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diagnóstico síndrome de fatiga crónica en niños

La nueva definición del caso pediátrico ayuda a los pediatras a diagnosticar el Síndrome de Fatiga Crónica (EM/SFC)

Hay una nueva definición del caso pediátrico para el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) desarrollada por un grupo de trabajo internacional de la “International Association for Chronic Fatigue Syndrome (IACFS/ME)”.

La definición está impresa en la revista “Journal of Chronic Fatigue síndrome” (Jason et al., 2006) y se encuentra disponible en la web de la IACFS/ME (www.iacfs.net ).

El SFC es una enfermedad que afecta a más mujeres adultas que hombres, pero también ocurre en niños y adolescentes. Diagnosticar el SFC es difícil porque no hay prueba clínica para indicar un diagnóstico positivo. El diagnóstico del SFC en adultos depende de si el/la paciente reúne los criterios de la definición internacional del caso (Fukuda et al. 1994) generalmente aceptada.

Diagnosticar a niños con la definición del caso de adultos es muy problemática.

La definición del caso de Fukuda no capta a todos los pacientes adultos con SFC y capta aún menos niños y adolescentes con SFC. Por esto es un gran paso adelante que se haya desarrollada la nueva definición pediátrica con criterios diagnósticos específicos para niños y adolescentes.

Los pediatras que leen sobre el SFC tienen que ser concientes que SFC es el nombre que se utiliza en los Estados Unidos, y, Encefalomielitis Miálgica (EM) es el nombre que se utiliza en Europa y en otros sitios. Para ser inclusivo, el acrónimo EM/SFC está ganando popularidad en todo el mundo y también se utiliza en la nueva definición del caso pediátrica (Carruthers et al. 2003 y Jason et al. 2006).

Criterios para el diagnóstico de sindrome de fatiga cronica

Para que un/a niño/a o adolescente sea diagnosticado con EM/SFC con estos nuevos criterios, tiene que haber presencia de las siguientes condiciones:

• Fatiga inexplicada, persistente o en brotes que dura al menos tres meses.

La fatiga no es resultado de esfuerzo continuado, ni se alivia con descanso. La fatiga tiene que resultar en una reducción sustancial de las actividades previas•

La concurrente persistencia o recurrencia de síntomas de cada uno de los siguientes 5 grupos, durante al menos tres meses:

1. Malestar post-esfuerzo,

fatiga o empeoramiento de otros síntomas, con pérdida de vigor mental y/o físico, y una recuperación que se retrasa más de 24 horas

2. Sueño no-reparador,

deterioro de la cantidad o del ritmo del sueño, hipersomnio diurno, insomnio nocturno y/o cambio de sueño entre día/noche

3. Dolor generalizado o migratorio,

que puede localizarse en los músculos, las articulaciones (sin signos de inflamación), el abdomen, el pecho, los ojos (o sensibilidad a la luz) o un incremento de la severidad del dolor de cabeza, o nauseas o vómitos

4. Dos o más manifestaciones neurocognitivas,

incluyendo deterioro de la memoria a corto plazo, dificultades para concentrarse o enfocar, dificultades para encontrar palabras o cifras, ausencia de la mente, lentitud de pensamientos, dificultades para comprender información y expresar pensamientos, dificultades educacionales

5. Al menos un síntoma de dos de las siguientes tres subcategorías:
a. manifestaciones autonómicas,

incluyendo hipotensión mediada neuralmente, hipotensión
postural, taquicardia ortostática postural, palpitaciones, mareos, falta de aire, deterioro de equilibrio

b. manifestaciones neuroendocrinas,

incluyendo sensación de fiebre, extremidades frías, baja temperatura corporal, sudoraciones, intolerancia a frío o calor, cambio del apetito o peso. Los síntomas empeoran con el estrés

c. manifestaciones inmunes,

incluyendo recurrentes síntomas estilo gripe, dolor de garganta, fiebres y sudoraciones, nódulos linfáticos sensibles, nuevas sensibilidades a alimentos, medicinas, olores o químicos.

EM/SFC es un diagnóstico de exclusión.

Muchas enfermedades con síntomas que imitan los síntomas de EM/SFC impiden el diagnóstico de EM/SFC: hipotiroidismo no tratado, apnea del sueño, narcolepsia, malignidades, leucemia, hepatitis activa, esclerosis múltiple, artritis reumatoide juvenil, lupus eritematoso, VIH/SIDA, severa obesidad, enfermedad celiáca no tratada, enfermedad de Lyme, mononucleosis, fibromialgia juvenil, esquizofrenia o desorden psicótico de la infancia, desorden bipolar, abuso del alcohol activo, desorden alimentario activo, desorden depresivo mayor.

