journal por investigadores australianos de universidades de Sydney y de New South Wales (UNSW), indica que no hay rasgos predictores de quién desarrollará fatiga crónica. «Analizamos edad, sexo, educación, personalidad y salud mental y ninguno fue un predictor», dijo Andrew Lloyd, investigador de la UNSW.

expertos chilenos

Sin embargo, los expertos chilenos coinciden en que quienes padecen fatiga crónica son en general personas laboralmente activas, que bordean los 30 años.

Aún no están claras las causas de esta patología, pero según el reumatólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile Omar Valenzuela «en algunos casos los pacientes presentan alteraciones en los neutrotransmisores centrales y periféricos, es decir, en los que determinan el ánimo y el dolor». Algunos estudios la han asociado a una convergencia de factores que incluyen factores genéticos, anormalidades cerebrales, una respuesta hiperreactiva del sistema inmune, agentes virales y algunas condiciones siquiátricas o emocionales serias, como una depresión. Pese a ello, se ignora la secuencia de eventos que podría llevar a gatillar el cuadro.

tratamiento es muy parecido al de la fibromialgia

Según el sicólogo Juan Pablo Westphal, de la Clínica Santa María, el estrés y la sobreexigencia de la vida diaria podrían llevar a un aumento de pacientes en el país.

«El tratamiento es muy parecido al de la fibromialgia. Por eso se recetan antidepresivos y ejercicios aeróbicos», agrega el doctor Gabler.

Para Mónica L., lo principal es «asumir que se debe convivir con esta enfermedad. Además, a mí me ayuda despertar de forma natural, hacer ejercicio, escuchar cuando el cuerpo te reclama y parar un poco».

Diagnóstico 80% de las personas que padecen fatiga crónica no lo saben, según estimaciones de los CDC.

El Mercurio (Chile)

Amalia Torres y Paula Leighton

Valora la información

Valora esta información

Entrevista al Dr. Ferrán García Fructuoso, especialista en la enfermedad e fibromialgia entre otras

Lleva 25 años investigando la enfermedad de fibromialgia intentando que se le dé la importancia que merece, además de eliminar muchos mitos

Cuando empezaron a aparecer los primeros enfermos de la fibromialgia, los especialistas no les prestaron mucha atención, y justificaban el estado de los pacientes diciendo que «las mujeres salían poco de casa, que debían quedarse embarazadas, e incluso llegaron a diagnosticarle a muchas un mal de amores».

Ferrán García (Barcelona, 1958) -que esta tarde, a las 18.30 horas, ofrecerá una charla en Caixa Galicia (ronda de Nelle)- ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar este mal, y a romper una serie de tópicos que se le han atribuido a lo largo de los últimos años.

enfermedad de fibromialgia

Dr. Ferrán García

-¿Que ha pasado con la enfermedad fibromialgia para que sea tan poco conocida?

-Lo cierto es que debería de producirnos un cierto grado de vergüenza a los miembros de la profesión médica, porque durante muchos años no hemos sido capaces de creer a más de un millón de personas que sufrían esta enfermedad en España. Es algo que no ha pasado sólo aquí, sino en todo el mundo, donde la atención a los enfermos de fibromialgia ha fallado.

-¿Tiene algo que ver que la mayoría de enfermos (9 de cada 10) sean mujeres?

-Yo tengo una teoría de que, si esta enfermedad de fibromialgia no afectase exclusivamente a mujeres, habría tenido otro enfoque. Existe un estudio de un hospital americano que dice que, cuando una persona de 50 años ingresa en urgencias con un dolor en el pecho, si es hombre acaba en la unidad coronaria, y, si es mujer, en la de salud mental.

-¿Qué hay de cierto en todos los rumores que se asocian a esta enfermedad?

-La mayoría son tópicos falsos, porque no es cierto que el estrés sea lo que provoque la fibromialgia, o que también influya una mala alimentación. En realidad, se trata de una alteración del sistema nervioso central, y no tiene nada que ver con los músculos.

-¿Qué han conseguido averiguar sobre este mal?

-Que existe un sustrato genético que favorece la aparición de un dolor crónico, aunque no quiere decir que todo aquel que tenga ese sustrato vaya a padecer la enfermedad de fibromialgia. Si sabemos que la proporción de personas con fibromialgia es de un 5%, aquellas que tienen determinados genotipos, tienen un riesgo cuatro veces mayor. Por ejemplo, las madres que hayan tenido un embarazo especialmente estresante y duro, sus hijas tiene mayores posibilidades de sufrir un dolor crónico.

