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dolor menstrual

¿Qué es el dolor menstrual?

El dolor menstrual es el término que se usa para referirse al dolor y los calambres que ocurren durante o alrededor de la menstruación. Unas estadisticas recogidas en Epidemiologic Reviews en una revisión de 2014, pone de manifiesto que entre el 16% y el 91% de las personas que menstrúan experimentan dismenorrea, y entre el 2% y el 29% experimentan dolor intenso.

El dolor menstrual puede ser un inconveniente leve o puede ser una enfermedad grave que afecta la capacidad de una persona para realizar las tareas diarias. El nivel y la duración del dolor también pueden cambiar con el tiempo.

A continuación, se recogen los tipos y causas del dolor menstrual, estrategias de afrontamiento y cuándo es necesario buscar ayuda.

¿Qué es el dolor menstrual? 

El dolor menstrual es un dolor que ocurre justo antes o durante un período menstrual. La experiencia del dolor menstrual en cada persona es diferente, pero puede causar:

  • dolor ardiente en el abdomen
  • sensación como calambres
  • dolor que se puede sentir como gases
  • dolor que irradia a la espalda, las caderas o las piernas

Algunas personas también pueden tener síntomas digestivos junto con el dolor menstrual, entre ellos:

  • Diarrea
  • estreñimiento
  • náuseas o vómitos
  • hinchazón

Otros síntomas asociados a la dismenorrea son irritabilidad y dolores de cabeza. El dolor y los calambres menstruales pueden variar de leves a intensos.

Tipos de dolor menstrual

Existen dos tipos de dolor menstrual: primario y secundario.

Dismenorrea primaria

La dismenorrea primaria es el resultado de la menstruación. No existe otra enfermedad subyacente que lo cause.

Los investigadores creen que las prostaglandinas son las que causan la dismenorrea primaria. Las prostaglandinas son sustancias similares a hormonas que controlan la inflamación. Al comienzo del periodo el cuerpo libera prostaglandinas. Esto lleva a desencadenar contracciones en el útero y da lugar a que el revestimiento del útero se desprenda.

Estas contracciones pueden ser más fuertes dos primeros días de un período. Antes de que comience un período, los niveles de progesterona también disminuyen, y este descenso podría causar un aumento de las prostaglandinas antes de que comience el período.

La cantidad que libera el cuerpo de prostaglandinas se correlaciona con la intensidad de estas contracciones y, por tanto, con la intensidad del dolor menstrual. En la dismenorrea primaria también se suele experimentar períodos más abundantes y largos.

Existen factores de riesgo que pueden contribuir, entre otros:

  • comienzo de los periodos a una edad temprana
  • exceso de peso
  • hacer dieta
  • fumar
  • estrés
  • ansiedad o depresión
  • no haber estado embarazada
  • antecedentes familiares de períodos dolorosos

Dismenorrea secundaria

La dismenorrea secundaria es el resultado de una enfermedad subyacente. Ejemplos de enfermedades que pueden causar dismenorrea secundaria.

  • Endometriosis : el tejido uterino crece fuera del útero. Los períodos dolorosos son el principal síntoma.
  • Crecimientos uterinos:  fibromas, quistes y pólipos pueden aumentar el dolor durante los períodos, junto con dolor abdominal que persiste fuera de la menstruación. También se pueden tener síntomas como hinchazón, estreñimiento y  dolor lumbar.
  • Adenomiosis : La causa de esta enfermedad es cuando el revestimiento del útero atraviesa la pared muscular del útero.Esto provoca calambres, presión e hinchazón antes de los períodos.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica : es una inflamación grave del útero y de los órganos pélvicos, su origen puede estar enuna infección, como una infección de transmisión sexual.
  • Diferencias estructurales: algunas personas nacen con diferencias estructurales en el útero que pueden causar períodos más dolorosos.
  • Dispositivo intrauterino (DIU): algunas personas informan más dolor menstrual con un DIU. Las personas que usan DIU también tienen riesgo elevado alto en Enfermedad inflamatoria pélvica.

