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hormonas y dolor crónico

¿Que relación tienen la hormonas y dolor crónico?

Hormonas ováricas y dolor crónico

La mayoría de las condiciones de dolor crónico no canceroso son más comunes en las mujeres y se ha informado que empeoran, particularmente durante los años reproductivos máximos. Este fenómeno sugiere que las hormonas ováricas podrían desempeñar un papel en la modulación del dolor del dolor crónico no canceroso. 

Con este fin, revisamos la literatura existente con el objetivo de evaluar el papel potencial de las hormonas ováricas en la modulación de las siguientes condiciones de dolor crónico no canceroso: dolor musculoesquelético, migraña, trastorno temporal mandibular y dolor pélvico.

Encontramos 50 estudios clínicos relevantes, la mayoría de los cuales demostraron una correlación entre los cambios hormonales o los tratamientos y la intensidad, el umbral o los síntomas del dolor. Tomados en conjunto, los hallazgos sugieren que los cambios en los niveles hormonales bien pueden desempeñar un papel en la modulación de la gravedad de las condiciones de dolor crónico no oncológico. Sin embargo, la falta de coherencia en el diseño del estudio, la metodología y la interpretación de las fases del ciclo menstrual impide la comparación entre los estudios. 

Inconsistencias en la práctica clínica en el tratamiento de la relación hormonas y dolor crónico

Por lo tanto, si bien la literatura sugiere mucho sobre el papel en la modulación de las condiciones de dolor crónico no canceroso de las hormonas ováricas, existen factores de confusión importantes que impiden una comprensión definitiva en la mayoría de las condiciones, excepto en la migraña menstrual y la endometriosis. 

Puede ser que estas inconsistencias y la falta de claridad resultante hayan contribuido a que los efectos hormonales no se traduzcan en la práctica médica en el tratamiento de las condiciones del dolor crónico no canceroso.

Ovarian hormones and chronic pain: A comprehensive review
Samah Hassan a,⇑, Abi Muere b, Gillian Einstein b,c
a Institute of Medical Sciences, University of Toronto, Toronto, ON, Canada
bDepartment of Psychology, University of Toronto, Toronto, ON, Canada
cDalla Lana School of Public Health, University of Toronto, Toronto, ON, Canada
biomarcador de dolor crónico en mujeres

En la búsqueda de posibles biomarcadores para el dolor crónico, los investigadores han encontrado una conexión entre los niveles de dehidroepiandrosterona sulfato (DHEA-S) en las mujeres con dolor crónico.

Investigación apunta a una hormona como posible biomarcardor de dolor crónico en mujeres

Esta relacion solo se encontró en mujeres. 

Los investigadores de la Universidad de Rochester, en Nueva York, utilizaron la cohorte Midlife de los Estados Unidos (MIDUS), específicamente usaron los datos de adultos que viven en la comunidad entre 34 y 84 años de edad (N = 1216). MIDUS es una muestra longitudinal nacional de adultos , muestreada por primera vez en 1995, que se archiva en la Universidad de Michigan, en Ann Arbor. Se recogieron y analizaron los niveles de DHEA y DHEA-S en sangre, ajustándose a diferentes datos demográficos, enfermedades, medicamentos y factores psicosociales.

¿Qué es la Deshidroepiandrosterona?

Sus niveles decrecen con los años y su descenso se relaciona con la aparición de enfermedades asociadas al envejecimiento.

La Dehidroepiandrosterona es una hormona producida en la glándula suprarrenal y es la hormona esteroidea más abundante en el organismo. Es capaz de convertirse y ser precursor de otras hormonas esteroideas, pero ahora sabemos que ejerce muchos efectos beneficiosos por si misma, existiendo receptores específicos para ella.

Deshidroepiandrosterona y sulfato de deshidroepiandrosterona

Es un análisis para medir el nivel de deshidroepiandrosterona (DHEA) y de sulfato de deshidroepiandrosterona (DHEA-S) que tiene en la sangre. También es posible que se use para revisar cómo funcionan las glándulas suprarrenales.