No son de exclusión

Otras enfermedades médicas y psiquiátricas no son necesariamente de exclusión: fobia a la escuela, ansiedad por la separación, desórdenes de ansiedad, desordenes somatoformes, desorden depresivos, fibromialgia, sensibilidades químicas múltiples y cualquier otra condición médica que ha sido tratada de manera adecuada, antes o después del comienzo de los síntomas de EM/SFC, cualquier anomalía física o prueba de laboratorio inexplicada aislada que es insuficiente para explicar la presencia de una condición de exclusión.

En resumen, la definición del caso diagnostica el EM/SFC primariamente en base a la fatiga patológica, el patrono de otros síntomas y en la exclusión de otras enfermedades fatigantes mediante el historial médico, el examen físico y las pruebas apropiadas.

Es importante diagnosticar lo más temprano posible. Mientras que las pruebas rutinarias podrían producir resultados normales, las especializadas podrían mostrar varias anomalías en los sistemas inmune, nervioso y/o cardiovascular.

En algunos pacientes se detectan cambios en la producción de la energía celular. El descanso adecuado y algún otro tratamiento de apoyo pueden disminuir el impacto de esta enfermedad.

Es más probable ver una mejoría dramática en los primeros cuatro años si se proporciona tratamiento. Se ha informado de ratios de recuperación de hasta el 40%.
Lo que no menciona la definición del caso, pero es información útil para diagnosticar el ME/CFS pediátrico es saber que es más probable que lo desarrollen adolescentes entre 12 y 17 años que niños más jóvenes.

Hay que ser consciente que incluso se han diagnosticado con EM/SFC a niños de solamente 4 años.

En adolescentes, suele comenzar repentinamente con fiebre y síntomas estilo gripe.

En ese momento el diagnóstico puede ser difícil porque, aunque los síntomas sean severos, los análisis sanguíneos rutinarios son normales. Además, el/la paciente tiene que estar enfermo/a durante tres meses antes de poder hacer oficialmente un diagnóstico de EM/SFC.

Un comienzo gradual de EM/SFC ocurre menos frecuentemente y es más habitual en niños más jóvenes. En los niños más jóvenes, el comienzo puede llevar meses o varios años.

Diagnosticar EM/SFC en niños más jóvenes se ve además complicado porque estos son incapaces de apreciar si su fatiga y otros síntomas sean anormales.

En casos así, el diagnóstico de EM/SFC se puede hacer de manera retrospectiva cuando el/la niño/a es más mayor.

Los niños y adolescentes con EM/SFC a menudo tienen buen aspecto.

La falta de signos de enfermedad obvios externos puede significar que el primer signo de enfermedad será una marcada limitación de la actividad física o mental, que habitualmente es notada primero por un/a pariente o profesor/a. La apariencia externa buena de un/a niño/a con EM/SFC puede llevar a que le acusen de evitar la escuela (fobia escolar) o que se citen a los padres por síndrome de Munchausen.

EM/SFC suele ocurrir en casos esporádicos.

Es interesante que para el 20% de los pacientes, más de un miembro de la familia tenga la enfermedad lo que sugiere un vínculo ambiental o genética.

En todo el mundo ha habido casos en clusters o en estallidos.

En muchos de estos estallidos la enfermedad fue prominente en niños de edad escolar. La prevalencia de EM/SFC en niños y adolescentes es incierta. Diferentes estudios de prevalencia han utilizado diferentes criterios para diagnosticar EM/SFC y algunos no distinguieron a los niños con síntomas de fatiga crónica a los niños con posible EM/SFC.

La severidad de EM/SFC varía.

Algunos niños están severamente incapacitados y confinados en cama, pero otros pueden ir a la escuela, y unos pocos son capaces de hacer deporte. La mayoría de los niños está entre ambos extremos.

El patrono y la severidad de los síntomas experimentado por un niño puede cambiar marcadamente de un día al otro o en el curso de un día. Es importante escuchar lo que dice el/la niño/a sobre la severidad de sus síntomas.

Las remisiones y los brotes son comunes.

La causa de los brotes puede ser el sobre-esfuerzo u otras enfermedades infecciosas.
Con el tiempo, es probable que haya una lenta mejoría.
Es probable que los niños cuya salud mejora hasta cerca del nivel pre-enfermedad, noten que necesiten más descanso que sus compañeros de edad.