Es posible que en una misma persona tenga dismenorrea primaria y luego desarrolle dismenorrea secundaria, lo que empeora el dolor ya existente.

Cómo controlar el dolor menstrual 

Hay varias estrategias para reducir el dolor menstrual. Estas estrategias de afrontamiento pueden reducir el dolor actual, otras pueden ayudar a reducir la probabilidad de dismenorrea.

Sobrellevar el dolor menstrual

Algunas estrategias que pueden ayudar a aliviar el dolor menstrual cuando se presenta incluyen :

  • medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como ibuprofeno
  • terapia de calor, como una almohadilla térmica, una bolsa de agua caliente o un baño tibio
  • Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS).
  • tener un orgasmo, ya sea solo o en pareja
  • ejercicio suave
  • acupuntura o acupresión

Prevenir el dolor menstrual

Algunos enfoques que pueden reducir o ayudar a prevenir la dismenorrea incluyen:

Descanso y reducción del estrés

Algunas investigaciones sugieren que el estrés puede aumentar la probabilidad o la gravedad del dolor menstrual y el síndrome premenstrual.

Una encuenta realizada en Hungría en 2008 , relacionó que las mujeres en entornos laborales más estresantes experimentó dolor menstrual más severo, la baja seguridad laboral y la falta de apoyo de sus compañeros de trabajo obtuvo puntuaciones más altas.

Evitar el estrés puede ser díficil, pero puede ayudar aprender a manejarlo con:

  • Mantener hábitos saludables con comidas sanas y una buena higiene del sueño.
  • ejercicios de respiración, meditación, yoga o tai chi
  • participar en el cuidado personal durmiendo lo suficiente o comiendo comidas balanceadas
  • canalizar y expresar emociones a través de un diario.

Anticonceptivos

Algunos anticonceptivos pueden ayudar a reducir el dolor del dolor menstrual. Otros pueden detener los períodos por completo. Entre ellos están la píldora, el implante y la inyección.

Los DIU hormonales también pueden reducir o detener los períodos, pero su implantación puede causar calambres. Cuando existen problemas que causan dismenorrea, como la enfermedad inflamatoria pélvica, puede ser necesario evitar los DIU hormonales.

Ejercicio

Un estudio realizado en 2018 destaca que el ejercicio regular tiene un impacto beneficioso sobre el dolor menstrual. De 70 estudiantes seleccionados, los que hicieron 30 minutos de ejercicio aeróbico tres veces por semana vieron una reducción en los síntomas de dismenorrea después de 8 semanas.

Las objecciones a este estudio, está centrado en una pequeña y solo se centró en mujeres jóvenes. Otros estudios han concluido que no existe asociación entre el ejercicio y la reducción del dolor menstrual.

Tratar las enfermedades subyacentes

En los casos de dismenorrea secundaria, es esencial identificar y manejar la causa para aliviar el dolor menstrual. Una persona con endometriosis puede beneficiarse de la cirugía.

Impacto del dolor menstrual y barreras al tratamiento

La dismenorrea es una enfermedad común que tiene un impacto significativo en la salud pública.

Un gran estudio de 2019 realizado en Países Bajos reveló que durante un período de 4 meses, casi el 14% de los encuestadas faltaron debido a su periodo al trabajo o escuela. De hecho, el 3.4% faltó a la escuela o al trabajo en todos o casi todos los ciclos menstruales.

Aún así, las personas con dismenorrea pueden tener dificultades para recibir tratamiento. Esto se basa en la creencia de que los períodos dolorosos son normales. Otros componentes son los prejuicios resultantes del sexismo, racismo y otras fuentes de prejuicios.