La DHEA es una hormona producida por las glándulas suprarrenales. Cierta cantidad de DHEA se produce en los ovarios y los testículos. La DHEA se convierte en DHEA-S en las glándulas suprarrenales y el hígado.

Tanto en los hombres como en las mujeres, las hormonas sexuales llamadas estrógeno y testosterona dependen de la DHEA. La DHEA también participa en la producción del factor 1 de crecimiento de la insulina (IGF-1, por sus siglas en inglés). El IGF-1 ayuda al crecimiento de los músculos y la sensibilidad a la insulina.

Los síntomas de niveles bajos de DHEA-S incluyen pérdida de peso inexplicable, náuseas, mareos, deshidratación y antojos de sal. 

En las mujeres, los niveles altos pueden resultar en menstruación irregular y acné, entre otros efectos, y pueden ser un signo de síndrome de ovario poliquístico.

Rui Li, Benjamin P Chapman, PhD, MPH, Shannon M Smith, PhD, Sulfato de dehidroepiandrosterona y dehidroepiandrosterona en sangre como correlatos fisiopatológicos del dolor crónico: análisis utilizando una muestra nacional de adultos de mediana edad en los Estados Unidos, 
Medicina del dolor , 2020 ;, pnaa345, 
https://doi.org/10.1093/pm/pnaa345
fibromialgia menopausia y dolor

Fibromialgia menopausia y dolor. ¿Qué relación tienen? La fibromialgia una enfermedad mayoritaria en mujeres entre 40 y 50 años, su posible relación con la menopausia y alteraciones hormonales.
Un estudio muestra el impacto del dolor en la franja de edad relacionada con la menopausia.

La menopausia podría estar involucrada en la patogénesis de dolores musculares y articulares en mujeres de mediana edad

Fondo

Dolores musculares y articulares se observan con frecuencia entre las mujeres menopáusicas. Estos afectan la calidad de vida y son una carga para el sistema de salud.

Objetivo

Analizar la relación entre dolor muscular y articulares y varias variables relacionadas con la menopausia.

Métodos

En este estudio transversal, 8373 mujeres sanas de entre 40 y 59 años, que acompañaban a pacientes a centros de salud en 18 ciudades de 12 países latinoamericanos, debiendo completar la Escala de Evaluación de la Menopausia y un cuestionario que contenía datos personales.

Resultados

La edad promedio de la muestra total fue de 49.1 ± 5.7 años, el 48.6% fueron posmenopáusicas y el 14.7% usaron terapia hormonal (TH).
Un 63.0% de ellos presentaron dolores musculares y articulares, con un 15.6% puntuado como severo a muy severo según el MRS (puntajes 3 o 4). El modelo de regresión logística determinó que los síntomas vasomotores (OR: 6,16; IC del 95%, 5,25-7,24), la menopausia prematura (OR: 1,58; IC del 95%, 1,02-2,45), estado posmenopáusico (OR: 1,43; IC del 95%, 1,20- 1.69), la consulta psiquiátrica (OR: 1.93, IC 95%, 1.60-2.32) y el uso de drogas psicotrópicas (OR: 1.35, IC 95%, 1.08-1.69) se relacionaron significativamente con la presencia de dolores musculares y articulares grave-muy grave.

Otras variables significativas incluyen: edad, consumo de tabaco y educación inferior. Autopercepción de la salubridad (OR: 0,49, IC 95%, 0,41-0,59), acceso a servicios de salud privados (OR: 0,77, IC 95%, 0,67-0,88) y uso de terapia hormonal (OR: 0,75; IC del 95%, 0,62-0,91) se relacionaron significativamente con un menor riesgo de presencia de dolores musculares y articulares grave-muy grave.

Conclusión

En esta gran muestra de mediana edad, la prevalencia de dolores musculares y articulares fue alta, lo que se asoció significativamente con variables de la menopausia, especialmente los síntomas vasomotores 1. Esta asociación puede sugerir un posible papel de los cambios hormonales femeninos en la mitad de la vida en la patogénesis (origen) de los dolores musculares y articulares.