Diagnosticar el Síndrome de Fatiga Crónica pediátrico/adolescente

La nueva definición pediátrica del caso tiene que haber presencia de los siguientes síntomas:

• Fatiga patológica y al menos siete otros síntomas (ver abajo)
• La fatiga y los síntomas son inexplicado. Persisten, o vienen en brotes durante al menos tres meses. Resultan en una reducción sustancial de las actividades previas
• Hay que excluir otras enfermedades fatigantes con el historial de enfermedades, examen físico o pruebas médicas.

Síntomas:

Detalles de los síntomas:

Fatiga patológica

La fatiga no es resultado de esfuerzo continuado. No se alivia con descanso.
Malestar post-esfuerzo. El esfuerzo leve o moderado es seguido de malestar, fatiga o empeoramiento de otros síntomas, con pérdida de vigor mental y/o físico y recuperación retardada de más de 24 horas

Problemas de sueño

El sueño es no-reparador, con deterioro de la cantidad o ritmo, incluyendo hipersomnio diurno, insomnio nocturno y/o intercambio día/noche.

Dolor

(al menos 1 síntoma) El dolor puede ser generalizado o migratorio. Puede estar en músculos, articulaciones (sin signos
de inflamación), pecho, abdomen (o nauseas o vómitos), ojos (o sensibilidad a la luz) o un nuevo tipo o incremento de la severidad del dolor de cabeza.

2 o más manifestaciones neurocognitivas

Incluyen deterioro memoria a corto plazo, dificultad para concentrarse o enfocar, dificultades para encontrar palabras o números, ausencia de mente, lentitud de pensamiento, dificultades para comprender información y expresar pensamientos, dificultades educacionales.

Al menos 1 síntoma de 2 de estas subcategorías

1. manifestaciones autonómicas:

Incluyendo hipotensión mediada neuralmente (HMN), hipotensión postural, taquicardia ortostática postural (POTS), palpitaciones, mareos, falta de aire, deterioro de equilibrio

2. manifestaciones neuroendocrinas:

incluyendo sensación febril, extremidades frías, baja temperatura corporal, sudoraciones, intolerancia a frío o calor, cambio del apetito o
peso. Los síntomas empeoran con el estrés.

3. manifestaciones inmunes:

incluyendo síntomas recurrentes estilo gripe, dolor de garganta, fiebre y sudoraciones, nódulos linfáticos sensibles, nuevas sensibilidades a alimentos, medicinas, olores o químicos.

Fuente: The new Jersey Pediatrician

Rosemary Underhill, MB, BS (UK), Kenneth J. Friedman, PhD
 

Referencias:

1. Jason LA, et al. A Pediatric Case Definition for Myalgic Encephalomyelitis and Chronic Fatigue Syndrome. J. CFS 2006;13 (2/3):1-28.
 2. Fukuda K, et al. The Chronic fatigue syndrome: A comprehensive approach to its definition and study. Annals of Int. med. 1994, 121:953-959.
 3. Carruthers BM, et al. ME/CFS: Clinical working case definition, diagnostic and treatment protocols. J. CFS. 2003; 11(1):7- 115.
 Información sobre los autores: Rosemary Underhill, MB BS (UK), Consultant to the New Jersey CFS Association, Upper Saddle River, NJ. Kenneth J Friedman, PhD, Associate Professor of Pharmacology and Physiology, New Jersey Medical school, UMDNJ, Newark, NJ.

No se puede negar la existencia de la Fibromialgia.

Javier Rivera; «Negar la existencia de esta enfermedad es un retroceso y supone un agravio para los que la sufren»

El Dr. Javier Rivera es portavoz de la SER (Sociedad española de reumatologia) en este monográfico sobre fibromialgia

Los especialistas no se ponen de acuerdo sobre esta patología. Mientras tanto, los pacientes siguen buscando alivio.

Cómo te sentirías si llevaras años padeciendo los síntomas incapacitantes de una enfermedad cuya existencia se cuestionan hasta los médicos? Es lo que les ocurre a los afectados de fibromialgia , un trastorno desconcertante que sufre al 2,4% de los mayores de 18 años, el 90% de ellos mujeres , caracterizado por un serie de dolores crónicos que no alivian los analgésicos convencionales

Sobre el paradigma del dolor crónico difuso. No se conocen con exactitud los mecanismos de sensibilización central y periférica y esa falta de información provoca uno de los principales problemas de esta patología: el retraso en el diagnóstico», señaló.