Una revisión de la literatura de 2018 , señala que las mujeres tienen más probabilidades de vivir con enfermedades de dolor crónico que los hombres. En contrapartida los médicos también son más propensos a culpar de ese dolor a una enfermedad mental o al acto de fingir, lo que desemboca en una «lucha» para las mujeres con el objetivo de ser creídas.

Esto puede dar lugar a no obtener un diagnóstico o el adecuado tratamiento. Un ejemplo de ello es que la estimación de mujeres que tienen endometriosis es el 10% y necesitan entre 8-12 años de promedio en obtener un diagnóstico.

Cuando buscar ayuda 

El dolor menstrual leve es común pero nadie tiene que soportar un dolor intenso. Existen banderas rojas como:

  • los períodos se vuelven mucho más o dolorosos de lo normal
  • los períodos con demasiada frecuencia le impide acudir al trabajo o la escuela
  • no funcionan los analgésicos como los AINE

También se debe hablar con un médico si tiene períodos dolorosos junto con otros síntomas, como:

  • dolor durante o después del sexo
  • sangrado entre periodos
  • necesidad frecuente de orinar
  • secreción grisácea o con mal olor

Resumen

El dolor menstrual, o dismenorrea, es un problema de salud demasiado común que puede disminuir la calidad de vida de una persona. Los autocuidados en el hogar pueden tratar el dolor menstrual leve o/y ocasional. Pero si los períodos son severos y debilitantes, es importante que el médico investigue la causa y siempre que sea posible trate el dolor.

dolor crónico primario

El dolor crónico primario cuenta con nuevas recomendaciones desde NICE que instan a ofrecer alternativas en la variedad de tratamientos existentes para personas con dolor primario crónico y pide a los profesionales de la salud que reconozcan y traten el dolor de una persona como válido y exclusivo para ellos.

¿Qué es NICE?

NICE (Instituto Nacional para la Calidad de la Sanidad y de la Asistencia) es un organismo independiente vinculado al Departamento de Salud y Atención Social del Reino Unido.

A las personas con dolor crónico primario se les debe ofrecer una variedad de tratamientos para ayudarles a controlar su condición, dijo NICE en su guía sobre la evaluación y el manejo del dolor crónico publicada hoy (7 de abril 2021).

El Dr. Paul Chrisp, director del Centro de Directrices de NICE, dijo: “Queremos que esta directriz marque una diferencia positiva para las personas con dolor crónico, sus familias y cuidadores».

“Destaca que comprender cómo el dolor está afectando la vida a una persona y los que la rodean y saber qué es importante para la persona es el primer paso para desarrollar un plan de atención y apoyo eficaz que reconozca y trate el dolor de una persona como válida y única para ellos «.

El dolor que dura más de 3 meses se conoce como dolor crónico primario. En el Reino Unido, la prevalencia del dolor crónico es incierta, pero es común y afecta quizás a entre un tercio y la mitad de la población. Se desconoce la prevalencia del dolor primario crónico, pero se estima que está entre el 1 y el 6% en Inglaterra. 

Diferencias entre dolor crónico primario y dolor crónico secundario

El dolor crónico causado por una afección subyacente (por ejemplo, osteoartritis, artritis reumatoide, colitis ulcerosa, endometriosis) se conoce como dolor secundario crónico. Cuando no está clara la causa del dolor, se denomina dolor crónico primario.  

El dolor crónico primario (caracterizado por alteración funcional o estrés emocional no explicable por otra causa) y se plantea como una enfermedad en sí misma; y el dolor crónico secundario, que es una entidad donde el dolor es un síntoma de una condición clínica subyacente.

Aunque la guía NICE cubre la evaluación y el desarrollo de un plan de atención y apoyo para todos los tipos de dolor crónico, se centra en los tratamientos para el dolor crónico primario. No está cubierta en esta guía el manejo del dolor como parte de los cuidados paliativos.