-¿Y tiene cura?

-Estamos frente a una enfermedad compleja. Antes existían exclusivamente enfermedades lineales, con causa y efecto, pero ahora están surgiendo un tipo de males que requieren una formación asistencial distinta de los médicos. Se necesita que el médico tengo una formación completa en áreas de psicología, neurología, reumatología o endocrinología. En el futuro habrá una dilución de las especialidades en función de las dolencias de los enfermos. La fibromialgia es una enfermedad crónica, que no se cura, pero que se pueden disminuir los brotes y corregir las causas.

-¿Se mejorará la calidad de vida de los enfermos?

-En estos momentos tienen una pésima calidad de vida, ya que desde que aparecen los síntomas hasta que se diagnostica el mal pueden pasar más de 6 años. Hay que buscar la normalización del enfermos, buscar fármacos específicos y ofrecer apoyo psicológico y médico.

www.lavozdegalicia.es

5/5 (1)

Valora esta información

sensación constante de cansancio y agobio que obstaculiza e impide el desarrollo de las actividades cotidianas de niños, jóvenes y adultos, sean hombres o mujeres

Se caracteriza por la sensación constante de cansancio y agotamiento

¿Dónde recurrir?
A partir de la creación, en el año 1998, de la Asociación Argentina de Síndrome de Fatiga Crónica/ Encefalomielitis Miálgica (Aasfc), se estableció el Centro de Referencia de esta condición que funciona en el Instituto de Investigaciones Médicas Doctor Alfredo Lanari, entidad dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Quienes deseen ponerse en contacto con ambas instituciones pueden hacerlo a www.aasfc.org.ar o a los teléfonos 4514-8701 y 8702.(no existe esta web actualizado a 2016)

cansancio

Dr. Alejando Andersson

Debido a la multiplicidad de síntomas, es difícil realizar el diagnóstico y establecer un tratamiento para esta enfermedad de causa desconocida. Puede presentarse luego de un cuadro viral o infeccioso.

Cuesta creer que para algunas personas, el sólo hecho de levantarse de la cama represente un esfuerzo sobrehumano.

Ni hablar de ir a trabajar o hacer deportes porque, uno de los principales rasgos del llamado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es la sensación constante de cansancio y agobio que obstaculiza e impide el desarrollo de las actividades cotidianas de niños, jóvenes y adultos, sean hombres o mujeres.

Nombre técnico es Encefalomielitis Miálgica

Si bien la causa de esta condición clínica cuyo nombre técnico es Encefalomielitis Miálgica, es desconocida, a lo largo de la historia los especialistas han desarrollado diversas hipótesis entre las que se encuentra la posibilidad de que el SFC aparezca luego de padecer un cuadro viral o infeccioso. No obstante, también se lo ha relacionado con trastornos psicológicos.

En cualquier caso, debido a la complejidad de la sintomatología y a la imposibilidad de determinar concretamente la dolencia a través de análisis clínicos, en algunos casos, el diagnóstico puede tardar en llegar. Tanto este inconveniente como la prescripción de tratamientos erróneos, pueden conducir a un mayor deterioro y, en casos extremos, a la parálisis.

La persona que llega al consultorio alude que padece cansancio y agotamiento prolongado

«La persona que llega al consultorio alude que padece cansancio y agotamiento prolongado, difícil de aliviar con descanso. Lo primero que hay que descartar, en esos casos, es que el paciente tenga alguna otra enfermedad. Uno de los comentarios más frecuentes en este síndrome que es un poco más prevalente en las mujeres, hace referencia a la imposibilidad de realizar actividades físicas dado que a quienes lo padecen les resulta muy difícil recuperarse luego de una clase de gimnasia, por ejemplo», explicó a Pro-Salud News el doctor Alejandro Andersson, médico neurólogo, director médico del Instituto Neurológico de Buenos Aires (INBA).

el Síndrome de Fatiga Crónica afecta a más de un millón de Argentinos

De acuerdo con un relevamiento realizado recientemente en Estados Unidos, el Síndrome de Fatiga Crónica afecta a más de un millón de ciudadanos de ese país, aunque, según las cifras del Centro de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, según las siglas en inglés), aproximadamente el 80 por ciento de ellos desconoce de qué se trata la enfermedad.

síntomas del SFC

Entre los principales síntomas del SFC que, en muchos países, es considerada una causa justa de ausentismo laboral, se encuentran los dolores de cabeza y musculares, el insomnio, la ansiedad, la depresión.