¿Qué son los síntomas vasomotores?1

Los síntomas vasomotores se asocian con problemas de sueño e insomnio, fatiga, irritabilidad y pérdida de concentración, por lo que repercuten en la calidad de vida de las mujeres de manera importante. Es por ello que estos síntomas representan el primer motivo de consulta de las mujeres en esta etapa de la vida. Tratamiento de los síntomas vasomotores.

Perimenopausia y dolor ¿Cuál es la relación?

El desequilibrio hormonal es una de las principales causas de tensión muscular en mujeres que se encuentran en la perimenopausia, que es la etapa previa a la menopausia. Durante este período de transición, los niveles hormonales, principalmente de estrógeno y progesterona, comienzan a fluctuar a medida que el cuerpo se prepara para dejar de menstruar por completo.

El estrógeno y la progesterona son dos hormonas que afectan de manera importante la función muscular. El estrógeno ayuda a regular la producción de cortisol, que también se conoce como la «hormona del estrés«. Cuando los niveles de estrógeno son demasiado bajos, los de cortisol se incrementan, lo que se refleja en una subida de la presión arterial y el azúcar en la sangre. Niveles excesivamente altos de cortisol causan tensión y fatiga en los tejidos musculares.

Cuando los niveles de progesterona comienzan a disminuir durante la perimenopausia también contribuyen a la rigidez de los músculos.

Hormona del estrés o cortisol

¿En qué funciones del organismo interviene el cortisol?

  • En el metabolismo de los carbohidratos, las grasas y las proteínas. Dependiendo de los niveles de cortisol el cuerpo maneja el uso de todo lo que se come.
  • Regula los niveles de inflamación en tudel cuerpo.
  • Controla la presión sanguínea.
  • Equilibra los niveles de azúcar en la sangre (glucosa).
  • Controla el ciclo de sueño y vigilia.
  • Eleva la energía para que puedas manejar el estrés.
  • Ayuda a equilibrar la sal y el agua del cuerpo.
  • Contribuye con la memoria y la concentración.

Fibromialgia menopausia y dolor.

En fibromialgia la proporción de mujeres casi el 90% (cifras por la Sociedad Española de reumatología) que padecen fibromialgia está entre las edades de 40-50 años, en el anterior estudio se muestra como los cambios hormonales proporcionan un mayor problema de problemas vasomotores1.
En el grupo de mujeres que sólo padecen fibromialgia y el debut de la enfermedad está entre las edades mencionadas anteriormente el ejercicio físico (adaptado a cada paciente) puede ser un gran aliado para el tratamiento de la enfermedad.
La fibromialgia está conformada por subgrupos de pacientes, según cada paciente necesitará un tratamiento personalizado para la enfermedad y/o enfermedades asociadas que puedan empeorar su estado de salud general.

Investigación 2021

Menopause could be involved in the pathogenesis of muscle and joint aches in mid-aged women

Juan E. Blümel, Peter Chedraui'Correspondence information about the author Peter ChedrauiEmail the author Peter ChedrauiEmail the author Peter Chedraui, German Baron, Emma Belzares, Ascanio Bencosme, Andres Calle, Luis Danckers, Maria T. Espinoza, Daniel Flores, Gustavo Gomez, Jose A. Hernandez-Bueno, Humberto Izaguirre, Patricia Leon-Leon, Selva Lima, Edward Mezones-Holguin, Alvaro Monterrosa, Desiree Mostajo, Daysi Navarro, Eliana Ojeda, William Onatra, Monique Royer, Edwin Soto, Konstantinos Tserotas, Maria S. Vallejo
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 DOI: https://doi.org/10.1016/j.maturitas.2013.02.012

http://www.medicosypacientes.com/articulo/el-90-de-los-casos-de-fibromialgia-se-dan-en-mujeres-de-mediana-edad-y-su-deteccion-es-cada