Enfásis en la toma de decisiones compartida

La guía enfatiza en la necesidad de una toma de decisiones compartida, colocando a los pacientes en el centro de su atención y fomentando una relación de colaboración y apoyo entre los pacientes y los profesionales de la salud. Destaca la importancia de que los profesionales de la salud comprendan cómo la vida de una persona con dolor ve afectada su vida, entre ellos el trabajo y el tiempo libre, las relaciones con la familia y los amigos y el sueño.

La guía recomienda que se desarrolle un plan de atención y apoyo basado en como las actividades diarias produce efectos en el dolor , así como en las preferencias, habilidades y objetivos de la persona. También destaca la importancia de ser honesto con la persona sobre la incertidumbre del pronóstico.

La guía hace recomendaciones para tratamientos que han demostrado ser efectivos en el manejo del dolor primario crónico. Estas recomendacione incluyen programas de ejercicio y terapias psicológicas así como la terapia de aceptación y compromiso (ACT). Otra opción que se recomienda es la acupuntura.

Fármacos en dolor crónico primario

Las personas con dolor crónico primario no deben comenzar con medicamentos de uso común, como paracetamol, antiinflamatorios no esteroideos, benzodiazepinas u opioides. Esto se debe a que hay poca o ninguna evidencia de que influyan en la calidad de vida, el dolor o la angustia psicológica de las personas, pero pueden causar daños, incluida una posible adicción.

La guía recomienda que se pueda considerar un antidepresivo en personas mayores de 18 años o más para controlar el dolor primario crónico, después de una discusión completa de los beneficios y los daños. Esto se debe a que la evidencia muestra que los antidepresivos pueden ayudar con la calidad de vida, el dolor, el sueño y la angustia psicológica, incluso en ausencia de un diagnóstico de depresión.

El Dr. Chrisp agrega: “Esta guía es muy clara al resaltar que, según la evidencia, para la mayoría de las personas es poco probable que algún tratamiento farmacológico para el dolor primario crónico, además de los antidepresivos, exista un equilibrio adecuado entre los beneficios que puedan ofrecer y los riesgos que se asocian a ellos.

Lograr una comprensión de cómo el dolor está afectando la vida de una persona y a quienes la rodean y saber qué es importante para la persona es el primer paso para desarrollar un plan de atención y apoyo eficaz. Dr. Paul Chrisp, director del Centro de Directrices de NICE

“Pero la gente no debe preocuparse por que les pidamos que dejen de tomar sus medicamentos sin brindarles opciones alternativas, más seguras y más efectivas. En primer lugar, las personas que están tomando medicamentos para tratar su dolor primario crónico que no se recomiendan en la guía deben pedirle a su médico que revise su prescripción como parte de la toma de decisiones compartidas.

 Esto podría implicar acordar un plan para continuar tomando sus medicamentos si brindan un beneficio en una dosis segura y/o pocos daños, o apoyo para que reduzcan y suspendan el medicamento si es posible. Al tomar decisiones compartidas sobre si dejar de fumar, es importante que cualquier problema asociado con la abstinencia sea discutido y abordado adecuadamente «

Nick Kosky, presidente del comité de directrices ypsiquiatra consultor de Dorset HealthCare NHS University Foundation Trust dice: “Es comprensible que las personas con dolor crónico esperen un diagnóstico claro y un tratamiento eficaz. Pero su complejidad y el hecho de que tanto los médicos de cabecera como los especialistas encuentran que el dolor crónico es muy difícil de manejar, se traduce en que a menudo esto no es posible.

Todas las personas con dolor crónico experimentan el dolor de manera diferente, por lo que creo que cuantas más opciones haya disponibles para ayudar a las personas a manejar su dolor de manera efectiva, mejor. Lucy Ryan, representante de pacientes en el comité de directrices

«Esta guía subraya la importancia de la evaluación adecuada, la elección cuidadosa de los medicamentos, los programas de ejercicio, las terapias psicológicas y la consideración de la acupuntura para mejorar la experiencia y los resultados de la atención de las personas con dolor crónico primario».