Adicionalmente, muchos de los pacientes sufren de confusión, sudoración, extrema sensibilidad a la luz, falta de memoria, irritabilidad y dificultades para concentrarse o recordar. Con respecto a la periodicidad, estas manifestaciones pueden aparecer en pocas horas o días y pueden prolongarse por seis meses o más.

«Debido a que en algunos casos el síndrome está acompañado por la aparición de ganglios en el cuello y las axilas, algunas líneas de fiebre o molestias en las articulaciones, resulta difícil objetivar el cuadro a través de la realización de estudios. Por esa razón, y debido a que hay formas en la que predomina la variante inmunológica y en otras la endrocrinológica, nos manejamos básicamente con la clínica. Dentro de este marco, hay criterios para poder diagnosticar», indicó el especialista.

no se conoce la causa de la enfermedad

Si de análisis médicos se trata, se supone que una persona padece de síndrome de fatiga crónica luego de comprobar a través de diversas pruebas, que incluyen la realización de un análisis de sangre, que ésta tenga reducida en un 50 por ciento o más su capacidad para participar en actividades ordinarias.

«Aunque no se conoce la causa de la enfermedad, una de las posibilidades es que obedezca a un mal manejo de la energía por parte del organismo que no realiza el ahorro necesario. Teniendo en cuenta esta cuestión, algunos casos pueden tratarse mediante el uso de medicamentos de la línea de los antidepresivos», detalló el doctor Andersson.

PRO-SALUD News

Número de matrícula del especialista consultado
– Doctor Alejandro Andersson: M.N. 65.836

Para mayor información:
Instituto Neurológico de Buenos Aires
United States Centers for Disease Control and Prevention

Guardar

Valora la información

Valora esta información

Edición y traducción| Fibromialgianoticias.com

En el 2006 ASRA (American Society of Regional Anesthesia and Pain Medicine) en San Francisco, California fué presentado un posible tratamiento más eficaz para la fibromialgia.

sociedad americana medicina

Ketamina para fibromialgia

Dos estudios presentados por ASRA (American Society of Regional Anesthesia and Pain Medicine) en San Francisco, California fué el uso de cetamina en pacientes con fibromialgia. Recomendada en casos rebeldes a tratamientos, la cetamina actúa directamente como inhibidor del receptor NMDA (responsable de la perpetuación del dolor). Estudios comprobaron que pacientes tratados con cetamina, en algunas situaciones, dejaron de presentar cuadros de dolores agudos, en algunos episodios, como crisis menos dolorosas.

Caracterizada con sintomas como dolor en varias partes del cuerpo, fátiga inexplicable, irritabilidad, depresión y sensación de hormigueo en brazos y piernas: La fibromialgia es un sindrome de dificil diagnóstico que puede ser enmascarada por los sintomas descritos anteriormente, afecta del 2% al 5% de la población osea la padecen de 3,5 a 8,9 millones de brasileños.

Alteraciones fibromialgia

Aproximadamente el 90% presentan un cuadro de fatiga, entre el 44 y 56% tienen cefaleas y ateraciones del sueño entre un 56 a 86% de los casos.

En Brasil esta nueva opción de tratamiento ya es recomendado por la reumatóloga Evelin Goldenberg. «Notamos que algunos pacientes que no respondian o no presentaban un resultado satisfactorio con la medicación existente . Con el uso de la Ketamina percibimos una mejora de los episodios y en algunos casos, ante la ausencia, devolviendo la autoestima al paciente»comenta a Dra. Evelin Goldenberg, maestra y doctora en reumatológia por la universidad de Sao Paulo (UNIFESP)- Escuela paulista de Medicina que tuvo la oportunidad de participar en el congreso de este año.

«La fibromialgia no tiene cura, pero puede ser controlada y con la ayuda del médico, permitir una mejora en la calidad de vida del paciente independientemente de la edad» Concluye la reumatóloga.

Actualizado a 2016
Uso de la ketamina en dolor crónico

Guardar

Valora la información

Valora esta información

Ana Cuscó : ‘El enfermo que padece fibromialgia tiene como objetivo la mejora de su calidad de vida’

Fibromialgia y mejorar la calidad de vida

Expertos en fibromialgia y fatiga crónica han debatido en Albacete a cerca de esta enfermedad tan poco conocida durante dos días en el marco de las terceras jornadas organizadas por la Afibroalba, asociación albaceteña de enfermos y familiares.