No se puede negar la existencia de la Fibromialgia

Fatiga que no mejora con reposo, trastornos del sueño , rigidez en las extremidades, síndrome de colon irritable , depresión y crisis de ansiedad acompañan a menudo al dolor en este padecimiento cuyo origen sigue siendo desconocido .

Esperanza y polémica

Una cosa sí es nueva: como la fibromialgia apenas responde a los analgésicos y antiinflamatorios, los laboratorios están lanzados a la búsqueda de nuevos fármacos que influyan en los mecanismos de percepción del dolor . Y aún hay más.

La aprobación del anticonvulsionante pregabalina (Lyrica), como tratamiento específico del dolor de la fibromialgia y la aprobación de dos antidepresivos –Duloxetina (Eli Lilly) y Milnacipran (Pierre Fabre)–, para los síntomas psíquicos de la enfermedad por las autoridades sanitarias europeas, podrían empezar a otorgar carta de legitimidad a la fibromialgia.

Y es que un sector de los especialistas continúan sosteniendo que la fibromialgia “ no existe como enfermedad” y que fármacos como la pregabalina van a ser administrados a millones de personas que no los necesitan. “El diagnóstico de fibromialgia agrava el sufrimiento de muchas personas que acaban etiquetándose como enfermas y obsesionándose con dolores que la mayoría de la gente tolera sin más”, señala el dr. Nortin Hadler, reumatólogo y profesor de Medicina en la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.).

Este experto también advierte de los efectos secundarios de la pregabalina (aumento de peso, edema, mareos, somnolencia) y otros fármacos que, “son más reales que la enfermedad que intentan combatir”.

Mientras, la Organización Mundial de la Salud, las autoridades sanitarias europeas y españolas y la Sociedad Española de Reumatología (SER) siguen defendiendo la fibromialgia como un trastorno “ diagnosticable ”.

Portavoz de la SER

El Dr. Javier Rivera, reumatólogo y portavoz de la SER, cree que la enfermedad no sólo está infratratada , sino que los afectados son estigmatizados como “quejicas crónicos”. “Los fármacos específicos que ya están en las farmacias y los que están a punto de aprobarse con esa indicación podrían animar a los médicos a tratar debidamente esta enfermedad”, señala el Dr. Rivera, “lo que va a suceder con la fibromialgia es lo mismo que sucedió con el Prozac y la depresión: el fármaco ayudó a reconocer la realidad de una enfermedad infratratada”.

No se puede negar la existencia de la Fibromialgia

Una prueba de que esta patología existe la aportan los escáneres cerebrales de pacientes con fibromialgia, que muestran diferencias en las zonas que procesan la percepción del dolor .

Carmen Alonso, de 55 años, lo sabe por experiencia: “Después de toda una vida con dolores y cansancio a los que nadie encontraba explicación, hace 10 años me diagnosticaron fibromialgia y fatiga crónica y me dieron la incapacidad laboral.

Ahora, con tratamiento farmacológico y el apoyo de la Asociación Guipuzcoana Bizibide de Fibromialgia y Astenia Crónica, me encuentro mejor. Su ayuda me permitió llegar a una situación en la que pensé: los dolores van a seguir y yo tengo que continuar con mi vida. Voy a recurrir a todo lo que me pueda ayudar, empezando por mí misma”.

Difícil diagnóstico

El gran problema de la fibromialgia es que no existen pruebas biológicas ni radiológicas capaces de identificar la enfermedad. Nadie ha podido establecer tampoco la relación con causas biológicas o del entorno. Por ello, médicos y afectados se mueven en la niebla. Los primeros, por falta de pruebas objetivas. Los segundos, porque el dolor que sufren parece surgir de algún lugar que ni la ciencia conoce.

Mientras otros médicos desmienten

Añaden caos a la situación.

El dr. Frederick Wolfe, director del Banco Nacional de Datos para Enfermedades Reumáticas de EE.UU. y autor del trabajo que, en 1990, definió las guías diagnósticas de esta patología, ha cambiado radicalmente de opinión y ahora afirma que, más que una enfermedad, estos síntomas son una respuesta al estrés, la depresión y la ansiedad social y económica . Base por la cual muchos médicos infravaloran e infratratan esta enfermedad.

“Nos equivocamos presentando como enfermos a personas que no lo eran”, ha explicado en una entrevista reciente para frustración e incluso indignación de muchos pacientes . “La mayoría de la gente sigue con su vida a pesar de sentir estas molestias”, señala a su vez el dr. George Ehrlich, profesor de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.). “La diferencia de las personas con fibromialgia es que no se adaptan”, concluye.