Lucy Ryan, representante del comité de pacientes de estas directrices, explica: “ Esta directriz proporcionará más consistencia en el tratamiento y apoyo en el NHS para las personas que experimentan dolor crónico. Me complace que haya destacado los riesgos potenciales de algunos de los medicamentos que se usan para tratar el dolor primario crónico, ya que creo que las personas a veces no son conscientes de ellos. 

También me complace que la guía proporcione opciones de tratamiento alternativas y que se hayan identificado lagunas en la investigación. Espero que esto signifique que después de más investigaciones en el futuro se incorporarán muchas más opciones para las personas que manejan el dolor primario crónico. Todas las personas con dolor crónico experimentan el dolor de manera diferente, por lo que creo que cuantas más opciones estén disponibles para ayudar a las personas a manejar su dolor de manera efectiva, sea mejor «.

NICE también está redactando pautas sobre la toma de decisiones compartida y la prescripción segura y el manejo de la abstinencia de medicamentos asociados con la dependencia o los síntomas de abstinencia. Se espera que estas pautas se publiquen en junio de 2021 y noviembre de 2021, respectivamente.

Comunicado de NICE
Guía NICE para Profesionales
La nueva clasificación internacional de enfermedades
(CIE-11) y el dolor crónico. Implicaciones prácticas (2019)

hormonas y dolor crónico

¿Que relación tienen la hormonas y dolor crónico?

Hormonas ováricas y dolor crónico

La mayoría de las condiciones de dolor crónico no canceroso son más comunes en las mujeres y se ha informado que empeoran, particularmente durante los años reproductivos máximos. Este fenómeno sugiere que las hormonas ováricas podrían desempeñar un papel en la modulación del dolor del dolor crónico no canceroso. 

Con este fin, revisamos la literatura existente con el objetivo de evaluar el papel potencial de las hormonas ováricas en la modulación de las siguientes condiciones de dolor crónico no canceroso: dolor musculoesquelético, migraña, trastorno temporal mandibular y dolor pélvico.

Encontramos 50 estudios clínicos relevantes, la mayoría de los cuales demostraron una correlación entre los cambios hormonales o los tratamientos y la intensidad, el umbral o los síntomas del dolor. Tomados en conjunto, los hallazgos sugieren que los cambios en los niveles hormonales bien pueden desempeñar un papel en la modulación de la gravedad de las condiciones de dolor crónico no oncológico. Sin embargo, la falta de coherencia en el diseño del estudio, la metodología y la interpretación de las fases del ciclo menstrual impide la comparación entre los estudios. 

Inconsistencias en la práctica clínica en el tratamiento de la relación hormonas y dolor crónico

Por lo tanto, si bien la literatura sugiere mucho sobre el papel en la modulación de las condiciones de dolor crónico no canceroso de las hormonas ováricas, existen factores de confusión importantes que impiden una comprensión definitiva en la mayoría de las condiciones, excepto en la migraña menstrual y la endometriosis. 

Puede ser que estas inconsistencias y la falta de claridad resultante hayan contribuido a que los efectos hormonales no se traduzcan en la práctica médica en el tratamiento de las condiciones del dolor crónico no canceroso.

Ovarian hormones and chronic pain: A comprehensive review
Samah Hassan a,⇑, Abi Muere b, Gillian Einstein b,c
a Institute of Medical Sciences, University of Toronto, Toronto, ON, Canada
bDepartment of Psychology, University of Toronto, Toronto, ON, Canada
cDalla Lana School of Public Health, University of Toronto, Toronto, ON, Canada
fibromialgia y cistitis

Relación entre Fibromialgia y cistitis Intersticial

Dentro de la enfermedad de fibromialgia existen varios sindromes asociados como pueden ser el sindrome miofascial, de intestino irritable, de piernas inquietas dentro de este listado de síndromes se encuentran también asociada la cistitis Intersticial.