Y es que esta enfermedad altamente incapacitante se ve agravada por los matices psicológicos que conlleva la incomprensión y desorientación hacia estos enfermos por parte de la sociedad.

-¿Cual es la situación del enfermo de fibromialgia cuando llega a su consulta?

Me encuentro que el enfermo cuando llega a la consulta tiene una gran problemática encima ya no sólo derivada de su propia enfermedad sino también del contexto global. Esta enfermedad es especial en el sentido de que mucha gente opina y tiene un criterio respecto a ella y eso no ocurre en otras enfermedades que son tan enfermedades como esta. Cuando llega tiene las dificultades propia de ser enfermo más unos añadidos que no se encuentran en otras dolencias y eso requiere atención a esos niveles. También influye su entorno familiar, su entorno social y el económico que sale mermado al padecer una enfermedad crónica. Y todo esto repercute en el enfermo.

-Ante esa situación, ¿qué hay que hacer?

Hay que desmitificar cosas y hacer hincapié en otras para que la persona ajena a la enfermedad pueda tener una mínima idea de lo que ese enfermo está viviendo porque hay un gran desconocimiento. Para una persona que no padezca de fibromialgia le es muy difícil imaginarse exactamente que le está pasando a ese enfermo que dice que tiene mucho dolor y que por otro lado se le ve externamente con una apariencia de salud. Una apariencia que va a jugar siempre en su contra porque no nos da un baremo de lo que realmente está pasando.

fibromialgia y mejorar la calidad de vida

-Se quejan los enfermos de falta de comprensión precisamente por estos motivos, ¿llegan con la autoestima baja a la consulta?

Sí. Normalmente son personas que en su vida antes de la enfermedad habían tenido un proyecto bastante intenso. con lo cual la aparición de la fibromialgia les ha supuesto un parón brusco a veces que nunca habían querido. Contrasta el daño psicológico que sufren por lo que querrían hacer y lo que en realidad la enfermedad les muestra que pueden hacer y en cambio ese choque con la sociedad que les considera unos vagos o poco sinceros.

-¿Cuál es la experiencia del tratamiento de la fibromialgia en la clínica Cima?, ¿qué pueden aportar?

Lo fundamental es que el enfermo tiene como objetivo principal el aumento de calidad de vida y eso no es ningún imposible. No hay curación hoy por hoy y posiblemente no la encontremos nunca pero sí podemos intentar controlarla para que no tenga patologías asociadas y que los daños por la enfermedad sean los menos posibles.

-¿Son eficaces los grupos de autoayuda?

Son muy eficaces y yo los apoyo muchísimo. Al ser una enfermedad tan compleja no se puede ofrecer a los pacientes desde la medicina todo el abanico que esa persona necesitaría y ahí son muy importantes estos grupos. Están haciendo una labor impagable por lo que hay que apoyar a las asociaciones en todo lo posible.

-¿Qué papel juegan las familias?

Cuando una persona padece una enfermedad crónica sea cual sea, es un problema no sólo del enfermo sino que también abarca a toda la familia. Todos deben poder recurrir a un soporte psicológico cuando sea necesario.

Terra vocento

Guardar

5/5 (3)

Valora esta información

Suspendidos en dolor

En el foro moderado por José Luis de la Serna, subdirector de EL MUNDO y responsable del área de SALUD, y patrocinado por Pfizer, debatieron representantes de las especialidades implicadas en tratar el dolor: Javier Ballina y Jesús Tornero, vicepresidente y presidente de la Sociedad Española de Reumatología; Emilio Blanco, coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor de la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista; Avelino Ferrero, presidente de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física; Ángel Oteo, coordinador del Grupo de Estudio del Dolor de la Sociedad Española de Traumatología; Manuel Rodríguez, ex presidente de la Sociedad Española del Dolor; Antonio Torralba, presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis y Juan Luis Trueba, jefe de Neurología en el hospital 12 de Octubre de Madrid y máster en Bioética

 