Nuevos fármacos

La pregunta sería: ¿qué diferencias existen en el “umbral de adaptabilidad” en esas personas que puedan ser tratadas y alivien su sufrimiento ? De momento, la pregabalina, que se une a los receptores del cerebro y de la médula espinal, parece reducir la actividad del sistema nervioso central.

En los ensayos clínicos, los pacientes indicaban una reducción de dos puntos en una escala del dolor de 10, en comparación con el punto de los que tomaron un placebo. Y en cuanto a los fármacos de Eli Lilly y Pierre Fabre que buscan la aprobación para tratar la fibromialgia en la UE, sus efectos positivos parecen ser independientes de sus efectos antidepresivos.

En los ensayos clínicos , incluso los pacientes no deprimidos consiguieron alivio con ellos. Algunos expertos creen ahora que antidepresivos y pregabalina podrían tener un efecto sinérgico si se utilizaran conjuntamente.

Dolor real. El dr. Wolfe no está entre los defensores de esa idea: “Mientras la ciencia sigue intentando averiguar qué produce los síntomas de fibromialgia, los laboratorios continuarán engrosando sus cifras de ventas”.

En el 60% de casos conduce a algún tipo de incapacidad laboral

Como portavoz de la SER, el Dr. Rivera puntualiza: “Cada día acuden a las consultas de los reumatólogos españoles miles de personas con síntomas de fibromialgia que buscan alivio a su problema.

El suyo es un dolor real , que en el 60% de casos conduce a algún tipo de incapacidad laboral y en el 11% de los pacientes, a la total. Negar la existencia de esta enfermedad es un retroceso y supone un agravio para los que la sufren y ven su vida alterada por ella”.

Conocida como una de las enfermedades ocultas del siglo XXI pese a su influencia en la calidad la vida, en España padecen fibromialgia cerca de un millón personas, aproximadamente, un 2 por ciento de la población total, un 4,2 por ciento en las mujeres y un 0,5 en los hombres. Aunque no existe un perfil del paciente tipo, un alto porcentaje de afectados son mujeres entre los 30 y los 50 años.

75 síntomas

«La fibromialgia es la segunda enfermedad reumática más compleja, por detrás de la artritis reumatoide.
No en vano, están recogidos 75 síntomas diferentes que configuran la enfermedad», recordó el especialista, que estima que, entre el 4 y el 6% de los pacientes que acuden a una consulta de Atención Primaria, lo hacen con dolores provocados por esta patología, porcentaje que, según dice, «se eleva casi al 20% cuando se trata de de la consulta de Reumatología».

Un dolor permanente y generalizado en todo el cuerpo, la pérdida de fuerzas y, de manera asociada, cuadros de tristeza y depresión acompañan a los enfermos que padecen una patología «sobre la que cuesta conseguir el reconocimiento de incapacidad, pese a que reduce de manera drástica la calidad de vida de los pacientes», apuntó.

Síntomas fibromialgia  Tratamiento fibromialgia

Para los enfermos de Fibromialgia y Síndrome de fátiga crónica asalta una duda cada Otoño. Tengo Fibromialgia y Fibromialgia y SFC/EM Vacunarse o no de la gripe, ¿Es necesario?

Fibromialgia y SFC/EM y Vacuna de la gripe

En este articulo se recoge un breve resumen con los puntos más importantes señalados por el Dr.Charles Lapp- Director de el Centro Hunter-Hopkins para FM-SFC/EM en Charlotte, NC. El Dr. Charles Lapp recomienda la NO vacunación excepto en dos casos;

1.- Cuando se ha administrado en el pasado y se ha tolerado bien.

2.-Para pacientes con enfermedades asociadas como diabetes, enfermedades coronarias o enfisema.

Según el Dr.Charles Lapp aparte de la posibilidad de recaer después de la administración de la vacuna existen muchos casos que ni tan siquiera después de haberse administrado se desarrollan los anticuerpos de la gripe .

También se han de tener en cuenta los riesgos de contraerla si se trabaja en el campo sanitario, en la enseñanza o si se viaja muy a menudo, en este caso consulte con su médico los beneficios o perjuicios de la administración de la vacuna.

Fibromialgia, SFC/EM y vacuna de la gripe

Fibromialgia, SFC/EM y vacuna de la gripe

Tomando Precauciones

A continuación una serie de consejos para prevenir tanto una gripe como un resfriado.