Según Interstitial Cystitis Association (Asociación para la Cistitis Intersticial) ;

» Investigaciones recientes indican que en algunos pacientes, la CI puede estar asociada con otras enfermedades como «vulvodinia» (dolor vulvar/vaginal), fibromialgia, síndrome de intestino irritable y endometriosis, además de otros trastornos.«

Está considerada una enfermedad rara (recordemos que se denominan así por su baja prevalencia la baja tasa de incidencia en el total de la población).

Dentro de estas enfermedades el organimo de referencia en España es el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras​, dentro del Instituo de Salud Carlos III, en la página de este organismo se describe la cistitis intersticial como;

Cistitis intersticial

Es una enfermedad rara de origen urológico, caracterizada por la presencia de una inflamación crónica de la pared vesical con miositis (inflamación del tejido muscular) que condiciona una presión dolorosa de la pared de la vejiga.

Se manifiesta como un dolor pelviano crónico, junto con deseo de micción frecuente, urgente y disuria (dolor al orinar), en ausencia de infección urinaria.
Afecta sobre todo a mujeres jóvenes y de mediana edad, aunque los hombres pueden también padecerla, en el 10% de los casos.

La cistitis intersticial es un síndrome heterogéneo, cuyo diagnóstico generalmente se plantea por exclusión. La causa sigue siendo desconocida; no obstante, se sospecha un origen neurogénico, junto a una alteración de la respuesta del sistema inmunológico del organismo frente a infecciones urinarias previas, que en muchas ocasiones han pasado desapercibidas.

Síntomas de cistitis intersticial

Las manifestaciones clínicas son similares a las de la cistitis, son de intensidad variable y el dolor aumenta cuando la vejiga se ha vaciado o durante la menstruación.

El cuadro clínico se caracteriza por dolor suprapúbico, irradiado a ingle y a suelo pélvico, posiblemente en relación con la falta de distensión vesical y con la existencia de cicatrices inflamatorias. Son frecuentes la nicturia (emisión de orina más abundante durante la noche que durante el día), disuria (emisión dolorosa o difícil de la orina) y ocasional la hematuria.

También pueden presentar incontinencia (falta de control sobre el vaciado de la vejiga), por contractura vesical progresiva, lo que origina una reducción de intensidad variable de la capacidad funcional de la vejiga; en los casos más severos un paciente puede llegar a orinar hasta 60 veces en un día.

Existen dos formas clínicas de cistitis intersticial, según la edad de comienzo y el tipo de lesión que se produce: la forma clásica y la forma no ulcerativa.

  • En la forma clásica se producen cicatrices y ulceraciones en la pared y el techo de la vejiga, por lo que también se ha llamado a esta enfermedad úlcera de Hunner.
  • La cistitis intersticial no ulcerativa es una forma de comienzo precoz, en la que los pacientes desarrollan síntomas similares a edad más temprana, las lesiones de la pared vesical son más leves y no necesariamente evolucionan a la forma clásica.

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mejor tratamiento para la endometriosis

Un nuevo estudio, revela un mejor tratamiento para la endometriosis, señala que si bien la cirugía laparoscópica para tratar la endometriosis está asociada con buenos resultados inmediatos, tendría una elevada tasa de repetición quirúrgica a largo plazo.

Por otro lado, los autores de la investigación hallaron que aunque la histerectomía es «demasiado radical», posee una baja tasa de repetición, mientras que la preservación de los ovarios es una «opción viable».

La endometriosis es un trastorno doloroso que afecta a las mujeres en su etapa reproductiva; aparece por el crecimiento del tejido de las paredes internas del útero en otras partes del abdomen, como los ovarios.