El dolor es el problema de salud que más preocupa a los españoles y, sin embargo, el 40% de las personas con molestias de origen muscular u óseo no está satisfecho con su tratamiento. Es el gran fracaso de la Medicina. Más de la mitad de los españoles sufrirá en algún momento de su vida algún dolor del aparato locomotor y, de hecho, la artrosis y otros reumatismos constituyen las enfermedades crónicas más frecuentes. Afectan a más del 16% de los españoles, según la Encuesta Nacional de Salud de 2003. Paradójicamente, el tratamiento de estos problemas deja mucho que desear.

molestias crónicas una media de nueve años con el problema

La visita al médico de familia, después al rehabilitador, al traumatólogo y de nuevo al rehabilitador es una escena que se repite en numerosas consultas. El español con molestias crónicas lleva una media de nueve años con su problema. La sección de dolor de ‘elmundo.es /’ SALUD ha reunido a ocho especialistas de diversas disciplinas para analizar la situación y proponer salidas.

Los expertos coinciden: la solución pasa por formar a los médicos y estudiantes de Medicina y educar a los pacientes y, sobre todo, por terminar con la compartimentación del tratamiento. Para salir del atolladero, los reumatólogos, los traumatólogos y los médicos de familia deben sentarse y dar una respuesta conjunta al problema.

dolor es el problema de salud que más preocupa a los españoles

El 67% de las personas con dolor muscular o esquelético no tiene muchas expectativas puestas en el tratamiento que recibe para aliviar sus molestias. Esta insatisfacción, que ha quedado patente en una encuesta realizada por ‘elmundo.es’ entre más de 1.700 internautas, » es una muestra de uno de los mayores fracasos de la Medicina: el tratamiento del dolor crónico.

Traumatólogos, reumatólogos, médicos de cabecera… Todos los especialistas implicados en este problema y los propios pacientes afectados coinciden en que el panorama actual no es nada halagüeño. Los enfermos «no se sienten comprendidos por el entorno, que acaba cansándose de sus quejas», resume Antonio Torralba, afectado de artritis. «Ni los pacientes están completamente satisfechos por el tratamiento del dolor. Los propios médicos reconocemos que lo infratratamos. Hay un número alto de pacientes que ni siquiera recibe terapia», coincide el reumatólogo Javier Ballina.

dolor es el problema de salud

Dr. Javier Ballina primero de la derecha

«El médico tiene el deber de mitigar el dolor de sus pacientes, buscar el máximo alivio posible», agrega Ballina.

«Esto ha sido clarísimo a lo largo de la Historia de la Medicina. En una ética de deberes y derechos no cabe duda de que la atención al paciente con dolor, su alivio, incluso del consuelo -si fracasa lo que hay- y de no abandono son obligaciones de primera necesidad. Están en los mínimos éticos de cualquier código deontológico. El dolor es un problema ético», recuerda Juan Luis Trueba, experto en Bioética. Sin embargo, «es obvio que la Medicina es un fracaso en este caso», lamenta.

ENCUESTA ESPAÑOLA

Así lo constata la mencionada encuesta ‘on line’: el 40% de los participantes está insatisfecho con el tratamiento que recibe.

En especial, el dolor crónico que más aqueja a los españoles son los problemas de columna, tanto molestias de (25% de los encuestados) como lumbago (17%). Sin embargo, un número significativo de pacientes (21%) ni siquiera ha recibido un diagnóstico sobre la causa de sus molestias.

Aunque lo más frecuente (49%) eran los dolores moderados, el 29% de los entrevistados presentaba unas molestias intensas y, en el 3%, éstas resultaban insoportables. La mayoría de los pacientes (90%) considera que sus síntomas repercuten en sus vidas. El 4% de los entrevistados (sobre todo personas con fibromialgia, enfermedad caracterizada por dolores en múltiples localizaciones y de la que se sabe poco) opina, de hecho, que es incapaz de realizar sus actividades cotidianas.

Casi la mitad de las personas tiene algún problema social por esta causa

otros tantos sostienen que la dolencia altera su carácter y el 16% padece algún tipo de incapacidad. De nuevo, las bajas laborales resultan más frecuentes en personas con fibromialgia. Estos pacientes son también los que sufren más síntomas acompañantes.

En total, el 92% de los encuestados presentaba otros síntomas, sobre todo fatiga (44%), cefalea (35%) o irritabilidad (34%).

dolor es el problema de salud

dolor es el problema de salud

«El dolor reumático es un problema de salud con un impacto en la vida social y en la capacidad laboral no despreciable», lamentó el reumatólogo Jesús Tornero durante la presentación del sondeo realizado en la sección de dolor de ‘elmundo.es|’SALUD, en colaboración con la Sociedad Española de Reumatología, presidida por este especialista, y con el patrocinio de Pfizer.