1.- Lávese las manos con jabón y agua. Si ha estado en público es la primera medida que debe adoptar nada más llegar a su casa. Pida a los miembros de su familia y a sus invitados que tomen esta medida también; su casa es su santuario y necesita mantenerlo libre de virus.

2.-El virus de la gripe entra a su cuerpo a través de los ojos , nariz y boca por lo que no se toque la cara con las manos salvo que estas estén muy limpias.

3.- El virus de la gripe también entra en casa con los objetos que hemos utilizado en público, como el telefono móvil o las llaves; limpiarlas con una toallita antiséptica es una medida de que estos virus se instalen en nuestro domicilio.

4.-La calefacción central reseca por lo que nos hace más susceptibles a pasar frio y por tanto a contraer el virus de la gripe; por lo que es muy importante beber mucha agua y tener ventilación para estar bien hidratados.

Traducción de fibromialgianoticias.com© de un articulo de Rich Carson

Lamentablemente, los prejuicios y el aura de delitos y enfermedad que rodea al uso de medicamentos derivados de la morfina ( también llamados opiáceos u opioides ) han hecho que durante mucho tiempo estos valiosos fármacos no se hayan aprovechado completamente.

La indicación de estos analgésicos estuvo fuertemente restringida por el temor de que indicar estos medicamentos desembocara inevitablemente en que los pacientes se volvieran adictos a esas drogas.

Esta idea, que ahora se estima como algo exagerada y prejuiciosa, impidió que muchos pacientes recibieran un alivio importante de sus intensos síntomas dolorosos, como el dolor de origen oncológico o el dolor intenso del postoperatorio inmediato en algunas formas de cirugía.

Información básica sobre El peligro de adicción a los opiáceos

¿Qué es la adicción a los opiáceos?

Conceptos y definiciones

Para aclarar dudas es conveniente repasar algunas definiciones relacionadas con este tema.

Adicción; Impulso que lleva a una persona a recibir una droga o sustancia aun sabiendo que le provocará un daño.

Uso erróneo; Se refiere a cualquier tipo de empleo de la medicación fuera de la aceptada por la práctica médica.
Dependencia física; Existe dependencia física si la suspensión de un fármaco en forma brusca produce “síntomas de abstinencia”. No se trata de la consecuencia de un mal uso, sino que es una característica propia de la medicación.

Síntomas adicción a los opiáceos

En el caso de los medicamentos opiáceos el síndrome de abstinencia incluye desasosiego, náuseas o vómitos, dolores musculares, lagrimeo, dilatación de las pupilas, piloerección (“piel de gallina”), taquicardia, fiebre, insomnio, temblores y convulsiones, entre otros.

No siempre aparecen todos estos síntomas, pero sí una parte de ellos. Normalmente los síntomas se evitan con la disminución gradual de la dosis, en lugar de la suspensión brusca.

En caso de producirse síntomas de abstinencia, con el tratamiento y control adecuados se superan en un plazo breve.

    Tolerancia; Ese es un término que en medicina indica la necesidad de recibir una dosis mayor para lograr el mismo efecto (en este caso, producir alivio del dolor). Es decir, para producir el mismo alivio del síntoma es necesario ir incrementando progresivamente la dosis. Se trata, otra vez, de una característica propia de ciertos medicamento. Los opiáceos son uno de los ejemplos más claros del fenómeno de tolerancia. Esto no implica mal uso o adicción.

adicción a los opiáceos

El peligro de la adicción

La posibilidad de tornarse adicto a los opiáceos debe ser conversado cuidadosamente con su médico. En general, las personas que no registran antecedentes de abuso de drogas en su vida, (incluido el tabaco) es muy poco probable que se tornen adictos.

En el caso de personas que tienen antecedentes de adicción es más factible que pueda producirse. No obstante, aun en el caso de que el paciente tenga estos antecedentes, puede recurrirse a los opiáceos con algunos recaudos especiales referidos a controles, dosis y evaluaciones periódicas, con la posible asistencia de un psiquiatra o profesional de salud mental.

La otra cuestión es la posibilidad de que al interrumpir el tratamiento, ya superada la causa del dolor, se produzca un síndrome de abstinencia. Como se comentó se trata de un efecto conocido y propio de ese tipo de fármacos. Por este motivo los profesionales indican dosis progresivas.

Tanto para el aumento como para la disminución o el retiro definitivo del agente. Resulta muy importante aquí destacar la necesidad de que la suspensión del analgésico sea indicada y controlada por el profesional.