Mejor tratamiento para la endometriosis

Para el estudio, el equipo dirigido por el doctor Tommaso Falcone, de la Clínica Cleveland, en Ohio, investigó la necesidad de realizar una segunda cirugía después de una intervención laparoscópica o una histerectomía (extirpación del útero) en un estudio retrospectivo sobre 240 mujeres.

En las participantes tratadas con histerectomía se necesitaron menos operaciones posquirúrgicas que en las mujeres tratadas inicialmente con cirugía «conservadora», publicó el equipo en la revista Obstetrics & Gynecology.

La tasa de fracaso fue dos veces más alta con la cirugía localizada conservadora que con la histerectomía sin extirpación de los ovarios y fue seis veces más alta con la cirugía localizada conservadora que con la histerectomía con extirpación de los ovarios.

Falcone dijo a Reuters Health: «La endometriosis es una enfermedad crónica con alta recurrencia, cuando se la trata con cirugía laparoscópica. Necesitamos mejorar el tratamiento».

Tratamientos con extirpación localizada y preservación ovárica

Entre las mujeres tratadas con una extirpación localizada y preservación ovárica (por lo menos de un ovario), el 79 por ciento «no necesitó una segunda cirugía» dentro de los dos años posteriores a la primera cirugía. A los cinco y siete años, el 53 y el 45 por ciento, respectivamente, seguía sin necesitar una nueva operación.

Entre las mujeres tratadas con histerectomía sin extirpación ovárica, los porcentajes de pacientes sin necesidad de una segunda operación a los dos, cinco y siete años fueron más altas (el 96, 87 y 77 por ciento, respectivamente).

En las mujeres tratadas con histerectomía y extirpación ovárica, esos mismos porcentajes fueron del 96, 92 y 92 por ciento, respectivamente.

«La histerectomía tiene una baja tasa de recurrencia, aunque es demasiado radical, en especial para las mujeres que quieren quedar embarazadas», destacó Falcone.

«A diferencia del saber médico, extirpar los ovarios durante la histerectomía no modifica significativamente el éxito de la cirugía, por lo que debería considerarse su conservación», escribieron los autores.

FUENTE: Obstetrics and Gynecology, junio del 2008

Enlaces relacionados;

fibromialgia y endometriosis

Un estudio relaciona las enfermedades de fibromialgia y endometriosis. El estudio fué realizado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos en un total de 3.860 mujeres

Estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos, y la Universidad George Washington

Relación entre fibromialgia y endometriosis

Las mujeres con endometriosis están más expuestas a padecer enfermedades autoinmunes

Las mujeres que sufren endometriosis están expuestas a padecer enfermedades autoinmunes tales como artritis reumatoide o lupus, según se comunicó en el VIII Congreso Mundial on Endometriosis, patrocinado por la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva.

Los investigadores del estudio, realizado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, y la Universidad George Washington, comprobaron que las mujeres con endometriosis son más propensas al asma, alergias, disfunciones tiroideas, síndrome de fatiga crónica y fibromialgia. Fueron seleccionadas un total de 3.860 mujeres, con endometriosis. La media de edad fue de 36 años.

Los resultados indicaron que un 12% de pacientes con endometriosis presentaba enfermedades autoinmunes como lupus o esclerosis múltiple, mientras que en la población general sólo estaban afectadas un 2%.

Un 42% de mujeres con endometriosis tenía hipotiroidismo, por un 5% en la población general. El asma afectaba a un 12% de enfermas con endometriosis, por 5% en la población. Y un 61% de pacientes con endometriosis sufría de alergias, por un 18% en la población general.

Por otra parte, los investigadores creen que la fibromialgia y la fatiga crónica, que hallaron en este grupo de mujeres con endometriosis, pueden estar relacionadas con los dolores propios de la enfermedad. En este sentido, un 98% de mujeres manifestó que tenía dolor pélvico, y un 41% resultó ser estéril.

The association between endometriosis and autoimmune diseases: a systematic review and meta-analysis (Actualizado 2019)