Los especialistas enumeran algunos de los motivos que han precipitado esta situación. La falta de recursos, ciertas actitudes del galeno, la población y, sobre todo, la complejidad de un problema abordado por múltiples especialidades son algunos de ellos.

PROBLEMAS ACTUALES

«Los médicos de Atención Primaria somos la puerta de entrada al sistema y hay muchas cosas que podríamos hacer. Sin embargo, tenemos bastantes dificultades porque existen problemas estructurales que todos conocemos: de tiempo y de dificultad para realizar pruebas diagnósticas. Por ejemplo, muchos no tenemos acceso a una resonancia», comenta Emilio Blanco.

En efecto, el médico de familia es el especialista que ve a más pacientes con dolor crónico (41%), seguido del reumatólogo (21%) y el rehabilitador (12%), según la mencionada encuesta. «Hay una falta de recursos, hay una total despreocupación de la Administración en el control del dolor. Eso se plasma en una masificación de las consultas, que hace imposible que los pacientes sean atendidos y valorados detenidamente. Esto va creando cierto grado de desmotivación en el personal sanitario que también puede ser una de las causas por las que el médico no se implica en el tratamiento del dolor», lamenta el traumatólogo Ángel Oteo, quien cree que «el tiempo por paciente es algo que tenemos que reclamar».

EL «PEREGRINAJE»

«’Me ha dicho el doctor que mucha natación’. Lo primero que hay que hacer es dedicar un minuto para decir ‘¿sabe usted nadar’, ‘¿le gusta nadar?’, ¿quiere nadar?’…», coincide el rehabilitador Avelino Ferrero. «No tenemos tiempo. Necesitamos tiempo», apostilla.

«El dolor es un estado, no una enfermedad (…). Su manejo clínico empieza con una correcta historia. Sin la incorporación del nivel narrativo a la medicina asistencial, ningún medio terapéutico nos va a sacar del atolladero», dice Trueba.

El responsable de una Unidad del Dolor, Manuel Rodríguez, apunta otro problema: «Más de la mitad de los españoles con molestias crónicas sólo y exclusivamente recibe AINE (antiinflamatorios no esteroideos) y no se pasa de ese escalón. Seguimos pensando que los opioides sólo son para enfermos oncológicos. En España tenemos medios para aliviar la inmensa mayoría de los cuadros dolorosos. El problema es que no se usan de una manera adecuada».

Pero los especialistas subrayan, por encima de todas estas causas, la complejidad de un trastorno que atañe a múltiples disciplinas.

«Hay que intentar no seguir ‘mareando la perdiz’. No es cuestión de quién ve o no ve al enfermo del aparato locomotor. Es hora de sentarse y ver que hay una serie de especialidades implicadas. Yo me encuentro con pacientes que han sido operados de columna que no tienen ni idea de lo que es el concepto ‘escuela de la espalda’ [centros que enseñan al paciente a manejar de manera activa su problema, por ejemplo, mediante ejercicio]. Entonces, yo creo que es un problema multidisciplinar», zanja Ferrero, que recuerda un caso que se repite en la consulta: «Un paciente que va al médico de familia, que le pone el antiinflamatorio. Va la traumatólogo, que le cambia el analgésico. Va al rehabilitador, que le quita el antiinflamatorio y le pone onda corta… Una lumbalgia crónica que vuelve, y vuelve, y vuelve…».

«La rotación de los enfermos y el dar vueltas de una u otra manera es un problema que, bien planteado, tiene solución», sostiene Ballina. El reumatólogo recuerda que «en algunos sitios ya se está haciendo. Se llama gestión por procesos: los médicos, previamente a la organización sanitaria de su hospital o su centro de salud, lo que tienen que hacer es sentarse y determinar en qué situaciones clínicas debe de ser el paciente responsabilidad de uno u otro especialista. No es realmente un tema fácil. Por ejemplo, en los sitios que más experiencia tienen, los diversos especialistas que se sientan a pactar cuándo, cómo y por quién debe ser tratado un paciente con una lumbalgia todavía no han sido capaces de hacerlo perfectamente. Pero en otros procesos como la artrosis sí están determinados».