La decisión individual de suspender bruscamente un opiáceo (en la creencia de que es como cualquier otro analgésico) puede llevar a un grave síndrome de abstinencia.

Editora Médica Digital

Consecuencias de la fibromialgia. La fibromialgia se asocia con síntomas más graves de dolor y con mayores consecuencias para la vida diaria que el dolor crónico diseminado que no se acompaña de alodinia generalizada.

La fibromialgia es un dolor crónico diseminado (DCD) con alodinia generalizada al dolor por presión, explican el Dr. Lars Cöster y sus colegas de la Linköping University de Suecia. La calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) de los pacientes con DCD se halla entre las más bajas entre los trastornos médicos. En un estudio poblacional realizado previamente por los autores, se evaluó la prevalencia de dolor mediante un cuestionario enviado a una muestra aleatoria de 9.952 personas en Suecia.

Consecuencias de la fibromialgia y otras formas de dolor generalizado

Los participantes indicaron la localización del dolor sobre un dibujo del cuerpo humano. La prevalencia de dolor de más de 3 meses de duración, independientemente de su intensidad, fue del 53,7%. En este segundo estudio sobre la misma muestra poblacional, los autores analizaron si el dolor, otros síntomas y las consecuencias psicosociales difieren entre las personas con fibromialgia y aquellas con DCD pero sin alodinia generalizada. La hipótesis de trabajo fue que la alodinia generalizada diferencia a estos grupos en cuanto a síntomas, discapacidad y calidad de vida.

Métodos

El criterio de inclusión fue el dolor musculoesquelético generalizado de más de 3 meses de duración. Se definió como DCD al dolor en la región espinal y las 4 extremidades. De las 345 personas con DCD, 125 aceptaron participar del estudio (97 mujeres). Los puntos sensibles de fibromialgia fueron palpados siguiendo las pautas del American College of Rheumatology. Para excluir otros diagnósticos se evaluaron además los niveles de creatinquinasa, tirotrofina y proteína C reactiva.

En aquellos con niveles elevados de creatinquinasa se realizaron biopsias musculares. Se emplearon diversos instrumentos de evaluación, incluyendo el formulario breve SF-36, que mide la CVRS en 8 escalas, y la Escala de Calidad de Vida. Para evaluar cómo afrontan su dolor, se empleó el Cuestionario de Estrategias de Afrontamiento.

La autoeficacia fue evaluada con la Escala de Autoeficacia en la Artritis, que incluye 3 escalas: control del dolor, realización de las actividades cotidianas y control de otros síntomas. Se empleó el Cuestionario de Impacto de la Fibromialgia (CIF) para medir la influencia del dolor sobre la vida diaria.

Consecuencias de la fibromialgia

Se emplearon los inventarios de Beck respectivos para evaluar los síntomas depresivos y los síntomas de ansiedad. Se empleó la sección I (psicosocial) del Inventario Multidimensional de Dolor, del cual se aplicó también la sección II (percepción de cómo responden otros al dolor y sufrimiento del enfermo).

Para evaluar el dolor se utilizó el Inventario de Procesamiento del Dolor (IPD), y el Cuestionario General para registrar los datos demográficos. Se compararon los datos de los pacientes con fibromialgia con aquellos sin fibromialgia con las pruebas de ?2, Mann-Whitney y Student.

Resultados

De los 125 pacientes evaluados, 70 (66 mujeres) reunían los criterios de fibromialgia y 55 (31 mujeres) no los reunían. El número medio de puntos sensibles fue de 15 y 6, respectivamente. Asumiendo para la población general una frecuencia similar a la muestra evaluada, la prevalencia de fibromialgia fue del 2,5% y la de DCD fue del 4,5%.

El grupo con fibromialgia tuvo valores significativamente mayores de dolor promedio en la última semana o el último mes en los instrumentos que evaluaron intensidad dolorosa (Inventario Multidimensional de Dolor, SF-36 y CIF). La interferencia del dolor fue más notoria en el grupo con fibromialgia, tanto de acuerdo al IPD (5,1±2,4 vs. 3,9±2,9) como al Inventario Multidimensional de Dolor (3,4±1,2 vs. 2,5±1,3). No hubo diferencias entre los grupos en la capacidad de controlar el dolor según el IPD y la Escala de Autoeficacia en la Artritis, mientras que si las hubo según el Inventario Multidimensional de Dolor.

El 71,4% de los pacientes con fibromialgia informaron dolor continuo durante la última semana versus 38,2% de los participantes sin fibromialgia.

En comparación con el grupo sin fibromialgia, los pacientes con fibromialgia informaron niveles o frecuencias significativamente mayores de trastornos del sueño, rigidez muscular, y dolor luego del esfuerzo muscular. También refirieron un impacto significativamente mayor en las escalas de fatiga, cansancio matinal, rigidez, ansiedad y depresión del CIF. El grupo con fibromialgia también informó más distrés afectivo en el Inventario Multidimensional de Dolor.

La evaluación con los inventarios de Beck respectivos reveló mayor depresión en estos pacientes que en aquellos sin fibromialgia (puntuación media 12,3 vs. 8,9) y mayor ansiedad (13,2 vs. 9,3). No hubo diferencias entre los grupos en las estrategias de afrontamiento, salvo una mayor frecuencia de rezo en los pacientes sin fibromialgia.

En la evaluación de autoeficacia, el grupo con fibromialgia refirió menor confianza acerca de su capacidad de realizar las tareas cotidianas y de controlar otros síntomas. La puntuación total del CIF indicó un impacto significativamente mayor en este grupo, lo cual se debió principalmente a diferencias en la gravedad de los síntomas.

No hubo diferencias entre los grupos en el porcentaje de personas con empleo ni en las condiciones de trabajo. Las puntuaciones de ambos grupos en la Escala de Calidad de Vida fueron similares.

Los pacientes con fibromialgia tuvieron valores significativamente menores en todas las escalas del cuestionario SF-36, excepto en la salud mental. Los análisis univariados y multivariados indicaron que ambos grupos difieren significativamente en el dolor, estrategias de afrontamiento, autoeficacia, discapacidad y calidad de vida.

Discusión

En consonancia con la hipótesis planteada, concluyen los autores, el DCD con alodinia generalizada al dolor por presión (fibromialgia) se asoció con síntomas más graves de dolor y con mayores consecuencias para la vida diaria que el DCD sin alodinia generalizada. Las prevalencias poblacionales de estos trastornos se estimaron en 2,5% y 4,5%, respectivamente.

Cöster L, Kendall S, Gerdle B et al. Chronic widespread musculoskeletal pain. A comparison of those who meet criteria for fibromyalgia and those who do not. Eur J Pain 12(5):600-610, 2008.

Papel central de la dopamina en el dolor y la analgesia

– Fuente: Expertos de Neurotherapeutics, mayo de 2008

Los recientes conocimientos han demostrado un papel central para la neurotransmisión dopaminérgica en la modulación de la percepción del dolor y la analgesia natural [reducción del dolor] supraespinales dentro [del cerebro] regiones, incluidos los ganglios basales, ínsula, cingulate anterior corteza, tálamo y periaqueductal gris.

Además, mientras que la participación de serotonina y noradrenalina en la columna vertebral descendente de inhibición del dolor. También se ha demostrado un papel fundamental en la inhibición descendente para la dopamina [reducción del dolor en los niveles inferiores del sistema nervioso]

También se ha demostrado.

* Disminución de los niveles de dopamina puede contribuir a los síntomas dolorosos que ocurren con frecuencia en la enfermedad de Parkinson.

* Por otra parte, las anomalías en la neurotransmisión dopaminérgica han sido objetivamente demostrado en condiciones dolorosas clínicas, incluyendo el síndrome de boca ardiente, fibromialgia y síndrome de las piernas inquietas.

* Prueba de modelos animales y pruebas indirectas de los ensayos farmacéuticos también sugieren un papel de la dopamina en síndrome crónico de dolor regional y la neuropatía diabética dolorosa.

Varias clases de nuevos medicamentos con propiedades analgésicas tienen incidencia en la actividad dopaminérgica, como es evidente en la capacidad de los antagonistas de la dopamina para atenuar su capacidad analgésica. [Dopamina ‘antagonistas’ tienden a «bajar» la actividad de dopamina.]

Una mayor reconocimiento por el papel de la dopamina en la analgesia natural proporciona el impulso para profundizar el estudio con modelos preclínicos y avanzadas técnicas de neuroimagen en humanos, lo que puede conducir al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.

Fuente: Expertos de Neurotherapeutics. 2008 Mayo, 8 (5) :781-97. PMID: 18457535, de madera PB, pescador Biomedical Technologies, LLC, Jonestown, Texas, EE.UU.. [E-mail: pwood@anglerbiomedical.com]