DEBATE

«El análisis de este tipo de problemas bioéticos es tan difícil que el procedimiento adecuado siempre va a ser un foro interdisciplinar, en el que se emplee un método deliberativo para compartir experiencias», propone Trueba. «A través de ellas, se ponderarán las posibles opciones que ofrecen los que participan en este diálogo», añade.

«Mientras el dolor crónico lo enfoque cada uno con su visión tubular, pasará lo que está pasando hasta ahora. Cuando participen diversas especialidades, posiblemente este problema entrará en una vía de solución», coincide Rodríguez.

concepto multidisciplinar

Oteo, por su parte, también reclama «un concepto multidisciplinar. Me gustaría que se dejase de hablar de dolor reumatológico, traumatológico… Es dolor del aparato locomotor y como tal traumatólogos, psiquiatras, rehabilitadores, anestesiólogos y reumatólogos, es decir, todos, tenemos que estar incluidos en el tratamiento».

«Muchos procesos que se convierten en problemas crónicos tienen una dimensión psicológica, de problemas laborales… de modo que han de abordarse multidimensionalmente. Con el psicólogo, la terapia ocupacional, el rehabilitador…», agrega Blanco, que recuerda que diariamente ven una «gran variedad de patología psicosomática. Muchos pacientes somatizadores manifiestan como primeros síntomas dolores de espalda, cervicales. Sus síntomas no tienen explicación médica conocida o, si la tienen, no justifica su intensidad. El dolor también puede ser la expresión de una depresión enmascarada». «El psiquiatra tiene mucho que decir en el dolor crónico», coincide Ferrero.

«Un factor fundamental es el deseo del enfermo de seguir o no seguir ocupado», señala Tornero. «Hay un segmento de la población a la que le duele la columna por una sobrecarga. Esa es una intervención que no es puramente médica, tiene un componente biopsicosocial. El problema es: cómo convencer al paciente de que no necesita una resonancia».

Precisamente, el otro ‘pilar’ que hay que apuntalar para mejorar el tratamiento del dolor es ese: formar a enfermos y especialistas.

FORMACIÓN

«Los médicos no saben tratar el dolor», lamenta Ballina. «Si hablamos de solucionar este problema hay que partir de la formación del médico de Atención Primaria y del especialista», añade Rodríguez. Precisamente, Blanco recuerda que su sociedad científica está «trabajando conjuntamente con la del Dolor, de Reumatología y de Rehabilitación. Vamos a potenciar la formación continuada, intervenir en la formación posgrado y pregrado. Otro aspecto que tenemos que ahondar con las demás sociedades es impulsar los estudios de investigación».

«Hay una implicación ética de la Universidad. No estoy seguro de que la Universidad esté atendiendo correctamente su obligación ética de formar bien a los estudiantes de Medicina en el tratamiento del dolor en el posgrado y en el pregrado. No se hace ningún planteamiento específico de este problema tan grave, que tanta relevancia sociosanitaria tiene», dice Tornero.

Los expertos no olvidan la necesidad de educar al resto de la sociedad. Según Oteo, existe una «falta de información del paciente acerca de los medicamentos».

«Es muy importante que el afectado se sienta parte activa de la enfermedad. Cuanto más activo te sientes, más te vas a implicar», reclama Torralba, que cree que «las asociaciones de pacientes sí podemos tener ese tiempo para asesorar».

El paciente piensa muchas veces que el dolor es parte de la curación

Actualmente, «existen barreras culturales y sociales al tratamiento. El paciente piensa muchas veces que el dolor es parte de la curación», añade Ballina. El especialista recuerda que «no es posible aliviar al 100% el dolor. Lo que buscamos es que no repercuta en el estilo de vida». Es necesaria la «divulgación de la realidad de este problema en la opinión pública para saltar esas barreras culturales».

«No se deben sembrar falsas alarmas, pero tampoco falsas expectativas. Cuando se ha hablado de este tema, muchas veces se han diseminado en la sociedad civil esperanzas incorrectas. Aún escalando todas las posibilidades del tratamiento farmacológico del dolor, la Medicina sabe que hay un porcentaje de enfermos en los que no se resuelve ni con opioides débiles, ni fuertes, ni antiinflamatorios, ni con terapia coadyuvante… Y eso la población lo tiene que conocer. Hay que fomentar la investigación para intentar dar respuesta a ese volumen de pacientes huérfanos de un tratamiento analgésico eficaz», concluye Tornero.

Valora la información

Valora esta información